Hola yo de nuevo (n.n) debido a algunos problemas personales y de trabajo no había podido actualizar la historia, ademas de otro proyecto en mente que espero este listo pronto y les guste. Por lo pronto ahí esta otro episodio y espero pronto tener el siguiente para ya no dejarlos tanto tiempo intrigados (n.n) Bye bye.

Magical Girl Lyrical Nanoha y Panty And Stocking With Garterbelt no me pertenecen son propiedad de sus respectivos creadores.


Episodio XX

En otra parte del edificio, dos chicas bajan corriendo las escaleras hasta el último piso ya sin aire en sus pulmones...

― ¡AAAhhh! ― Respiraban agitadamente.

― ¿Por... Porque tienen que hacer los edificios tan altos? ― Decía Panty tratando de recuperarse del todo.

― No... No te quejes. Es… Es bueno para mantener la... La figura... ― Le respondía Stocking.

― Pues tú no pareces disfrutarlo.

― Claro... Claro que lo disfruto. ¿No vez que estoy muy feliz de hacer tanto ejercicio? "Maldita sea, siento que voy a devolver el almuerzo" ― Pensaba Stocking.

― Tu... Tu cara dice otra cosa. Estas amarilla. ¿Segura que estas bien?

― Si, lo estoy. "Diablos, tengo que hacer más ejercicio, ya no puedo ni con mi alma"

― Bueno será mejor que sigamos o las vamos a perder. Tenemos que ver donde se quedaran.

― Ok. Vamos.

Las dos chicas se incorporaron lo mejor que podían aun sin recuperar todo el aire que les faltaba, pero tenían que alcanzar a las chicas antes de que fuera más difícil seguirlas.

Delante de ellas tres chicas y una niña salían rumbo al estacionamiento, se dirigían al auto de una de ellas para poder llegar a su casa e instalar a las nuevas huéspedes en su hogar temporal.

― Gracias por invitarnos a tu casa Vivio-chan.

― No es nada Kneesocks-chan. Me caes muy bien y no podía dejarte a ti y a tu hermana en cualquier lugar, además me gustaría que fuéramos amigas.

― Claro Vivio-chan, me encantaría ser tu amiga. Y por cierto...

― ¿Qué ocurre?

― Tu otra amiga, la de pelo plateado. ¿A dónde fue? ¿Se desaprecio así nomás?

― Se llama Einhart y tuvo que irse porque tiene otros pendientes que hacer, pero no te apures la volverás a ver y saldremos las tres y te presentare a otras de mis amigas.

― Sí. Me parece muy bien Vivio-chan.

Detrás de ellas caminaban dos chicas, una más que inquieta e incómoda y la otra con porte sexy y seductor, por eso mismo la otra chica se sentía tan incómoda y deseaba que eso terminara pronto...

― Parece que Miss Kneesocks y Vivo se llevan muy bien. ¿No lo crees Nanoha?

― Sí. Eso parece. ― Nanoha solo miraba al frente con aire desanimado y preocupado.

― ¿Estas bien? Pareces preocupada.

― No es nada.

― ¿Segura?

― Si, no te preocupes Scanty. No es nada.

― Pues no parece que no sea nada; pero sabes que si necesitas consuelo puedo... ― Scanty se acercó peligrosamente al oído de Nanoha ― ayudarte... ― Decía con voz más que sugestiva. Cosa que solo hacía que a Nanoha se le erizará la piel y una sensación como descarga eléctrica le recorriera la espalda por lo que instintivamente la alejo de sí.

― No es nada te lo aseguro. Estoy... Estoy bien.

― Bueno, si tú lo dices. ― Una media sonrisa malvada apareció en el rostro de Scanty su plan estaba funcionando ―. ¿Tenemos que caminar más o tu casa ya está cerca?

― No, está bastante lejos pero iremos en mi auto.

― ¿Y cuál es?

― Ese blanco. ― Señalando un auto blanco bastante sobrio, más que nada familiar.

― Mmm... Muy familiar. ¿No te gustan los deportivos?

― No. Los deportivos son más del gusto de Fate-chan.

― Mmm... ― Scanty frunció el ceño al oír ese nombre ―. "Para ser solo amigas piensas demasiado en ella Nanoha. Pero no te apures yo hare que la olvides y que solo pienses y me desees a mi "― Pensaba al momento que una malvada sonrisa se aparecía en su rostro.

Llegaron al auto y entraron las 4 tomando camino la residencia Takamachi. A prudente distancia dos chicas las observaban al tiempo que maldecían...

