HOLA! Mil perdones por la tardanza, lo siento. No tenía internet porque me mudé y ahora resulta que tengo problemas de conexión y no han venido a revisar que pasa.

Hoy vengo con el cap 11, y ya he terminado el 12, así que lo publicaré pronto :) Gracias por la espera, espero que les guste, a mi parecer este capi es emocionante en cierta parte porque... bueno, mejor no digo nada porque se supone que es sorpresa, y más si les gusta este personaje *w*

Buena lectura :D


El guardián de la tumba.

Danzo Shimura, había escuchado hablar de él, claro, era uno de los jueces y espectadores de la quema de brujas en la plaza principal de Würzburg. Otro aliado más del Santo Oficio. Las cosas cada vez se complicaban más pero ahora Sakura y yo no estábamos solos en esto, tres más se habían pegado a nosotros muy a mi pesar, comenzaba a ver esta alianza como una ventaja.

—Debemos irnos, no debemos llamar más la atención —dijo Shikamaru mientras miraba hacia la carroza que se acercaba cada vez más.

—Conozco un lugar a afueras de este pueblo donde podemos ocultarnos por el momento —intervino la voz de Gaara y comenzó caminar sin esperar una respuesta. Todos lo seguimos en silencio.

Sakura tomaba mi mano mientras observaba las casas a nuestro alrededor, casi no había personas fuera, al parecer habían deducido por su cuenta que el grupo de nosotros cinco no era exactamente normal, sobre todo porque el cabello de Sakura era demasiado llamativo. Sentí como ella me soltaba para ir un poco hacia atrás y acompañar a ese disque emperador, hmp… cuanto deseaba golpear a ese tipo, ¿por qué Sakura tenía que ser tan amable?, ¿qué tanto habían platicado en los días que no estuve?

—Sakura —la llamé ligeramente molesto, no pude evitar camuflar mi reciente enojo, me hervía la sangre.

—¿Qué pasa? —preguntó sin comprender ni captar mi indirecta de que dejara de hablarle al subnormal ese.

—No te apartes de mí, es peligroso —tomé su mano de nuevo, esta vez bruscamente.

—Estoy bien, ¿qué te pasa?, pareces enojado —ignoré su pregunta y no respondí, evidentemente se molestó pero no me importaba, sólo quería mantenerla lejos de Neji.

—Oye, ¿hacia dónde nos llevas?, si es una trampa te arrepentirás —Gaara me miró indiferentemente, hmp, se parece de cierto modo a mi temperamento.

—Yo viví aquí durante mucho tiempo, vamos a mi casa —dijo sin detenerse.

El camino que seguíamos era un sendero alejado de la ciudad, recordé el camino que pasé cuando buscaba a Sakura por primera vez. Unos minutos más tarde pudimos ver una casa de aspecto normal, ni muy grande ni muy pequeña, parecía que no había sido tocada en años. Sakura corrió hacia Gaara, lo cual reprobé, ¿acaso no entendía el peligro?

—¡Es linda!, aunque parece descuidada, ¿no vienes mucho por aquí? —la sonrisa que Sakura mantenía se evaporó cuando Gaara la apartó tranquilamente de su camino para seguir avanzando.

—¿No estamos en riesgo viniendo aquí?, todos deben saber que nos has ayudado —Shikamaru tenía razón, estar aquí era peligroso. ¿Era una trampa de Gaara?

—Viví aquí hace algunos años, la casa no es sólo mía, también es de un compañero, está vacía así que estaremos bien aquí —cuando llegamos hacia la puerta principal Gaara sacó una llave que colgaba en una cadena en su cuello. Abrió.

La puerta hizo un ruido algo escalofriante pues había conseguido asustar a Sakura, que tomó mi mano de inmediato. El hechicero de la arena fue el primero en entrar, apartó varias telarañas con sus manos y lo seguimos de cerca. Neji se aseguró de cerrar bien la puerta una vez que todos entramos.

—Parece la casa de un fantasma —dijo Shikamaru admirando las cien telarañas que colgaban por encima de nuestras cabezas.

—Sea como sea, es mejor aquí que esa sucia carreta donde estuve aislado —comentó Neji observando el panorama.

—Deberíamos limpiar un poco, al menos donde nos quedaremos por hoy, pasaremos la noche aquí, ¿cierto? —interrogó Sakura, Shikamaru respondió con un "Sí".

—¿Hay cuartos suficientes?, quiero uno para mí solo —pedí, aunque por mi mente pasaba el meter a Sakura conmigo. Sonreí con arrogancia, Sakura no podría rechazar mi oferta.

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—No quiero.

—¿Qué?, pero… no te estoy preguntando —no era posible, ¿Cómo osaba a decirme que no?, Sakura es una tonta, sabe perfectamente que deseo estar con ella, ¿por qué me rechaza?, ¿es que acaso no quiere?

