Bueno yo de nuevo, ahora si actualizando la historia principal (n.n), ahora poniendo algo de chenchualidad al asunto je, je, je. Espero este episodio les agrade y después de un lapsus brutos que diga de depresión (u.u) (por ese motivo escribí "Soledad") He vuelto con el episodio que no me convencía por fin arreglado y listo. A por cierto los nuevos personajes son total y completamente invención mía, así que nada de plagios sin mi permiso (ù_ú). Bueno espero les guste y espero poder actualizar pronto. Bye bye (n.n)

Magical Girl Lyrical Nanoha y Panty And Stocking With Garterbelt no me pertenecen son propiedad de sus respectivos creadores.


Episodio XIX

Dos chicas buscaban por todos lados a un perro rosado, ya que por estar peleando lo habían perdido de vista y ni ellas ni su mascota podían encontrarlo...

― ¿Cómo es posible que hayamos perdido a esa cucaracha? ― Decía una rubia más que molesta.

― Tú tuviste la culpa Panty.

― ¿A qué te refieres con que "YO" tuve la culpa? Este remedo de perro se supone que nos está guiando. ― Decía al momento de darle una patada a Chuck que salió volando varios metros hasta una pared.

― Nos estaba guiando, pero tú y tus miradas hacia la puerta nos han retrasado.

― ¿Cuáles miradas a la puerta? ¿De qué estás hablando Stocking?

― ¿Cómo de cuáles? Tres veces tuve que ir por ti casi a la puerta para regresarte y volver con la búsqueda de las hermanas demonio.

― Yo no he hecho nada de eso que tú dices. ¡Estás loca!

― ¿QUE NO? Desde que te topaste con esa chica de cabello rosado en la puerta no has dejado de mirar hacia allá e intentar salir corriendo tras de ella.

― ¿¡QUEEEEEE?! Eso... Eso no es cierto. No he hecho nada de eso. ― Decía una Panty más que sonrojada.

― ¿No? La primera vez fue al llegar a la puerta del edificio, te diste vuelta tan rápido que pensé que te habías golpeado con la puerta de cristal.

― Eso fue porque… Precisamente pensé que la puerta estaba cerrada por eso me di la vuelta tan de improviso.

― Mmmm… La segunda cuando pasábamos por la recepción del hospital, por cierto no sabía que este edifico fuera un hospital, ― Se cuestionaba Stocking ―. Bueno, la cuestión es, que saliste casi corriendo de mi lado y tuve que ir a atraparte antes de que salieras por la puerta, las enfermeras se nos quedaron mirando raro, pensando tal vez que tenías miedo de los hospitales.

― Es que… La verdad no me gustan los hospitales, por eso salí corriendo.

― Aja. La tercera hace unos pocos metros que de la nada pusiste cara de boba, bueno más de lo normal, e intentaste salir corriendo de nuevo.

― ¡Cual cara de boba! Estas alucinando yo no hice eso jamás. ― Decía Panty al momento que ponía sus manos detrás de su cabeza intentando aparentar calma e indiferencia.

― Si seguro. ― En ese momento el rostro de Stocking se torció con una risa malvada, planeando hacer caer a su hermana y se descubriera sola. Aparentando que miraba hacia atrás dijo… ― ¡Signum! Hola

― ¡¿SIGNUM?! ¿DONDE? ¿DONDE ESTA? ― Decía una agitada Panty mirando para todos lados, buscando a la chica que dominada sus pensamientos, hasta que se dio cuenta de la risa de Stocking ―.

― JA, JA, JA, JA… No que no te llamaba la atención esa chica. JA, JA, JA… Si la buscas como desesperada y decías que la rara era yo. ― Stocking no paraba de reír a carcajadas por la forma en su hermana se había delatado.

― ¡CAYATE EMO DE SEGUNDA, MASOKISTA BUENA PARA NADA! ¡CLARO QUE NO ME GUSTA ESA CHICA, A MI NO ME GUSTAN LAS MUJERES, ASI QUE DEJA DE DECIR PEN*******! ― Gritaba Panty ofendida, pero más que ofendida estaba avergonzada de que hermana hubiera descubierto que en verdad esa chica Signum le llamaba tanto la atención.

