-Capitulo 3 Encuentro Extravagante con el Casanova –
"Solo déjate envolver por la música apasionada descubre placer entre susurros y gestos Bailando un tango inolvidable con pasión y fervor, Déjate llevar por el… todo te resultara encantador, Pero solo recuerda algo no caigas en su juego"
Sus cabellos negros azulados se encontraban sumamente enredados, se removió en la amplia cama tratando de acomodarlos, pero algo no estaba bien sintió un largo brazo rodearla por el pecho y una calidad respiración en su oreja que la hizo estremecer, abrió los ojos hasta más no poder se sonrojo y trato de apartar dicha mano desconocida que ya empezaba a descolocarla… Dicha mano fue subiendo acariciando su embrujado cabello como si tratase de alisarlo, No aguanto más y se levanto agitada pero alguien se lo impido por completo, un cuerpo inerte que la sujetaba con posesividad a la cintura…un pequeño grito salió de sus labios al ver aquel hombre de cabellos castaños se aferraba a ella con fuerza como si de un niño pequeño se tratase, solo que este estaba sin camisa mostrando su torso desnudo y en ropa interior
-Otra vez no-se palmeo las mejillas sonrojadas, miles de cosas pasaron por su mente…viro la cabeza hacia el hombre que dormía con tranquilidad, lo había vuelto hacer otra vez en la cama de un desconocido, definitivamente debería dejar desmayarse cada vez que lo hacía terminaba de esa forma.
Trato de levantar el fuerte brazo que la rodeaba por la cintura, pero le fue imposible aquel extraño la apretaba mas contra él, se canso de intentarlo y recurrió a despertar al muchacho.
-D-isculpe me podría soltar-tartamudeo nerviosa empujando al castaño tratando de despertarlo, se acerco mas al rostro de él, definió ese rostro tan perfecto que la atrajo su mirada bajo hacia los labios entre abiertos del hombre el cual la tenia prisionera sin darse cuenta termino por acariciar su mejilla su piel era tersa, unos ojos ámbar se abrieron a la par mirándola detenidamente.
Una sonrisa adorno el rostro de aquel hombre que prácticamente tenia a la ojiperla embobada
-Bella dama- saludo cortésmente, mientras se levantaba y se ponía una toalla en la cintura
Hinata aun desconcertada, tomo la sabana y se arropo media cabeza
-Disculpe…pero ¿Qué me paso?, ¿Hicimos algo malo?-subió su rostro apenada, mientras veía al muchacho tomar un pantalón y colocárselo, se lo abrocho mientras tomaba una camisa blanca y se iba abrochando botón por botón llego al final y tomo una corbata azul se hizo un nudo perfecto, trago duro lo que veía era simplemente encantador que un hombre de cuerpo escultural se vistiera de forma lenta y tortura delante de tus ojos no era cosa de todos los días ¿cierto?. Hinata solo mira cada acción deleitándose por tanta elegancia, al terminar se acerco a ella le quito la sabana de un tiro, se mantuvo cerca de su rostro y toco su frente
-Al parecer ya se le ha quitado la fiebre-Sonrió divertido, mientras retiraba su mano-y en cuanto de hacer algo malo…se refiere, ¿a hacer poses de Kama-Sutra?-Bromeo mientras salía de la habitación riendo a carcajadas
Su sonrisa maliciosa de medio lado, al parecer esa hermosa mujer le haría disfrutar mucho.
La sangre se le subió a la cabeza, sus pálidas mejillas se sonrojaron brutalmente, un grito estruendoso se termino por escuchar en ese amplio departamento.
-E-Ese hombre…se ve más peligro de lo que pensé -se escabullo tímida en las sabanas-¿en qué demonios me he metido?
-Aniversario de la empresa 8:00 pm-
Naruto Namikaze relucía rodeado de miles de mujeres de sociedad, había dejado hace unos minutos a su adorada Sakura… se encontraba fastidiado aquellas mujeres no hacían más que acosarlo con preguntas, esperaba ansioso la llegada del nuevo socio de la empresa al parecer era un codiciado que venía de parís, vio acercarse a su abuelo un hombre de cabellos blanquecinos largos y un traje elegante que dejaba ver lo casual que podía ser
-Jiraya-llamo casi apresurado, y se le acerco de manera casi desesperada tratando de salir de la treta de esas hienas que lo miraron casi con ira al ver que se retiraba de forma instantánea.
