•Los personajes de Naruto no me pertenecen.

•Advertencia: Contenido con posible violencia o palabras soeces.


Inesperado


Agrio el ceño y frunció los labios, tratando de retener cualquier sonido que delatara su debilidad ante la situación. Eso había sido demasiado para ella, para Naruto y para Bee quien sostenía el cuerpo de Motoi.

El cuerpo sin vida de Motoi.

Todo había pasado tan rápido y sin aviso, apenas estaba procesando lo ocurrido.

— Maldito bastardo...— murmuro entre dientes el moreno mientras apretaba sus parpados para que no cayera ni una lagrima de ellos.

Tobi hizo una exclamación de fingida impresión — Bee, por favor amigo se mas educado — pidió con evidente sorna. —. Yo pensé que no le había dado tan duro — se excuso burlescamente, poniendo sus manos sobre la cadera. — Lo lamento tanto amigo — se alzo de hombros —. Pero si ustedes hubiesen hecho las cosas bien desde un principio, nada de esto estuviera pasando.

Hinata levanto la mirada temblorosamente. —Si te hubiera matado en cuando pude haberlo hecho...— murmuro agudamente. Frunció los labios sintiendo impotencia y culpabilidad.

—¡Oh Hinata-chan! Siempre tan ingenua, pensé que eso ya no era parte de ti desde hace mucho — negó con desaprobación. —Si tu, hubieses intentado matarme cuando pudiste seguramente ahora estarías muerta y no serias el maldito contenedor de una de mis bestias. — respondió con voz sombría.

— No son tus bestias Tobi.

—¡Si lo son! — grito furioso —. Piénselo chicos. Si yo uso a las vestías y al Tsukuyomi infinito entonces ya no habrán guerras, ni maldad en el mundo. Oh ¿acaso quieren perder miles de vidas mas por su egocentrismo de creer poder ganarme a mi?

—Esta no es la solución. — hablo por primera vez Naruto, quien tenia la vista fija en el suelo mientras apretaba sus puños con fuerza.

— No hay otra mas que esa.

—¡No es verdad! —grito Naruto ahora mirándolo fijamente— estoy completamente seguro de que la mayoría de las aldeas, de los países y la mayoría de los humanos queremos vivir en un mundo de paz y tranquilidad — miro nuevamente el suelo, recordando a su difunto maestro Jiraya, a su padre y a Nagato —. Lamentablemente existen personas como tu. Personas que piensan que esto se resuelve de esta manera. Estas equivocado si piensas que con esto se acabara el sufrimiento y las guerras. Los problemas jamás se van a acabar.

— Solo quiero el bien para todos y esto es lo mejor que una persona puede hacer — miro firmemente a los tres muchachos que estaban frente a el—. Nadie mas sufrirá una vez que mi plan ojo de luna sea ejecutado. Y ustedes, no podrán evitarlo — frunció el ceño tras su mascara — No agotare mis energías con ustedes, los dejare pensar un tiempo y si no piensan cooperar entonces esta vez no me detendré a convencerlos.— anuncio para después desaparecer del campo de visión de las tres personas.

Hinata trago saliva y bajo la mirada, oteando con tristeza el cuerpo de Motoi.— El..— trato de hablar pero Bee la interrumpió haciendo un movimiento negativo con la cabeza.

— Esta muerto. — dijo con dolor, mientras aun sostenía su cuerpo.

Naruto agacho la mirada, sintiendo que su estomago daba vueltas, sintiendo una inmensa furia desatarse dentro de el.

— No se que deberíamos de hacer ahora — musito Naruto —. Quisiera decir que esto será pan comido y que acabare con todos por que soy demasiado fuerte después de mi entrenamiento pero...— frunció los labios y apretó los puños —¡No se si quiero seguir viendo como la gente muere a mi alrededor! — grito mientras las lagrimas comenzaron a mojar sus mejillas — Ya no se como evitar todo esto. No se como mostrarme fuerte ante esto.— susurro lo ultimo con tristeza e impotencia.

—Naruto...— musito la Hyuga, mirando con los ojos acuosos a su novio. Jamás lo había visto de esa manera tan poco optimista. Naruto era la descripción del optimismo, del nunca rendirse, del chico mas hiperactivo del mundo ninja. Ese no era Naruto. Ese no era el Naruto quien decía que podía contra todo y todo.

Estaba segura de que ese día muchas personas perdieron partes de si mismas. Muchas personas perdieron parte de su humanidad.



Muchísimas gracias Uchiha-san — Darui rasco su nuca —. Sin usted no hubiera podido detener al Kyuubi.

