Miedo
El resto del mundo mágico lo sigue conociendo como el niño que vivió, el elegido, el salvador, el que acabó con el señor Tenebroso, y un sin fin de nombres que a Ginny, sinceramente, le parecían desagradables. Porque Harry no era solo eso.
Harry era más.
Nadie tenía la suerte de conocerlo tanto como ella, ni siquiera Ron o Hermione, porque Ginny siempre estaba ahí para él. Si bien Harry era fuerte, no era una piedra, sentía, y el resto del mundo muchas veces no era agradable con él. Le hacían daño.
Lo culpaban por muertes de las cuales no era responsable, pero Harry Potter es Harry Potter, y de verdad se sentía responsable. Ginny lo convenció de lo contrario.
Luego vinieron las pesadillas.
Las noches en casa eran tranquilas, Ginny dormía del lado derecho y Harry del izquierdo, la ventana entreabierta con las cortinas corridas, la puerta cerrada y las luces apagadas. Ginny generalmente dormía con un brazo de Harry en su cintura, aunque al despertar cada uno estuviera en el otro extremo, siempre dormían así.
Aquella vez no fue diferentes. Teddy estaba con Andrómeda y Ginny con Harry. Dormían tranquilamente, hasta que Ginny sintió frío en la espalda. Se giró y vio a Harry: aferrado a las sábanas, con la respiración acelerada, sudor por su rostro y el entrecejo fruncido.
—Harry… —lo sacudió. Harry se aferró con más fuerza de las sábanas— Harry, despierta, es un sueño. Harry… despierta.
La invadió la desesperación cuando las lágrimas comenzaron a rodar de sus ojos cerrados por la sien hasta perderse entre el cabello azabache.
—Harry —lo sacudió con más fuerza—, despierta, Harry, estás soñando.
Abrió los ojos de golpe tomando una bocanada de aire, tomando las sábanas con tanta fuerza que sus nudillos se hacían blancos. Ginny le acarició la mejilla y sus miradas se encontraron.
Harry simplemente se abalanzó sobre ella y la abrazó, ahora aferrándose a su blusa y su cintura, escondiendo el rostro en su cuello.
—Está bien —le acarició los cabellos de la nuca—, estamos bien, Harry.
Harry asintió y suspiró. Ginny siguió acariciando su cabello.
—No quiero perderte —susurró, aunque en medio del silencio se sintió como un grito.
—Estoy contigo Harry, y te amo, no me vas a perder —besó su cabello y acarició su espalda, paseando su mano por figuras imaginarias.
—Soñé que, no estabas conmigo, que te había perdido para siempre —continuó susurrando en su cuello, apartando con su respiración algunos mechones pelirroja sueltos a la trenza.
—Sh, estoy aqui. Estamos aquí y eso es lo importante.
La mayoría de las veces era ella y Teddy, Ron y Hermione, su familia y hasta los animales, Arnold, Errol y Pigwidgeon.
Soñaba con las muertes, los cuerpos, las miradas vacías, los hijos, padres y hermanos destrozados. Entonces venía la imagen de toda su familia. Sus padres, su padrino, su profesor, su lechuza.
Despertaba sobresaltado y pensaba en todo lo que pudo haber perdido. Ginny, Teddy, sus amigos, los Weasley, los profesores, todos. No podía con aquellas imágenes que su propia mente creaba.
Solo podía dormitar. La noche se volvía líquida y se te iba de las manos sin que te dieras cuenta mientras Harry seguía abrazado a Ginny ella seguía acariciandole. Como consolando y calmado su consciencia.
Y la besaba, porque no se imaginaba una vida sin ella.
Ella lo conocida, ahora completamente. Porque sabía a que le tenía miedo. A qué le teme y a que le temerá siempre.
El no poder salvarlos de nuevo, que les hagan daño, perderlos como el resto de su familia. Perderla para siempre.
Eso le aterraba.
La simple idea le daba miedo, ese miedo que se te mete por debajo de la piel y no se va. Ese que perdura hasta que algo o alguien —ella— lo calma.
Ginny conocía mejor que nadie a Harry, y Harry estaba feliz con ello. Solo eso bastó, días después, para que pudiera dormir y la noche se le fuera de las manos, como su miedo entre los brazos de Ginny.
Siempre Ginny y siempre Harry. No el elegido ni esas pavadas, solo Harry.
Como el la escena de Harry Potter y la piedra filosofal, cuando Hagrid le dice a Harry que es un mago y Harry dice "soy Harry, solo Harry", fue tan tierno.
-Dany :).