― Demonios. ¿Ahora como los seguimos. ― Decía molesta Panty ―. Si tan solo tuviéramos a See Through.

― Hay que seguirlas.

― ¿Cómo? ¿Corriendo?

― ¿Entonces cómo?

― Pues no sé. Piensa cabeza hueca.

―Mmm... ― Observando para todos lados Stocking vio algo que podría ayudar ―. Mira Panty una motocicleta.

― Muy bien Stocking con eso podremos alcanzarlas.

― ¿Sabes cómo encenderla sin llaves?

― Claro... ¿Qué piensas? ¿Qué no he aprendido nada de los chicos motociclistas con los que me he acostado? ― Decía Panty guiñándole un ojo y acercándose a la motocicleta vigilando que nadie la viera.

Después de un rato de revisar la moto encontró los cables necesarios y encendió la motocicleta...

― Ya vez, te dije que podría.

― Eso es robar Panty.

― ¿Y? Tenemos que alcanzarlas o las perderemos.

― Pero...

― Súbete tarada.

― No me llames así.

― Solo súbete. ¿Quieres?

Stocking subió a la motocicleta y a prudente distancia siguieron el carro de Nanoha. Dieron varias vueltas siguiendo a Nanoha, hasta que en una vuelta y en un tráfico algo pesado, las perdieron de vista. Siguieron dando vueltas y vueltas hasta que decepcionadas decidieron detenerse en un parque para pensar en su siguiente movimiento.

― ¿Y ahora? ― Preguntaba Stocking.

― Buena pregunta. ― Se recriminaba Panty.

― ¿Cómo pudiste perderlas?

― Todo fue culpa de ese estúpido chofer del camión. Como se le ocurre atravesarse y taparme la visión, al menos le recordé a la más vieja de su casa.

― Igual él te la recordó. ¿Pero porque tenías que bajarlo del camión?

― ¿Cómo que porque? Tenía de demostrarle quien mandaba.

― Pero por ese arrebato de enojo tuyo perdimos a las hermanas demonio y a esa guapa chica.

― Deja tus lesbianismos para después. Ahora tenemos que ver cómo le hacemos para encontrarlas de nuevo.

― Idiota no digas eso.

― Creo que tendremos que regresar.

― ¿A hacer qué?

― Pues al menos tener donde dormir.

― Es un edificio militar. ¿Cómo nos podemos quedar ahí?

― Mmm... Buena pregunta.

― Warf

― Cállate Chuck

― Warf

― ¡QUE TE CAYES MOLESTIA! ― Gritaba Panty, pero a Stocking le gano la curiosidad de saber qué era lo que Chuck quería mostrar.

― Mira Panty un helicóptero ― Stocking y Chuck miraban un gran helicóptero que llegaba seguramente un transporte de personal.

― ¡Es enorme! Tal vez es un helicóptero de transporte ― En ese momento la ardilla de Panty empezó a correr ―. ¡Eso es!

― ¿De qué hablas?

― Si es un helicóptero de transporte seguro debe de traer algunos uniformes sucios o uniformes de más y si los usamos podríamos pasar como oficiales y hospedarnos en los cuartos de los soldados.

― Hay que admitir que algunas veces tienes buenas ideas Panty.

― Je, je, je. Claro soy muy buena... ¡OYEEE COMO QUE ALGUNAS VECES! ¿QUE TE PIENSAS QUE SOY BOBA O QUE?

― Sí. ― Respondía Stocking sin inmutarse y sin desviar la mirada del helicóptero.

― ¡ERES UNA...! Ya súbete tenemos que seguir ese helicóptero y ver donde aterriza.

Ambas hermanas empezaron a seguir al helicóptero, regresando al edificio de donde habían salido, dejaron la motocicleta de donde la tomaron y siguieron a pie hasta llegar con el helipuerto donde descargarían la aeronave. En ese momento un chico salía del edificio hacia el estacionamiento, subiéndose a su motocicleta y avanzando solo unos metros cuando...

― ¿Pero qué...? Vamos arranca. ― Le reclamaba a su motocicleta Vice Granscenic, mientras la intentaba arrancar de nuevo ―. Maldita cosa como es que no arrancas. Mmm... Todo el motor parece estar bien, entonces porque no funciona. ¿COMO? Ya no tiene combustible, pero si antes de llegar acá le llene el tanque y ahora esta... ¿Vacío? Genial ahora tendré que empujarla hasta el taller y adiós cita. Esto sí que es mala suerte.