El Raikage asintió de mala gana, tratando que por nada del mundo se le fuese a resbalar el tarro antiguo que sostenía en las manos, ese mismo traía consigo dentro a lo que quedaba de los hermanos de oro y plata.

Sasuke solo se limito a asentir, sintiendo una leve satisfacción en su ego al oír eso del chico y que el Raikage se tragara su orgullo para admitir eso.

— Necesito irme ahora para encerrar esto muy bien — le aviso a Darui quien asintió —. Ademas, deje sola a la Hokage y cuando me fui estaba hecha una loca así que por el bien de las instalaciones necesito estar lo mas pronto posible ahí. Darui, por favor no metas la pata y trata de seguir trabajando como hasta ahora ¿entendido?

Darui trago saliva, se puso firme y asintió.—¡Por supuesto! — exclamo convencido de sus palabras y listo para afrontar cualquier cosa.

—Confió en ti.— dijo A, dándole un gran apretón en el hombro. Darui entrecerró el ojo tratando de contener un alarido de dolor.

Sonrió con sufrimiento.

—En cuanto a ti Uchiha, tu vienes conmigo.

—¿Por qué habría de hacerlo?

—Tus amigos seguro ahora están con Tsunade, vamos a que te reúnas con ellos y a que des una breve explicación a la Hokage de lo que esta pasando con tu bipolar mente.

Sasuke frunció el ceño ante el comentario despectivo del hombre musculoso. Asintió levemente sin quedarle de otra y comenzó a seguir al hombre hacia el centro de inteligencia.

Justo cuando empezaron a partir, A se detuvo abruptamente sosteniendo su oído, dejando confundido a Sasuke.

—¿Shikamaru? ¿Qué pasa cabeza de piña? — hablo aun con la mano en su oído.

—"Tsunade-sama ha hecho algo completamente estúpido y supongo que necesitara de su ayuda"

—¿Que ha hecho esta vez esa mujer loca?— pregunto estando al borde de la desesperación.

"Madara se ha presentado y ella ha ido tras el. Lo bueno es que los demás lideres de las aldeas se enteraron de esto y fueron a seguirla una vez que supieron que se fue sola..."

—¡¿Que Tsunade que?! —frunció el ceño, estando enfurecido ante lo comunicado por el genio Nara —. Iré para allá de inmediato... No, no necesito las coordenadas. Tengo a alguien mas que capacitado para decirme donde se encuentra—dio por terminado el comunicado y miro al último Uchiha quien lo miraba con indiferencia —. Necesitamos a tu amiga Hyuga y a Naruto Uzumaki. Eso se acabara de una buena vez por todas.



Hanabi suspiro por séptima vez mientras se mantenía sentada en la rama de un gran árbol, el cual le regalaba una amplia vista y mas aun si tenia el Byakugan activo.

—¿Cuánto tiempo mas estaremos aquí vigilando nii-san?

—El tiempo que se nos ordene. —respondió inmediatamente Neji, casi de forma robótica mientras este se mantenía en la rama de otro árbol.

—¡No quiero estar aquí vagueando! Quiero patear mas traseros de Zetsu.

—Ese vocabulario no es nada apropiado para una señorita como usted.

Hanabi rodo los ojos y se cruzo de brazos.—Deja de hablarme de esa manera nii-san, sabes que lo odio al igual que Hinata-oneesan.— inevitablemente una chispa de intranquilidad se encendió en su pecho al nombrar a su hermana. Quisiera saber donde estaba, como se encontraba o si necesitaba ayuda. Quería saber de ella lo mas pronto posible, solo quería saber que se encontraba bien.

Bajo la mirada y comenzó a balancear sus pies de arriba abajo.

—También me pregunto donde estará— hablo Neji sorprendiendo a la pequeña castaña —. Aun que se que es capaz de cuidarse sola eso no hace que me sienta mejor. Me gustaría estar a su lado para protegerla de cualquier amenaza.

—Neji-niisan — llamo la pequeña a lo que el castaño la miro e indico que siguiera con lo que iba a decir —¿Lo haces por ser su protector o lo haces por que quieres protegerla?

Neji pestañeo incrédulo e impactado por la pregunta que su prima le había hecho.

Hanabi bajo la mirada ante la incredulidad de Neji.— Siempre me he preguntado lo mismo. Si tu en realidad no quieres a mi hermana y solo la tratas así por que así tiene que ser, por que así es el clan.