—No quiero —volvió a repetir cruzada de brazos— se ve mal que tú y yo compartamos un cuarto solos, ¿qué pensarán los otros?

—No me importa lo que piensen, igual sirve para que se alejen de ti. Sobre todo Neji —dije con celos, era evidente y no me importaba.

—No puedo creerlo, ¿estas celoso? —Sakura soltó una risa bastante burlesca. Logré sonrojarme pero del coraje, nadie se burla de mí, nadie.

Vi como el resto comenzaba a subir las escaleras y antes de que Sakura pudiera decir nada, la tomé de la cintura y la alcé hasta colocarla en mis hombros y llevármela dentro de una habitación. Ese era mi brillante plan.

—¡Sasuke!, ¡Sasuke, bájame! —gritó y pataleó— ¡Shikamaru, dile algo!

—Sakura —escuché decir a Neji.

—¡AHHH! —lo último que escucharon fue el ruido de la puerta al cerrarse. Aventé a Sakura en la cama como si fuera un simple costal— ¡¿estás loco?!, ¿qué crees que pensarán?, ¡déjame salir!

—Grita todo lo que quieras, de aquí no sales —le respondí mientras dejaba algunas armas que les había quitado a los guardias del emperador tiempo atrás.

—Ellos… ¿qué van a pensar? —se sonrojó y tocó sus mejillas mientras cerraba sus ojos por la vergüenza.

—Que eres mi mujer —me senté a su lado y comencé a quitarme las botas.

—¿Qué haces?. ¿va… vas a dormir?

—Sí, ¿o prefieres hacer otra cosa? —le dije con una sonrisa en mis labios, ella se avergonzó más aún y dio un brinco en la cama separándose de mí.

—¡No!, duérmete, ya me encargué de limpiar este cuarto antes, así que…

La halé para abrazarla, Sakura cayó en mi pecho mientras yo la guardaba en mis brazos y posaba mi barbilla en su cabeza. Era la primera vez que me sentía tan nervioso estando a su lado, y no entendía por qué. Ya habíamos compartido besos y alguna otra caricia, hasta donde Sakura me permitía pero ahora, justo en este momento mi corazón salía de mi pecho, estaba completamente enamorado de ella y era agradable.

—Sasuke, —la escuché decir— estoy nerviosa.

—¿Crees que intento hacerte mía? —se separó sólo un poco para mirarme, no la solté— No voy a negar que me gustaría, pero no haré nada que no quieras, no importa cuanto, voy a esperar a que estés lista.

—Yo… yo te quiero. Cuando las cosas mejoren quiero… quiero… —se mordió el labio con un sonrojo bastante perceptible, pero no terminó la frase, aun así sabía a qué se estaba refiriendo— Sólo hasta entonces… por hoy sólo bésame.

Así lo hice, esa noche donde la luz de la luna se colaba por la ventana dormimos abrazados el uno del otro, con nuestros pensamientos ocupados sólo en nosotros, sin preocupaciones, sin Kakuzu, sin el Santo Oficio, nada, ninguno podría separarnos jamás, ni siquiera en la otra vida.

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Nos despertamos cuando todavía era de madrugada, probablemente las cuatro de la mañana. Con precaución salimos de esa casa, al parecer nadie se había percatado de que nos encontrábamos ahí. Cuando íbamos por el camino escuchamos gritos a lo lejos, justo en la misma dirección de la pequeña ciudad que habíamos dejado. Era de esperarse, estaban buscando en las casas, nos buscaban, ahora éramos una presa, no sólo del Santo oficio y Kakuzu, el falso emperador también nos quería muertos.

Pasaron los días, durante ese tiempo no habíamos tenido contacto con Kakuzu pero sospechábamos que nos seguía, Neji aseguraba que así era y Sakura lo respaldaba. Al parecer el tal emperador ese había resultado una especie de anormal capaz de ver a grandes distancias, cuando lo miraba a los ojos sentía que se metía en mi cabeza, lo odiaba por eso y muchas cosas más.

—¿Estás seguro que Kakuzu tiene su casa de muertos por aquí? —estábamos por llegar a un pueblo pero Gaara dio la vuelta hacia un camino oscuro, aún era de día pero los árboles ocasionaban que se tornara casi negro.

Nos adentramos en él y después de unos minutos logramos salir de las sombras para encontrarnos con la sorpresa en un cementerio bastante silencioso y olvidado. Sakura pareció nerviosa, tenía miedo pues tomó mi mano.

—¿Aquí vive Kakuzu?, que mal gusto tiene —menciono Shikamaru observando cada rincón como si pensara que ese demonio podría aparecerse en cualquier momento.

