Hola (n.n) aquí de nuevo trayéndoles un nuevo episodio de mi historia, este tiene las dos caras de la moneda, por un lado una pareja llena de amor y felicidad y por el otro una pareja llena de tristeza y dolor, esta algo fuerte en la segunda parte así que espero no ofender susceptibilidades, por lo que vuelvo a decir que esta es una historia para mayores de 18 años. Leeanla y espero sus comentarios. (n.n) Bueno sin mas que decir... Que la disfruten. Bye, bye.
Magical Girl Lyrical Nanoha y Panty and Stocking with Garterbelt no me pertenecen, son propiedad de sus respectivos creadores.
Episodio XXX
Hospital de la Unidad 6. 2 am...
― Hayate. ¿Cómo está?
― Parece que bien, Shamal está ahora con ella. Parece que no fue nada grave.
― ¡Gracias a los Dioses!
― Tranquilízate Fate-chan. Ella es fuerte y lo sabes, esa herida no la matara.
― Lo sé, pero... No puedo dejar de preocuparme por ella.
― Se nota que la amas.
― Como no tienes una idea Hayate.
― Entonces porque no se lo has dicho.
― Por idiota. Pero lo hare ahora, en cuanto tenga oportunidad. No quiero perderla, lo que ha pasado en los últimos días y lo de hoy me han terminado de abrir los ojos.
― Vaya ya era hora. Pensé que tendría que empezar con mis bromas. ¿Recuerdas? ― Decía Hayate con una sonrisa traviesa.
― Claro que lo recuerdo. Como olvidar tan tremenda amenaza de tu parte.
― Ja, ja, ja... Vamos no soy tan mala Fate-chan... ¿O sí?
― No eres tan mala, pero si tiendes a dar miedo algunas veces.
― ¡Oh! Vamos... ¿En serio? ― En ese momento llegaban el resto de los Striker's.
― Fate-san... ¿Cómo está? ― Preguntaba Karo.
― Fate-san... ¿No le paso nada? ― Preguntaba también Erio.
― Estoy bien gracias por preocuparse por mi chicos. ― Respondía Fate al momento que les daba un abrazo a ambos.
― ¿Y la capitana Takamachi? ― Pregunto Karo, y en ese momento llegaban Teana, Subaru y Ginga.
― Esta bien chicos. ― Respondía Hayate ―. Shamal está con ella, aun no sale pero ya me dijo que está estable. En cuanto salga de revisarla nos dará más detalles.
― Menos mal. ― Decía Teana.
― ¡Gracias a los Dioses! ― Decía Subaru.
― En este momento está Vivio con ella. ― Decía Hayate.
― ¿Vivio? ― Preguntaba confundida Fate.
― Sí. Llego hace un rato y pidió ver a Nanoha. Y cuando Shamal le dijo a Nanoha que estaba aquí, pidió verla.
― ¡Oh vaya! ― Decía decepcionada Fate ―. "Fate contrólate, no puedes estar celosa de tu propia hija. Pero Vivio no es tu hija natural. ¿Cómo puedo estar pensando eso? Es mi hija aunque no tenga mi sangre, al igual que de Nanoha. ¡Por los Dioses! ¿Aún no le he dicho que la amo y ya estoy celosa de medio mundo y su abuelita? Sí que estas muy mal Fate. Demasiado mal". ― Pensaba Fate.
― Fate-chan... ¿Estas bien?
― ¡¿Eh?! Ah... Si Hayate, solo un poco preocupada por Nanoha es todo.
― Tranquila. ― En ese momento Shamal salió de la habitación de Nanoha.
― Shamal... Shamal... ¿Cómo esta Nanoha? ¿Está bien? ¿No fue grave? ¿Puedo verla?
― Tranquila Fate. Bien, si, no y sí.
― ¿Cómo?
― Son las respuestas a las preguntas que me hiciste.
― Ahhh, si... Perdón. ― Decía Fate apenada.
― Puedes pasar pero Vivio está dentro, y por ahora solo una persona puede estar a la vez. Puedes pasar pero preguntarle a Vivio si te puedes quedar con ella.
― Muy bien. Gracias Shamal.
Fate toco la puerta y entro con cuidado por si Nanoha aún estaba delicada...
― Bu... Buenas noches. ¿Puedo pasar?
― Si, pasa Fate-mama.
― Hola Fate-chan
― Gracias Vivio. Hola Nanoha. Vivio... ¿Puedo estar con Nanoha un poco? Shamal dijo que no podía haber mucha gente para no estresarla.
― Claro Fate-mama. Ya aclare todo con Nanoha-mama. ― Decía Vivio dándole una gran sonrisa a Nanoha.
― ¿Aclarar?
― Te veo al rato Nanoha-mama. ― Vivio se despidió dándole un beso en la mejilla.
― Nos vemos Vivio y gracias por todo.
― De nada, para eso soy tu hija. ― Vivio le guiño el ojo y se dirigió a la puerta de la habitación, Fate la acompaño hasta la puerta pero entonces...
― Vivio... ― Le dijo Fate a Vivio solo que en voz baja para que solo escuchara ella.
― ¿Si Fate-mama?
― Arreglare todo con Nanoha-mama y regresare a la casa, así ya no te molestaras conmigo de nuevo.
― No te preocupes Fate-mama, sé que lo harás. ― Dijo Vivio y término de salir de la habitación mostrándole una sonrisa a Fate.
― ¿Cómo está tu herida Nanoha? ― Pregunto Fate dándose la vuelta y acercándose a la cama, se sentó en una silla cercana del lado derecho de Nanoha.
― Bien Fate-chan, según dijo Shamal fue una herida limpia, así que no toco nada importante en el hombro, solo que no podre estar en servicio por algunos meses.
― Nanoha tendrá vacaciones forzadas.
― Nyahaha... Algo así. ― Se hizo un silencio en la habitación ―. ¿Qué paso con Scanty? ― Dijo Nanoha seria.
― Logro escapar junto con Kneesocks, y no solo eso. También robaron una Lost Logia.
― ¿Una Lost Logia? ¿Pero cómo entraron a la bóveda?
― Hackearon la cerradura electrónica y descubrieron el código de acceso.
― ¿Y que Lost Logia robaron?
― La que traje de Daten City.
― ¿Y porque esa?
― Bueno veras lo que paso es que... ― Fate le explico con todos los detalles lo que habían hablado en la oficina de Hayate ―. Y lo peor de todo... Es que robaron mi auto.
― ¿Tu hermoso deportivo negro?
― Si ese exactamente. ― Decía Fate con una cara de tristeza fingida.
