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En este capítulo hay un poco de todo, acción, intriga y más información sobre algunos personajes secundarios que irán apareciendo en la historia.
Link y la princesa Zelda atravesaran por sus propias peripecias para poder lograr los objetivos que se han puesto a corto plazo y al final del capítulo hay un intercambio bastante tierno entre ellos.
Capítulo 3: El Entrenamiento.Link esquiva una enorme bola de hierro y se prepara para evadir la siguiente, la entrada al palacio del este siempre ha sido un lugar que requiere destreza y velocidad para pasar sin recibir daño.
La mayoría de los esbirros del calabozo han sido eliminados por la trifuerza, Link atraviesa por las cámaras vacías sin mayor dificultad, su objetivo es la cámara del guardián del calabozo.
Cerca de la cámara final, llega a un cuarto cuyas paredes están llenas de túneles, de los cuales salen enormes bolas de hierro que atraviesan la cámara, Link las evade con gracia y se dirige a la losa floja donde debe pararse para abrir la puerta, que le permitirá enfrentarse al guardián del calabozo una vez más.
Zelda camina por los corredores del castillo con un nombre que le da vueltas en la cabeza, "Volga... Volga" en algún lugar ha escuchado ese nombre antes. Continúa reflexionando esto, mientras ingresa a la biblioteca, con el afán de buscar algún tipo de referencia que pueda darle santo y seña de ese individuo.
La biblioteca del castillo es atendida por Marín, una más de las descendientes de los siete sajes que Link rescato del mundo obscuro durante su encomienda, Zelda se acerca a la joven que esta detrás de un mostrador, organizando papeles y tratando de mantener todo bajo control. La princesa aclara la garganta para llamar la atención de la bibliotecaria, a lo cual Marín se acomoda los lentes y exclama algo sorprendida "¡Su alteza! ¿Como puedo servirla?", Zelda contestó con una sonrisa "¿Tendrás el registro de la guardia de Hyrule a la mano?"
Marín se colocó la mano en la barbilla pensando un momento y respondió "Acompáñeme por favor, creo saber dónde está el texto", ambas caminaron por los pasillos mientras la bibliotecaria se dirigía una vez más a la princesa "Si me permite la intromisión, su alteza, ¿Cuál es la razón por la que busca estos textos?" La repuesta de Zelda no se hizo esperar "Ayer que observaba a los participantes del torneo, el nombre de uno de ellos, me sonó extrañamente familiar. Quiero el texto para buscar si existe alguna referencia sobre él, su nombre es Volga"
La bibliotecaria se paró en seco y casi hizo que la princesa chocara con ella, volteándose para dirigirse a Zelda comentó "Su alteza... probablemente el registro de la guardia no sea el mejor lugar para buscar a ese individuo..."
Link cruzo el umbral de la entrada a la cámara del guardián, las instrucciones de Sahasrahla fueron muy claras "Recobra el pendiente del valor, sin usar una espada, vamos a necesitar el pendiente y te servirá como parte del entrenamiento de velocidad"
Las seis estatuas lo esperaban en la cámara principal, su presencia incito el movimiento del guardián, Link saco arco y flecha y después de esquivar el movimiento circular de las estatuas disparo una flecha de plata eliminando a uno de sus oponentes, torció la boca momentáneamente al notar que no había mas flechas en su carcaj, seguramente el viejo maestro le había quitado el resto para forzarlo a usar otros métodos.
Esquivando los ataques de las estatuas, coloco dos bombas en medio de una de ellas eliminándola por completo, pero aún quedaban cuatro enemigos y Link sabía bien que el ultimo seria aún más difícil de derrotar, sin perder el tiempo saco el báculo de Somaria para crear y detonar bloques que dañarían a sus oponentes, dos más de las estatuas cayeron presa de estos ataques y con solo dos enemigos restantes tomo el martillo y los ataco con precisión hasta eliminar a uno de ellos.
La ultima estatua cambio de color y rompió la formación original atacándolo directamente, Link haciendo uso de su agilidad natural esquivo los ataques, pero su oponente era demasiado ágil para golpearlo con el limitado rango del martillo, Link lanzo el boomerang y se colocó de forma que la estatua quedara justo en la trayectoria de regreso, saco de nuevo el martillo y evadiendo la carga de la estatua, espero hasta que el boomerang hiciera contacto por detrás empujando a su oponente directamente hacia el héroe, Link tomo el martillo con ambas manos y golpeo a la estatua con fuerza, eliminando al último de los guardianes.
