"Pensamientos"

−Flash Back

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Los personajes de Naruto no son míos.

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No hay nada mejor que un relajante día a mar abierto, sintiendo la brisa fresca y aspirando el fresco y limpio aire.

La mayoría de las personas piensan eso, pero Guy no era de esa mayoría de personas.

− ¡A un lado!−grito Guy corriendo hacia la borda del barco para revolver el estomago.−Odio los barcos…

Yamato, quien se encontraba a un lado de el, le dio unas palmaditas en la espalda.−Nunca pensé que la palabra odio estaría en tu vocabulario.

− ¡Agh…!−Guy hiso caso omiso a las palabras de su amigo y siguió devolviendo el desayudo.

Naruto a lo lejos suspiro aburrido.

No era muy lindo ver a uno de tus maestros vomitar todo el día o que casi todos los tripulantes del barco te trataran con hostilidad. Tampoco era lindo que en el menú solo hubiera pescado.

¡¿Dónde quedaba el delicioso ramen?!

De verdad quería regresar a Konoha, extrañaba el ramen que hacia Hinata, el mejor del mundo. Claro, eso nunca se lo diría a Teuchi o a Ayame, los cuales ya sospechaban que comía ramen en otro lado porque desde que Hinata le empezó a cocinar dejo de ir todos los días a Ichiraku, ahora solo iba 3 veces a la semana; eso si era muy raro para los que lo conocían.

Lo peor de estar allí era que el tenia que pescar su propia comida.

El no era bueno pescando.

En esos momentos de verdad anhelaba estar con Hinata.

¿Qué estaría haciendo su novia en estos momentos?

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¡Mierda!−grito Kiba sintiendo como lo tumbaban en el suelo y se sentaban arriba de el.

Hinata suspiro.

−Van dos veces que te atrapo Kiba…

− ¡¿Que querías?! Me tienes con los ojos vendados y con la nariz tapada.−dijo con tono congestionado sin dejar de estar de bajo de Hinata.

−También tienes el sentido del tacto y el oído Kiba-kun. Podrías agudizar tu oído y escuchar mis pasos o podrías sentir una ráfaga de aire cuando me acerco a ti o cuando te ataco. Imagínate si pudieras usar el sentido del olfato, del oído, del tacto y de la visión al mismo tiempo en vez de usar todo el tiempo solamente tu olfato. Eres muy obstinado.

− ¡Hinata-chan!−grito Tenten llamando su atención.− ¡Es mi turno! ¡Kiba ya entreno una hora contigo!

−Descansaremos Tenten, es hora de comer.

Tenten bufo inconforme.

− ¡Sí! ¡Hay que comer!−grito felizmente Chouji. No había comido hace 30 minutos y sentía un gran vacío en su estomago.

Hinata sonrió al oír el grito de Chouji. Ella también tenía mucha hambre, entrenar a once ninjas al mismo tiempo no era tan fácil.

− ¡Vamos a BQQ!−grito Kiba quitándose la venda de los ojos y los tapones de su nariz aun estando bajo su amiga.

Los demás asintieron conformes.

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− ¡Vamos Hinata! ¡Solo una copa!

−No insistas Tenten-chan, ya te dije que no.

−Eres muy aguafiestas Hinata. Ya eres mayor de edad ¿Por qué no quieres tomar sake?−pregunto Ino bufando.

−El sake y yo no nos llevamos bien.−dijo simplemente.

−Eso lo podemos notar.−hablo Sakura.−Pero ¿Qué te paso para darte cuenta de eso?

Hinata suspiro avergonzada al oír la pregunta de su amiga.

−Fue hace un a-año…

Flas Back

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Miro el bar frente a ella e hizo una mueca incomprensible.

¿Por qué Itachi tenía que citarla en esos tipos de lugares?

Prefería estar en el bosque con la única compañía de los animales y los insectos que estar rodeada por malhechores y tipos ebrios.

Lo peor de todo es que el siempre llegaba tarde con la excusa de que Kisame era difícil de evadir.

Suspiro de nuevo e hizo un jutsu para cambiar el color de sus ojos a negros.

Lo último que quería era ser secuestrada por su Byakugan.

Camino hasta la entrada del local y el olor a tabaco y alcohol golpeo sus fosas nasales haciendo que arrugara un poco su nariz.

Confirmado, de ahora en adelante ella escogería los lugares para encontrarse.