― Nyahaha... Pobre de Fate-chan. ― Nanoha quedo pensativa un momento ―. Vaya, quien diría que los ángeles existen.
― Si pero estos no son como los esperábamos. ¿No te digo lo que hizo Panty? Todas nos quedamos sorprendidas por eso.
― Nyahaha... Me imagino la cara de Hayate-chan.
― Sí. Yo estaba sorprendida, pero si no hubiera sido por eso me hubiera muerto de risa. Ja, ja, ja...
― Así que Scanty si era un demonio de verdad... ― Dijo Nanoha poniendo una cara seria y triste.
― Sí. ¿Por qué lo dices en ese tono?
― Veras Fate-chan. Desde que la conocí, algo... Algo hizo que me rindiera a ella. No sabía que era, pero... No podía controlarme. Cuando ella estaba cerca de mí, mi cuerpo no respondía y... Aunque no estoy orgullosa de ello... Deje que me tocara varias veces. ― Decía Nanoha mirando sus manos y jugando con sus dedos apenada, Fate no lo podía creer.
― Entonces... Estas marcas en tu cuello son... ― Decía Fate tocando el cuello de Nanoha.
― Sí. Fate-chan... Son mordidas que me dio ella cuando la deje acercarse mucho a mí, anoche.
― ¡¿Entonces...?! ¿Tú y ella...? ― Preguntaba Fate con miedo a la respuesta.
― ¡NOOOO! Claro que no... Pero he de admitir que estuve a punto. De no haber sido por Vivio ahora mismo ni siquiera tendría el valor de contártelo.
― ¿Y porque no lo hiciste? Se notaba que te gustaba. ― Decía Fate con un nudo en la garganta y otra vez con ese sentimiento de derrota.
― Porque no la quería Fate-chan. Supongo que solo era atracción que ella provocaba por ser un demonio.
― Y... Hay... ¿Hay alguien que te guste?
― Si lo hay. ― Decía Nanoha ruborizada ―. Es la persona más linda, maravillosa, hermosa, tierna, cariñosa y detallista que jamás he conocido. La conozco desde los 9 y siempre me a cuidado y se a preocupado por mí y... Yo he sido una tonta al no darme cuenta de todos esos detalles hacia mí.
― ¿Conozco a esa persona? ― Preguntaba Fate preocupada de haber perdido sin siquiera haber hecho un movimiento.
― Si, la conoces. Esa persona es rubia, con una coleta y hermosos ojos rojos. ― Decía Nanoha con una sonrisa traviesa.
― Ahh. Ya veo. ― Decía Fate derrotada ―. ¿Y Yuuno lo sabe?
― ¿Yuuno-kun? ¿Qué tiene que ver Yuuno-kun con todo esto?
― Pues me estas describiendo a la persona que te gusta y todo lo que me has dicho es solo la descripción de Yuuno. ― Fate bajo la mirada y tratando de ocultar sus ojos. Su voz sonaba entrecortada y las lágrimas pujaban por salir.
― Fate-chan tonta. ― Decía Nanoha tratando de confortarla.
― ¿Cómo? ― Fate levanto la mirada para ver a Nanoha a los ojos.
― Fate-chan... ― Nanoha tomo la mano de Fate con su mano sana ―. ¿Desde cuándo Yuuno-kun tiene los ojos rojos? ¿Qué yo sepa los tiene verdes?
― Je, je, je... Es cierto perdona Nanoha, yo... ― Fate se limpiaba las lágrimas.
― Fate-chan... Esa persona tan maravillosa que describo, que siempre ha estado cuidándome y velando por mí, que siempre ha sido un ser maravilloso conmigo... Eres tú.
― ¿Nanoha? ― Fate no podía creer lo que oía.
― Fate-chan... Te amo. Pero fui tan estúpida como para no darme cuenta de eso. Tenía miedo de perder tu amistad, de que me vieras como una cosa rara y te alejaras de mí. Además tenía miedo de lo que los demás dijeran, especialmente mis padres. Pero ya me canse de darle vueltas al asunto, de correr y tratar de cambiar este sentimiento, ya que es imposible. Mientras más trataba de ser indiferente contigo y no sentir esto por ti, más grande se hacía. Hasta el punto de ya no caber en mi pecho y tenia de decirlo. Tenía que decírtelo. No importa lo que pase de ahora en adelante. Si mi corazón es lastimado, saldré adelante y seguiré mi camino, ya lo he hecho varias veces, solo... Que tal vez. Esta vez tenga que salir adelante sola, sin tu apoyo. Si te incomoda mi sinceridad... Lo siento... Pero no podía callarlo más. ― Nanoha había dicho todo mirando su mano sujetando la de Fate, no tenía el valor de verla a la cara pero cuando el silencio fue lo único que escucho, tuvo que levantar la mirada ―. ¿Fate...? ¿Fate-chan? ¿Estas...? ¿Estas llorando?
― Nanoha... Yo... Yo... ― Las lágrimas de Fate brotaban sin parar.
― Lo... Lo siento Fate-chan no debí decirte nada de esto pero ya no podía callarlo, perdona no volveré a tomar este tema olvídalo. ― Nanoha desvió la mirada e intento alejar su mano pero algo se lo impidió ―. ¿Fate-chan?
― Nanoha... También... También te amo.
― ¿Qué? ― Nanoha no creía lo que había oído, pensaba que era un sueño, solo una creación de su desesperado corazón que deseaba oír esas palabras.
― Desde que te conocí... Sentí algo especial por ti. No sabía que era hasta que cumplí los 16. Ahí me di cuenta que ese sentimiento... Era amor. Me había enamorado de mi mejor amiga y tenía miedo de decírselo.
― ¡Fate-chan!
― Tenía miedo a perderla. A perder el único soporte que me tiene atada a este mundo después de perder a mi madre y a mí hermana. Tenía miedo de volver a caer en la oscuridad de mi corazón si ella se alejaba de mí. Por eso nunca le dije nada a Nanoha. Por miedo perderla. Tenía miedo de que me vieras como un bicho raro y me alejaras de tu lado. Pero tampoco podía callar más. Cuando te vi con Scanty en la cafetería aquel día... Pensé que te había perdido y salí corriendo de ahí sin mirar atrás. Vagué toda la tarde, hasta que decidí quedarme en casa de Oka-san. Así no tendría que verte y no te diría cosas de las que luego me arrepentiría.
― Por eso no llegaste a dormir a la casa y ni pensabas volver.
― Así es Nanoha. Perdóname. Fui muy egoísta pero pensé que ya te había perdido.
― No te preocupes Fate-chan. Ahora aquí estamos las dos, juntas, y nunca nos separaremos de nuevo.
