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Este es oficialmente el primer capítulo, estoy tratando de presentar el marco de referencia para el primer acto de esta historia así como mostrar un poco de la forma en como la interacción entre Zelda y Link tomara lugar.
Debo advertir que después del momento que ambos comparten juntos en este capítulo el resto del acto lo pasaran prácticamente separados, así que disfruten la interacción.
Capítulo 1: La Celebración.Link ayudaba a su tío a entrar en el traje de gala que tenía reservado para la celebración, desafortunadamente los años y las fiestas habían dejado a su tío un poco más robusto que en aquellos ayeres en los que solía usar esta prenda.
"Vamos muchacho, jala la faja mientras yo aguanto la respiración"
Usando un poco más de fuerza de lo que debía, Link jalo la faja más allá del punto de resistencia, rompiendo la tela por completo.
"Bueno... creo que tendré que ir a la celebración usando mi ropa de siempre..." dijo el tío de Link con una expresión de decepción pasajera.
En cambio, Link se había esmerado para presentarse lo mejor posible ese día, cambiando su habitual túnica por una camisa de vestir blanca y unos pantalones de lino negro, enmarcando la presentación con un manto corto de color café que le cubría del cuello hasta la mitad del abdomen, su clásico gorro había sido remplazado con un sombrero negro y puntiagudo a la Robín Hood, con todo y la peculiar pluma, el joven se veía sumamente galante.
La entrada del castillo estaba abierta de par en par, aun así la seguridad del lugar era de lo más estricta, a todos los invitados se les exigía presentar su invitación y había guardias recorriendo la muralla.
Link y su tío llegaron finalmente a la entrada donde el tío de Link le presento el sobre que Malón les había dado, el guardia lo abrió e inspecciono su contenido, pero antes de poder dar el visto bueno, Malón que estaba cerca esperándolos en la entrada se dirigió al guardia diciendo.
"Todo está bien, ellos son invitados de la princesa"
Todo el atrio del castillo estaba decorado con motivos de fiesta, se habían colocado varias mesas para los invitados y el centro de la explanada claramente había sido reservado para el baile que tomaría lugar en algún punto durante la celebración.
El rey y las doncellas descendientes de los siete sabios estaban sentados en una tarima que les daba una visión y posición privilegiada por encima del resto de los invitados. Pero la princesa parecía no estar presente aun.
Malón llevo a Link y a su tío a una de las mesas y los dejo sentados diciendo "Estos deben ser sus lugares, por favor aguarden aquí en lo que vienen a ofrecerles una bebida para el brindis"
Link escucho la voz de su tío llamar su atención, "Link, hay pocos guardias en la muralla... hace algunos años recuerdo haber visto más del doble durante un día común en el castillo, no me cabe en la cabeza que haya tan pocos en una celebración tan importante"
Link reflexionaba en los acontecimientos de su aventura, a cuantos guardias de Hyrule tuvo que vencer para poder cumplir con su encomienda, es cierto que la Trifuerza le había devuelto la vida al rey, pero parece que no todos los que perecieron como consecuencia de las acciones de Ganon, fueron igualmente afortunados.
El sonido de una campana metálica silencio el murmullo de los invitados, todos voltearon a ver al rey que sostenía el instrumento mientras se ponía de pie, listo para dirigirse a la multitud.
Con una seña le indico a uno de los guardias que diera el anuncio oficial, El guardia se colocó frente a una de las tres puertas que daban al interior del palacio y se dirigió a la multitud con una voz firme y potente "Recibamos a su majestad, heredera del reino y la última descendiente de la línea real de Hyrule, la princesa Zelda"
Todos comenzaron a aplaudir mientras la puerta se habría de par en par dejando salir a la princesa, ella vestía un exquisito vestido blanco con motivos rosados y purpuras, similar a su atuendo tradicional pero con un toque de gala, sus manos estaban recubiertas por guantes largos que llegaban hasta la mitad del brazo. La fina tela acentuaba su complexión, que a pesar de su edad le daba una elegancia simplemente excepcional.
