Hola (n.n) Yo de nuevo trayendo un nuevo episodio de la extraordinaria novela... (u.u) Esta bien no es extraordinario ni yo soy presentador de TV. Pero aun asi les traigo un nuevo capitulo y por cierto esta esta lleno de drama, de romance y de celos. Espero les guste y espero algún comentario (u.u). Bueno sin mas los dejo con la historia. Que se diviertan (n.n)

Magical Girl Lyrical Nanoha y Panty And Stocking With Garterbelt no me pertenecen, son propiedad de sus respectivos creadores.

*Canción: Tu muñeca. Interprete: Dulce.


Episodio XXIV

Hora del almuerzo en la mesa de los Yagami…

.:Hayate:.

Todos estaban reunidos en el comedor para comer, pero una persona en especial, (después de una larga explicación para sus guardianes, especialmente a Vita), empezó a revisar meticulosamente su ambiente, en parte por curiosidad y en parte porque era su naturaleza inquisitiva que la obligaba a mirar por todo el lugar.

"Mmm... Algo no anda bien en este lugar. Pero no logro averiguar que es. Haber veamos que ocurre aquí". ― Hayate empezó a inspeccionar su ambiente, primero mirando en su mesa, bajando la mirada al suelo.

"Zafira está comiendo normalmente, no hay nada raro en él, está comiendo huevos con jamón... ¿A medio día? Debe de estar embarazado. No es normal que él tenga antojos". ― Miro al centro de la mesa.

"Bueno, Agito molesta a Rein como siempre. Pobre de Agito siempre termina sonrojada cuando Rein se defiende y le dice que es linda. Creo que a Agito le gusta Rein. Ji, ji, ji. Debería de hacerla de cupido con ellas dos, seguro resultaría algo bonito". ― Miro a su costado derecho.

"Signum y Vita siguen hablando del entrenamiento y los resultados de este. ¿No tendrán algo más interesante de que hablar? Bueno Vita solo vive para torturar a sus alumnos, pero Signum... Signum... Signum sigue siendo tan hermosa... Tan Sexy... Tan... ¡No Hayate sácatela de la cabeza! Recuerda que ella ya no es nada más que tu guardiana. Olvida esos años a su lado, olvida que te hacia ver las estrellas cuando sus labios... ¡Aishh!" ― Hayate sacudió la cabeza intentando sacar esos recuerdos de su cabeza.

― ¿Hayate-chan estas bien? ― Pregunto Vita.

― Cdaro Vita-chan no te apudes sodo me modí da dengua.

― Mmm... Bueno. ― Vita y Signum volvieron a lo que estaban y Hayate miro a su izquierda.

"Esto sí que es raro... ¿Shamal sin su sonrisa? Algo debe de andar mal en el paraíso, y como siempre Signum no se da cuenta de nada. Pobre de Shamal, que le habrá hecho ahora Signum para tenerla así de molesta, debió ser algo muy malo. Nunca había visto así de molesta a Shamal. Creo que es algo que tendré que averiguar en cuanto lleguemos a la casa". ― Hayate miro al frente.

"Bueno eso es normal... Nanoha-chan mirando por la ventana con la mirada perdida, seguramente en el cielo, debo de admitir que la entiendo un poco, el cielo es hermoso, y poder cruzarlo sin que nada te detenga es fabuloso. Recuerdo la primera vez que lo hice, me había podido levantarme de la silla de ruedas y cuando ya podía sostenerme sola Vita me invito a volar con ella, fue la mejor sensación que jamás había sentido, me sentí libre y que podía hacerlo todo. Aunque dudo que eso sea todo lo que Nanoha-chan tiene en su mente, seguramente una sexy-voluptuosa rubia también ocupa sus pensamientos. Aun no puedo comprenderlo, si desde los 16 años ambas están enamoradas la una de la otra... ¿Cómo demonios es que no se han dado cuenta de eso?" ― Hayate negó con la cabeza y miro detrás de Nanoha.

"Bueno eso también es normal, Subaru dándole de comer en la boca a Teana... Bueno ni tan normal pero, desde que son novias Teana ha cambiado mucho, ya no es tan apática y seca con Subaru. Creo que Subaru tiene el mismo corazón que Nanoha-chan y mira que Subaru no es 100% humano sino mitad androide, pero aun así logra ablandar el corazón más duro y el de Teana no es la excepción. Pero... A Ginga parece que no le agrada mucho su cuñada ji, ji. ¿Porque la mira tan seriamente? Mmm... No, más bien parece que fuera otra cosa. ¿Qué tendrá en mente?" ― Giro su vista a la derecha de las hermanas Nakajima (izquierda de Hayate).

