Hola, estos días he actualizado rápido, después de todo tengo escrito hasta el cap 9 :)
Alebredi: Gracias por tu comentario. Con la descripción que daré supongo que lo sabrás en este cap, si no es así puedes preguntarme :)
KaiSafeSadness: Hola, muchas gracias por tu review. Me da gusto que te gustara, espero sea así en este cap :D
Gracias por todo hasta ahora!
Despertar.
La persona que lucía la capa oscura se fue acercando sin dejar ver su cara. Estaba lastimado, la reciente caída había hecho que mi pierna se viera afectada y no me sentía completamente seguro de protegerla bien. Me mantuve a su lado y saqué el arma apuntándole a la figura frente a nosotros.
—¿Quién eres? —dije con autoridad y mi típica voz fría.
—Un Dios —respondió. Por su voz supuse que se trataba de un hombre.
—¿Dios? —otro torpe imitador— ¿sabías que decir mentiras es un pecado? De cualquier manera irás al infierno pronto.
—Tú eres incluso tan pecador como yo, apestas a muerte. —sus últimas palabras me molestaron pero no se lo dejé ver— ¿A cuántos has matado esclavo del falso Dios?
—¡Aquí en único falso eres tú! —gritó Sakura con valentía. No lo hubiera creído pero ella en verdad se había atrevido a responderle.
—Soy un hechicero, el Dios de los muertos. Este hombre está tan perdido como las almas en pena, ni siquiera tu falso Dios perdonaría tus atrocidades, pecador.
Tenía la sensación de que ese sujeto sabía todas las muertes que yo había causado, por esa razón me acusaba de penitente, y no lo discutía, lo era pero la forma con la que me lo echaba en cara me molestaba. Apunté justo en el centro de su cabeza, le volaría los sesos al maldito hablador. Se acercó más, como si me desafiara, indicándome que no me tenía miedo. Apreté los dientes y jalé el gatillo. El disparo se escuchó tan fuerte que las aves sobre los árboles revolotearon hasta alejarse de la escena.
Le había dado en el hombro, su ropa estaba perforada por el disparo pero apenas y se había movido. No cayó, no gritó del dolor, ni siquiera se tocó el área de la herida. Vi su rostro y me miró, podía encontrar casi una sonrisa en su cara.
—No puedes dañarme, soy inmortal —soltó y me sorprendí por su confesión. Inmortal, no creía en tales cosas pero parecía inmune al dolor.
—Hmp, le di sólo a tu hombro, si te vuelo la cabeza no tendrás tiempo ni de hablar —apunté de nuevo.
—Sasuke, no lograrás matarlo. Detente —me pidió Sakura, no necesité mirarla para responderle.
—No te metas, después de terminar con él, tú y yo tenemos un asunto que atender. —Sonreí pues de cierta manera me sentía impaciente de saber su respuesta a mi pregunta, esa que había cuestionado momentos atrás— Vete al infierno —disparé de nuevo al sujeto, esta vez teniendo bien presente destrozar su cráneo.
Su risa hizo que mis ojos se expandieran, no podía ser verdad. ¿En realidad existían los inmortales? La herida que dejó el disparo se fue cerrando ante mis ojos. Miré a Sakura, la cual parecía estar pensando en algo, algo que debía tener que ver con ese hombre extraño.
—¿Tú eres?... —la pregunta de Sakura quedó al aire, no había sido capaz de terminarla, pero definitivamente iba dirigida al maldito de enfrente. Sus lágrimas brotaron de inmediato y me miró— ¡No pelees contra él!, ¡si lo haces podrías morir!
—No pienso perder —respondí arrogante y a la vez molesto por su falta de confianza conmigo.
—¡Perder o no, no es decisión tuya!, ¡él es un brujo!, y no puede morir tan fácilmente.
