Capitulo 2 Solo sigue mi juego

"Atrapada entre amigos y amantes, mi soledad se consume cuando me dices aquel "Adiós" que me hiere de forma extraña y como algo mágico se va desvaneciendo… Viéndote alejarte más lejos de mí y no aguanto más este dolor. Mi sonrisa desaparece al ver la realidad, me veo engañada por mi más grande amor…Siento que algo se ha roto en mi que algo se ha abierto algo que ya nunca cerrara, La palabras afloran y Pienso que ya no podre amar"

-Anónimo -


Se mordió los labios con nerviosismo, Hinata no estaba en sí, sobre todo por aquel hombre que se encontraba mirándola fijamente, Todo no encajaba esa situación era casi irreal… Un Hombre sexy, ojos esplendidos, cuerpo magnifico como un dios del Olimpo, Si definitivamente su interior apostaba exageradamente sobre quien sería capaz de quitarle esa diminuta toalla que le cubría.

¡Si muy diminuta! Exclamo su mente a gritos casi desesperados.

-¡Soy una Demente y Pervertida! –Susurro por lo bajo estresada, mientras se golpeaba un poco las mejillas sonrojadas.

¡Demonios, ¿me estaré volviendo pervertida? Exclamo en su interior con dificultad.

Naruto la miro fijamente, se quedo extrañado esa reacción en la chica le produjo mucha gracia, se aguanto un poco las ganas de echarse a carcajadas ahí mismo en frente de ella.

-¿Que paso muñeca, Por qué tan alterada?- Pregunto riendo por lo bajo, al parecer con esa chica se divertiría a lo grande, sonrió con malicia al menos ya tenía una presa nueva esta vez no la dejaría escapar por nada del mundo.

Naruto se acerco a la cama, se movió con pasos elegantes hacia donde se encontraba ella, se acerco, la tomo del mentón y le alzo el rostro. Su mirada perlada apenada y asustada, le miro con dificultad, El le quito la sabana de un solo golpe.

-Y esa cara muñeca, ¿Tan inolvidable fue anoche, que ya ni me recuerdas?- Susurro muy cerca de su oído, ella al sentir su aliento cálido se altero más de lo que estaba

-¿Q-ue paso exactamente?-pregunto asustada, Naruto se acerco mas rozando sus labios a la oreja de ella.

Su cara quedo como un tomate maduro, se alejo de inmediato.

-¡Pervertido! Aléjate…- Aterrada lo empujo con todas sus fuerzas, pero todo le resulto al revés.

Naruto se movió sin hacer esfuerzo alguno quedando arriba de ella, Quedaron cara a cara, el sosteniéndose con sus manos por arriba de la cabeza de ella.

Se apego un poco más a ella, quedando muy cerca del rostro de Hinata.

-Gritabas y pedias mas, y así sin más ni me recuerdas ¿Quieres que te haga recobrar todo lo que paso?- Susurro en su oreja de manera ronca, Naruto reía disimulado, como se divertía con esa pequeña chica… Aunque le estaba costando un poco hacerle esa broma tan pesada, sonrió traviesamente y le acaricio la mejilla derecha.

Pasmada se quedo intacta sin moverse, al más mínimo movimiento que el hiciera… observo esa diminuta toalla, pensaba que se podría soltarse en cualquier momento, Trago duro.

Alejo la mirada con rapidez, y asimilo a lo que él se refería

¡Madre santísima, que había hecho! De maravilla lo que le faltaba ,Perdió lo que Kiba Inozuka en cuatro años de noviazgo nunca logro, nunca imagino que zorra podía ser con tan solo unas botellas de licor encima-

Hinata lo empujo con toda la fuerza que tenia, lo tiro a un lado y se escapo de las garras de aquel pervertido… Verifico su ropa revisando que todo estuviera en su lugar, dio un vistazo a las sabanas revisándola con suma delicadeza. Confundida, todo estaba perfectamente pulcro como si no hubiera pasado nada.

Naruto no aguanto más y estallo a carcajadas, su gran sonrisa picara ya no la podía ocultar

-¿Te lo has creído?-pregunto con malicia, se levanto de la cama mientras se acercaba a ella

Ella lo fulmino con una mirada llena de cólera, ese cretino mujeriego simplemente estaba jugando con ella.