Abrió la puerta del bar y miro con algo de miedo a las personas que estaban dentro.

Hombres con partes faltantes de su cuerpo, tatuajes, dientes de oro o de plata, grandes, promedio y jóvenes.

Mataría a Itachi lenta y dolorosamente.

Sin quedarle de otra entro completamente al local tratando de ignorar las miradas pervertidas de los hombres y llego hasta la barra para sentarse en una silla.

− ¿Se le ofrece algo de tomar señorita?

Al escuchar la voz de un señor mayor, levanto la mirada encontrándose con un viejecito sonriéndole amistosamente.

Por fin alguien decente en ese lugar.

Se tranquilizo un poco y le sonrió al señor.

−No gracias, solo estoy esperando a alguien.

−Bueno, entonces esta va por la casa.−dijo amablemente dándole un pequeño vaso con un liquido ámbar dentro de el.

Hinata miro el vaso y luego al señor.

Seria de muy mala educación rechazar la bebida cuando el señor se estaba portando tan bien con ella y además no le cobraba la bebida.

Se encogió de hombros y le sonrió de nuevo al anciano.

−Muchas gracias.

−No hay de que.−dijo antes de irse al otro lado de la barra para atender a sus demás clientes.

Hinata devolvió su mirada al pequeño vaso y lo tomo entre sus manos.

Sabía que era alcohol, ella nunca había tomado ningún tipo de sake o algo parecido.

Bueno, siempre había una primera vez.

Tomo el vaso y le dio un pequeño sorbo al liquido.

Carraspeo un poco al sentir el liquido bajar por su garganta sintiendo un hormigueo y un poco de ardor.

No sabía mal.

Miro de reojo la puerta del bar y luego miro de nuevo el vaso de cristal que tenía en sus manos.

Itachi tardaría un par de horas para aparecer y a ella no se le hacía mala idea tomar un poco mas de eso que tenía en las manos mientras tanto.

−Señor, ¿podría traerme más de esto?

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Itachi suspiro aliviado al perder a su compañero.

Sabía que Hinata estaría muerta de coraje y que no lo perdonaría fácilmente por haberla dejado tres horas esperando en un bar de mala muerte.

Sabía que un bar no era el mejor lugar para una joven de 17 años pero era un lugar en donde nadie se atrevería a buscarlos ni tampoco los reconocerían.

Suspiro nuevamente aliviado al ver el bar frente a él.

Solo esperaba que Hinata no estuviera lo suficiente enojada como para atacarlo con la katana que le regalo.

Abrió la puerta del bar y quedo petrificado.

− ¡Déjame! ¡Hip! ¡Te d-digo que s-soy ninja! ¡Soy la heredera Hyuga! ¡Hip!−grito Hinata pegándole en la espalda al tipo con sus puños mientras él la cargaba como saco de papas.

−Si preciosa, lo que digas. Ahora vamos a un lugar más privado.−dijo divertido un chico pelinegro.

−M-mira m-muñeco ¡Hip! ¡Q-que seas g-guapo no significa que no te vaya a p-patear el t-trasero!

−Si haja.

Los demás hombres reían ante la cómica situación.

Tras la barra un viejecito miraba con preocupación a Hinata.

− ¡Ya dije!−grito Hinata para después darle un rodillazo en el estomago haciendo que la soltara. Antes de que el tipo pudiera recuperarse Hinata le dio un puñetazo en el estomago haciéndolo volar hasta chocar con unas mesas rompiéndolas.

−Hip, te lo a-advertí.−dijo con las piernas temblorosas por lo ebria que se encontraba.

Los demás hombres miraron a Hinata con enojo.

− ¿Q-que? Hip, hip ¿Ustedes t-también q-quieren probar mis p-puños?−pregunto poniéndose en guardia sin dejar de tambalearse.

Todos los hombres se levantaron y corrieron hacia Hinata con sus armas alzadas.

Itachi suspiro y pensó que era mejor ayudar a su ebria amiga. Ella podía ser muy fuerte pero estando ebria dudaba que le atinara a alguno de los sujetos.

Rápidamente apareció a un lado de ella y le tomo la mano.

