Hola. Yo de nuevo (n.n) Aquí traigo otro episodio de mi historia. Varias cosas se están aclarando y el final se acerca, espero poder actualizar pronto para todos aquellos que leen mis historia y esperan el desenlace de esta historia que me ha gustado mucho escribir. Leean, disfruten y espero poner el siguiente episodio pronto. Bye y gracias. (n.n)

Magical Girl Lyrical Nanoha y Panty and Stocking With Garterberlt no me pertenecen, son propiedad de sus respectivos creadores.


Episodio XXVIII

Después de dejar a Vivio en casa de Nanoha y de una batalla épica por tratar de convencerla de que lo que estaba pasando entre ella y Nanoha no era nada malo, solo un poco de trabajo extra, regreso a su oficina...

.: Flashback :.

― NO, NO, NO, NO, NO, NO...

― Vivio por favor no me hagas esto.

― NO, NO, NO, NO, NO, NO...

― Solo serán unos días Vivio. ¿Por qué te pones así?

― Por qué no quiero que Fate-mama se vaya.

― No me iré Vivio. Solo serán unos días en lo que termino ese trabajo con tu abuela Lindy. ― Fate se moría por dentro al tener que mentirle a su hija, la verdad es que no sabía si algún día regresaría a lo que una vez fue su casa.

― Mmm... ― Vivio hacia un puchero y ponía cara de molesta.

― ¿Por qué pones esa cara? ― Fate conducía y miraba de reojo a su hija.

― ¿Segura?

― Claro Vivio. Solo serán unos días. ― Fate le había sonreído para tratar de calmarla. Vivio se le quedo mirando y ya no dijo nada ni tampoco quitaba su cara de molestia. Un silencio incomodo se formó en el auto y Fate se sentía preocupada ―. Llegamos a casa Vivio. Entonces te veo...

― ¡MENTIROSA! ¡FATE-MAMA MENTIROSA! ― Le grito Vivio.

― ¿Qué? ¿Vivio por qué dices eso? ― Fate no entendía porque le había gritado.

― Porque eres una mentirosa, no tienes ningún trabajo, no tienes nada, simplemente ya no quieres estar con Nanoha-mama ni conmigo. ¡YA NO NOS QUIERES! ¡TE ODIO! ― Vivio salió del auto corriendo con lágrimas en los ojos, dejando la puerta abierta y a Fate con igual expresión en su boca.

Vivio corrió hasta llegar a su casa y cerrar la puerta de un portazo. Fate sentía su corazón romperse por ver a Vivio de esa manera, no le gustaba mentirle pero era mejor eso a decirle que tal vez ya nunca más regresaría, al menos así Vivio podría estar tranquila hasta que ella decidiera que hacer de ahora en adelante. Cerró la puerta del auto y regreso a las oficinas de la Unidad 6 con un dolor en su corazón.

Dentro de la casa...

― Fate-mama tonta. ― Vivio se había calmado un poco después de llorar ―. ¿Por qué no se da cuenta que solo se lastima y lastima a Nanoha-mama? Se nota a kilómetros que ambas se quieren pero son muy necias, Nanoha-mama también hace lo mismo. ¿Por qué tendré unas madres tan cerradas? Si piensan que yo veo mal que ellas se quieran, pues no. Al contrario. Tengo tiempo dándome cuenta que se miran con amor y no es de amigas, creo que es casi como yo veo a Einhart. ¿Qué creen que soy tonta? Seré una niña, pero ya me doy cuenta de muchas cosas. "Suspiro". Espero que arreglen esto pronto o me iré a vivir con la tía Hayate, seguro eso las hará reaccionar, no creo que quieran que la tía Hayate me pervierta o me haga algo peor. Ji, ji, ji.

En el edificio de la Unidad 6...

"Achis" "Achis"

― ¿Sigue enferma ama?

― Si Rein. Pero creo que ya es menos, tenía rato que no estornudaba.

― Seguro esa inyección que le puso la Comandante le ayudo bastante.

― No me lo recuerdes. Ese par de pervertidas dan miedo.

― ¿Mas que usted ama?

― Si más que yo... ¡OYE! ¿Qué te pasa? Yo no soy ninguna pervertida Rein.

― Claaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaro. Si usted lo dice.

― Mmm... Rein tonta. ― Hayate tenía un sonrojo en su rostro y una mirada de "me atrapo".

.: Fin Flashback :.

― Para no ser hija natural de Nanoha sí que son idénticas. Tienen exactamente el mismo carácter.

Fate suspiraba en su oficina tratando de calmarse después de ese agotador viaje con Vivio cuando...

Toc-Toc

― Adelante.

― Etto... Fate-san buenas tardes. ¿Puedo pasar?

― A Ginga, claro adelante. ¿Qué pasa?

― Bueno... Venía a preguntar sobre mi propuesta.

― ¿Propuesta?

― Si, mi propuesta. La invitación que le hice cuando el envié el ramo de rosas.

― Aaaaaaaaahhhh. Si las rosas... "Demonios ya había olvidado las invitaciones" ― Fate trataba de aparentar que no se había olvidado por completo de su invitación tratando de actuar lo más normal posible.

― ¿Y?

― Y... ¿Qué?

― ¿Acepta mi invitación para salir conmigo?

― Ah... Bueno... Etto... "Dile que no, que tienes mucho trabajo y que no tienes tiempo" ― Le decía la conciencia a Fate ―. Pues no soy buena con ese tipo de invitaciones.