― Nanoha... Yo...
Nanoha tomo la mejilla de Fate y la acerco a su rostro, eliminando toda la distancia que había entre ellas para darle un dulce y tierno beso en los labios, esos labios que ambas tanto habían deseado probar. Se separaron y juntaron sus frentes disfrutando el momento.
― Creo que fuimos un par de tontas. ¿Verdad Fate-chan?
― Creo que sí. Porque según se. Todos en la unidad sabían que nos gustábamos solo nosotras no.
― ¿Cómo que todos lo sabían? ― Pregunto Nanoha alejando sus frentes.
― Bueno... Antes de salir a Daten City, Hayate me dijo que tenía todo el tiempo de la misión para pensar como declarármele a Nanoha, o si no ella me haría bromas sobre mi amor secreto hacia ti de por vida.
― ¡Huy! Eso sí que da miedo.
― ¿Verdad? Y ayer, salí con Ginga al cine y a cenar...
― ¡¿SALISTE CON GINGA A CENAR Y AL CINE?! ― Preguntaba Nanoha asombrada y molesta.
― Tranquilízate Nanoha. Lo hice porque quería olvidarme de este sentimiento por ti, pero... Después de hablar con ella y de contarme la historia de amor de Teana y Subaru, comprendí que no podía permitirme el perderte. Así que volví a buscarte, y hasta deje a Ginga votada en el parque. Que no fue nada correcto por cierto.
― ¿En serio la dejaste votada en medio del parque? ¿Sola? ― Nanoha se sentía orgullosa por oír eso, en ese momento se sentía más importante que nadie en el mundo.
― Sí. Solo te tenía a ti en mente cuando la bese... ― Fate dejo de hablar de pronto quedándose de piedra ―. "Buena la hiciste Fate. No debiste decir eso. Espero que no lo tome a mal. No quiero que se enoje conmigo". ― Pensaba Fate.
― ¡LA... BE-SAS-TEEEEEE! ― A Nanoha le brotaba un aura negra.
― "Demonios. Lo sabía". ― Pensaba Fate asustada, pero en ese momento... ― Además... No tienes derecho a molestarte Nanoha. ¿Olvidas lo que hiciste con Scanty? Eso sí que fue más que un simple beso. ― Contrataco Fate en una jugada astuta.
― ¡¿AAAHHHH?! ― Decía Nanoha asustada y apenada.
― "Touche". ― Pensaba Fate.
― Bueno... Yo... No...
― Je, je, je... Olvidemos eso Nanoha. Pero dime una cosa.
― ¿Si? ¿Qué cosa?
― ¿Cómo te diste el valor para decirme lo que sentías por mí?
― Hable con Arĝento-chan...
― ¿La chica de cabellos plateados de la Legión XXIII?
― Si ella. Bueno, resulta que ella está enamorada de Ketzal pero... No es una chica normal.
― ¿Cómo?
― Ella es un dragón que fue convertida en humano pero... A la vez es hermafrodita.
― ¡Wow! ¿Y porque hermafrodita?
― Su raza de dragones es hermafrodita y al convertirla en humana eso no desaprecio.
― Pues no lo parece yo pensé que las hermafroditas serían más... Masculinas.
― Lo sé, también lo pensaba pero ella es muy femenina. Pero bueno. Lo que pasa es que por eso ella no se atreve a decirle nada a Ketzal a pesar que esta perdidamente enamorada de él, pero no se lo dice porque ya se dio por vencida y dice que jamás se lo dirá. Cuando oí su historia pensé que yo podría terminar como ella, así que me decidí a decírtelo, pero al ir a tu oficina, Scanty me intercepto y bueno... El resto como dicen, es historia.
― Vaya, pues qué bueno que nos hicieron ver la realidad, sino aun estaríamos negando nuestros sentimientos y huyendo la una de la otra.
― Cierto. Que tontas fuimos.
― Demasiado. ― Un silencio cómodo se formó entre ellas hasta que Fate hablo ―. Por cierto Nanoha. Tengo una pregunta que te he querido hacer desde que llegue.
― ¿Qué pasa Fate-chan?
― ¿De que hablaban tú y Vivio?
― A eso... Nyahaha... ― Nanoha reía nerviosamente.
― ¿Nanoha...?
― Bueno... Me estaba reclamando.
― ¿Reclamando? ¿Qué cosa?
― El que estuviera enamorada de ti y no te lo hubiera dicho. ― Nanoha se sonrojo de nuevo.
― ¿Cómo? ¿Ella sabía que tu...?
― ¡Pero yo no se lo dije!
― ¿Eh?
― Supongo que ella lo adivino sola.
― ¿No te lo dijo?
― Se lo pregunte y cuando me iba a responder llegaste tú.
― Ahora entiendo.
― ¿Qué cosa?
― Lo que me dijo Vivio al salir. Vaya esa niña sí que es lista. Las torpes siempre fuimos nosotras.
― Explícate, no te entiendo nada Fate-chan.
― Veras ayer cuando fui a recogerla a la escuela, tuve un problema con ella, nos gritamos y ella me dijo que me odiaba.
― ¿Qué? Pero... ¿Por qué?
― Porque solo decía mentiras, y creo que eso lo dijo porque también sabía que yo estaba enamorada de ti y que lo negaba.
― ¿Quieres decir? ¿Qué Vivio sabía que las dos nos queríamos?
― Supongo que sí. ¿O tú crees que no?
― Si tienes razón. Supongo que ella lo supo todo el tiempo desde que empezó a vivir con nosotras.
― Sí. En verdad que es una niña muy especial. Sabes... No me arrepiento de haberla adoptado como mi hija... Bueno más bien bajo mi tutela.
― Cierto. Legalmente yo soy su madre y tu su tutora, aunque a las dos nos diga mama.
― Sí. Pero... Tal vez eso podamos cambiarlo en el futuro. ¿No crees Nanoha? ― Decía Fate con tono pícaro.
― ¿Cambiarlo? ¿Cómo?
― Bueno... Supongo... ― Fate estaba poniéndose nerviosa ―. Que debería empezar por el principio, como se debe.
― ¿De qué hablas? ― Fate se levantó y tomo la mano sana de Nanoha entrelazando sus dedos.
― Nanoha... Te... Te gustaría ser... Ser mí... Mi... Mi... ― Fate estaba tan nerviosa que no le salían las palabras.
― ¿Tu...?
― Mi... Mi novia...
Nanoha no podía creer lo que le decía Fate. Si este era un sueño no quería despertar jamás, era lo mejor que la había pasado toda su vida después de conocer a Fate claro.
― Pensé... Que yo te iba a decir esa frase.