Su rubia cabellera había sido recogida en una trenza acomodada en espiral a manera de tocado, enmarcada por su corona, su encantador rostro estaba ligeramente maquillado con tonos naturales y un carmín brillante muy distintivo en sus labios.
La princesa camino hacia la silla vacía a lado del su padre y tomo una copa para participar en el brindis.
"Hyrule es una tierra de paz, de plenitud, donde todos mis súbditos deben ser tratados con respeto y cortesía, es esta tierra y la bendición de las diosas las que me han permitido el privilegio de ser padre de la creatura más maravillosa que habitado nuestro reino, sea hoy en su décimo séptimo cumpleaños un momento de alegría y celebración que nos llene a todos de la dicha de estar vivos, ¡Salud!"
Todos los invitados respondieron al unísono alzando sus copas hacia la mesa del rey "¡SALUD!"
Terminando el brindis, la música no se hizo esperar, la alegría y energía de la tonada contrastaba con la relativa formalidad del evento, aparentemente el Rey había contratado a un grupo de músicos de la villa Kakariko para amenizar la celebración de una forma muy especial.
El tío de Link llamo su atención con un ligero codazo en las costillas diciendo "Muchacho... la señorita Malón debe estar esperando que alguien la saque a bailar... sé que no pertenecemos a la nobleza pero si juegas bien tus cartas hoy podrías aspirar a una de las descendientes de los sabios" dicho lo cual le guiño el ojo y lo obligo a levantarse empujándolo fuera de la silla.
Ya de pie, Link observaba a las parejas bailando alegremente al ritmo de la música y dirigió su mirada a Zelda... la admiraba como quien ve a una estrella, sabiendo que no importa cuánto la desees jamás la tendrás cerca.
Mientras tanto las descendientes de los sabios se habían acercado al lugar a donde todos se encontraban bailando, Malón inmediatamente reconoció a Link y se dirigió a él para invitarlo a bailar
"Link... ¡Link!" Malón trataba de llamar su atención agitando la mano, Link finalmente noto su presencia y se dirigió hacia ella, sin embargo la jovencita fue interceptada por un galante miembro de la nobleza que extendiéndole la mano la invito a bailar con él.
Link simplemente encogió los hombros y se cruzó de brazos pensando que probablemente era lo mejor, regreso su mirada a la princesa y vio como el Rey le decía algo mientras se reía a carcajadas, finalmente haciendo un gesto exagerado pero cariñoso la invito a disfrutar de la celebración con los demás.
Zelda se levantó de la mesa y se dirigió a donde se encontraban las demás doncellas, el corazón de Link comenzó a latir rápidamente, pensando que aunque remota, esta podría ser su oportunidad. Así mismo vio a varios jóvenes nobles y muy bien arreglados dirigirse hacia el lugar donde se encontraban la princesa y las doncellas, seguramente con la intención de invitarlas a bailar.
Se sentía nervioso y le zumbaban los oídos, pero no desperdiciaría esta oportunidad, se dirigió directamente a la princesa, cuando uno de los jóvenes que se había aproximado al grupo anteriormente, le cortó el paso dirigiéndose a Zelda e ignorando por completo al resto de las doncellas "Su alteza... me honraría con la dicha de compartir esta pieza"
Zelda había visto a Link aproximarse y haciendo una reverencia y uso de sus excelsos modales contesto "Me temo que mi invitado de honor esta aquí para escoltarme, pero le agradezco su gentileza" ella paso al joven de largo y se dirijo a Link "No pensé que fueras el tipo de persona que gustara de bailar"
Link trago saliva, pero no era el momento de perder la compostura, una oportunidad así no se vuelve a presentar, Link se hinco ante la princesa y extendió la mano pendiendo la de ella.
