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¿Qué decir de este capítulo? Es en parte un experimento usando una narrativa más enfocada en el desarrollo de los personajes, trate de incluir tanto como me fue posible acerca de mi visión de Zelda, y sus motivaciones.
También me tome la libertad de incluir la primera… fricción entre Link y Zelda, no con la intención de distanciarlos, sino más bien de mostrar que aunque no siempre estarán de acuerdo aun así tienen la capacidad de encontrar un justo medio.
Por último, me permito mencionar que hay otras rupturas de la cuarta pared, ojalá les dé a mis lectores una visión más clara de lo que requiere una historia así en caso de que algún día busquen hacer algo similar.
Capítulo 10: La Princesa.Un grupo de flechas se dirigían en dirección a Milo, pero este usando el paso fantasma se movió detrás de uno de los ocho atacantes y lo incapacito rápidamente con un corte por la espalda "¡Son más de ocho!" Le advirtió a Link mientras repelía los ataques de otro de los ladrones.
Link salto encima del carruaje e hincándose para mejorar su estabilidad saco su arco y comenzó a disparar en dirección a un grupo de árboles relativamente alejado, cada flecha que el héroe lanzaba derribaba a uno de los oponentes que los agredían desde la distancia, Milo había logrado deshacerse de dos más de los atacantes, pero los otros cinco estaban cerca del carruaje, Link cayó encima del más cercano de los ladrones, eliminándolo al contacto y se incorporó rápidamente atacando a uno más que venía detrás.
Milo lanzo tres cuchillos en dirección a otro de los atacantes dejándolo fuera de combate, los últimos dos supieron que no tenían oportunidad de completar su encomienda y salieron corriendo con rumbo al bosque, Link lanzo el gancho atrapando aun de ellos en una pierna y regresándolo hasta la posición donde él y Milo se encontraban, Milo levanto al ladrón del cuello y después de abofetearlo grito "¡¿Quiénes son y que quieren?!" El ladrón sujetaba el puño de Milo tratando de balancear su peso y respondió con dificultad "Primero muerto…" Pero antes de que pudiera continuar Milo lo interrumpió mientras lo golpeaba fuertemente en el estómago diciendo "Eso lo podemos arreglar" El ladrón simplemente perdió la conciencia debido al golpe.
Milo dejo al sujeto en el suelo y libero a uno de los cuatro caballos que tiraban del carruaje, una vez que estaba listo, subió al individuo a las ancas del animal y él se montó también "Si continuas llegaras a la villa antes del atardecer, yo llevare a este sujeto de regreso al calabozo para que lo interroguen, los alcanzare mañana por la tarde en Kakariko" Y diciendo esto partió con rumbo al castillo.
Link abrió la puerta del carruaje y vio la expresión de preocupación en las caras de Marín y Zelda, su maestro con más calma le pregunto "¿Estas bien muchacho?" Link asintió con la cabeza permitiendo que Sahasrahla continuara "Yo no dudo de tus capacidades, pero estas dos damitas parecen haber perdido todo el color por el acontecimiento" Link se volteó a ver a Zelda y a Marín una vez más, la princesa finalmente dejando el susto atrás aclaro la garganta y comento "¿Continuaremos entonces hacia la villa?" Link asintió con la cabeza y cerró la puerta de nuevo, la situación parecía relativamente segura pero no había tiempo que perder.
A pesar de la peripecia, el resto del camino no tuvo más eventualidades y antes del atardecer se encontraban entrando a la villa Kakariko, Zelda abrió la escotilla y se dirigió a Link diciendo "Dejemos al maestro Sahasrahla en su casa y de ahí por favor llévanos a la taberna, vamos a estar aquí unos días, así que necesitamos hospedaje" Y así se hizo, ya en la taberna, mientras Link traía la cena de la cocina Marín hizo los arreglos para rentar dos cuartos, uno para la princesa y para ella, y otro para Link y Milo.