― Bueno me adelante. Je, je, je... ¿Y bien? ¿Qué Dices?
― Que si Fate-chan... Si quiero ser tu novia, pero con una condición.
― ¿Condición? ¿Cuál?
― Que tú también seas mi novia. ― Nanoha se había ruborizado.
― Eso es lógico Nanoha, si no lo fuera, no te lo estaría pidiendo.
― Vamos Fate-chan cúmpleme mi capricho. ¿Sí?
― Ok. Está bien, lánzala.
― Fate-chan... ¿Quieres ser mi novia?
― Mmm... No se... Creo que Ginga no es nada fea y muy buen partido, tal vez debería intentar con ella una segunda vez. ― Decía Fate solo por molestar a Nanoha.
― ¿Serias capaz de engañar a tu novia así Fate-chan? ― Decía Nanoha entrecerrando los ojos amenazadoramente.
― Bueno tal vez con Ginga no. ¿Pero qué tal Panty? Tiene muy buen cuerpo.
― ¡FATE-CHAN!
― ¡JA, JA, JA, JA...! Vamos Nanoha. ¿En verdad crees que te engañaría con alguien? ― Fate tomo el rostro de Nanoha con ambas manos ―. Para mi tú lo eres todo y no hay mujer más hermosa que mi bella Nanoha.
― Fate-chan... ― Nanoha se había ruborizado.
― Y sí. Si quiero ser tu novia Nanoha. ― Fate redujo la distancia entre sus rostros para depositar un tierno y dulce beso que sellaría su promesa de amor.
Mientras tanto desde la puerta, dos pares de ojos indiscretos miraban la escena con una enorme sonrisa de satisfacción en sus rostros. Su plan había funcionado y por fin Fate y Nanoha estaban juntas. Una de las figuras, la que estaba más arriba, toco la cabeza de la otra con el dedo, haciendo la seña de que se fueran y dejaran a las dos tortolitas solas y así lo hicieron, cerrando la puerta con cuidado para que no las descubrieran.
― Parece que tu plan funciono. No pensé que lo lograrías.
― Vamos con quien crees que estás hablando. Yo soy única e inigualable.
― Si ya bájale la espuma a tu chocolate.
― Je, je, je... Pero tu amenaza también tuvo su efecto, si no Fate-mama jamás hubiera siquiera pensado en decirle algo.
― ¿Apoco soy tan mala? Fate-chan me dice que si lo soy. ¿Tú que piensas Vivio-chan?
― No eres mala tía, pero... Algunas veces si asustas. ¿Recuerdas aquella vez en el zoológico?
― ¿A tu cita con Einhart? Claro cómo olvidarla, fue memorable.
― ¡¿Memorable?! ¡Casi nos matas del susto!
― Vamos pero al final estuvieron juntas y abrazadas todo el rato.
― Y como no estarlo. Estar encerradas en una jaula y tener a toda una manada de leones frente a ti viéndote como su próxima cena no es para menos.
― Pero al final Zafira las saco de ahí.
― Si, justo cuando dos leonas se lanzaron contra nosotras. Además si mal no recuerdo, todos te regañaron por hacer semejante barbaridad con dos niñas inocentes. Tienes suerte que Fate-mama y Nanoha-mama no se hubieran enterado o ya estarías tres metros bajo tierra.
― Mmm... En eso tienes razón. Creo que será mejor que ya no mencionemos eso, ya suficiente castigo tuve con el que tu abuela Lindy me puso como para que tus "futuras" madres me maten.
― ¿Ayudarle a Yuuno un mes en la biblioteca infinita fue suficiente castigo? Vaya y yo que pensé que había sido suave contigo Hayate. ― Hablo una voz detrás de Hayate.
― ¡ABUELAAAAA!
― ¡Almirante Lindy! ¿Cómo... Cómo está? ― Decía Hayate dándose la vuelta asustada.
― Bien Hayate, Gracias. Hola corazón. ¿Cómo estás? ― Decía Lindy cargando a Vivio.
― Bien y muy feliz.
― ¿Así? ¿Por qué si se puede saber?
― Fate-mama y Nanoha-mama por fin son novias.
― ¡Vaya! Ya era hora que esas dos se dijeran los que sienten.
― Si en verdad que son bastantes lentas, espero no salir como ellas.
― No creo. Tú si sabes lo que sientes por Einhart. ¿O no?
― Claro que si abuela. La amo pero... No sé si ella sienta lo mismo por mí.
― ¿Y cuál es la solución?
― Decirle lo que siento y esperar que suceda lo mejor, así como mis mamas.
― Exacto. Ahora será mejor que nos vayamos a casa es muy tarde... O temprano según lo veas.
― No abuela, quiero estar cerca de Nanoha-mama por si necesita algo.
― Mmm... Bueno entonces... ¿Qué tal si vamos a comer algo?
― Siiiiiiiiiii... Tengo hambre.
― Entonces vamos. ― Lindy bajo a Vivio y la tomo de la mano para dirigirse al comedor, pero antes... ―. Hayate. ¿Las encontraron? ― Pregunto Lindy cambiando a un semblante sumamente serio.
― Aun no. Es como si se las hubiera tragado la tierra.
― Pues sigue buscándolas, mueve cielo, mar y tierra y encuéntralas. Recupera esa Lost Logia y especialmente encárgate de atrapar a la que lastimo a mi nuera.
― No se preocupe Lindy-san las atraparemos.
― Muy bien. ― Cambiando su semblante serio a uno alegre ―. Vamos Vivio tengo ganas de un café.
― Yo también. ― Decía Vivio.
― No... Tú no puedes tomar café, eres una niña.
― Pero abuelaaa...― Decía Vivio haciendo puchero.
― Nada, nada... Tomaras chocolate mejor.
― ¡Siiiiiiiiiiiiiii! Chocolate. ― Ambas se dirigieron al comedor ―. ¿Abuela crees que se casen?
― ¿Quiénes?
― Pues Nanoha-mama y Fate-mama
― Hay espero que sí, y si lo hacen, me encargare de hacer una boda única, será preciosa con muchas flores y arreglos y dos hermosos vestidos de novia...
― Te gusta mucho organizar eventos. ¿Verdad abuela?
― ¿Se nota mucho?
― Si bastante. Hiciste lo mismo con la boda de tío Chrono.
― Bueno que puedo hacer, era la boda de mi único hijo. Tenía que ser estupenda.
― ¿Y Fate-mama? ¿No es tu hijo?
― Ella es mi hija. Y al ser ella mi única hija, también tiene que tener una boda estupenda.
― Hay abuela, ja, ja, ja... ― Ambas siguieron platicando hasta desaparecer en una esquina.