Zelda acerco su mano a la de Link hasta que ambas hicieron contacto, él le dio un delicado beso en el dorso y se incorporó para llevarla a la pista esperando que su inexperiencia no lo delatara en el peor momento.
Una vez en medio de las parejas que se encontraban bailando, Link alzo la mano de la princesa y con la otra la tomo de la cintura, Zelda puso la mano en su hombro y con una pícara sonrisa le dijo "¿No tienes idea de cómo hacer esto o sí?"
Link se ruborizo, por haber sido expuesto de forma tan evidente, pero de alguna forma también lo tranquilizo el saber que ella entendía la situación y no parecía estar preocupada por ello.
"No te preocupes" continuo Zelda, "será un placer enseñarte" Link le mostro la sonrisa más dulce que ella haya visto. La princesa sintió sus mejillas llenarse de color mientras, tratando de conservar la compostura, continuó diciendo "Sigue mis movimientos, un paso adelante y otro atrás, un, dos, tres cuatro... un, dos..."
Link parecía aprender rápido y con tan solo unos minutos ya estaba mucho más cómodo disfrutando de la situación en compañía de la princesa... y en ese momento, todo le llego de repente, ¡estaba a bailando con la princesa Zelda! ni en sus más alocadas fantasías hubiera pensado que algo así podría llegar a pasar, solo anhelaba volverla a ver, tal vez entablar una conversación con ella, admirarla a lo lejos como la figura perfecta y delicada que era. Pero hoy, la tenía ahí... frente a él, sujetando su mano, no podía despegar la vista de la mirada de la princesa, tenía que tener el rostro más lindo que hubiera visto con unos ojos simplemente cautivadores, Zelda se sonrió de nuevo y le dijo "Si sigues mirándome así, vas a hacer que me sonroje"
Inmediatamente Link dirigió su mirada hacia un costado, tratando de disipar la tención que existía entre ellos. La princesa noto su nerviosismo y para aminorar la situación le dijo "Pero… no pienses que eres el único que ha sido cautivado esta noche"
El no daba crédito a lo que escuchaban sus oídos, era como si la princesa pudiera leer su mente, el deseaba devolver el gesto, decirle que se veía más linda que una estrella y que no podía expresar la felicidad que le daba el estar ahí con ella, Link finalmente se dirigió a la princesa, pero antes de poder decir palabra el rey toco nuevamente la campana llamando la atención de todos los presentes.
Link y Zelda, junto con el resto de los invitados, se voltearon hacia el rey, Link aun sostenía la mano de la princesa, esperando que ella no lo notara y pudiera seguir en contacto tanto como le fuera posible.
El rey comenzó a hablar "Como muchos lo han notado, la guardia real, se encuentra en desesperada necesidad de hombres valientes que deseen defender al reino, mis nobles súbditos, es el día de hoy en el décimo séptimo cumpleaños de la princesa, que convoco a todos los jóvenes de Hyrule a participar en el torneo de la guardia real"
"Siete de los ocho mejores formaran mi guardia personal y el vencedor tendrá la honra de servir como guardia personal de la princesa"
"El torneo dará inicio al amanecer dentro de diez días y tendrá una duración de cuatro semanas, anuncios de este torneo serán repartidos por todo el reino para convocar solo a los más valientes y diestros"
"Continúen disfrutando de la velada" Al terminar con su anuncio, el rey se retiró de la mesa acompañado por dos guardias haciéndole una seña a una de las doncellas para que le indicara a la princesa que era hora de regresar a sus aposentos.
Zelda aun al lado de Link, se volteo a verlo y le dijo "¿Piensas participar?" Link llevo levanto la mano de la princesa y la beso nuevamente, se dio la libertad de mirarla a los ojos directamente y con la mirada llena de convicción respondió asintiendo firmemente.
