Hola... ¿como están? Lamento la tardanza en actualizara mi historia pero he estado algo ocupado ademas que estaba falto de inspiración, espero que pronto se me acomode el barco y poder seguir actualizando mis historia, ya le falta poco para terminar pero no por eso dejara de ser interesante. Bueno no los aburro mas y aquí tienen otro episodio. Que se diviertan.
Magical Girl Lyrical Nanoha y Panty and Stocking With Garterbelt son propiedad de sus respectivo creadores.
Episodio XXXIV
Después de bañarse, arreglarse y ponerse ropa decente para estar frente a su padre, las hermanas demonio subieron a la oficina principal del alcalde…
― ¿Y bien? ― Corset las miraba sentado detrás de su escritorio apoyado en el puño de su mano derecha ―. ¿Dónde demonios han estado por casi una semana? ¿Y que paso con la piedra que me habían prometido?
― Bue… Bueno… Vera… ― Scanty trataba de explicarse mientras estaba inclinada mirando sus pies muy tiesa ―. Lo que pasa es que ya teníamos la piedra casi lista, pero entonces nos las robaron, la llevaron a otro mundo y tuvimos que ir allá y tratar de recuperarla pero luego todo se salió de control y nos empezaron a perseguir, luego logramos escapar de ellos y logramos volver…
― ¡BASTA! ― Corset se puso de pie golpeando sus manos en el escritorio haciendo que las chicas se asustaran ―. No me interesan sus tontas y patéticas excusas. ¿Qué paso con la piedra? ¿La recuperaron?
― Si alcalde, aquí esta… ¡Fastener! ― Pero el no aparecía ―… ¿Fastener? ― Las chicas se enderezaron un poco para buscarlo.
― Nadie les ha dicho que se levanten. ― Las dos chicas volvieron a la incomoda posición de antes ―. Gracias Fastener, tu si eres eficiente no como estas dos buenas para nada ― las chicas lograron levantar un poco la mirada y ver a Fastener entregarla la piedra a Corset.
― Maldito traidor ― murmuraba Scanty.
― ¿Y bien? ― Corset miraba la piedra atentamente.
― ¿Bien? ¿Bien que alcalde?
― No me respondas así ― Corset lanzo un latigazo contra Scanty, golpeándola y tirándola al suelo.
― Lo… Lo siento alcalde ― Scanty se puso de pie lo mas pronto posible y volvió a su posición anterior.
― La piedra… ¿Funciona?
― Le faltaba muy poco para estar lista cuando fue robaba, si nos da unos minutos para revisarla podremos decirle que tanto le falta para que la use.
― Tienes una hora Scanty, o tu y tu "querida" hermana sufrirán mi ira.
― Si alcalde.
Corset salió de la oficina dejando a las dos chicas en la misma posición y muy confundidas por las palabras de su padre. ¿Por qué había dicho lo que dijo? ¿Acaso sabría algo? ¿Se lo imaginaba? ¿Cómo? ¿Por qué? Eran preguntas que atormentaban al cerebro de Scanty. En ese momento el ruido de Fastener llamando su atención la saco de sus pensamientos.
― ¿Eh? ¡Ah! Si… ― Scanty se levanto, tomo la piedra y se dirigió a la salida aun con esos pensamientos en su mente, pero algo le llamo la atención ―. ¿¡Kneesocks!?
Kneesocks, su querida y amada hermana estaba en la misma posición, sin moverse, petrificada. Scanty se asusto y fue a verla de inmediato notando en su rostro y en sus ojos el terror, jamás la había visto así, su rostro demostraba que estaba aterrorizada, seguramente por las palabras de su padre, pero extrañamente no temblaba, su cuerpo parecía estar hecho de roca, lo único que temblaba eran sus ojos se movían de una manera casi anormal, vibrando de manera extraña de un lado a otro, en ese momento Scanty comprendió. Su hermana estaba tan aterrorizada que su padre les hiciera algo que no lo quería demostrar, así que inconscientemente su cuerpo se quedo quieto, inmóvil para evitar que su padre se diera cuenta que tenia miedo, y todo el pánico lo expresaba a través de sus ojos, el miedo puede hacernos hacer cosas inexplicables y esta era una de ellas. ¿Cómo era posible que su cuerpo no se moviera ni un milímetro ni que mostrara reacción alguna, pero sus ojos si lo hacían y de una manera extrema. Scanty tuvo se mover a Kneesocks se manera casi desesperada y gritarle el oído para que solo así pudiera reaccionar.
