Comentarios:
Debo confesar que estoy sumamente sorprendido de haber recibido reseñas y tener seguidores con solo dos capítulos publicados, les agradezco profundamente el tiempo que han dedicado en leer y comentar acerca de este humilde trabajo.
Quisiera tomar un momento al inicio de este capítulo para comentar sobre mi plan de publicación. Dado que ya tengo una parte de la historia escrita y corregida, voy a publicar los primeros 7 capítulos uno por día y de ahí para que no me coma el tiempo, planeo publicar un capitulo por semana, la historia está pensada para tener entre 25 y 26 capítulos (dependiendo si requerimos de un epilogo o no) asi que de acuerdo a este plan, terminare de publicarla aproximadamente a mediados de Julio.
Como Nota adicional, mi beta Reader es Anahis Jackson Fanel, a la cual también le debo el magnífico trabajo de diseño que dio origen a la imagen que representa a la historia.
En este capítulo Link y Zelda toman rumbos separados, podemos apreciar un poco las actividades de la realeza así como la vida del castillo, por otro lado Link se dirige a su lugar de entrenamiento donde pasara al menos el siguiente capítulo en compañía del maestro Sahasrahla.
Capítulo 2: La Preparación.Link despertó a la mañana siguiente aun en el techo, el canto de los pájaros y los primeros rayos de sol dieron fin a su descanso.
El joven se incorporó y estiró los brazos tratando de flexionar todo el cuerpo para empezar el nuevo día, bajó de un brinco y entró a la casa para ver a su tío, el cual aún seguía profundamente dormido. Tomando pluma y papel Link dejó una breve nota que decía lo siguiente:
"Tío, voy al palacio del este a ver al maestro Sahasrahla, necesito prepararme para el torneo, regresare aproximadamente en ocho días"
Mientras tanto en el palacio de Hyrule, alguien tocaba a la puerta de la habitación de la princesa, Zelda se cubrió con la almohada intentando ahogar el sonido pero una dulce voz la obligo a levantarse "Su alteza... soy Dalina, el Rey me ha pedido que le traigamos el desayuno"
Zelda contesto de la forma más desganada posible "Un momento por favor", se sentó en la cama con los ojos aun cerrados y el cabello desalineado, pasando las manos encontró una capa a los pies de la cama y metiendo un brazo tras otro la vistió con total apatía.
Finalmente se puso de pie y después de frotándose los ojos con el dorso de la mano los abrió, solo para recibir una incómoda sensación al percibir la luz que iluminaba el cuarto, se dirigió a la puerta y abrió el picaporte para darle paso a Dalina que traía una charola con su desayuno.
"Buenos días su alteza", Zelda finalmente entrando en carácter, le sonrió a Dalina con su acostumbrada delicadeza y respondió "Buenos días Dalina, gracias por traerme el desayuno".
La doncella dejo la charola en una pequeña mesa redonda donde Zelda se sentó lista para disfrutarlo, después de dejar la charola Dalina se dirigió al tocador de la princesa y tomo un cepillo para ayudarla a arreglarse.
El desayuno olía exquisito, por ser su cumpleaños su padre había ordenado que se le sirviera su comida favorita, el plato principal eran cuatro hotcakes con un cuadro de mantequilla hasta arriba que prácticamente ya se había derretido por completo, pero estos no eran hotcakes regulares, la maza había sido batida con nueces de macadamia el sabor era simplemente excelente, sin mencionar la miel de maple condimentada con un toque de canela, la princesa adoraba el olor y sabor a canela. Este suculento manjar estaba complementado por un vaso grande de jugo de naranja el sabor agridulce perfecto para contrastar con la dulzura del resto del desayuno.
Los ojos de Zelda brillaron como si estuviera viendo directamente al fuego y haciéndose de tenedor y cuchillo inicio con su desayuno con un ansia que casi traiciona sus perfectos modales.
Dalina satisfecha por ver el deseo de la princesa, se pasó detrás de ella para cepillarle el cabello, y mientras cumplía con su cometido se atrevió a mencionar inquisitivamente.
"Su alteza... ¿el joven con el que estaba bailando ayer, fue su invitado de honor, cierto?"
Zelda simplemente dejo salir un "Mmjum" mientras continuaba disfrutando de los deliciosos hotcakes.
"Y como ha logrado este joven ganar el favor de la princesa de Hyrule"
La ansiedad hizo que la princesa se pasara el bocado sin acabar de masticarlo y antes de balbucear una respuesta sin sentido tomo un momento para calmarse.
Aclaro la garganta y finalmente respondió a la pregunta "He escuchado que posee un valor sin igual y que es un excelente espadachín" Dalina trato de continuar con la conversación sin levantar sospecha pero haciendo abuso de confianza agrego "Y sin duda es un gran bailarín también"
Zelda comenzó a ruborizarse pero logro agregar sin levantar demasiadas sospechas "Bueno... hubiese sido muy descortés de mi parte no atender a mi invitado de honor"
Dalina, confiada en la difícil posición de la princesa se atrevió a decir "Claro atenderlo es una cosa, pero rechazar a todos los demás pretendientes durante toda la velada...", "¡Dalina!" Zelda exclamo con una voz firme, parando en seco el interrogatorio de la doncella.