"A ellas nos las conozco... Rubia de ojos azules y morena de ojos azules... Son lindas pero... No pertenecen a mi unidad. Mmm... Seguro serán de la Legión XXIII, esos uniformes creo que son de ahí. ¿La chica morena que come? ¿Pastel? Se me antojo el pastel. Quiero pastel de chocolate. Mmm... Uno, dos, tres... ¿Cuatro platos con residuos de pastel? Se enfermara si come demasiados dulces." ― Mirando a la rubia ―. "La chica rubia no deja de mirar hacia acá". ― Hayate le da una amable y dulce sonrisa, cuando la rubia se da cuenta se sorprende y luego le da una mirada de molestia, y baja su mirada a su plato para seguir comiendo ―. "Vaya pensé que era a mí a quien miraba, pero creo que no era así. Creo que ya estoy perdiendo mi encanto femenino, lastima... Es linda". ― Mirando a un costado de la mesa al otro lado de una esquina oculta de la vista de las hermanas Anarchy a la izquierda.

"Vaya eso también es nuevo, nunca había visto a esas dos chicas de ojos ámbar, son muy idénticas. Seguro son hermanas. Y por el uniforme parece que también soy de la Legión". ― Las hermanas demonio hablaban animadamente. Hayate miro para todos lados ―. "Alguien falta en este lugar... ¿Quién, quien, quien? A ya se... Una sexy-voluptuosa rubia."

― Capitana Testarossa. Buenas Tardes. ― Se oye a la entrada de la cafetería.

― Buenas Tardes. ― Dice Fate entrando.

"Hablando del diablo y asoma la cola o mejor dicho su... ¿"Sexy-voluptuosa anatomía"? Ahora como todos los días saludara a Nanoha-chan y se sentara a comer con ella con una sonrisa boba como lo hace siempre."

Fate entro al comedor pero al entrar vio a Nanoha e igual ella volteo a verla, y al verse a los ojos, Fate se quedó quieta en su lugar como si hubiera visto un fantasma. Un incómodo silencio inundo el comedor, y el ambiente empezó a sentirse raro. Fate al parecer reaccionando se dio la vuelta y se sentó en una mesa justo enfrente a las hermanas demonio y al costado izquierdo de Hayate, al ver esto Nanoha bajo su mirada y la regreso a la mesa.

"¡¿PERO QUE DEMONIOS?!" ― Hayate no daba crédito a lo que veían sus ojos que tenia abiertos lo mas posible ―. "Esto no puede estar pasando. ¿Están peleadas?" ― Intercalaba su mirada entre Fate y Nanoha, incrédula.

― La tensión se siente en el aire. ― Decía Vita.

― Sí. Se siente. Hasta podría cortarse con un cuchillo. ― Le respondía Signum.

― ¡Habed, habed, habed, paden su tden! ― Les reclamaba Hayate ―. ¿Acaso ustedes saben adgo de do que yo debedía estad entedada y que aún no me han infodmado?

― No te habíamos dicho nada Hayate-chan porque apenas vas llegando a la Unidad después de tu "EXTRAÑO" viaje de improviso.

― No es... "EXTDAÑO" Vita. Tuve una misión udgente que atended. Es todo.

― Claro y justo la tuvo cuando Testarossa volvió de su misión y sabía que regresaría encolerizada con usted por haberla enviado a ese planeta.

― ¿Apoco Fate-chan vodvió así de enojada? ― Haciéndose la que no sabía nada.

― Claro que volvió así, destruyó todas las oficinas, la suya, la de Signum, la enfermería de la Señorita Shamal, la oficina de Vita y si no hubiera sido por la capitana Nanoha, nos hubiera despedazado a todos. ― Le respondió Agito.

― Ja, ja, ja... Eso debió sed divedtido.

― Claro como no estaba usted para recibir toda la ira de Testarossa.

― Si no hubieras corrido, Fate no nos hubiera acorralado ni amenazado, ya que tú habrías recibido todo su "amor" como ella decía.

― Bueno, bueno, ya. ― Decía Hayate intentando zafarse se las falsas acusaciones según ella.

En ese momento un chico entraba a la cafetería...

― Disculpe... ¿La señorita... ― El chico miro una tabla que llevaba ―. Nanoha Takamachi? ― Le pregunto a la primera persona que encontró, o sea a Fate.

― Mmm... Es ella. ― Dijo Fate señalando a Nanoha.

― Gracias. ― El chico camino había Nanoha y todos lo miraban.

― ¿Señorita Takamachi?

― Sí. Soy yo. ― Respondió levantando la mirada de su plato.

― Esto es para usted. ― Le entrego un ramo de rosas rojas, Nanoha estaba sorprendida no sabía que responder.

― Etto... Yo... No... No Puedo...

― Firme aquí por favor. ― Nanoha se quedó con cara de sorprendida. Al final comprendió que el solo era un mensajero y firmo, después el chico se fue.

Todos miraban a Nanoha sorprendidos, nadie daba crédito a lo que veían, más porque al voltear a ver a Fate, ella al igual que todos tenía una de cara de sorpresa, eso quería decir que ella no lo había enviado.

"¿Pero qué? Por la cara de Fate-chan quiere decir que ella no lo envió. ¿Entonces Nanoha-chan tiene otro pretendiente o... pretendienta? ¿Pero quién en su sano juicio le enviaría flores a Nanoha-chan? Seguro alguien con deseos de morir. Pero... ¿Por qué no haces ni dices nada Fate-chan? ¿Qué te pasa? ¡Has algo!

En ese momento el mismo chico regresaba con tres ramos de rosas rojas...