― Por eso no se preocupe Fate-san, podemos salir a ver una película, a cenar, y luego solo paseamos para platicar. ¿Qué le parece?

― Bueno... "Dale las gracias, se educada y educadamente dile que no. No vayas a romper sus sentimientos". ― Le volvía a decir su conciencia ―. No es mala tu sugerencia. ― Su conciencia se daba un golpe en la frente con la palma de la mano.

― ¿Entonces es un "si"?

"Dile que no". Claro vamos... "AL DIABLO... ME LARGO DE AQUÍ". ―Se oyeron pasos y una puerta cerrarse de golpe en la mente de Fate.

― Fate-san... ¿Está bien?

― ¿Ah? ¿Eh? Si claro, vamos ―. Fate salió de su mundo de sueños, se levantó y salió de su oficina junto a Ginga.

Bajaron al auto de Fate y ambas se dirigieron al centro de la ciudad. Llegaron a uno de los mejores restaurantes de la ciudad (claro tampoco el más caro solo uno de los mejores). La cena fue agradable, hablaron de todo y de nada, en ese momento eran como dos buenas amigas que se conocían de años, reían y bromeaban, en ningún momento tomaron temas incómodos para ambas, especialmente para Fate. Después de cenar fueron a ver una película. Una de acción por el gusto de ambas. Todo iba muy bien hasta que en cierto momento, Ginga se abrazó del brazo de Fate y recargo su cabeza en su hombro. Fate no dijo nada solo no le presto demasiada atención, aunque al principio se puso nerviosa, lo dejo pasar y siguió viendo la película. Todo siguió de manera normal, tanto que unos cuantos minutos después, Fate se dio cuenta que todo estaba extrañamente agradable. Se sentía a gusto al lado de Ginga, extrañamente a gusto y tranquila, como hace días no lo estaba. Aunque se le hizo raro no le presto demasiada atención y se dedicó a disfrutar la película, ya que con Nanoha nunca podía disfrutarla porque siempre estaba preguntando un montón de cosas sobre la película. Casi siempre eran preguntas sobre la trama de la cual Fate ya la había hablado en varias ocasiones antes de verla, y otras tantas preguntas que hacía en el transcurso de la película, sobre cosas que acababan de pasar en la película y Fate siempre se preguntaba: "¿Qué no estás viendo la película?" Dos horas después siempre terminaba contestando todas las preguntas con mucha paciencia y terminaba la película sin que ella hubiera siquiera podido verla adecuadamente. Sin embargo hoy la estaba viendo completa y sin interrupciones, cosa que le estaba fascinando.

Terminaron de ver la película y salieron del cine abrazadas y bromeando como grandes amigas, caminaron un buen rato, pasearon por el centro comercial donde se encontraba el cine viendo aparadores y comiendo golosinas (crepas, algodón de azúcar, galletas), Fate estaba muy divertida, era como tener 12 años de nuevo y era como si Ginga fuera su mejor amiga en lugar de Nanoha. Ese pensamiento llamo la atención de Fate. "¿Estoy cambiando a Nanoha con Ginga?" Volteo a ver a Ginga que se veía tan resplandeciente con una hermosa sonrisa en su rostro. "Porque no", se dijo a si misma Fate. Siguieron caminando, divirtiéndose y platicando hasta llegar a un hermoso parque y se sentaron a descansar entre risas.

― Ja, ja, ja... Pobre de Subaru. No puedo creer que siendo ella una experta en velocidad se haya mareado en la montaña rusa. Ja, ja, ja...

― Pues es cierto, lo que pasó fue que había comido muchos dulces que le había comprado Teana antes de subir y tanta comida le hizo daño.

― Ja, ja, ja... Ya me lo imagino. ― Fate se limpiaba las lágrimas de tanta risa.

― ¿Sabes Fate? Me la he pasado muy bien hoy. ― Se acercó y se sentó a un lado de Fate.

― Si, también yo. Hacía mucho que no me divertía así, con tantos problemas que he tenido últimamente. ― El semblante de Fate se puso serio.

― Fate... ― Ginga la llamo y cuando ella levanto el rosto Ginga la recibió con un dulce besos en sus labios.

Fate fue sorprendida por el beso, pero fue tan agradable que no dijo nada hasta que Ginga se separó. Pero no le dio tiempo de decir nada cuando Ginga ya le estaba dando un beso más profundo. Fate sintió la lengua de Ginga acariciar sus labios pidiéndole permiso para entrar, Fate no dijo nada solo entre abrió los labios para permitir la entrada de esa lengua intrusa, y en cuanto sintió a la intrusa jugar dentro de su boca, algo dentro de ella despertó y respondiendo el beso, se abrazó a Ginga atrayéndola hacia ella y profundizando el beso el cual duro varios minutos en los que la pasión era lo único que las guiaba. Las manos de ambas tenían vida propia, se paseaban por el cuerpo de la otra acariciando y haciendo que la piel y el calor de ambas se incrementara segundo a segundo hasta que por un golpe de suerte del destino, una palabra dicha por Fate saco a Ginga de ese estado...

― ¡Nanoha! ― Ginga al oír esa palabra y con ese todo tan sensual y excitado se separó de Fate y al ver su rostro comprendió que la pelea ya la tenía perdida desde antes de empezar. Fate estaba con los ojos cerrados disfrutando el momento y con un ligero rubor en su rostro.

