Yo se que quieren matarme lenta y dolorosamente por actualizar después de casi un año, lo se estoy consiente de ello pero por fa, bajen sus armas y sus tomates pues tengo una razón para haberme tardado, y dicha razón se llama "falta de inspiración". Se que eso no es una buena justificación, pero no es más que la verdad. Así que, lo siento y prometo que esto no volverá a suceder por que ahora estoy más que lista para concluir esta historia. Sin más, espero que aún hayan lectores de esta historia y que aún me acepten en sus kokoros. ¡Los quiero un muchito y espero leerlos!
Advertencias: posible violencia, lenguaje soez.
Aclaraciones: Los personajes de Naruto no son míos, si no, de Kishimoto.
Las cosas no podían empeorar, oh eso pensó Hinata.
–Están locos si piensan que voy a dejar que me encierren en esta mocosa. – rugió mirando de mala manera a Hinata.
–Piensa que es por tus hermanos. –dijo Guy tratando de convencerlo. –Necesitan de ti, y créeme cuando te digo que el lugar más seguro en el que puedes estar es dentro de Hinata.
Todos miraban expectantes al Biuji, esperando su respuesta.
El gran monstruo los miro para después decir un gran –No lo hare. –después de eso rugió y se abalanzó hacia ellos.
Todos brincaron a diferentes direcciones evadiendo las embestidas del Biuji.
–¡Hinata! –gritó Kakashi llamando su atención. –Tendremos que sellarlo a la fuerza ¡Estate lista!
Ella sólo asintió mientras se preparaba mental y físicamente para lo que venía.
Tenía un miedo terrible, ¿y si moría en el intento?
No quería morir. Quería tener una vida normal junto a Naruto, quería seguir protegiendo a su aldea, quería hablar con su padre… tenía tantas cosas que hacer. Cosas que le había prometido a Itachi.
Al ver la cara de angustia de Hinata, Naruto se preocupó y enfureció.
–¡Kurama! ¡Haz algo maldición! –
El imponente zorro ni se inmutó de sus gritos y siguió acostado en la gran cueva.
–Ya he dicho que no haré nada, es su problema humanos.
Naruto apretó la mandíbula sintiendo impotencia. –Hinata podría morir si tu hermano no esta de acuerdo en que lo sellen en ella. Te lo suplico.
Kurama ni siquiera le dirigió la mirada. –No me importa lo que le pase…
–¡Pero a mi si! ¡Ella es mi novia y la amo! –grito diciendo realmente lo que sentía. – Ella… ha sido la única que me aceptó antes de que todos me considerarán héroe. Ella es la única persona que me ha querido a pesar de que tu estas dentro de mi. –se llevó una mano al estómago ante la mirada de Kurama. –Todos huyeron, me odiaron, me hicieron mil cosas para que yo me sintiera mal… pero ella me admiro siempre. Nunca tuvo el valor de acercarse a mi pero no fue por miedo, fue por que temía que yo la fuese a rechazar como todos los demás. Ella me entiende, ella… –quede o unos segundos en silencio. Ni siquiera se había dado cuenta de que estaba diciendo todo eso en voz alta. –Ella se convirtió en todo para mi.
Tras unos segundos más de silencio, Kurama lo miraba mientras el sólo mantenía la mirada en el suelo.
–Se podría decir que a ti también te aceptó. – levantó la cabeza y lo miro suplicante. –Por favor.
–¿Qué gano yo si te ayudó?
–¿No te es suficiente ganancia el salvar a tus hermanos?
Aunque nadie lo supiera, el punto débil de Kurama eran sus hermanos. Aunque aparentaba lo contrario eso era muy cierto.
–Lo haré… pero promete liberar a todos mis hermanos cuando esto acabe. –
–¿Enserio lo harás?
–Si haces lo que te pedí, si.
–Haré hasta lo imposible para cumplir con tu petición.
