Hola yo nuevamente, aquí trayendo un episodio nuevo de esta historia. Espero sorprender a mas de uno con este episodio y no bueno solo a uno (u.u) Como sea espero que lo disfruten y les digo de una vez que ya todo esta por terminar ya va siendo hora que esta historia llegue buen termino. Gracias y que disfruten (n.n)
Magical Girl Lyrical Nanoha y Panty and Stocking With Garterbelt No me pertenecen son propiedad de sus respectivos creadores.
Episodio XXVII
Después de terminar algunos pendientes, Nanoha salió de su oficina y se dirigió a una oficina ya muy conocida…
― "Por fin termine, ahora puedo hablar con ella, necesito saber que la pasa porque no me habla y eso de que no va a ir a dormir en toda la semana, no le creo lo que me dijo de un trabajo, algo más está pasando y tiene que ver con Scanty. Seguro está molesta por lo que vio, pero tiene que entender que ella no puede molestarse por algo así, al contrario debería estar feliz porque me interesa alguien, eso hacen las amigas, son felices porque su amiga es feliz, porque encontró a alguien que le agrada, por eso también yo estoy feliz de que ella tenga su fans, y que le hayan enviado flores y que le manden cartas y que... Eres una completa estúpida Nanoha. Claro que no estas feliz, sufres por dentro porque sabes que alguien más te puede quitar a tu amada. Porque nunca podrás estar con ella como tu quisieras, porque la amas con todo tu ser pero tu maldito orgullo y miedo te impiden decirle algo. No eres más que una cobarde, una estúpida y gran cobarde..." ― Se recriminaba Nanoha cuando se detuvo frente a la puerta del lugar al que quería llegar ―. "Su oficina... Ese lugar donde podía hablar con ella con toda libertad, y sin embargo es el lugar que más miedo me da, porque sé que estamos solas y que puedo hacer cualquier cosa sin que nadie nos vea, y sin embargo siempre he salido de ese lugar con el corazón roto por mi miedo. Cuando estoy ahí siento tantas ganas de lanzarme sobre ella, de besarla, de acariciarla, de decirle que la amo, de hacerle el amor sobre su escritorio... Siempre que entro en su oficina la deseo como a nadie pero... Mi miedo a perderla hace que me detenga, que no haga nada de lo que mi corazón desea y al salir... Mi corazón duele porque no le hice caso y siento un vacío dentro de mí. Fate... Mi amada Fate... ¿Algún día podre decirte lo mucho que te amo y lo importante que eres en mi vida?" ― Nanoha toco a la puerta pero nadie respondió. ―. ¿Fate-chan...? ― Nanoha volvió a tocar y el mismo resultado ―. ¿Fate-chan...? ― Volvió a tocar pero nadie respondió ―. Tal vez no está en su oficina. ― Intento abrirla y la perilla no giro ―. Si no está. ¿Pero adonde pudo haber ido a estas horas? ― Miro el reloj de su pulsera ―. ¡Oh ya! Es hora de ir por Vivio, y quedo que iba a recogerla seguro anda allá. Bueno creo que tendré que esperar a que regrese.
Nanoha caminaba por todo el edificio de la Unidad 6 perdida en sus pensamientos sobre su rubia amiga, esa que le robaba el aliento con solo ver su figura, el alma con solo ver sus hermosos ojos carmesí, que la hacía volar al cielo son solo oír su suave y dulce voz y que la volvía loca con solo una sonrisa, hasta que llego a una especie de jardín exterior que había en el edifico.
― ¡Buenas tardes, Nanoha-san! ― Saluda con una gran sonrisa una chica de mediana estatura, de piel blanca como la nieve, ojos de un color gris, cabello plateado lacio hasta debajo de los hombros.
― Holaaaaaaaaaaa Nanoha-chan ― Igual la saluda una pequeña niña de unos 50 cms, de cabello rubio con caireles a los costados de su cabeza, ojos verdes y ropa de color rosado con un enorme moño rosado en la cabeza.
― ¿Eh? ¡Ah! Buenas tardes, Arĝento-chan (ĝ suena como Y), Hina-chan.
― ¿Paseando? Pensé que estaría en sus entrenamientos.
― No Arĝento-chan, ya los termine y estaba tomando un poco el fresco. Es todo.
― Mm...
― ¿Qué sucede? ¿Por qué me miras así?
― Nanoha-chan esta triste ― Decía la pequeña niña que acompañaba a Arĝento.
― Tienes razón Hina-chan. ¿Segura que está bien? Se le nota algo triste.
― No en serio... Nyahaha... No estoy triste ni nada. ― La pequeña niña se paró frente a Nanoha y empezó a hacer un puchero.
― Mentirosa... ― Esa palabra dejo a Nanoha más que sorprendida.
― ¡No sé a qué te refieres Hina-chan!
― ¿Tiene que ver con Fate-san?
― ¿QUEEEEEEEEEEEE? Claro que no. ¿Porque tendría que ser con ella mis problemas?
― Nanoha-san... ― Arĝento se había sentado en una banca cerca y le hacia la seña a Nanoha que se sentara a su lado ―. Hina-chan ven también tú.
― Siiiiiiiiiiii ― La pequeña niña se fue corriendo y se sentó en las piernas de la chica de ojos grises.
― Porque se nota que la quiere Nanoha-san.
― ¿A Fate-chan?
― Así es. Se nota que usted la quiere mucho. ― Nanoha se puso roja de que la hubieran descubierto.
― Bueno... Si tiene que ver con ella.