En el helipuerto, nuestro par de ladronas estaban esperando su oportunidad para conseguir la ropa que necesitaban. El helicóptero era dos veces más grande lo normal, de color gris acero y en el rotor trasero en dorado un águila bicéfala sobre el número XXIII.

― Pues si era una helicóptero de transporte. ¡Es enorme! ― Decía una sorprendida Panty.

― Si y mira Panty, esos carros con bolsas de ropa, seguro encontraremos ahí algo que ponernos para entrar.

― Si pero no podemos entrar ahora, mira. ― Panty señalaba a varios oficiales con uniformes verde olivo hablando con dos personas que al parecer eran los jefes de ellos ya que iban con uniformes en negro ―. Tenemos que esperar a que se vayan y entonces buscaremos en la ropa algo.

― ¿Qué tipo de ropa?

― Uniformes Stocking. Así podremos entrar al edifico y que nos den un cuarto pensando que somos de ellos.

― Ah muy bien. Mira ya se van.

― Perfecto. Ven vamos a ver que encontramos.

Ambas chicas se escabulleron hasta el carro con la ropa sucia y hurgaron en ella buscando algo de ropa de su medida.

― Mmm... Que no hay chicas guapas en este lugar todas están muy grandes.

― Vamos Panty no te pongas quisquillosa. Busca algo adecuado y vámonos antes de que alguien regrese.

― Pero es que mira esto. ― Sacando unos pantalones enormes ―. La mayoría es ropa de hombre y de hombres muy grandes.

― Mira lo que encontré. ― Decía Stocking sacando un uniforme gris claro con adornos en negro ―. Y es de mi talla, también esa la blusa y la corbata.

― Pues yo no encuentro nada que me guste, todo está horrible sobre todo el color que no hay nada en rojo u otro color. ¿Por qué todo en gris?

― Anda escoge algo y vámonos oigo voces.

― Aish. Creo que este está bien. ― Sacando un uniforme igual que el de Stocking pero en azul cielo.

― Entonces vámonos. ― Las dos chicas salieron corriendo de ahí y justo cuando se ocultaron detrás de unos arbustos una persona de la lavandería llegaba por la ropa sucia.

― Bueno vistámonos con esto y vayamos a la oficina para buscar un alojamiento ya está anocheciendo. ― Decía Panty.

Las chicas se vistieron con los uniformes y se dirigieron a las oficinas centrales donde vieron que entraron los oficiales de verde y sus jefes.

― ¿Estas segura que esto funcionara? ― Preguntaba una inquieta Stocking que iba con el uniforme gris claro, blusa blanca y corbata negra.

― Claro que si tu no preocupes, tu tranquila yo nerviosa, veras que todo saldrá bien ― Panty iba con un uniforme azul cielo, blusa blanca y corbata azul marino ―. Mira ahí está la recepción.

― Buenas tardes. Les puedo servir en algo.

― Si veníamos a hospedarnos. ― Decía Panty.

― Mmm... Esto no es hotel. ¿Saben?

― Lo sabemos señorita pero llegaron con el grupo de hace rato.

― Mmm... ― La chica no creía mucho lo que Panty le decía pero entonces vio una insignia en el uniforme de Panty ―. A con la Legión XXIII.

― Si con ellos, con la Legión XXIII.

― A muy bien. Ustedes están hospedados en el piso 13, habitación 13, está en la llave de su habitación, son habitaciones dobles.

― No hay problema. Gracias. ― Panty tomo la llave y salió de ahí junto con Stocking ―. Ya vez te dije que no habría ningún problema.

― Espero y no nos descubran.

― Ya aguafiestas.

Subieron por el ascensor hasta el piso 13 y entraron a su habitación. Era una habitación sencilla con una litera, una ventana al fondo, un escritorio al frente de la litera y frente a la venta al otro extremo de la habitación el ropero.

― Esto es una pocilga. ― Reclamaba Panty.

― ¿Y qué querías? ¿Un penthouse? Es una barraca militar, no esperes tener muchos lujos. Yo quiero la de arriba. ― Decía Stocking al momento que se subía a la litera.

― Pues no, pero algo más amplio.

― Date de santos que tenemos donde pasar la noche. Ahora duerme que mañana tenemos que ir a buscar a esas demonio.

― Sí, tienes razón.

Mientras tanto al otro lado de la ciudad en la residencia Takamachi…

― Vaya tu casa es enorme Vivio-chan.