Kurama asintió. –Déjame controlar tu cuerpo sólo unos minutos para tratar de convencer a mi hermano.
Naruto asintió con una sonrisa ladeada y una mirada de agradecimiento.
Sasuke miraba confundido al estúpido de Naruto.
¿Por qué diablos se había quedado plantado al suelo como un reverendo idiota siento que un monstruo gigante los estaba atacando?
La mirada de el biuji se dirigió a Naruto quien aún se mantenía rígido.
–¡Mierda Naruto! ¡¿Qué coño estas haciendo?! –corrió lo más rápido que pudo y empujó a Naruto lo más lejos posible antes que una gran bola de energía que había salido de la boca de el biuji, se estrellara contra el rubio.
Le dio un golpe en la mejilla para que reaccionara. –Reacciona estúpido. –le dijo enojado.
Antes de que le gritara para que saliera de su estupor, observo como las facciones de su amigo cambiaban repentinamente.
Sus ojos tomaron un color rojo mientas sus pupilas se alargaban felinamente. Sus colmillos crecieron y sus marcas parecidas a bigotes se remarcaron más.
–Uchiha… – pronunció una voz que no era ni por asomo la típica y chillona de su amigo Naruto. Era una voz sombría y ronca.
–No eres Naruto. – afirmó.
"Naruto" sonrió mostrando sus afilados dientes. – Soy Kurama. El mocoso me presto un rato su cuerpo. –
Sasuke no sabía si su amigo era de verdad un reverendo idiota o si de verdad confiaba en aquel demonio como para confiarle su cuerpo.
–¿Para que? –
–Ya verás. –
Después de eso ambos se levantaron del suelo mientras el Kyubi mantenía la mirada fija en su hermano. Los demás, quienes no estaban conscientes de lo que estaba pasando, mantenían una lucha en esquivar los golpes del demonio.
–Hermano. –pronunció con una voz con la que el monstruo no pudo confundir con ninguna otra.
Inmediatamente dirigió su mirada al humano que al parecer tenía sellado en su cuerpo al que era uno de sus hermanos.
–Kurama – llamó acercándose lentamente al chico, haciendo que la tierra se levantará y se sintieran temblores con cada paso que daba. Paro cuando estuvo lo suficientemente cerca de Naruto y bajo su cabeza para quedar frente a frente.
Hinata sólo miraba con nerviosismo aquella escena que no hacia más que ponerle los nervios de punta. Temía por el bienestar del rubio.
–Eres un egoísta. –pronunció lentamente mirándolo con enojo. – Tu estas dentro de este niño, feliz de la vida, mientras acá afuera el mundo está peleando por sobrevivir. Nuestros hermanos están en peligro Kurama.
–No me necesitas para salvarlos.
Kokūo lo miro con fiereza. –Si te necesito Kurama. – dijo con dificultad al ser que su orgullo se vería por lo que había dicho. El nunca había necesitado de nadie tanto como en ese momento.
–¿Quieres salvarlos? –pregunto mirándolo fijamente, sin expresión en su rostro.
–Sabes que si.
–Entonces deja que te sellen en la chica. –dijo sin dejar de mirarlo.
Kokūo pestañeo confundido. Dirigió su rostro a la chica que si hermano decía y ella dio un pequeño saltito al ser el centro de atención que aquella bestia.
–Te has vuelto loco.
–Es la única forma.
–¡Ni hablar! Ya muchos años estuve encerrado en un humano. Ahora soy libre al igual que quiero que tu y nuestros demás hermanos sean libres al fin.
–Pero nuestros hermanos estaran a salvo, sólo tienes que hacer lo que te estoy diciendo.
–Estar encerrado en esa chica no me devolverá mi libertad. Me la arrebatara de nuevo.
–El mocoso y yo hicimos un trato. Si ganamos la guerra y tu te dejas sellar por Kakashi, entonces dijo que nuestros hermanos serían libres. Sin ningún tipo de contenedor.