Mientras tanto en el castillo de Hyrule, Zelda y Marín estaban sentadas en el suelo rodeadas por libros, frente a uno de los estantes menos visibles de la biblioteca, "He escuchado el nombre con frecuencia su alteza... todos los textos que contienen información sobre el gremio de ladrones lo mencionan" Zelda escuchaba las palabras de Marín con atención.
"Supuestamente el antiguo jefe del gremio fue asesinado por Volga hace más de cuarenta años y tomo su lugar al mando de esta organización, nadie sabe exactamente dónde está su escondite, pero se rumora que se encuentra en algún lugar dentro del bosque perdido" Zelda reflexionaba sobre el individuo que vio el día de ayer, no podía ser el mismo, la persona que se enlisto en el torneo se veía experimentada en el combate pero no podía tener más de cuarenta años "No estoy segura de que sean la misma persona" decía Zelda mientras cerraba los ojos tratando de recordar los acontecimientos del día anterior "El guerrero que participara en el torneo debe tener entre veinticinco y treinta años"
Marín se acomodaba los anteojos mientras seguía buscando información en el texto que tenía en su regazo "El jefe del gremio de ladrones es un título hereditario su alteza... no creo que nadie se arriesgara a usar ese nombre sin relación con el infame ladrón" sin estar muy convencida con esa última aseveración Zelda respondió "Pero la leyenda no parece ser muy conocida, ni el guardia que lo admitió al torneo ni mi padre tenían ningún conocimiento sobre esta historia..."
De regreso en el recinto de su maestro, Link entra al lugar y le mostró el pendiente del valor "Bien hecho muchacho, ahora si podremos iniciar tu entrenamiento, ven, acompáñame" el maestro tomo la cubeta y salió de su recinto. De camino al pozo Sahasrahla comentaba "Es importante que incrementes tu velocidad, pero debemos fortalecer también tu precisión, de otra forma la velocidad no te servirá de mucho"
Una vez en el pozo le pasó la cubeta a Link diciendo "Llénala hasta el tope", Link prosiguió como el maestro se lo había indicado y una vez listos continuaron caminando hacia una parte rocosa a las afueras del palacio que estaba llena de arcilla.
El viejo maestro saco de entre sus vestiduras un florete y agrego "Esta espada pesa tres veces más que la espada maestra lo cual la hace considerablemente más difícil de blandir" encajo el florete en el suelo y tomo un puñado de arcilla, usando el agua los combino para formar una pasta pegajosa que moldeo en forma esférica.
Retomando la espada y sosteniendo la esfera en la mano izquierda la lanzo al aire apenas unos centímetros por encima de su rostro, con un potente corte la dividió a la mitad en el aire y con dos estocadas rápidas y precisas ensarto las dos mitades en la hoja.
"Ahora intenta tu" le dijo el maestro, Link preparo otra esfera y se dispuso a ejecutar el ejercicio, el caballero sintió el peso extra de la espada pero con facilidad pudo ejecutar el corte y encajar ambas mitades en la hoja, satisfecho con su habilidad se volteo al maestro mostrando una sonrisa pronunciada y una expresión de satisfacción, "Si, supuse que no sería un ejercicio terriblemente difícil para ti" agrego el sabio maestro "Ahora lo mismo con dos cortes, divide la esfera en cuatro partes iguales"
En esta ocasión le tomo un par de intentos dividirla y atrapar todas las partes, pero en menos de diez minutos había perfeccionado el segundo nivel de la técnica, Sahasrahla se veía un poco decepcionado por la falta de dificultad que el ejercicio le presentaba a su discípulo, así que no tuvo más remedio que agregar un obstáculo más "Pensé que no necesitaríamos esto hasta dentro de un par de días... pero parece que he subestimado tu habilidad"
El maestro saco una diminuta camisa de manga larga, la prenda estaba confeccionada en arillos de metal como una cota de mallas, Sahasrahla soplo por el cuello de la camisa y esta se expandió lo suficiente para que Link la usara, pasándosela a su discípulo le dijo "Vamos póntela, esto hará del entrenamiento una experiencia diferente"
Link se quitó su tradicional túnica verde y se visto la cota de mallas, una vez que se había acomodado la prenda, el maestro presiono la palma de la mano contra el pecho del héroe y la cota se contrajo de nuevo, tratando de recuperar el tamaño original. Link tenía que tensar todos los músculos de la parte superior de su cuerpo solo para evitar que la presión lo asfixiara, se volteo a ver a su maestro con una expresión de frustración y dolor a lo que Sahasrhala solo respondió en medio de una carcajada "Jeje, no te preocupes te acostumbraras pronto... siéntete afortunado de no tener que utilizar los pantalones que hacen juego con esa camisa" Link trago saliva he intento comenzar con el entrenamiento, pero la tensión en su torso y brazos era tal, que tan solo el mezclar el agua y el arcilla estaban siendo todo un reto.
