A la mañana siguiente Leopold abrió los ojos, había dormido bastante bien, aunque al parecer se lastimó levemente en la espalda, luego se agrandó al notar que a su lado estaba el cuerpo de su amigo, salió de la cama de un salto y se percató de que estaba al completo desnudo al caer al suelo, buscó sus boxeadores y se puso los pelos de punta, pero luego se levantó el brazo derecho de la cama. Kenny había despertado de muy buen humor al parecer, por lo que comenzó a acariciarse como si buscara repetir lo que realmente había hecho la noche anterior.
- Kenny, espera – le apartó y este se detuvo – sé que es obvio, pero de todas formas preguntaré – le miró fijamente – ¿lo hicimos?, tú y yo, ¿nos acostamos?
- Es una broma, ¿verdad? – alzó una ceja y se sentó para llevar su mano derecha a sus cabellos y despeinarlos – claro que es obvio que anoche tuvimos sexo, de hecho, fuiste tú quien se me insinuó.
- Oh cielos, lo siento, yo de verdad no tengo idea de que estaba pensando, uh, en realidad no lo recuerdo, ugh, suena terrible lo que te digo.
- Mejor olvídalo – suspiró y le indicó que se sentara a su lado, una vez este lo hizo se cruzó de brazos – escucha Stotch, normalmente no me importa si alguien con quien me acuesto decide no hablar de ello, pero tú eres mi amigo y realmente me preocupas.
- Sé que estás preocupado, pero realmente no entiendo que está pasando, se supone que no había estado con nadie más que con Bradley hasta ahora, y ya no sé, no sé si esto lo hice antes – murmuró bajando la mirada.
- Um, pues no creo que seas precisamente alguien con poca trayectoria, anoche mostraste mucha experiencia, pero claramente no recuerdas nada de esas cosas, por "algún motivo" – hizo comillas con sus dedos y luego alzó los hombros – no creo que pueda ayudarte con eso, en realidad, no sé cómo ayudarte – salió de la cama, se puso la ropa interior y luego tomó el resto de la ropa – debo ir a trabajar. – Dijo suave y salió del cuarto.
Luego de un rato salió a desayunar, McCormick terminaba de hablar por el móvil así que decidió no molestarlo, además no sabía cómo hablarle, comprendía su molestia, pero le daba a entender que no le creía y eso de cierta forma le frustraba. Tomó el control remoto y encendió la televisión, daban un programa matutino, comenzó a verlo cuando la programación se vio interrumpida abruptamente por el noticiero.
- "Interrumpimos la programación habitual para informar del hallazgo de un cuerpo en las instalaciones del correo, esta mañana un funcionario que llegaba al lugar para realizar su labor habitual dio aviso del descubrimiento luego de ingresar al sector de bodegas, el trabajador identificado como Jacob Rogers de 19 años, se encontraba colgando de una de las vigas del lugar, a sus pies había una nota de suicidio junto a una pequeña tarjeta con la frase "fifth horse", la policía a estas hora está realizando las investigaciones pertinentes, y aunque han confirmado que no hay intervención de terceros en el lugar la presencia de aquella tarjeta, encontrada antes en posesión de otros cuerpos levanta las sospechas de alguna clase de conexión entre las víctimas, sin embargo, el jefe de policía no dará declaraciones al respecto hasta obtener más antecedentes. Familiares del joven se encuentran en este momento siendo interrogados para saber si este mantenía alguna clase de rencilla, aunque algunos vecinos del muchacho afirman que ya mantenía problemas de droga y que quizá al momento de decidir acabar con su vida este estuviera bajo los efectos de algún estupefaciente. Pero nada ha sido confirmado aún. Estaremos al pendiente para dar más detalles. Adelante estudios."
La sala quedó en silencio, luego de que el presentador de noticias dijera unas cuantas cosas la programación fue retomada, Leopold miraba la pantalla incapaz de moverse, claramente el asunto no tenía indicios de acabar. Kenny se acercó a él y le golpeo la espalda suavemente, Stotch le miró y supo de inmediato que quería calmarle, y que todo el asunto de momentos antes quedaba en el pasado.