― Fate... ― Gina la alejo suavemente de su cuerpo ―. Lo siento creo que no debemos hacerlo.

― ¿Cómo? ― Fate salió de su trance y recordó el beso y lo que estaba sintiendo en se momento, y recordó el haber mencionado a su amor secreto ―. Lo... Lo siento Ginga no quería...

― No te preocupes Fate. Comprendo que no puedo competir contra ella.

― Sí. Creo que nunca podre sacarla de mi corazón. ― Fate bajaba la mirada triste.

― ¿Y porque no le dices que la amas?

― No puedo. Ella no me ama, solo me ve como una buena amiga es todo.

― ¿Tan segura estas?

― Claro que lo estoy. Se le nota a leguas.

― Mmm... Yo no estaría tan segura.

― ¿Qué quieres decir con eso?

― Bueno en primera, porque se le nota a Nanoha-san que le gustas y segundo porque ni siquiera tú sabes si ella te quiere o no. Te digo que deberías decirle y si te dice que no bueno habemos muchos peces en el mar. Ji, ji, ji. ― Ginga mostraba un sonrojo por su frase tan osada.

― Je, je, je... Bueno si tienes razón en lo de los peces pero... No se... ― Fate se volvía a mirar al suelo.

―Te contare una historia Fate. De cómo una chica casi pierde el amor de su vida solo por terquedad y por no decir lo que en verdad sentía.

― ¿Historia? ¿De quién?

― Pues de quien ha de ser... De Teana y Subaru desde luego.

― ¿Tea y Subaru? ¡Pero siempre se ven muy alegres y unidas! No puedo creer que hayan tenido problemas.

― Pues los tuvieron. Mira lo que paso fue que...

.: Flashback :.

― Tengo que decírselo. Vamos Subaru no seas cobarde. ― Subaru esperaba a cierta chica salir del entrenamiento de tiro ―. ¡Ah! Ahí viene... ¿Qué le digo? ¿Cómo que que? Ya lo has practicado frente al espejo muchas veces, vamos Subaru tienes que decírselo.

― ¡Ahhh! Eso fue intenso. Nunca había usado arco y flecha. El tensar el arco es más pesado de lo que parece, Signum-san lo hace ver muy fácil con Levantine pero uno tradicional es más duro. Me duele la espalda. ― Teana iba perdida en su pensamientos hasta que...

― Ho... Hola Tea. ― Decía una nerviosa Subaru.

― ¿Eh? Ah, hola Subaru. ¿Qué tal tu entrenamiento?

―Bien... Gracias... Nanoha-san no fue tan estricta el día de hoy.

― Que suerte tienes. Signum-san me hizo practicar mi puntería con arco y flecha y es más difícil de lo que parece.

― Me lo imagino...

― Subaru... ¿Te pasa algo?

― ¿Eh? ¿Pasar? No nada, no me pasa nada... ¿Por qué... Lo preguntas?

― Te vez nerviosa. ¿Sucedió algo?

― Bueno... Etto... Tea... Tengo que decirte algo.

― ¿Qué pasa Subaru?

― Bueno es que... Veras... Tu...

― ¿Yo que?

― Tu... Tu...

― ¿Yo?

― Tu... Megustas ― Subaru había cerrados los ojos y se había puesto sumamente roja.

― ¿Qué? ― Teana estaba sorprendida ―. Estas loca Subaru, no sabes lo que dices. ― Tea se dio la vuelta y siguió su camino como si nada hubiera pasado.

.: Fin flashback:.

― ... Subaru quedo muy triste ese día y cuando llego a la casa no quería comer ni salir de su habitación.

― Lógico yo me hubiera sentido igual.

― Sí. Yo también lo hubiera hecho, pero al día siguiente, como por arte de magia, salió de su habitación como si nada hubiera pasado. Dijo que ya había llorado suficiente por ese día y lo dejaría pasar un tiempo antes de volverlo a intentar.

― ¿Y lo intento de nuevo?

― Claro, mi hermana no se da por vencida tan fácilmente, más cuando es algo que quiere con toda el alma.

― Entonces lo intento una segunda vez. ¿Y esa vez la acepto?

― Claro... Que no.

― ¿Cómo?

― Tea rechazo a Subaru esa segunda ocasión, le dijo que no bromeara, que solo la quería como amiga que no insistiera con tonterías.

― Pobre de Subaru, debió estar deshecha.

― Y lo estaba. Ese día llego temprano a la casa era domingo y desde que llego se encerró en su habitación y no salió hasta el lunes como a medio día.

― Y bueno debo entender que lo volvió a intentar, si no, no estarían juntas ahora.

― Exacto. El lunes que salió, fue como la primera vez, su alegría iluminaba el día y su confianza animaba a todos, y digo lo mismo que la vez anterior, que lo volvería a intentar por tercera vez, pero... Si esta vez la rechazaba no intentaría una cuarta.

― Entonces en esa tercera vez Tea por fin acepto los sentimientos de Subaru.

― Si, pero no fue tan fácil Fate.

― ¿Cómo que no lo fue?

― Si mira. Lo que ocurrió fue que...

.: Flashback :.

― Esta vez todo saldrá bien. Sé que siente algo por mí. Lo vi en sus ojos la otra vez que me le declare, eso que solo éramos amigas no lo dijo en serio lo vi en sus ojos. Tengo que convencerla que ella también siente algo por mí, si no lo logro yo... ― En ese momento Tea se acercaba a donde se encontraba Subaru ―. Tea hola.