― Disculpe de nuevo...― Le volvió a preguntar a Fate.

― ¿Si? ― Fate miraba al chico aún sin salir de su asombro.

― ¿La Señorita... Fate Testarossa?

― Soy... Soy yo.

― Estos ramos de rosas son para usted. ― El chico le entregaba tres ramos de rosas.

― ¿Eh? ― Fate estaba aun más confundida, al final firmo y el chico se retiró, pero instintivamente volteo a ver a Nanoha, la cual tambien miraba son sorpresa e incredulidad a Fate.

"¡¿Pero qué pasa?! Ahora si estoy confundida. Nanoha-chan recibe flores de alguien que no es Fate-chan y Fate-chan recibe flores de alguien que no es Nanoha-chan y de a tres... Sabía que Fate-chan era popular, desde la secundaria lo fue, pero... Pensé que todos sabían que había algo entre ellas. ¿Quiénes serían los tontos que enviaron esos ramos?" ― En ese momento un chico rubio, de ojos verdes y con anteojos entra portando un ramo de rosas ―. "Esto no puede ponerse peor. ¿Qué hace ese idiota aquí y con un ramo de flores? Sabe que Fate-chan no puede verlo ni en pintura. ¡Oh no! ¡Oh no! ¡Oh no! No vayas con ella, tráeme las flores a mí, a Signum o a Vita o a quien sea, pero no vayas con ella no hagas explotar la bomba".

― Nanoha-chan, buenas tardes.

― Buenas tardes... Yuuno-kun.

― Venia a traerte este ramo pero... Creo que ya se me adelantaron.

― Bueno... Etto... Pues... Si... Nyayaya. ― Reía nerviosa y miraba a Fate de reojo.

― De todas maneras recíbelo, sabes que no me dejare vencer tan fácilmente, no importa quién sea mi contrincante.

― Gra... Gracias Yuuno-kun. (Suspiro).

En ese momento el ruido de alguien parándose y de una silla siendo arrastrada llamo la atención de todos en la cafetería. Fate se había levantado de golpe y miraba hacia la mesa donde estaban Nanoha y Yunno. Fate al darse cuenta de lo que había hecho bajo la mirada, se quedó mirando los ramos de rosas, los tomo y salió de ahí sin mirar atrás.

"¡Pe... Pe... Pe... Pe... Pe...!" ― Hayate no salía de su asombro ―. "¡Pero qué demonios! Esto no está bien, regularmente Fate-chan se hubiera levantado y hubiera empezado a insultar y a hacerle bromas súper pesadas Yuuno en lugar de salir de esa manera. Definitivamente tendré que hablar con Fate-chan sobre esto".

.:Zafira:.

"¿Por qué huevos con jamón? Yo quería el platillo fuerte". ― Levanto la vista para ver a Shamal ―. "Pero con esa mirada que me dio, nadie en su sano juicio diría que no". ― Mirando a Signum ―. "¿Ahora que le habrá hecho? Shamal solo se pone así cuando Signum le hace algo, como por ejemplo cuando la dejo por la ama Hayate; aún sigo preguntándome si Shamal sabría que Signum andaba con la ama. Nunca demostró molestia con la ama a pesar de que muchas veces las oímos hacer sus ruidos Vita y yo. Bueno espero y se le pase pronto". ― Mirando su plato ―. "No quiero comer huevos con jamón toda la vida".

En ese momento el ruido de una silla siendo arrastrada por el suelo llamo la atención de Zafira...

"¿Pero qué está pasando? La capitana Fate se ve molesta". ― Siguiendo la mirada de Fate ―. "Oh, Oh... Ahora entiendo. ¿Que ese tipo no entiende? Uno de estos días la capitana Fate lo matara. Sí que le gusta jugar con fuego". ― En ese momento, Fate bajo la mirada y se quedó mirando los ramos de rosas, los tomo y salió de ahí sin mirar atrás ―. "Esto esta raro la capitana nunca había hecho eso. Creo que las cosas se pondrán feas aquí, se siente en el ambiente".

.: Rein y Agito :.

― Mío...

― ¡Agitoooo! Ese pan en mío... ― Decía Rein algo molesta haciendo puchero.

― Ahoramm... Es miomm... ― Respondía Agito comiendo el pan.

― ¿Por qué eres tan mala conmigo?

― Porque eres una debilucha. No te defiendes ni nada. Por eso.

― Si me defiendo pero no de mis amigos solo de mis enemigos. Y te recuerdo que la última vez que nos enfrentamos, te derrotamos. ― Decía Rein con mirada picara.

― ¡Ehhh! Etto... Eso... Fue pura suerte. ― Respondía Agito sonrojada y haciéndose la ofendida.

― Ji, ji, ji... ¿Sabes que te vez muy linda cuando te sonrojas? "Demasiado linda diría yo"

― ¿¡Queee?! ― Agito se había puesto aún más roja que antes.

― Je, je, je... Eres muy linda es la verdad. "No sabes cuánto me encantas".

― ¡YA CALLATE IDIOTA NO MOLESTES CON TUS TONTERIAS! ― Agito intentaba disimular su sonrojo y felicidad a través del enfado ―.