-Naruto te he estado buscando, el nuevo socio de la empresa viene en camino, tenemos todo preparado para su visita… hoy cerraremos el trato-su voz sonó casi demandante pero a la vez agitado, paso un brazo por el hombre de su nieto-A que si te encargas de todo si-autoritario sonrió casi con cinismo, el rubio frunció el entrecejo y le hizo soltarlo
-¿Ese socio es Dylan Buckluque?- pregunto intrigado, tenia años sin ver a su viejo amigo de universidad, ese que le había enseñado casi todas sus tácticas con la mujeres él era un mujeriego total pero al parecer más sutil y no lo dejaba ni notar
-Ese mismo, vendrá más tarde- sonrió, mientras se retiraba dejando a su nieto eufórico por la llegada de su mejor amigo.
Hinata se encontraba nerviosa, escuchaba unas risas estruendosas detrás de la puerta que a la vez eran dulces que la hacían casi sonrojar, ese hombre hasta se reía de forma hermosa, el sonido de la puerta la perturbo y la hizo dar un respingo que la hizo quedar parada en un solo instante
-Bonjour madeimoselle- Hablo de manera tan elegante, ella solo le miro sonreír sensualmente que hasta sus mejillas se tornaron de un color carmesí, el se acercaba entre sus manos tenía un vestido color crema elegante extrable y largo.
-¿Eh?-pronuncio extrañada al ver que él le entregaba el vestido
El se inclino y se arrodillo frente de ella, tomo su mano
-Dylan Buckluque-se presento, mientras le besaba la mano caballerosamente
Hinata estaba casi al punto del desmayo, aquel hombre la tenia derretida todas sus facciones y gestos la tenían encantada
-Hyuga…Hinata, un placer conocerlo señor Buckluque -tartamudeo nerviosa, al ver como él se levantaba y negaba con su cabeza
El castaño acerco sus dedos a los labios de la pelinegra y lo rozo como si de una caricia traviesa se tratase
-Por favor dígame solo Dylan-murmuro mientras acariciaba la mejilla de la chica- Ahora solo necesito un favor suyo, se me ha olvidado que tenía una reunión importante he imagínese que necesito una pareja y que mejor que usted una bella dama, me haría el placer de ir conmigo- suplico de manera graciosa sonriendo sutil, mientras casi se ponía de rodillas nuevamente.
-Es que apenas nos conocemos… Señor…que digo Dylan-Tartamudeo obligándole a pararse nuevamente del suelo
Dylan bufo y tomo su saco casi molesto, la miro no le suplicaría mas solo quería llevarla… era como si de una hermosa damisela se tratara, se voltio y la encaro, ¡Tonterías! la llevaría con el así fuera que tuviera que pedirle la mano allí mismo.
-Por favor solo por esta vez, póngase ese vestido y vaya conmigo-su mirada ámbar era profunda, era como una mirada de un niño suplicándole a su madre por aquel juguete de la estantería.-Le necesito…
Hinata no resistía esa mirada, era demasiado penetrante, tomo el vestido y lo toco era hermoso. No soporto mas y decidió aceptar que tan malo sería solo tendría que ser la pareja de ese hombre que no estaba tan mal lo observo de arriba abajo como un escáner
- Acepto-pronuncio sonriéndole amablemente
Dylan se quedo embelesado con aquella esplendorosa sonrisa, tanto que ni se dio cuenta que Hinata empezaba a subir los pliegos de la estrepitosa camisa de la pijama que traía, un momento porque no se salía de la habitación la miraba como si fuera la última mujer en este mundo, ya cuando casi se dejaba ver la blanquecina porcelana de la piel de ella se detuvo al darse cuenta de la mirada devoradora que le daba el hombre que al parecer no había salido aun de la habitación, pego un pequeño grito y bajo la camisa de un solo golpe
-D-isculpe se podría salir, me voy a cambiar-sonrojada aquel hombre prácticamente la vio semi-desnuda, porque cosas así siempre le pasaban
El solo dio unas cuantas reverencias apenado, era un pervertido de primera por lo menos había extraído algo de personalidad alocada de su mejor amigo, después de tantos momentos que habían pasado.
-No piense que soy un acosador o pervertido, que espía a sus víctimas-bromeo con picardía dejando la habitación.
El vestido color crema y de pedrería, se lo subió y lo sujeto en la parte de sus pechos era despampanante, unos flequillos abultados caían glacialmente en la parte baja del vestido seguía largo hasta sus tobillos, tenía un diseño en la parte de arriba que era un poco transparente, seguido por unas perlas preciosas que le adornaban en la parte de atrás quedaba al descubierto una gran porción de piel.