Kokūo abrió los ojos con imprecisión. –¿Enserio?
Kurama asintió.
–¿Y que hay de nosotros? –
El rubio sólo atinó a mover su mirada a otro lado. –Sabes que una vez que nos extraen, el contenedor muere ¿no?
–Claro que lo sé… así que ya me imagino por donde va la respuesta a mi pregunta.
Kurama cerró los ojos. –Estoy dispuesto a sacrificar mi libertad por mis hermanos. ¿Tu lo estas?
Kukuo apretó la mandíbula y respiro pesadamente. –Yo igual.
Kurama lo miro unos segundos para después asentir. –Es hora de salvar a nuestra familia.
–Si.
Kurama volteó a ver a Kakashi. –Es hora.
Kakashi asintió. –Acércate Hinata. –hizo varios movimientos con sus manos y apareció un pergamino. –Advierto que esto dolerá un poco.
Un poco asustada por lo que había dicho Kakashi, sólo se molestó en asentir un par de veces y camino firme hasta llegar al lado de Kakashi. Sería valiente. Tenía que serlo. Por su familia, por sus amigos, por Itachi, por Naruto, por Konoha; por el mundo.
Kurama asintió y miro a Kokuo. –Salvaremos a nuestros hermanos.
–Cueste lo que cueste.
Kurama le sonrió para después volver a darle el control de su cuerpo a Naruto. Sus facciones volvieron a suavizarse y sus ojos retomaron el color azul que lo caracterizaba.
–Muchas gracias Kurama.
–Me agradecerán luego mocoso.
Naruto asintió para después correr a un lado de Kakashi y Hinata. –Sigo creyendo que esto es arriesgado. – la verdad era que el no sabía mucho de el sellado y lo complejo que era, pero lo que si sabía es que el portador tenía que tener un chakra tan resistente como el de los Uzumaki y también sabía que los únicos usuarios de la técnica de sellado eran Ashina Uzumaki y su mismo padre. Des repente cayó en cuenta sobe algo. –¿Al menos sabe usar el Fūinjutsu Kakashi-sensei? – pregunto confundido y un poco asustado.
Kakashi sonrió tras su máscara. –Leí muchos pergaminos de tu padre Naruto, de hecho esos pergaminos ahora te pertenecen a ti. Siento no habértelo dicho antes.
–Eso significa que es la primera vez que haces esto. –afirmó Sasuke mirándolo con una ceja alzada, sabiendo la próxima reacción de su amigo rubio.
–Dígame que no es la primera vez.
Kakashi negó y suspiro. –Prometo hacerlo todo perfectamente bien.
–¡Oiga! –exclamó Naruto mirándolo molesto. –¡Es muy arriesgado!
El Hatake miro a Sasuke de reojo. –Hazme el favor de cuidar de el mientras hago esto.
Sasuke sólo asintió sin expresión alguna y después miro al agitado Naruto tratando de ser tranquilizado por Hinata. Esos dos se le hacían una pareja tan dispareja que se le hacia casi imposible que se pudieran soportar. A Hinata por lo tímida y vergonzosa que podía ser a veces y a Naruto por ser… Naruto.
–Vamos Hinata, no tenemos tiempo que perder. –llamo Kakashi a la Hyuga a lo que ella asintió no sin antes sonreirme dulcemente a Naruto.
–Todo estará bien.
Naruto hizo un mohín y bajo la cabeza angustiado.
Mientras tanto Hinata se encontraba en el mismo estado, si al principio ya estaba nerviosa escuchar a Kakashi decir que era la primera vez que hacia ese tipo de cosas lo hacía peor. Al menos sabía que estaría bien protegida por Naruto y Sasuke si algo llegaba a pasar.
Se acerco hacia Kakashi mientras el la miraba con una sonrisa tranquilizadora, como si no estuviese apunto de sellar dentro de su cuerpo a una criatura gigantesca.