Link llego a la mesa con una charola que tenía un generoso trozo de pan de caja y una rebanada de queso grande, así como tres tarros de leche, le paso un tarro a la princesa, otro a Marín y se sentó en el lado opuesto de la mesa a ellas, el lugar estaba casi vacío y Zelda había aprovechado la oportunidad para sacar su libro de notas y un pergamino donde tenía escrito el itinerario del viaje, "Mañana temprano debemos ir a casa del maestro Sahasrahla para checar asuntos pendientes en la villa" Decía Zelda antes de tomar un pequeño pedazo de queso y beber un sorbo de leche "En la tarde podemos simplemente descansar y esperar a Milo, porque pasado mañana debemos visitar las granjas y el maestro Sahasrahla quiere recoger algunos textos de la biblioteca de la villa antes de partir" Dicho esto cerro el libro, enrollo el pergamino y dirigiéndose a Link agrego "Creo que es mejor que nos vayamos a dormir" Tanto Link como Marín asintieron y los tres se retiraron a sus recién rentadas alcobas. Link las acompaño hasta la puerta y monto guardia por un par de horas hasta asegurarse de que la taberna había sido cerrada al público.
Entro a su cuarto y abrió la ventana de par en par brincando hacia el exterior, la noche cubría la villa de obscuridad, pero Link conocía bien el lugar. Se dirigió a la casa de los hermanos herreros, ellos tal vez no recordarían haberlo ayudado re-forjando la espada maestra, pero él sabía que su trabajo era de primera, tal vez en esta ocasión podrían ayudarlo con algo diferente.
Al llegar al lugar escucho los martillazos en el metal y vio la luz de la forja salir por la ventana, toco a la puerta, pero nadie contesto, volvió a tocar con más fuerza y una tercera vez fue necesaria para que finalmente alguien contestara, uno de los dos hermanos salió y lo vio con sorpresa…
Es aquí donde el autor se acaba de meter en un lio solo, porque los herreros en la historia del juego no tienen nombre… veamos cómo lo resuelve…
"¿¡Tú!?" Exclamo el que había abierto la puerta, su hermano notando sorpresa en su tono se acercó a la puerta también y dijo "¡Es el joven que gano el torneo de la guardia real!"
Así que la solución del autor fue "el que había abierto la puerta" Seis palabras para remplazar un triste nombre, sin mencionar que a las doncellas descendientes de los sabios, que tampoco tienen nombre en el juego, esas si las nombro como se le dio la gana. Ahora saben porque termino disculpándome al inicio de varios capítulos por la cantidad de palabras que utilizo.
"Pase usted Sir Blink" Dijo muy atento uno de ellos, cuando el otro le dio un ligero golpe por la espalda corrigiéndolo "No seas irrespetuoso su nombre es Sir Drink" El primero afirmo apenado "Cierto, cierto; pase, pase, Sir Drink, ¿Díganos en que podemos ayudarlo?" Un poco confundido por la situación Link saco de su bolsa de objetos una bolsa de piel más pequeña y una hoja doblada en cuatro, le paso la hoja a uno de los hermanos que al extenderla y ver su contenido dijo "¡Pero que diseño! Un brazalete con esta forma se vería fantástico en la mano de cualquier dama" Y el otro agrego "No sería tan difícil forjar una pieza así, pero nosotros no tenemos ese tipo de materiales" Link saco de la bolsa de piel una pepita de plata de aproximadamente el tamaño de su punió y dos rubís.