Momentos antes, cuando Fate entro en la habitación con Nanoha, al otro lado del pasillo, dos chicas hablaban sobre ciertas chicas metiches...
― Algunas veces si que dan miedo.
― Sí. Vivio y la ama algunas veces son tan idénticas que da miedo la sola idea de tener otro mapache como la ama.
― Cierto. Espero que Nanoha y Fate la controlen y no termine como Hayate.
― Sé que es mucho pedir y mas siendo tan pronto pero... ¿Algún día tendrás el mismo respeto por la ama que antes?
― No me pidas milagros Signum... Sabes que después de lo que paso no le tengo tanto respeto como antes y no será fácil que lo recupere.
― Lo sé. Y no te lo volveré a pedir, ambas tenemos que esperar que le tengas de nuevo la confianza de antes, porque sé que la ama también siente que te traiciono y aunque me pidió que la ayudara a que la perdonaras, no te puedo forzar.
― Claro que no puedes Signum. Yo la perdonare cuando Hayate haga lo suficiente para que mi respeto por ella vuelva a ser el de antes.
― Pues espero y lo logre, porque así como actúa, no creo que lo logre pronto.
― Claro que no y menos si sigue pervirtiendo a Vivio-chan.
― Espero que Takamachi y Testarossa no se den cuenta o tendremos que buscar una nueva dueña para el tomo del cielo nocturno.
― ¿Quién iba a decir que esas chicas serían tan peligrosas?
― ¿Tamakachi y Testarossa?
― No, las chicas que hirieron a Nanoha y causaron tantos daños.
― Cierto, parecían inofensivas.
― Si, hace mucho que no tenía tanto trabajo, por fortuna nadie murió pero si tuve demasiados heridos graves.
― Aunque...
― ¿Qué pasa Signum? ― Shamal se acercó a ella y la abrazo por la cintura.
― Después de la explosión del tanque de oxígeno, pude ver como una de ellas veía las llamas asustada.
― Quieres decir... ¿Qué no esperaba ese resultado?
― Es lo que me pareció.
― ¿Ahora dirás que son buenas chicas y que hicieron todo eso por algún otro motivo?
― No las justifico Shamal, pero no se veían tan amenazantes como otros enemigos que hemos tenido.
― Bueno... Espero que tu juicio sea tan acertado como siempre. ― Shamal se recostó en el hombro de Signum y ella la abrazo.
― Te amo Shamal.
― Y yo a ti Signum.
― Ya estuvo no cuenten dinero delante de los pobres.
― No seas amargada Vita. Ya encontraras a tu media naranja... ¿O acaso será medio limón?
― ¿Qué? Vaya sí que debes de estar muy contenta. ¿La gran y siempre amargada Signum haciendo una broma? ¿Shamal que le diste?
― ¿Yo? Nada... ¿Segura que eres Signum, la original? ― Decía Shamal que se había alejado un poco de Signum sorprendida pero sin soltarla de la cintura.
― Ya está bien. No siempre tengo que ser tan amargada. ¿O sí?
― Es solo que tú no eres del tipo expresiva cariño. Eres más bien... Reservada. ― Decía Shamal.
― ¿Y por eso tengo que abstenerme de hacer una broma? Además, solo tienes que poner un poco más de esfuerzo para obtener lo que tanto quieres Vita.
― ¿A qué te refieres con eso Signum? ― Signum miro al frente y señalo con la mirada para que vita viera hacia una Hayate que estaba hablando con Vivio y la Almirante Lindy, lo cual hizo que se ruborizada y mirara en otra dirección ―. No entiendo de qué hablas.
― Vamos Vita, a excepción mía, tu eres más expresiva aunque quieras ocultarlo.
― Sigo sin entenderte. ― Vita seguía ruborizada.
― Vamos Vita, se te nota a leguas que te gusta la ama.
― ¿Qué? ¿Eso es cierto? ― Preguntaba Shamal.
― ¡Qué no es cierto! Hayate... Que diga la ama es solo eso, mi ama, y por eso es que me preocupa y la protejo igual que ustedes.
― Bueno ahora que recuerdo, desde que la conoces siempre te has preocupado mucho por ella. ¿Signum recuerdas la primera vez que Hayate se puso mal y que fuimos a verla al hospital?
― Claro. Vita estaba tan preocupada que no dejaba de llorar. ― Vita se puso aún más roja si se podía.
― Es solo que acabábamos de conocerla y ella nos dio una familia, algo que ningún otro de nuestros amos nos había dado y por eso es que me preocupaba más.
― Vita... Tienes que ser más sincera con tus sentimientos. Mírame a mí. Por mi idiotez casi pierdo a la mujer que amo. ― Decía Signum abrazando más a Shamal ―. No cometas el mismo error.
― Pero... ― Vita se quedó pensando en las palabras de Signum.
― Tienes que dejar de tener miedo Vita, solo así podrás tener todo lo que sueñas. Y disculpen por la intromisión, pero no podía quedarme callada.
― Hola Fiusha, hola Aixa. ― Respondió Shamal.
― Hola Capitana, Comandante. ― Respondió Signum, a lo que ambas chicas asintieron con un ligero movimiento de cabeza.
― ¿Cómo sigue todo? Ketzal nos dijo que las hermanas Anarchy estaban aquí y que todo el alboroto fue causado por las hermanas demonio.
― Así es Comandante. Todo esto fue causado por esas dos chicas.
― ¿Cómo esta Nanoha? ― Pregunto Fiusha.
― Bien la herida no fue grave pero si atravesó su hombro. ― Respondió Shamal.
― ¿Y las hermanas demonio? ¿Las encontraron? ― Pregunto Aixa.
― Aun no. Tenemos varios escuadrones buscándolas incluyendo a las hermanas Anarchy, pero aun no dan con ellas, es como si hubieran desaparecido. ― Respondió Signum.
― Nadie desaparece Signum, solo saben esconderse muy bien. ― Decía Aixa.
― ¿De qué hablan? ― Preguntaba Hayate que se unía a la conversación.
― Hablamos sobre las hermanas demonio, no sabíamos que esas brujas estaban aquí. ― Respondió Fiusha.
― Si, en verdad que causaron muchos problemas.
― Nos dice Signum que aún no las encuentran. ― Dijo Aixa.
― Si, pero ahora tenemos que darle más vapor a ese asunto, Lindy-san quiere que las atrapemos los más pronto posible, que recuperemos la Lost Logia y que capturemos a la que hirió a Nanoha-chan.
― Entonces necesitaras más ayuda Hayate. ― Dijo Aixa.
― Sí. ¿Tú y tu hermano nos ayudarían a buscar?