El castaño entro de improvisto, haciendo una aparición casi impecable… portaba un saca negro y una camisa blanca acompañada de una corbata color azul que le hacía resaltar, su pantalón azul marino que llegaba hasta sus tobillos y unos zapatos negros bien pulidos, su mirada ámbar se topo con el esbelto cuerpo de la hermosa mujer que se encontraba enfrente, era una bella natural… sus abundantes pestañas se hacían resaltar con sus pupilas perladas, su piel porcelana se dejaba ver por aquel hermoso escote de espalda que dejaba mucho a la imaginación, sus cabellos se encontraba rizado en las puntas y atado en una delicada cinta crema que le sujetaba de medio lado
-Eres hermosa-un sublime suspiro salió de sus labios, el verla así había provocado un estremecimiento en su pecho, la tomo de la mano y la halo hacia el llevándola fuera de su apartamento.
El elegante lugar deslumbraba algunos solo conversaban de negocios, los más jóvenes se atosigaban bailando cualquier vals que colocaban, otros simplemente sentados como gente de sociedad observando y discutiendo de cosas triviales
Sakura Haruno la mujer ideal, gran porte, educada y hermosa, sus ojos azules le miraban con determinación, porque tenía que ser ella tan perfecta…jamás le había hecho el más mínimo caso había tenido ese pequeño capricho desde secundaria, ni una mirada de esos ojos verdes le da, ni un beso de esos labios carnosos y que se veían tan dulces, era un caso perdido ligar con otras mujeres se había vuelto como uno de sus pequeños hobbies que disfrutaba de sobre manera.
-Sakura-suspiro llamándole-Bailas conmigo-le tomo de la mano casi como demandadle que bailase con el aquel vals tan lento y casual,
-Claro porque no-se dejo llevar por la manera tan dominante de su mejor amigo, el le llevo hasta la inmensa pista de baile que se encontraba un poco desolada, poso su mano en su diminuta cintura y ella coloco su mano en el hombro de él, paso adelante hacia atrás de lado unas vueltas glaciales.
Encerrados en su mundo de baile sin fin… el suspiraba enamoradizo, ella como si nada…como si de un títere se tratase sin alma sin razón, toda la vida había sido así el demandaba y ella le seguía de manera escurridiza pero segura, le dio una vuelta que la hizo girar y quedar pegada de su torso, el se le acerco como persuadiéndole que le besara, se espero llamar la atención de todo el público que les admiraba para declararla como suya ahí mismo con un beso arrebatador un par de centímetros y tocaría aquellos labios tan deseados por años
-Naruto-Llamo mecánicamente, atrayendo su atención y deteniéndole… se acomodo y se mantuvo erguida, el rubio estaba hecho una furia le había rechazado por decima vez en esa noche, que más le podía ocurrir…
Un golpe seco fue lo que se escucho, unas cuantas risas y desconciertos, todas las miradas se centraban en la pareja recién llegada, la mujer hermosamente vestida había tropezado de manera un poco atolondrada con una mesa, su acompañante con buen porte y caballeroso le sujeto antes de caer de forma majestuosa, un momento a ese hombre de cabellos castaños le conocía ¡Era Dylan! Su mejor amigo y compañero de la universidad, como podría haberle olvidado, no lo pensó ni un momento y se fue casi corriendo hacia él y la mujer que le acompañaba.
-Lo siento-hizo varias reverencia ante la multitud que reía a montón-Señor Dylan-avergonzada su cabeza se mantenía baja y sus mejillas sonrojadas por tal estupidez ¡Como podía caerse de manera tan idiota!
Dylan sobo su cabeza con cariño
-Tranquila, no hizo nada malo-Carcajeo y bajo hasta su altura-más bien no le pare a tanta gente estirada-sonrió mientras le hacía ponerse nuevamente erguida.
Hinata le ofreció la mejor de sus sonrisas aquel joven le tenía maravillada, Pero al levantarse nunca imagino toparse con aquel hombre egocéntrico y pervertido delante de sus ojos, era tan poco creíble…era el insoportable.
Naruto miro aquella mujer que acompañaba a su amigo, era hermosa pero algo en ella no le cuadraba ese rostro tan común y ese cuerpo tan esbelto y a la vez proporcionado lo conocía muy bien…no podía ser posible era la pueblerina que había pasado la noche en su departamento y para culminar su gran bofetada.