Neji trago saliva al saber los pensamientos de Hanabi. Después de unos segundos de meditación, sonrió suavemente.— Yo quiero a Hinata como se quiere a una pequeña hermana. Yo la trato así por que me nace, por que se gano mi cariño y la quiero de verdad. No hago nada de esto por el clan, por mi que se jodan.

Hanabi lo miro escandalizada antes de reír fuertemente.—¡Neji-niisan! El que debería de cuidar su vocabulario ahora eres tu.

Neji sonrió ante el comentario de su prima. —El clan no me importa en lo absoluto Hanabi-sama y jamás le daré la espalda a Hinata por el clan.

Hanabi sonrió enternecida por los sentimientos de Neji. Con una ultima duda en mente, se dispuso a hablar.— ¿Y por mi? — pregunto casi en un susurro.

Neji miro fijamente a la chica y sonrió.—Es exactamente igual lo que siento por Hinata a lo que siento por usted. Usted es mu pequeña hermana.

—Neji-niisan...— musito con un nudo en la garganta. Sonrió feliz y agacho la mirada para tratar de ocultar sus ojos acuosos.

Neji sonrió fraternalmente, con el sentimiento de querer abrazar a Hanabi en ese mismo instante, pero se detuvo por dos razones las cuales eran que estaban muy alejados el uno del otro y por que el no era muy cariñoso.

La castaña limpio con su dedo índice la lagrima que rodaba por su mejilla. —Solo debo decirte que... que — hiso un puchero —. Oye, deja de tratarme de usted.

Neji soltó un par de carcajadas. — Esta bien, tratare de hacerlo.

—¡Por fin! Pensé que no lo lograría nunca. — sonrió mientras rascaba la punta de su nariz.

La castaña alzo una ceja al ver la cara confundida de Neji. —¿Qué pasa nii-san?

—Mira atrás de ti.

Hanabi alzo una ceja con confusión e hizo lo que su primo le pedía. Viro su rostro hacia un lado y de inmediato sonrió al ver quien estaba caminando hacia ellos.

—¡Hinata-neesan! —exclamo felizmente. Salto del árbol y cayo sobre el suelo con agilidad, rápidamente dirigió sus pasos apresurados hasta poder estar frente a Hinata —¡Es tan bueno verte bien! ¡Estoy tan feliz de que estés aquí...!— callo y las conmisturas de sus labios fueron bajando poco a poco mientras su mirada se tornaba preocupada —¿Nee-san?

La mirada de su hermana se hallaba perdida, sus ojos estaban rojos e hinchados y su blanco rostro estaba salpicado de sangre.

Escucho como los pasos de Neji se hacían mas cercanos, hasta que lo sintió parado a un lado de ella.

— Hinata, ¿Qué te pasa? — observo como su prima tragaba saliva mientras sus ojos se abnegaban de lagrimas. Frunció sus cejas y después miro a Naruto, exigiendo una explicación —¿Qué rayos ocurre Naruto?

El nombrado bajo la cabeza y apretó los puños sin decir una sola palabra.

Neji estaba comenzando a exasperarse al ver el estado inexplicable de su prima. —Naruto... —pronuncio con un sonido de amenaza.

— Mataron a Motoi — hablo Bee, quien estaba tras las espaldas de Hinata y Naruto. El hombre miraba hacia el frente con expresión estoica —, frente a nosotros y fue Tobi.

—¿Tobi? —pregunto con confusión.

—El tipo de la mascara anaranjada del que nos conto Shikamaru la otra vez — contesto Hanabi vagamente, sin dejar de ver a su hermana.

Neji asintió recordando ese momento, cuando la guerra había comenzado y habían empezado a formar los grupos.

—¿Qué les dijo?

—Que le entregáramos a los tres Biujis —contesto Bee.

—¿Ah que te refieres con tres? —pregunto esta vez Hanabi — Naruto, tu ¿y quien mas? Según teníamos entendido, solo eran dos biujis.

— Escapo uno — hablo Hinata llamando la atención de los presentes — y lo encerraron en mi.

Hanabi y Neji abrieron los ojos con incredulidad, sin creer lo que Hinata estaba diciendo.

—Debe ser una broma — susurro Neji mientras miraba a Hinata con rostro incrédulo —, dime que es una puta broma.

Hanabi miro de reojo a Neji al oírlo decir una palabra vulgar. De verdad debía acostumbrarse al escucharlo hablar así de ahora en adelante pues si que era algo raro.

— No la es —respondió simplemente mientras miraba el suelo —. No había quien más lo hiciera y yo...

