"Pensamientos"
-Flash Back-
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Los personajes de Naruto no son míos.
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La impotencia junto a un sabor amargo inundó su ser.
Sus ojos se abrieron de sobremanera y un nudo en su garganta se formó.
Después de haber escuchado el estruendo fuera de la isla, corrió todo lo que sus piernas le permitían hasta llegar a dicho lugar para observar el como Yamato empujaba a Motoi tomando su lugar, siendo capturado por Kabuto.
-¡Yamato-taicho!- el grito salió de su garganta una vez que salió de su asombro. Pero ya era tarde. No podía hacer nada por Yamato.
Quedó plantada en el suelo durante varios segundos antes de correr hasta donde estaba Motoi y Aoba.
-¿Qué hacen allí? ¡Hagan algo! ¡Se están llevando a Yamato-sensei!- grito con desesperación. Dispuesta a dejar la isla para correr a la ayuda de Yamato. Kabuto había desaparecido en un chasqueo de dedos.
Motoi miro con las cejas caídas a la Hyuga. Aoba no tardó en bajar la cabeza en señal de resignación.
-¡Hagan algo!-gritó nuevamente, sintiendo la impotencia carcomer sus huesos.
-Es demasiado tarde Hinata… no podemos ir tras ellos. Son akatsuki los que se llevaron a Yamato. Nosotros solamente somos tres y debemos quedarnos a proteger a Naruto y a Bee-sama.-habló Aoba mirando hacia donde se habían llevado a su compañero. Por más que quisiera rescatarlo…tenían que ser realistas, era imposible.
Hinata lo miro como si tuviera dos cabezas.- ¡¿Entonces nos quedaremos aquí?! ¡¿Sin hacer nada?!
-Hinata.-Habló Motoi mirando a la nada.- Esto es una guerra, queramos o no en el transcurso de este infierno perderemos a muchas personas. No podemos hacer nada por Yamato.
Apretó los labios sin saber que decir. No quería estar allí sin hacer nada. Quería salir de la isla e ir hacia la guerra para ayudar, pero tenían que cuidar a Naruto. No había de otra y tampoco estaba dispuesta a perderlo a él. A el no.
-Bien.—resoplo bajando la mirada sin estar de acuerdo con Motoi.-Pero ¿Para que lo quieren a el? ¿Que le pasará? ¿Lo mataran o lo torturaran hasta que les de información sobre nosotros?-le aterraba de sobremanera pensar que Yamato sería torturado por Akatsuki.
-No lo se.-contestó con sinceridad Motoi. Siendo realista, no esperaba ver de nuevo a Yamato. Akatsuki era demasiado ambicioso y sobre todo maligno, obviamente no se harían amigos de Yamato y lo dejarían vivir.
-Aún no puedo creer que esto este pasando. Con Yamato secuestrado esto de cuidar a Naruto será una misión casi imposible. Es el único con el poder de detener al Kyubi.
Hinata abrió un poco más de lo normal sus ojos al escuchar lo que dijo Aoba.-Quieren a Yamato por eso mismo…-susurro más para si misma.-¡Quieren que el controle al Kyubi! ¡Por eso secuestraron a Yamato…!
-¿Qué?-
La sangre de los tres presentes se he lo al escuchar esa voz, esa voz que ahora no se oía jovial sino que estaba alarmantemente sería.
Hinata trago saliva y lentamente dio la vuelta para encarar a Naruto, que por increíble que pareciera tenía una actitud estoica, todo lo contrario a lo que ellos esperaban.
-N-Naruto-kun… l-lo que p-pasa es que…-
-No trates de verme la cara Hinata.- la voz fría y hosca hizo que el corazón de Hinata se oprimiera. Le dolió más al escuchar de sus labios el como pronunciaba su nombre con sequedad, sin el acostumbrado "chan".-Escuché todo. Así que la guerra empezó y ustedes me mintieron. Ahora Yamato esta secuestrado y ustedes no quieren hacer nada al respecto.
Los tres se sobre escogieron en sí mismos ante el tono frío de Naruto.