Stocking no paraba de reírse y aunque Panty había puesto cara de molesta y estaba ofendida por las risas de su hermana, esta al contrario reía mas con cada puchero que hacia Panty.

― ¡BUENO YA ESTUBO BIEN, DEJA DE REIRTE O VERAS DE LO QUE SOY CAPAZ ZORRA EMO! ― Panty empezó a gritar a Stocking al momento que la tomaba del cuello de la blusa y la acercaba a ella para amenazarla, sin embargo no dejaba de reír hasta que Chuck llamo su atención ―. ¡TU TAMBIEN YA CAYATE BOLA DE PELOS MAL FORMADA!

― Panty parece que Chuck vio algo. ― Decía Stocking ya sin rastros de risa en la cara.

― ¿Algo? ¿Algo de qué?

― Pues de las hermanas demonio, de quien más tarada. ― Stocking se quitó las manos de su hermana de la ropa y se dirigió hacia donde veía Chuck.

― Maldita Stocking ―Se decía Panty mientras se cruzaba de brazos indignada ―. "Pero… la verdad es que no entiendo porque esa chica me llamo tanto la atención, y ni porque la detuve para preguntar su nombre. ¿Qué es lo que me pasa? ― Pensaba Panty mirando hacia el suelo.

― Panty ven, mira esto.

― ¿Eh? ¿Qué pasa? ― Panty se acercó hasta la puerta donde estaban Chuck y Stocking mirando escondidos a un costado, solo para ver una escena que no se esperaban ver.

Al otro lado de la puerta Scanty le hablaba a una chica de cabello castaño y con una coleta descentrada, Scanty estaba muy cerca de su oído y sea lo que sea que le dijo a la otra chica logro hacer que estuviera a punto de caer, pero con un rápido movimiento se sostuvo de la mesa que tenía cerca. La chica se puso de pie alejándose de Scanty pero dos pasos más adelante volvió a perder fuerzas y volvió a tambalearse, pero en ese momento Scanty la sostuvo de la cintura juntándola mucho a su cuerpo. La escena era más que sugestiva para las espectadoras, por lo que al menos Stocking estaba babeando demasiado al ver esa escena. Se imagina que eran ella y la rubia que acaba de ver hacer algunos minutos salir de ese mismo edificio llorando. Y Panty sin saber cómo se imaginó a ella y a su "príncipe de cabellos rosas" sosteniéndola en sus brazos. "¿Qué?" Eso había dicho ¿Su "príncipe"? En verdad que la falta de sexo de esos dos días la estaban afectando demasiado. Sacudió su cabeza para sacar esas idas locas de su mente y volvió la vista hacia el frente, donde la chica castaña se alejaba a paso firme mientras una seductora Scanty la seguía moviendo sus caderas de formas que más seductora.

― Hay que seguirla para ver a donde van. ― Sugirió Stocking.

― Si vamos.