—¿Tu que, Hinata? ¿Por qué tu tienes que ser siempre la que se pone en charola de plata?

—No había otra solución Neji, tampoco había tiempo.

Neji tallo su rostro con una mano mientras comenzaba a caminar de un lado a otro. Estaba jodidamente preocupado. Ya de por si era mucho el que ella estuviera a cargo de cuidar a Naruto, para rematarla ahora ella también era un Jinchuriki y ahora estaba en peligro. En cualquier momento podría aparecer ese tal Tobi y podría llevarse a Hinata para extraerle el Biuji y todos ahí sabían lo que pasaba después de esto.

Miro a Naruto con el ceño fruncido. —¿Por qué demonios lo permitiste? ¡Se supone que debes de cuidarla maldita sea!

—Trate de detenerla — el Uzumaki solo miraba el suelo mientras sus puños estaban temblando —, trate de persuadirla pero no pude. Acepto que soy un idiota y acepto la culpa... lo lamento.

—¡Basta! — exclamo Hinata, mirando a ambos con el ceño fruncido. —Ustedes no pueden decidir lo que hago o dejo de hacer, no pueden decidir si lo que hago esta bien o mal. Dejen de preocuparse por minorías por favor, estamos en un momento critico.

—¿Minorías? Tu vida esta en juego Hinata.

—Y lo estaba antes de que sellaran dentro de mi a Kokuo — tenso la mandíbula —. También esta tu vida en juego, la de Hanabi, la de Naruto, la de todas las personas que existen — bajo la mirada —, pero confió en ti y se que todos son muy fuertes. Se que pueden cuidarse solos.

Todos se miraron los unos a los otros.

Hinata tenía razón, no era momento para preocuparse por eso. Estaban en medio de una guerra y lo que mas importaba en ese momento era salvar al mundo y protegerse los unos a los otros.

—¿Qué van a hacer ahora? — pregunto Hanabi preocupada aun.

—Supongo que volver a la torre de inteligencia. Hubiesemos pasado de largo pero Hinata quería verlos — respondió Bee.

—¿Dónde esta papá? — pregunto de repente la Hyuga mayor, mirando a Neji y Hanabi.

—Creo que esta mas adelante con Ko.

—¿Quieres verlo? — pregunto de nuevo Hanabi.

Hinata suspiro.— Lo mirare después, no podemos retrasarnos mas. Quiero ordenes de Tsunade-sama.

Ambos asintieron de acuerdo a lo que la oji perla había dicho.

—Creo que es mejor irnos, tenemos que ponernos en acción rápido — sugirió seriamente el rubio, impresionando levemente a Neji por su inusual seriedad.

La Hyuga y Bee asintieron a lo recomendado por Naruto. Antes de que pudieran decir otra cosa, una voz gruesa y demandante hicieron que se detuvieran.

—Alto.

Bee reacciono con celeridad y volteo hasta donde provenía la voz.—¡Hermano! — exclamo con cierta emoción al ver a A parado tras ellos.

—¡Sasuke! — exclamo Naruto al ver a su amigo junto a A. Este solo les mando una rápida mirada a Hinata y a el.

— Killer Bee — el mayor agrio el entre cejo y miro con desaprobación a su hermano —, desobedeciste mis ordenes. Pusiste en riesgo al mundo shinobbi con tu egoísta acción.

Bee se cruzo de brazos y miro hacia otro lado.

A frunció más el ceño al ver que Bee lo ignoraba.—¿Dónde esta Motoi? Se supone que ese tonto tenia que cuidar que no salieran de la isla...

Al escuchar el nombramiento de Motoi, el trio bajo la mirada, incapaces de sostener la de A.

—¡Bee!

—Esta muerto — contesto secamente, sin querer dar mas detalles.

A miro a los tres por un largo tiempo, aun sin asimilar la nueva información. Después de un rato bajo la mirada.—Debía de suponerlo al no verlo contigo, se que el nunca te dejaría y menos en medio de una guerra.

Bee apretó fuertemente ambas manos y bajo la mirada. Sin poder evitarlo, un par de lágrimas cayeron por sus mejillas, sorprendiendo a casi todos los presentes. Bee amaba a Motoi como un hermano, el fue su amigo desde el principio de sus tiempos, el era su único mejor amigo.

—Bee —susurro Naruto al ver a aquel fortachón hombre quebrarse del dolor que era el perder a un amigo. Él también lo había sentido antes y sabia que era uno de los peores dolores que alguna vez había sentido. Dudaba que algo así pudiera ser superado.