-Maldición-profirió con ira, al final de todo los hombres siempre la terminaban engañando, ese que tenía en frente era el autentico egocéntrico, mujeriego, mentiroso y pervertido… seguro ya se había llevado a miles de mujeres a la cama, Entrecejo la mirada sus trucos eran sucios, la forma en que trato de engañarla fue muy ingeniosa y quien no pensaría mal en tal situación, ella despertando en la cama de un extraño y que el apareciera triunfalmente con una mini toalla atada a su cadera y su torso desnudo bien ejercitado.

Se sonrojo, todavía lo estaba detallando con mucha precisión. Sudo frio él se acerco varios pasos y ella solo se alejo como si fuera un conejo escapando de aquel lobo malvado que solo quería comérsela. El la acorralo en la pared y apoyo sus manos sobre su cabeza, sonrió maliciosamente.

-De verdad creerías que me acostaría contigo-Pronuncio tangente, le alzo el rostro a la chica-lo siento muñeca pero no eres mi tipo-Profirió secamente

¿Qué no era su tipo?... esa palabra resonó varias veces en su mente como si se tratase de una grabadora

Hinata abrió sus ojos está más no poder, Ese imbécil que se creía el hombre más codiciado del mundo.

La cachetada que llego a sentir en las mejillas, si las dos, le hirieron el orgullo, no solo palpitaban de dolor y enrojecimiento sino de angustia y agonía de la muchacha.

-¡Maldita sea!- Gruño de ira solo eso le faltaba que una pueblerina lo a bofeteara.

Ya Hinata se había ido de la habitación y del apartamento, Dejándolo con el ego por el piso.


-¿Por qué todo siempre me pasa a mi?- Hinata estaba estresada al punto de estar bastante sofocada, y para colmo empezaba a caer una tormenta, una bastante fuerte.

La lluvia se hizo presente de manera fuerte dejándola empapada, de pies a cabeza, sentía la mirada burlona de la gente que pasaba a su lado. Frunció el ceño extrañada que tanto le miraban acaso había salido desnuda del apartamento de ese cretino.

Se palmeo su cuerpo con delicadeza, se vio reflejada en uno de los cristales de una bisutería, tenía un short corto color blanco y una ligera camisa blanca ceñida al cuerpo, se sonrojo ¡Demonios, había sido tan estúpida para haber salido en pijama a la calle!

-¡Magnifico lo que me faltaba, empapada y en pijama!-exclamo molesta y sonrojada de vergüenza, mientras corría por las calles llenas de multitudes que solo la miraban burlonamente.

Sus cabellos se encontraban empapados y desordenados, y su camisa blanquecina se trasparentaba y se pegaba a su busto. Definitivamente tenía muy mala suerte, a haber caído en las garras de un pervertido, y que el casi la manoseara pero por un momento pensó que habría sido mejor quedarse con ese hombre que haber salido en las peores fachas y con tremenda tormenta.

Camino enfurecida por las calles inundadas, la lluvia caía brutalmente hacia ella, las personas la empujaban y la tropezaban, ella aun se sentía vacía… ¿Qué mas podría pasarle en estos momentos? Lo único que le faltaba era que le cayera un rayo

Algo la saco de sus pensamientos, y no fue nada menos que un gran tropezón que la hizo caer al suelo de una manera atolondrada… Sus ojos se abrieron hasta más no poder cuando se dio cuenta que había caído en las piernas de alguien.

-¿Está usted bien?-Pregunto una voz delicada pero a la vez gruesa, qué le llego como canto a sus odios, Hinata viro la cabeza de forma tan instantánea, que se quedo embrujada con el tan hermoso hombre que se encontraba ahí frente suyo, Era de cuerpo musculoso, de piernas largas, cabellos castaños claro un poco alborotados, pero lo que más la hechizo fueron esos ojos color ámbar, que la miraban de manera penetrante y calculadora.

-S-i- tartamudeo tímidamente, se acomodo un poco y abandono las cómodas piernas de aquel hombre, se levanto con dificultad tambaleándose.

- Le ayudo- vocifero ella sonrojada, le tendió la mano al joven muchacho.

