Los personajes de Naruto NO son míos.
¡Advertencias!: Palabras mal habladas.
"Pensamientos"
-Flas Back-
Capitulo #10 - "Enfrentando mi pasado."
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Hinata dejo se respirar y sintió como su corazón latía frenéticamente. También sintió algo que hace mucho no sentía: La cara le ardía de lo sonrojada que se encontraba.
Miro como el rubio empezaba a abrir los ojos.
Los ojos de Naruto se dilataron y su mandíbula temblaba.
− ¿H-hinata?−pregunto con voz ahogada.
La Hyuga, al escuchar la voz del rubio, cerró los ojos incrédula y reprendiéndose mentalmente. ¿Cómo después de tres años podía seguir amándolo tan intensamente? Se empezó a sonrojar más de lo que ya estaba.
−N-naruto-kun…−
Naruto sintió miles de cosquillas en el estomago al escuchar de nuevo esa hermosa voz. ¿Era un sueño o era una ilusión? ¿Era real lo que veía o ya de plano se estaba volviendo loco?
Sin importarle que fuera mentira o no, solo la abrazo fuertemente sintiendo como las lágrimas salían por sus ojos y rodaban por sus mejillas. ¡Oh! ¡Cómo extrañaba ese olor! ¡Esa calidez! ¡Como la extrañaba a ella!
Hinata abrió sus ojos como platos al sentir a Naruto sentándose de golpe y abrazándola como si de eso dependiese su vida. Sin pensarlo mucho le devolvió el abrazo con la misma intensidad, empezó a sentir que el oji azul sollozaba en su hombro y la apretaba con más fuerza. Llevo sus manos a la rubia cabellera y empezó a acariciarlo suavemente.
−E-estas viva ¿verdad? Dime que estas viva, dime que esto no es mi imaginación.− pidió entre sollozos.
−Estoy viva, Naruto-kun−le susurro al oído haciendo estremecer al Uzumaki al sentir su cálido aliento.
La apretujo mas contra si respirando el dulce aroma que desprendía su cabello.
Se quedaron unos largos minutos en esa posición hasta que Naruto hablo de nuevo.
− ¿D-donde estuviste todo este tiempo?−susurro ahogadamente con un pequeño deje de enojo.
Hinata escondió su rostro en el pecho de Naruto escuchando los acelerados latidos de su corazón.
−Estaba en una misión ANBU secreta y traje a alguien conmigo.
Naruto alzo la ceja confundido.
− ¿A quién?−pregunto curioso.
−A Sasuke.
El cuerpo de Naruto se tenso.
− ¿S-sasuke?−pregunto impresionado y separándola levemente para verla. Cuando la miro con más detalle se dio cuenta que se había puesto más hermosa de lo que ya era.
Hinata asintió sonriente y levanto su mano para quitar el resto de lágrimas que habían quedado en el rostro del rubio.
Naruto solo cerró los ojos ante la suave caricia de la Hyuga.
−Lo traje de vuelta…−susurro para después levantarse y alejarse de Naruto.
Naruto soltó un pequeño gruñido ante la falta de calidez de Hinata y se levanto a regañadientes.
−Ahora ¿me puedes decir donde estuviste?
− ¿Qué tal si nos vemos mañana a medio día? Todos nos reuniremos en la Barbacoa allí les explicare unas cosas.−dijo sonriéndole con un pequeño sonrojo en las mejillas.
Naruto aun no salía de su impresión, pero aun así la veía embobado y sonrojado como Hinata en los viejos tiempos.
− ¿Eh? ¡Ah sí, sí! Allí estaré.−dijo sonriendo bobamente.
−Perfecto. Me tengo que ir Naruto nos vemos mañana.
−Hinata, yo…−
−Debo irme Naruto-kun, ¡nos vemos mañana!−se despidió mientras alzaba la mano y corría en dirección contraria a la de Naruto.
Naruto suspiro mirando por donde se había ido Hinata, no importa ya se lo diría luego. ¡Estaba que no cavia de alegría! ¡La persona a la que mas amaba en el mundo estaba viva! ¡Quería saltar y gritar a los cuatro vientos que la amaba! No lo aria allí ni en ese momento porque personas a un pasaban y lo tacharían de loco. Lo aria en otro momento.
Empezó a caminar con una sonrisa de oreja a oreja, cuando de repente recordó algo que le había dicho Hinata.
¡¿Qué había traído a Sasuke a Konoha?!
¡Tenía que ir con la abuela Tsunade para hablar con ella!
Cambio de dirección para empezar a correr directamente a la torre de la Hokage.