—¿Cómo murió? —pregunto de repente A.

Al ver que Bee no contestaba la pregunta de su hermano, Naruto contesto.— Tobi lo mato — el rubio apretó sus puños —. Todo fue tan rápido, no nos dimos cuenta de nada hasta que vimos a Motoi tirado en el suelo.

—¿Tobi? —pregunto Sasuke con el ceño agrio —¿Dónde lo vieron?

—A unos kilómetros de aquí —respondió Hinata —. No te molestes en ir a buscarlo, el se fue.

—Vine hasta aquí para llevarlos conmigo — anuncio A cambiando de tema —. Tsunade hizo una estupidez y ya no hay vuelta atrás, es hora del clímax de la guerra.

—¿Qué rayos hizo la abuela? —preguntó alarmado el rubio.

—Fue tras Madara — dijo Sasuke.

—Hablaré con Shikamaru para que avise a todas las divisiones su nuevo destino — A miro a las personas que había en el lugar —. Todos se van conmigo, necesito que Naruto use su modo sabio para localizar a Madara y que la Hyuga use su Byakugan.



¡Carajo! Esta partida a la mitad...

—¡Cierra la boca! — grito Karin ya desesperada por la situación.

Aun lado de ellos se encontraba Tsunade, quien luchaba entre la vida y la muerte al ser partida a la mitad. Aunque perdía mucha sangre, la sennin no parecía estar muy alarmada por su situación, en cambio, parecía furiosa.

—Dejen de pelear — pidió Jugo hastiado de tener que verlos pelear hasta en una situación de vida o muerte.

—¡Dejen de verme de esa manera! — dijo en un alarido.

Ambos chicos se sobresaltaron ante la potente voz de Tsunade.

—¡¿Como vamos a hacer eso si estás partida a la mitad?!—

—¡Que cierres la boca, estúpido! — exclamó Karin para después darle un fuerte golpe en la cabeza, esta vez acertando su cometido.

Suigetsu comenzó a sobarse con dolor. De lo impactado que estaba hasta había dejado que Karin le asestara un golpe. Él ya había visto entrañas por los suelos, había mutilado personas, había hecho de todo... pero le sorprendía ver que Tsunade estuviese con conciencia después de ser atravesada y cortada a la mitad.

—Karin — llamo Tsunade a la pelirroja, quien rápidamente atendió su llamado —. Katsuyu está curando a los demás Kages y no hay manera de que pueda curarme, no tiene suficiente chakra para unirme de nuevo —explicaba con serenidad —. Dame de tu chakra para unir mis piernas a mi torso, si lo haces, Konoha no tratara de arrestarte. Ni a ti, ni a Suigetsu, ni a Juugo.

Karin soltó un suspiro pero inmediatamente asintió y se hincó al lado de la Hokage — No hay problema si quiere arrestar a Suigetsu...—

—¡Maldita zanahoria!

Karin lo ignoró por completo y puso su brazo frente a la boca de Tsunade. La Hokage entendió inmediatamente. Conocía la mordida de la cura y admiraba grandemente ese Jutsu y la gran resistencia del chakra de Karin. Sin más dilatación, mordió el brazo de la pelirroja y succiono el chakra necesario para poder unirse de nuevo.

—Gracias — dijo simplemente antes de comenzar con su ninjutsu médico. No tardó demasiado para regenerar las cortadas de su cuerpo y eventualmente unir su extremidad.

—¿Cómo se siente tener que meter tus entrañas de nuevo a tu cuerpo? — preguntó con curiosidad el peli blanco, viendo con asombro y admiración el cómo Tsunade regenera su herida. Karin al escucharlo, le asestó un nuevo golpe.

—¡Deja de decir burradas!

—Karin, por favor...

—¡Defiéndeme Jūguito!

—¡No lo llames así!

Pararon de pelear al escuchar la risa ronca de Tsunade, quien aún se encontraba sentada en el suelo, tratando de estabilizarse —Así que por eso Hinata se encariño con ustedes — se dijo así misma, encontrándole sentido al cariño que Hinata tenía por ese trio de vándalos.

—Hinata-chan nos ama —corrigió el peli blanco.

Tsunade sonrió de medio lado —Lo sé.

—¡Obaa-chan!

Los cinco presentes voltearon hacia donde provenía esa voz que pudieron reconocer de inmediato. Al frente venía Naruto junto los demás, corriendo hacia ellos.

Tsunade sonrió de nuevo.—Llegan tarde — les recrimino una vez que los tuvo a todos frente a ella.