― La tensión se siente en el aire. ― Decía Vita señalando a donde en ese momento entraba Fate.

― Sí. Se siente. Hasta podría cortarse con un cuchillo. ― Le respondía Signum.

― ¡Habed, habed, habed, paden su tden! ― Les reclamaba Hayate ―. ¿Acaso ustedes saben adgo de do que yo debedía estad entedada y que aún no me han infodmado?

― No te habíamos dicho nada Hayate-chan porque apenas vas llegando a la Unidad después de tu "EXTRAÑO" viaje de improviso.

― No es... "EXTDAÑO" Vita. Tuve una misión udgente que atended. Es todo.

― Claro y justo la tuvo cuando Testarossa volvió de su misión y sabía que regresaría encolerizada con usted por haberla enviado a ese planeta.

― ¿Apoco Fate-chan vodvió así de enojada? ― Haciéndose la que no sabía nada.

― Claro que volvió así, destruyó todas las oficinas, la suya, la de Signum, la enfermería de la Señorita Shamal, la oficina de Vita y si no hubiera sido por la capitana Nanoha, nos hubiera despedazado a todos. ― Le respondió Agito intentando calmar sus pensamientos.

― Ja, ja, ja... Eso debió sed divedtido.

― Claro como no estaba usted para recibir toda la ira de Testarossa. ― Le decía Signum.

― Si no hubieras corrido, Fate no nos hubiera acorralado ni amenazado, ya que tú habrías recibido todo su "amor" como ella decía. ― Le reclamaba Vita.

― Bueno, bueno, ya. ― Decía Hayate intentando zafarse se las falsas acusaciones según ella.

En ese momento un chico entraba a la cafetería...

― Oye... ¿Y ese chico? ― Señalaba Agito a la puerta.

― Trae un ramo de rosas... ¿Crees que sea para mí? ― Decía Rein medio en broma, medio en serio ―. "Sería fantástico si me las hubiera enviado Agito. ¿Por qué son tan torpe? ¿Por qué no le puedo decir que me gusta? Así podría enviarme rosas como esas seguido. Agito... Si supieras cuanto me gustas." ― Pensaba Rein.

― ¿Pa... Para ti? ― Preguntaba sorprendida ―. ¿Quién en su sano juicio te enviaría flores? Ni sueñes Rein. ― Decía Agito mirando hacia otro lado cruzando los brazos suponiendo molestia, mientras que Rein no le hacía caso, seguía sumergida en sus pensamientos, mirando con ilusión al chico con el ramo de flores en la mano ―. "No creo que sean para ti, nadie le enviaría flores a una pequeña hada". ― Agito la mira de reojo ―. "Una hada de cabello tan azul como el cielo y tan dulce y tierna como un pan de arroz". ― Con tono melancólico y mirada triste ―. "¿Por qué soy tan estúpida? ¿Por qué no puedo ser más sincera conmigo misma y con ella? Rein si supieras... Si supieras como me gusta ver esa linda mirada tuya, esos hermosos y expresivos ojos azules y tu encantadora sonrisa. ¡Mi pequeña y hermosa Hada! ¡Mi hada de cuento de hadas! Si al menos tuviera el valor suficiente para decirte lo que siento por ti, seguro podría vivir mi propio cuento de hadas a tu lado".

― ¡Ohh! Mira Agito va con la Capitana Nanoha.

― ¿Pero quién podría habérselas enviado? Porque parece que no fue la Capitana Fate.

― ¿Por qué lo dices?

― Mírala esta tan sorprendida como nosotras.

― Ahora que lo dices... Tienes razón. ¿Pero quién podría habérselas enviado? Que yo sepa solo la Capitana Fate estaba interesada en ella. ― El chico se va y después de un rato regresa.

― ¡Ohhh! Mira el chico viene con más flores.

― ¿Serán también para la Capitana Nanoha?

― Parece que no...

― ¿QUEEEEEEEEEE? ¡PARA LA CAPITANA FATE! ― Decían las dos al mismo tiempo, y se miraron a los ojos sorprendidas, pero para ambas, el hacer eso solo hizo que su corazón latiera más rápido y que su rosto empezara a ponerse rojo, pero para la fortuna de Agito, Rein se giró para seguir viendo lo que sucedía en la cafetería.

"Pero por los Dioses... Casi me mira sonrojarme. ¿Qué le hubiera respondido si lo hubiera notado? Por fortuna volteo a otro lado. Dioses, cálmate Agito, cálmate... Ella no debe saber que te gusta. Al menos no hasta que tengas el valor suficiente para decírselo. Aaaaaagggghhh... Pero como puedo ser tan estúpida... Rein es la persona más hermosa que he conocido. ¿Por qué no puedo decirle que la amo? Pero... ¿Cómo hacerlo? Si al estar frente a esos ojos tan azules como el mar... Pierdo el habla... Pierdo el control de mi cuerpo y no puedo ni moverme siquiera. Mi hermosa hada... ¿Cómo obtener el valor para decirte que te amo y que quisiera estar contigo siempre? Pero... ¿Me corresponderías o me rechazarías? ¿Qué piensas tú de mí? ¿Te gusto... O solo soy una amigas más para ti? Porque... Porque el amor tiene que ser tan difícil."