Las dos empezaron a seguir a Scanty que rápidamente alcanzo a la chica castaña y ellas a su vez alcanzaron a Kneesocks que llevaba de la mano a una pequeña niña rubia. Las hermanas Anarchy se asombraron de ver a Kneesocks con la niña pero decidieron seguirlas para ver a donde iban, si tenían suerte podrían encontrar la piedra y buscar la forma más fácil de quítasela a las hermanas demonio. Caminaron hasta llegar a un elevador, cosa que molesto a las hermanas ya que no podían entrar en el mismo elevador que ellas si es que querían seguir manteniendo el factor sorpresa al estar ocultas, por lo que al cerrarse las puertas del elevador, solo se fijaron hacia donde iba el elevador, arriba o abajo, cuando vieron que el elevador subía, ellas subieron corriendo las escaleras hasta llegar al siguiente piso y vieron que el elevador seguía subiendo; volvieron a subir corriendo al siguiente piso, solo para ver lo mismo, el elevador seguía subiendo. Las hermanas solo pusieron una cara de decepción pero esa cara cambio cuando al siguiente piso fue lo mismo y el siguiente lo mismo y el siguiente igual. Al llegar al sexto piso ya casi sin fuerzas, las hermanas se asomaron y oh sorpresa… El elevador seguía subiendo, ellas solo pusieron una cara de: "No puede ser. ¿Más escaleras?". Siguieron al siguiente piso y al llegar al último escalón arrastrándose ya sin fuerzas para seguir pudieron ver que las cuatro chicas ya habían salido del elevador y que caminaban por uno de los pasillos. A paso lento ya que intentaban recuperar las fuerzas perdidas por subir tantas escaleras, lograron ver que se detuvieron en una de las oficinas y entraban, por lo que con renovados bríos corrieron hasta la puerta. En la puerta en un placa de color dorado se leía: "Comandante Hayate Yagami" y un poco más abajo en la misma placa "Teniente Reinforce Zwei". Las hermanas Anarchy pegaron sus orejas a la puerta esperando oír algo de lo que pasaba del otro lado y así escucharon una conversación algo interesante…

― Hola Rein.

― Hola Nanoha-san

― Hola Rein-chan.

― ¡Ah! Vivio-chan, Hola.

― ¿Rein no sabes donde esta Hayate-chan?

― No Nanoha-san. La ama salió a una misión urgente hace unos días y no ha regresado aun.

En algún lugar de los Montes Himalaya…

― Achis… Achis… Achis… Creo que ya me enferme. ― Decía una Hayate con los ojos llorosos y la nariz roja por la gripe.

― Wir sollten wieder Meister (Deberíamos regresar ama). ― Decía Schwertkreuz.

― ¿Y que Fate-chan me mate? No gracias. Aquí estaré un rato más.

― Aber die Meister¡ Krank, wenn wir hier (!Pero ama¡ Se enfermara si seguimos aquí)

― No regreso, no regreso y no regreso.

― Es ist aber töricht (Hay pero que necia es).

De regreso en Mid-Childa…

― Que raro. Ella siempre avisa cuando sale y lo más raro es que salió sola y no llevo a ninguno de sus guardianes.

― Ehhh… Es que… Fue algo urgente y Signum, Vita y Zafira estaban ocupados con otras misiones y no la pudieron acompañar y yo tenía cosas que hacer en la oficina así que decidió que me quedara a terminar.

― Signum… ― Dijo Panty en voz baja.

― Panty cállate que nos van a oír y deja de poner esa cara de estúpida quieres. ― Le reclamaba Stocking.

― Que mal necesitábamos hablar con Hayate-chan.

― ¿Para que la necesitaban Nanoha-san?

― Queríamos ver si la tía Hayate les podía conseguir una habitación a nuestras amigas Scanty-chan y Kneesocks-chan.

― ¿Habitación?

― Si es que acaban de llegar a la ciudad y no tienen donde dormir y pensamos que la tía Hayate nos podía ayudar o si no tu Rein-chan.

― Pues me gustaría poder hacer algo Vivio-chan, pero este es un edifico militar y solo los miembros activos de la Unidad 6 o del Ejercito de Tierra pueden estar en las instalaciones, los civiles no son permitidos, lo siento Vivio-chan.

― ¿Y la habitación que ocupábamos Fate-chan y yo hace algunos meses?

― Esta en remodelación Nanoha-san, la harán una especie de Penthouse para los altos mandos.

― ¿Penthouse?

― Sí. Como recordara era una habitación bastante grande, así que la quieren usar como cuarto de visitas para los altos mandos y la quieren acondicionar como un cuarto de lujo.

― ¡Ohhh!

― Entonces… ¿Dónde dormirán Scanty-chan y Kneesocks-chan?

― ¿No tendrás alguna habitación vacía que podamos ocupar Nanoha?

― Mmm… No se Scanty, no creo…

― Si mama. ¿Tenemos una recuerdas?