Dalina apenada simplemente atino a decir "Lo lamento su alteza... que descortés de mi parte entrometerme en sus asuntos", "Zelda sacudió la cabeza de un lado al otro rechazando la disculpa de la joven y agrego "Sé que debe ser difícil de creer... pero él es más de lo que parece, confía en mi", Dalina afirmo sumisamente "Por supuesto su alteza"
Zelda sabía bien, que tratar de explicarle quien era Link o lo que había hecho por el reino era inútil si nadie además de ella y Link lo recordaban, pero, aun así, deseaba encontrar la manera de recompensarlo... tal vez si ganaba el torneo podría darle el lugar que se merecía como héroe del reino.
Después de disfrutar del último trago de jugo, Zelda exhalo con suma satisfacción y cerró los ojos tratando de disfrutar una vez más toda la gama de deliciosos sabores que había degustado. "Mi cumpleaños tiene que ser el mejor día del año"
Dalina tomo la charola y le dijo a la princesa "Su alteza, su padre la está esperando en el atrio del castillo, parece ser que varios jóvenes han llegado temprano para registrarte en el torneo", guiñándole el ojo con su acostumbrado exceso de familiaridad agrego "Todos se ven están muy interesados en ganar el primer premio", "¡Dalina!" Zelda volvió a exclamar en voz de mando. Al parecer la joven doncella había nacido carente de filtro social.
El camino al palacio del Este le tomaría al menos un día si fuera a paso normal... pero Link no tenía que viajar así, haciendo uso de las botas de Pegaso se en carrero directo al palacio del este, La estela de polvo que levanto en su carrera podía apreciarse desde la torre del castillo por la que bajaba Zelda con rumbo al atrio donde la esperaba su Padre.
El atrio del castillo estaba siendo preparado para el torneo, con gradas y dos áreas de combate separadas donde los combatientes podrían mostrar sus mejores técnicas y armas, Dalina y Zelda llegaron hasta el lugar donde su padre estaba observando a los nuevos reclutas y cuando el Rey noto su presencia las recibió efusivamente "¡Zelda! Ven, acércate, mira a estos fuertes combatientes, todos estos galardonados caballeros se han presentado aquí para ganar el honor de ser tu guardia personal"
Zelda se acercó al rey y tomo su mano buscando algo de apoyo, "No te asustes, son fuertes y poco elegantes, pero lo único que buscan es poder estar al lado de la joya de Hyrule y defenderla"
La mayoría de los combatientes eran altos y robustos, superaban en cuerpo y estatura a casi todos los soldados del castillo, portaba armas de tamaño descomunal que debían de poder partir a cualquier individuo por la mitad de un solo tajo.
Uno de los soldados se encontraba sentado detrás de un escritorio recibiendo a los aspirantes, tomando sus datos básicos.
"Nombre" decía el guardia con seguridad "Volga" Contestó el individuo hasta el frente de la fila de registrados "Estatura y Peso" continuó el guardia mientras anotaba su nombre "Dos metros con quince centímetros y ciento doce kilos" es recibido como respuesta "Arma" finalmente dice el guardia para terminar con el archivo "Hacha doble de batalla"
Y la palabra hacha no podía ser utilizada en un sentido más figurativo, lo que este sujeto portaba se parecía más a un martillo de guerra, prácticamente de su misma altura, y con un grosor impresionante, un solo golpe de esta arma, sin lugar a dudas dejaría fuera de combate a cualquier individuo.
"Mira, mira" le decía el rey a Zelda mientras llamaba su atención hacia una de las áreas de entrenamiento, "Él es Milo, el nieto de Sahasrahla" Milo parecía haberse estado preparando en los últimos meses, portando una espada a dos manos y ejecutando movimientos rápidos y precisos, así mismo su físico denotaba una preparación excepcional.
Zelda confiaba en que Link sería el vencedor, pero definitivamente los aspirantes parecían estar bien preparados para desafiar al favorito de la princesa.
Finalmente, en el palacio del este, Link toco a la puerta del recinto de su maestro, Sahasrahla que también venia de regreso, llamo su intención desde atrás diciendo "Esta abierto, pasa"
El viejo maestro traía a cuestas una cubeta de agua que vertió en una pequeña tetera que se encontraba encima de la fogata, con un pase de la mano la encendió y se volteó hacia Link diciendo "Me he enterado del torneo... supongo que estas aquí porque quieres que te entrene" Link asintió con la cabeza, aunque su expresión mostraba algo de duda en su mirar.
