-Flash Back-

"Pensamientos"

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"Los personajes de Naruto no son míos"

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Su mente estaba hecha un completo lío. Su cerebro la guiaba por la lógica y su corazón por los sentimientos tan intensos que despertaba ese momento la escena que estaba viviendo.

¿Era acaso una visión? ¿Un pésimo juego que le estaba haciendo su mente?

No lo sabía, pero se veía tan real. Se oía tan real.

Su dulce voz, su largo cabello azulino, sus finos rasgos. Ella.

Su madre.

Sin poder evitarlo un gemido de sorpresa salió de sus labios.

-Soy yo Hinata-chan. Soy mamá.

Una rebelde lágrima salió de su ojo derecho. -¿Mamá? -pregunto con voz quebradiza y débil. Negó un par de veces con la cabeza. -No, no. Mi madre está muerta. -se susurro tratándose de convencer a sí misma. Por más que lo deseara tenía que poner los pies en la tierra. La dolorosa verdad era que su madre estaba muerta.

-Tienes razón, estoy muerta. -dio unos pasos hacia Hinata haciendo que ella instintivamente diese unos pasos hasta atrás.

-Tu no eres Hikari. -acusó con voz quebradiza. Se estaba debilitando cada vez más, su autocontrol estaba decayendo. Quería correr hacia esa persona que se parecía a su madre y abrazarla con todas las fuerzas posibles.

La persona que estaba frente a ella sonrió tristemente.

"¡Hinata!"Escucho nuevamente la voz de Shikamaru.

-Shikamaru.-susurro poniendo atención.

"Tengo poco tiempo así que ¡Escucha bien! "

Hinata seguía expectante mientras aún no quitaba su mirada de la persona que tenía en frente.

"Kabuto tiene un arma muy fuerte contra nosotros. No sólo hay plantas humanoides que salen de la tierra. También esta usando el Edo Tensei. "

-"¿Edo Tensei? "-había escuchado de la boca de Itachi ese nombre. Era un Jutsu prohibido que consistía en traer a la vida a personas muertas.

-Entonces… -miro rápidamente a quien decía llamarse su madre. -Mamá… -susurro.

"Hinata, este Jutsu es una variación del Jutsu de invocación que permite traer de nuevo a la vida a muertos. Kabuto esta utilizando el jutsu, manipulando a los revividos para hacer que luchen contra nosotros aún que ellos no quieran. Ten cuidado Hinata, si te encuentras a alguien conocido no te dejes llevar por las emociones. Te conozco, y se que esa parte se te complicará."

Dejó de escuchar a Shikamaru y trató de procesar lo que escucho. Entonces la que estaba frente a ella… si era su mamá.

Miro hacia el frente y observó esa hermosa sonrisa maternal que había esperado ver desde hace años.

-Madre.-pronuncio mientras sentía las lágrimas correr por su rostro hasta su blanco cuello.

-¿Ves que si soy yo pequeña?

-¿Por qué te han hecho esto? -mascullo entre dientes sin dejar de llorar. Mataría a Kabuto. Profano el cuerpo de su madre, eso no se lo iba a perdón a nunca.

-Yo me alegro de estar aquí Hinata. Poder verte de nuevo es algo maravilloso. ¡Mira cuanto has crecido! Eres tan hermosa. -dijo mirándola con amor. – Dejaste crecer tu cabello…

Hinata sonrió y tomó un mechón de su cabellera. -Si… lo dejé crecer por ti. Siempre me gustó tu cabello mamá.

Hikari sonrió y se llevo una mano al pecho. -¿Cómo esta Hanabi-chan?

Hinata sonrió ampliamente. -Ella es hermosa, tiene el cabello castaño y largo. Es una gran ninja.

-¿Y Neji?

-También esta muy bien. Es muy guapo y también es un gran ninja. El ahora… el me quiere.

Hikari asintió. -Lo se Hinata. El nunca dejó de quererte.

Hinata soltó una pequeña carcajada aún sintiendo sus lagrimas bajar por sus pómulos.

-Y… ¿Tu padre?

La Hyuga dejo de sonreír y bajo rápidamente la mirada. -Esta bien. Sigue siendo el de siempre…

-No me mientas.