― ¡Kneesocks! ¡KNEESOCKS! ¡Responde Kneesocks! ¡KNEESOCKS! ¡Mi amor respóndeme, por favor!
― ¡Ahhh! ¡Ahhhhhh!
― Tranquila, tranquila ya se fue, ya no esta aquí ― Scanty abrazo fuertemente a su hermana para tranquilizarla ―. Tranquila ya se fue, todo esta bien ahora.
― Scanty… Scanty…
― Tranquila Kneesocks, tranquila…
― ¡EL LO SABE, EL LO SABE!
― ¿Qué cosa Kneesocks?
― ¡LO NUESTRO… EL SABE LO NUESTRO ESTOY SEGURA!
― Eso es imposible el no lo sabe. ― Scanty quería demostrar tranquilidad por el bien de su hermana.
― Se que lo sabe, ¿sino porque dijo "tu querida hermana"?
― Sabe que somos muy unidas, por eso lo dijo, sabe que nos lastimara si no hace daño a una o a otra, pero no sabe que somos amantes.
― ¿Estas… Estas segura? ― Scanty dudo unos segundos.
― Lo estoy Kneesocks… Lo estoy.
Las dos hermanas salían de la oficina de Corset para revisar la piedra, mientras tanto en otra parte de la torre dos sombras hablaban…
― Síguelas vigilando, e infórmame cualquier cosa que hagan, sobre todo sobre la piedra, tengo que saber si podre gobernar estar ciudad o no. Y sigue manteniéndome informado sobre su… "Relación". ¿Entendiste?
― Faz, faz, faz…
― Bien… Ahora lárgate cucaracha.
Fastener se fue a seguir las órdenes de su amo, dejando a Corset solo con sus pensamientos de conquista, tan solo esperaría el reporte de las hermanas para saber si las castigaría o, simplemente las dejaría en paz un tiempo más.
Mientras tanto en otra parte de la ciudad de Daten City, afuera de una iglesia, tres chicas caían al pasto, no por cansancio más bien por fastidio…
― Ya estoy harta.
― Tranquila Signum.
― ¿Tranquila? Testarossa, tenemos tres días cazando esos supuestos fantasmas. Ya estoy harta, quiero regresara casa con Shamal.
― ¿Y tu crees que yo no quiero regresar con Nanoha?
― Ya basta chicas. Quieren tranquilizarse ― les decía la castaña acostándose en el pasto entre ellas ―. No son las únicas aburridas, pero tómenlo como unas pequeñas vacaciones.
― ¿Vacaciones? ¿Estas loca Hayate?
― Cierto ama, ya estoy harta de andar con esas dos locas.
― Serán locas pero son muy simpáticas, les pasa cada cosa graciosa, je, je, je…
― Que te explote el baño cuando lo estas usando, y termines llena de… De… De… De ya sabes que. ¿Eso es gracioso? ¿En serio Hayate?
― Bueno, al principio si lo fue, pero luego cuando llego el olor ya no lo fue tanto.
― De hecho, cuando te acercas a Panty aun huele a eso ― decía Signum con un gesto de asco.
Las tres chicas empezaron a reír, luego de un rato las risas se detuvieron y las tres volvieron a recostaron en el suelo, mirando a un hermoso cielo despejado.
― Extraño a Nanoha.
― Y yo a Shamal.
― Y tu Hayate, ¿no extrañas a alguien? ― Hayate se quedo pensativa un momento y luego hablo.