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Eran cerca de las 7 de la mañana cuando Hinata ya se encontraba despierta y arreglada. Hoy era un día muy atareado de eso no cavia duda, primero iría a ver a Sasuke a la prisión, iría con Kurenai-sansei, después a la mansión Hyuga y luego a la barbacoa, ni siquiera estaba segura de que le alcanzara el tiempo .
Suspiro y se froto el ojo por quinta vez mientras caminaba por la aldea dejando a más de uno con la boca abierta y unas que otras personas soltando chillidos de susto. Que problemático, como diría Shikamaru.
Siguió caminando hasta que se acordó de algo ¿Cómo iba a entrar a la prisión si no tenía un permiso de la Hokage? No iría por el permiso pues tardaría mucho y sinceramente no tenía mucho tiempo, así que se decidió por lo más fácil y rápido: burlar a los guardias.
Burlar a los guardias fue pan comido pues conocían a Hinata y pensaban que estaba muerta. Ella solo solto un ¡Buu! Y se fueron corriendo y gritando. Hinata casi se muere de la risa, y ellos se hacían llamar Shinobis. Sabía que Tsunade la regañaría por hacer eso pero eso lo dejaría para después.
Cuando Hinata entro a la celda observo a Sasuke acostado en un pequeño catre visiblemente incomodo.
−Nee ¿Sasuke-kun?−
Sasuke abrió lentamente los ojos para posarlos sobre Hinata.
−Hmp.−contesto frunciendo el ceño. "Está enojado" se dijo mentalmente Hinata.
− ¿Porque estas enojado, Sasuke?
−Por tu culpa me duele la espalda y todo el maldito cuerpo −acuso mientras se sentaba en el catre.
− ¡Yo no tengo la culpa! ¡Tú tienes la culpa por desobedecer a la aldea! –Dijo con el seño fruncido y con un mohín en la boca.− ¡Y yo que te traía comida! ¡Eres un malagradecido! –dijo fingiendo dramatismo poniendo un brazo sobre su frente y estirando el brazo con la bolsa de comida.
−Eres buena actora Hyuga.−dijo arrebatándole la bolsa de sus manos y empezando a hurgar entre las cosas.−pero no me conmueves.
Hinata suspiro y rodo los ojos.
−Lose, lose. Cambiando de tema, ¿Dónde están los chicos?
Sasuke alzo los hombros mientras se llevaba una bola de arroz de la boca.− En otras celdas ¿Qué se yo?−dijo cuando termino de masticar y tragar.
−Hum… en ese caso vendré otro día a verlos a ellos, hoy tengo muchas cosas por hacer.−dijo pensativa.
Justo cuando iba a decir algo más varias explosiones de humo sucedieron en la celda apareciendo dos ANBU, uno a cada lado de Hinata.
−Hyuga Hinata, hemos venido para sacarte de la prisión a la que entraste sin autorización.−dijo un ANBU tras su máscara y tomando su brazo.
− ¡Ah! No se preocupen yo ya me iba−dijo sonriendo nerviosamente.
Ignorando las palabras de la Hyuga los ANBU agarraron los brazos de Hinata levantándola del suelo.
− ¡Hey! ¡Suélteme! ¡Puedo caminar sola!−dijo mientras pataleaba.
Mientras tanto Sasuke la veía divertido y sin dejar de comer.
Tú tienes la culpa por desobedecer…−dijo Sasuke repitiendo las palabras que no hace mucho le había dicho.
−Sasuke-baka.−murmuro mirándolo de mala forma para después sacarle infantilmente la lengua mientras aun seguía pataleando.
A los dos ANBU les salieron una gota de sudor tras la nuca.
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Hinata caminaba molesta por las calles de la aldea directo a la casa de Kurenai. Había perdido mucho tiempo con los ANBU y tenía muchas cosas por hacer.
Suspiro frustrada.
Camino hasta que quedo frente a la puerta de la casa de su maestra. Trago saliva y recordó que su ahijado tendría ya cuatro años.
Suspiro dándose valor y toco la puerta.
Espero unos segundos hasta que escucho pasos acercándose.
Se paro firmemente sintiendo su corazón a mil.
La puerta se abrió lentamente dejando ver a su antigua maestra. Igual y como la recordaba.
Cuando Kurenai miro a la persona que tenia frente a ella pensó que era su imaginación, parpadeo un par de veces para ver que efectivamente no había desaparecido ni nada por el estilo. Sus ojos color carmesí empezaron a abnegarse de lágrimas, se tapo la boca con la mano derecha y negó repetidamente con la cabeza cerrando fuertemente los ojos.
−Kurenai-s-sensei…− la mujer abrió desmesuradamente los ojos, entonces se dio cuenta que Hinata estaba viva.
Después de la voz de Hinata se pudo escuchar un estruendo de piel contra piel chocando y luego otro estruendo de algo pesado caer al suelo de madera.