― ¿Por qué no trata de arreglar su problema? Se nota que Fate-san también está sufriendo. ― Nanoha se puso pensativa e intento cambiar de tema.
― No... ¿No deberías estar con Ketzal-san? Seguro ibas con él.
― De hecho no. Si íbamos a visitarlo, pero ahora estoy en descanso es por eso que HinaIchigo me está acompañando. ― Nanoha se sentó a un lado de Arĝento.
― Que suerte tienes.
― ¿A qué se refiere Nanoha-san?
― Que tú y Ketzal-san hacen muy bonita pareja. Se nota que no tienen problemas con el amor, ni tu ni ninguno de la Guardia Tiamad. ― La chica plateada se sonrojo.
― Gra... Gracias pero... En realidad... Él y yo no somos pareja.
― ¿No? Pero... ¿Te gusta no?
― ¿Qué? ¿Cómo...? ¿Por qué lo dice?
― Se te nota cuando estas con él. Lo miras con amor y él te mira igual. Pensé que él ya te había dicho algo.
― De hecho... Si lo ha intentado pero... Nunca lo he dejado terminar.
― ¿Cómo? ¿Y eso porque? ¿Acaso no te gustaría que fuera tu novio?
― Claro que me gustaría, pero...
― ¿Pero?
― Yo no soy una chica normal. ― El semblante de Arĝento se puso triste.
― ¿A qué te refieres?
― Nanoha-san... Nosotros, los miembros de la Guardia hemos pasado por mucho, algunos ya han resuelto sus problemas pero otros, aun no lo hacemos.
― ¿Problemas? ¿Pero si los 7 se ven muy felices? Como una familia.
― Y lo somos. Pero no quiere decir que seamos completamente felices, al menos no todos.
― No te entiendo.
― Déjeme explicarle. Todos en la Guardia hemos pasado por algo que nos ha marcado, y no nos ha sido fácil expresar nuestros sentimientos. ― Nanoha escuchaba atentamente mientras que Hime-chan empezaba a quedarse dormida en los brazos de Arĝento ―. Aixa por ejemplo, ahora se ve feliz junto a Fiusha, pero durante muchos años su corazón estuvo sumido en la oscuridad y de hecho a un lo está, pero Fiusha es la única que la ha podido sacar un poco de esa oscuridad.
― Por eso es que Suigintou y ella se llevan muy bien (Bostezo).
― En parte si Hime-chan. ― Arrullando a la niña.
― ¿Pero porque?
― Aixa... Fue... Fue abusada a los 20 años. ― Nanoha se sorprendió con lo que Arĝento le dijo, No pensaba que eso pudiera haberle pasado ―. Durante muchos años después de eso su corazón quedo lastimado y dolido, de hecho Ketzal no pudo tocarla durante años, ya que Aixa no dejaba que se le acercara ni que la tocara mucho menos. Aixa se volvía histérica aun con un pequeño rose del dedo de Ketzal en su piel y peor aún si fuera otro hombre, prácticamente se volvía loca, incontrolable. No dejaba que nadie la tocara solo las chicas que Ketzal tenía para cuidarla eran las únicas que podían tocarla, eran las únicas personas con las que se dejaba tocar. Así fue durante años, hasta que poco a poco Aixa logro comprender que lo único que hacía con eso era lastimar a su hermano, que son cada desprecio solo lo hería más...
― "¿Herirlo al despreciarlo? Como las veces en que he despreciado los abrazos y las caricias de Fate-chan cuando estamos en público, eso la lastimaba mucho lo veía en sus ojos". ― Pensaba Nanoha.
― Y para Ketzal fue una tortura, estar junto a la persona que más ama y no poder ni siquiera tocarla, no poder decirle nada sin que ella le insultara y no poder consolarla cuando tenía esas pesadillas a media noche en las que se despertaba llorando y gritando de dolor y angustia. Ketzal me cuenta que el solo se quedaba en su habitación en lo que las chicas que cuidaban a su hermana la tranquilizaban y la lograban dormir de nuevo. ¿Se imagina el sufrimiento por el que paso? ― Nanoha solo negó con la cabeza.
― "¿Pesadillas? Fate-chan ha tenido muchas pesadillas seguramente sobre Precia y al oírla llorar entre sueños la he despertado pero... Al ver sus ojos llenos de dolor he querido abrazarla y demostrarle que no está sola, que yo la amo y que ya no tiene por qué llorar, que yo estoy aquí para cambiar por amor el dolor que Precia le causo, pero... Otra vez mi miedo a su desprecio me ha obligado a solo tranquilizarla y volverle a dar la espalda para dormir cuando mi corazón me decía que eso estaba mal".
― Fiusha y su hermano Azur, ellos iban a ser sacrificios en su pueblo natal para llamar a una buena cosecha y evitar la sequía que se cernía en su región, solo por tener habilidades especiales todos en el pueblo los ofrecieron como sacrificio así se deshacían de ellos y satisfacían a los Dioses.
― Pero... ¿Y sus padres?
― Sus padres fallecieron. Sus padres eran los jefes de la aldea podría decirse que los reyes, pero su aldea fue invadida y su padres fueron asesinados, los captores los mantuvieron vivos como garantía de que su pueblo no se revelaría, pero cuando la sequía arrecio, los conquistadores convencieron a los pobladores que si los sacrificaban debido a sus habilidades especiales, que la sequía se iría y todos dijeron que sí. Fiusha y Azur no comprendían como los pobladores que tanto amaron a sus padres y a ellos, ahora los ofrecieran como sacrificio, y dejaron de creer en los demás. Cuando Ketzal y Aixa los rescataron de ese destino, no les fue fácil ganarse su confianza, les simpatizaban y sabían que habían sufrido mucho y querían ayudarlos pero ellos no se dejaban ayudar, fue una lucha difícil entre los 4 pero poco a poco y después de mucho insistir, lograron obtener su confianza.