― Si, es lo suficientemente grande para mis mamas y yo.

― ¿Y por cierto tu otra mama?

― No sé, ― Decía Vivio con tristeza en su mirada ―, espero y no tarde para que conozca a tu hermana, seguro se llevaran bien.

― Si, seguro y así será. "Yo no estaría tan segura sobre eso de que se lleven bien". ― Pensaba Kneesocosk mientras miraba como su hermana Scanty intentaba seducir a Nanoha.

― Sí.

― Vivio ¿Por qué no llevas a Kneesocks y a Scanty a que vean su habitación?

― Si Nanoha-mama. Ven Kneesocks-chan, Scanty-chan vamos.

― Ahora voy Vivio-chan, primero quisiera tomar algo, tengo sed.

― Oh muy bien. ― Vivio y Kneesocks se fueron a ver la habitación mientras que en la cocina se quedaron Scanty y Nanoha.

― Esas dos ya son muy buenas amigas.

― Si eso parece. ¿Quieres Agua o Jugo de Naranja?

― Agua está bien. Gracias.

― Aquí tienes.

― Gracias. ― Scanty se bebió el agua de un solo trago y mirando alrededor pregunto ―. ¿Es tuya la casa?

― Sí. Bueno la empecé a pagar yo pero luego me ayudo Fate-chan, así que literalmente es de las dos.

― Ah ya veo. ¿Y tú compañera cuando regresa?

― La verdad no sé. Se supone que ya debería de estar aquí. ― Nanoha miraba el reloj preocupada, no era normal que Fate llegara tarde a menos que tuviera alguna misión.

― Naaa. Déjala seguro se fue con algún pretendiente o "amante" por ahí y debe de estársela pasando de lo lindo con él, así que no te preocupes si por casualidad no llegara a dormir, si es que es verdad que salió con alguien lo más seguro es que se quede a pasar una muy buena noche con esa persona.

Al oír esas palabras Nanoha sintió una opresión en el pecho, Fate-chan no era de esas, no era de las que se van con cualquiera y menos a tener una noche de sexo desbocado, o al menos eso creía. ¿O no? No, estaba segura que Fate-chan no era así, de ser eso cierto ya se lo hubiera contado a ella, una vez le confesó que aún seguía siendo virgen, entonces eso quiere decir que no había tenido relaciones con ningún hombre pero... Eso había sido ya hace años, que tal y en ese tiempo, de entonces a ahora, se encontró con alguien que le gustara y la satisficiera sexualmente. Si así fuera ya se lo hubiera contado o... ¿O a menos que por su extrema vergüenza no se atreviera a contárselo su mejor amiga? Si eso fuera, entonces quiere decir que a Fate-chan no le gustan las mujeres, y entonces ella no tendría ninguna oportunidad con Fate-chan. Porque eso era lo más probable ya que ella no recordaba haber visto a Fate-chan voltear a ver a ninguna mujer o hacer comentario acerca de su belleza o de su físico. Y si recordaba haber oído comentarios acerca de lo bien que se veían algunos chicos con el uniforme y sobre todo elogiaba mucho la forma de vestir de su hermano Chrono ya que siempre se veía muy guapo, elegante y atractivo, y también recordó un comentario de Fate-chan sobre como envidaba a Amy por poder salir con un chico tan guapo como su hermano.

― ...Mama...

― ...ha-mama...

― ...noha...

― ...machi...

― ¡NANOHA!

― ¡¿Eh?! ¿Qué... Qué ocurre?

― Nanoha-mama. ¿Estás bien? ― Preguntaba una asustada Vivio.

― Si estoy bien Vivio. ¿Por qué preguntas?

― Estabas muy distraída Nanoha. Todas estuvimos hablándote y no hacías caso hasta que te grite. ― Decía Scanty.

― Lo siento, estaba muy sumida en mis pensamientos. Discúlpame Vivio.

― Mmm... ― Decía una Vivio ya más alegre negando con la cabeza ―. No hay problema Nanoha-mama. ― Pero en ese momento un ruido extraño sorprendió a las cuatro chicas.

― Grrrr... ― Era el estómago de Vivio que empezaba a reclamar alimentos, cosa que hizo que las tres chicas mayores estallaran en risas.

― Muy bien entonces hare la cena, porque parece que Vivio ya tiene hambre.

― Siiiii. ― Gritaba Vivio muy entusiasmada.