― Claro que si la extraño.
― ¿Y quien es Hayate?
― Seguro es la señorita Gracia, ¿Estoy bien ama?
― Pues… No Signum, no estas bien.
― ¿Cómo? ― Preguntaron las dos chicas sorprendidas.
― Que no es Carim, ¿ya? ― Hayate sonaba ofendida pero con una gran sonrisa en el rostro.
― ¿Entonces quien es ama?
― No les diré ― Hayate tenia una sonrisa traviesa en su rostro.
― Vamos Hayate dinos quien es.
― Nop.
― Hayateeeeee…
― Je, je, je… Esta bien les diré, pero prometan que no dirán nada raro, ¿de acuerdo? Especialmente tu Signum.
― Le prometo que no diré nada ama.
― Ni yo diré nada Hayate ― Fate y Signum se sentaron en el pasto, pusieron una mano en su pecho y con la otra en alto hicieron la promesa.
― Muy bien. Más les vale.
― ¿Y bien? ― Pregunto Fate impaciente.
― *Suspiro* Es una pequeña guerrera.
― ¿Pero quien? ― Seguía preguntando Fate.
― Mmm… Ya imaginaba que seria ella ― Signum volvía a acostarse en el pasto mas tranquila.
― ¿Quién?
― ¿Tu sabias algo Signum? ― Pregunto Hayate con curiosidad.
― ¿Quién?
― Me lo había dado a entender indirectamente varias veces.
― ¿Quién?
― ¿Desde hace cuanto lo sabes?
― ¿Quién?
― Desde hacia algún tiempo.
― OHHHHHHHHHHHH YAAAAAA… ¿Me dirán quien es o tendré que usar a Bardiche para averiguarlo?
― Ja, ja, ja, ja… Pero que impaciente eres Fate-chan.
― ¿Me lo diras de una buena vez? ¿Si o si?
― Ok, ok… Es Vita, ¿contenta?
― ¿Vita?
― Si, Vita.
― ¿La Vita que conozco?
― Si, esa Vita.
― ¿Pequeña, malhumorada, pelirroja?
― ¡Que siiiiiiii Fate, esa Vita!
― Wow…
― ¿Y desde cuando lo sabes Signum? ― Pregunto Hayate nuevamente.
― Hace algunos días me lo dio a entender, no lo creía pero... No se, tengo algún tiempo que la veo algo sospechosa.
― Casi desde que tu y… ― Signum dejo de hablar al recordar que Fate estaba ahí.
― No te apures Signum, Fate sabe sobre eso, ¿quien crees que fue mi paño de lágrimas?
― Por favor Hayate... Digo, ama. No me haga volver a sentirme mal por eso.
― Lo siento Signum, entonces... ¿Desde que tu y yo terminamos es que la empezaste a ver así?
― Si, casi desde ese momento.
― Bueno les voy a confesar algo.
― ¿Qué cosa? ― Pregunto Fate.
― Casi desde el momento en que termine contigo Signum, empecé a recibir muchos ramos de flores, y aunque al principio no sabia de quien eran, después descubrí que eran de MI pequeña guerrera.
― Vaya, ¿y así te enamoro? ¿Con flores? Vaya... Quien lo diria de la pequeña gruñona.
― No Fate-chan, me enamoro con sus detalles. Ella mandaba todas esas flores para animarme y alegrarme, y que no tuviera mi cara triste por mi rompimiento con Signum. Eso, Fate-chan, fue lo que me enamoro. Su preocupación por mí y por mi bienestar, aun cuando yo no quería que nadie se enterara. Ella se dio cuenta y me ayudo con sus hermosos detalles.
― Vaya Hayate, si que estas realmente enamorada de Vita.
― Lo estoy Fate-chan. Y sin ofender Signum, pero estoy tan enamorada de ella, como no creí estarlo nunca, ni siquiera de ti.
― No se preocupe ama, me alegra saber que ahora es realmente feliz, como lo soy yo.