El más bajo miró a su amigo y sonrió, este se estaba preocupando nuevamente por él, olvidando incluso lo ocurrido en la habitación. Le gustaba mucho aquello de McCormick, porque lograba hacer a un lado los enfrentamientos con los amigos si había problemas, le gustaba la forma en que cuidaba de cada una de las personas que eran importantes para él.
Leopold le preguntó si no debía ir ya a trabajar, y este respondió que había cambiado el turno con uno de sus compañeros, también le comentó que le había enviado un mensaje a Kyle y a Stan y que se reunirían a la hora de la comida para buscar un lugar donde investigar.
- Pero tengo entendido que Kyle está ocupado con un caso y Stan ¿no debería estar en el refugio de animales? – preguntó, ambos fueron a la cocina y se prepararon el desayuno.
- Kyle me dijo que ese asunto estaría resuelto por la mañana y Stan, bueno, el aprovechará su descanso, lo importante es contar con el sitio hoy mismo – suspiró y llevo una tostada a su boca para comerla.
- Un sitio – murmuró pensativo y miró su café, de pronto la respuesta cruzó su mente – ¿Qué tal mi vieja casa? está descuidada para ser habitada, pero seguramente el sótano esté en mejor estado, además nadie sospecharía que hay movimiento si nos mantenemos bajo tierra – comentó esbozando una sonrisa, Kenny hizo igual, el muchacho había dado una solución al problema por lo que asintió y sacó el móvil para mensajear a sus amigos.
Cerca de las dos de la tarde ambos rubios estaban fuera de la antigua residencia Stotch, Kenneth miró la hora en el celular y al ver que tenía dos mensajes no dudó en leerlos, luego de un rato frunció el ceño y guardó el aparato en el bolsillo, le comentó a Leopold que los mejores amigos llegarían tarde, como si se hubiesen puesto de acuerdo, el pelirrojo porque el caso se había extendido más de lo que esperaba y Stan debía hacerse cargo del ingreso de unos animales a último momento. Stotch no pudo reprimir la risa y sacó las llaves para abrir, una vez hecho empujó la puerta, esta dio un fuerte crujido gracias a las bisagras oxidadas, fue el primero en entrar y luego le siguió su acompañante que procuró cerrar tras de sí.
El lugar se encontraba lleno de polvo y con telas de araña en cada esquina, algunas de las ventanas estaban quebradas, probablemente por acción de niños traviesos. Los viejos muebles que aún seguían ahí se mantenían cubiertos de mantas que hace años eran blancas, pero ahora poseían un color grisáceo. Kenny paseo la mirada por el piso, pudo ver en una esquina los restos de lo que parecía una rata muerta y aquello le hizo recordar como lucia su casa de niño, ahora agradecía haber sacado a su hermana de aquel basurero.
- Kenneth, ven aquí.
Leopold lo sacó de sus pensamientos, le indicó que iba a bajar al sótano, para eso encendió la linterna de su móvil y miró los peldaños a medida que descendía, no quería que algún escalón en mal estado se rompiera por descuidado y terminara accidentándose en el lugar. Kenny hizo igual que su amigo, encendió la linterna y comenzó a bajar, el lugar tenía un ligero aroma a humedad y moho, varias cucarachas escaparon de la luz cuando tocaron el piso, era un lugar frio y tétrico. Ambos lo recorrieron con la mirada, había algunas cuantas cajas, seguramente con objetos inútiles.
- Nos tomará tiempo limpiar el lugar, pero es perfecto Leo, sin duda fue un acierto – miró a su amigo, pero este parecía estar observando algún punto fijo en la pared, sin moverse, perdido en sus pensamientos – ¿me estás escuchando? – colocó la mano sobre su hombro para que le prestara atención, sin embargo, al hacerlo el más bajo llevo sus manos al abrigo en silencio para bajar la cremallera. – ¿Qué se supone que haces?
- Lo de siempre, vas a tocarme, ¿verdad? No tardaré en desvestirme – habló en tono bajo, sus manos comenzaron a temblar y sus labios estaban apretados – solo espere un poco más.