− ¡Oh! ¡Itachi q-que b-bueno que llegas! Hip, hip ¡E-estoy ebria y me metí en problemas! ¡Es genial! ¡¿N-no crees?! Hip, hip.−pregunto con las mejillas sonrosadas por lo ebria que estaba. Ella estaba orgullosa de ello, ya que era lo mas osado que habia hecho en toda su vida, bueno… eso y tratar de salvarle la vida a Naruto en la batalla de Pein.

−Si.− respondió con rostro estoico.−Genial.

Antes de que los sujetos pudieran atacarlos ambos desaparecieron convirtiéndose en cuervos y aparecieron en medio del bosque.

Hinata torpemente se sentó en el pasto.

−E-eso fue d-divertido, hip.

Itachi suspiro. Sabía que la culpa era de el por citarla en un bar.

−Dime Hinata, ¿Cuánto tomaste?

Hinata puso su dedo bajo su mentón pensando.

−Creo que…

Puso ambas manos frente a su rostro y conto con sus dedos.

− ¿10 vasos? ¿O f-fueron 15? ¡N-no lo r-recuerdo Itachi-kun! ¡Lo único que sé es que todo me da vueltas!−canturreo antes de reír como loca.

Al verla tan ebria pensó que lo mejor era llevarla a un lugar más seguro para que no escapara o hiciera alguna locura.

−Ven, te llevare a otro lugar.

− ¿Me cargaras? Es que c-creo que no p-podre m-mantenerme de pie.

−Si.−dijo en un suspiro.−Te cargare.

Hinata alzo sus brazos para que el la levantara del suelo y la pudiera cargar.

Itachi sonrió un poco ante eso y camino hasta quedar a su lado.

Antes de que el mismo pudiera levantarla Hinata brinco encima de el riendo.

Ante la impresión se tambaleo un poco y cayó junto con Hinata de espaldas en el pasto.

Lo que paso después ninguno de los dos lo imagino.

Debido al impacto accidentalmente los labios de ambos se juntaron dolorosamente haciendo sonrojar a Hinata y hasta a Itachi.

Estupefactos quedaron inmóviles unos segundos antes de que Hinata se desmayara ante la vergüenza.

Por eso no hay que beber en exceso.

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− ¡¿Nos estás diciendo que tu primer beso fue con Itachi Uchiha?!−pregunto escandalizada Sakura.

− ¡Shhh!−pidió Hinata poniendo su mano sobre los labios de Hinata.− ¡F-fue un accidente!−semi-grito Hinata.

−Pues que accidente.−hablo Ino exagerando.

− ¡E-estaba e-ebria!−exclamo avergonzada.−El e-era como un h-hermano para mí.

−Los hermanos no se besan Hina-chan−dijo pícaramente Tenten.

− ¡Y-ya d-dije que fue un a-accidente! Además… quiero pedirles d-de favor que no le digan a n-nadie ¡M-mucho menos a Naruto! El piensa que m-mi p-primer b-beso f-fue con el.−dijo sintiéndose culpable.

Sakura suspiro y le dio unas palmaditas en el hombro a Hinata.

−No te preocupes Hinata no diremos nada. Además… el primer beso de Naruto tampoco fue contigo.

Hinata miro escandalizada a Sakura.

− ¿De qué hablas?

− ¡Todos saben que el primer beso de Naruto fue con Sasuke!−exclamo Ino antes de reír a carcajada suelta.

Las demás rieron después de escuchar eso.

Eso le quitaba un peso de encima a Hinata.

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− ¡Creo que al fin pesque algo!−grito Naruto emocionado al sentir un jalón en su caña de pescar.

Yamato suspiro y rezo a los dioses para que no fuera una piraña o alguna cosa que pudiera lastimarlos lo que fuera que haya pescado su alumno.

Naruto tiro de su caña de pescar cada vez mas emocionado hasta que miro el final de la cuerda… era una bolsa de plástico.

− ¡Ah!−se quejo frustrado.

Suspiro vencido y tomo la mojada bolsa percatándose de que tenía algo dentro.

Curioso desato el nudo y saco un cuaderno mojado, las páginas estaban empapadas y las letras hechas con tinta estaban escurridas haciendo inentendibles las palabras.

Introdujo de nuevo su mano sacando un par de plumas que yo no tenían tinta y por último saco una pequeña caja negra desgastada y rota.

Curioso abrió la caja para quedar anonadado al ver su contenido.

−Una perla.−murmuro mirando con detalle la hermosa perla que tenía en sus manos.

Era de un tono lila y era pequeña, pero estaba segura que valía una fortuna.