― "Confianza... Desde que la conocí quise ganarme su confianza y luche con ella para obtenerla. ¿Y qué hecho desde entonces? Solo traicionarla con mi egoísmo y mi testarudez. Cuantas veces me ha pedido consuelo y se lo he negado solo porque estamos en público". ― Los ojos de Nanoha empezaban a arder.
― Malhelverda o Virda como le gusta que le digamos. Ella fue abandonada por sus padres, ella es del norte de Europa, de Suecia. Sus padres la abandonaron en medio de la nada, en medio de la nieve y del frió solo porque tenían miedo de ella.
― ¿Miedo?
― Desde muy chica, Virda empezó a demostrar sus habilidades mágicas y sus padres, supersticiosos de la magia, pensaron que era un ser del mal y para evitarse problemas con las personas del pueblo y que ese ser malvado les hiciera daño la abandonaron a su suerte esperando que muriera de frió y hambre.
― ¿Qué edad?
― Creo que tenía uno años cuando fue abandonada. La misma edad que tenían Ketzal y Aixa cuando quedaron huérfanos.
― ¿Cómo? ¿Huérfanos?
― Sí. Su padre los abandono cuando nacieron y su madre fue asesinada cuando tenían 5 años, desde entonces solo se han tenido el uno al otro y que a los 20 años tu único pariente te desprecie es muy doloroso. Por eso cuando encontraron a Virda, Ketzal y Aixa la llevaron con ellos, porque les recordó a ellos mismos. Lo mismo pasó con Nigra. Ella fue abandonada en las favelas de Brasil por sus padres, ya que ellos no podían mantenerla por ser pobres, e igual que con Virda, Ketzal y Aixa la recogieron y las educaron en diferentes lugares según sus habilidades, solo que Nigra sufrió de una manera diferente a los demás.
― ¿Cómo diferente?
― Nigra originalmente era chico y se llamaba Álex, pero el siempre sintió que su cuerpo no pertenecía a su conciencia. Álex siempre se sintió una chica y Ketzal y Aixa le ayudaron con eso. Y ya la ve, es una mujer muy hermosa. Pero a pesar de eso y sufrir por ser diferente, logro ser feliz, al igual que todos. Ketzal y Aixa volvieron a hablarse y a ser los mismos hermanos unidos de siempre. Aixa a pesar de aun tener oscuridad en su corazón sintió el llamado del amor al lado de Fiusha, Virda y Nigra terminaron siendo pareja a pesar de que Nigra se consideraba un monstruo por ser diferente. Todos encontraron la felicidad.
― ¿Y tú? ¿No eres feliz?
― No. Yo no soy feliz. No puedo estar con la persona que amo, por miedo a mí misma.
― ¿Miedo a ti misma? ¿No entiendo? ¿Tan diferente eres?
― (Suspiro) Si lo soy. Primero yo no soy un ser humano.
― ¿Cómo? "¿Es igual a Fate-chan?"
― Soy la princesa de una estirpe muy antigua de Dragones Plateados, de hecho mi nombre: Arĝento Drako está en Esperanto y significa Dragón Plateado. Hace años, Ketzal y Aixa fueron al reino de los dragones y al conocerlos... Yo me enamore de Ketzal, pero al ser un dragón no podía estar con él, así que le pedí al Rey de los Dragones el gran Granamir que me convirtiera en humana para estar a su lado y lo hizo pero...
― ¿Pero?
― Olvide un pequeño detalle que tenemos los dragones plateados.
― ¿Y cuál es?
― Que... Que los dragones plateados somos hermafroditas.
― ¿Hermafroditas?
― Si tenemos los órganos reproductores masculinos y femeninos y... Cuando me lo vi me dio tanta vergüenza y miedo que ya no le confesé nada a Ketzal y ni quería volver a verlo. Pero... Granamir ya no podía cambiarme, el cambio era permanente y tuve que irme con Ketzal, ya no podía quedarme en el reino de los Dragones sobre todo porque había deshonrado a mis padres, los cuales consideraban que enamorarme de un humano era una desgracia para los orgullosos dragones plateados.
― Fuiste despreciada.
― Así es. Despreciada por ser diferente. Por eso aunque lo amo no le he dicho nada, ni he dejado que él me diga algo. No soy igual que él, no soy humano, no soy mujer, soy diferente y sé que me despreciara cuando le diga la verdad.
― "Soy diferente y sé que me despreciara cuando le diga la verdad. Dioses es lo mismo por lo que yo estoy pasando. No le digo a Fate-chan lo que siento por ser diferente a ella, por ser homosexual y por miedo a que cuando lo sepa me desprecie." ― Nanoha estaba en sus pensamientos hasta que Arĝento la saco de ellos.
― Lo amo Nanoha-san. Lo amo con toda mi alma pero... ¿Cómo decirle esto que oculto sin que me desprecie? ― Arĝento sollozaba suavemente intentando no despertar a la niña en sus brazos.
― No tengas miedo y ten valor. Él no es así, él te ama se nota y si se lo dices seguro no te despreciara. Además, nunca sabrás si en verdad te ama si no se lo dices ― En ese momento Nanoha se dio cuenta del consejo que daba ―. "Dioses estoy dando el consejo y no lo pongo en práctica, sí que soy patética". ― Pensaba Nanoha.
