Leopold cerró los ojos y lentamente fue apartando el cuerpo del barandal, pero entonces, unos brazos le rodearon por la cintura y le jalaron con fuerza haciéndole caer al suelo con brusquedad. Miró a la persona en silencio, como si la costara trabajo reconociera su semblante molesto en el rostro.
- ¡¿En qué mierda estabas pensando Stotch?! – dijo con voz agitada, seguramente por el esfuerzo de sostener su cuerpo y meterlo de regreso – ¡dime que rayos pasaba por tu cabeza!
- N-No lo sé – respondió en un susurro y miró el lugar desde donde instantes atrás estaba a punto de saltar – Kenny, yo no sé qué estaba pensando – regresó la vista a su amigo, su expresión se había suavizado.
- Dime que te está pasando Leo, se supone que somos amigos, deberías confiar más en mi – apretó los puños contra el piso – si no hubiera regresado por la billetera tú ahora estarías muerto.
- Tengo miedo – dejó salir sin más. McCormick entonces miró su rostro – alguien me dejó un mensaje, estoy seguro que me está vigilando. Tengo miedo Kenny.
- ¿De qué mensaje estás hablando? – preguntó extrañado y se puso en pie en cuanto Leopold lo hizo, le siguió al interior, este tomó la computadora y reprodujo el mensaje. –Pero, ¿qué mierda?
El rubio soltó un suspiro con pesar y rebusco en su billetera la vieja nota que había encontrado, luego de enseñársela le habló de la sospecha que tenía acerca de que ambas eran de la misma persona, Kenneth miró la hoja con detenimiento, la letra se le hacía vagamente familiar, pero no recordaba de donde, luego buscó la caja donde venía la memoria por si había algo más que a su amigo se le hubiera pasado, pero estaba completamente vacía, entonces, su atención fue directamente al logo junto al nombre de Leo, era un caballo, una silueta. La quedó mirando unos segundos y entonces algo pareció encajar en su cabeza, quizá esa persona era la misma que atacó a Cartman, de ser así Leopold corría peligro.
- K-Kenny, tu hermana aún debe estar esperándote – Stotch cortó de pronto sus pensamientos, y el rubio cayó en cuenta de eso.
- ¡Mierda! Es verdad – dejó las cosas sobre la mesa de la cocina y fue por su billetera para guardarla en su bolsillo, entonces antes de abandonar la casa tomó la muñeca de Leopold y lo jaló afuera – no esperarás que te deje solo luego de lo que pasó – dijo sin más.
La visita al supermercado fue agradable, se topó con muchas caras conocidas, aquello le ayudó a olvidar por un momento sus problemas, se entretuvo viendo como los hermanos discutían acerca de las cosas que querían llevar y él mismo escogió algunas para compartir con ellos, luego de darse un par de vueltas más por el lugar fueron directamente a las cajas, por supuesto, el rubio pagó por sus propias cosas. De camino a casa se encontraron con Stan y Kyle, ambos lucían rostros serios, se acercaron a Kenny le pidieron hablar con él en privado, entonces Leopold decidió volver al departamento con Karen. Guardaron los alimentos en su lugar y hablaron de la comida a preparar, en cuanto se pusieron de acuerdo comenzaron a cocinar. Kenneth regresó cuando Stotch preparaba la mesa, su rostro se veía tan serio como el de sus amigos, por lo que decidió no preguntar que ocurría, al menos no con la chica presente.
Después de la comida y del postre, cortesía de Leopold, Karen se fue a su habitación, por unos minutos hubo silencio entre ambos, pero rápidamente se cortó cuando McCormick comenzó a hablar y como si estuviera adivinando sus pensamientos mencionó lo que había charlado con sus amigos.
Le contó que Red, una vieja compañera de la escuela había sido encontrada muerta esa mañana en la orilla del lago Stark, al parecer se había ahogado, aunque era algo que debían confirmar, lo que más resaltaba del asunto era que en su abrigo tenía una tarjeta con las palabras "fourth horse" lo que hacía sospechar a los muchachos que no solo era un accidente, y que por alguna razón esas personas muertas con la tarjeta y Eric Cartman tenían alguna clase de conexión.
- Entonces, ¿hay más personas que el chico asesinado que estaba con Eric y Red? – Leopold preguntó con tono preocupado, ciertamente apenas había estado atento a las noticias por lo que seguramente se le había pasado algo.