Inevitablemente recordó a Hinata.

Sonrió ante la ironía de las cosas.

− ¿Qué pescaste?−pregunto Yamato al otro lado del barco sin dejar de leer un libro que tenía en sus manos.

Naruto lo miro con algo de desconfianza.

No es que pensara que su capitán le quitaría la perla, pero los demás tripulantes del barco si eran capaces de hacerlo.

Tenía que proteger la perla a como diera lugar.

Carraspeo un poco preparándose para actuar.

Tiro lagrima falsas y se hecho al suelo del barco.

− ¡No!−grito haciendo todo un berrinche falso.

Yamato suspiro no te preocupes Naruto, sigue intentándolo y atraparas algo.

Naruto asintió desanimado.

−Creo que mejor intentare más tarde, tengo sueño.−aviso con la mano tras su espalda escondiendo la perla.

Yamato asintió sin verlo y cambio la página de su libro.

Naruto corrió hasta su camarote y cerró la puerta tras de sí para ver de nuevo la hermosa perla.

Ya sabía que haría con ella…

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− ¡Vamos chicos! ¡Así se hace! ¡Cien mas y nos iremos a casa!−grito Hinata sentada en la rama de un árbol mientras miraba a sus amigos hacer lagartijas. Solo les faltaban cien para completar las dos mil que les pidió.

−Eres…−bajo y subió de nuevo.−Una extorsionadora.−dijo cansada Ino sin dejar de hacer lagartijas.

Hinata ignoro el comentario de su amiga y sonrió burlesca.

Pasaron unos minutos hasta que sintió algo que la hizo perder el color de su rostro.

− ¡Ay, ay, ay!−grito asustada Hinata al sentir una mano intrusa sobre su hombro. Se abrazo al tronco del árbol para no caer ante el susto que le dio. Volteo para encontrarse a la responsable de dicho susto.− ¡Hokage-sama! ¡Pudo aplaudir, chiflar o saludar para avisar antes!

Tsunade rodo los ojos ante la exageración de Hinata.−Se te pego lo miedosa de Naruto.

− ¡E-eso n-no es verdad!−exclamo ofendida y ruborizada.

−Como sea.−dijo Tsunade restándole importancia y sentándose a un lado de Hinata mirando a los novatos haciendo lagartijas.− ¿No crees que los sobre exiges?

Hinata chasqueo la lengua. Eso se le había pegado de Sasuke.

− ¡Claro que no! Yo entrenaba así… cuando Itachi estaba vivo.−lo último lo dijo en un susurro.

Tsunade asintió suspirando.

−Hinata, tengo otra misión para ti.

− ¿Cuál es?−pregunto un poco confundida. ¿Otra misión? ¡Pero si en esos instantes se encontraba en una!

−Cuando Naruto llegue a la isla tu partirás hacia ella.

− ¿Qué?−pregunto impresionada.−P-pero, tengo que quedarme. No sabemos cuándo dará inicio la guerra.

−Es que he estado pensando que lo mejor es que vayas con Naruto para que no sospeche. Solo te quedaras unos días y regresaras. Te enseñare un jutsu en caso de que empiece la guerra mientras tu estas haya.

Hinata ladeo el rostro.

− ¿Que jutsu?

Tsunade quedo en silencio unos segundos y después le entrego un pergamino.

−Este.−dijo entregándoselo en sus manos.

Hinata tomo delicadamente el pergamino mirándolo con extrañeza.

Lo abrió lentamente y lo leyó.

Sus ojos se abrieron desmesuradamente y boqueo unos segundos.

−Imposible…

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Cinco días después…

−Entonces ¿Te irás?−

−Solo será por poco tiempo. Me iré cuando Naruto llegue a la isla, de hecho llega mañana mismo. Creo que pasado mañana partiré Neji-nisan –

− ¿No es peligroso?−

Hinata sonrió al escuchar la pregunta de su primo.−No te preocupes. Todo estará bien.

Neji suspiro inconforme. Le hubiese gustado acompañarla hasta la isla pero Tsunade no se lo permitió alegando con que su prima solo iría a cuidar que Naruto no se diera cuenta de la verdadera intensión de la misión y que ella no necesitaba ayuda. Que era una misión en solitario.