Miro impresionada a su madre, captando rápidamente su mirada entristecida.

-Lo se todo Hinata. Absolutamente todo. Gracias por ir todas esas veces a visitarme a mi tumba, te escuche todo este tiempo. Se que estas peleada con Hiashi, se que le cediste tu lugar a Neji, se de tu misión Anbu, se de tus compañeros, de Tsunade, de Sasuke Uchiha, de Itachi y de Naruto Uzumaki. Se todo.

Hinata sólo miraba con impresión a Hikari.

-¿Enserio? –

Hikari asintió. -Si Hinata-chan. Volviendo al tema de tu padre… Hinata tu eres una persona bondadosa, tienes que perdonar a tu padre… aún que no lo creas el esta arrepentido de todo lo que te hizo.

Hinata negó fuertemente. -El me odia, me hizo la vida imposible. Arruinó la infancia de Hanabi y la mía también. Me desprecio me tachó de inservible… -

-El siempre trató de protegerte Hinata.

-¿Eh? –

-No es algo que yo te pueda explicar. -bajo su mirada con incomodidad. -El perdón es algo maravilloso. Que te perdonen es algo muy bueno y perdonar es algo que sólo la gente fuerte puede hacer. -levantó nuevamente su mirada. -Tienes que perdonar.

Perdonar.

Una palabra, ocho letras. Algo que se escucha fácil pero que realmente no lo es.

Hinata sólo asintió torpemente. -Trataré de hacerlo.

Hikari asintió con una sonrisa. Conocía a su hija y sabía que si lo perdonaría.

La Hyuga miro una vez más con detalle a su madre. -Quisiera abrazarte…

-Es peligroso Hinata. En cualquier momento podrían tomar el control de mi cuerpo.

-Quisiera correr el riesgo.-

Hikari sonrió y negó débilmente. -Eres tan terca… como yo. -extendió sus brazos hacia su hija quien la miro con los ojos acuosos.

Camino lentamente hacia su madre y fue extendiendo sus brazos. Lo poco que le quedaba corrió hacia ella y la abrazo fuertemente mientras daba a rienda suelta todas sus emociones.

Lloro como nunca había llorado y la abrazo fuertemente por que sabía que pasaría mucho tiempo para tenerla de nuevo en sus brazos.

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Todo era una mierda.

Después de la plática que tuvo con Suigetsu su conciencia no lo dejaba tranquilo.

Había decidido matar a Hinata y destruir Konoha… ahora no estaba seguro de nada.

No quería dañar a la Hyuga, pero sabía que si la dejaba viva no tendría muy fácil destruir Konoha. Sabía que ella protegería esa estúpida aldea con todo y reconocía que ella era una digna rival, una que estaba a su altura.

Maldijo a Suigetsu, maldijo a Hinata, a Itachi, a Konoha, a Naruto, a Taka…

Se maldijo a sí mismo por ser tan débil. Por creerle a Hinata sobre los sentimientos. Tenía que haber seguido creyendo todo ese tiempo que los sentimientos eran una basura, que sólo servían para los débiles.

Después de la charla con Suigetsu se había decidió ir a la guerra sólo y destruir Konoha por su cuenta. En ese momento se encontraba corriendo hacia haya, esperando no encontrarse con nadie en su camino o si no perdería tiempo.

Estaba a punto de dar vuelta por unas malezas cuando de repente miro a alguien saltando por las ramas de los árboles hacia el lado contrario de donde el iba.

Y lo miro…

-"Itachi… "-observo como el también lo había mirado por el rabillo de su ojo pero siguió con su carrera.

De inmediato y sin pensarlo lo siguió.

Estaba confundido. ¿Cómo era posible…? El lo había matado. A menos que Hinata le hubiese echado mentiras, de nuevo.

-¿Te estas preguntando como es que estoy vivo cierto? –

Sasuke no respondió, solo siguió saltando de rama en rama esperando más palabras de su hermano.

-Es el jutsu prohibido Edo tensei, Kabuto me revivió y e podido controlar mi cuerpo.- Itachi sonrió ladinamente. -Voy hacia Kabuto para parar el Edo tensei.

-Deberías dejar que maten a todos.

Itachi soltó una carcajada.-No cambias Sasuke.