Los herreros examinaron los materiales y volteándose a ver a Link dijeron al unísono "Y bueno Sir Drink…¿Quién es la afortunada?" Link sudo frio y sonrojándose agito las manos frente a si mismo tratando de evitar responder la pregunta, ambos se soltaron a carcajadas y al recuperar el aliento finalmente uno de ellos dijo "Déjelo de nuestra parte, Sir Drink, cuente con nosotros" Al tiempo que su hermano agrego "Claro que algo de este nivel requeriría al menos un día entero de trabajo y eso serian al menos cien rupias" Link los volteo a ver con cara de pocos amigos y se cruzó de brazos ofendido por el precio, "No, no Sir Drink, lo que mi hermano quería decir es que serían cincuenta rupias por el trabajo" Link corto el aire con la palma de la mano extendida, indicando que solo estaba dispuesto a pagar la mitad "¡Veinticinco rupias!" Exclamo uno cuando el otro agrego "Menos de cuarenta no valdría la pena hacerlo" Link aun inconforme saco treintaicinco rupias de su bolsa de objetos y se las ofreció a los herreros, mientras uno examinaba el diseño el otro las tomo diciendo "Está bien, considerando que es un trabajo para el guardián de la princesa Zelda"
El autor de esta historia realmente está obsesionado con no hacer hablar a Link, miren que inventar el "Regateo en silencio" No fue cosa fácil.
Al día siguiente, Link estaba de pie antes de que se abriera la taberna y se encontraba resguardando la puerta del cuarto de la princesa, con el sol finalmente iluminando la mañana y recordando el itinerario para el día decidió tocar a la puerta para despertar a las dos jovencitas.
Marín fue la primera en escucharlo y se levantó rápidamente acercándose a la cama de la princesa, Zelda había pedido expresamente dos almohadas, una para la cabeza y otra para abrazarla mientras dormía, a pesar de su decoro, y su inigualable elegancia, estaba enroscadita en la cama abrazando la almohada con las piernas y las manos al mismo tiempo, su expresión era tan dulce e inocente, que si el itinerario no lo demandara Marín la hubiera dejado dormir toda la mañana, pero dadas las circunstancias, la movió del hombro con delicadeza mientras decía "Su alteza, es hora de levantarse" Zelda parpadeo varias veces, tratando de reconocer el lugar y el momento, cuando finalmente después de un profundo bostezo respondió "Gracias Marín …"
Las damitas tomaron su tiempo para arreglarse, saliendo del cuarto unos veinticinco minutos después, al terminar con el desayuno, los tres caminaron hasta la casa de Sahasrahla donde Marín y Link esperaron afuera, mientras la princesa checaba los asuntos de la villa con el antiguo maestro.
"La seguridad es un problema" Menciono la princesa "La villa ha crecido demasiado, cada vez las casas están más cerca del bosque olvidado" Agrego el maestro Sahasrhala "Y la guardia local tiene menos de veinte hombres y aun peor algunos de ellos son voluntarios sin ningún tipo de entrenamiento", "Muchas de las casas también necesitan reparación…" Zelda se recargo en el sillón, había tantas cosas que su padre estaba desatendiendo por miedo a perder el control, definitivamente había mucho trabajo que hacer.
Por su parte Link y Marín esperaban afuera de la casa, Link obviamente tenía que montar guardia pero Marín podría estar adentro tomando notas y ayudando con los documentos, sin embargo ella le había pedido a la princesa que le permitiera quedarse afuera para hacerle compañía al héroe.
Link estaba parado en una pierna con la otra flexionada y la espalda completamente recargada en la pared de la casa. Con los ojos cerrados y la cabeza agachada, estaba concentrado en los sonidos del rededor, su experiencia en el combate le había enseñado que la vista puede ser engañosa, pero los sonidos rara vez mienten.
Marín intento articular una frase "Este… yo quisiera…" Link pensando que podría estarse dirigiendo a él abrió los ojos y la volteó a ver con una sonrisa, ella suspiro algo decepcionada de sí misma y agrego "Link… yo quería, pedirte perdón…" Él le mostro una expresión de confusión, no tenía idea de a que pudiera estarse refiriendo la doncella, notando su confusión ella continuó "Yo encontré tu carta durante el torneo y temiendo por la princesa, se la di al rey" Marín agacho la cabeza para no dejar ver como sus lentes se empañaban mientras los ojos se le llenaban de lágrimas. Link suspiró con algo de disidía en un tono que si pudiera hablar diría "Lo hecho, hecho esta" Puso su mano encima del cabello de Marín y la acaricio dulcemente, haciéndole saber que todo estaba olvidado.
