Disclaimer: Los personajes pertenecen a la Saga Twilight de Stephenie Meyer.

Historia Original y Registrada.


Bella deseaba nunca haber bajado de esa nave.

Apenas las compuertas se abrieron, un centenar de ojos la escrutaron, pero solo un par la aterraron. Rojos, intimidantes, llenos de sorpresa. Y de ira.

Un canto. Un grito. Y todo se había vuelto caos.

Bella sintió como unas manos la apresaban, tirándola al piso, mientras le colocaban piezas negras de cuero por todos lados, sus manos, sus pies, hasta en sus ojos y su boca.

Luego un dolor muy familiar la atravesó. Y volvió a gritar como hace días en una alcantarilla a miles de kilómetros de allí.

Después de gritar, se sumergió en la inconsciencia.


La habitación blanca cerrada lo tenía desesperado.

No entendía qué había pasado, qué había hecho mal. Se negaba a estar equivocado.

Había cumplido con todo lo obedecido, e inclusive con una orden extraordinaria. Habría traído a EP.

O a una impostora.

No, no, ¡No! Recordaba claramente la imagen inculcada en su memoria antes de la misión. Era ella, sus ojos y cabellos marrones, su estatura, su piel blanca, todo. Era ella la chica.

Pero ¿Por qué apenas habían llegado, Marcos había estado furioso y había dado la orden de capturar a todos, incluyéndolo a él y a su tripulación?

Esperaba que capturaran a la fémina, pero no a él. Había cumplido con su deber.

Sus pensamientos daban vueltas, todos llegando siempre al mismo sitio. Era inocente.

También estaba preocupado por su tripulación. Sus 10 subordinados, 3 clase 3: Alice, Rosalie y Emmett, y el resto clase 4 y 5. Ellos acabarían muertos si este malentendido no se aclaraba.

Necesitaba hablar, defenderse. Salir de esta celda que lo estaba matando.

Su petición se cumplió tiempo después, cuando el mismísimo Aro, el Jefe Supremo, apareció por una de las paredes. Sabía lo que eso significada.

Aro tenía un don especial, envidiado por muchos seres de su misma especie y hasta extranjeros: Leer la mente al contacto.

Si él estaba aquí, era porque el asunto iba más a allá de la propia versión hablada de Edward: Necesitaba comprobar sus memorias.


Un olor rancio se filtró por la nariz de Bella, pero no se movió. Tampoco es que hubiera podido hacerlo. Estaba amordazaba de pies a cabeza.

No tenía idea de donde estaba. Al parecer estos seres tenían un fetiche con dispararle rayos láser, dormirla y ahora, como cereza al pastel, amarrarla.

Rogaba que fuera un sueño. El peor y más largo sueño de su vida.

El olor siguió llegando, y medio la atontaba. Era como estar en una cocina de restaurante.

No supo cuánto tiempo pasó, hasta que sus ojos fueron liberados, junto con su cabeza. Bella miró hacia arriba, encontrándose con un techo blanco, luego giró la cabeza lo poco que podía hacia los lados.

Contrario a lo que esperaba por la esencia que sentía, el sitio se veía pulcro y limpio, de paredes azules, a un rincón vio una mancha con su vista periférica, pero no distinguió qué era lo que había allí.

Una cabeza la miró desde arriba, y se asustó al encontrar unos ojos de gato, como los de Edward, pero también unos dientes de sierra y cabello azul.

No pudo evitar gritar.

Después de eso, sintió otro choque eléctrico y cayó desmayada otra vez.


Hacía tiempo que Aro se había ido, y Edward estaba desesperado en su celda.

Después de que el Supremo esculcara sus recuerdos y pensamientos, Edward se quedó quieto. El supremo tomó su cabeza, extrayendo la Memoria de Información Externa de su cuello con un jalón. Edward lo miró, esperando un veredicto.

Pero Aro no habló, sino que le dio permiso de preguntar a él. Algo que impresionó a Edward, sin embargo se compuso rápidamente e hizo el par de preguntas que más quería.

– ¿Qué pasará con mi escuadrón? –Lanzó primero.

–Ellos están bien, son inocentes en todo caso. Ellos hacen lo que tú les mandas. Por ahora han vuelto a sus casas.

– ¿Qué pasará conmigo? –Dijo Edward apenas Aro aclaró su primera inquietud.

– Eso está por verse –Dijo el Superior alzando el Chip.

Y salió, sin más palabras.

Edward se preguntaba si eso querría decir que pronto moriría. No lo quería.

Apenas era su séptima misión, y era la primera a la codiciada Tierra. Había escalado de ser un Vulturiano clase 3 a clase 2, y guardaba la esperanza de desarrollar un Don que lo convirtiera en clase 1.