–Necesito que todos se hagan a un lado. – ordenó Kakashi mientras todos los presentes se alejaban unos cuantos metros de ahí, cuidando el área de posibles intrusos.
Sasuke miro de reojo a Karin que no dejaba de mirar preocupada hacia donde estaba Hinata mientras que Suigetsu le mandaba miradas fugaces a la pelirroja. Sabía lo que pasaba ahí. Otra rara pareja.
A su lado se hallaba Naruto temblando de la ira y preocupación mientras miraba a todos lados tratando de que nada pasará desapercibido a sus ojos para que el sellado fuese un éxito y Hinata no estuviese en peligro.
–Tranquilízate dobe.
–No puedo Sasuke, enserio lo intentó pero no puedo evitar en pensar que Hinata podría estar en peligro y… –observó a Sasuke de reojo. – ¿Por qué volviste? –dijo cambiando de tema radicalmente.
Sasuke no se inmutó por su pregunta, sólo lo miro de soslayo antes de poner su mirada al frente. –Hinata nunca hizo lo que hizo con una mala intención. Sólo quería ayudar a Itachi a salvarme… –trago saliva. –Tengo que cumplir la voluntad de Itachi, la cual es proteger a Konoha cueste lo que cueste.
Naruto observó con impresión a Sasuke mientras una especie de orgullo y de felicidad se instalaban en su pecho. –Sasuke, yo me… –quiso darle a conocer lo feliz que se sentía por ver que por fin su amigo empezaba a salir de la oscuridad en la que siempre había vivido, pero fue cruelmente interrumpido.
–Es Zabuza… –dijo con impresión Sasuke, recordando su encuentro con el cuando apenas y era un chunnin.
–Y Haku. –secundó Naruto observando a los hombres que caminaban seguido de otros ninjas.
–¿Son revividos de la técnica edo tensei? –pregunto Karin sin percatarse a un de la expresión de su amigo de dientes afilados.
–Mangetsu… –susurro el peli blanco mirando como salía de tras de los demás espadachines que identificaba como los asombrosos siete espadachines ninjas de la niebla.
–Se supone que Kabuto estaba muerto… – dijo Sasuke sin entender que es lo que estaba pasando. De repente frunció las cejas entendiendo todo. –Orochimaru…
–¿Ese no estaba muerto también? –pregunto Karin mirando hacia los revividos los cuales se acercaban cada vez más.
Sasuke ignoró la pregunta de Karin, pues ni el tenía una explicación para todo aquello.
–¡Justo cuando mas necesitamos a Bee, desaparece! –exclamo Naruro volteando hacia todos lados.
–Nos tocará pelear sólo nosotros Naruto así que den lo mejor de ustedes. –dijo Guy apareciendo a su lado.
Naruto sólo asintió no estando dispuesto a dejar que ellos pudieran poner en peligro el sellado de Hinata.
Suigetsu volteó a ver a la peliroja mientras ella sólo mantenía su vista fija en los espadachines. –Uno de ellos… es tu hermano ¿cierto?
Suigetsu la miro sorprendido antes de asentir sin decir una palabra más, a lo que ella siguió hablando. –Lo supe por que se parece mucho a ti y sus chakras son muy parecidos.
El peli blanco frunció los labios y voltio su vista a su difunto hermano. –Si, nos parecemos mucho. – comentó a lo que Karin por primera vez observó preocupada a Suigetsu.
Al captar esa mirada el peli blanco desvió la suya y se puso frente de Karin. –Deberías esconderte, no es bueno que estés aquí.
Karin suspiro sabiendo que ahí no sería de ayuda así que le asintió a su compañero y corrió hacia unos árboles que estaban cerca para brincar sobre alguna rama de ellos. Se puso en cuclillas para así poder observar bien el panorama y para poder sentir el chakra de cada uno de los revividos.