La puerta de la casa se abrió dejando salir a la princesa que los encontró aun viéndose el uno al otro y a Marín en particular con los ojos llorosos, Zelda esbozo una sonrisa comprendiendo la situación y dijo "Eso te enseñaría a confiar en mí un poco más la siguiente vez" Link la tomo del brazo y la miro con desaprobación, Marín no merecía ser tratada con tanta frialdad, aun así la princesa agrego "No veo que mi guardián tenga porque que cuestionar mi juicio" El héroe transformo su expresión en condescendencia y alzando la cabeza en dirección a Marín hizo un último intento por hacerla cambiar de opinión, Zelda respiro profundamente y al exhalar dijo "Sé que tu intención era protegerme y por eso te estoy agradecida" Marín simplemente asintió diciendo "Su alteza…"
Los tres se dirigían al mercado de la villa, que había sido instalado en el lugar donde el vendedor de botes solía poner su mercancía. De camino al lugar, cuatro niños se acercaron a ellos, uno en particular se dirigió a Link diciendo "¡Mira! Es el guardián de la princesa, él fue el que gano el torneo" Así mismo, una pequeña de no más de cuatro años balbuceo "¡Y tambuien viene la purinsesa!" El mayor de los pequeños traía dos espadas de madera y ofreciéndole una a Link dijo "Vamos entrena conmigo, ¡Apuesto a que yo también puedo ser guardián de la princesa!" Cosa que enuncio con un grado de confianza en sí mismo que ni la montaña de la muerte estaba a la altura de su ego.
Link tomo la espada de madera y jugo con él interceptando sus ataques. La pequeñita se había acercado finalmente a Zelda y haciendo una reverencia muy exagerada dijo "¡Purinsesa! Cuado sea gande, quero sed como tú" La princesa no pudo evitar reírse dulcemente ante el comentario, agradeciendo el gesto con cortesía al responder "Me alaga que me consideres un modelo a seguir" Y se agacho a la altura de la niña agregando "¿Pero cómo es que una pequeñita como tú anda sola en la villa?" Ella sacudió la cabeza rápidamente contestando "No toy soda, etoy con mi hermano" Señalando al chico que estaba jugando con Link, Zelda sonrió de nuevo dejando escapar una dulce risa y tomo a la niña de la mano, incorporándose para ver el "Duelo" Entre Link y su valiente rival.
Los otros dos niños apoyaban con gritos y burlas al que estaba jugando con el héroe "Vamos, ¡Si lo vences te quedas con la princesa!", "Dale duro, ¡Seguramente no sabe cómo pelear con espadas de madera!" Link tratando de condescender, dejo que uno de los choques entre las espadas le tirara el arma al suelo, dándole la victoria a su pequeño contrincante "¡JAH!" Exclamo el diminuto egocentrista "¡Sabía que podía vencerte!" Haciendo que su hermana se acercara a él y diciendo "Que tonto edes, segudo se dejó ganar" Y continúo señalando a Zelda "Mida a la purinsea, ella es muy bonita, su movio tiene que sed juerte" Su hermano estaba listo para contradecirla cuando el resto se soltó riendo a carcajadas, por la interesante lógica de la pequeña.
Una vez que la situación se calmó de nuevo Zelda dijo para si en un tono más alto del que esperaba "Si mi apariencia determina la habilidad de mi guardián, entonces yo también tengo que ser la duelista más diestra de Hyrule" Los niños no lo entendieron, pero Marín se volteó a verla con cara de cómplice y a Link se le subieron los colores al rostro de inmediato.
Un poco apenada por la situación, pero considerando que no había remedio, Zelda se sentó en el suelo e invito a los niños a acompañarla "Díganme cuáles son sus nombres", el capitán ego se llamaba Joel, su hermana era "Cada" O más bien Carla los otros dos era Kiki y Robin. "Díganme, ¿les gustaría escuchar una historia?" Los cuatro asintieron con la cabeza y escucharon atentamente.