Además, no sabía qué había pasado. Lo único que se le ocurría era un error en su Memoria Externa. Algo ridículo, ese tipo de errores habían dejado de ocurrir hace varias eras.

Ridículo… Pero no imposible.

Rogaba que eso haya sido lo que pasó.

Sin embargo. Error o no, nada de esto era culpa suya. Él cumplía una orden, y se defendería así estuviera a segundos de morir.

Y esa resolución estuvo presente, inclusive cuando dos colegas llegaron y lo cegaron. Sabía que llegaba el momento de su defensa.


Bella volvió y despertó, y cuando sintió que le quitaban la venda, se mordió la lengua por si quería volver a gritar.

Maldecía ser tan impulsiva.

De nuevo, volvió a ver un alien, esta vez parecía más una mujer, de ojos leoninos azules y cabello negro. Un poco más normal, pensó Bella frunciendo el ceño.

Sintió unos movimientos en sus pies, y se dio cuenta que la estaban desatando. A medida que sentía liberadas sus extremidades, algo entumidas, se dio cuenta que había más gente en la sala, aunque lo único que podía escuchar eran sus voces hablando-cantando.

Empezó a abrir sus manos, sin moverse demasiado para no llamar la atención, ya había tenido suficientes desmayadas para toda una vida. Lo mismo hizo con sus pies.

Cuando sintió que los aliens se alejaron, ella levantó un poco la cabeza para mirarlos. Pero ya no estaban.

Se levantó quedando sentada y corroboró que estaba sola en el cuarto de paredes azules. Lo que había visto aquella vez era una especie de monitor. Aparte de la cama-mesa donde estaba acostada, la habitación estaba vacía. El concentrado olor se había ido.

Se estiró un poco, relajando sus músculos después de horas sin moverse. Luego se bajó de la mesa y caminó alrededor del cuarto, buscando indicios de una puerta que no encontró.

Se sentó de nuevo en la mesa, aburrida e inquieta. No sabía qué estaba pasando, quería a su padre, a Jacob, hasta extrañaba al intenso de Mike. Su vida se estaba convirtiendo en un infierno lleno de silencios y preguntas.

Nadie le decía nada, sólo la manejaban como una muñeca de trapo. Todo había sido incógnita tras incógnita. Era la hora y no sabía qué hacía en este extraño mundo, planeta o lo que fuera.

Estaba perdiendo mucho, lo único que tenía era su ropa y hasta eso se lo habían arrebatado.

Sabía que iba a explotar.

Maldecía el momento en que decidió hacer guardias. Quería demostrarle a Charlie, al mundo y a sí misma que podía ser útil en esta absurda Guerra que perdían por mucho.

Bella no aguantó más, y empezó a llorar. No un llanto leve, como los que había tenido en su celda en la nave de Edward, cuando recordaba las sabias palabras de su padre llamándola a tener la cabeza fría. Este llanto era uno voraz, uno que amenazaba con dejarla sin voz y consumirla por dentro. Un llanto que manifestaba todo lo que había sentido todo este tiempo lejos de todo lo que conocía.

Y esta vez no llegó ningún alien amenazándola con que se callara.

Terminó tirada en el piso, acurrucada y con la vista nublada por las lágrimas. Olvidó a Charlie diciéndole que se mantuviera cuerda, y pensó una y otra vez en el laberinto en que estaba metida, perdiendo la esperanza cada vez más de volver a la Tierra, de volver con su padre.

"Papi, te amo, te extraño, no quiero estar aquí, quiero dormir contigo y contar historias, quiero tener 5 años y me lleves en caballito por todo Forks, quiero volver papi, ven por mí, tengo miedo…"

Bella sintió unos pasos otra vez, pero siguió llorando. No le importaba si le disparaban, ni si decidían matarla o usarla como rata de laboratorio. Ella quería estar con Charlie. Sino, prefería morir o pasar el resto de su vida en coma.

"Prefiero morir a estar lejos de ti papi" Fue su último pensamiento antes de sentir, por enésima vez, le disparaban, rogando que fuera para siempre.


¡Buenas noches!

Tarde pero seguro, ando en parciales y eso me tiene un poco concentrada por esos lares. Espero que les guste el cap. Algo corto pero quise dejarlo ahí
El próximo también creo que será corto también, porque es transición (Trataré de subirlo entre mañana y jueves), pero después serán más largos y entraremos al inicio del clímax de la historia.

Gracias por sus reviews, pocos pero los valoro, y por los alertas y favoritos. :)

¡Nos estamos leyendo!

MJ