― ¿Y ella lo sabe Hayate? ¿Le has dicho algo?
― Aun no Fate-chan.
― ¿Y que esperas? ¿Se te puede ir si tardas más en decírselo?
― Mira quien habla, la que no le quería decir nada Nanoha-chan.
― Eso es diferente Hayate ― Fate se ruborizo por la pena.
― Es exactamente lo mismo Fate-chan, solo que tu eres una cobarde.
― ¿Y tu no?
― Nop... Es solo que no estaba convencida, pero ahora ya lo estoy. A excepción tuya Fate-chan, yo si he aprovechado este viaje.
― ¿Aprovechar? ¿Cómo?
― ¿Recuerdas lo que te dije cuando viniste la primera vez a Daten City?
― Mmm… ― Fate intentaba recordarlo, pero nada.
― Lo que te dije de confesártele a Nanoha-chan cuando regresaras del viaje.
― Aaaaahhh… Eso…
― Si eso…
― ¿Y que tiene que ver eso, con todo esto?
― Que yo si aprendí la lección que tu no, y aproveche esta viaje pera pensar y animarme.
― ¡Ama…! ¿Eso quiere decir que…?
― Si Signum, eso mismo.
― ¿Te le declararas a Vita?
― Si Fate-chan, cuando todo esto termine y regresemos le diré a Vita lo que siento por ella.
― Wow… Eso es ser valiente Hayate.
― No es ser valiente Fate-chan, es solo que no quiero perder algo tan hermoso. No como otras tontas, que preferían perderlo a decir lo que sentían ― Hayate le dio una mirada de reproche a Fate.
― Ok, ok… Ya entendí Hayate ― Fate se ruborizo de nuevo apenada.
Las tres chicas siguieron hablando, sin darse cuenta que dentro de la iglesia un par de ojos las observaban…
― Es tan hermosa si la miras desde este ángulo.
― ¿No se supone que no te gustaban las chicas Panty?
― Se supone...
― ¿Y entonces? ¿Qué te paso?
― No lo se Stocking. Simplemente… ― Panty no sabía bien como contestar ―… Simplemente se dio y ya. No me preguntes porque, porque no lo se ― Panty se alejaba de la ventana para dejarse caer en el sofá frustrada.
― Vaya si que te pego fuerte.
― Si, y ni yo misma se porque fue que paso. Pero bueno, ¿que hay de ti y la rubia?
― Nada.
― ¿Cómo que nada?
― Lo que oíste, ella ya tiene a alguien, ya te lo había comentado antes.
― Si pero pensé que volverías a hacer el intento ahora que esta sola.
― No soy una roba novias Panty. ¿Y tu porque no haces el intento con Signum entonces? Ella tambien esta sola.
― Porque ni yo misma se lo que siento, todo esto es tan confuso. Pero pensé que tu si estabas segura.
― Y lo estaba. Me gustaba Fate, bueno me gusta, pero sabiendo que hay alguien mas, y que la ama, ya no tiene caso hacer el esfuerzo, se que no lograre nada util.
― Creo entonces, que tendremos que quedarnos con las ganas.
― Creo…
Las hermanas se quedaron sentadas en el sofá meditando en su mala suerte y en lo que había ocurrido en los últimos días.
En otra parte de la ciudad, otro par de hermanas terminaban de hacer unos análisis urgentes…
― ¿Terminaste el examen hermana?
― Si Scanty.
― ¿Y cual es el resultado?
― Esta casi llena, según los cálculos, solo hacen falta unas tres horas mas para que este a su máximo poder.
― Entonces pongámosla en el receptor de energía negativa y vayamos a decírselo a Corset.
― Etto… Mmm… Si hermana.
― ¿Qué sucede Kneesocks? Estas muy nerviosa.
― No… No es… No es nada Scanty, en serio ― Scanty se acerco y tomo a su hermana de los brazos suavemente.