-¡TU!-Gritaron al unisonó, sus miradas se fulminaban como si de un combate a muerte se tratara…Hinata le señalaba con su dedo acusadoramente y Naruto en cambio se le acercaba de forma insinuante y a la vez arrogante, en cambio Dylan se encontraba más que sorprendido su mejor amigo estaba discutiendo con Hinata de una manera tan poco común de el
-¿Acaso se conocen?-alzo una ceja, extrañado. El castaño se sentía como de sobra ellos se miraban con fiereza sin apartarse ni parpadear
-Por desgracia, si -bufo molesta, haciendo un mohín y tomando a su pareja por el brazo
-Muñeca tanto tiempo sin verte, ah no si es verdad que te tuve anteayer en mi cama y en mis brazos ¿Acaso no recuerdas?-debatió con doble sentido acercándose y estrellando amenamente la mano de Dylan, su ego era demasiado grande para dejarle ganar aquella guerra a esa insignificante mujer de estatura media
Dylan se confundió aun mas con tal comentario de su amigo, no era de esperarse aquel extraño saludo viniendo de el…hizo caso omiso y le saludo
-Buen amigo, tiempo sin verte- le abrazo amistosamente, soltándose de la pelinegra-ella es Hinata Hyuga una amiga- sonrió animado mientras la colocaba delante del rubio para que le saludase
El rubio la detallo con suspicacia, desde su rostro tan común hasta su cuerpo que se podía considerar bastante proporcionado, la mujer sin clase no era tan fea como parecía tenia aquella esencia olor a durazno que le atraía a besar ese cuello que se veía tan blando y a la vez un poco largo… en un momento ¿Por qué rayos estaba deseando aquella pueblerina?, negó varias veces y alzo su mano para tomar la de ella de forma galante y caballerosa
-Naruto Namikaze, un placer conocerla muñeca-profirió de manera atorrante besando su mano de manera casual, se forzó a sonreír de manera turbulenta
Ella le miro confundida, ¿le había besado la mano? Ese no era el mismo descarado de la otra vez ¿Quién demonios era verdaderamente ese tipo llamado Naruto Namikaze?... debía ser una dulce jugada de su imaginación, su sonrisa le perturbo y de un solo tiro aparto su mano de las garras de ese autentico pervertido.
Naruto se carcajeo ante su actitud, esa noche sería muy interesante. Y debido al escozor de las balabas tan dulces pero tan aburridas, fueron remplazadas por unas seductoras y atrevidas solfeos de tango.
Las antiguas parejas salían con rapidez de la inmensa pista de baile, una idea algo maliciosa le había surgido a nuestro joven rubio que no hacía más que mirar a Hinata, ¡Tango! Eso era simplemente le tendería una trampa a aquella pobretona de seguro ni sabia bailar la mas mínima balada dejarla humillada delante de todos le haría pagar lo que le había hecho, se acerco de bruscamente hacia la joven halándola hacia el
-¿Me permite robarle a la dama?-pregunto con elegancia, dándole un vistazo a su amigo que lucía más que confundido, recibo un leve asentimiento por parte de el
Hinata parpadeaba y se retorcía entre los brazos del rubio.
-Suéltame- se retorcía de manera dramática, el prácticamente le arrastraba hasta la pista de baile
-No, muñeca, no sabes que es de mala educación rechazar una invitación- le miro molesto atrayéndole hacia sí, quedando frente a frente, le tomo la mano amoldándose al cuerpo de ella, su otra mano se deslizo por su desnuda espalda. Ella en cambio se estremeció y de impulso le poso su mano en el hombro y su otra mano rodeo su cuello, era piel con piel estaban tan cerca sentían la respiración y latido de los dos.
Y ahí comenzó uno, dos, derecha, izquierda sus pies se movían al compas, la movió de forma tan extravagante, hizo entrelazar la pierna de ella por el muslo de él, le agarro con fiereza por los cabellos entrelazado algunos mechones por su dedos bajo en un vaivén su cabeza al ritmo de la orquesta que hacía de ese baile tan sensual… le levanto de golpe quedando a unos centímetros de los labios algo carnosos de la chica que se encontraba algo agitada y sonrojada
-Déjame grandísimo imbécil- bufo agitada, lo que no espero era que él se acercara a su oreja, un suspiro salió de sus labios que provoco un cosquilleo en la oreja de ella
-¿Quieres un pequeño castigo?-susurro de manera tan lenta y provocadora, un estremecimiento le llego a hinata, cuando dicho Casanova le mordisqueo el lóbulo de la oreja y le lamio
Aquel baile tan escandaloso y desbordante de pasión, no terminaba ahí, sus pies se movían al ritmo a la par una vuelta y terminaría todo… al final el la voltio quedando ella casi en el suelo él le sostenía por la espalda y sus frentes rozaban una con la otra, hasta que algo rompió aquello, Naruto rompió la mínima distancia que le separaba rozando de sobre manera los labios de Hinata, el le mordisqueo el labio inferior provocando que del impacto ella entreabriera la boca de forma de el enredara su lengua a la nerviosa lengua de ella.
¡STOP! Que alguien parase eso ahora mismo ese cretino le estaba besando y no le hacía del todo mal, por los mil demonios…se quería tirar al metro le estaba disfrutando como podía ser eso posible
Continuara…
Disculpen por la tardanza tuve algunas intromisiones, algunos exámenes y otras cosillas…espero que lo hayan disfrutado bye nos vemos en el próximo
Esta vez no les tengo adelanto: D