Sahasrahla conocía a su discípulo y disipó sus temores diciendo "No te preocupes, aun sin la espada maestra, te has convertido en un guerrero formidable, no hay nadie en la guardia de Hyrule que pueda vencer al héroe que derroto a Ganon, Link mostró una expresión de asombro, al parecer el viejo maestro también recordaba los acontecimientos de su aventura.
La tetera comenzó a silbar y Sahasrahla se acercó a la fogata de nuevo para retirarla, vertiendo el agua hirviente en dos tazas que había colocado previamente en lo único dentro de su recinto que se asemeja a una mesa y continúo diciendo "¿Te preguntas como es que he conservado mi memoria, cuando todo mundo parece haberla perdido?" Link asintió con la cabeza sin dar crédito a lo que sucede.
Su maestro le presentó una taza mientras tomaba pequeños tragos de la otra, "Todos los que te hemos contactado telepáticamente, hemos sido participes del valor de tu corazón, esa es una experiencia que la Trifuerza considero digna de preservar"
"Pero enfoquémonos en tu entrenamiento, en esta ocasión debemos fortalecer tu velocidad", la confusión en el rostro de Link lo decía todo, el maestro se volteó a rellenar su tasa mientras continuaba "La espada maestra no es más que una espada larga, excepcional para combatir todo tipo de creaturas y enemigos que te superen ya sea en alcance, velocidad o tamaño, pero en esta ocasión solo vas a enfrentarte con personas comunes y corrientes, superarlos en velocidad es la forma más directa de ganar los combates, esto te dará la precisión que necesitas para desarmarlos sin lastimarlos demasiado..."
Link finalmente entendió el mensaje de su maestro, "¿No creo que quieras terminar con la vida de nadie a cambio de lograr un lugar junto a la princesa o sí?" la última parte de ese comentario hizo que Link se ruborizara y desviara la mirada al piso para tratar de disimular la situación, "JAJA, no te preocupes muchacho, yo también he visto a la princesa, créeme no hay varón en Hyrule que no pierda el aliento con solo contemplar su belleza"
Zelda estaba sentada con su padre en el cuarto del trono, el rey, dedicaba todas las tardes a escuchar a sus súbditos, tratando de atender sus plegarias y necesidades, en esta ocasión un guardia mal herido con la pierna vendada reclamaba que el reino debía ayudarlo a seguirse sustentando ya que no podía trabajar en estas condiciones.
El hombre había llegado al palacio usando unas muletas y al parecer estaba en muy malas condiciones, su pierna estaba completamente vendada y por la forma como caminaba, parecía que no podía usarla en lo absoluto.
"Cuanto requieres para tu manutención semanal buen hombre", el soldado con un gesto de conformismo respondió "Su alteza, puedo llevar mi semana con cuarenta rupias", el buen Rey levanto la ceja, pero haciendo una seña le ordeno a los guardias a la entrada que trajeran el dinero.
Zelda se dirigió a su padre un tanto escéptica diciendo "Dime padre, ¿No son cuarenta rupias demasiado para la manutención de una semana de una sola persona?" Su padre respondió con un tono reprímete "No seas descortés, este buen hombre no puede trabajar" Aun así la princesa no estaba convencida, así que haciendo uso de entereza le respondió a su padre "Me permitirías manejar esta situación?", Su padre se cruzó de brazos poco conforme diciendo "Supongo que un buen día tendrás que atender estos asuntos por tu cuenta... adelante"
La princesa se levantó de su trono y se acercó al hombre que estaba apoyado en las muletas para mantenerse de pie, "Dígame buen hombre, cuanto tiempo tiene que fue herido en la pierna", el soldado torció la boca respondiendo "Hace seis años..." Zelda noto inmediatamente la hostilidad en su respuesta, pero haciendo caso omiso continuo preguntándole mientras caminaba a su alrededor "Y dígame, como piensa gastar cuarenta rupias en una semana" el hombre la volteo a ver con una mirada desafiante y le dijo alzando la voz "Es lo que necesito! no estoy min..." pero antes de que pudiera terminar de hablar la princesa pateo una de sus muletas haciendo que se desbalanceara e instintivamente apoyo la supuesta pierna lastimada en el suelo para equilibrarse.
La princesa se volteó sonriendo y le dijo "Lamento mi torpeza, pero parece que las diosas han escogido mi falta de habilidad como el detonante del milagro que le ha devuelto la fortaleza a su pierna lastimada" el hombre sin saber cómo reaccionar simplemente levanto ambas muletas y salió caminando del palacio.
Zelda regreso a sentarse al lado de su padre mientras él le decía "¿Como supiste?" Zelda se llevó los dedos a la barbilla y mirando al techo explico "Ambas piernas tenían el mismo grosor, un miembro lastimado y sin usarse pierde musculatura... especialmente al paso de seis años, además... las vendas con las que la traía cubierta estaban relativamente limpias, excepto en la planta del pie, lo cual me indico que debió haber llegado caminando"
Su padre la vio con gran orgullo y no pudo evitar reconocer con algo de melancolía, que la dulce Zelda era ya una persona de excepcional sabiduría.