Zelda deseaba animarlo de alguna forma y recordando las historias de antaño, le ofreció su pañuelo como símbolo de apoyo diciendo, "Sé que obtendrás la victoria, nadie podría hacerme sentir más segura"
Otra de las doncellas se acercó y toco a la princesa en el hombro para llamar su atención, Zelda se volteo para verla "Ruto... que sucede", la doncella se dirigió a la princesa con una voz suave "Su alteza, el rey ha indicado que es momento de regresar a sus aposentos", Zelda respondió simplemente "Muy bien, partamos entonces"
Antes de seguir a Ruto, Zelda se volteo una vez más hacia Link y después de hacer una reverencia le dijo "Gracias por la velada dulce caballero, le deseo la mejor de las suertes en el torneo que se aproxima" Link así mismo puso una mano al frente y se inclinó humildemente para despedir a la princesa.
Una vez que la princesa se había ido Link volteo a la multitud para buscar a su tío, probablemente era tiempo de que ellos partieran de regreso a casa también.
El tío de Link parecía estar disfrutando de la fiesta al máximo, sosteniendo una copa y cantando junto con un grupo de adultos en la mesa donde Link lo había dejado. El grupo era la viva imagen de la paz y alegría que ahora reinaban en Hyrule.
Una vez en la mesa, se sentó junto a su tío que lo abrazo por el cuello y empezó a presumirlo con sus amigos "Muchacho! vamos, cuéntale a estos destacados caballeros cuantas flechas puedes pegar en el blanco consecutivamente" uno de los hombres interrumpió diciendo "Apuesto a que no son más de tres!", otro más agrego "Estoy seguro de que no es mejor que el nieto de Sahasrahla, él puede atinar catorce!", "Bueno, bueno" agrego el tío de Link "La verdad es que no sabemos, porque su carcaj solo puede cargar setenta flechas, las mismas que el muchacho atina en el blanco... una tras otra"
La mesa se llenó de silencio, hasta que otro de los adultos simplemente soltó una carcajada diciendo "JAJA! ya estas más borracho que viejo, muchacho... ¡llévate a tu tío a casa ya necesita descansar!" el resto de la mesa estallo en un coro de carcajadas que dejaron al tío de Link un poco avergonzado y un tanto malhumorado.
El tío de Link abrazo nuevamente al muchacho intentando usarlo de apoyo para levantarse y le dijo "Vámonos Link, después de todo tienen razón, creo que hoy me pase de copas un poco más de lo que debía"
Link tomo a su tío y se dirigió a la entrada del castillo.
Ya una vez en su casa Link recostó a su tío en la cama y salió un momento para admirar las estrellas, brinco suavemente usando una mano de apoyo para subirse al techo de la casa y se sentó con las piernas abiertas, apoyado en una de sus manos mirando al firmamento, sin duda había cambiado mucho desde aquella noche en la que la princesa lo contacto telepáticamente para rescatarla, ahora era más fuerte y más ágil y con ayuda de todos los artículos que había recabado, podría enfrentar a cualquier oponente, podía ganar el torneo, podía convertirse en el caballero de la princesa y estar a su lado.
Zelda de regreso en su cuarto, mientras se alistaba para dormir, se veía al espejo tratando de entender que podía haber cautivado a Link para verla con tanta admiración, la princesa había escuchado muchas veces halagos y palabras de amabilidad de otros nobles acerca de su apariencia, pero nada la había hecho sentir tan especial como la mirada que había recibido esa noche, sus ojos proyectaban una intensidad sin igual, hablándole de su belleza y la admiración que sentía por ella.
Apunto de ser vencido por el sueño, Link saco de su bolsillo el pañuelo de la princesa y se lo llevo al rostro, el aroma dulce y perfumado de la prenda lo llevaban a cuestionar la realidad... no era posible que fuera merecedor de tanta dicha...
Arropada en la cama y abrazando una almohada la princesa se imaginaba el momento en el Link fuera nombrado su caballero, y poder tenerlo a su lado todos los días...