Hinata se encontraba sentada en el suelo con lágrimas en los ojos y la mejilla izquierda roja. Kurenai, parada frente a ella, tenía la mano derecha alzada al aire, los ojos fuertemente cerrados y mordiéndose el labio mientras su cuerpo temblaba.
−Kurenai-sensei…−susurro y antes de que pudiera retomar la palabra y explicar, su maestra ya estaba sobre ella abrazándola y llorando ruidosamente secundándola Hinata.
Su maestra tenía la mano pesada.
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Caminaba hasta su penúltimo destino, había hablado con Kurenai solo media hora, prometiéndole que regresaría después para terminar de hablar, pues tenía que hablar con su padre y Hanabi a un. También había visto a su ahijado solo que estaba dormido, estaba muy mono que le daban ganas de comérselo a besos.
Sonrió y suspiro el fresco aire de la mañana.
Siguió despreocupada hasta que llego a la puerta de la mansión Hyuga.
Se estaba arrepintiendo de a ver ido.
Suspiro y expulso lentamente contando hasta diez. Se paro firme y abrió el gran portón de madera. Asomo su cabeza mirando de un lado a otro cerciorándose de que no hubiera nadie en el patio. Cerró lentamente la puerta y camino hacia la puerta corredera de la casa, la abrió lentamente y paso su perlada mirada por su antigua casa. Todo estaba igual, elegante, descolorido y sin vida. Se decepciono un poco ante eso, así que no había cambiado nada después de todo.
Camino un poco hasta que quedo frente a la puerta del despacho de su padre.
Alzo su mano derecha y con el puño toco un par de veces.
−Adelante.−
La piel de Hinata se erizo al oír la voz carente de emoción de su padre.
Con la mano temblorosa, tomo el inicio de la puerta corrediza para abrirla lentamente.
Hiashi no prestaba atención a su alrededor, solo se encontraba con la vista clavada en sus papales, leyéndolos y firmándolos de uno por uno.
Hinata rodo los ojos ante eso. Camino unos pasos hasta quedar frente al elegante escritorio de su padre y carraspeo un poco para llamar su atención.
El líder Hyuga levanto lentamente la mirada para abrir los ojos impresionado.
Hiashi se levanto de golpe y tomo un kunai que estaba encima de su escritorio.
− ¡¿Quién eres?!−pregunto amenazante y con un deje de temor en su voz.
Hinata se rasco la mejilla incomoda y miro a todos lados nerviosa e inquieta.−Soy Hinata.−dijo finalmente.
− ¡Mientes! ¡Mi hija está muerta!
La Hyuga se sorprendió al ver el dolor impregnado en los ojos de su padre. Acaso… ¿si llego a amarla?
Un poco dudosa, se acerco lentamente a su padre quedando frente a frente con él. En un rápido movimiento le quito el kunai y lo arrojo a algún lado de la habitación.
Hiashi la miro con temor y retrocedió unos pasos hasta toparse con la pared.
−No tengas miedo, no vengo a hacerte pagar por tus pecados.−dijo sin titubear y firme.−estoy viva, no soy un fantasma así que ya deja de mirarme así.−
Hiashi estaba muy impresionado, si esa era su hija, si en verdad estaba viva ¿Dónde quedo la Hinata que él conocía? No, ella no podía ser su hija.
−Si soy yo, padre.−dijo mientras se alejaba de él y se encaminaba hacia la puerta.−si no vas a decirme nada será mejor que me retire, solo pasare a ver a Hanabi-chan. Vendré después para arreglar unos asuntos.−lo dijo todo sin verlo, sin mirar atrás, pues sus ojos estaban llenos de lágrimas por una cicatriz que no se pudo cerrar a pesar de mucho tiempo: la indiferencia de su padre.
Al menos ya sentía algo por ella: Temor. Ella habría querido amor pero ¿que se le podía hacer?
Cuando Hinata salió por la puerta corrediza, Hiashi recargo su espalda en la pared y se resbalo lentamente hasta quedar sentado en el suelo. Su respiración estaba agitada y sudaba como cuando entrenaba por horas.
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El sol pego de lleno en el rostro de Hanabi haciendo que frunciera el seño y que se tapara completa con las mantas.
Suspiro y se hizo bolita en su cama para poder dormir un ratito mas.
−Hanabi-chan no seas floja, levántate ya son las diez de la mañana.
Hanabi, al escuchar la voz de su hermana, sonrió con los ojos cerrados recordando que cuando ella estaba viva la levantaba de la misma manera. Su sonrisa se enancho al sentir como la cama se hundía…
Un momento…
¡La voz de su hermana! ¡Y la cama se hundía!