― Hola Subaru. ¿Cómo estás?

― Bien, bien...

― Bien. ¿Vamos a almorzar?

― Sí, claro.

― Mmm... ¿Que pasa Subaru?

― Tea... ― Subaru la sujeto del brazo y la hizo mirarla a los ojos ―. ¿En serio no sientes nada por mi más que amistad?

― Etto... ¿Porque preguntas eso Subaru? ― Tea estaba más que nerviosa.

― Porque yo en verdad te amo Tea. ― Las lágrimas empezaban a caer por sus ojos ―. ¿No lo ves? Mi corazón se quema por ti, solo late por ti, solo vive para ti Tea. ¿Por qué no quieres ver que te amo con todo mí ser?

― Su... Subaru yo...

― Solo dímelo a los ojos Tea, dímelo si en verdad no sientes nada por mí y te dejare en paz, nunca más volveré a decirte nada de esto ni a molestarte. Pero dímelo a los ojos. ¿En verdad no sientes ni un poco de amor más allá de la amistad por mí?

― Yo... Yo...

― Tea... Dímelo. ¿Por favor?

― Yo... No siento nada por ti más que amistad Subaru. ― Tea desvió la mirada, no tenía el valor para verla a los ojos.

― ¡TEANA DIMELO A LOS OJOS! ― Las lágrimas en los ojos de Subaru eran cada vez más. Estaba desesperada y sujeto a Teana por los brazos con fuerza y cuando se dio cuenta de lo que hacía aligero su agarre ―. Por favor Tea... Si en verdad no sientes nada, dímelo a los ojos. ― Tea la miro fijamente.

― No... No Siento... Nada... Por... Nada Por... Por ti Subaru. ― Teana intentaba sonar firme, segura; aunque por dentro su corazón se rompía y ella no comprendía aun por qué se sentía así.

― Bien.. Entiendo... ― Subaru estaba destrozada, pero una sonrisa asomo en su rostro ―. Como... Como lo prometí. Ya no volveré a molestarte con eso Tea. Dis... Discúlpame por ser tan necia.

― Entiéndelo Subaru. No puedes enamorarte de mí, yo soy mujer, somos amigas y tú no eres del todo humana... ― Teana comprendió lo que dijo y deseaba que un agujero se abriera en ese instante y se la tragara ―. Subaru... Perdona yo no... Yo no quise...

― No quisiste decir eso... Pero lo dijiste Teana. No te preocupes. No volveré a molestarte nunca más.

Subaru no pudo contener más su llanto y salió corriendo alejándose de Teana llorando como nunca antes. Tea no se movió de su lugar pero por alguna extraña razón las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos y no podía detenerlas, así como un dolor insoportable que se había alojado en su pecho, haciendo que cayera al suelo sujetándose el pecho y llorando sin control.

Horas más tarde en la residencia Nakajima, el timbre sonaba y una chica de cabello morado abría la puerta...

― Si... ¡Ah! Hola Teana. ― Ginga lo decía con rencor pues Subaru lo había contado lo que ocurrió.

― Ho... Hola Ginga-san.

― ¿Qué quieres?

― Esta... ¿Esta Subaru?

― ¿Y para que la quieres? ¿Para romperle el corazón de nuevo?

― Ginga yo no... Yo no... Yo no quería lastimarla. Es solo que... ― Teana intentaba aguantar sus lágrimas.

― ¿Es solo que no te consideras gay o es que no puedes querer a alguien que es mitad humano como nosotras?

― Ginga yo... Yo no quise lastimarla así, es solo que yo... Yo...

― ¿Tu qué?

― Yo no quiero perderla, no quería que se alejara de mi pero... Lo único que he hecho es lastimarla.

― ¿Ginga firmaste los papeles? ― Subaru bajaba del segundo piso y vio a Ginga en la puerta.

― ¿Papeles? ― Pregunto Teana.

― Ha que bien tenemos visitas. ¿Quién es Ginga? ― Subaru solio casi corriendo a la puerta ―. ¡Haaa! Hola Teana. ― La alegría de Subaru desapareció en cuanto la vio.

― Hola Subaru. Etto... Puedo... ¿Puedo hablar contigo?

― Yo iré a prepararme un café las veo luego. ― Ginga se retiró dejando a las dos chicas solas sabía que necesitaban espacio y tiempo para hablar.

― Subaru yo... Yo... ― Subaru tenía una mirada fría ―. Yo lo siento. No quiera perderte y pensé que si te decía que lo que sentías era una locura, lo que teníamos podría continuar. Yo pensaba que si seguíamos siendo amigas jamar te perdería. ― Teana bajo la mirada.

― Pues ya lo has hecho.

― ¿A qué te refieres con eso? ― Teana miro fijamente a Subaru, por alguna extraña razón estaba más nerviosa de lo normal, no le había gustado oír eso.

― Llene los formatos para el cambio de unidad hoy en la tarde.

― ¿QUE HICISTE QUE? ¿Por qué?

― ¿Y aun lo preguntas? ¿Cómo crees que me sentiría viéndote todos los días, trabajando contigo y sabiendo que no me amas igual que yo? ― Teana no dijo nada solo bajo la mirada ―. Ya le di los papeles a Gin-nee para que los firme y entonces oficialmente estaré en la Unidad 45.

― ¿La 45? Pero... Eso está al otro lado de Mid-Childa, en la costa.