"Mi madre solía decir que las leyendas nunca mueren" Dijo solemnemente "Se vuelven parte de nosotros, cuando nos esforzamos por alcanzar la grandeza" Aclarando la garganta continuo diciendo "Nunca pierden la esperanza, ni con la dificultad ni cuando la batalla está cerca, tienen dentro de sí, el valor para enfrentar el peligro cuando la noche es más obscura" Los niños veían a la princesa mesmerizados, ella les sonrío una vez más diciendo "Pero lo más importante es que cuando todo está perdido, confían en su corazón y ¡Conquistan a la derrota!" Y al decir esto último levanto su puño al frente, para darle el máximo énfasis a la historia.
El resto del día fueron junto con los niños al mercado, La princesa no estaba interesada en la mercancía, sino en la calidad de la misma, le preocupaba el estado de los vegetales y otros productos perecederos y una vez más afirmaba que el reino realmente requería de mucho trabajo.
Finalmente, al atardecer se despidieron de los pequeños enfrente de la rosa de los vientos que conforma la plaza central de la villa, Joel le pido a Link que lo enfrentara de nuevo si algún día regresaba a Kakariko y la pequeña Carla se despidió de la princesa agitando una mano mientras con la otra sostenía la de su hermano diciendo "Adiós purinsesa, adiós señorita Marín, adiós movio de la purinsesa" Dejando a Link y Zelda algo ruborizados y a Marín riéndose calladamente a sus costillas.
De regreso en la taberna, Milo ya los estaba esperando en una mesa, los tres se sentaron con él, Link junto del caballero mientras la princesa y Marín ocuparon el lado opuesto, una vez que se habían acomodado Milo comento "La guardia aprendido al ladrón y lo están interrogando, el rey deseaba que se cancelara la misión, pero muy a mi pesar comunique que ustedes seguían en camino a Kakariko" La princesa lo miro directamente diciendo "Bien, esta misión es importante, a pesar del riesgo debemos continuar" Milo asintió con cortesía.
En esta ocasión Marín fue la que recogió la cena de la cocina, al parecer la variedad no era lo fuerte de la taberna y nuevamente se les dio un trozo considerable de pan de caja con una rebanada grande de queso y leche, durante la cena se intercambiaron un par de comentarios sobre el día y finalmente Marín reunió el valor suficiente para decir "Milo, que bueno que no tuviste problemas en el camino a la villa" Milo recibió el comentario con extrañeza contestando "Si, un jinete viajando solo a todo galope es un blanco difícil para una emboscada" Marín se sonrojo ligeramente y solo atino a responder "Ya veo"
Un par de horas después con el estómago lleno y la taberna a punto de cerrar Milo pregunto "Si su alteza lo permite, yo quisiera retirarme a dormir" Zelda asintió con la cabeza diciendo "Adelante" El caballero se despido con gesto breve y se dirigió a su habitación. Por su parte, la princesa y Marín tenían todo un tinglado de papeles y libros encima de la mesa, estaban preparando la información que utilizarían al día siguiente, viendo que las velas ya estaban por acabarse, Link se dirigió a la barra para pedir extras, pero cuando regreso, Marín estaba parpadeando con lentitud claramente quedándose dormida mientras leía, la princesa sin embargo ya los había dejado atrás, recargada en la pared que estaba junto a la mesa dormía apacible y profundamente.
Link le mostro a Marín las velas que acababa de traer a lo que ella respondió "Creo que ya no las necesitaremos" Marín puso la mano en el hombro de la princesa diciendo "Su alteza" El día había sido agotador y desgastante, Zelda estaba profundamente dormida, Marín la volvió a llamar "Princesa Zelda", pero la heredera al trono seguía sin inmutarse, antes de que Marín pudiera intentarlo una última vez Link puso su mano en el hombro de la doncella, haciéndole notar que él se haría cargo. Se acercó al lugar donde estaba sentada Zelda y poniendo una mano en su espada y otra por debajo de sus piernas la tomo suavemente en sus brazos, Marín podía jurar que la princesa esbozo una sonrisa al sentir el gesto, pero debía haber sido solo su imaginación.