− ¿Y el Uchiha? ¿No había querido matarte? Puede estar esperando a que salgas de la aldea para hacerlo.−escupió las palabras con enojo al recordar que intento matar a su prima. Ese tipo era capaz de cualquier cosa, si fue capaz de infiltrarse en una cueva donde estaban los 5 kages sin tener un ápice de miedo entonces si era capaz de matar a su prima y más.

La mirada de Hinata se ensombreció al escuchar la pregunta de su primo. No le gustaba recordar que la gran amistad que tenia con Sasuke se había convertido en odio, tristeza, decepción y dolor. Menos le gustaba recordar que la culpable de eso era ella.

−El… no hará nada. Supongo que esperara hasta la guerra.−susurro más para sí misma que para su primo y empezó a arrancar con sus dedos la hierba que estaba bajo ella.

Neji no dijo nada, pero en sus pensamientos estaba el claro deseo de proteger a su prima costase lo que costase en la guerra. No importaba que el costo fuera su misma muerte. El ya no quería vivir la misma experiencia que vivió cuando le dijeron que su prima estaba muerta. Gracias a Kami eso fue una mentira; mentira que dolió mucho para todos, pero que beneficio a la aldea.

−Solo ten cuidado y no te fíes de la amistad que tuviste con el Uchiha. Si hay algo que caracterizaba a los Uchiha era el ser rencorosos.

Hinata asintió suspirando. Ciertamente lo último que quería era pensar más sobre la guerra y sobre Sasuke. Le dolía y la desesperaba.

− ¿Cómo van tus entrenamientos con la Hokage?−pregunto cambiando de tema al percatarse que su prima se estaba sintiendo incomoda por la anterior conversación entablada.

Hinata parpadeo rápidamente al oír la nueva pregunta de su primo.−Oh, genial. De hecho ya casi termino de dominar una nueva técnica.

− ¿Oh si? Y ¿Cuál es? –

−Es la de…−

− ¡Hinata! ¡Neji!−se escucho la voz escandalosa de Ino, interrumpiendo a Hinata y dejando con la duda a Neji.− ¿Qué están haciendo aquí? ¡Habíamos quedado en vernos todos en el bosque para seguir entrenando!

Hinata miro con impresión a su primo. ¿Cuánto tiempo se habían quedado hablando que no se dieron cuenta de que las horas pasaron? Cuando llegaron allí apenas eran las diez de la mañana y al parecer ya eran las doce de la tarde.

−Lo sentimos Ino-chan. Se nos fue el tiempo hablando−se disculpo apenada.

−Ya no importa. Lo que importa es irnos a donde están los demás ¡Rápido!

Ambos primos asintieron levantándose del verde pasto.

−Vamos –

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Naruto suspiro por quinta vez mirando la perla con precaución para que ningún otro tripulante la viera.

¿Cómo convertiría esa hermosa perla en un anillo?

El no sabía hacer anillos ¡No sabía ni hacer origami! Mucho menos podría hacer un anillo.

Resoplo con fastidio mientras Guy pasaba a un lado de el.

Guy camino de reversa hasta Naruto y lo miro con una ceja alzada al verlo resoplar con fastidio.

− ¿Qué te pasa Naruto?−pregunto con preocupación. Puede que aun estuviera mareado y que su rostro aun estuviera un poco verde pero no podía evitar sentir curiosidad ante el ánimo de Naruto.

−Tengo un problema…−murmuro sin verlo y sin prestar realmente atención a su alrededor.

− ¿Qué? ¿Apoco ya te dieron nauseas como a mí? Vaya ¡Sabia que no era el único!−exclamo sintiéndose un poco aliviado por no ser el único que se mareaba con facilidad en un barco.

Al escuchar lo que dijo Guy, Naruto negó rápidamente con la cabeza.

− ¡No es eso! Es que, quiero hacerle un regalo a alguien y… aun no puedo terminarlo porque ni siquiera sé hacer figuritas de papel.− balbuceo sacando la perla de donde la tenía escondida.

− ¿Qué tiene que ver las figuritas de papel con esto? ¡Para tu información yo soy el rey del origami! Así que dime… ¿qué figurita quieres que haga?−Pregunto sonriente sacando de la nada una hoja de papel.

Naruto soltó un gritito frustrado.

− ¡Yo no quiero figuritas de papel! ¡Quiero convertir una perla en un anillo!−grito enojado. Se encogió en el lugar donde se encontraba sentado al sentir las miradas de los tripulantes sobre él. Ya se habían dado cuenta de que tenía una perla. Antes de que pudiera mentir sobre la perla Guy se adelanto salvándolo.