-Tengo que hacerte muchas preguntas Itachi.

-Lo sé. Pero no hay tiempo. Así que si me estas siguiendo para que contesté a tus dudas pierdes tu tiempo por que como verás hermanito, estoy muy ocupado.

-¡Tu siempre estuviste ocupado! -gritó sin importarle su arrebato. -Nunca tuviste tiempo para mi. Todo siempre fue primero menos yo.

-Lo siento.-

-¿Lo siento? ¿Es todo lo que tienes que decir? –

-Si. Lo siento. -dijo sin dejar de correr.

-Un lo siento no arregla absolutamente nada ¿Sabes?

Itachi dejo de correr aún dándole la espalda a Sasuke.

Sasuke también dejo de correr mientras se preguntaba por el repentino acto de su hermano.

-Lo se. Se que un lo siento no hará que mamá y papá regresen y que todo sea como antes. Sólo puedo darte un lo siento por que ya no puedo hacer nada más. Créeme que si hubiera una manera de regresarte todo lo que te quite, lo haría sin dudarlo.

-¿Por qué no me dijiste nada? ¿Por qué me lo ocultaste?

-… por Konoha.

-¿Konoha?-su ceño se frunció.

-No quería que odiaras la aldea.

-Pues tu plan no funcionó por que odio esa aldea y la destruiré. -amenazó.

-¿Matarás a personas inocentes, Sasuke? ¿Destruidas la aldea que protegí todo este tiempo? Shisui y yo lo dimos todo por Konoha y aún sabiendo eso tu quieres destruirla.

-Esa aldea hizo que matarás a mi familia.

-Sasuke, papá planeaba un golpe de estado. Ellos no querían ceder y una gran guerra se hubiese desatado.

-¡¿Pero por que tuviste que ser tu el que matará a nuestra familia?! ¿Por qué…?

-Por que si alguien mas lo hubiese hecho entonces también te hubiesen matado a ti… y eso no lo hubiera podido soportar.

Sasuke apretó su mandíbula.- Hubiera preferido morir a estar viviendo esto.

Itachi sólo sonrió tristemente al escuchar esas palabras salir de la boca de su hermano.

-Lo se. -murmuró para después seguir con su carrera.

Al ver eso Sasuke no estuvo dispuesto a dejarlo a ir sin más respuestas así que lo siguió.

-Ya hablamos Sasuke.

-Aún no hemos acabado.

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Extrañaba tanto tenerla así. Extrañaba las tardes en el jardín mientras contemplaban las flores y hablaban del día que ambas tuvieron. Extrañaba los guisos de su madre. Las palabras llenas de aliento que le daba… extrañaba todo.

-Te extrañó.

-Yo también.-le susurro mientras le acariciaba su cabellera.

Quedaron así por varios minutos hasta que algo malo ocurrió y se acabó todo.

-¡Atrás! –

Hinata abrió los ojos como platos y en un segundo ya se encontraba en el suelo.

Su madre la había empujado.

Hikari camino varios pasos hacia atrás.

-Pierdo el control de mi cuerpo y de mi mente. Es la hora.

-No quiero lastimarte.

-Estoy muerta Hinata. Ya nada puede lastimarme.

Hinata negó aún sentada en el suelo. -No quiero.

-Tienes que hacerlo. -dijo mientras se ponía en posición. -Hagamos esto. Imagina que estamos peleando para ver cuanto has crecido como ninja. Quiero ver cuánto has crecido.

Hinata suspiro entrecortadamente y se levantó a duras penas. Se puso en la posición típica de su clan y activo su Byakugan.

-Así se hace mi niña. Es mi hora.

Hinata asintió lentamente.

-Recuerda que te amo.

-Yo también te amo. -dijo Hinata antes de que Hikari perdiera completamente el control de su cuerpo y mente.

Ahora sus ojos estaban rojos.

Hinata dio un brinco hacia atrás cuando miro que el pie de su madre iba en dirección a su estómago.

No podía. No quería golpearla.

Esquivaba los ataques con dificultad. Sin que ella misma atacará.

"Debes pelear"

Hizo un par de sellos y apareció a varios clones que rodearon a Hikari.