― Con gusto Hayate, solo dinos que hacer.
― Muy bien.
.: Punto de Vista de Scanty y Kneesocks :.
Después de los estallidos de los dos tanques de oxígeno, Kneesocks tomo a su hermana y saltando entre los escombros lograron salir de ahí con rasguños leves. Corrieron por los pasillos del edificio hasta llegar al estacionamiento y empezaron a buscar un vehículo con el cual huir.
― Tenemos que salir de aquí de alguna manera.
― Kneesocks ese auto, parece deportivo seguro es rápido.
― ¿Pero cómo lo encendemos?
― Faz, faz, faz...
― Fastener... ¿Tú puedes encenderlo? ― Le preguntaba Kneesocks, y el asentía con la cabeza.
―¡ENTONCES ABRELO CUCHARACHA ROSADA! ― Le gritaba Scanty.
Fastener abrió el auto y lo encendió con gran facilidad. Todos subieron y salieron de ahí lo más rápido posible para poder escapar. Sin embargo la frustración y el estrés del momento estaban empezando a hacer estragos en la mente de una de las hermanas.
― ¡MALDITA SEA! ¡MALDITA SEA! ¡MALDITA SEA! ― Gritaba una histérica y frustrada Scanty.
― ¡¿QUE FUE LO QUE PASO SCANTY?! ¡¿QUE HICISTE PARA QUE NOS DESCRUBRIERAN?! ― Le reclamaba Kneesocks.
― ¡YO NO HICE NADA! ¡FUERON ESAS PERRAS DE FATE Y NANOHA!
― ¿Perras? Veo que no se te hizo con Nanoha. ― Decía Kneesocks con algo de burla en su voz, la cual noto Scanty.
― ¡ELLA ERA MÍA. Y ME DESPERECIÓ...! ― Decía Scanty tomando a Kneesocks de la corbata ―. ¡NADIE DESPRECIA A SCANTY! ¡LO QUE YO QUIERO LO CONSIGO O NO SERA DE NADIE! ¡ESPECIALMENTE SI SE TRATA DE UNA MUJER! ¡NINGUNA MUJER ME DESPRECIA!
Scanty dejo de sujetar a Kneesocks de la corbata y ahora la sujetaba del cuello. Apretaba su cuello con fuerza debido a la desesperación que sentía, Scanty estaba completamente fuera de sí, en sus ojos solo el odio y la cólera se reflejaban, si antes solo tenía la apariencia, en ese momento era un demonio completo. Scanty empezó a lamer el cuello de Kneesocks sin soltarla. Kneesocks respiraba con dificultad debido a la presión en su cuello e intentaba zafarse del agarre de Scanty, pero su fuerza era mayor. Con su mano libre Scanty empezó a apretar y a sobar uno de los pechos de Kneesocks, lo hacía sin pudor ni recato, obteniendo una mezcla de gemidos de dolor y placer por parte de Kneesocks. Scanty lamia y mordía el cuello de Kneesocks, algunos de esas mordidas estaban dejando marcas profundas, Kneesocks solo intentaba acallar sus gemidos de dolor mordiéndose los labios. Scanty con ambas manos, literalmente le arranco el saco a Kneesocks, haciendo que los botones salieran volando por todo el asiento trasero, Scanty se lanzó a comer los pechos de Kneesocks sobre la blusa, mordiendo y chupando sus pechos con igual agresividad que en el cuello. Arrojo la corbata hacia el hombro de Kneesocks y con igual agresividad, arranco la blusa, haciendo que también solo se oyera el ruido de la tela rasgándose y de los botones golpear por todos lados. De igual forma arranco el sostén de Kneesocks dejando sus pechos al aire, y con agresividad y desesperación empezó a morder y chupar sus pechos. Kneesocks sentía las mordidas en sus pechos lo que le provocaba algo de dolor, sentía placer pero no como en otras ocasiones. Esta vez Scanty estaba poseída por el deseo y el odio, y lo que le hacía era solo el desfogue de su frustración y Kneesocks no sabía cómo responder a eso. Entonces literalmente estaba dejándose violar por Scanty pero no tenía la fuerza para evitarlo.
Scanty se separó de Kneesocks y tomando sus piernas la jalo hasta acostarla por completo en el asiento del auto. Metió su mano bajo la falta de Kneesocks y arranco su ropa interior de un solo tirón, rompiéndola y causándole rasguños a Kneesocks en su piel, pero ella solo se volvió a morder los labios para evitar un grito de dolor, aun así sintió como una pocas gotas de lo que supuso seria sangre escurrían por su piel. Scanty subió su falda y se quitó su ropa interior. Volvió a lanzarse sobre los pechos de Kneesocks volviéndolos a devorar con desespero, esta vez Kneesocks obtuvo un poco de fuerza e intento alejar a Scanty, pero ella tomo las manos de Kneesocks, las sujeto con su mano izquierda y las puso sobre la cabeza de Kneesocks, volviendo a sus pechos y lastimándola de nuevo. Kneesocks ya estaba asustada por el comportamiento de su hermana. Nunca la había visto así, ni se había comportado de esa forma. El trato que le estaba dando Scanty ya le estaba produciendo dolor en sus pechos, ya no era nada agradable.
― ¡NOOOOOOOO! ¡PARA POR FAVOR, ME LASTIMAS! ― Decía Kneesocks con lágrimas en sus ojos.
Los gritos de Kneesocks caían en oídos sordos, solo aumentaban el deseo de Scanty y sus caricias se volvían más rudas y agresivas. Aun sujetando a Kneesocks con su mano y con sus manos sobre la cabeza de esta, Scanty puso su mano libre sobre la intimidad de Kneesocks y empezó a frotarla con desespero. Al principio al toque fue excitante para Kneesocks pero el toque brusco con el que lo hacía hizo que esa agradable sensación desapareciera pronto, provocando desagrado y malestar en su intimidad, lo que solo hizo que los quejidos de Kneesocks aumentaran así como sus suplicas de que parara. Pero eso solo hacía que Scanty fuera más ruda con su hermana. Por alguna extraña razón lo estaba gozando. Ya habían tenido sexo salvaje algunas ocasiones, pero esta vez era diferente, la estaba poseyendo, la estaba obligando y pensó que eso era justamente lo que quería hacer con Nanoha, hacerla suya aunque fuera a la fuerza y le hubiera hecho lo mismo que le estaba haciendo a Kneesocks en ese momento. Su mente en ese momento termino por nublarse por completo y lo único que vio no fue el rostro de su hermana si no el de Nanoha, la veía ahí sometida a ella, suplicando que parase e imagino la cara de Fate al enterarse que su amada Nanoha había sido suya, eso hizo que su deseo de venganza hacia Fate aumentara y haría a Nanoha suya así tuviera que matarla en el proceso. Sin más Scanty introdujo dos dedos en la intimidad de Kneesocks de un solo golpe, lo que provoco que un sonoro grito saliera de los labios de su hermana, pero para Scanty el oír gritar a Nanoha la enloquecía y siguió metiendo y sacando los dedos de la intimidad de la que ella suponía era Nanoha. Mientras sus dedos entraban y salían de la intimidad de Kneesocks, su boca buscaba sus pechos, lamiéndolos, chupándolos y mordiéndolos con desespero lo que provocaba que dejara marcas en sus pechos y más dolor en Kneesocks.