− ¡Oh! ¡¿Quieres origami en forma de un anillo?!−al parecer la marea y el mar le causaban problemas en el oido.

A Naruto le salió un tic en la ceja al pensar que eso había sonado muy estúpido.

−Eh… ¡Si eso! ¡No es que yo tenga una perla escondida ni nada por el estilo! ¡Solo quiero origami en forma de anillo! ¡No tengo una perla!−grito sin quedarle de otra con la mera intensión de que todos las personas de allí lo escucharan. Al ver que los tripulantes siguieron con sus que aceres y lo ignoraron pudo respirar tranquilo.

−Pues lamento decirte que no sé hacer origami de esa forma ¡Pero aprenderé! ¡Lo prometo! ¡Si no es así entonces dejo de tener juventud en mi alma!−grito con determinación, dispuesto a aprender a hacer mas figuritas, en especial ese anillo que Naruto le pidió. –Si me necesitas estaré en mi camarote practicando.−aviso sonriente antes de correr hacia su dicho camarote.

Naruto suspiro al verlo perderse por la puerta de madera y guardo con precaución la perla en su bolsillo. Lo último que quería era que la robaran.

Podrían hasta robarle su ramen pero ese anillo no se lo quitaban como que se llamaba Naruto Uzumaki.

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Entonces… ¿Decirle fea a Sakura está mal?−pregunto Sai con un gran tono morado alrededor de su ojo izquierdo y con el labio partido.

−Si Sai-kun. Es malo hacer sentir mal a las personas y más cuando estas son tus amigos –dijo Hinata tratando de hacer entender a su amigo lo que era bueno y lo que era malo.

−Entonces… ¿Es malo ser sincero?

− ¡Ahora sí flacucho!−grito alterada Sakura con una venita en su frente mientras se arremangaba unas mangas inexistentes en sus brazos.

− ¡Ya, ya, ya! ¡Sakura! ¿No te basta con el ojo morado y el labio partido que le dejaste?−pregunto tomando el cuello de la blusa de su amiga para impedir cualquier intento de asesinato.

− ¡No! ¡No me basta! ¡Solo me falta quitarle lo hombre!−grito furiosa tratando de zafarse del agarre de su amiga. Al parecer el que estuviera entrenando con Tsunade estaba dando frutos.

Hinata rodo los ojos y miro suplicante a su amiga Ino.

Ino sonrió y asintió al captar la mirada de su amiga.

−Aparte de frentona enojona.−se burlo Ino caminando hasta quedar frente a Sakura mientras se cruzaba de brazos.

− ¡Repite eso cerda!−grito Sakura olvidando por completo a Sai para prestar todo su enojo a la rubia.

Hinata pudo respirar tranquila. Así estaría un rato ocupada y no querría matar a Sai.

−Hinata.

La mencionada volteo para encontrarse con su Hokage dirigiéndose a ella.

−Hokage-sama.−pronuncio impresionada por la visita.− ¿Qué pasa?

−Partirás hoy mismo.−dijo directamente.

−P-pero ¿No se suponía que partiría pasado mañana?−pregunto confundida.

−Entre más rápido mejor ¿No lo crees? –pregunto alzando una ceja.

−Pues si pero…

− ¿Tienes algún inconveniente?−pregunto frunciendo el ceño y acercándose amenazadoramente hacia ella. Ese día estaba de muy mal humor.

Hinata se sobre encogió un poco y después negó energéticamente.− ¡No señor!... ¡D-digo! ¡Señora!−

−Te doy media hora para hacer lo que tengas que hacer para luego partir.−

Hinata asintió.

De verdad que Tsunade daba miedo cuando no tomaba ni una gota de sake en todo el día.

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Continuara…

¡Hinata parte a la isla Genbu!

Como verán la inspiración estaba en los suelos así que ¡No me maten! T-T ¡A todo mundo le pasa!

Actualizare en una semana :*

Agradecimientos a:

Sele-02

Adx-25

Violetamonster

KawaiiSould

Reaper Rainbow

Maaka-chan

Gracias por sus reviews, estos dias han sido muy dificiles para mi y creanme cuando les digo que sus comentarios me cambian completamente el animo pintando una sonrisa en mi rostro. ¡Gracias!