—Definitivamente estas loca, mujer —dijo A mientras miraba con desaprobación a Tsunade.

—¿Donde esta Madara? — preguntó ansioso el rubio mirando de un lado hacia otro. Su mirada quedó perdida cuando miro a los demás Kages tendidos en el suelo mientras los clones de Katsuyu trataba de curarlos.

—No pudimos ganarle —susurro Tsunade mirando hacia ese lado. Soltó un pequeño quejido mientras se levantaba del suelo —. Es demasiado fuerte...

Naruto apretó los puños.—Todos estando unidos lograremos ganar esta batalla, ¡Es una promesa!

Tsunade se admiró del "mocoso". Era tan entusiasta que hasta contagiaba dicha virtud. Si antes pensó que no serían capaces de ganarle ahora estaba más que segura de que con esfuerzo y unión podrían vencer cualquier obstáculo que se les atravesara. Su almendrada mirada se deslizó hasta una persona que no dejaba de mirar a Naruto con una sutil sonrisa.

Hinata era una fuente de fortaleza para Naruto así que costara lo que costara, protegería a Hinata de cualquier amenaza. No quería ver nunca una mirada vacía y muerta de parte de Naruto y tampoco quería decirle adiós a una gran persona como lo era Hinata.

—Y Naruto Uzumaki nunca retrocede a su palabra —cerró los ojos y se permitió sonreír con serenidad antes de mostrar una mirada llena de determinación —¿Cuál es el plan?

—Llame a Shikamaru y le dije que avisara a todas las divisiones sobre nuestra ubicación. Según tengo entendido, los Zetsus están desapareciendo por todos lados así que tienen oportunidad de venir hacia acá. Pero, viendo que Madara no se encuentra aquí...

—Reuniremos a todos los ninjas crearemos un plan —ideó Tsunade —. Después iremos tras Madara, él nos está esperando con ansias...—Enmudeció abruptamente antes de fruncir el ceño —Orochimaru.

Ante la mención de la Hokage, todos voltearon tras sus espaldas y pudieron ver como Orochimaru se acercaba lentamente hasta ellos.—Una reunión en medio de una guerra... seguro Madara les está dando un poco de ventaja al creerlos inferiores — formuló con una sonrisa burlona —Oh, Sasuke-kun y taka. Hace tanto que no los veía.

Sasuke no dijo nada, solo le mando una mirada de indiferencia. Mientras tanto Suigtsu y Karin trataban de no temblar ante el miedo que les generaba su ex jefe. Jugo se mantenía al margen, no sintiendo nada relacionado con miedo ni disgusto.

—¿Qué quieres? —preguntó directamente la Hokage, mirando con desconfianza a su antiguo compañero.

—Calma, no vengo con intención de hacer daño. Si ves algo sospechoso, por más mínimo que sea, tienes todo el derecho de atacarme — aseguro Orochimaru a lo que Tsunade suspiro aun desconfiada.

—Entonces di que es lo que quieres.

—He cambiado Tsunade. Mis objetivos son diferentes y estoy dispuesto a ayudar en esta guerra —dijo con seguridad, hablando completamente en serio.

Los demás aun lo miraban con desconfianza pero Tsunade lo conocía bastante bien. Aún estaba dudosa, eso era totalmente lógico después de todo el daño que hizo. Pero, sabía que estaba diciendo la verdad.

—¿Por qué cambiaste de opinión

—Ya no tengo motivos para seguir haciendo daño, Tsuande — contestó simplemente antes de mirarla con fijeza —. Deja de hacer preguntas y concentrémonos en Madara.

—En eso estoy de acuerdo —contestó Tsunade antes de ver a A —¿Crees que las divisiones tarden en llegar?

A asintió —Probablemente tendremos que esperar hasta mañana en la noche para que la guerra con Madara comience. Eso nos da tiempo que curar a los heridos que podamos y a idear una buena estrategia.

—Vaya, no pensé que Madara nos daría tiempo...— opino Hanabi al lado de su hermana.

—No quiere ganarnos con ventaja, quiere que demos nuestro máximo poder —contestó Sasuke cruzado de brazos.

—Es un egocéntrico — musitó Hinata con fastidio.

Tsunade suspiro. —Vamos a ayudar a los demás Kage, después descansaremos un rato y cuando llegue Shikamaru los quiero a todos muy atentos. Debemos tener una buena estrategia o de lo contrario no sé que pasará.

Todos asintieron ante las órdenes de la Hokage.



Kazekage-sama está mejor — dijo Hinata a la Senju.