― Tiene razón Nanoha-san, pero... No tengo el valor suficiente para hacerlo. Yo soy feliz solo con estar a su lado, con verlo y con saber que para el soy especial me es más que suficiente.
― Pero...
― Gracias por sus consejos Nanoha-san pero... Ya me hice la promesa de que no le diría nada y que no permitiría que Ketzal se entre, así que le pediría que lo mantuviera en secreto, ¡por favor! Seria demasiada vergüenza para mí. ― Las lágrimas de Arĝento seguían bajando por su rostro.
― Esta bien lo haré. Bueno tengo que irme. Y aunque no lo creas me has ayudado mucho.
― ¿Ayudado? ¿A qué se refiere?
― Si me has ayudado mucho y me has abierto los ojos. Gracias Arĝento-chan. ― Nanoha se levantó y se fue del jardín, se despidió Arĝento de agitando la mano, dejando a la chica de ojos grises muy confundida ―. Gracias. "Ella ama a Ketzal-san, es muy diferente a mí y no le dirá nada por miedo, yo no debo hacer lo mismo, tengo que darme valor y decirle lo que siento, no sabré si me ama si no le digo. Nigra y Virda la intentaron y ahora son felices. ¿Por qué yo no? Vamos Nanoha deja de tener miedo ya es hora que cambies tu vida, mírate en el espejo que es Arĝento-chan ella sufre porque se a dado por vencida... ¿Así quieres terminar tú? Algunos hay tenido una vida peor que la tuya y han salido adelante a pesar de todo, yo tengo que hacer lo mismo y si me rechaza lo superare y buscare la felicidad en otro lado pero... Tengo que ir por mi primera opción... ¡Fate-chan!"
Mientras tanto en otra parte del edificio una chica de piel roja se acercaba a una oficina...
― Bien ya le di tiempo suficiente para que pensara lo que me diría, así que es hora de que le pregunte qué opina de mis intenciones, más le vale que diga que sí. No voy a dejar que mi querida hermana se divierta sola mientras que yo me la paso de aburrida revisando todo este maldito edificio que ya me tiene harta, tenemos todo el día buscando la maldita piedra esa y aún no sabemos dónde la tienen. Ya quiero largarme de este maldito lugar, se está volviendo insoportable estar aquí. Al menos en Daten City molesto a esas estúpidas hermanas Anarchy, pero aquí no están y no hay nadie a quien molestar, además que creo que necesito desahogar algo de tensión y mejor que con una bella mujer. ― La chica caminaba segura de que sus intenciones serian aceptadas y de que pasaría un buen momento con la chica a la que la había insinuado que le gustaba.
Por otro lado una chica de cabello oscuro caminaba hacia una oficina en particular, nerviosa por la respuesta que le podían dar...
― Dios mío... Estoy tan nerviosa... ¿Que me responderá? ¿Me dirá que le agrado y que le gustaría conocerme o me dirá que no le intereso? Demonios... Tranquila, tranquila, tienes que relajarte y tomar las cosas con calma, a final de cuentas a ti no te interesa el amor... ¿Verdad? Idiota sabes que no es cierto. También quieres amar y ser amada, así que deja de pensar y actúa. Sea lo que sea que te responda... Acéptalo, asimilado y sigue tu camino. No dejes que eso te afecte, hay muchos peces en el mar si ella no te acepta ya habrá otra persona que de te diga que sí. Animo tu puedes, no te dejes desanimar por algo que aún no pasa. ¡Forza! Tú puedes, animo, animo. ― Se decía así misma hasta que llego a la oficina y una voz la saco de sus pensamientos...
¡TUUUUUUUUUUUUUUUUUU! ― Gritaba una chica de piel roja.
― ¡¿K... Kneesocks?! ― La chica de cabello oscuro la miraba entre sorprendida y asustada no esperaba verla ahí en ese momento.
― Así es. Y que grata sorpresa encontrarte aquí Stocking. ¡Así que ya estaban aquí! Muy bien. Parece que por fin tendré algo de diversión. ― Kneesocks empezó a quitarse sus calcetas pero en ese momento...
― ¡Espera! ― Stocking estaba roja pero intento ocultar su sonrojo con su cabello ―. A... Aquí no. Es mejor un lugar donde no involucremos inocentes.
― Ja, ja, ja, ja... Sí que eres estúpida. Pero está bien. Seguiré tu juego esta vez porque este lugar no es seguro hay demasiados magos y quiero destruirte sin interrupciones. ¿Dónde?
― En... ― Stocking no sabía que decir ―. En... En la azotea. Ahí estemos lejos de inocentes y podremos luchar sin interrupciones.
― Muy bien vamos. ― Ambas chicas se dirigieron a la azotea, Stocking seguida por Kneesocks que la veía con una mirada de odio y Stocking solo ocultaba su mirada en su cabello.
Al entrar al elevador, el ambiente estaba tenso, Kneesocks no dejaba de ver a Stocking, era el lugar perfecto para una emboscada ahí no podría defenderse y acabaría con ella fácilmente, pero... Aun no encontraban la piedra y crear un alboroto dentro del edificio significaría darse a conocer y acabar con su coartada, y eso no era aceptable, Scanty la mataría si hacia algo estúpido y ni que pensar de Corset, tenían que recuperar la piedra a como fuera lugar y si eso significaba convivir aunque fuera con unos minutos con su más odiada enemiga lo haría. Después de minutos que parecieron eternos el elevador se abrió y ambas chicas salieron solo para encontrarse con un pasillo que llevaba a unas escaleras las cuales tenían que subir, dos pisos más arriba y minutos más de tensión entre ambas... Por fin una puerta, al abrirla una no muy amplia azotea se vio frente a ellas, no muy amplia pero si lo suficiente para una buena batalla pensó Kneesocks. Tan pronto como estuvieron en la azotea Kneesocks se quitó las calcetas y sus dos guadañas: Double Gold Spandex estaban listas para combatir.