—Ah, ¿así que te diste cuenta? —por primera vez miré sus ojos, demasiado extraños. Su pupila era verde y el área esclerótica de sus ojos era roja, como los ojos de un demonio de cuentos— Veo magia en ti, poseer tu alma puede tener sus beneficios —en ese momento comprendí que había puesto atención en ella. No lo dejaría, no dejaría que le hiciera daño.
—Antes de llegar a ella tendrás que pasar por mí, nadie toca lo que es mío —al decirlo me coloqué frente a ella y saqué la daga completamente afilada esperando su ataque.
—Como quieras.
De un momento a otro ya estaba frente a mí, era una velocidad tan sorprendente que me tomó por sorpresa, no… no era cuestión de velocidad, él utilizaba un truco para poder aparecerse de la nada tan sólo pensarlo. Me sujetó del cuello y me alzó considerablemente hasta golpearme con el árbol de atrás.
—¡Sasuke! —mierda, no respiraba bien y luchaba porque me soltara. Era mucho más alto y al parecer más fuerte.
Con la fuerza suficiente apreté la empuñadura de la daga y corté una de las manos que me aprisionaban. De inmediato me soltó alejándose un poco. Yo mientras tanto caí de rodillas respirando con dificultad. La mano del hechicero se adhirió a él como si jamás hubiera estado separada de su cuerpo. Eso era demasiada ventaja. Vi como Sakura daba unos pasos con la intensión de acercarse pero no la dejé, esto era una pelea y si se quedaba a mi lado podría salir lastimada.
—No te acerques, sal de aquí Sakura —le ordené al momento que me ponía de pie.
—¡No pienso dejarte!, ¡dijiste que huiríamos juntos!, ¡¿lo recuerdas?! —la miré con sorpresa, ella me daba una respuesta. Sus mejillas sonrojadas mientras entrelazaba sus manos con fuerza me dieron la energía suficiente para tratar de salir del problema, juntos.
—Hmp, lo sé. Entonces espérame un momento —se mordió el labio y asintió. —Francamente no sé como lo haré pero te voy a destruir —dije esta vez al hombre.
—Viéndote así de molesto me recuerdas a alguien. ¿No tienes que ver algo con Mikoto? —sonrió con seguridad.
—No sé quién es esa persona, pero ya basta de charla —sujeté con fuerza mi arma más efectiva, ya que la pistola no le hacía ni cosquillas, en cambio con la daga podía al menos inmovilizarlo por unos segundos al cortar su cuerpo.
Apareció de nueva cuenta frente a mí pero me las arreglé para golpearlo en su estómago y al instante cortar su cabeza. Lo que no me esperaba es que su cuerpo siguiera actuando aún con la cabeza cortada. Me sujetó de los brazos doblándolos hacia atrás. Su mirada se encontró con la mía, esos ojos extraños me observaron desde el área donde había caído, bastaría poco para que se uniera a su cuerpo de nuevo.
El cuerpo me arrebató la daga y de un momento a otro la encajó en mi tórax, probablemente había llegado a mis pulmones. Grité sin poder evitarlo y el horror en el rostro de Sakura se reflejó al instante. No supe en que momento pero una luz iluminó el área y dos segundos más tarde sentí el calor de un cuerpo sosteniéndome delicadamente. La luz no se había esfumado y antes de cerrar mis ojos captaron el verdes de los suyos acompañados de una tranquila sonrisa.
0o0o0o0o0o0o0o0o0
Abrí mis ojos al escuchar ruidos de pisadas muy cerca. Volteé a mi derecha y entre el follaje encontré a un venado no muy lejos arrancando el pasto de la tierra. Regresé mi vista arriba y sólo pude captar la oscuridad de lo que parecía ser un viejo tronco, estaba dentro de un árbol hueco.
Me sentía débil, entonces recordé la pelea. ¡Sakura! Miré hacia la izquierda y entonces la vi. Dormía a mi lado acurrucada como una pequeña niña. Me sentí más aliviado, ella al parecer estaba bien, en cambio yo había resultado todo un inútil. No recordaba mucho de lo que había pasado pero presentía que Sakura había tenido mucho que ver en el desenlace.