Kenny observó a su amigo en silencio, quizá solo se quitaría el abrigo, o eso esperaba, pero no fue así, una vez se deshizo de la primera prenda comenzó a desabotonar la camisa de franela en tonos azulados que se había puesto esa mañana, ya con el ultimo botón fuera del ojal se acercó a detenerlo, no sabía por qué actuaba de esa forma, pero no era el momento y mucho menos el lugar para aquello, aunque le pesara, su amigo no estaba actuando como normalmente lo hacía. Stotch apenas había pronunciado unas cuantas palabras y cuando le intentó detener este le rodeo por el cuello y comenzó a besarlo, sin duda alguna en otras circunstancias hubiese respondido a aquellas provocaciones, pero lo había notado y con el contacto lo había sentido, el cuerpo de Leopold temblaba con fuerza, estaba tenso y su mirada perdida.
- Leo, detente – apoyó sus manos en los hombros de este y le alejó un poco, luego buscó su mirada preocupado – Leopold, dime que te pasa.
- Tengo mucho frío – miró a los ojos de su amigo y luego su cuerpo – oh, mierda, estoy semidesnudo, no me digas que íbamos a hacerlo en un lugar como este – rio nervioso y se alejó de McCormick para tomar la camisa y colocársela, luego hizo lo mismo con el abrigo. – Lo siento tanto.
Dejó que el aire de sus pulmones saliera de forma abrupta, miró a Leopold nuevamente y se rasco la cabeza mientras con la mano que tenía libre acarició los cabellos de su amigo.
- Dejemos esta conversación por ahora, ¿vale? Pero en algún momento me tendrás que contar que pasa con esos cambios de humor. Me preocupas Leo.
- Te lo prometo, aunque no estoy seguro de que contarte – asintió con voz calma y el lugar se quedó en silencio.
A los pocos segundos entró una llamada al teléfono de Kenny, este respondió y al cruzar un par de palabras con quien llamaba cortó, le dijo a Stotch que sus amigos ya estaban ahí, por lo que le pidió que esperara mientras iba a abrirles la puerta, el rubio asintió y comenzó a mirar el contenido de las cajas. Unos minutos más tarde los tres amigos bajaron al sótano, Leopold estaba cerca de la caja de fusibles para conectar la energía, una vez lo hizo pudo encender la luz del sótano, guardó su móvil y saludó a Stan y Kyle.
- Bueno, ahora que tenemos un sitio debemos limpiar y traer todas las cosas que hagan falta – habló Stanley, revisando las cajas.
- Hay solo cosas viejas amigo, no comiences a levantar polvo – se quejó Kyle frunciendo el ceño levemente, sin embargo, Marsh lo ignoró, y al mover una caja provocó que otro par de ellas cayeran al suelo.
- ¡Mierda! Te lo dije – le regañó.
Ambos rubios comenzaron a reír, desde niños las cosas entre el par de amigos eran así, siempre que Stan hacia algo tonto Kyle le regañaba, sin embargo, bastaba con una disculpa del azabache para que Broflovski quitara el ceño fruncido, justo como en ese momento.
Leopold esbozó una sonrisa tenue, él, al igual que varios de sus amigos se habían percatado hace años de los sentimientos que el pelirrojo guardaba por su amigo, y aunque en un comienzo lo negó, al final terminó aceptándolo, o eso dio a entender Kenny en la escuela cuando conversaron del asunto en una ocasión. Stan en cambio, en el tiempo que compartió con él vio un constante tira y afloja con Wendy. Tenía entendido que ya no estaban juntos y solo eran buenos amigos, pero desconocía si ya estaba al tanto de los sentimientos de su mejor amigo y le era difícil saber si le correspondía o no, pues en muchas ocasiones daba a entender que el sentimiento era mutuo y en otras creía que simplemente no se daba cuenta. No pudo evitar clavar su mirada en ambos, lucían felices y cómodos juntos, como si nada entre ellos hubiera cambiado, luego su mirada paseó disimuladamente por Kenny, su semblante mostraba una sonrisa, aunque esta no era tan amplia como de costumbre, sin duda alguna él tenía las respuestas a los cuestionamientos sobre ellos.