-N-no, n-no es así…l-lo que pasa…-
-Basta.-ordenó mirándola filosamente. Sus ojos azul cielo tenían un tinte negro, uno que Hinata nunca había visto.-De verdad lo espere de todos, de todo el mundo…menos de ti. Pensé que nunca me mentirías Hinata.
Las lágrimas no tardaron en escurrirse por el blanco rostro. Negó repetidas veces con la cabeza e intento acercarse a Naruto, pero este dio un paso atrás, sin saber que el corazón de Hinata se desquebrajaba.
Motoi y Aoba se mantenían callados. Sin decir palabra, se retiraron un poco para darles privacidad a ambos.
-Y-yo sólo intenté protegerte.-le dijo una vez que los otros presentes se alejaron.-De verdad que yo sólo q-quería que e-estuvieses a salvo.
-¿Por qué mentirme entonces? ¿Por qué me lo ocultaste?
-P-por que se como eres. Por nada del mundo concederías estar fuera de la guerra mientras los demás l-luchan. Así eres tu…
Naruto sólo negó sin realmente saber que decir. Estaba decepcionado, enojado, triste, preocupado… confundido. Sin embargo la furia lo dominaba en esos momentos más que otra cosa.
-Pues no me quedaré aquí. No cuando todos están haya afuera dándolo todo por protegerme a mi y a Bee. No dejare que esa gente muera por mi culpa.
-¡No es tu culpa!
-¡Si lo es!—Hinata dio un paso para atrás al escuchar el grito de Naruto. Era la primera vez que le gritaba de esa manera.-¡Yo debería de estar haya dándolo todo y no lo estoy! ¡No los dejaré solos Hinata y espero que te quedé claro!
Un tenso silencio fue lo que secundó a los gritos del rubio. Hinata sólo bajo la cabeza, escondiendo sus llorosos ojos bajo su flequillo. Tratando de que los temblores que daba su cuerpo se detuvieran.
Sin nada más que decir y enfurruñado, Naruto dio la media vuelta, no sin antes mirar sobre su hombro a Hinata. Las facciones de su rostro se entristecieron, pero sabía que no era el momento para ponerse a pedirle perdón ni nada parecido. Tenía prisa y debía llegar hacia donde estaban todos sus amigos. Corrió todo lo que sus piernas le permitieron para buscar entre las malezas de la selva a Bee.
Cuando sintió que Naruto se había ido pudo sollozar libremente. Todo era un caos, era un desastre. Sabía que tenía que correr y detenerlo costase lo que costase pero sus piernas no se movían. No quería enfrentarlo nuevamente, no podía hacerlo.
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El Raikage miro con suspicacia a Tsunade.-Estas bien Lady Tsunade.
Se lo preguntaba por que de un momento a otro su rostro mostró genuina preocupación, y no era para menos ya que estaban en medio de la cuarta guerra ninja pero estaba seguro que la preocupación que se reflejaba en su rostro no era por eso, era por otra cosa.
-No lo se.-respondió mientras fruncía el ceño.
-¿Cómo que no lo sabes?
-¡No lo se! Sólo tengo…tengo un estúpido presentimiento y se que lo que vaya a pasar definitivamente no es bueno.
-¿Qué crees que sea?
-No tengo ni la menor idea. Igualmente tenemos que estar preparados para lo que sea.
El Raikage asintió.
-¡Tsunade-sama!- ese grito fue de Shikaku, quien venía corriendo hacia ellos.
-¡¿Qué pasa Nara?!-
-Algo raro esta pasando.-le informó con una mueca de preocupación. Definitivamente si era algo muy malo, tanto que la expresión aburrida y floja no estaba en su rostro.
-¡Que demonios! ¡Habla de una vez pelos de piña!-gritó furioso el Raikage, mientras su poca paciencia se acababa.
Ignorando el apodo que le acababa de poner el Raikage se dispuso a hablar.—Han empezado a salir unas extrañas tumbas debajo de la tierra, lo que contienen son…son a personas que al parecer fueron revividas.