― ¿Una? ¿Cuál Vivio?

― La habitación donde se a quedado a dormir la tía Hayate cuando le hace alguna travesura pesada a Signum-san o Vita-chan.

― Signum…

― Que te cayes Panty.

― A esa habitación, pero…

― Nadie la usa y como la tía Hayate esta fuera, no la usara hasta que regrese y decida hacer alguna broma pesada de nuevo.

― Entonces está decidido. Nos podemos quedar en esa habitación hasta que la necesiten. ¿Verdad Nanoha?

― Bueno… Yo… Es que…

― Siiiiiii. Se quedaran con nosotras por un tiempo Scanty-chan, Kneesocks-chan.

― Pero… ¿Fate-mama? También hay que consultarlo con ella.

― Hablaremos con ella cuando regrese hoy en la noche y veras que dirá que si Nanoha-mama.

― Mmm…

― Creo que es una buena idea Nanoha-san. Hay… ¿Por qué me mira con esos ojos? Me está dando miedo. ¿Dije algo malo? Snif, snif.

― ¡Aahh! Nada Rein, olvídalo.

― Entonces ya está decidido, se quedaran en nuestra casa. Wiiiii.

― No te emociones tanto Vivio.

― ¡Pero mama!

― Hay que esperar lo que dice Fate-mama.

― No te preocupes Nanoha, seguro tu "amiga" Fate estará de acuerdo a que nos quedemos. Además no es como si fueran pareja o algo así… ¿Verdad?

― ¡Ehh! No claro que no, no somos… Pareja ni nada parecido. Uhmm.

― Bien entonces será mejor que nos vayamos Lady Scanty, ya es tarde y seguro nuestras anfitrionas querrán estar en su casa temprano para descansar.

― No te preocupes Kneesocks-chan, las ayudaremos a acomodarse primero.

― Gracias Vivio-chan.

― Entonces tu guíanos Nanoha. Mi hermana y yo te seguimos.

― Este… Si vamos. Nos vemos Rein.

― Hasta luego Nanoha-san.

― Adiós Rein-chan.

― Nos vemos Vivio-chan, cuídate mucho.

― Con su permiso Miss Rein.

― Nos vemos chicas.

Al oír que las chicas se despedían, Panty y Stocking salieron corriendo cada una en una dirección diferente buscando esconderse, pero Stocking se devolvió para jalar a Chuck que como todo tarado se quedó parado frente a la puerta, si lo veían las hermanas demonio todo su plan de mantenerse escondidas se hubiera venido abajo. Panty entro en una puerta pequeña que encontró, y al fijarse bien donde estaba, se percató que era un armario para los artículos de limpieza.

― ¿Pero qué demonios? No puede ser adonde me vine a meter, guacala.

Stocking, por su parte, entro a una oficina la cual pensó que estaba vacía. Entro y emparejo la puerta para dejar una pequeña rendija donde poder ver y vigilar así el movimiento de las chicas. Scanty, Kneesocks, Vivio y Nanoha, salieron de la oficina de Hayate y se dirigieron hacia el elevador, cuando estaba a punto de salir unos ruidos detrás de ella llamaron su atención haciéndola voltear un poco sorprendida, sonrojada y curiosa de los ruidos que oía…

― Mmm… Ahh…

― Te amo… No pares por favor…

Cuál fue su sorpresa al voltear y encontrarse con dos jóvenes amantes, que en ese justo momento tenían una tórrida sesión de besos y caricias, que las tenía tan absortas la una en la otra que no se dieron cuenta cuando Stocking entro en la oficina. La escena era más intensa que la que acaba de presenciar en el comedor del edificio, por lo que en el acto su mirada quedo prendada de la escena y empezando a babear por lo que veía que era bastante provocativo.

― Te… Amo… ― Decía una de las dos jóvenes, la que estaba sentada atrás de un escritorio y sobre ella a horcajadas la otra chica estaba dándole la espalda a la puerta donde estaba Stocking y tapando la visión de la otra chica.