Rápidamente, Marín organizo y guardo los documentos para seguir a Link que llevaba a la princesa a su habitación, una vez en la entrada del cuarto, ella abrió y entro, dejando la bolsa con todos los documentos en el suelo, mientras él esperaba en la entrada, la doncella retiro las sabanas de una de las camas para que el héroe dejara a la princesa, pero él no se movió "Está listo" Dijo la bibliotecaria intentando forzar un poco la situación, pero el guardián no dio un solo paso.
Es difícil saber si Link se quedó en la entrada del cuarto porque no quería romper la regla de nunca entrar a la habitación de la princesa o simplemente lo hizo por poder tenerla en sus brazos un momento más, cualquiera que fuera la razón la princesa finalmente despertó y dijo sorprendida "¡Link!" Ella sintió el color llegar a sus mejillas mientras su caballero delicadamente la puso en pie, "Gracias… por la gentileza" Dijo Zelda, mientras Marín finalmente decidido agregar algo de sabor al momento mencionando "Sabe usted alteza, creo que es una fortuna que Dalina no nos acompañaría en este viaje" Zelda se volteó a verla comprendiendo las implicaciones de lo que acababa de decir, mientras Marín se dirigió al héroe diciendo al tiempo que cerraba la puerta "¡Buenas noches Link!"
De regreso en su cuarto Link vio a Milo durmiendo, y aprovechó el momento para ir a recoger su encargo a la casa de los herreros, finalmente concluyendo con el segundo día en la villa.
El día siguiente estuvo lleno de actividades, por la mañana Zelda y Marín hablaron con el jefe de la cosecha, poniéndolas al tanto de la producción y posibles planes para los siguientes años, Zelda confirmaba una vez más sus sospechas, el reino requería de trabajo para estabilizarse, había mucho por hacer.
Por la tarde el maestro Sahasrahla y Marín visitaron la biblioteca, recogiendo un grupo de tomos que necesitaba para sus estudios en el santuario del este, en la tarde la princesa Zelda y Milo se enfrascaron en una cerrada partida de ajedrez que termino con la victoria de la princesa, aparentemente, el último torneo en Hyrule había sido ganado indiscutiblemente por el maestro Sahasrahla, quien había enseñado a Milo, pero la princesa Zelda obtuvo el segundo lugar, colocándola como una poderosa contrincante. Link observo el juego completamente ignorante sobre las reglas, para él, este desafío se asemejaba más a un combate donde cada oponente debe medir al otro y entender sus capacidades.
Finalmente, en la noche las actividades en la villa habían terminado, y al día siguiente partirían antes del amanecer para llegar al palacio del este después de un día entero de camino. Solo estuvieron un par de días en la villa pero la princesa partía con una carga pesada sobre sus hombros, así como un puñado de gratas experiencias.
El camino hacia el palacio del este estaba siendo largo y algo aburrido, el maestro Sahasrahla y Marín consultaban algunos de los libros que tomaron de la biblioteca de Kakariko, sin embargo la princesa, simplemente veía hacia afuera ensimismada en sus pensamientos, ¿Cómo podría mejorar la situación del reino? ¿Qué tan difícil seria convencer a su padre de hacer cambios? La mayoría de las historias que había leído de pequeña hablaban de lugares donde la prosperidad era la norma, Hyrule en este momento se veía completamente diferente, lo único que la tranquilizaba era recordar que había alguien a su lado que la protegería y la ayudaría sin importar el lugar o la situación, su compañía comenzaba a significar algo más para ella de una forma que era tan enigmática como reconfortante.