Mientras que Hikari observaba lo acorralada que estaba Hinata sólo pensaba en ella. En lo que ella quería.

Antes de que pudiera hacer algo, Hikari desapareció en una nube de humo y reapareció tras la Hinata original. Golpeando su espalda y enviándola hacia el suelo no sin antes volar un poco.

Hinata respiro fuertemente tratando de recuperar el oxígeno. Tocio un poco y después escupió sangre. Su madre era fuerte. Ahora entendía por que Kabuto quiso resucitarla. Estaba orgullosa de su madre.

Con dificultad se paro del suelo sosteniendo su brazo que debido al impacto se lastimó un poco.

¿Cómo derrotarla sin prolongar por más tiempo la pelea? Quería que todo eso se acabará de una vez.

Pensó un poco ya que el tiempo era lo único que no tenía, hasta que recordó ese Jutsu de la familia Hyuga. Lo único que tenía a desventaja era que el Jutsu era de corto alcance. Tendría que estar lo más cerca posible de su madre.

-¡Juho Soshiken! -gritó para que después sus brazos se cubrieran de chakra dando una forma de cabezas de leones. Creía que si acercaba lo suficiente podría derrotarla con un solo golpe.

Se recordó que esa no era su madre, que sólo era un títere de Kabuto. Frunció el ceño.

Con fuerza corrió hacia Hikari y dio varios ataques que eran esquivados.

Sabía que tomaría su tiempo para poder venderla.

Siguió lanzando golpes desesperadamente hasta que algo raro ocurrió.

Hikari quedó parada y sus ojos volvieron a su color original.

-¿Mamá?

Hikari asintió. -Kabuto se detuvo pero no por mucho tiempo. Vamos… ¡Da el golpe final y todo acaba!

-Pero mamá… -

-¡Obedéceme!-le gritó desesperada.

Hinata sólo sintió como un nudo se hacía en su garganta.

¿Por qué le pasa eso a ella?

-Vamos… -susurro Hikari. -No sentiré nada.

Apretó la mandíbula y sin dar aviso corrió hacia su madre y dio el golpe de gracia, haciéndola volar y que derrumbara varios árboles.

Al percatarse de lo que acababa de hacer no pudo más y corrió hacia su madre. Las lágrimas caían de una por una mojando sus mejillas.

-¡Mamá! –

Sintió que el mundo se le venía encima al verla tirada en el suelo a causa de ella.

Corrió hacia su lado y se hinco.

-Bien hecho Hinata. -dijo Hikari volteando a ver a su hija.

Hinata soltó un gemido lastimero sin dejar de llorar. Observó con miedo que el cuerpo de su madre se deshacía convirtiéndola en pequeñas hojas de papel, o eso creía que era.

-¿Q-que es lo que pasa? –

-Me derrotaste.-sonrió un poco. -Ahora podré volver a descansar.

Hinata negó. -Quería tenerte a mi lado más tiempo.

-Lo se. Yo también hubiese querido lo mismo.

El cuerpo de Hikari estaba apunto de desaparecer, pero no son antes decirle algo a Hinata. -Recuerda siempre ser fuerte y nunca rendirte. Te quiero. -dijo antes de desaparecer definitivamente.

Hinata lloró amargamente. -Yo también. -susurro.

Que injusto. Perderla a los cinco años, tenerla de nuevo frente a ella y sólo para tener que derrotarla y mandarla de donde vino. Hubiese querido tener más tiempo con ella, tenía tantas preguntas que hacerle.

Dejó de llorar cuando sintió un par de chakras conocidos a muy poca distancia de donde estaba.

-No puede ser… -susurro sin dejar de llorar. Se levantó rápidamente y corrió hacia esa dirección. No lo podía creer.

Esquivo árboles y rocas sin parar de correr a lo que parecía ser una cueva.

Se detuvo frente a ella y la miro por unos segundos. No parecía haber trampas o algo parecido. Era seguro pasar.

Con cuidado y sigilosamente se introdujo en la cueva. Estaba húmeda y habían telarañas. Era escalofriante.

Detuvo su análisis al escuchar voces al fondo de la cueva. Rápidamente se dirigió hacia ese lugar para después impresionarse gratamente.

-¿Itachi? -viro su vista hacia un lado del nombrado. -Sasuke.