"Por poco me descubre. Si no hubiera tenido el valor de voltearme Agito hubiera visto mi sonrojo. ¿Qué excusa le hubiera dado? No puedo decirle que me gusta, no aun. No tengo el valor suficiente. Agito... ― Mirándola de reojo ―. Mi duendecilla del fuego. ¿Cuándo tendré el valor de mirarte a los ojos sin petrificarme del miedo? Esos hermosos ojos lilas como la amatista. Sé que has sufrido mucho y me encantaría poder ser yo quien te alejara de todo ese dolor de todo ese sufrimiento. Mi duendecilla preciosa. Espero pronto tener el valor suficiente para decirte que te amo y que quiero pasar el resto de mi vida a tu lado. Dioses... ¿Porque no puedo, porque soy tan cobarde? ¿Pero que soy para ti? ¿Solo una amiga? Supongo..."

En ese momento el ruido de una silla siendo arrastrada llamo la atención de ambas, Fate se había levantado y miraba molesta hacia la mesa en donde estaba Nanoha con un chico rubio que al momento Agito no conoció. Volvió su mirada hacia la Capitana que solo se limitó a mirar los tres ramos de rosas frente a ella y sin más los tomo y salió casi corriendo de ahí.

― ¿Qué paso?

― ¡No viste? Yuuno-kun le dio un ramo de flores a la Capitana Nanoha.

― ¿Yuuno... Kun?

― ¡Ah! Cierto aun no conoces bien a todos. Yuuno Scrya es el encargado de la biblioteca infinita y amigo de la Capitana Nanoha desde hace años, y desde hace algún tiempo parece que también quiere salir con ella, pero ahora llego con un ramo de flores y parece que a la Capitana Fate no le cayó muy en gracia.

― Mmmm... ― Agito no comprendía muy bien lo que ocurría, pero si entendía que la Capitana Fate estaba celosa y la comprendía, ella se sentiría igual si alguien llegara con un ramo de rosas para "su" Rein. Pero estaba segura que si eso ocurría, ella misma se encargaría de incinerar a esa persona, después de todo, ya se sentía suficientemente celosa de la ama de Rein, ya que ella pasaba casi todo su tiempo con Hayate, tiempo que a Agito le gustaría compartir con Rein.

.:Shamal:.

Shamal jugaba con la comida y comía poco por estar tan ensimismada con sus pensamientos...

.:Flashback:.

Estaba encerrada en su consultorio después de terminar sus correspondientes deberes y decirles a las enfermeras que cuidaran el hospital ya que ella tenía unos pendientes que hacer en su consultorio. Pero la verdad es que no se sentía con ánimos y necesitaba estar sola... Una canción sonaba en el aire...

Dicen que soy tu muñeca,

Que ya no hago más, que bailar al compás,

Cuando tú me das cuerda.

Dicen que como caí,

De semejante manera,

Dando mi vida por ti,

Un cualquiera.

Dicen que soy tu muñeca,

La esclava de honor,

Que te sirve el amor,

Cuando tú lo deseas.

Y que me llevas así,

Dándome vueltas y vueltas,

Solo para presumir, y que vean.

Tu muñeca, eso es,

La que tienes arrastrándose a tus pies,

Tu muñeca, sí señor,

Tu juguete cuando juegas al amor,

Tu muñeca, nada más,

La que usas y que tiras y ya está.

Dicen que soy tu muñeca,

Que no cambiaras,

Y si espero algo más,

Es que sueño despierta.

Dicen que nunca podré,

Arrepentirme bastante,

De cometer el error,

De amarte.

Dicen que soy tu muñeca,

Que me exprimirás,

Y una noche dirás,

Ahí tienes la puerta.

Dicen que yo duraré,

Mientras que tú te diviertas,

Y es que yo soy para ti,

Solo eso.

Tu muñeca, eso es,

La que tienes arrastrándose a tus pies,

Tu muñeca, sí señor,

Tu juguete cuando juegas al amor,

Tu muñeca, nada más,

La que usas y que tiras y ya está.

La que nunca te rechaza,

La que siempre te desea,

La siempre está segura,

La que vale lo que peca.

Tu muñeca, eso es,

La que tienes arrastrándose a tus pies,

Tu muñeca, sí señor,

Tu juguete cuando juegas al amor,

Tu muñeca, nada más,

La que usas y que tiras y ya está.

Shamal se levantó, se dirigió al minicomponente, saco el CD y lo arrojo hasta el otro lado del consultorio haciéndolo pedazos. Viendo los pedazos del CD en el suelo, se quedó recargada en el minicomponente con los brazos cruzados.