- Si, antes de lo ocurrido con Cartman hubo otra persona involucrada, pero Kyle te explicará todo en cuanto lleguen, les dije lo que pasó contigo y ellos al igual que yo pensamos que se trata de la misma persona – aquello lo dijo en un tono de voz serio, casi rozando lo escalofriante, sensación que caló profundo en el más bajo.
Después de la cena llegó el par de amigos, a pedido de Kenny, Karen se fue a la habitación para dejar a los cuatro a solas, entonces en la sala tomaron asiento y examinaron la nota y la grabación.
- Es sin duda obra de la misma persona – habló Broflovski con los brazos cruzados y mirando a ambos rubios.
- El jefe de policía también está preocupado, en el refugio de animales algunos hablan de que están buscando la ayuda de cierto héroe misterioso desaparecido hace algunos años – comentó Stan mirando a Kenny.
- La policía siempre ha sido una incompetente – Kyle volvió a hablar con el ceño fruncido – no podemos dejarles este asunto a ellos, además, son nuestros viejos amigos los que están en peligro.
- Tienes razón Kyle, son nuestros amigos – habló al fin McCormick y golpeo el puño contra la palma de su mano.
- Estoy confundido, ¿qué planean hacer? – Stotch dejó salir aquello de pronto, los tres le observaron y luego intercambiaron miradas entre ellos.
- ¿No le has mencionado nada? – el pelirrojo miró a su amigo molesto, esté solo esbozó una sonrisa y negó – pues deberías hacerlo ya, si está involucrado en este asunto debe saberlo todo.
- Si, está bien, se lo contaré hoy – apoyo su mejilla en la mano y desvió la mirada con fastidio.
Stan y Kyle se despidieron y se marcharon a casa, con el acuerdo de volver a reunirse, además debían buscar un lugar donde comenzar sus investigaciones sin que nadie se percatara de ello.
Leopold miró a Kenny, este aún mantenía el rostro de un niño regañado, y al parecer no pretendía decir nada, por lo que Stotch decidió hablar primero.
- Kenneth, está bien, si no deseas hablarme de ello no importa, quizá lo mejor sea alejarme del pueblo, de todas formas, vine aquí para saber de Eric.
Al escucharle hablar Kenny frunció el ceño, si Leo decía que solo había ido por Cartman entonces eso significaba que ni siquiera tenía considerado pasar tiempo con él, se puso en pie y se acercó al más bajo sin apartar esa mirada de molestia del rostro. Stotch por otra parte comenzó a sentirse ansioso, ver al rubio molesto de esa forma no le agradaba, eran ocasiones realmente especiales cuando le vio así en la escuela y en todas le causaba gran incomodidad, porque desconocía realmente si solo te insultaría o terminaría dándote una paliza, para su suerte no fue ninguna, este solo tomó su brazo y acerco su rostro a escasos centímetro de él.
- ¿Y qué hay de mí? ¿Acaso tan insignificante se volvió nuestra amistad para ti que puedes decidir marcharte así sin más? – murmuró clavando su mirada en los ojos grisáceos del más bajo.
- No digas eso – respondió a sus palabras, su estómago se había contraído y su ritmo cardiaco estaba acelerado, sin duda alguna estaba nervioso – tú fuiste el primer amigo real que tuve, no me gustaría perderte por nada, sin embargo, si permanezco aquí todos ustedes incluida tu hermana podrían estar corriendo riesgos.
- No dejaré que eso ocurra, voy a protegerte Leo, a ti y a mi hermana – relajo la mirada y al fin le soltó para pasar su mano por el rostro.
- Yo no sé qué decirte, me alegra que aprecies nuestra amistad hasta ese punto – esbozó una sonrisa – pero no dejaré que lo hagas solo, deja que les ayude, por favor.
Kenny lo miró unos segundos, dudoso, permitir a su amigo unirse a la investigación significaba que corrían riesgo a ser descubiertos y si resultaba de tal forma Kyle, Stan, incluso su hermana y él estarían expuestos, pero si mantenía silencio entonces Leopold se marcharía, nuevamente se iría y entonces, ¿Qué pasaría con él?
- Está bien – revolvió sus cabellos y le indicó que se sentara – pero antes debo contarte algo, que espero mantengas en secreto – Stotch asintió y se sentó a su lado – ¿recuerdas que de niños jugábamos a los superhéroes?
- Claro que lo recuerdo, yo y Dougie éramos los villanos – comentó soltando una carcajada – y tú te ganaste al pueblo ayudando a la policía y protegiendo a tu hermana.