El tomo su mano y se alzo con elegancia, vestía un traje de oficina, una camisa blanca de botones y un pantalón negro, su mirada se poso en la abundante figura de la mujer casi semi desnuda frente de si, aquella pijama que traía lo dejo embobado…como una mujer se le ocurriría salir con semejantes ropas a la ciudad, debía ser una demente

-Segura que se encuentra bien, Esta muy mojada- Pregunto alzando una ceja intrigado, le toco la frente con sutileza verificando su temperatura-Creo que tiene fiebre-caballerosamente retiro su mano.

Hinata se sonrojo al máximo cuando el tiro de su mano y prácticamente le abrazo se quedo paralizada… Eso sí que era lo que le faltaba pero a lo mejor había llegado su buena racha, Se sintió mareada, era cierto estaba un poco caliente sus mejillas ruborizadas y no precisamente por el calor.

El solo la alzo en sus brazos

-S-eñor… bájeme por favor- tartamudeó con dificultad, mientras ocultaba su rostro en el pecho de él, se sentía débil… su cabeza daba vueltas, fue cerrando sus ojos hasta caer profundamente dormida en el pecho del joven castaño.

La miro confuso, no le prestó atención… aquella mujer era indescriptiblemente hermosa, su rostro de finos rasgos, piel como una muñeca de porcelana y ojos perlados que casi dejaban reflejar lo más profundo de su ser, con delicadeza la llevo hasta su auto que se encontraba estacionado cerca del lugar.

Ese hombre sonrió cálidamente, mientras montaba a la chica en el asiento trasero de su auto.


Naruto Namikaze se metió ambas manos a los bolsillos de su pantalón y suspiró cansadamente, al fin había llegado ese tormentoso evento de los cuarenta años de aniversario de la empresa, estaba rodeado de mujeres que le atosigaban, cada una de ella habían pasado por su cama, pero eso no significaba que por lo mas mujeriego que fuera, era un hombre serio que nunca involucraría negocios con sus pequeñas aventuras.

-Discúlpenme señoritas, pero me retiro tengo que seguir arreglando algunos detalles para esta noche que dará inicio la celebración-Sonrió forzadamente, mientras huía discretamente de las fastidiosas y esbeltas mujeres de sociedad, algunas lo miraron con frialdad y deseo, otras suspiraron desilusionadas por su partida

Se movió con pasos firmes y a la vez casi desesperados, hacía a la entrada del salón del evento. Recibiría a una de sus mejores victimas, Sakura Haruno la única mujer que había sido su obsesión y solo por el simple hecho de nunca haberse acostado con ella, la que nunca había caído en su encanto. La miro entrar con elegancia hacia el recinto.

Una mujer de cabellos rosados algo rizados, sus labios teñidos de un color rosa sutil, cuerpo algo esbelto y ojos verdes que resaltaban su belleza, portaba un vestido largo que llegaba hasta los tobillos de pedrería en la parte del busto haciéndole resaltar lo poco que tenia, de un color rojo y un bordado dorado

-Buenas tardes, Naruto -Saludo cortésmente, mientras se le acercaba al rubio

El la miro como si ella fuese la manzana de la discordia, le tomo de la mano y se la beso con caballerosidad,

-Sigues estando tan hermosa como siempre-Proclamo ilusionado, la abrazo de manera espontanea- Tanto tiempo sin vernos, Sakura- dijo con afán mientras la aprisionaba fuerte en sus brazos

Hoy de seguro iba ser una de sus mejores noches, al fin tendría la oportunidad de su vida, Su inflado ego se hizo presente, pero un recuerdo fugaz también le vino a la mente

La inmensa cachetada que le había dado aquella mujer, aunque había disfrutado engañándola y haciéndola casi caer en su juego. Esa cachetada había destruido por completo su ego.

Esa mujer se merecía un pequeño castigo de su parte, sonrió malicioso mientras ocultaba su rostro en el cuello de Sakura.

Si se la encontraba nuevamente, ella descubriría quien era realmente Naruto Namikaze, La haría caer ante el…así terminara destruyéndola.


Continuara

Adelanto

Próximo capítulo- Encuentro Exótico

-¿Me disculpa si me robo a la dama?- Naruto se acerco a la pareja, y tiro de ella de manera abrupta

-¡Suéltame!- Exclamo hinata exasperada- déjame grandísimo imbécil

-¿Quieres que te castigue?-sonrió pícaro, mientras la atraía hacia el

Gracias por su comentarios

Sayo

actualizo el próximo martes