—Él utiliza este lugar como ritual, atrae a humanos indefensos como los que se encuentran en el pueblo más próximo, está casi deshabitado —dijo Gaara con más seriedad de lo habitual, parecía que algo le molestaba.

—¿Duerme en un ataúd?, si dices que está muerto podemos aprovechar y volar este lugar —sugerí, la idea estaba bastante bien para mí.

—Hay personas enterradas aquí, ¿cómo podríamos hacer algo tan inhumano? —y ahí estaba Sakura en mi contra como siempre. Suspiré.

—No es una idea tan mala —escuchamos decir a Shikamaru— una explosión destruiría su cuerpo por completo, al igual que los corazones.

—No —intervino Gaara.

—¿Por qué no? La idea de Shikamaru me parece bien —dijo Neji, lo miré molesto, había sido mi idea.

—Por aquí —dijo Gaara sin importarle nuestras palabras. Nos llevó hasta la tumba más grande de todas, era una pequeña construcción con puerta de metal.

Con su arena desprendió el candado que había y la puerta quedó abierta. Entramos siguiendo a Gaara que al parecer lucía impaciente, ¿si sabía dónde estaba Kakuzu por qué no fue a buscarlo él en primer lugar? Quizás sabía que él solo no podría matarlo, necesitaba nuestra ayuda.

Al estar todos adentro, Gaara encontró una trampilla, la abrió y vimos unos escalones de piedra. Sakura se iluminó con su aura y primeramente pasó Shikamaru, el maldito se había proclamado líder, ahora debía cumplir con su labor. Lo seguimos y después de un minuto llegamos al final de los escalones.

Era un cuarto frío y grande bajo la tierra, estaba decorado de velas rojas que le daban el aspecto de un sitio siniestro y diabólico. Olía a putrefacción, como si un verdadero cadáver estuviera pudriéndose dentro, Sakura lo sintió y estuvo a punto de vomitar. Le sobé la espalda para que se tranquilizara. Nuestro gran emperador también comenzó a sentirse mal. Sonreí por eso.

—Parece que no está —dijo Shikamaru llevándose su brazo a la nariz para evitar en lo posible respirar ese hedor.

—La puerta tenía candado, era de esperarse —mencionó Gaara. Caminó hacia varias partes, a pesar de las velas continuaba un poco oscuro.

—No creo que sea buena idea permanecer aquí. —dijo Sakura junto a mí— Mejor vámonos.

—¿Qué es eso? —dijo de pronto Shikamaru.

Todos volteamos a ver en la dirección que el vago indicaba. No, no era Kakuzu, era… ¿una persona crucificada? La imagen resultó perturbadora para Sakura pero yo no aparté mi mirada en ningún momento. Estaba sobre una cruz de madera, sus manos y pies perforados con clavos gruesos, simulaba la crucifixión, sólo que no tenía la dichosa corona de espinas. No había duda de que era un hombre, alguien unos años mayor que nosotros, con el cabello negro y la piel blanca, o eso parecía, estaba muy sucio y casi desnudo frente a nosotros. Parecía una especie de guardián de la tumba.

Tenía golpes en todo el cuerpo, cortaduras y moretones muy grandes, como si Kakuzu lo hubiera estado torturando personalmente. Su cabello largo no dejaba ver su rostro, pero no necesitábamos verlo para saber que estaba sufriendo. Solté la mano de Sakura y di unos pasos hasta quedar frente a esa persona, detendría su dolor. Tomé una daga que había encontrado en la casa de Gaara y la sostuve con decisión.

El hombre se percató de mi presencia y alzó un poco el rostro para ver a quien lo mataría, pero no, no tenía ojos, habían sido arrancados. Formó una débil sonrisa, ¿por qué sonreía?, yo titubeé pues sentía que de alguna manera lo conocía.

—Sasuke, ¿eres tú? —pronunció débilmente. Me estremecí, él… él me conocía, pero si no podía ver. Estaba tan confuso que quedé sosteniendo la daga sin siquiera usarla para lo que pensaba.

—¿Quién… quién eres tú? —pronuncié.

—Soy Itachi… soy tu hermano.


OMG! Itachi! (Loca fanática gritando xD) El guardián de la tumba, un sexy guardián jajaja! Pero pobre, no tiene ojos... pero con la magia se puede todo, o casi ¿verdad Harry? n_n

Opinen por favorcito, ¡ah!, para los lectores de "Sombra, lápiz y labial"e "Incítame a lo incierto" mañana actualizo (ya era hora) Al fin les dejaré la historia de nuestra querida Miko-chan (Sasukito en plan travesti xD) y el extraño mundo de los sueños/realidad de Sasuke Uchiha (y la harpía de Chiyoko, buu).

Gracias por pasarse por aquí, les prometo que haré lo mejor por darles un buen final para este fanfic, sí, le quedan pocos capis para terminar :(

Bye, bye!