Nanoha preparo la cena y las cuatro cenaron muy animadamente, bueno todas menos Nanoha que seguía esperando a que su amiga rubia regresara, cosa que no sucedió. Después de cenar, Kneesocks y Vivio se dirigieron a su habitación para buscar algo de ropa para las hermanas mientras Nanoha y Scanty terminaron de recoger la mesa y se pusieron a lavar los platos.

― Nanoha... ¿Estas bien?

― Si Scanty. ¿Por qué lo preguntas?

― Porque en la cena estuviste muy rara como... Ida.

― No es nada enserio. ― La mirada de Nanoha era triste y melancólica.

― Eso no es cierto. "Esta vulnerable, es hora de hacer el siguiente movimiento" ― Le decía y pensaba Scanty acercándose a ella para tomarla del brazo y hacerla girar para verla de frente ―. No deberías de estar triste, tienes una hermosa sonrisa como para ocultarla con tristeza.

― No tienes por qué preocuparte. ― Decía Nanoha bajando la mirada.

― Nanoha... Eres tan hermosa que solo tendrías que ser feliz. ― Scanty subía su mano derecha acariciando su rostro suavemente haciendo que levantara el rostro para mirarla de nuevo a los ojos, esa caricia se sintió tan bien que Nanoha no la quito y giro la cabeza para poder incrementar el toque de la mano en su rostro.

― Scanty...

― Nanoha...

Scanty fue acercándose poco a poco al rostro de Nanoha, poniendo su mano izquierda en su cintura para acércala más a ella, sus respiraciones se acercaban, sus cuerpos podían sentir el calor de la otra, Nanoha estaba perdida en la mirada ámbar de Scanty y está en los mares azules de Nanoha. La distancia poco a poco fue desapareciendo hasta que sus labios te tocaron, fue un beso tímido, pero poco a poco Scanty fue aumentando la intensidad, su lengua lamia los labios de Nanoha y esta accedió abriendo un poco sus labios y permitiendo que la lengua de Scanty entrara y reclamara su premio. Scanty tomo con la mano que estaba en el rostro de Nanoha, la nuca de esta y con la otra afianzo más el abrazo juntando sus cuerpos, Nanoha dejándose llevar por las sensaciones se abrazó al cuello de Scanty permitiendo más libertad al beso que se profundizo aún más. Scanty dejo sus labios y empezó a besar las mejillas de Nanoha, empezando a bajar a su cuello, lamiendo y besando todo el cuello de Nanoha, un gemido salido de los labios de Nanoha haciendo que una sonrisa apareciera en los labios de Scanty, la cual aumento la intensidad de los besos dando pequeñas mordidas provocando que Nanoha gimiera más y diera pequeños quejidos por las mordidas que seguro dejarían marca, pero Nanoha estaba perdida en las caricias de Scanty. Scanty empezó a bajar la mano de la nuca de Nanoha para desabrochar el corbatín y luego el botón del cuello de la blusa empezando a bajar para poder besar y lamer cada milímetro de piel expuesta. Nanoha gemía a cada caricia dada por Scanty tanto, que no se dio cuenta que la intensidad de sus gemidos subían lo que provoca que una asustada Vivio llamara a su mama y fuera corriendo a ver qué ocurría seguida por Kneesosocks que intentaba detenerla, provocando que antes de entrar Scanty y Nanoha se separan con sus rostros rojos y la respiración agitada.

― ¡Nanoha-mama! ¿Qué pasa? ¿Estás bien?

― S... Si... Si Vivio. Estoy... Estoy bien. ― Intentaba articular Nanoha aun con respiración agitada y acomodándose los botones de la blusa y el corbatín.

― Es que oí uno ruidos raros.

― No te apures corazón. ― Decía Nanoha acercándose a Vivio y poniéndose a su altura ―. Creo que es hora de irse a acostar, ya es noche para que estés despierta.

― Pero es que quiero esperar que llegue Fate-mama. ― Decia Vivio con una cara de tristeza.

― No te apures Vivio seguro ella estará aquí mañana cuando te despiertes y si no iremos con la tía Hayate para que nos diga a donde la mando. ¿Te parece?

― Siiiii ― Decía Vivio ya con un semblante más alegre.

― Bueno entonces vamos a la cama.

― Si Nanoha-mama. Hasta mañana Scanty-chan, hasta mañana Kneesocks-chan.

― Hasta mañana Vivio-chan ― Respondía Kneesocks.