"Seis días deben ser suficientes para que seas capas de dividir la esfera en dieciséis partes iguales" Y poniendo una mano en su hombro continuó "No te preocupes, agradecerás este entrenamiento una vez que estés defendiendo a la princesa y su vida dependa de tu habilidad" Link volteo a ver a su maestro con una cara de absoluta frustración, pero se resignó a seguir con la práctica... sabía que su maestro tenía buenas razones para obligarlo a hacer algo así.
La música inundaba el ambiente, un experto violinista amenizaba la velada mientras la princesa y el rey disfrutaban de la cena en una mesa amplia que los separaba un par de metros, Zelda tomo la servilleta en su regazo y con cuidado se limpió el contorno de la boca para dirigirse al rey "Padre... me temo que he investigado la procedencia de uno de los participantes del torneo... y no creo que debamos permitir que criminales formen parte de..."
Su padre la interrumpió levantando la mano de forma prudente diciendo "¿Te refieres a Volga, cierto?", la princesa abrió los ojos de par en par, sorprendida al descubrir que su padre sabia quien era este individuo. Antes de que pudiera responder, su padre agrego "Además de su nombre no hay ninguna razón para pensar que esté conectado con el gremio de ladrones y aunque lo estuviera, le debemos a nuestros súbditos la oportunidad de dejar su pasado atrás" "¡Pero padre! ¡Podría ser una trampa!" Zelda se levantó súbitamente, plantando las palmas de las manos en la mesa con fuerza, el gesto rompió la paz del momento, obligando al violinista a dejar de tocar.
El rey tomo un bocado más y extendió el silencio tanto como pudo antes de contestar, esperando que eso calmara a la princesa "Los soldados" comenzó a exponer el rey tácitamente "no provienen de las mejores familias ni poseen la mejor educación, son personas duras que pueden defenderse a sí mismos y a otros usando la fuerza, dándoles un lugar en el palacio les damos una razón menos para merodear, robar y saquear el reino, es la razón por la que mi guardia personal recibe la mejor paga que podemos solventar", la princesa se cruzó de brazos rechazando directamente la noción de su padre y dirigiendo la mirada a un costado continuó escuchándolo "Es mejor que aprendas pronto esta lección... un buen monarca no persigue utopías, sino que aprende a escoger el menor de dos males"
Con una seña le indico al violinista que continuara "Además... no creo que el chico que invitaste a la celebración de tu cumpleaños tenga ninguna oportunidad de ganar el torneo, aun si descalificamos a Volga" la princesa se sonrojo... al parecer su padre también había notado la especial atención que había puesto en él, pero le molestaba ser juzgada por algo que nada tenía que ver con su decisión "Mis sentimientos no tienen nada que ver en esto, yo solo estoy preocupada por tu seguridad y la del reino"
"¿Tus sentimientos?" el rey contesto con una expresión de rechazo evidente, "Tu eres la princesa de Hyrule, la heredera del reino y la ultima de nuestra línea noble, no te permitas fallar a tus deberes por una fantasía, ya tengo algún tiempo buscando alguien que sea digno de ti y te ayude a reinar en Hyrule de la forma que nuestros ancestros lo han hecho hasta ahora, nuestro deber como monarcas es con nuestros súbditos... no con nuestro corazón" aunque al decirlo el rey no pudo evitar sentir cierta nostalgia, Zelda perdió la compostura y con los ojos llenos de lágrimas intento replicar diciendo "Pero padre... yo" pero un nudo en la garganta le impidió continuar, lo que el rey aprovecho para terminar con la discusión "Ve a dormir... continuaremos esta charla en otro momento"
"Yaaa!", "Jua!", "Iiiya!", "Heey!" el maestro Sahasrahla intentaba conciliar el sueño mientras su tenaz discípulo se encontraba aun dedicándole un concierto de alaridos a las esferas de arcilla que aún no podía dividir efectivamente.