― Precisamente Teana, mientras más lejos menos dolor, y más fácil de olvidarte y de que me olvides.

― ¡Pero no quiero olvidarte! ¿Qué no lo entiendes?

― ¿QUE NO ENTIENDES QUE ESTAR CERCA DE TI ME MATA? ― Teana no sabía que decir ―. Mañana Ginga llevara los papeles con la comandante Yagami y... Mañana mismo me iré.

― Pero Subaru... ¿No entiendes que no estar contigo me mata?

― ¿No entiendes que no podemos estar juntas? Yo te amo y tú a mí no. ― Las lágrimas empezaron a brotar de ambas chicas.

― Subaru lo siento. Déjame intentarlo, no sé qué siento por ti, solo sé que quiero estar a tu lado, no quiero que te vayas. ― Teana se había hincado frente a Subaru ―. Por favor Subaru. Desde que mi hermano murió tú eres la única persona con la que me siento feliz de estar, estoy confundida, ayúdame. ― Teana no dejaba de llorar.

― Tea... Yo... ― Subaru se había hincado junto a Teana.

― Subaru no me dejes yo... Yo... Yo te quiero. ― Tea se había abrazado a ella y no dejaba de llorar.

― Creo que no tendré que enviar esto después de todo. ― Ginga había salido con los documentos del cambio de unidad y visto a las dos chicas y oído lo que Teana había dicho.

― ¿De qué hablas Gin-nee?

― Vamos Subaru, ha dicho que te quiere y mírala te necesita y tú a ella. Dale una oportunidad.

― Pero...

― Por favor Subaru. Te soy sincera cuando te digo que no estoy segura de lo que siento por ti, pero de lo que si estoy segura es que quiero que te quedes. ― Subaru vio a los ojos de Teana y vio sinceridad en ellos.

― Muy bien me quedare. ― Teana se abrazó a Subaru.

.: Fin Flashback :.

― Rompí los papeles y con el tiempo Teana se dio cuenta que lo que sentía por Subaru era amor y no solo amistad.

― Vaya eso no lo sabía. Es una bonita historia.

― Y tiene un mensaje.

― ¿Mensaje? ¿Cuál?

― No te des por vencida Fate. Subaru no lo hizo y al final fue feliz junto con Teana. ¿Quién te dice que lo que Nanoha-san siente no es lo mismo que tú? Así como le paso a Teana le puede pasar a Nanoha-san, pero si no lo intentas jamás lo sabrás.

― Creo que tienes razón Ginga. ¿Pero tú?

― Por mí no te preocupes. Pase una bonita tarde y el beso... ― Ginga se había ruborizado al recordarlo ―. El beso fue fantástico, ha sido más de lo que esperaba en una cita contigo, pero también me di cuenta que en tu corazón solo hay lugar para Nanoha-san.

― Tienes razón. Eso mismo hare. Le diré a Nanoha que la amo. Gracias Ginga.

Fate abrazo a Ginga y salió corriendo hacia la Unidad esperando aun encontrar al amor de su vida en ese lugar. Ginga por el contrario se quedó en ese mismo lugar mirando el atardecer y sintiendo las lágrimas caer por sus mejillas. Había perdido a una chica fantástica y eso la ponía triste, pero al mismo tiempo se sentía feliz porque por primera vez en muchos días había visto una sincera y hermosa sonrisa en el rostro de Fate, sabía que ella sería feliz con Nanoha.

Al llegar al edificio de la Unidad 6, Fate subió hasta su oficina pero antes de llegar unas detonaciones llamaron su atención...

― Bardiche, Set Up.

― Yes, Sir.

Fate se dirigió a toda velocidad, ya que el ruido provenía de no muy lejos dentro del edificio...

En otra parte del mismo edificio de la Sección 6, una chica rubia busca a otra de cabello oscuro...

― ¿Pero dónde diablos se metió? Tengo horas buscándola. Maldita adicta a la azúcar. ― Decía una molesta Panty mientras buscaba a su hermana ―. Maldita sea, siempre se pierde cuando más la necesito, igual el inútil de Chuck. ¿Dónde estarán ese par de idiotas?

Panty siguió caminando buscando a sus amigos, hasta que en cierto momento una chica de cabello rosado llamo su atención, estaba metros más adelante hablando con un chico rubio con una coleta...

― Es ella... Signum... Dios... Es tan bella... ― Panty se había escondido detrás de una esquina para observar mejor ―. Pero sigo sin entender, o sin entenderme... ¿Por qué me siento atraída hacia ella? Digo, es una mujer igual que yo. Que yo sepa no soy lesbiana ni bisexual ni nada... ¿Pero entonces? ¿Por qué? Aunque... Ahora que lo veo... ― Panty hecho una ojeada a su alrededor ―. La mayoría de los oficiales de esta Unidad son mujeres, y sin embargo solo Signum me ha llamado la atención. Si fuera lesbiana o bisexual me sentiría atraída por más mujeres, digo, muchas aquí son muy hermosas y atractivas, como la chica rubia que le gusta a Stocking, sin embargo solo ella me atrae de esta forma. Y es justamente eso lo que no entiendo. ¿Por qué ella? ― Se giró sobre sí misma para recargarse en la pared y mirar al suelo ―. ¿Qué tiene que lo logro descifrarlo? Es como un caballero de brillante armadura, es noble, caballerosa, amable, es todo lo que busco en... ― Panty levanto la mirada como si hubiera descubierto el hilo negro ―. ¡Signum es todo lo que he buscado en un hombre! Por eso es que me atrae tanto. Si ella fuera hombre no habría ningún problema pero... Al ser una mujer, es por eso que me siento así. Me siento como... Rara. ¿Cómo hará Stocking para no sentirse rara cuando le gusta una chica? "Suspiro" Soy una idiota. ― Se recriminaba y bajaba la mirada derrotada.