–Como no conocerlos –susurro ajustándose las gafas mientras trataba de recordar los nombres de los siete espadachines de la niebla. Si mal no recordaba, los nombres de estos individuos eran Jinni, Mangetsu, Jinpachi, Kushimaru, Zabuza, y la chica Ameyur, siendo Haku quien era el unico que no formaba parte de los espadachines. Todos tenían chakras poderosos. –Falta Kisame. – susurro angustiada para después tratar de sentir el frío chakra del ex Akatsuki.
Una vez que lo sintió pudo comprobar que se encontraba junto con el chakra de Bee, así averiguando el por que no se hallaba allí con ellos. –Seguro lo esta distrayendo… –volvió su vista hacia en frente para observar como sus compañeros se posicionaban listos para atacar.
–Naruto, Sasuke, tanto sin vernos. –comentó con aura amable el chico Haku hacia los dos nombrados que miraban con desconfianza al muerto.
–Eh, si… –dijo Naruto sin saber realmente que responder. Suspiró y frunció el ceño. –Maldito Kabuto y orochimaru. –susurro Naruro siendo escuchado por Sasuke quien entendió el enojo de su amigo. –Es una pena que hayan tenido que revivir para esto… –
–Para mi será un honor pelear contra ti Naruto Uzumaki, quiero ver si verdaderamente te convertirte en ese ninja que tanto añorabas ser. – declaró Zabuza a lo que Naruto no pudo evitar sonreír.
–¡Verás que si dattebayo! –afirmó el rubio energético.
–Espero que sea así. – alzó su gran espada y miro a Naruto. –La persona que nos invocó es tan patética ¿sabes? Tener que depender de unos muertos para ganar una guerra. – río por lo bajo. –Detenme Naruto Uzumaki. –pidió antes de correr hacia el con intenciones de atacar a lo que Naruto pudo esquivar ágilmente la espada.
A su lado, Sasuke ya se había acercado a una distancia prudente hacia Haku quien lo miraba pasiblemente. –El pequeño Sasuke. – sonrió amablemente. –También será un honor pelear contigo.
Sasuke sólo asintió activando su línea sucesoria mientras no evitaba recordar el encuentro que tuvo años atrás con esos dos tipos.
–Makyo Hyosho. –susurro Haku mientras alrededor de Sasuke se formó una cúpula de veintiun espejos hechos de hielo. Haku entró a uno de los espejos para después y de inmediato trasladarse a otro espejo.
Sasuke frunció el ceño al recordar esa tan recordada técnica. Saco su espada con rapidez para bloquear fácilmente los bombardeos de hielo afilado y grueso que iban dirigidos a él. Todo eso únicamente había sido tan fácil debido a su Sharingan, sin el seguro que ya se hallaría con todas esas estacas incrustadas en todo su cuerpo.
Aún esquivando los ataques, trató de recordar cada detalle de la técnica para así poder tener un plan para acabar con Haku rápidamente pues aún tenía que seguir protegiendo el sellado de Hinata. Recordó vagamente que ese jutsu requería de mucho chakra y ahí fue que capto todo.
Haku había usado su técnica más poderosa para agotar más rápido su chakra y que el pudiera vencerlo sin complicaciones. Entonces enserio querían ayudarlos…
–Katon: Gokakyu no jutsu. –hizo sellos con sus manos mientras almacenaba una gran cantidad de chakra dentro del cuerpo y después expulsó por la boca una gran bola de fuego y así poder derretir una parte de la cúpula.
–Creo que eso no es suficiente. – Habló Haku a lo que los reflejos también lo hicieron.
Sasuke apretó la mandíbula, ya sabía como detenerlo. –Amaterasu. – la cúpula se fue cubriendo por un fuego negro, haciendo que el cuerpo de Haku se fuera consumiendo poco a poco ante la vista de Sasuke.
–Buen trabajo Sasuke-kun. – alcanzó a decir Haku antes de consumirse totalmente.
Sasuke observó todo sin expresión en su rostro para después apagar las llamas y salir de ahí.
