Episodio VII

Mientras tanto en el Claudia, Fate entrego la Lost Logia al equipo científico, y… arreglo un pequeño asunto pendiente con su hermano Chrono (se desquito por enviarlas a Daten City sin consultarles primero si querían ir o no). Después de eso volvió al comedor donde la esperaban sus compañeras de viaje que… estaban… recuperando el tiempo perdido durante la misión…

― ¡Ejem, Ejem! ― Carraspeó Fate para que las dos tortolitas que se besaban muy tiernamente, se dieran cuenta de su presencia.

― ¡Capitana! ― Decían las dos chicas poniéndose de pie y estando completamente rojas por la pena y la sorpresa.

― Ya relájense. Saben que no me molesta. ― Decía Fate que las veía con algo de recelo ―. Aunque si… me dan bastante envidia.

― Emmm… Debería decirle algo a Nahona-san. ― Decía Subaru volviendo a sentarse al igual que Teana.

― Hablando de eso… Recuerde lo que le dijo la comandante Yagami. Tiene que tener una respuesta para cuando volvamos o su infierno comenzara en cuanto salga de la oficina de la comandante.

(Suspiro) Lo se Teana. No creas que lo he olvidado. No es fácil olvidar una amenaza de Hayate, mas de ese tamaño. Pero es que no sé qué decir. O más bien como decirle a Nanoha lo que siento por ella. Me da miedo de perder su amistad.

― Pero si no lo hace no sabrá si es correspondida. Míreme así me paso con Teana. Me anime y ahora es mi amorcito, mi chiquita bebe. ― Decía Subaru toda sonrojara al igual que Teana.

― Subaru, por favor. Ya te he dicho que no me digas así enfrente de la capitana.

― Me habías prometido que si podía, me lo dijiste antes de bajar al planeta. ¿Lo recuerdas? ― Le reclamaba Subaru con grandes ojos de ternura y lagrimas como un pequeño cachorro. Teana solo hacia una mueca de desesperación al ver ese rostro.

― Si lo recuerdo… ¿Pero…? Es muy vergonzoso. Aun no me acostumbro. ― Teana solo bajaba la mirada apenada.

― ¡No me quieres es eso! ― Recriminaba Subaru y se daba media vuelta en su silla dándole la espalda a Teana.

― ¡No digas eso! Claro que te quiero Subaru y mucho, te lo he demostrado cada vez que puedo.

― ¿Entonces? ― Preguntaba Subaru mientras miraba sobre su hombro para ver a una confundida y aterrada Teana.

― Lo siento… lo siento… be… be ― Decía Teana con voz entrecortada por la pena.

― ¿Cómo Dijiste? ― Preguntaba Subaru que había volteado sorprendida ante lo que había oído.

― Que lo siento… bebe. No volveré a negar lo que siento por ti. Te lo juro.

― Te… Teana. ― Con lágrimas en los ojos, Subaru se lanzo al cuello de su novia―. Te amo Teana. Te amo, te amo, te amo.

― Yo también te amo Subaru. ― Decía Teana con una gran sonrisa de felicidad por lo que acaba de oír con tantas ganas por parte de su novia.

― Bueno tortolitas. Ya bájenle la temperatura al horno o se les quemara el pan. ― Decía Fate ―. Eso déjenlo para cuando lleguemos a Mid-Childa. Entonces podrán salir y hacer todo lo que quieran, por ahora recuerden que mientras estemos en el Claudia aun seguimos en servicio. Así que compórtense.

― Siiii. ― Decían las dos al unisonó, mientras que Subaru tenía una sonrisa de oreja a oreja y Teana estaba toda sonrojada.