- Todavía lo recuerdas, aunque tú no eras un villano cruel si nos metiste en varios problemas – comentó, recordaba que hace tiempo le había confesado al menor como había decidido ser un superhéroe para proteger a su hermana y este le había dicho que aquello era digno de admirar.
- Pero, ¿qué tiene que ver con lo que ocurre ahora? – ladeó levemente la cabeza, no sabía a donde quería llegar su amigo con ello.
- Bueno, para la policía Mysterion aún existe, aunque ahora no soy solo yo – miró al rubio, este todavía se veía bastante confundido – Kyle y Stan me ayudan con los casos, Cartman también lo hacía de vez en cuando, pero solo cuando le convenía, ya le conoces – bajó un poco la mirada – desde niño siempre fue un hijo de puta, pero ha mantenido el secreto y eso lo aprecio.
- Ahora son un equipo, eso es maravilloso – le buscó la mirada – son geniales, estoy seguro que si trabajamos juntos podremos resolverlo, por Eric y los demás – le animó – no mencionaré nada de esto, lo juro.
El muchacho solo sonrió, desde siempre supo que Leopold sería capaz de mantener el secreto, pero no quería que se enterara de lo que hacía porque sabía a la perfección que eso le preocuparía. Ahora ya estaba hecho, no había vuelta atrás. El objetivo era uno solo, encontrar a ese asesino y averiguar sus motivos para lo que hacía, no descansaría hasta hacerlo pagar por todo.
El martes por la mañana el joven rubio abrió los ojos y lo primero que hizo fue mirar la hora en su celular, ya pasaban de las diez, tanto Kenny como Karen debían estar fuera de casa, se levantó de la cama y sonrió, había dormido bastante bien y estaba descansado, por lo que decidió dedicar el día a ordenar el departamento y continuar en su búsqueda de empleo ya que no había obtenido respuesta en su correo de los trabajos a los que había postulado antes.
Fue directo a la cocina para desayunar, luego de estar satisfecho comenzó con su tarea de limpieza, no tardó demasiado pues el sitio era pequeño y para cuando llegó la hora del almuerzo estaba todo acabado. Fue a darse un baño para quitarse el sudor de encima y se colocó ropa limpia, miró su apariencia en el espejo sonriendo complacido de lo que había escogido para vestir, su cabello estaba acomodado en una coleta y sus labios tenían un ligero tono rosa, sin duda alguna lucia bien.
Salió de la habitación y paseo la vista por el departamento, todo se veía bien, pero había algo que no terminaba de gustarle, lo pensó unos segundos y entonces supo que debía hacer, fue por su abrigo y tomó la copia de llaves que su amigo le había entregado, salió al exterior y camino al sector comercial del pueblo, entre las tiendas abiertas estaba la que buscaba, entró en ella y compró algunas flores, luego fue a la siguiente tienda, en esta habían objetos de decoración, entre ellos floreros de diferentes materiales y formas, escogió unos cuantos y los compro. Ya con todo dio algunas vueltas más por el pueblo, después regresó al departamento y repartió las flores por el lugar, ahora todo se veía más vivo.
Comió algo ligero y se sentó en el sofá luego de ir por un pequeño diario a la habitación, se acomodó y comenzó a revisar cada una de las paginas en silencio, la ventana hacia la pequeña terraza estaba abierta, por lo que el viento invernal movía las cortinas, no le importaba, se sentía bien el aire frio en el lugar, tomo el lápiz que descansaba junto a la laptop y comenzó a escribir en las hojas del viejo libro, en cuanto acabó lo dejo sobre la mesita de té y comenzó a revisar los empleos disponibles.
Karen llegó al atardecer, se llevó un pequeño susto al ver al rubio con la apariencia que traía, este solo sonrió y le comentó que ya su hermano sabía de ello, por lo que no habría problemas. A la chica le tomó algo de tiempo para asimilarlo, pero acabó aceptando que el amigo de su hermano gustara de llevar vestidos y cabello largo. Decidió no seguir preguntando, ya interrogaría a Kenny por ello después.
Prepararon la cena luego que la chica terminara con sus deberes, por supuesto Stotch le ayudó en lo que pudo y esta le agradeció.
Al rubio aquella chica le provocaba una sensación de calidez en el pecho, suponía que se debía a su deseo de haber tenido hermanos, siempre fue hijo único y por consecuencia la mayor parte del tiempo jugaba solo en casa. Pero ahora era diferente, porque tenía la compañía de ambos y podía serle de utilidad a la muchacha cuando esta lo pedía.