Al otro extremo de la azotea Stocking se preparaba igualmente, se quitó sus medias y sus dos katanas: Stripes I & II estaban listas para combatir, no así Stocking...
Kneesocks se lanzó contra Stocking balanceando sus guadañas de un lado a otro intentando darle una estocada pero Stocking las esquivaba sin dificultad, en un momento Kneesocks se detuvo y giro su cuerpo hacia la derecha haciendo que su guadaña cortada el aire con gran facilidad y tomando casi por sorpresa a Stocking que logro hacerle un corte en su falda.
― ¿Qué te pasa Stocking? ¿Ya no tienes fuerzas? ― Stocking no decía nada solo permanecía callada mirándola ―. En ese caso te partiré en dos sin esfuerzo.
Kneesocks volvió a lanzarse sobre Stocking con ambas guadañas sobre su cabeza y antes de que la alcanzara Stocking puso sus dos katanas sobre su cabeza deteniendo el golpe de su enemigo. Kneesocks miraba a Stocking con furia, con odio, pero algo raro estaba sucediendo. Extrañamente Stocking estaba muy tranquila y serena no mostraba emociones en sus ojos.
― "¿Qué está pasando? ¿Por qué no reacciona?" Maldita sea esto no es divertido. ― Stocking no decía nada ―. Está bien en ese caso te matare aquí mismo.
Kneesocks salto hacia atrás y preparándose para la estocada final, cuando se quedó sin habla... Stocking dejó caer sus katanas y repetía entre sollozos: "no puedo".
― ¿Qué? Esto es absurdo, eres patética. Ni siquiera vale la pena pelear contigo. ― Kneesocks se dio la vuelta y empezó a alejarse.
― ¡No puedo, no puedo! ― Stocking se dejó caer tapando su rostro con sus manos impidiendo que Kneesocks viera las lágrimas que caían.
― En verdad que eres patética, das lastima. Je, je... Parece que estuvieras enamorada que vergüenza.
― Lo estoy...
― Pues pobre de la persona de la que estés enamorada debe ser una verdadera basura o alguien que ni siquiera vale la pena. Ja, ja, ja... ― Kneesocks se dirigía a la puerta de la azotea cuando...
― Eres tu...
― ¿Qué? ― Kneesocks se giró sorprendida, estaba segura que había escuchado mal ―. ¿Qué dijiste?
― Qué eres tú. ― Stocking se había apartado las manos de su rostro y ahora veía fijamente a Kneecosks con su rosto lleno de lágrimas.
― Eres una estúpida. ― Kneesocks se lanzó contra Stocking sujetándola del cuello de su vestido ―. ¡NO JUEGES CONMIGO MALDITA ANGEL BUENA PARA NADA!
― No... No estoy jugando Kneesocks. Te digo la verdad. Estoy enamorada de ti. ― Las lágrimas de Stocking no cesaban.
― Eso... Eso no es posible... Somos adversarios... Somos enemigas mortales, no puedes haberte enamorado de mí. ― Kneesocks no daba crédito a lo que escuchaba.
― Pero lo estoy. Y... Y no puedo evitarlo. ― Las lágrimas seguían cayendo pero ahora con más fuerza. Kneesocks soltó a Stocking y empezó a caminar tratando de comprender lo que oía.
― ¡Eso no es cierto! ¡No es posible! ― Miro fijamente a Stocking ―. ¿Cuándo? ― Stocking no respondió y Kneesocks volvió a tomarla del cuello ―. ¿DESDE CUANDO?
― Desde... ― Stocking evadía la mirada de Kneesocks mirando a otro lado ―. Desde la primera vez que te vi en la escuela.
― Pero... ¿Por qué? ― Kneesocks se había hincado frente a Stocking y la había soltado.
― No sé, no se... Solo sé que... Desde que te vi... Desde que vi tus ojos me sentí atraída por ellos. ― Stocking miro directamente a los ojos de Kneesocks ―. Y mientras más combatía contigo, mas atracción sentía por ti. No comprendía porque. No entendía que me hacía querer combatir contigo siempre. Pensé que solo será la adversidad entre el cielo y el infierno. Pero... Cuando te veía con tu hermana sentía un odio irracional hacia ella y hacia ti. No sabía porque. Pero... Un día... Soñé contigo... Soñé que me tomabas y que me besabas y la sensación que recorrió mi cuerpo fue tan agradable, tan linda... Que lo comprendí... Comprendí que te amaba, no... Comprendí que te amo y que ese odio irracional hacia tu hermana eran celos. Porque sé que la que ocupa tu corazón no soy y nunca seré yo. Es ella. Scanty... Ella es la única mujer en tu corazón y sé que no puedo competir con ella. Pero ya no podía guardármelo más. Tenía que decírtelo... Decirte que te amo y eres y siempre serás la única mujer en mi corazón. Te amo Kneesocks.
― Pero... No deberías... Somos enemigos mortales. Somos... ― Kneesocks estaba confundida, jamás pensó que alguien especialmente un ángel se le declararía.
― Lo sé. ¿Porque crees que no te había dicho nada? Nuestro amor no puede ser Kneesocks, aunque yo lo desee con toda mi alma, tu y yo jamás podremos estar juntas. Primero porque somos enemigos mortales, segundo porque tu corazón ya tiene dueño y sé que nunca podre sacarla de ahí aunque lo intentara.