La Hokage y el Raikage callaron por un momento, tratando de procesar la información.
-Deja ver si entendí ¿Nos estas diciendo que sacos de huesos han salido de sus tumbas para pelear contra nosotros? –Pregunto con incredulidad la Hokage.
-No, no…estas persona no son comunes y corrientes. Al parecer Kabuto a usado una técnica prohibida: el Edo Senin. A revivido a las personas más fuertes que pudo encontrar.
-Ese miserable.-el moreno apretó sus puños.-¡Ese hijo de la gran puta!-vocifero y tratando que con gritos pudiera calmar su furia física, antes de que destruyera toda la sala de inteligencia.
-¿Podrías decirme cuántos son?
-Es imposible, son cienes de ellos y al parecer aun no son todos.
-Mierda.-bufo Tsunade mientras limpiaba las gotas de sudor que surcaban de su frente. Eso estaba muy mal, muy pero muy mal.-Consigue toda la información que puedas.
-Hai, con su permiso.-hizo una apresurada reverencia ante sus superiores y se marchó lo más rápido que pudo.
-¿Qué demonios haremos Hokage? ¡Ya suficiente tenemos con esas jodidas plantas que también salen del suelo!
-Calma.—pidió Tsunade mientras ella misma se trataba de controlar interiormente.
-¡¿Qué me calme?! ¡Mujer! ¡¿Cómo quieres que me calme?! ¡Esto es malo! ¡Esto es peor que malo! ¡¿Qué mierda haremos?!
-¡Cállate!—se levantó de su asiento y partió en millones de pedacitos el escritorio de madera que tenía enfrente.
El Raikage fue abriendo poco a poco los ojos para encontrarse con la agitada Hokage.
-Mucho mejor.-musito más relajada al descargar su fuerza bruta.
-Desgraciado el que se casé contigo.-susurro sacudiendo su capa de Raikage. Tenía astillas por todos lados.
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Cuando salió de su pequeño shock, no espero ni un minuto para salir disparada hacia donde se había ido su rubio.
No podía dejarlo ir así.
Tenía que explicarle la razón de su decisión antes de que se fuera. No quería que se fuera estando enojado.
Su corazón se aceleró al verlo a la orilla de la isla junto a Killer Bee, al parecer preparándose para irse.
Corrió más rápido y antes de llegar a su lado gritó su nombre.
El nombrado volteó rápidamente. Sus facciones demostraron una mueca de sorpresa al ver a esa pequeña peli negra correr hacia el.
-¡E-espera!—aminoro sus pasos cada vez que se acercaba más a Naruto. Una vez estando a una distancia prudente de el, se quedaron mirando un largo rato. Lavanda y azul conectados.
Al ver esta escena, Killer Bee se sintió un poco incómodo. Carraspeo llamando por un momento la atención de la pareja.
-¡Los dejaré solos por un momento, para que puedan arreglar sus descontentos! ¡Yahoo!-mientras caminaba seguía rimando sin parar. Naruto sólo lo miraba con una gran gota de sudor tras su nuca. Ese tipo era muy raro…pero le caía bien.
Volteó lentamente hacia el frente encontrándose a su tierna novia. Recordó la mentira que le había hecho, entonces su ceño se frunció al igual que sus labios.
-¿Que es…?- no pudo terminar por que Hinata se adelantó.
-Te amo.-musito con los ojos cerrados.-Te amo mucho y se que soy muy egoísta pero…no quiero perderte. Por eso fue que acepté esta misión, por que quería protegerte de todo y todos. Por eso no te dije nada, por que te conozco y se que eres el chico más bueno del mundo y-y se que n-nunca dejarías a los demás con esta carga, y-yo…-no pudo seguir por que las molestas lágrimas se hicieron presentes de nuevo.-L-lo s-siento.-sollozo poniendo una mano sobre sus ojos.
Los sollozos dejaron de sonar tan fuerte cuando sintió que Naruto la tomaba de los hombros. Subió lentamente su rostro para ver el de Naruto, el cual sólo le sonreía cálidamente.—Lo se, se que tienes miedo. Yo también tengo mucho miedo.-le dijo mientras cuidadosamente secaba sus lagrimas con su pulgar.- ¿Recuerdas la mañana en la que despertamos juntos después de a ver hecho el amor por primera vez?