McCormick llegó cerca de las nueve, se notaba cansado y al igual que pasó con su hermana pareció sorprendido ante la apariencia de Leopold, pero pronto su semblante cambió a uno más relajado, les saludo y pasó directamente al baño para limpiarse, luego del baño se sentó a la mesa y comieron. Cuando la cena acabó Karen aprovechó un momento en que estuvieron solos para preguntar sobre la apariencia del rubio, pero este solo le dijo que era algo que solía hacer desde la escuela y que nunca se había molestado en averiguar algo más de ello, ante esa respuesta la chica solo soltó un suspiro y se fue a la habitación para dormir.
- Tu hermana parece incómoda conmigo – se acercó a Kenny y le entregó un chocolate caliente, la noche estaba bastante fría y eso ayudaría a mantener la temperatura.
- No te preocupes, solo es curiosidad, además supongo que está un poco decepcionada – comentó y dio un sorbo al contenido de la taza – lo noté el día que le hablé de que vendrías a quedarte, ella se mostraba bastante interesada en saber de ti y cuando se vieron Karen no dejaba de mirarte, seguro sentía alguna clase de atracción por ti – habló alzando los hombros.
- ¿Atracción por mí? – abrió los ojos con sorpresa – oh, eso es porque soy una mujer muy guapa – se sentó junto a Kenneth y le guiño un ojo – ¿no lo crees así?
- Una mujer – susurró y alzó una ceja cuando le guiñó – Leo tu no…
- Marjorine – posó su dedo índice sobre los labios de McCormick para que no dijera nada mas – no lo olvides Kenneth, debes llamarme Marjorine.
- Ah, si – asintió, entonces el dedo se apartó de sus labios – bueno, te decía que sí, eres una persona guapa, pero ella es mi hermanita y no voy a dejar que cualquiera se le acerque.
Stotch comenzó a reír. Entendía perfectamente lo que intentaba decir su amigo, y para suerte de él, no tenía ningún interés en su hermana menor. Le calmó diciendo que solo sentía un cariño especial por la chica de modo fraternal, y que no haría nada indebido para crearle ilusiones. Kenny pareció comprenderlo, ya que asintió y esbozó una sonrisa. Le conto cómo había estado su día en solitario y le enseñó las flores que había comprado. Hasta ese momento Kenny no lo había notado, había tres floreros por el departamento, todos tenían al menos tres tipos de flores, pero los lirios eran los que más destacaban. El joven agradeció por el gesto diciendo que el sitio lucía más familiar de aquella forma.
- Y dime Kenneth – comentó en un tono dulce y se aferró a su brazo – ¿tienes una novia con la que te diviertas?
- ¿Una novia? – abrió los ojos, no se esperaba que el chico actuara de esa forma, se veía totalmente diferente, hasta en el tono de su voz, cualquiera que no le conociera se creería que era una mujer. – No, no tengo una, solo amigas que visito de vez en cuando, ya me conoces.
- ¿Y no te gustaría que yo fuera una de esas amigas? – volvió a hablar y apoyó su mano libre sobre la pierna de este.
- ¿En serio estás coqueteándome? – sonrió de medio lado y tomó esa mano sobre su pierna para jalar hacia si el cuerpo del más bajo – Marjorine, eres muy atrevida.
- Pero es divertido de esta forma – comentó y se acercó a la comisura de sus labios para besar aquel lugar, luego se apartó y relamió sus labios.
Kenneth observó su expresión con sorpresa, su actitud definitivamente era diferente, pero había algo en ella que le gustaba, se le hacía atractivo y por ello se creía un loco, uno que estaba cayendo en sus encantos y lo estaba disfrutando. El aire pareció abandonar sus pulmones cuando le besó cerca de la boca, y la cereza del pastel fue aquella acción al lamerse los labios, entonces no fue capaz de contenerse por lo que le besó con intensidad. Si, definitivamente estaba loco, pero no le importaba, esos labios lo extasiaban.
Cuando se separaron, Kenny estaba sobre su cuerpo y su cuello era rodeado por ambos brazos de Stotch, coló su mano bajo el vestido y acaricio su muslo, este soltó una suave risa al sentir el tacto sobre la piel, entonces decidió hablar mientras sus labios iban a su cuello.
- No es un buen lugar, Karen podría despertar – susurró y se apartó a regañadientes, le preocupaba que quizá con eso el muchacho cambiara de idea y decidiera dejar las cosas así.
- Eso no es problema – Marjorine habló en tono juguetón y tomó su mano para llevarle hasta la habitación, una vez adentro Kenny cerró la puerta y pasó el seguro.