― Stocking yo... Yo lo siento.
― ¿Por qué lo sientes?
― Yo... Yo no sé... Tenía que decirlo, no sé porque pero me siento mal por ti. Sé que somos enemigos pero me duele verte de esa forma. No sé porque me parte el corazón verte así de triste.
― No deberías preocuparte por mi Kneesocks, somos enemigos y no deberías preocuparte por mí, mejor sería que te olvidaras de todo esto e hicieras tu vida como si nada hubiera pasado.
― Mm... Si tal vez... ― Kneesocks miraba a Stocking y no podía apartar su vista de sus ojos ―. Tal vez debería irme y... Y olvidar todo.
― Kneesocks puedo... ¿Puedo pedirte un favor?
― ¿Fa... Favor? ¿Qué... Favor?
― Podrías... ¿Podrías dejarme darte un beso? Me gustaría probar y saber a que saben tus labios. ― Stocking la miraba con cara de súplica.
― E... Esta... Está bien...
Stocking tomo con ambas manos el rostro de Kneesocks y lo acerco a su rostro, ambas se acercaban con miedo, no sabían porque se sentían así, pero algo dentro de ellas deseaba probar los labios de la otra. Al final el poco espacio entre ellas desapareció, sus labios tímidamente se tocaron haciendo que una descarga recorriera los cuerpos de ambas chicas lo cual las sorprendió especialmente a Kneesocks. Después de unos pocos segundos, ambas chicas se separaron y poco a poco abrieron sus ojos. Sus miradas se encontraron y algo dentro de ellas había cambiado. Sin saber bien porque sus labios volvieron a juntarse, pero esta vez el beso fue más duradero. Sus cuerpos ya no les respondían, sabían que no estaba bien lo que hacían, por ser su amor un amor imposible. Pero ya no podían detenerse, más bien no querían detenerse. Kneesocks paso su lengua por los labios de Stocking pidiendo permiso para entrar, Stocking comprendió y entre abrió sus labios permitiendo la entrada de esa lengua invasora la cual siempre había querido sentir y probar. En cuanto ambas lenguas hicieron contacto, instintivamente sus abrazos se enredaron en el cuerpo de la otra haciendo que el beso fuera más profundo y se volviera más y más apasionado. Después de unos minutos, ambas se separaron dejando un hilo de saliva y mirándose fijamente a los ojos viendo solo deseo en los ojos de la otra.
― Kneesocks... ― Stocking respiraba entre cortadamente ―. Kneesocks... Hazme tuya por favor.
― ¿Qué? ¿Hablas enserio?
― Sí. Quiero saber lo que se siente hacer el amor con la persona que amas, por eso quiero que me hagas el amor.
― Stocking yo...
― Por favor Kneesocks... Hazme el amor como regalo de despedida.
― ¿Despedida?
― Sí. Ya que después de esto volveremos a ser enemigos y no podemos volver a vernos igual. Quiero que esto sea la despedida de ti para mí y de mi amor hacia ti. Después de esto espero poder olvidarte por completo.
― No sé porque... Pero también quiero hacerlo. También deseo hacerte el amor. Y creo que tienes razón hagamos esto como una despedida de estos sentimientos.
Un nuevo y tierno beso sello la promesa de hacerse el amor y después olvidar todo para volver a lo que siempre fueron... Enemigos mortales aunque su corazón ya no lo viera igual. Después de ese tierno beso, uno más profundo y apasionado hizo su aparición intentando transmitir todo el amor que sentían en ese momento. El abrazo se intensifico queriendo hacerse una con la otra y como queriendo evitar que su pareja se fuera, Kneesocks empezó a bajar sus besos por el cuello de Stocking, besando y lamiendo cada milímetro de piel provocando suaves gemidos por parte de la morena, la cual había empezado a desabrochar la corbata de Kneesocks junto con los botones de la blusa. Kneesocks hacía lo propio con el vestido de Stocking, desabrocho el corbatín y los botones de la blusa y quito el listón azul que rodeaba la cintura de Stocking. Los labios de Kneesocks buscaban de nuevo y con más pasión los de Stocking y el beso se hacía cada vez más profundo, apasionado y lleno de amor. Lo primero en caer fue al saco de Kneesocks, después la corbata y la blusa, dejando a Kneesocks solo con un sugestivo sostén de encaje negro. Stocking separo a Kneesocks un poco para poder contemplar tan bello cuerpo y por instinto se relamió los labios al imaginarse probando eso tersa piel de color rojo.
― Je, je... ¿Te gusta lo que ves?
― Me encanta. Eres sencillamente... Perfecta. ― Stocking acariciaba suavemente el abdomen y el estómago de Kneesocks gravando la suavidad de su piel en sus dedos ―. "Es como terciopelo, es tan suave tan terso. Sencillamente deliciosa" ― Pensaba Stocking que sin esperar se lanzó al cuerpo de Kneesocks besando, acariciando y lamiendo cada parte de esa tersa y rica piel.
Kneesocks empezó a gemir suavemente por las caricias que Stocking le proporcionaba. El empuje de ella fue tal, que Kneesocks termino acostada en el piso de la azotea, eso le facilito a Stocking el seguir con las caricias. Stocking besaba y lamia cada parte de piel que se encontraba, se detuvo un momento a jugar con el ombligo de Kneesocks lo que provoco un gemido por parte de ella. Stocking sonrió ante tal acto, estaba orgullosa, estaba feliz, esos gemidos eran provocados por ella y no por Scanty.