― Ahhh… No… No pares… Mmmm… ― Decía la joven que estaba arriba con la voz entre cortada por los besos y las caricias que recibía.

― Eres… Eres lo que… Lo que deseo… Te… Te necesito… Tanto… Mmm…

― Ahhh… Te… Teana… Te… Te amo…

― Subaru… Subaru… Te… Te deseo tanto… Necesito de tu piel… De tu Calor… De tus besos…

Stocking estaba anonadada por la visión que ya empezaba a sangrar por la nariz, la chica de cabello azul tenía la blusa y el saco del uniforme que portaba a la mitad de los brazos, dejando sus hombros y por obvio su pecho al descubierto, cosa que la pelirroja aprovechaba para darle innumerables besos en su cuello, hombros y pecho. Stocking no podía apartar la vista de la escena tan candente que estaba observando pero para su mala fortuna en ese justo momento cuando todo se empezaba a poner más candente aun, llego Panty a sacarla de ahí…

― Stocking vamos ya subieron al elevador… ¿Pero qué demonios? ¿Que aquí todos están enamorados o que diantres? y ¿Por qué solo he visto parejas de mujeres y no de hombre y mujer? Ahsss Yo que me ando preguntando estas tonterías. Vamos pervertida deja de mirar eso que ni se dan cuenta que estamos aquí. ― Tomando del brazo a Stocking, la saco de ahí casi a rastras ya que ella no reaccionaba aun debido a la escena.

En ese instante un ruido llamo la atención de una de las chicas…

― ¿Oíste algo Subaru? ― Decía Teana mirando hacia la puerta.

― Mmm… Yo no oí nada. ― Decía Subaru volviendo la mirada hacia la puerta ―. Seguro fue en el pasillo. Tú no te preocupes corazón.

― Sí. Tal vez tengas razón bebe. Además no hay porque preocuparse puse el seguro a la puerta, nadie entrara.

― Ya vez corazón, te preocupas por nada. ― Subaru tomo en ese momento el rostro de Teana con ambas manos y lo dirigió a su rostro dándole un apasionado beso en los labios ―. Además… Aún tienes algo que terminar. ¿Recuerdas?

― Si lo sé. Prometí que recuperaríamos el tiempo perdido por la misión en Daten City y también cuando perseguimos a Fate-san por todo el edificio.

― Entonces que esperas corazón. Yo estoy impaciente por sentir más de tus caricias en toda mi piel.

Las dos chicas comenzaron de nuevo con su sesión de besos y caricias olvidándose del mundo, solo concentrándose en ellas y en lo que sentían en ese momento, y nunca se dieron cuenta que la puerta no tenía el seguro puesto y que Panty y Stocking las habían visto en una situación por mas comprometedora; pero momentos después una figura entro en la oficina que supuestamente estaba cerrada…

― ¡¿Pero qué…?! ― Decía sorprendida una chica de cabello morado ―. ¡SUBARUUUU!

― ¡AAAAHHHHH! ― Gritaron las dos chicas al mismo tiempo, y Subaru al intentar voltear para ver a la persona que gritaba, resbalo de la silla donde estaba a horcajadas sobre Teana, por lo que cayó de lleno al suelo mientras de una asustada Teana, intercalaba miradas entre su novia y la nueva visitante.

― ¡Subaru! ¿Estás bien? ― Volteando a ver a la visitante con la cara toda roja ―, Etto… Yo… Ehhh… ― Volteando a ver a Subaru ―. ¿Te golpeaste fuerte be… digo Subaru?

― Estoy bien amorcito. ― Decía Subaru al momento de hincarse frente al escritorio y ver de frente a la visitante con cara de sorpresa y totalmente roja como tomate ―. Ho… Hola… Gin-nee…

― Pero… ¿Cómo?... ¿Por qué?... ― Decía con cara de incredulidad Ginga, intercalando la vista entre su hermana y su novia ―. Subaru viste por favor.