Su vista capto primero a Naruto peleando unos metros a su lado izquierdo con Zabuza mientras Suigetsu peleaba con Mangetsu a su lado derecho.
Alzó la mirada y lo que miro lo dejo sin palabras. Nunca había visto algo igual en toda su vida. El sellado de un demonio en una humana, y esa humana era Hinata. Era bastante impresionante pero el no demostraba la impresión que le daba el acontecimiento.
Más al frente Kakashi había convocado un trono ceremonial y Hinata se recostó sobre el siguiendo las órdenes de Kakashi. Se levantó la blusa hasta el final de sus pechos sin pudor alguno para sorpresa de Kakashi.
Después de unos movimientos de manos de parte de Kakashi, un sello negro apareció en el abdomen de la Hyuga.
Hinata soltó un pequeño jadeo al sentir un ardor en su estómago.
–Todo será mucho más fácil al ser que el biuji aceptó ser encerrado. –comentó tranquilamente el Hatake al ver la tensión en el cuerpo de Hinata. – Lo demás te lo dejo a ti.
Hinata parpadeo rápidamente y lo miro con expresión de horror. –¿A m-mi? –susurro aturdida.
–Te explicaré esto rápidamente Hinata, no tenemos tiempo perder. – anunció rápidamente a lo que Hinata asintió con torpeza. –Debes concentrar todo tu chakra en el centro de tu estómago… ¿sabes hacer eso? – se dispuso a continuar cuando Hinata le asintió. – después lo empujaras hacia el exterior, directamente hacia el biuji. Después lo atrapa atándolo de sus extremidades y después vas a jalarlo hacia ti. Lo demás el lo hará ¿lista? –pregunto a mlo que Hinata balbuceo un "si".
Kakashi le asintió secamente para después desaparecer del lugar al saber que ahí el estorbaba.
Hinata suspiro temblorosamente mientras empezaba a hacer lo que Kakashi le había ordenado. Estaba realmente espantada, no sabía si podría hacer todo bien. Ahora entendía el lo que una vez Itachi le había dicho que tenía que volverse mas fuerte de lo que ya era.
Una vez que tuvo todo el chakra que pudo en el centro de su estómago, con mucha fuerza expulsó el chakra de ella; haciendo que este saliera en forma de unas cadenas color moradas. Rápidamente atraparon las patas de la bestia, así que tomó las cadenas e hizo que el demonio se acercara más y más a ella. Soltó un grito al ver que sangre escurría por sus manos.
Más atrás, Naruto ya había acabado con Zabuza al igual que los demás contra sus respectivos contrincantes. Al escuchar el grito de Hinata, volteó rápidamente haciendo un ademán de querer ir hacia donde ella estaba. –¡Hinata! –grito siendo detenido por Sasuke.
–Ella esta bien. –dijo Sasuke tratando de tranquilizar a su rubio amigo.
–¡Pero ella…! –apretó la mandíbula y cerró fuertemente los ojos. Estando sumamente preocupado, no se percató cuando una fuerte luz se iluminó por toda la zona.
Sasuke sacudió el hombro de Naruto a lo que este abrió los ojos y pudo ver hacia el frente, observando que la criatura ya no estaba. –¡Hinata! –grito Naruto para después correr hacia ella, esta vez sin ser detenido por nadie.
Corrió lo más rápido que pudo para llegar al lado de una agitada Hinata, sus cabellos estaban pegados a su frente y sudor escurría por todo su cuerpo. De inmediato se arrodilló a un lado de Hinata y tomó su mano mientras acariciaba su rostro. –¿Estas bien? ¿Cómo te sientes? –pregunto con preocupación.
Hinata lo miro con una tierna sonrisa y mientras aún respiraba pesadamente. –Me encuentro bien Naruto-kun.
Naruto asintió contento, sintiendo unas ganas de llorar inmensas y un fuerte nudo en la garganta. La sola idea de perderla hacia que todo su cuerpo se estremeciera y que quisiera no soltarla nunca. Le daba pavor pensar que algún día ya no estarían juntos.