― "Ahora es mía y esos gemidos de placer son por mí, no por ti Scanty. Aunque solo sea esta vez le proporcionare todo el amor y el placer que le pueda provocar. Gravare a fuego mis besos y mis caricias en la piel de tu hermana, en la piel de la mujer que más deseo en este mundo y en el otro. Mi Kneesocks, mi amada Kneesocks".
Los besos y las caricias continuaban, provocando que Kneesocks se retorciera de placer a cada beso que recibía, Stocking subió de nuevo hasta el pecho de Kneesocks y beso cada parte expuesta de sus pechos, con un solo movimiento experto, Stocking desabrocho el sostén de Kneesocks, dejando al descubierto un par de hermosos y redondos pechos rojos, tan bellos como un par de fresas, lo que provoco que Stocking se lanzara a ellos y los empezara a besar, a morder y lamer sin piedad. Al sentir los labios de Stocking una nueva descarga atravesó el cuerpo de Kneesocks y más gemidos salieron involuntariamente de su boca. Cuando uno de los pezones de Kneesocks fue atrapado por la boca de Stocking sus sentidos desaparecieron, por un lado Kneesocks estaba perdida en las caricias y el placer que le estaba provocando su enemiga que ahora era su amante y por otro lado Stocking disfrutaba al probar esa piel tan suave y al oír que sus caricias provocaban tales acciones en Kneesocks.
Kneesocks se levantó y empezó a desnudar a Stocking, le saco el vestido quedando con una hermosa visión. Un cuerpo esbelto el cual no creía que poseía. Ella pensaba que por tanta azúcar el cuerpo de Stocking estaría más llenito, pero era todo lo contrario, un bello y sensual cuerpo se mostraba ante ella.
― Pensé que serias más lle... ― Kneesocks inmediatamente se tapó la boca recordando que la última vez que le insinuó a Stocking que era llenita casi las despedaza a ella y a su hermana.
― ¿Pensaste qué?
― Que... Que nunca pensé que tuvieras este cuerpo tan hermoso, toda esa ropa no te hace justicia.
― No soy como Panty. ― Decía sonrojada Stocking ―. A ella le gusta lucir su cuerpo, yo soy más... Reservada.
― Mejor, así toda esa belleza será solo para mí.
Kneesocks empezó a besar el cuello de Stocking provocando que salieran gemidos ahogados de su boca. Empezó a bajar por el cuello hasta llegar a sus pechos, quito el sostén y empezó literalmente a devorar el par de hermosos senos de Stocking lo que provocaba más y más gemidos por parte de ella. Kneesocks metió su mano dentro de la ropa interior de Stocking acariciando su entre pierna, lo que provoco que se abrazara con más fuerza al cuerpo de Kneesocks. Primero un dedo, luego dos entraron en la intimidad de Stocking provocándole gemidos incontrolables, ya no tenía control de su cuerpo, ella solo gozaba las sensaciones que esa hermosa demonio le provocaban. Kneesocks seguía con el trabajo en la entrepierna de Stocking mientras su boca comía y degustaba los pechos de la morena. Las caricias iban en aumento al igual que los gemidos de Stocking, de ser suaves gemidos, se empezaron a volver gemidos incontenibles y muy sonoros. Al contrario de parar, esos ruidosos gemidos hacían que Kneesocks aumentara su ritmo. Hasta que fue inevitable y una sacudida de placer recorrió el cuerpo de Stocking, haciendo que su cuerpo se arqueara hacia atrás de una manera casi imposible para un humano y que un sonoro grito de placer abandonara su garganta, el placer que en ese momento sentía será como algo fuera de este mundo. Después de unos segundos en los que Stocking supo lo que era la verdadera gloria, recupero su postura y se dejó caer sentada frente a Kneesocks y su cuerpo recargado al de ella recuperando el aliento. Kneesocks saco su mano de la ropa interior de Stocking y como si de un dulce se tratara saboreo sus dedos gozando cada gota de miel de su querida Stocking. Cuando se dejó caer los pechos de Stocking y los de Kneesocks se rozaron provocando una agradable sensación en ambas. Después de recuperar el aliento, Stocking suavemente empezó a besar el cuello de Kneesocks provocando suaves gemidos en ella. Kneesocks rápidamente comprendió que el momento no había terminado aún y devolviendo las caricias igualmente empezó a besar y lamer el cuello de Stocking. Permanecieron un momento dándose mutuamente caricias y muestras de amor, besándose y acariciándose con tanto cariño que parecían amantes de toda la vida.