Link llevaba dos días entrenando sin conseguir mucho progreso, se había acostumbrado a la cota de mayas, pero sus movimientos aún estaban severamente restringidos, probablemente ya era tiempo de terminar con el día y prepararse para dormir, después de todo necesitaba reservar algo de energía para poder respirar con la cota de mallas, no es como que el maestro le permitiera quitársela para dormir.
Tomo la espada y la cubeta, y se dirigió de regreso al recinto de su maestro cuando un murmullo lo detuvo, le pareció escuchar algo pero no le era posible identificar de donde venía el sonido, la sensación era familiar pero aun así desconocida.
"Link..."
Sonrió ampliamente al reconocer tanto la voz como la sensación, no podía ser otra que la princesa Zelda comunicándose con el telepáticamente.
La telepatía es una experiencia un tanto frustrante, porque la comunicación se limita a una vía, es posible escuchar el mensaje pero no responder a él, sin embargo la persona que manda el mensaje, puede apreciar los sentimientos de la persona que lo recibe por un instante, pero es una respuesta vaga y difícil de descifrar.
"Jiji... tu corazón siempre me recibe con calidez... eres una persona verdaderamente gentil" continuaba la voz de la princesa en la mente del héroe, si solo ella supiera que no era simple gentileza, sino admiración, atracción y por supuesto deseo, probablemente no lo tomaría con tanta ligereza.
"¿Que sucede? Te sientes... melancólico..." Como explicarle a la persona que más admiras que no deseas nada más que estar con ella sin temer ser rechazado, si en cualquier tipo de relación estas cuestiones son difíciles, es aún más complicado entre Link y Zelda... él sabe que la princesa esta fuera de su alcance y revelarle sus sentimientos solo la harían sentir culpable y presionada... o al menos eso es lo que él cree.
"Porque quieres participar en el torneo Link? ayer vi a los aspirantes y muchos de ellos son fuertes guerreros que parecen estar dispuestos a lo que sea... ya has sufrido suficiente ayudándome y ayudando a Hyrule, no podría perdonarme si fueras lastimado..." El corazón de Link no albergaba lugar a duda, su determinación y voluntad eran absolutas, no solo participaría en el torneo, sino que ganaría y se volvería el guardián de la princesa no solo por Hyrule... sino por ella.
La princesa no cabía de gusto al reconocer estos sentimientos, él estaba dispuesto no solo a luchar por estar con ella, sino a vencer "Link..." la voz de la princesa sonaba titubeante... ¿Acaso estaría llorando? "Por favor... no permitas que nadie te hiera" finalmente el corazón del héroe solo tenía cabida para un sentimiento, una calidez única que la princesa nunca antes había sentido, mientras más sabia de ella, mientras compartía con ella, sus sentimientos tomaban una forma real, la ilusión que originalmente lo había acompañado durante toda su aventura, la euforia de finalmente rescatarla y la felicidad de volverla a ver estaban materializándose en algo que no entendía por completo pero que lo llenaba de paz y deseos de seguir luchando.
El manto de la noche cubría el firmamento por encima del castillo y la luz de las estrellas iluminaba tenuemente la habitación de la princesa, las palabras del rey la habían lastimado profundamente, pero la calidez del héroe había renovado su confianza en él, que importaba si podía o no ganar el torneo... ella quería que Link fuera su caballero, quería saber más de él y compartir nuevas experiencias a su lado... nunca antes se había sentido así, nunca antes había visto a nadie de la forma que lo veía a él, junto sus manos entrelazando los dedos, rogándole a la diosa Naru que le diera sabiduría para entender todos estos sentimientos sin afectar su deber con el reino.
