Hola. Aquí con una nueva actualización (n.n) Este episodio salio mas largo que los demas, estaba algo inspirado, ademas que este es un poco comico, espero les guste mi sentido del humor y se diviertan leyendolo. Gracias por su apoyo y espero sus comentarios y reviews. Bye Bye (n.n)
Magical Girl Lyrical Nanoha y Panty And Stocking With Garterberlt no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos creados, yo solo los he tomado prestado (n.n)
Episodio X
Esa chica recorría todas las oficinas frustrada por no encontrar a su objetivo, ese objetivo tan escurridizo y cobarde que se escondía de ella. Y le daba toda la razón, ella misma se escondería si fuera a ella misma a quien buscara con tanta insistencia. Pero tampoco era para tanto solo quería demostrarle un poco de… su cariño… por así decirlo; si el querer partirla en dos de un solo golpe con su dispositivo Bardiche era ser cariñosa... pues si... lo era.
El primer lugar en el que busco fue en su oficina, si, esa misma que ahora ya no tiene puerta donde debería de estarlo, después de voltear todos los objetos de la misma y buscar hasta en el cesto de la basura sin encontrar nada, siguió con las oficinas de sus caballeros, segura que estaría en alguna de ellas escondida. Primero la de Signum (que era la más cercana), la cual al ver que la rubia entraba sin aviso y casi tirando la puerta, zafando las bisagras de esta, además de gritar a todo pulmón la frase: "MAPACHE DEL DEMONIO SAL NO TE ESCONDAS, SOLO QUIERO DEVOLVERTE EL FAVOR", se alarmo bastante, pero cuando su compañera de lucha salió como demonio con cuete allá atrás (si allá atrás donde la espalda pierde el nombre) dirigiéndose a otra oficina, claro después de también voltear su oficina de cabeza y de exigirle que dejara de ocultar a ese mapache traicionero y vil, frase que después de salir de la impresión inicial, comprendió se refería a cierto mapache que en bastantes ocasiones también le había hecho la vida de cuadritos a ella.
El siguiente lugar en visitar fue la enfermería, la cual en esos momentos estaba llena de heridos debido a los entrenamientos tortuosos y casi imposibles de cierta castaña que se decía ser la mejor instructora de toda la TSAB. En el preciso momento de entrar (casi tumbando las puertas también), todos se le quedaron mirando con cara de sorprendidos, pero cuando oyeron esas palabras, tan dulces salir de su boca "MALDITA VEN ACÁ NO TE ESCONDAS NO TE LASTIMARE... DEMASIADO", todos en ese lugar sintieron ganas de salir corriendo (aunque algunos no pudieran ni levantarse de la cama; aun así sabían que si era necesario hasta alas les saldrían).
― Ven mapachito, mapachito. ― Decía la rubia que inspeccionaba cada rincón de esa enfermería bajo la mirada atónita e incrédula de todos los enfermos y de la mismísima doctora Shamal, que no comprendía ese raro comportamiento hasta que oyó la palabra "mapachito".
― Tiene que ver con la ama... ¿Cierto? ― Le preguntaba una confundida pero a la vez más tranquila Shamal a Signum, la cual se había situado a un lado de ella.
― Supongo que sí, aún no he podido hablar con Testarossa sobre todo esto. Casi tumba la puerta de mi oficina.
― Tumbo la puerta de la ama y volteo su oficina al revés. ¿Qué creen que haya hecho la ama para que la capitana Harlown se pusiera así? ― Preguntaba una inocente Reinforce Zwei, que flotaba a un lado de la cabeza de Signum, mientras que al mismo tiempo miraba atónita a una asustada Agito que se escondía en los cabellos rosas de la coleta de su nueva ama.
― No sé qué haya hecho, pero sea lo que sea, se lo tiene bien merecido, lo que sea que la capitana tenga pensado hacerle. ― Decía una Agito que se aferraba con fuerza al cabello de Signum.
Todas volvieron sus ojos a esa rubia que seguía volteando la enfermería al revés, ya varios de los pacientes habían salido corriendo, ágatas o arrastrándose para no se victimas de algo de lo que la rubia aventaba por todos lados.
― Ven mapachito, sabes que no te hare daño... ¡SOLO TE ARRANCARE LAS UÑAS UNA POR UNA!
Después de voltear la enfermería al revés y de dejarle más trabajo a Shamal del que ya tenía, se dirigió a la última oficina en la que pensaba podría estar escondida esa próxima víctima de su rabia. La oficina de Vita-chan fue la siguiente. Esta vez la puerta resultó ilesa, ya que al llegar a ella, esta se abrió dejando salir a Vita-chan y a Zafira de la pequeña oficina, pero en ese momento la rubia solo los aparto con su cuerpo haciendo que Vita-chan cayera al piso golpeándose sus noble parte trasera y que Zafira saltara logrando caer en sus 4 patas.
― ¡PERO QUE DEMONIOS! ¿FATE QUE TE PASA? ¿ESTAS LOCA? ― Refunfuñaba una adolorida Vita-chan, que aún se encontraba en el suelo sobándose.
― ¿Estás bien Vita-chan?
― Si Shamal solo un poco adolorida. ¿Qué le pasa a Fate? ― Preguntaba Vita poniéndose de pie.
― Parece que la ama le hizo algo grave. Nunca había visto a Testarossa de esa manera. ― Decía Signum.
― ¿DONDE ESTA? ― Preguntaba una enfurecida Fate, la cual se sujetaba del marco de la puerta con ambas manos ocupando todo el espacio de esta, a la vez que todos los caballeros Wolkenritter se pegaban a la pared más que sorprendidos ―. No la escondan. Sé que ustedes saben dónde se esconde es mapache del demonio.