― ¡Kneesocsk! ― Ella bajo la mirada ―. Mírame ― ella giro la cabeza a un lado ―, ¡por favor Kneesocks! Mírame ― por fin Kneesocks miro a los ojos a su hermana ―… ¿Qué te pasa?
― Nada, en serio.
― ¡Kneesocks! ― Kneesocks cerró los ojos y empezó a hablar.
― Tengo miedo Scanty.
― ¿De Corset?
― M… Mmm… ― Kneesocks asintió.
― No te preocupes amor, todo estará bien ― Scanty abrazo a su hermana.
― Pero…
― Mientras le entreguemos lo que quiere a tiempo no nos hará nada, ya veras.
― Quiero creerte Scanty, pero lo viste hoy; estoy segura que sabe lo nuestro.
― ¿Otra vez con eso? Kneesocks el no lo sabe, solo lo dijo porque somos muy unidas, no te preocupes por nada.
― Bueno… Te creeré, solo porque tú me lo dices.
― Y así será amor, ya veras.
Scanty abrazo aun más fuerte a su hermana dándole a entender que no tuviera miedo, que ella la protegería de lo que fuera y de quien fuera, así ese fuera su padre Corset, Kneesocks abrazó con fuerza a su hermana para sentirse segura, aunque no estaba del todo convencida de las palabras de su amada hermana. Mientras tanto en otro lado de la habitación, escondido por la oscuridad, un par de ojos amarillos y malvados observaban la escena con mucho detenimiento, preparando su reporte para su jefe, el alcalde de Daten City. Los ojos salieron de la habitación y se dirigieron hacia la oficina de su amo…
― Y bien… ¿Qué noticias me tienes? ― Preguntaba una figura sentada detrás de un escritorio mientras le daba la espalda a la puerta.
― Faz, faz… Faz, faz, faz…
― Mmm… Ya imaginaba algo así. Bien síguelas vigilando y ya sabes, avísame cualquier cosa que descubras.
― Faz, faz… ― Fastener salió de la oficina dejando a la figura en la misma posición.
― No son tan tontas, saben que he averiguado lo de su relación, y que quiero destruirla… Scanty es la mas fuerte de las dos, tendré que destruirla a ella primero, y que mejor manera que destruyendo lo que mas quiere. Destruyendo su voluntad, serán más fáciles de manipular… JA, JA, JA… ― La figura se levanto y se detuvo frente al ventanal de su oficina ―. Pronto, esta ciudad y todos sus habitantes, incluyendo mis hijas serán mis esclavos incondicionales…
Momentos después una de las hermanas entraba en la oficina del alcalde…
― Padre, tenemos los resultados de los análisis ― decía Scanty después de hacer la debida reverencia.
― ¿Y cuales son? ― Corset volvió a su asiento y la miro fijamente.
― La piedra esta casi llena, según nuestros cálculos solo necesita unas tres horas más y estará lista para usarse.
― Perfecto… Pronto esta ciudad y todos sus habitantes serán mis esclavos. Mantengan vigilada la piedra, avísenme cuando este lista para empezar con mi conquista de la ciudad.
― Si padre. ― Scanty se levanto y se dirigió al laboratorio donde había dejado a su hermana, justamente vigilando la piedra.
Al entrar al laboratorio su hermana la recibió con temor en su voz…
― ¿Qué te dijo?
― Que vigiláramos la piedra y cuando estuviera lista le avisáramos.
― ¿Nada mas?
― Nada más. Kneesocks… Estas muy inquieta, creo que estas exagerando lo que dijo nuestro padre, si el supiera lo nuestro ya habría hecho algo para dañarnos.
― ¿Y como sabes que no lo esta pensado?
― Kneesocks… ― Scanty tomo a su hermana por los brazos y la miro fijamente a lo ojos ―. Ya te dije que no dejare que te pase nada, tendrá que pasar sobre mi cadáver antes de hacerte algo a ti.
― Lo siento Scanty, pero no puedo evitar sentirme nerviosa ― Scanty abrazo a su hermana de forma protectora y le dio un dulce beso en su cabello.