― Hasta mañana Vivio-chan, que duermas bien ― Se despedía Scanty y Vivio se dirigió a su cuarto ―. Creo que nosotras también nos vamos a acostar. ¿No crees Miss Kneesocks?

― Si Lady Scanty. Hasta mañana Nanoha.

― Hasta mañana Kneesocks.

Kneesocks se dirigió al cuarto que en el que dormiría, dejando a Scanty sola con Nanoha para que se despidiera y siguiera con su seducción. Scanty se acercó poco a poco a Nanoha, poniendo una mano en la mejilla de esta, Nanoha al sentir el toque de Scanty no pudo reaccionar, se quedó estática, sorprendida por las sensaciones que despertaban en ella ese simple toque. Scanty se acercó hasta tocar los labios de Nanoha y darle un tierno y casto beso, Nanoha solo atino a cerrar los ojos y disfrutar del toque de esos dulces labios que la besaron hace poco despertando pasión en su cuerpo, pero en ese momento Nanoha reacciono alejando Scanty y bajando la mirada apenada. Scanty se alejó de ella, dejando a Nanoha respirando agitadamente por las sensaciones que se agolpaban en su pecho, Nanoha levanto el rosto volviendo a mirar esos ojos ámbar que la atrapaban sin saber porque.

― Hasta mañana... ― Scanty se acercó a su oído dándole una pequeña mordida en el lóbulo y susurrando ― ...Na-no-ha.

Al escuchar su nombre dicho de esa forma, Nanoha se estremeció toda y su cuerpo le pedía que siguiera que se dejara llevar por las sensaciones que esa mujer despertaba en ella, pero para su fortuna Scanty se alejó de ella dirigiéndose a su habitación. Nanoha se dejó caer en una silla del comedor respirando agitadamente y asustada de las sensaciones que esa mujer despertaba en ella. Después de controlarse un poco se fue a su habitación, se dio un baño y se acostó en su "enorme" cama, esa cama que ahora se le hacía extremadamente grande sin la presencia de esa rubia que la hacía sentir tranquila, relajada y completa siempre que estaba a su lado.

― "¿Fate-chan dónde estás? ¿Por qué no has llegado aún? ¿Qué no sabes la falta que me hace tu compañía? Fate-chan te necesito tanto a mi lado." ― Pensaba una triste y asustada Nanoha que abrazaba la almohada de Fate ―. "¿Por qué me siento así? ¿Por qué me hace tanta falta Fate-chan? ¿Sera porque desde el accidente de mi padre me sentí sola y cuando Fate-chan llego ese sentimiento se fue? ¿Qué es lo que en verdad siento por ella? ¿Qué? ¿Es como mi hermana o como mi amiga o como...? No ella jamás me vería de esa manera, para ella solo soy su mejor amiga nada más, aunque yo quisiera ser más que solo eso. ¿Fate-chan que me has hecho? ¿Por qué no puedo seguir viéndote como solo una amiga? Pero... ¿Qué es esto que siento cuando Scanty me toca? ¿Por qué me pongo así? Y hace rato... ¿Qué fue lo que me paso? ¿Por qué me deje llevar de esa manera? Fate-chan tengo miedo... Todos estos sentimientos me están asustando no sé qué pensar... Fate-chan..."

Las lágrimas empezaron a salir solas sin que Nanoha pudiera detenerlas, pero sabía que las necesitaba, necesitaba desahogar su corazón, dejar salir toda la frustración, dejar que su miedo y su tristeza salieran de su cuerpo; y así lo hizo hasta quedarse dormida sin soltar ni un momento la almohada, ni de oler el perfume de su querida "amiga" Fate-chan.

En ese momento en la residencia Harlaown una chica rubia pensaba en una chica castaña...

― ¿Qué me hiciste? ¿Qué me diste? ¿Por qué a pesar de sentir mi corazón destrozado por ti, sigo amándote de esta manera? Desearía odiarte con toda mi alma Nanoha Takamachi... ― Se decía Fate mientras se tapaba el rosto con un brazo y las lágrimas volvían a salir como ríos embravecidos ―. Pero la verdad es que... En mi corazón solo existe amor hacia ti. Jamás podre odiarte por más cosas malas y ruines que me hicieras. Te amo Nanoha. Te amo con toda mi alma, con todo mi corazón y con todo mi ser.

Sus lágrimas no paraban de salir y Fate siguió llorando hasta por fin quedarse dormida, en esa misma habitación que fue y seguirá siendo mudo testigo de su tristeza y de su dolor.