― No sabemos de qué nos habla Fate-san. ― Respondía una asustada Shamal.
― Sé que ustedes lo saben, y no deberían ocultármelo. ― Decía con tono amenazador al mismo tiempo que sacaba de su bolsillo un triángulo dorado, su siempre confiable y fiel dispositivo Bardiche.
― Testarrosa en verdad no sabemos dónde se metió la ama. Salió desde temprano y pensamos que estaría aquí pero no se ha aparecido en toda la mañana.
― Bardiche...
― Yes, Sir. ― Respondía a la orden de su ama obteniendo su Axel Form.
En ese momento dos figuras llegaban corriendo ya sin aire después de correr detrás de su capitana, la cual era más rápida que ellas (no por nada el rayo era el símbolo de su unidad).
― ¡Ahhhh, Ahhhh! Fate... Fate... san... por favor... tranquilícese ― Decía una agotada Teana tratando de recuperar el aliento al mismo tiempo que hablaba.
― ¡ Ahhh, Ahhh! Fate-san... ya busco por... por todos lados y... y no está en el... edificio... relájese... ― Trataba de ayudar Subaru igual de agotada.
― ¿Dónde está Hayate? Es su última oportunidad... ¡HABLEN! ― Decía Fate al tiempo que levantaba a Bardiche para estuviera más a la vista de los caballeros Wolkenritten.
Los 6 caballeros (6 si contamos a Agito y Rein) solo se pegaban más a la pared deseando en ese momento poder ser como los fantasmas y poder atravesar esa pared que les impedía alejarse de esos ojos de rubí llenos de furia contenida. Pero en ese preciso momento una voz hizo que esos mismos ojos cambiaran de furia a sorpresa.
― ¡¿Fate-chan?! ¿Pero qué pasa aquí? ― Decía una sorprendida chica de cabello castaño arreglado con una coleta de lado, piel blanca y ojos color azul lavanda, que no daba crédito a la escena en la que los caballeros estaban más que asustados frente a su amiga de toda la vida.
― ¿Ahh? Na... Nanoha... etto... yo... ― Fate solo atino a voltear y ver de frente a la instructora la cual se encontraba en medio de Teana y Subaru, que también se encontraban sorprendidas mirando con incredulidad a una Nanoha que era acompañada de la pequeña Vivio.
― ¡Fate-chan! ¿Qué está pasando? ¿Porque tienes a Bardiche en Axel Form? y ¿Porque los pobres caballeros de Hayate-chan están bajo su filo?
― ¿Ehh? ¡Ahh! ― Fate al comprender la pregunta que le hizo, volteo a ver a Bardiche que se encontraba en sus manos en alto e instintivamente lo oculto detrás de ella como si de un niño regañado se tratase ―. Je, je.
― Fate-chan... ― Decía Nanoha con tono de reproche.
― Mmmm... Bardiche vuelve a tu forma de reposo. ― Decía Fate ya resignada, sabía que tendría que explicarle todo a Nanoha, ya que esta no se conformaría con un simple "no pasa nada".
― Yes, Sir. Axel Form Out. And... I'm Sorry, Sir ― Respondía Bardiche a las órdenes de su ama.
― Subaru cuidas de Vivio por favor. ― Decía Nanoha con una sonrisa en su rostro mientras le entregaba a Vivio.
― Si Nanoha-san.
― Ahora ven Fate-chan explícame que fue lo que paso. ¿Qué te hizo Hayate-chan esta vez?
― Mmmm... Está bien. ― Decía una sumisa Fate, caminado al lado de su amiga para explicarle todo lejos de oídos indiscretos y con eso se refería a los oídos de su pequeña Vivio.
― Takamachi tiene un don para domar a las fieras salvajes. ― Decía una sorprendida Signum.
― Yo no creo que sea un don. Más bien es miedo a la furia del Demonio Blanco. ― Decía una sorprendida Vita ante el drástico cambio de carácter de Fate.
Todos miraban con sorpresa e incredulidad la forma en que esa chica podía controla a la Enforcer Harlown con solo unas pocas palabras. Se notaba a leguas que había algo más en la actitud de Fate ante Nanoha, pero estaban seguros que no debían decir nada sobre sus sospechas, aunque más que sospechas eran afirmaciones.
...
Mientras tanto en algún lugar en medio de los montes Himalaya, en medio de una tormenta se veía un campamento de alpinismo, pero no era precisamente de alpinistas ese campamento. En el interior, una chica envuelta en ropa de invierno, ropa térmica, chamarra y cobijas, se sujetaba con fuerza a su taza de café mientras esperaba a que terminara la tormenta, más que resignada por no poder hacer otra cosa.
― Esto es horrible, hasta el clima esta en mi contra. ¿Qué hice yo para ser castigada así? ― Se preguntaba la chica en voz alta para no sentirse sola.
― Nur der Kapitän Narr, und an eine Mission, die er wusste, dass sie nicht akzeptieren. (Solo engañar a la capitana, y enviarla a una misión que sabía no aceptaría.) ― Le respondía una voz metálica proveniente del dije que tenía colgado en su cuello.
― Gracias por animarme Schwertkreuz. ― Decía la Almirante de la Unidad 6 ―. Ya suficiente tengo con saber que Fate-chan quiere matarme como para que me reproches esas cosas.
― Ich weiß nicht Schuld nichts, nur die Wahrheit zu sagen liebt. (Yo no lo reprocho nada, solo le digo la verdad ama.)
― Bien, bien. Ya sé que la verdad duele. Ahora solo espero que a Rein no se le suelte la boca. ― Decía en forma más que desanimaba, sabiendo que Rein no era precisamente como una tumba, con el incentivo adecuado Rein podría decir cualquier cosa, hasta que ella era la madre de Hayate, Vivio o quien quisieran que fuese.