Sonrojada hasta las orejas al oír lo dicho por Naruto, asintió lentamente.-S-si.
-Entonces también recordarás de lo que hablamos ¿cierto?
Nuevamente Hinata le asintió.
-Yo te pedí que no participaras en la guerra, no te convencí pero me hiciste una promesa. Me prometiste que ambos estaríamos juntos después de la guerra. Pues ¿Sabes que? Ahora yo te prometo lo mismo, no me dejaré vencer. Lucharé y ganare esta guerra sólo para volver a estar contigo. Por primera vez en mi vida, seré sólo un poco egoísta y te pondré a ti como mi motivación, tu serás mi fortaleza Hinata, tu serás mi razón de vivir.
Al escuchar todo eso, Hinata no pudo evitar derramar un par de lágrimas.-Te amo.-le repitió con una tierna sonrisa que fue inmediatamente correspondida por una zorruna de Naruto.
-También te amo mucho Hina-chan.-dijo con un pequeño sonrojo en sus mejillas para después abrazar fuertemente a su menuda novia.
Hinata se dejo llevar por la calidez y el varonil aroma que desprendía el cuerpo de Naruto.
Duraron así por un par de minutos, los cuales se les hicieron los más cortos del mundo a ambos, hasta que escucharon la voz de Killer Bee.
-¡Naruto! ¡El mundo no se salvará sólo, para eso estamos nosotros! ¡Bakayaro, konorayo!
Naruto sólo soltó un bufido ¿Por qué justo ahora? Estaba tan cómodo abrazando el cuerpo de su novia. Pero el deber lo llamaba.
-¡Dame un segundo!-le gritó. Observó que el asentía y se volteaba para darles privacidad.
Sin desaprovechar eso, rápidamente bajo su rostro hasta juntar sus labios contra los rosados de ella. Movió delicadamente los labios al mismo ritmo que Hinata, cuidando que el beso siempre estuviera en ese tono tierno, o de lo contrario le pediría a Bee que les diera mas tiempo para despedirse, Ejem… apropiadamente.
Mientras tanto Hinata correspondía de igual manera el beso, aún sin deshacer el abrazo.
Se separaron lentamente dándose por último un beso esquimal.
-Recuerda nuestra promesa…
-Siempre la tendré presente Naruto.-le musito tiernamente antes de separarse completamente de el.
Naruto suspiro y le mandó una sonrisa forzada. Le era difícil separarse de ella.
-Los alcanzare junto a Guy y Motoi.
Asintió de acuerdo a lo que dijo Hinata.-Espero verte pronto.
Hinata le sonrió tiernamente.-Así será.
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Continuará…
¡Por fin! ¡Lo eh logrado! :) Mucho tiempo sin actualizar ¿Verdad? Bueno, a decir verdad no había actualizado por la sencilla y mera razón de que no se me ocurría nada, mi mente estaba en blanco.
Cuando por fin las ideas fluían los inconvenientes y problemas me atacaron. Me mudé de ciudad, entre nuevamente a la escuela, estudio aparate corte y confección, entrenó soccer y así además de que tuve muchas reuniones familiares al ser que mi familia de mi ciudad natal querían verme. Bueno, este mes sin escribir a sido muy atareado, ¡Pero estoy contentar de a ver acabado por fin este capitulo!
Este cap estuvo corto, pero los demás serán lo más largos que pueda hacerlos para acabar pronto con esta historia, ya tengo un final en mente y todo lo demás, sólo hace falta detallar y escribir 8-) bueno, gracias por su paciencia y por seguir leyéndome y les pido ¡Por favor! Que me dejen un Review que son los que me animan para seguir escribiendo.
Nos leemos luego ¡Sayonara! ^u^
Agradecimientos a:
Hinatauzumakiuchihahyuga
Miirellinu
Sele-02
Nova por siempre
Tsukimi