― ¡Yay! ― Subaru se agacho escondiéndose de la vista de su hermana mientras se arreglaba la blusa, la chaqueta y el corbatín de su uniforme.

Ginga al ver esa reacción en su hermana volteo a ver a Teana que estaba terminando de arreglarse los dos botones y el corbatín que Subaru había abierto minutos antes.

― Ho… Hola… Gin-nee… ― Decía Teana al tiempo que saludaba con la mano. Al oír esto Ginga frunció el ceño algo molesta por el mote cariñoso con el que solo la saludaba su hermana pequeña, al notar eso Teana se sobresaltó ―. Qui… Quiero… Decir… Ginga…

En ese momento Subaru ya había terminado de arreglarse la ropa y se había puesto de pie a un lado de Teana.

― ¿Para esto quería la llave de mi oficina Subaru?

― ¡Nooooo! Claro que no Gin-nee, era para… Bueno… Veras… Teníamos… Ettoo…

― Subaru sabes que no me molesta que seas novia de Teana, al contrario me alegra porque te vez feliz y sé que Teana que corresponde con igual amor. Además hacen bonita pareja. Pero de eso... ¿A hacer "eso" en mi oficina? Por favor Subaru ya no son unas colegialas ya son unas mujeres hechas y derechas. ¡COMPORTENSE!

― Lo se Gin-nee es solo que… Bueno… ― Subaru bajo la mirada desviándola de los ojos aqua de su hermana. Ginga camino hasta ponerse frente a su hermana y tomarla de la barbilla para hacer que la mirara a los ojos de nuevo.

― Subaru, no me molesta que le demuestres tu amor a tu novia de esa forma o de la forma que sea, incluso sabes que no me molesta si hacen el amor.

― ¡GIIINNNN-NEEEEE! ― Gritaron Subaru y Teana al mismo tiempo. Pero Ginga desvió la mirada hacia Teana que estaba detrás de Subaru aun sentada en la silla secretarial de su escritorio y le soltó una mirada de pocos amigos.

― Que diga… Ginga ― Corrigió Teana rápidamente, haciendo que Ginga volviera con su mirada dulce a ver a su hermana.

― Bueno. Pero de todos modos este no es lugar para hacer eso Subaru. Viven juntas por favor. ¿No pueden esperar a que lleguen a su departamento?

― Si pero… Es que no pudimos aguantarnos. ― Decía Subaru al momento que se sonrojaba.

― ¿Aguantarnos? Pero Subaru tu empezaste, me trajiste con mentiras y me arrinconaste a la pared cuando cerraste la puerta. ― Decía Teana tratando de librarse de su parte de culpa.

― Pero no te negaste Teana. ― Decía Subaru mirando por sobre el hombro a su novia con ojos de borrego a medio morir.

― Mmm… Como negarse a esos ojos.

― Ji, ji, ji. ― Se reía Subaru con una expresión traviesa en su cara.

― Como sea Subaru. ― Le empezó a reclamar Ginga ―. Este no es lugar ni momento para hacer eso. No sean exhibicionistas, o la gente empezara a pensar que han estado mucho tiempo con Hayate-san.

En un lugar del Himalaya…

― Achis… Achis… Achis… Creo que alguien está hablando mal de mí.

― Was passiert, ist schon krank Meister (Lo que pasa es que ya se enfermó ama).

― Claro que no. Alguien está hablando mal de mí es solo eso.

― Wir sollten wieder krank oder schlechter Meister (Deberíamos volver o se enfermara más ama).

― No quiero, no quiero, no quiero y no quiero. ― Decía Hayate haciendo berrinche.

― Manchmal kann es so kindisch. (A veces puede ser tan infantil).

En Mid-Childa en la oficina de Ginga Nakajima…

― Pero eso no es cierto Gin-nee. ― Decía Subaru asustada.

― Eso yo lo sé Subaru, pero los demás no. Así que controlen las hormonas. ¿Quieren? ― Subaru y Teana se pusieron tan rojas como señales de Alto ―. Bueno, ya. Préstenme mi oficina. ¿Sí?