― ¿Perdón? ― Decía molesta una chica de cabello rosado.

― ¿Eh? Ahhhhh... No... No era a ti era para mí...

― ¿Para ti?

― Si es que... Yo no soy... Digo si soy... Digo... No pensé que... Aish... Sí que soy una idiota.

― No entiendo...

― No es nada olvídalo. ― Panty miraba al suelo cuando giró la cabeza para responder y noto algo en la mano de Signum ―. ¿Es mi tarjeta?

― ¿Qué? ― Signum siguió la mirada de Panty hasta su mano ―. ¿Te refieres a esta?

― Sí. ¿Es mía no?

― Mmm... ― Signum saco la tarjeta, la leyó y en ese momento un tono rosa se colocó en sus mejillas. Dejo de leer y miro a la rubia frente a ella ―. ¿Tú eres Panty Anarchy?

― Sí. ¿No habías leído la tarjeta?

― Yo... ― Otro sonrojo se instaló en el rostro de Signum.

― Bonito sonrojo capitana. ― Dijo un chico que pasaba por ese lugar, justo por detrás de Signum.

― Ven, mejor vamos a hablar a otro lado. ― Dijo Signum, que se había puesto aún más roja si se podía.

Panty siguió a Signum. Signum buscaba alguna oficina sola donde no la vieran ponerse roja de la vergüenza, busco por todas las oficinas cercanas pero en todas había alguien, hasta que encontró un lugar solo, pero para su fortuna buena o mala, era el consultorio de Shamal.

"Espero no tener más problemas con Shamal, pero tengo que arreglar esto".

Entraron al consultorio y Signum cerró la puerta tras de ella, claro olvidando ponerle cerrojo. Le ofreció una silla a Panty y se recargo en la pared con los brazos cruzados como siempre.

― ¿Entonces fuiste tú quien me envió ese ramo de Rosas?

― Etto... Si... Fui yo.

― Bueno pues... Gracias.

― ¿Cómo? ― Panty no entendía nada.

― Bueno, es que en realidad no estoy acostumbrada a recibir flores, más bien a enviarlas.

― Entonces creo que no fue buena idea.

― No dije eso. ― Signum no sabía cómo actuar ―. "Suspiro". Mira...

― Panty.

― Si Panty. Mira no está mal, lo que pasa es que no soy buena para estas cosas.

― Te entiendo.

― ¿Cómo?

― Yo tampoco estoy acostumbrada a enviar flores más bien a recibirlas.

― Todo lo contrario a mí.

― Así es. Lo que pasa es que soy una... Como decirlo... ― Panty se rascaba detrás de la cabeza ―. Una devora hombres. Nunca me había sentido como ahora por ningún hombre, pero... Cuando tú me ayudaste ayer en la entrada del edificio...

― ¿Ayer?

― Sí. ¿Recuerdas ayer que salías del edificio y chocaste conmigo?

― Mmm... Estabas con una chica de cabello negro. ¿Verdad?

― Sí. Mi hermana Stocking.

― Si ya recuerdo.

― Bueno. Esa vez, como me trataste me hizo sentir rara, no más bien... Especial. Nadie me había tratado como lo hiciste tú.

― Bueno, eso tal vez tenga que ver con tu forma de ser.

― ¿Mi forma de ser?

― Sí. Por lo que me dices que eres una devoradora de hombres. Supongo que por eso que los hombres no te ven como algo que valga la pena, solo alguien con quien desahogar sus instintos sin necesidad de darle ni amor ni cariño. ― Panty estaba con los ojos muy abiertos ―. Y creo que tú los vez igual. ¿O no?

― Bueno... La verdad... Si ― Panty estaba sorprendida con Signum.

― Entonces es por eso que te sientes rara, porque nunca habías sentido eso que llamamos... Amor.

― Tal vez tengas razón... ― Panty se quedó callada un momento ―. Oye Signum... ¿Tu algunas vez has estado enamorada?

― Lo estuve... Pero luego creí estarlo de otra persona, así que deje a esa persona que me entregaba el más fabuloso amor que jamás creí merecer.

― ¿Hiciste eso? ¿Pero porque?

― Por estúpida. ¿Porque más?

― ¿Pero qué te daba esa otra persona que te hizo cambiarla?

― Sexo... El más salvaje y fabuloso sexo que jamás hubiera experimentado.

― ¿Y cuando tiempo duro ese... "Noviazgo"?

― Dos años.

― Y... ¿Cada cuando tenían sexo? ― Panty empezaba a preguntar mas por morbo que por curiosidad.

― Unas tres veces por semana, cuando estábamos muy ocupadas, cuando no, era diario.

― Wow... Y pensaba que la ninfómana era yo. ― Signum se sonrojo de nuevo.

― Bueno, eso no es lo importante, lo que importa es que después de esos dos años, me di cuenta que con esa persona solo era sexo y no verdadero amor. Sentía que me faltaba algo, que estaba incompleta.

― ¿Y qué hiciste?