― ¿Por qué demonios tuve que aceptarle ese CD en navidad? Porque eres buena persona Shamal... ¿Por qué más? ― Se decía con tono sarcástico y se dirigió a su escritorio ―. Pero la canción tiene razón, eso es lo que soy... Solo una muñeca. ― Se sentó en su escritorio, puso sus codos sobre él y sus manos en su frente ―. Solo han jugado conmigo... Cuando fui liberada del libro de la oscuridad pensé que sería feliz, que mi vida cambiaria para bien, y en muchos conceptos así fue pero... En otros... En esto de aquí... ― Sujetándose el pecho y estrujando su ropa ―. Aquí es donde he sufrido más. Pensé que en verdad me quería cuando se me declaro, pero que ilusa era. Menos de 1 año y me cambio por... Por ella... Ojala pudiera decirle como en verdad quiero, como en verdad se merece pero... Aun le merezco respeto. ¿Pero qué pensaba cuando me regalo ese CD? ¿Que con esas canciones románticas me sentiría mejor? Aunque algunas de románticas no tienen nada. Como si no lo supiera. No quería su lastima, ni que me tratara diferente, pero supongo que ella no sabía que yo estaba enterada.

Y como no estarlo. Maldita sea. ¿Por qué tuve que elegir la recamara a su lado? Para cuidarla porque estaba enferma y necesitaba tú ayuda Shamal. Lo se... Pero también por eso fue que puse mi cama pegada a la pared justo de su lado del cuarto y que ambas camas estuvieran a la misma altura. Otra estupenda idea tuya Shamal. Claro que lo fue... Y debido a eso es que podía oírlas cuando hacían el amor. ¿Qué pensaban que no las oiría? Creo que lo hacían apropósito para destrozarme el corazón. El oírlas profesarse amor, el decirse que se amaban, el oírlas gemir sus nombres en el éxtasis. ― Shamal arrojo una bandeja con material de curación al suelo debido al odio que estaba empezando a crecer en su corazón ―. ¡MALDITAS, MALDITAS, MALDITAS, MIL VECES MALDITAS! ― Regresando a la posición anterior. Las lágrimas empezaron a surcar su rostro sin poder detenerlas debido a la frustración ―. Pero... ¿Pero cómo decirle que la odio? ¿Cómo decirle que no quería su lastima ni su misericordia? Cuando fue ella la que me salvo de la oscuridad. Cuando fue ella la que me dio una familia. Cuando fue ella la que me dio un motivo para vivir. Fingir todos los días frente a todos con una sonrisa como si nada hubiera pasado. Fingir que no me dolía y que no sabía nada. Fingir que todo estaba bien y que aun la respetaba como siempre... Cuando la verdad es que ya no la respetaba igual, ya no sentía el mismo respeto por ella como antes, de hecho aún no lo siento.

¡MALDITA SEAS HAYATE YAGAMI, OJALA NUNCA TE HUBIERA CONOCIDO! ― golpeaba el escritorio con frustración y desahogando su llanto ―. Pero... Ella no tiene la culpa de haberse enamorado de Signum... JA, JA, JA, JA, JA... Eres una estúpida Shamal... Si aún crees que eso es verdad. ¿Qué quieres decir? Sabes muy bien lo que quiero decir. ― Haciendo una media sonrisa sarcástica ―. Si es cierto.. Eso no era amor... Nunca lo fue... Solo era deseo. Un deseo que se mostró en ellas cuando la ama se convirtió en una mujer hermosa. Hayate siempre ha sido muy abierta en todo sentido y creo que sexualmente también lo es. Y Signum... Bueno ella siempre ha sido muy... Sexual. Creo que es parte de su personalidad, y al ver ese mismo deseo en los ojos de Hayate... Deseo de Hayate por Signum, así como de Signum por Hayate, por eso fue... Que todo estallo.

Dos años... Tuve que oír sus gemidos y sus gritos de pasión por dos AÑOS... Al principio no fue fácil asimilarlo, no fue fácil oírlas hacer el amor al otro lado de la pared. Mientras que mi corazón se destrozaba cada vez que gemían sus nombres... El primer mes fue horrible. Primero solo me hacía nudo bajo las sabanas intentando no oírlas y mordiendo la almohada para acallar mis lágrimas que sabría oirían. Después me pasaba las noche en la esquina más alejada de mi cama llorando por no poder asimilarlo aún, hasta llegue a dormir en ese mismo lugar tirada en el suelo, me sentía como un PERRO al que su amo había abandonado.

Después... La supuesta alegría... Signum volvió conmigo diciendo que todo había sido un error. Que me amaba, que lo que había sentido con esa otra chica (como ella le llamaba), no era amor verdadero. Y le creí. Creí que en verdad había comprendido que me amaba. Pero... La felicidad no es eterna. Ahora está haciendo lo mismo de nuevo. Pero ahora es peor que antes... Al menos antes había terminado conmigo, pero ahora lo hace estando conmigo, diciéndome que me ama pero me engaña con esa ZORRA DE FATE TESTAROSSA.

En ese momento alguien tocaba a la puerta...

Toc Toc…

― Shamal. ¿Puedo pasar? ― Shamal limpio sus ojos y trato de controlarse un poco, y se dirigió a recoger la charola que había arrojado momentos antes.

― Si, Signum pasa.

― Hola Shamal... ¿Estas bien?

― Sí. ¿Por qué lo preguntas?

― Por eso... ― Signum señalaba la charola.

― No te apures solo la coloque mal en la repisa, es todo.

― Esta bien... ¿Quieres ir a almorzar?