― S… Si Gin-nee. ― Decía Subaru al momento de tomar a Teana por la mano para salir de ahí, al llegar a la puerta ambas de despidieron ―. Nos vemos Gin-nee.

― Nos vemos Gin-nee. ― Decía Teana haciendo una reverencia, y al levantar la vista solo vio una mirada molesta en los ojos de Ginga y un ceño fruncido ―. Quie… Quiero decir Ginga.

Ambas chicas salieron casi corriendo de ahí y más rojas que nada.

― Hay no puede ser. Esas dos están loquitas la una por la otra, pero al menos espero que se controlen. Je, je, je.

Episodio XIX – Extra –

Fuera de la oficina y corriendo por los pasillos las dos chicas reían por lo que les acababa de pasar.

― Ja, ja, ja.

― Estas loca Subaru. ¿Así que le pediste las llaves de su oficina solo para estar conmigo?

― Es que no podía esperar más amorcito ― Decía Subaru con cara traviesa. Al mismo tiempo la ponía contra la pared arrinconándola ―. Me haces tanta falta. Necesito sentir tus labios y tu piel. ― Subaru empezaba a hacerle caricias en el cuello a Teana con la nariz ―. Me encanta tu olor y la suavidad de tu piel.

― Su… Su… Subaru… Po… Por favor… No… Basta… ― Decía Teana al momento que separaba a Subaru de ella.

― ¿Qué… Que pasa Teana? ― Preguntaba Subaru sorprendida por la reacción de su novia ―. ¿Acaso… Acaso no te gusta estar conmigo? ¿Hago algo mal?

― No no no no no ― Decía Teana tratando de calmar a su novia antes que pensara mal y tomando su rostro con ambas manos ―. No es eso bebe, al contrario todo lo haces muy bien. Es solo que… ― mirando para ambos lados ―. Estamos en un lugar público y hay mucha gente.

― Ohh eso. Je, je, je.

― Tontita. Tú jamás harás nada mal, tú eres la luz de mis ojos Subaru. Al contrario, yo debería de estar asustada de algún día poder perderte, después de todo yo he sido la que te ha tratado mal cuando tu solo querías estar a mi lado ― Decía mientras sujetaba ambas manos de Subaru.

― No me perderás amorcito, nunca. ― Y ambas se quedaron mirando fijamente a los ojos de la otra.

― Je, je. Ven corazón. ― Tomo la mano de Subaru y la lleva a un cuarto lleno de papeles algo así como un archivo.

― ¿Qué es este lugar?

― Nuestro escondite temporal ― Decía Teana al momento que tomaba a Subaru por la cintura y la pegaba a ella para empezar a darle ligeros besos en el cuello.

― ¡Aaahhh! Te… Teana… Mmm…

― Subaru, me encanta que gimas mi nombre.

― Teana… ― Subaru la empujo contra una pared arrinconándola de nuevo ―. Me haces tanta falta, necesito de tus besos, de tus caricias, de tu piel, sentir tu calor… Ohh Teana te deseo tanto que no puedo soportarlo. Te amo Teana, te amo.

― Subaru, fui una tonta al no darme cuenta de mis sentimientos a tiempo; de desperdiciar tanto en tratar de no sentir esto por ti que… Solo te hacía daño, más bien nos hacía daño a las dos.

― Pero al final los aceptaste, y eso que me rechazaste al principio ― Decían ambas entre besos y caricias.

― Si lo hice pero fue por estúpida. Solo te lastime, te hice llorar y me arrepiento de eso. Por eso ahora solo te hare feliz Subaru nunca más te hare llorar te lo prometo.

― Teana, te amo con todo mi corazón.

― Yo también te amo Subaru. Eres mi vida entera y sin ti no tendría sentido vivir.

Ambas estaban en su mundo de algodón cuando un ruido, al otro lado de una pared dentro de ese cuarto les llamo la atención.

― ¿Oíste eso? ― Preguntaba Subaru.