Itachi y Sasuke sólo la miraban con impresión. ¿Qué rayos hacia allí?

-Creo que te olvidas de mi, Hinata.

Hinata volteó al oír esa voz que extrañamente se le hacía conocida.

Frunció el ceño y rápidamente sintió que le hervía la sangre.

-Kabuto.-escupió su nombre.

-¡Me alegra que te acuerdes de mi! -exclamó saliendo de la sombra en la que estaba.

Hinata sólo se impresionó una vez más. Era sumamente asqueroso. Tenía escamas por doquier, verdes y seguramente babosas.

-¿Qué rayos…? –

-¿Qué rayos me paso? Es sólo un pequeño cambio de imagen. -saco su lengua tan parecida a la de una serpiente. -¿Qué tal?

-Te vez asqueroso.

Kabuto río baja mente. – Me alagas.

Hinata frunció el ceño y activo su byakugan dispuesta a matar al tipo que tenía frente a el.

-Que lindos ojos. Es una pena que no te los hubiera arrancado aquella vez… -

Hinata se confundió ante eso pero en ese momento nada le importaba. Sólo quería matarlo por a ver utilizado a su madre.

-Te mataré.

Itachi y Sasuke sólo observaban expectantes y confundidos la rara escena.

-¿Así es como me agradeces por hacer que volvieras a ver a tu madre?

Hinata frunció el ceño.

-… ¿Y que te haya salvado la vida aquella vez?

Hinata lo miro como si le hubiesen salido dos cabezas.

-¿De que hablas? Tú jamás harías algo por alguien más.

-Oh si que lo hice. Cure tu corazón, casi mueres aquella vez. Tosías sangre y el chucho de tu amigo estaba muy preocupado por ti ¿No lo recuerdas?

Hinata abrió desmesuradamente los ojos. -En los exámenes gennin, tu eras ese Anbu.

Lo recordó todo. Desde el momento en el que empezó a sentir dolor hasta cuando su vista se volvió borrosa y sólo pudo ver la máscara de un Anbu que la ayudaba.

-¡Correcto! Que buena memoria tienes.

-Aún así… no te perdonare. -hizo un ademán de querer sacar su espada pero una mano la detuvo. -Itachi… -susurro impresionada.

Itachi sólo la miraba con tranquilidad. -Vete Hinata, Sasuke y yo nos haremos cargo de el.

Quizá replicar pero Itachi habló nuevamente.

-Debes irte para ayudar a los demás. Te necesitan en este momento.

Hinata suspiro y bajo la mirada.

-Veo que traes el collar que te dejé.

La Hyuga tomó entre sus dedos la piedra y la miro por unos segundos. -Nunca me la quito.

Itachi sonrió y acarició su cabeza. -Tienes que irte ahora.

Hinata sólo asintió. Tenía razón. Ellos podían encargarse perfectamente de Kabuto.

Estaba apunto de irse pero no sin antes abrazar fuertemente a Itachi y dejar escapar unas cuántas lágrimas. Había llorado demasiado ese día.

-Te extrañó.

-Yo igual. -sincero Itachi.

Se separaron cuando escucharon la voz de Kabuto. -Que tierna escena. -dijo riendo un poco.

Hinata le mandó una mirada de odio antes de voltear hacia Sasuke, quien miraba a su hermano y Hinata sin aún creer lo que había presenciado.

-Me voy. -anunció para después salir corriendo.

Itachi miro a su hermano y luego a Kabuto.

-¿Estas listo hermano? –

Sasuke asintió. Sabía lo que eso significaba.

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Continuará…

Por fin 8) termine el cap. Me estuve rompiendo la cabeza para continuarlo y ya lo hice y creo que estoy satisfecha con el. 8)

Se que había dicho que tal vez no continuaba con esta historia pero simplemente no pude hacer eso. No después de leer sus comentarios y de aceptar que disfrutó mucho escribir esta historia 8) gracias por su apoyo 8)

Espero que me den más Reviews *u*

Agradecimientos a Reviews:

Miirellinu

Hinataotsutsuki-sama

Yoyoman (2 reviews *u*)

Minerva

NelmUnicorm

Makaa-chan

Sele-02

Nova por siempre

DII8719