Tsunade asintió.—Buen trabajo, Hinata-chan. ¿Dónde está Naruto? —preguntó repentinamente a lo que la Hyuga se sobre salto.

—¿Naruto-kun? No lo sé, no lo veo desde hace rato — contestó levemente preocupada.

—Ese mocoso — gruñó Tsunade mientras revisaba atentamente a Mei.

La Mitzukage rió sutilmente.—Deja tranquilo al pobre solo unos minutos.

—Me pone los cabellos de punta —comentó sin dejar de administrar chakra al cuerpo de Mei —. Hinata-chan, ¿por que no le dices a Hanabi que vaya por agua?

—Hanabi-chan está haciendo vigilancia con los demás. Si me permite, prefiero ir yo misma a buscar el agua —solicitó a lo que Tsunade asintió sin voltear a verle.

—¿No hay nadie que pueda acompañarte?

Hinata callo un momento antes de sonreír con sutileza y que un lindo sonrojo pintara con sutileza ambas mejillas. —Tsunade-sama, puedo cuidarme yo misma. No se preocupe por mí — le aseguro antes de partir hasta el lago más cercano.

Al escuchar esto, Tsunade no levanto ni la mirada, sino que siguió en su labor de curar a Mei.

Mei sonrió divertida.— Así que fuiste descubierta, ¿neh?

Tsunade la fulmino con la mirada, aun así teniendo un pequeño sonrojo.—Calla.

—Es tierno ver cómo te preocupan tus ninjas, Tsunade. Es una gran muestra de que eres una buena Hokage.

—Hinata es muy especial para mí, así como Naruto — contesto con simpleza antes de suspirar. Había terminado —. Proteger a lo que amo no me hace una buena Hokage.

—¿Amas Konoha?

La respuesta era un rotundo sí. Estuvo a punto de contestar pero Mei no le dejó hablar.

—Se que amas la aldea y tú proteges lo que amas. Amas al mundo ninja y a este mundo. Lo supe cuando vi como rompías esa estaca que Madara te atravesó y lo supe cuando te vi pelear sin cansancio. No cualquiera sigue una guerra después de haber sido partido a la mitad — rio con sutileza antes de levantarse de la roca en la que estaba sentada.

Tsunade se mantenía cabizbaja y con una sutil sonrisa plantada en su rostro. Si, estaba dispuesta a darlo absolutamente todo en esa guerra. Si moría, lo haría con una sonrisa en el rostro,porque, si moría en la guerra tendría la satisfacción de haber muerto valientemente.

—Lo mismo va para ustedes.

Mei sonrió y asintió.—Todos somos unos buenos Kage.



Ya está oscureciendo —susurro al ver como las luciérnagas se juntaban en el pequeño río. La luna apenas estaba saliendo y la gama del cielo era azul fuerte. Las estrellas pronto se verían y eso era lo único bueno de esa noche. Las estrellas.

Ladeo la cabeza con cansancio y después se hincó frente al lago para comenzar a llenar con agua unas vasijas. No duró mucho tiempo en esa posición porque escuchó una voz que la llamaba. De inmediato se levantó y al captar la figura de dicha persona, sonrió.

—Naruto-kun.

Naruto se acercó lentamente hasta ella y le sonrió.—Vi que venias sola y quise echarte una mano con el agua.

—Gracias, Naruto-kun —agradeció con una sonrisa —. Si quieres ayúdame primero a llenar unas cuantas de estas y después las llevaremos hacia el campamento. ¿Llegaron más ninjas?

—Ah, sí —contestó mientras tomaba vasijas y se hincaba junto a Hinata —. Son ninjas de Iwagakure — comentó mientras llenaba de agua las vasijas —. Espero que llegue pronto Shikamaru.

—Llegara pronto, Naruto-kun — le aseguro con una tierna sonrisa, a lo que el rubio sonrió de vuelta.

—¿Cómo te sientes siendo contenedora de Kokuo?

Hinata parpadeó un par de veces antes de sonreír de medio lado.—Es muy tranquilo, no habla mucho. Creo que necesita tenerme más confianza...

Naruto asintió.—Sí, tienes razón. ¿Crees que puedan ayudarnos en la guerra?

Hinata asintió firmemente —Si. Kurama sabe que tiene que cooperar y Kokuo también. Darán su mejor esfuerzo por sus hermanos, estoy seguro.

Naruto suspiro más tranquilo. No sabia porque pero cuando Hinata era la que le decía ese tipo de cosas, se sentía tranquilo y seguro. Confiaba en ella y confiaba en su inteligencia. Después de unos segundos en silencio, Naruto sonrió de medio lado.