― ¿Gemidos?

Con cuidado para no ser vistas se asomaron a un lado del archivo para ver quién era la otra pareja que se encontraba ahí en ese momento y cuál fue su sorpresa al ver a dos chicas en una situación igual de comprometedora que la de ellas.

― ¿Comandante? ― Preguntaba Teana.

― ¿Capitana? ― Preguntaba Subaru.

― ¡AAAAAAAAAHHHHHHHHHH! ― Gritaron las dos chicas separándose por la sorpresa.

― Tonta… ¡No me asustes! ― Decía una chica de piel morena cabello largo y lacio hasta los hombros y ojos rosados y que iba vestida con un uniforme azul claro con vivos en rosa.

― ¿Yoooo? Estas tontas que me asustaron. ― Respondía una chica un poco más alta de piel blanca, ojos color miel, cabello negro lacio hasta media espalda con destellos en azul rey, y que iba vestida con un uniforme negro con vivos en azul rey.

― ¡Oiga! ― Dijeron las dos chicas al mismo tiempo.

― Es la verdad. Me asustaron.

― ¿Qué hacen aquí chicas? ― Pregunto la chica de cabello rosa ya más tranquila.

― Pues… Lo mismo que ustedes ― Respondió Teana.

― Al menos hasta que nos interrumpieron. ¿Ya vez Fiusha? Te dije que te esperaras un poco.

― ¡Pero Aixa! Hace días que no estaba así contigo, ya te extrañaba. ― Fiusha abrazaba por la cintura a Aixa.

― Estamos en servicio. ¿Lo recuerdas?

― No es servicio. Son prácticas.

― Lo que sea. Además esta noche dormiremos aquí y no en el campamento, así que podremos hacer algo amor.

― Eso espero. En el campamento hay muchos fisgones y no me gusta que nos vean en… Bueno tu sabes. ― Decía Fiusha sonrojada.

― Lo sé. Lo bueno es que siempre me doy cuenta cuando alguien está cerca.

― Mmm… ¿Ahora que lo dices? ¿Cómo es que Teana y Subaru te asustaron? A ti es muy difícil sorprenderte, como puedes sentir la presencia de los demás.

― Bueno… Eso es… Porque… ― Trataba de articular Aixa que ya estaba roja ―. Cuando estoy contigo me olvido del mundo, todos mis sentidos están en sentir tus besos y tus caricias y me olvido de todo lo demás, además… Se supone que aquí solo estaríamos tu y yo y en el campamento como no hay lugar privado nunca me descuido por lo mismo que hay mucha gente.

― ¡Aaaahhhhh! ― Decían Teana y Subaru haciendo que Aixa se sonrojara más y dejara ver una faceta que no iba con su estatus de comandante.

― Ya estuvo bueno ¿No? Vámonos porque tenemos cosas que hacer Fiusha ― Decía Aixa al momento que tomaba una capa negra que estaba en el suelo y se la ponía sobre el uniforme, al igual que tomaba un sombrero tipo australiano negro con el ala derecha plegada hacia arriba.

― Nosotras también tenemos que irnos Subaru. Aún tenemos informes que terminar.

― Mmmm… ― Subaru inflaba los cachetes molesta ―. Pero yo no me quiero ir Teana, no he podido hacer nada contigo.

― Vamos cielo tenemos que trabajar, y si te portas bien… En la noche haremos todo lo que quieras ― Decía Teana guiñándole un ojo en tono de travieso.

― ¿En… En serio?

― Claro bebe. Te lo prometo.

― Eres un amor Teana por eso te amo.

― Bueno. Ya o les echare agua helada. ― Decía Aixa.

― Je, je, je. ― Rieron las dos chicas.

Después de eso las cuatro chicas salieron de ese pequeño cuarto y tomaron rumbos diferentes dirigiéndose a sus lugares de trabajo, Subaru y Fiusha ostentaban una amplia sonrisa sabiendo que más tarde sus deseos serian cumplidos a cabalidad por sus respectivas novias.