― La deje. Deje a esa chica con la que estaba solo por sexo y busque de nuevo a esa persona que me llena el alma y el corazón.

― ¿Y te acepto así nada más?

― Bueno, no fue fácil. Ella tiene su temperamento y aunque siempre se ve tranquila, la verdad es que es de armas tomar. Y me costó mucho conquistarla de nuevo. Por eso mismo, aunque agradezco tus flores de esta mañana, no puedo aceptarlas, al igual que tus sentimientos.

― Te entiendo y... Agradezco tu honestidad Signum.

― Se lo que es que te lastimen el corazón. Aunque yo nunca lo he experimentado, si lo he visto en ella. ― Panty observo una foto familiar en el escritorio cerca de ella, y la tomo para verla mejor ―. Es la rubia, se llama Shamal.

― Es hermosa.

― La más hermosa mujer que te puedas imaginar. Es todo lo que siempre que buscado, es linda, es tierna, es simpática, es comprensiva y sobre todo muy amorosa.

― ¿Y sexual?

― Eso si no lo sé.

― ¿No entiendo?

"Suspiro." Aunque es todo lo que siempre que querido en una mujer... Sexualmente no sé cómo es.

― ¿Cómo? ¿Nunca le has hecho el amor?

― No.

― ¿Por qué?

― Por... ¿Vergüenza?

― ¿Cómo que por vergüenza?

― Si, es que, aunque sé que es muy linda y tierna, sexualmente nunca hemos hecho nada porque o la respetaba o tenía miedo de que no le agradara la idea. Tal vez por eso es que busque a Hayate para desahogarme.

― ¿Desahogarte? ¿Eres muy sexual entonces?

― Demasiado. Creo que es mi naturaleza. Y...

― Y como ella no te lo daba, buscaste a esta chica... Hayate para desahogar tu cachondez.

― Mmm... No me gusto como lo dijiste. Pero es cierto. Por eso es que busque a Hayate, ella es igual de sexual...

― Cachonda...

― Si lo que sea. ― Signum le respondió con tono molesto por la intromisión y por la palabra que no le agradaba ―. Y Shamal no es así, ella es más tranquila. Por eso es que trato de controlarme para... "Suspiro".

― Haber creo saber lo que intentas decir. ― Panty tomo bastante aire y... ― Lo que sucedió es que empezaste a salir con esta chica Shamal pero cuando no te satisfizo sexualmente buscaste a esta otra chica Hayate para cachondear con ella cuando por fin se te acabo el cachondeo decidiste dejarla para volver con la chica de la que estas enamorada y ahora que volviste con ella tienes miedo de que no te satisfaga de nuevo sexualmente y tengas que volver a buscar a otra chica con quien cachondear. ¿Cierto? ― Signum estaba con la boca abierta, sorprendida porque Panty hubiera entendido lo que ni ella misma entendía y lo hubiera dicho sin descanso, no creía lo que oía, pero tenía razón.

― Si es eso. ― Signum bajo la cara triste porque todo eso era verdad pero se había negado a aceptarla.

― No soy experta en cosas del corazón pero... Creo que deberías decírselo y hacerle ver tus inseguridades.

― ¿Inseguridades?

― Claro. Lo que tienes es únicamente inseguridad de perderla.

― Creo... Creo que tienes razón.

― ¿Perdiste a alguien importante hace tiempo?

― ¿Qué? ― Signum se quedó pensando un rato ―. Si, la perdí. Reinforce era como una hermana para mí y cuando murió yo...

― Y no quieres perder a Shamal tampoco.

― No, no quiero. La amo demasiado, si la perdiera yo...

En ese instante la puerta del consultorio se abrió dejando ver a una sorprendida Shamal que miraba a Signum con sorpresa y tristeza, y dejando a Signum con una cara de temor.

― Etto... Creo que mejor me retiro. Gracias por no ser tan dura al no aceptar mis sentimientos Signum y... ― Panty se había levantado y se dirigía a la puerta ―. Creo que las dejare para que hablen a solas, con su permiso, Signum... Shamal... ― Hizo una reverencia y salió de ahí dejándolas a solas aunque ninguna le haya dicho nada.

― Sha... Shamal... ¿Desde cuándo?

― Desde lo del ramo de rosas. Signum... Perdóname.

― Pe... Perdonarte... ¿Por qué?

― Por cómo me comporte en el almuerzo, pensé que las rosas que las había enviado...

― ¿Quién?

― Ella... ― Shamal bajo la mirada apenada.

― Pues si ella me las envió.

― ¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE? ¿ASÍ QUE SI FUE ESA ZORRA QUIEN TE LAS ENVIÓ? SABIA QUE NO DEBÍA CONFIAR NI EN TI NI EN ESA ZORRA RUBIA...

― Shamal... ― Signum estaba sorprendida por la reacción de Shamal.

― MALDITA SEA PORQUE FUI TAN IMBÉCIL COMO PARA NO DARME CUENTA ANTES...

― Shamal...

― SON UNAS DESGRACIADAS, YO QUE PENSÉ QUE LA CULPA ERA MÍA, POR NO COMPRENDERTE, PERO AHORA VEO QUE SIEMPRE HE SIDO TU ESTÚPIDA ENAMORADA... ERES UNA MALDITA SIGNUM...

― ¡SHAMAL! CONTRÓLATE... ¿DE QUE DIABLOS ESTAS HABLANDO? ― Signum se acercó a Shamal y la tomo por los brazos.