Traté de levantarme pero me dolía tanto la herida que no podía siquiera sentarme. Decidí esperar a que despertara. Lo hizo media hora después, Sakura abrió sus ojos y lo primero que realizó fue dirigir su atención en mí.
—Ya era hora, tengo rato esperando a que despertaras.
—Sa…su…ke. —me sentí sorprendido de que a estas alturas siguiera llorando por mí. Lo hacía— ¡Haz despertado! —se limpiaba las lágrimas con sus manos mientras se desbordaban más y más de sus ojos.
—Ey, tampoco es para que te pongas así, no me he muerto aún —le dije con mí típico humor, por dentro estaba feliz de que le importara.
—Temí que no funcionara. —no comprendí lo que quiso decir pero no insistí en que me lo aclarara— Llevas un día entero inconsciente, tenía miedo de que no despertaras.
Al verla así de preocupada quise levantarme y acercarme más a ella pero el dolor me lo impidió de nuevo. Esta vez una mueca se reflejó en mis labios.
—¡No te levantes!, la herida se puede abrir, me ha costado mucho cerrarla y salvar tus órganos —eso último lo murmuró.
—¿Qué es lo que pasó? —su mirada pasó a ocupar el suelo donde nos encontrábamos, para poco después responder a mi pregunta.
—La energía maligna se obtiene a base de propósitos malvados, la benigna en cambio se gana por las buena obras, por el respeto hacia la vida y hacia la muerte. Son muchos factores. Yo quería ayudarte a pesar de saber que no tenía oportunidad, pero te protegí y él no tuvo más remedio que marcharse, la energía que desprendí fue lo bastante alta como para alejarlo —comenzaba a entenderle— Conocerte me ha hecho más fuerte, tú has despertado mis poderes más allá de lo normal. Has iniciado mi despertar como hechicera curativa, mis otros poderes también se han incrementado.
—¿Quieres decir que te debo mi vida? Hmp, no es eso exactamente lo que quería de ti. —de cierta forma me sentía un estúpido, no había podido cuidarla después de todo. Ella fue la que cargó con un idiota inconsciente.
—¡Pues tendrás que vivir con eso! —Alcancé a tomar su mano y la jalé hasta lograr que sus labios estuvieran de cara a los míos. El sonrojo por parte de ella no se hizo esperar.
—De una vez te advierto que no podrás retractar tus palabras. —mi aliento chocaba con el suyo, era tan mínima la distancia que al hablar podía casi rozar sus finos labios— Si te vas conmigo será para siempre Sakura.
—Yo… ¡no puedes seguir tratándome como una esclava…! —la besé y fue tan fructífero que sentía mis fuerzas volver.
Acariciaba su cuello por detrás del cabello haciendo que se mantuviera muy cerca. Mientras la besaba pude notar como poco a poco correspondía, con torpeza, con aceptación. Abrí mis ojos y comprobé que ella los mantenía cerrados mientras sus mejillas cada vez tomaban un tono más rosado, interiormente sonreí, ella me quería.
—Ya sabía yo que seguirías siento un bruto —sonreí ante sus palabras y me dispuse a besarla de nuevo, pero escuché ruidos nuevamente. El venado se había marchado ya pero las pisadas no parecían ser las de un animal. Me levanté con dificultad hasta quedar sentado— Sasuke, ¿qué haces? —susurró.
—Sólo me preparo. —respondí ocultando mi dolor. Si alguien nos atacaba estaría listo, sólo esperaba que no fuera el mismo brujo del bosque o en mi estado terminara por matarme. Las pisadas se escucharon más cerca— Voy a salir.
Supongo que saben quien es el tipo que utiliza la nigromancia.
En el siguiente aparecerá un nuevo personaje ¿amigo o enemigo? Eso se sabrá hasta el siguiente, muchas gracias por leer.
Opiniones sobre este capi son bien recibidas n_n
Hasta el próximo capítulo, saludos!