Stocking empujo a Kneesocks hasta quedar acostada en el suelo y empezó con las caricias, primero un beso apasionado en su boca para luego empezar a bajar por su cuello, sus clavículas, su pecho, su busto deteniéndose a degustar esos pechos que la enloquecían con calma y paciencia, haciendo que Kneesocks disfrutara cada segundo que esa boca la acariciaba. Después volvió a bajar por su abdomen acariciándolo y besando hasta llegar a su ombligo el cual lamió y beso con igual paciencia. Kneesocks no podía más, su entrepierna ya estaba más que húmeda y deseaba que Stocking no se detuviera tanto, pero Stocking sabía que eso era lo que deseaba y lentamente iba bajando hasta su punto de placer solo para aumentar la agonía del momento. Stocking subió la falda de Kneesocks dejando ver una ropa interior negra, la cual brinco y llego a los muslos de Kneesocks, haciendo que la frustración de ella aumentara, sin embargo Stocking beso cada parte del interior de los muslos de Kneesocks, aunque sabía que Stocking lo había apropósito para aumentar su agonía, ella estaba en la gloria, sentía tanto placer y amor en cada caricia que no le importaba si jamas llegaba a su entrepierna, ella estaba más que feliz por el amor que esas caricias le demostraban. Después de varios minutos, Stocking por fin subió hasta la entrepierna de Kneesocks y donde se suponía debería estar su botón de placer, soplo suavemente haciendo que una rica sensación atravesara todo el cuerpo de Kneesocks, provocando un suave gemido por parte de ella. Una risa maliciosa se mostró en el rostro de Stocking. Dio una suave pero profunda lamida en la intimidad de Kneesocks haciendo que esta diera una profundo gemido de placer y que su cuerpo se arqueara por completo por la sensación que Stocking le estaba provocando. Haciendo a un lado la ropa interior de Kneesocks, Stocking empezó a devorar muy lentamente su intimidad, provocando a cada paso de su lengua una gran cantidad de gemidos llenos de placer. Stocking sonreía sabiendo que todos esos gemidos eran suyos, y no descansaría hasta arrancar de su garganta hasta el último de esos deliciosos gemidos de placer. Después de saborear y recorrer cada pliegue de esa piel, tomo con sus labios el botón de placer de Kneesocks, dándole pequeñas mordidas y suaves sorbos lo que provoco que Kneesocks empezará a dar gemidos tan fuertes que tuvo que sostenerse del cabello de Stocking o sentía que caería en un gran agujero en cualquier momento. Al oír su nombre entre gemidos, Stocking introdujo dos dedos en la intimidad de Kneesocks y empezó un movimiento de mete-saca. Kneesocks se retorcía de placer, sus gritos inundaban el viento, lo que provocaba que Stocking se moviera y succionara más rápido. Después de esa deliciosa tortura la cual Kneesocks no quería que terminara, una ola de placer recorrió el cuerpo de Kneesocks haciendo que su espalda se arqueara y que clavara sus unas en la espalda de Stocking que a pesar del dolor en su espalda no se retiró hasta que bebió la última gota del néctar de su amada demonio.
Stocking subió acariciando el cuerpo de su amada hasta quedar acostada sobre su pecho, con el cual jugaba haciendo círculos en cada uno de ellos. Permanecieron así un rato solo abrazadas y dándose suaves caricias en lo que recuperaban el aliento.
― Fue estupendo Kneesocks. Jamás había hecho el amor de esta manera.
― ¿De qué hablas? ― Stocking la miro confundida ―. Esto aún no termina mi amor.
― ¿Qué quieres decir?
― Que aún tengo ganas de más de tu amor, de tu cuerpo, más de ti Stocking.
Kneesocks no la dejo responder, le dio la vuelta quedando sobre Stocking y ahogo su reclamo con un beso apasionado y lleno de amor. Al momento Stocking fue sorprendida pero cuando reacciono, respondió el beso y se fundió en un fuerte abrazo con Kneesocks demostrándole todo el amor que sentía hacia ella.
Kneesocks se acomodó poniendo una pierna entre las piernas de Stocking y acomodando su entre pierna sobre el muslo de Stocking. Fundiéndose en un apasionado y húmedo beso, Kneesocks empezó a mover su cadera de arriba abajo frotando sus entrepiernas, lo que provocaba gemidos en ellas que eran cayados por su beso. Cuando la sensación se fue haciendo más intensa el movimiento de ambas se hizo más rápido, provocando que la sensación se intensificara. Ambas dejaron su beso para juntar sus rostros y sentir el calor en las mejillas de ambas. Sus respiraciones entre cortadas en el oído de la otra, solo intensificaba el momento. Sus movimientos y sus respiraciones se hicieron más rápidos y sus gemidos empezaron a llenar el ambiente. Hasta que en un momento una ola se placer las invadió haciendo que sus cuerpos se tensaran y abrazándose con fuerza juntaron sus entre piernas y sus cuerpos como queriéndose fundir en un solo ser con la otra y un sonoro gemido inundo el viento. Kneesock cayó sobre Stocking agotada y entre suaves palabras de amor y caricias se quedaron dormidas.
Las horas pasaron y el sol se estaba poniendo en el horizonte cuando Stocking despertó sobre el cuerpo de su amada demonio. Se le quedo contemplando y con su dedo recorrió sus labios y la silueta de su rostro. Hasta que decidió levantarse y vestirse de nuevo, pero antes de irse regreso donde su amante permanecía...
― Kneesocks... Gracias por todo mi amor. Gracias por demostrarme que me puedes amar aunque yo no esté en tu corazón. Y lamento tener que hacer esto. ― Stocking tomo a Honekoneko (su gato de peluche) y de su interior extrajo una botella con un líquido verde ―. Lamento en serio tener que hacer esto mi amor, pero... Es lo mejor para ti. Con esta posición olvidaras todo lo que ha pasado entre nosotras, así no tendrás remordimientos para combatir conmigo la próxima vez. Yo también debería de beberlo pero... Quiero recordar este maravilloso momento que me hiciste vivir. Y mil veces más "gracias". Te amo Kneesocks.
Stocking se inclinó y le dio un suave y tierno beso en los labios, sin dejar de mirarla tomo la botella y vació el contenido dentro de la boca de Kneesocks. Luego guardo la botella nuevamente dentro de Honekoneko y se dispuso a retirarse. Antes de irse miro hacia el ocaso y una traviesa lágrima se deslizo por su mejilla y sin mirar atrás y con el corazón destrozado, se fue de la azotea dejando al amor de su vida dormir plácidamente.