― ¡PARA POR FAVOR...! ― Las lágrimas caían por el rostro de Kneesocks como dos ríos embravecidos.
― ¡SERAS MÍA TE GUSTE O NO NANOHA! ― Scanty le dio una sonora bofetada a la que suponía era Nanoha, provocando que unas gotas sangre botaran hacia los asientos y que un hilo de sangre saliera de la boca de Kneesocks y Scanty volvió a introducir sus dedos en la intimidad de Kneesocks con violencia.
― ¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! ― Grito Kneesocks.
Kneesocks sabía que Scanty no era ella misma, que su mente estaba invadida por la sed de venganza y que veía en ella a Nanoha y que pensara que era a ella a quien estaba violando, aunque intentaba librarse con todas sus fuerzas de su agarre, Scanty quien sabe de dónde había sacado una fuerza sobre humana, Kneesocks estaba a su merced. Los movimientos y besos de Scanty eran más bruscos ahora que había dominado por completo la voluntad de Nanoha, pero la verdad era que con la bofetada había provocado que Kneesocks se sumiera en una especie de trance, como dicen se había ido a su lugar feliz dentro de su mente para ya no seguir viviendo esa violación por parte de su hermana, que aunque seguía amándola la estaba destrozando por dentro. Su mirada perdida, sus ojos sin vida, las lágrimas brotaban sin detenerse y su cuerpo sin voluntad era todo lo que quedaba de Kneesocks mientras Scanty seguía cada vez con más fuerza. El dolor era insoportable, aun dentro de su lugar feliz Kneesocks seguía sintiendo como su intimidad era destrozada y sus pechos mordidos hasta hacerlos sangrar al igual que su intimidad. Hecha un ovillo solo deseaba que eso terminara pronto y la dejara ir para que el dolor desapareciera. Scanty acomodo su intimidad en la pierna derecha de Kneesocks y empezó a frotarla contra la pierna de esta, cada vez más rápido, los movimientos de Scanty se hacían más violentos y desesperados. Después de un rato de ese movimiento frenético el clímax estaba próximo, tanto Kneesocks como Scanty lo sabían, una desea que llegue para poder terminar con ese tormento, la otra, para poder gritar a los cuatro vientos que Nanoha era por fin de ella. Por fin el tan esperado clímax llego. Scanty introdujo de un golpe los dedos en la intimidad de Kneesocks al momento que el clímax invadía sus cuerpos, Scanty apretaba su intimidad contra la pierna de Kneesocks, mientras su mano era bañada por los líquidos de Kneesocks que inconscientemente también tenía su propio orgasmo. Scanty se dejó caer sobre el cuerpo maltrecho de Kneesocks con los ojos cerrados para recuperar el aliento y la compostura.
Minutos después, Scanty recupero control de su cuerpo y su mente, su respiración era tranquila y pausada. Era como si hubiera despertado de un trance o un mal sueño. Lo único que recordaba era haber obligado a Nanoha a ser suya, pero extrañamente se sentía desahogada y satisfecha, como si en verdad lo hubiera hecho o hubiera tenido una sesión de sexo salvaje. No recordaba donde estaba o que había pasado en los minutos que habían pasado... ¿O serian horas? Después de intentar obtener respuestas en su aun confundida mente, percibió muy levemente un movimiento rítmico bajo de ella. ¿Qué es ese movimiento? ¿Y ese sonido tan tranquilizador? Scanty no tenía fuerzas para moverse, ni siquiera para abrir los ojos. Pero ese movimiento y ese sonido se le hacían muy familiares. Haciendo gala de la poca fuerza que le quedaba logro abrir los ojos y alcanzo a ver un asiento, una ventana y luces pasar sobre ella. ¿Qué era? ¿Dónde estaba? Aún seguía muy confundida. Poco a poco su mente se fue aclarando y recordó la batalla y su huida en el auto robado.
― "¿Entonces estoy en el auto? ¿Pero porque me siento tan agotada?" ― Pensaba Scanty aun tratando de atar todos los cabos que su cabeza no le permitía.
Siguió recostada en ese mismo lugar mientras que su cuerpo y su mente lograban recuperarse, pero el sueño logro vencerla y el cansancio la obligo a caer dormida. En sus sueños Scanty empezó a sentirse extrañamente mal, el corazón le dolía y algo le decía que había hecho algo realmente mal. Poco a poco su sueño se fue aclarando y como si fuera una película de mal gusto, sus sueños le mostraron con lujo de detalles lo que había hecho con Kneesocks, los besos, las mordidas, los rasguños, la violación y por último la bofetada, la sangre y la mirada perdida de Kneesocks, entonces comprendió que el movimiento era la respiración del pecho de Kneesocks y el ruido era el latir de su corazón. Como si fuera una pesadilla Scanty despertó y dando un gran salto que la llevo hasta el otro extremo del asiento, por fin pudo ver las consecuencias de sus actos y de dejarse llevar por la ira y la venganza. Ahí frente a ella con la ropa destrozada y su cuerpo y alma lastimados, su querida hermana. La mirada perdida, sus ojos sin vida, saliva y sangre saliendo de su boca, sus pechos con marcas y rastros de sangre al igual que su intimidad. En ese momento un dolor ataco la intimidad de Scanty y al observarse vio cómo su intimidad estaba lastimada, irritada y muy roja, volvió a ver el cuerpo inerte de su hermana y logro ver como la media de la pierna derecha de Kneesocks estaba rota y húmeda y su piel roja e irritada. No podía creer lo que veía y lo peor era que ella misma era la causante de todo eso.
― ¿Kne... Kneesocks? Estas... ¿Estas bien? ― Preguntaba una asustada Scanty.
Al no obtener respuesta volvió a intentarlo una par de veces más, solo entonces Kneesocks pareció reaccionar, sus ojos tomaron un poco de vida de nuevo aunque no la de siempre y con dificultad logro voltear hacia dónde provenía el sonido que la llamaba.