Los cuatro dedicaron parte del tiempo a ordenar y luego comieron juntos, más tarde, Kyle y Stan debieron marcharse quedando nuevamente ambos rubios a solas, al principio mantenían silencio y solo el sonido de las cajas llenaba el lugar, pero Stotch decidió romper con ese ambiente después de un rato.
- Kenny, ¿puedo hacerte una pregunta? – dijo sin dejar de revisar el contenido de las cajas.
- Claro, dime – respondió con simpleza, se mantenía limpiando el piso mientras Leopold separaba las cosas inútiles de lo que podría servir aún.
- ¿Ellos aún son solo amigos? Digo, cuando estábamos en la escuela Kyle aceptó estar enamorado de Stan, o eso me diste a entender en una conversación – murmuró, quizá su pregunta sonaba demasiado entrometida, pero no podía quedar con esa duda rondando en su cabeza.
Kenneth dejó lo que hacía por un momento, apoyó la escoba en el muro y se sentó junto a Leopold en el suelo en silencio, su rostro se había puesto más serio, seguramente era un asunto delicado o de paso había metido la pata.
- Stan ya lo sabe, Kyle se lo dijo luego de graduarnos, pero no ha pasado nada desde entonces, al menos por lo que sé, Stan nunca le dio una respuesta – suspiro con pesar – lo más probable sea que Kyle decidiera hacer sus sentimientos a un lado o de paso ya lo superara, pues sale con un tipo de Denver.
- Ya veo – bajó la mirada, no sabía cómo sentirse al respecto, podía imaginarse la angustia de su amigo pelirrojo al esperar por una respuesta que nunca llegó, y si este aún mantenía esos sentimientos, entonces ¿estar con alguien más sería la solución? – Stan es un tonto.
- ¿Un tonto? No, claro que no, es un completo imbécil – dijo soltando un bufido.
- Oye Kenny, ¿Qué hay de ti? Sé que eres popular con las mujeres y seguramente con los chicos igual – comentó desviando la mirada avergonzado de recordar lo de la mañana – pero nunca te he visto enamorado realmente. ¿Te has enamorado de alguien?
- Um, yo enamorado de alguien – murmuró alzando la mirada al techo, sus recuerdos se fueron paseando uno a uno por su cabeza, pero no había ninguno en donde se hubiera sentido así por alguien, entonces sus ojos se abrieron de golpe al darse cuenta que un recuerdo en específico había quedado grabado en su cabeza, uno de una tarde hace años atrás, donde se despedía de alguien. Agitó su cabeza para quitar esos pensamientos y sonrió – no, la verdad es que Kenneth McCormick aún no cae en las redes del amor.
- Ya veo – habló desviando la mirada – yo, estuve pensando en ello hace tiempo, a pesar de que la carta me dolió mucho y que antes si estaba muy enamorado de Bradley, creo que nuestra ruptura no me afectó tanto como creía, ah, como decirlo – rascó su mejilla y soltó una risa nerviosa – cada vez que pienso en ello creo que separarnos fue lo mejor para ambos, y que si no hubiera sido en ese entonces tarde o temprano iba a ocurrir.
- De todas formas, fue un hijo de puta al escribirte esa carta y no decírtelo a la cara – frunció el ceño – hag, realmente me dan ganas de golpearlo en la cara.
- Por eso te quiero amigo – dijo con total sinceridad mientras cubría su boca y reía – gracias, pero no me gustaría verte enfrascado en una pelea por mi causa, me basta con que me hayas escuchado.
Kenny le dio un pequeño golpe de puño en el brazo y se puso en pie, le dijo que de seguir conversando perderían tiempo valioso, así que cada uno retomó su trabajo. Aquello se volvió una rutina el resto de la semana, cada vez que tenían tiempo iban a limpiar, al cabo de dos semanas todo estaba limpio, tanto el sótano como el resto de la casa, luego Stan y Kyle se hicieron cargo de trasladar todos los elementos necesarios, por lo que Stotch retomó su búsqueda de empleo, pero lo único que consiguió fueron trabajos ocasionales, los que tomo con gusto, puesto que era mejor a estar de vago en el departamento.