― ¡¿COMO QUE DE QUE?! DE LAS MALDITAS ROSAS QUE TE ENVIÓ FATE.

― ¿Fate? ― Signum estaba cada vez más confundida ―. ¿Testarrosa enviándome flores?

― CLARO... ¿O CREES QUE SOY ESTÚPIDA? AAAAAAAAAAAAAA SI CLARO QUE LO CREES, TU Y ESA ESTÚPIDA DE FATE JUNTO CON LA PUTA DE HAYATE.

― ¡SHAMAL! Testarrosa no me ha enviado ningunas flores, las flores me las envió la chica que acaba de salir.

― ¿Qué? ― Shamal tenía una cara de WTF.

― Lo que oíste. "Suspiro". Ven Shamal siéntate tenemos mucho que hablar y tengo mucho que explicarte.

Ambas se sentaron una frente a la otra, y aunque Shamal no está muy convencida de lo que dijo Signum, algo dentro de ella le decía que la escuchara.

― Haber Shamal, dime... ¿Por qué estás tan molesta conmigo? ¿Qué pasa?

― Tu... Tú y Fate... Tienen algo... Un... Un romance...

― ¿Qué? ¿Quién te dijo eso o porque lo piensas?

― Por tu actitud y la de ella esta mañana en el auto.

― Aaaaaaaaahhhh. Eso. ― Signum se relajó bastante.

― Si eso... ¿Te parece poco que tu compañera de trabajo intente quitarte a tu novia?

― Pero Shamal, entiende entre Testarrosa y yo no hay nada.

― ¿Entonces porque esas miradas cómplices en el auto?

― Por el problema de Testarrosa con Takamachi.

― ¿Problema?

― Sí. Testarrosa está enamorada de Takamachi, pero piensa que ella no es del tipo de Takamachi. ¿Recuerdas lo que nos contaron ayer sobre Takamachi?

― Lo que paso en el comedor con otra chica. ¿Cierto?

― Si eso. Después de eso, Testarrosa salió corriendo del edificio, yo la encontré frente a la zona de entrenamiento y me contó de su problema, de hecho no fue a dormir a su casa se fue con la Almirante Lindy y en el auto Testarrosa no quería que nadie supiera de su problema de amores, por eso me pidió que guardara silencio.

― Oooohhhh...

― Las flores me las envió esa chica rubia que salió hace rato y le estaba diciendo que no aceptaba sus sentimientos, que yo solo tengo ojos para una mujer. Para ti... Shamal... Te amo.

― Signum... ― Signum tomo las manos de Shamal.

― Eres lo mejor que tengo en mi vida y no quiero perderte... No de nuevo.

― Signum... Lo que oí sobre lo que paso con Hayate es...

― Es cierto. Lamento haberte engañado con ella, pero me di cuenta que solo era deseo lo que sentía por la ama.

― ¿Y porque nunca me dijiste nada de eso?

― Por vergüenza... ¿Cómo decirte que te cambie por la ama? Y por sexo no por amor.

― No eso... Lo de tu exceso de energía sexual. ― Signum se sonrojo como semáforo en rojo.

― Bueno... Yo... No es fácil hablar de eso. ¿Sabes?

― Y entonces piensas... ¿Qué yo no soy buena para el sexo?

― Bueno... Yo no dije eso... Es solo que no eres como yo.

― Eres una tontita. Eso no es cierto. ― Signum estaba sorprendida ―. Solo tenías que preguntar para que te dieras cuenta que soy tan o más sexual que tú.

Shamal tomo con ambas manos el rostro de Signum y la acerco para darle un dulce beso, que poco a poco fue aumentando de intensidad... Hasta que el ruido de unas detonaciones las sacaron de su momento feliz...

― ¿Oíste eso? ― Pregunto Signum.

― ¿Fueron detonaciones de pistola?

― Y se oyeron dentro del edificio, vamos Shamal tal vez necesite tu ayuda.

Ambas chicas salieron corriendo en dirección a donde escucharon las detonaciones...

.: Tarjeta de Panty :.

Gracias por ayudarme, y espero aceptes estar rosas que significan amor. Me gustas mucho y espero y aceptes mis sentimientos. TE AMO. Panty Anarchy.

Mientas tanto en las afueras del edificio dos chicas se encontraban en un pequeño parque...

― ¡Ah! ¿Aquí estabas? ― Pregunto la chica que iba llegando hacia otra que estaba sentada en una banca del parque.

― ¿Panty? ¿Qué te sucede parece que te robaron algún juguete sexual?

― Ja, ja, ja... Muy graciosa. No estoy para tus estúpidas bromas Stocking. ― Panty se sentó al lado de su hermana que abrazaba con fuerza a su gato muñeco Honekoneko ―. Además tu tampoco te vez muy bien. ¿Te robaron tu budín del cielo otra vez?

― No, es otra cosa.

― ¿Te batearon?

"Suspiro". Algo así.

― Bienvenida al club, ya somos dos. ― Panty recargo sus codos sobre sus piernas y su rostro sobre sus manos.

― ¿Tu chica rosa?

― Sí. ¿Y a ti tu chica rubia?

― Si, algo así.

Un silencio incomodo se hizo entre las dos, hasta que un ruido se oyó dos pisos por encima de sus cabezas, una de las paredes del edificio frente a ellas había estallado y dos figuras se vieron salir del hueco...