—Tengo una pregunta más...

—Dime, Naruto-kun —alentó la Hyuga sin dejar su tarea.

Naruto trago saliva y la vio directamente sin que ella se diese cuenta. Después de unos segundos de meditación, logró articular la frase que lo ponía nervioso de sobremanera.—¿Quieres casarte conmigo? —preguntó sin titubear, firmemente pero aun así sintiendo un gran miedo recorrer su ser.

Hinata quedo congelada en su lugar, con el termo aun en el agua. Pasaron unos segundos antes de que ella volteara lentamente hacia él, mirándolo con un tierno sonrojo y con las pupilas dilatadas.—¿E-eh?

—Sabes que te amo y que estoy dispuesto a pasar el resto de mis días contigo. Quiero formar una familia contigo, quiero regresar de una misión y que lo primero que vean mis ojos es a ti diciéndome "bienvenido a casa". Quiero estar todos los días de mi vida a tu lado y que si enserio hay vida después de la muerte, entonces que pueda volver a conocerte una, y otra y otra vez hasta que el mundo termine — hizo un paro y llevo su mano hasta el bolsillo de su pantalón, sacando del el anillo que Guy hizo —. Hinata-chan, sé que no es el mejor momento para esto pero quería hacerlo ya. Quería decírtelo de una vez para que seas consciente de que estoy totalmente decidido a ganar esta guerra. Volveremos a casa y vamos a casarnos, es una promesa...

Paro cuando miro las lágrimas de Hinata deslizarse por sus pómulos mientras sus manos tapaban sus labios, tratando de retener los sollozos que querían salir.

Por un segundo se alarmó. ¿Eso era un no? ¿Había llorado por temor a decirle que no? ¿Por qué había llorado?

Se sintió destrozado.—Hinata-chan, si tu respuesta es un no entonces no tienes porque preocu...— sus palabras fueron acalladas por un apasionado beso. Olvidando las preocupaciones que no hace mucho sentía, se dejó llevar por el delicioso tacto y enrollo sus brazos en la cintura de la chica, atrayendo más su cuerpo hacia él.

—Eso es un si, Naruto-kun — le susurro cuando se separó delicadamente de sus labios —. Si quiero casarme contigo.

Naruto sonrió aliviado y conmovido. Quería llorar, de verdad quería soltar unas lágrimas pues se dio cuenta de que la soledad había terminado para siempre. Ahora tenía a la mujer que amaba a su lado. Ahora tenía a alguien que lo amaba con esa intensidad que siempre había soñado. Ahora tenía a Hinata para él. Tenía a la mujer más bella del universo.

Sin retrasarse más, tomó la delicada mano de Hinata y deslizó el anillo de perla en su dedo, sellando para siempre un destino que ellos mismos escogieron, que ellos mismos construyeron. Juntos.



—Es obvio que necesitaremos a Naruto, Hinata y Sasuke al frente. A Naruto pues porque... es Naruto...

—Oye — masculló Naruto, mirando a Shikamaru con una ceja alzada.

Shikamaru lo ignoró y prosiguió.— A Hinata por que tiene conocimiento sobre Tobi y Madara y a Sasuke porque es un Uchiha. También necesitare a Sakura cerca por si acaso. Acomodaremos a todos los usuarios del elemento agua enfrente, también a los usuarios del elemento tierra.

—¿Y si no funciona? —pregunto Sasuke con los brazos cruzados.

—Necesito un poco más de tiempo para pensar. En la mañana les diré las nuevas indicaciones, por el momento es lo único que tengo.

—Yo tengo una idea.

Todos voltearon hacia donde venía la tétrica voz.

—Orochimaru, ¿Que idea tienes? —preguntó desconfiado el Uchiha.

Orochimaru sonrió.


Continuará...


N/A: Por fin, después de diez mil años, Amanely se digna a actualizar esta historia que no puede acabar. Para todos los que siguen leyendo esta historia, gracias por su paciencia y sus comentarios. Ya saben que los Review para mi son el combustible que me hace seguir escribiendo. Supongo que solo dos capitulos mas y podre acabar este Long-fic por fin. Si les gusto ya saben que pueden dejarme un comentario y si no pues... también. Cualquier pregunta no duden en hacerla. Nos leemos pronto.

Agradecimientos a: Hinata Uchiha.H, lukempires, Konata811, NelmUnicorn, Guest, BeRivera, michumichu79, deivid42

Perdonen cualquier cualquier error ortográfico.