Abrió los ojos como plato y se sentó de golpe aventado su cobertor haciendo que callera aun lado de su cama. Volteo a su derecha encontrándose a su hermana mirándola y sonriéndole con ternura y amor.
Los ojos de Hanabi estaban dilatados, con un poco de miedo alzo su mano temblorosa hacia el rostro de su hermana rosándolo levemente para darse cuenta que no era un fantasma ni un sueño.
En el rostro de Hanabi se formo una gran sonrisa de oreja a oreja y sus ojos estaban llorosos.
−Lo sabia…−susurro acercándose a su hermana.−una parte de mi sabia que estabas viva−susurro mientras se abalanzaba a abrazar a su hermana.
Hinata sonrió levemente y la apretujo contra si dejando descansar su cabeza en el hombro de su hermana.
−Te extrañe t-tanto.
Hinata sonrió más y sintió como las lágrimas bajaban por sus pómulos sonrosados –Y yo a ti.
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Hinata llego al restaurante jadeante y cansada. Había tenido que correr para llegar a tiempo a su reunión por que se había quedado hablando con su pequeña hermana y se le fue el tiempo entre la plática.
Se peino el cabello con sus dedos por si se despeino en el camino y entro al restaurante paseando su perlada mirada buscando a sus compañeros.
Los encontró al fondo en una gran mesa sentados y platicando amenamente.
−Chicos, lamento la tardanza.−se disculpo ante las miradas de sus compañeros.
− ¡Hinata-chan!−gritaron al mismo tiempo sus mejores amigas mientras se levantaban y la abrazaban restregando sus mejillas contra las de una Hinata sonrojada.
Miro que Shikamaru la miraba impresionado, al igual que Chouji, Sai, Lee y Sakura.
− ¡Les dijimos que era verdad!−les dijo Kiba a los recientemente nombrados.
−Valla esto no me lo esperaba…−dijo Shikamaru levantándose y dándole un abrazo de bienvenida a Hinata.
Hinata sonrió y recibió gustosa los abrazos de sus amigos.
Una vez terminadas las exclamaciones de sorpresa y las bienvenidas Hinata se sentó a un lado de Naruto quien solo la miraba embobado y con un brillo en los ojos.
Hinata se sonrojo.− Ohayo Naruto-kun.−lo saludo con una tierna sonrisa que derritió por dentro al Uzumaki.
Naruto suspiro sonrojado.− Ohayo Hinata-chan.−
Ino y Tenten al ver la tierna escena sonreían pícaramente.
Shikamaru alzo una ceja y mascullo un problemático. Carraspeo un poco sacando de su ensoñación a Naruto y Hinata.
El Uzumaki y la Hyuga se sonrojaron al darse cuenta de que se estuvieron mirando más de lo debido.
−Bueno Hina-chan, creo que tienes muchas cosas que contarnos.−dijo la rubia cruzándose de brazos.
−Bueno…−balbuceo un poco insegura.− Estuve e una misión ANBU como espía.−dijo mientras alzaba los hombros.
− ¡Queremos detalles Hinata!−exclamo Kiba con el seño fruncido. El se encontraba un poco enojado con su amiga, pero solo un poco pues le era imposible estar enojado con ella mucho tiempo.
−Kiba, no presiones a Hinata es más que probable que Hokage-sama le haya prohibido hablar sobre el tema hasta que sea apropiado −dijo Shino calmadamente.
−Cierto, lo único que puedo decirles por ahora es que traje de regreso a Sasuke Uchiha.−
Todos los presentes, menos Naruto, se encontraban sorprendidos e incrédulos.
− ¿Ah S-sasuke-kun?− balbuceo Sakura con los ojos abiertos como platos.
Hinata asintió sonriente.
−Antes de que se me olvide, por favor, no hablen con Sasuke sobre la misión que tuve, el no sabe nada.− Pidió preocupada, los demás asintieron confusos.
Naruto frunció levemente el ceño, se extraño por la familiaridad con la que Hinata trataba a Sasuke. No le gustaba.
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Continuara…
¿Reviews? ¿Tomatazos? ¿Consejos? ¿Insultos? XD
Quisiera preguntarles si ¿quisieran que el romance de Hina-chan y Naruto comenzara rápido oh hago sufrir un poco más a Naruto?
¡Denme ideas para mi One-shot! D: ¡Porfaaa!
Agradecimientos a:
XkanakoX
Musa Spinelli
Dani19sh
Anna
Metalwarrior1996
KawaiiSoul
Citlallimildredpachecolopez
Violetamoster
Hinataotsutsuki-sama
Adx-25
Sele-02
¡Besos y abrazos a todos! ¡Hasta el siguiente cap!