― S... Can... Ty... ¿Por... Por fin eres tú... De... De nuevo?
― ¡Kneesocks! ¿Kneesocks que te he hecho? ― Las lágrimas empezaban a brotar de los ojos de Scanty.
― No... No te preocupes Scanty... Para... Para esto es que... Estoy... Aquí... ― Decía una agotada y lastimada Kneesocks.
― No es cierto, tú no estás aquí para eso. Tú estás aquí para ser feliz, para que ambas seamos felices no para que yo te haga... ¡Esto! ― Scanty intento acercarse y ayudar a Kneesocks pero...
― ¡NOOOO! No... No me toques... Por... Por favor... No me toques.
― Pero Kneesocks...
― Por favor... No por ahora... Solo... Solo déjame... Descansar...
Kneesocks con la poca fuerza que le quedaba, logro acomodarse en el asiento haciéndose ovillo, junto sus piernas con su pecho y se abrazó a ellas. Por fin dejándose llevar por el sueño, ahora que su hermana era libre de eso que la poseyó, ella podía descansar y recuperarse para seguir siendo la misma de siempre y seguir amando a su hermana, aunque eso significara volver a ser víctima de los bajos instintos de Scanty.
Escondite de las hermanas demonio, en algún lugar de la ciudad de Mid-Childa. 2 am...
Habían pasado horas desde el desagradable descubrimiento que Scanty había hecho, y aun no podía comprender como es que sus instintos la habían dominado a tal extremo de provocarle hacer eso con su propia hermana, con esa criatura que ella amaba con todo su corazón y por la que sería capaz de dar su vida. Pero que ahora estaba acostada a su lado aun dormida después de haber pasado por eso. Cuando Kneesocks se durmió en el auto, Scanty se dio cuenta que varios helicópteros rondaban la ciudad y que había más patrullas de lo normal. Las estaban buscando por lo ocurrido. Después de un rato lograron encontrar una bodega abandonada, no era lo mejor pero necesitaban un lugar donde poder esconderse en lo que Kneesocks se recuperaba de su desagradable experiencia. El lugar estaba en ruinas y todo lleno de polvo, buscando por todos lados encontró varias cajas vacías que podían servir y con ellas improviso una cama en medio de la gran bodega, tomando a su hermana con mucho cuidado de no lastimarla más, la cargo y la llevo hasta los cartones para que descansara, y con otro cartón la cubrió a manera de cobija. La luz de la luna que entraba por una ventana superior la hacía ver tan hermosa y tan indefensa, su rostro marcado por las lágrimas y las muecas de dolor que de vez en cuando se mostraban, le hacían ver a Scanty que por su culpa tal vez nunca más podría estar con la persona que más amaba. Tal vez jamás la perdonaría por lo que le hizo y si así fuera se lo tendría bien merecido. Había jurado proteger a Kneesocks y evitar que Corset las separara pero ahora, era ella la que probablemente haría que se separasen. Había pasado ya un tiempo, tal vez horas, desde que llegaron a ese lugar, pero ella no se había separado de su hermana. Fastener había desaparecido por algunas de esas horas. Supuso que fue a abandonar el automóvil para evitar que las encontraran, pero ese no era lo importante en ese momento, lo importante era cuidar de su hermana y esperar que al despertar no la alejara de ella.
― Soy un monstruo... ― Se decía Scanty con lágrimas en los ojos y mirando hacia la ventana por la que entraba la luz de la luna.
En ese momento un ruido llamo la atención de Scanty, en la oscuridad dos ojos brillantes de color amarillo la observaban, fríos e indiferentes, poco a poco se fueron acercando hasta quedar cerca de ella y así poder distinguir a quien pertenecían...
― Fastener... ¿A dónde fuiste? ― Preguntaba sin emoción en su voz.
― Faz, Faz, Fazz...
― Así que te deshiciste el auto. Muy bien, necesitamos un poco de paz por ahora. ― Scanty volvía a ver hacia el rostro de Kneesocks.
― Faz, Faz, Faz...
― ¿Ahora qué quieres molestia? ― Fastener mostró la esfera entre sus garras ―. ¡¿De dónde la sacaste?!
― Faz, Faz, Faz...
― Vaya... Hackeaste la bóveda donde la tenían guardada. Eres mejor de lo que suponía. Guárdala bien que no se te pierda, hasta que Kneesocks no se recupere no iremos a ningún lado. ― Fastener asintió con la cabeza y se dispuso a retirarse ―. ¡Fastener! ― Sin dar la vuelta, Fastener solo giro la cabeza sobre su hombro derecho para ver a Scanty ―. ¿Viste todo lo que paso en el auto? ― Preguntaba Scanty mirando a Kneesocks.
― Faz... ― Asintió de nuevo.
― Entonces... ¿Por qué no me detuviste? ¿Por qué no hiciste nada? ― Scanty miro con odio a Fastener, pero la respuesta que dio la hizo sentirse aún peor.
― Faz, Faz, Faz, Faz... ― Fastener solo se encogió de hombros y se alejó de ahí sin decir nada más.
― Así que... ― Scanty volvió a ver el rostro de Kneesocks ―. Soy un demonio y eso es lo que los demonios hacen... Destruir todo lo que se nos acerca... Tienes razón Fastener, eso soy. Y es todo lo que nuestro padre Corset nos ha intentado infundir, por eso odia que nos amemos Kneesocks y yo. Tanto tiempo intentando protegerla de él... De lo que somos... Y ahora yo la he lastimado como el demonio que soy. Perdóname Kneesocks... ¡Perdóname...!
Scanty dejó caer sus hombros apesadumbrada y llevo sus manos hasta su rostro para cubrir las lágrimas que empezaban a brotar. El resto de la noche Scanty la paso llorando sin detenerse. El dolor que llenaba su corazón no era nada comparado con el dolor que había hecho pasar a su amada hermana. Si algún día la perdonaba, se juraba en ese momento que jamás la volvería a lastimar y si no pudiera hacerlo, ella misma se quitaría la vida para evitar una tercera vez que la persona que más amaba volverá a sufrir por su culpa. Pero a pesar de todos los juramentos que pudiera hacer de algo estaba segura... El dolor que las dos habían sentido esa noche, jamás desaparecería, menguaría si... Pero seguiría ahí, arraigado en las profundidades de sus corazones y sus mentes y sabía que de ahora en adelante las cosas serían diferentes entre ellas, pero Scanty trataría de hacer que esos momentos de amor y cariño entre las hermanas volvieran, y si no lo lograba como lo había prometido antes, su vida sería el precio...
.: Fin del Punto de Vista de Scanty y Kneesocks :.