–Me alegra que te encuentres bien Hinata-chan. –expresó Kakashi al llegar al lado de los chicos. –Hiciste un buen trabajo, pero es hora de irnos.
Hinata asintió lentamente mientras se sentaba lentamente y trataba de levantarse. Sus intentos no pudieron ser completados pues Naruto ya se hallaba con ella en brazos. Ella sólo atinó enrollar sus delicados brazos alrededor de cuello del Uzumaki.
–¿Ahora que haremos? –pregunto Aoba llegando a un lado de el peli plata.
–Pues ir de inmediato a el centro de inteligencia para comunicar sobre esto ya que perdimos comunicación con ellos y después…
–Esperen. –interrumpió Naruto. –¿Dónde esta Bee?
Todos se sobre saltaron al escuchar la pregunta de Naruto. Era verdad ¿en donde estaba el musculoso rapero?
–Yo se donde esta. –Habló Karin llamando la atención de todos. –hace un rato sentí su chakra junto al de Kisame, estaban peleando a unos dos kilómetros de aquí. –informó a lo que Kakashi asintió suspirando.
–Vamos hacia haya. – dirigió Kakashi a lo que todos asistieron. Volteó hacia Hinata. –No te queda nada de chakra por el momento ¿cierto?
Hinata negó lentamente. –Lamentablemente recuperare mi chakra en por lo menos dos horas.
–Entonces también tendrán que venir con nosotros. –dijo mientras Naruto asentía. El haría lo mejor para Hinata.
–Vamos. – ordenó para después empezar a saltar por las ramas de los árboles.
En el recorrido Hinata no podía evitar estar pensando sobre que ahora tenía a un biuji encerrado en su cuerpo. A decir verdad no sentía algún cambio o alguna sensación extraña; salvo a que aún dolía un poco el sello en su estómago que seguro ahora ya se había vuelto invisible. Ella alguna vez pensó que se sentiría diferente tener a un demonio dentro de ti pero aún no pasaba nada así que…
–Para de pensar tanto niña, perturban mi mente.
Hinata dio un brinquito entre los brazos de Naruto mientras peleaba los ojos. –¿Eh?
–¿Pasa algo Hinata-chan? –pregunto Naruto al oírla balbucear algo.
Hinata pestañeo repetidas veces antes de negar. –No, bueno es sólo que Kokūo me ha hablado y ya sabes, no estoy acostumbrada.
Naruto asintió entendiendo la situación de la peli negra. –También me asuste cuando el biuji me habló por primera vez. – comentó mientras Hinata lo miraba atenta. –¿Sabías que Bee y que el Hachibi se llevan muy bien?
–¿A si? – exclamó sorprendida la Hyuga. –¿Tu te llevas bien con Kurama-sama, Naruto-kun?
Naruto se alzó de hombros sin dejar de correr. –No tengo mucho hablando directamente con el y las veces que hemos interactuando siempre terminan en peleas. Tal vez… más adelante terminemos por llevarnos bien dattebayo. – dijo optimista el rubio a lo que Hinata sonrió.
–Y tal vez yo pueda llevarme bien con Kokūo-sama. –aventuró la Hyuga a lo que Naruto asintió sonriente.
Mientras tanto, las dos bestias con cola pensaban en lo dicho por sus contenedores humanos.
Continuará….
Agradecimientos a Sele-02, miirellinu, Hinataotsutsuki-sama, simazame, EmilySweetUchiha, Yoyo man, Makaa-chan, Guest, Darion777, Guest, Fujoshi-chan68, yeeiihh, FiammaMG, sasuhinaforever, Guest, aometaishiouchij.
Si, se que estuvo muy corto y que quieren más pero es un echo que el próximo capítulo será mucho más largo puesto a que quiero terminar ya esta historia, así que ustedes no se preocupen por que tendrán tendrán capítulo largo en unos días.