― Sí. Solo termino de recoger esto.

― Te ayu... ― No pudo terminar la frase ya que fue interrumpida por un repartidor.

― Disculpen. La señorita... ¿Signum Wolkenritter? ― Signum y Shamal voltearon a ver al chico curiosas.

― Soy yo. ― Respondió Signum.

― Estas son para usted. ― El chico le entrego un ramo de rosas rojas haciendo que Shamal volviera a llenarse de celos pensando que eran de Fate.

― Gra... ¿Gracias?

― Firme aquí por favor. ― Después de firmar ―. Que tengan buen día.

― Mmm... ― Signum solo se encogió de hombros sin prestarle mucha atención a las flores ―. Shamal nos vam...

Shamal salió del consultorio empujando a Signum con su cuerpo, casi haciendo que esta cayera y sin mirarla.

.: Fin Flashback:.

La cafetería era un hervidero de cuchicheos y susurros por parte de todos los presentes especialmente en su mesa debido al espectáculo que ocurría entre las capitanas Nanoha y Fate, pero Shamal, poca o nada de atención ponía a lo ocurrido, y así permaneció hasta el final del almuerzo.

.: Vita y Signum :.

Ambas conversaban de su día con los nuevos reclutas y de cómo los habían torturado durante toda la mañana (especialmente Vita)...

― ¿Hayate-chan estas bien? ― Pregunto Vita.

― Cdaro Vita-chan no te apudes sodo me modí da dengua.

― Mmm... Bueno. ― Vita volvio a lo que estaba con Signum ―. No sé cómo es que las aceptaron esas seis nuevas son solo un dolor de cabeza. ― Decía Vita muy irritada.

― Al menos Chikane y Himeko saben usar la espada. ― Le respondía Signum.

― Pero las otras cuatro son unas papas, es más una papa se mueve mejor que ellas.

― Vamos Vita no es para tanto, son buenas en artes marciales al menos Shizuma y Sachiko, y con las armas Yumi y Nagisa, solo necesitan un poco más de entrenamiento.

― Si es lo que necesitan, pero creo que por el momento no lo tendrán.

― ¿A qué te refieres con que "no lo tendrán"?

― ¿Qué no viste a Nyanoha?

― Nanoha...

― Si a ella.

― Vita por los Dioses. ― Decía Signum sobándose la frente al irritada ―. ¿Tienes años conociendo a Takamachi y aun se te complica decir su nombre?

― No es mi culpa, es de sus padres por ponerle un nombre tan complicado. ― Decía Vita que seguía comiendo.

― Aisshhh... ¿Bueno a que te referías con eso de que si no vi a Takamachi? ¿Qué tiene?

― Pues casi nada. Mírala. ― Decía señalando a Nanoha frente a ellas ―. Esta como ida y toda la mañana a estado así.

― Mmm... ― Signum miro a Nanoha y recordó a Fate ―. "Testarossa tenía esa misma cara ayer. Seguro que Takamachi tiene el mismo problema de amores que Testarossa. Pero sí que son estúpidas. Tanto que se aman y no hacen nada. Si lo hicieran serian felices, como yo lo soy con mi hermosa Shamal."

― Y creo que no es la única.

― ¿A qué te refieres Vita?

― Pues mira a Shamal, tiene la misma cara de Nanoha o hasta un poco peor. ― Signum volteo a ver a Shamal ―. ¿Qué crees que le pase? Desde que llegamos esta así. Que le habrás hecho Signum. ― Decía Vita mirando a Signum con una mirada traviesa.

― Yo no le he hecho nada. De hecho también me gustaría saber por qué esta así. Y más que nada porque parece molesta conmigo.

― ¿Segura que no le hiciste nada?

― Claro que no. ¿Por quién me tomas?

― Por nadie. Pero como ya se lo hiciste una vez. ― Decía Vita con tono sarcástico y molesto.

― Esa vez fue un error.

― Sí... Un error... Ajam... Clarooooo... "Haste la estúpida Signum, si bien sabes que me la quitaste con toda la intención. ¿Y ahora le dices error a la ama? " ― Pensaba Vita.

― ¿Qué estas insinuando enana?

― Naa-daa... ― Vita parecía molesta. Signum iba a decir algo más cuando Vita la interrumpió intentando cambiar el tema incómodo para ambas ―. La tensión se siente en el aire. ― Decía Vita señalando a donde en ese momento entraba Fate.

― Sí. Se siente. Hasta podría cortarse con un cuchillo. ― Le respondía Signum, dándose cuenta hacia donde había señalado Vita.

― ¡Habed, habed, habed, paden su tden! ― Les reclamaba Hayate ―. ¿Acaso ustedes saben adgo de do que yo debedía estad entedada y que aún no me han infodmado?

― No te habíamos dicho nada Hayate-chan porque apenas vas llegando a la Unidad después de tu "EXTRAÑO" viaje de improviso.

― No es… "EXTDAÑO" Vita. Tuve una misión udgente que atended. Es todo.

― Claro y justo la tuvo cuando Testarossa volvió de su misión y sabía que regresaría encolerizada con usted por haberla enviado a ese planeta.