― Lo se Kneesocks, pero tranquilízate quieres. No puedes ponerte paranoica por algo que no estamos seguras que pueda pasar.
― Scanty tu conoces a nuestro padre, sabes de lo que es capaz.
― Lo se, pero ahora esta mas interesado en la conquista de la ciudad que en nosotras. Ahora contrólate, tenemos que vigilar esta piedra y avisar cuando todo este listo.
― Si hermana, lo siento. Me controlare y hare mi parte.
― Muy bien ― Scanty tomo a su hermana por los hombros, se alejo de ella y volvió a mirarla a los ojos ―. Ya más tranquila, ¿verdad?
― Si… ― Kneesocks respiro hondo intentando tranquilizarse.
― Bien, ven amor vamos a vigilar la piedra.
Scanty tomo la mano de su hermana dando un ligero apretón para darle a entender que estaba con ella y que nunca la dejaría sola. Mientras tanto en otra parte de la ciudad, una chica de cabello negro daba vueltas en su habitación desesperada, algo la estaba inquietando y no sabía que era…
― ¿Qué me pasa? ― La chica hablaba consigo misma ―. No es nada Neko-Neko, estoy bien. Segura que estoy bien, no tienes porque preocuparte… O ya basta Neko-Neko… ¿Que estoy bien que no lo entiendes? ― La chica levanto a su muñeco frente a ella molesta, como si se tratara de alguien vivo ―. Lo… Lo siento Neko-Neko ― Stocking se sentó en la orilla de su cama mirando su peluche ―. La verdad no se que me pasa, desde hace unos minutos me siento inquieta, como si algo fuera a pasar. ¿Algo malo? No lo se Neko-Neko. Solo siento que es algo pero no siento esa sensación desagradable en el pecho como cuando sabes que algo malo va a pasar, solo siento una sensación extraña en el pecho. Es… Es como cuando se dio aquello en el techo del hospital. Me sentía emocionada, y a la vez nerviosa, me sentía muy inquieta, por lo que se pudiera dar, y cuando todo se dio, fue como si me quitaran un peso de encima; ahora mismo me siento igual, es como si ese peso hubiera vuelto. Y lo peor de todo... *suspiro*. Es que no puedo hablar con nadie sobre eso. Se que Panty no lo vera bien… ¿Por qué es una chica? Claro que no Neko-Neko, se que no seria por eso, es porque es mi enemiga, y dicen por ahí que no hay que fraternizar con el enemigo. *Suspiro*. Si tienes razón. Creo que será mejor tomar un poco de aire y tal vez hable con un poco con Hayate, Fate y Signum. No pienso contarles nada de mi problema, pero al menos hablar con ellas me ayude a alejar esta sensación de mi pecho.
Stocking salió de su habitación con rumbo al jardín donde se encontraban las tres oficiales del TSAB descansando de otro día aburrido. Justo antes de abrir la puerta y salir, una sombra se escabullo por un costado de la iglesia. Stocking logro ver con el rabillo del ojo una sombra desaparecer en una esquina. Miro hacia su costado sin ver nada, pensó que solo había sido su imaginación, pero al dar el paso, algo golpeo con la punta de su pie. Era un pedazo de papel. Stocking pensó que solo seria algo de basura, y se agacho para recogerlo y tirarlo en su lugar, pero algo llamo su atención. Estaba muy bien doblado para ser solo una basura. Stocking lo tomo y lo reviso. Parecía una nota que se le hubiera caído a alguien. ¿Pero a quien? Stocking recordó la sombra y se dirigió hacia donde la vio desaparecer, sin embargo no había nada ni nadie en ese lugar ni cerca de ahí. Stocking decidió leer la nota para tratar de averiguar a quien pertenecía, pero lo que leyó en ella la alarmo demasiado y fue corriendo a buscar a las tres oficiales del TSAB, las cuales descansaban en el patio trasero de la iglesia.