― ¿Apoco Fate-chan vodvió así de enojada? ― Haciéndose la que no sabía nada.

― Claro que volvió así, destruyó todas las oficinas, la suya, la de Signum, la enfermería de la Señorita Shamal, la oficina de Vita y si no hubiera sido por la capitana Nanoha, nos hubiera despedazado a todos. ― Le respondió Agito.

― Ja, ja, ja… Eso debió sed divedtido.

― Claro como no estaba usted para recibir toda la ira de Testarossa.

― Si no hubieras corrido, Fate no nos hubiera acorralado ni amenazado, ya que tú habrías recibido todo su "amor" como ella decía. ― Le recriminaba Vita.

― Bueno, bueno, ya. ― Decía Hayate intentando zafarse se las falsas acusaciones según ella.

En ese momento un chico entraba a la cafetería…

¿Y eso? ― Signum volteo a donde miraba Vita ―. Parece que alguien envió flores. Espero que hayas sigo tu Signum.

― Yo no fui. ― Respondía Signum secamente, aun molesta por las insinuaciones de hace rato de la caballero del martillo.

― Te creo, no eres tan caballerosa como crees.

― Vita... ― Decía Signum molesta.

― Tú tienes la culpa por no aprovechar lo que tienes. Ya quisiera yo tener algo así con alguien especial. ― Vita gira un poco los ojos para poder ver disimuladamente a la castaña sentada al otro lado de Signum.

― Aprovecho lo que tengo.

― Claro que no. Si fuera así no la hubieras cambiado por Ha... ― Signum le tapó la boca.

― Cállate enana.

― Suéltame, que piensas... ― Decía Vita en voz baja solo para que la oyera Signum ―. ¿Crees que Shamal fue lo suficientemente estúpida, como para no haberse dado cuenta de lo que le hiciste?

― ¿Quieres decir que lo supo?

― Lo supimos Zafira y yo. ¿Crees que ella no? ― Signum se quedó pensativa.

El ruido de una silla siendo arrestada las saco de su conversación...

― ¿Qué pasa?

― Huy no puede ser. ― Decía Vita ―. Esa rata no entiende.

― Creo que no, bien sabe que Testarossa no lo puede ver y menos cerca de Takamachi.

― Y también trae otro ramo de rosas.

― ¿Rosas...? ― Signum se quedó pensativa.

.: Flashback de Signum:.

Toc Toc…

― Shamal. ¿Puedo pasar? "Espero ya este de mejor humor".

― Si. Signum pasa.

― Hola Shamal... ¿Estas bien?

― Sí. ¿Por qué lo preguntas?

― Por eso... ― Signum señalaba la charola.

― No te apures solo la coloque mal en la repisa, es todo.

― Esta bien... ¿Quieres ir a almorzar?

― Sí. Solo termino de recoger esto.

― Te ayu... ― No pudo terminar la frase ya que fue interrumpida por un repartidor.

― Disculpen. La señorita... ¿Signum Wolkenritter? ― Signum y Shamal voltearon a ver al chico curiosas.

― Soy yo. ― Respondió Signum.

― Estas son para usted. ― El chico le entrego un ramo de rosas rojas a Signum.

― Gra... ¿Gracias?

― Firme aquí por favor. ― Después de firmar ―. Que tengan buen día.

― Mmm... "¿Quién me habrá enviado flores? Especialmente porque no me gustan y menos recibirlas. Tienen una tarjeta. Hmm... Luego la leeré."― Pensó Signum que solo se encogió de hombros sin prestarle mucha atención a las flores ―. Shamal nos vam...

Shamal salió del consultorio empujando a Signum con su cuerpo, casi haciendo que esta cayera y sin mirarla.

― ¿Pero qué demonios? Definitivamente no entiendo a las mujeres y eso que soy una de ellas. ― Singum no comprendía la actitud de Shamal y salió detrás de ella para ir a la cafetería.

Shamal caminaba a paso veloz casi corriendo hacia la cafetería...

― ¡Shamal! ¡Shamal espera! ¿Pero qué le pasa? ― Signum caminaba rápido tratando de alcanzarla.

― Hola Signum.

― ¿Eh? A hola Scyra.

― ¿Qué ocurre? ¿Por qué tanta prisa?

― No, nada. No es nada ― Signum mirada hacia donde había desaparecido Shamal pero por educación no dejaría a Yuuno con la palabra en la boca ¿O sí?

― Lindas flores. ¿Son tuyas?

― ¿Eh? A si... Toma te las regalo. ― Signum le dio las flores a Yuuno casi clavándoselas en el pecho ―. Nos vemos. ― Signum lo dejo y fue tras de Shamal.

.: Fin de Flashback:.

"Así que esas flores que le entrego a Takamachi son las que yo le di en el pasillo. Mira sí que supo cómo aprovecharlas" ― Pensaba Signum. En ese momento Fate salía de la cafetería con las flores y con la mirada triste ―. "Pobre de Testarossa, creo que las cosas se le pondrán más difíciles de ahora en adelante. No solo tiene que luchar contra esa zorra de piel roja si no también con esa rata de Scyra. No me gustaría estar en sus zapatos".