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Las cosas se ponen interesantes en este capítulo, la mayor parte está dedicada al inicio del asedio y las acciones tomadas por ambos ejércitos para tratar de obtener la victoria.

Así mismo veremos de nuevo a Enosisi (el hijo del cacique) y a Milo viajando a la tierra dorada y así como su objetivo final. De la misma forma Aitin tendrá finalmente su debut como guerrero y podrán apreciar algunas de sus técnicas. Zelda también hace una pequeña incursión en la batalla, tratando de aportar tanto como les es posible, en parte porque debe y en parte porque muchas otras encarnaciones de la princesa han tenido un rol mucho más activo en el combate.

Capítulo 18: El Asedio.

Las puertas del castillo de Hyrule se abrieron para dar paso a cuatro jinetes, Zelda acompañada por Link, Aitin y Tenos se acercaba al punto medio entre ambos ejércitos para discutir posibles términos que evitaran el conflicto bélico.

La princesa vestía la armadura real para participar en batalla, su tradicional vestido azul había sido cambiado por un traje que le permitía mayor flexibilidad de movimiento, con una falda abierta por el frente con mayas que terminaban en botas metálicas de combate, las manos estaban protegidas por guanteletes que iban del dorso de la mano hasta el codo, y un peto con hombreras, específicamente forjado para adaptarse a su forma femenina.

Por su parte, Masae se acercó a ellos en una silla real, cargado por seis de sus hombres. Goba y dos de sus generales lo acompañaban a pie, una vez que ambos grupos se encontraron frente a frente, el cacique descendió de la silla para encarar a la princesa y su sequito "Parece que Hyrule ha perdido la ventaja en este conflicto" Comento Masae tranquilamente.

La princesa lo vio firmemente a los ojos y midiendo sus palabras dijo "Aun podemos considerar a la lógica por encima de la ambición" Masae se cruzó de brazos agregando "Estoy de acuerdo princesa, la lógica dicta que esta batalla ya ha sido decidida por el volumen de nuestros ejércitos" Zelda recibió el comentario con una expresión estoica, sin embargo viendo que sus palabras carecían del efecto que el buscaba el cacique continuó "Entregue el castillo y abdique la corona desposando a mi hijo, a cambio, me asegurare de que todos los soldados del castillo sean aceptados como parte de mi ejército, incluyendo a la guardia real, incluso le permitiré apelar para separarse de Enosisi una vez que él sea coronado rey…" Zelda respondió "Me temo que mi deber con el reino va más allá del simple bienestar, jamás consideraría negociar la libertad de mis súbditos" Masae la miro con una clara expresión de satisfacción, sabía que esa sería la respuesta y que tomar el castillo por la fuerza cimentaría su posición como monarca de forma indiscutible.

La princesa se había anticipado a la situación también, sabía que el dialogo no era una opción, pero al menos había obtenido información importante, ni Milo ni Enosisi se encontraban con la tribu, su paradero era causa de preocupación, pero al menos estaba segura de tener a los guerreros más poderosos de su lado, el encuentro se tornaría en una batalla de volumen contra habilidad.

Zelda le dio la espalda a Masae y sin decir más volvió a montar su caballo, sus guerreros hicieron lo mismo y los cuatro partieron de regreso al castillo, una vez adentro del a muralla Zelda comentó "Sin Milo y Enosisi apoyando a la tribu, tendremos oportunidad de contraatacar una vez que el combate se allá estabilizado"

Zelda se acercó a la entrada del castillo, el nerviosismo y la ansiedad estaban presentes, tenían menos de cincuenta hombres para defenderlo, cuando el ejército enemigo contaba al menos con doscientos guerreros. La princesa dirigiéndose a sus soldados, exclamo en un tono firme y cálido "El resultado de esta batalla es irrelevante, hoy, estamos aquí para lanzar un grito que hará eco en la eternidad. Oponiéndonos a la obscuridad de la tiranía, al honrar los ideales de nuestros ancestros, haremos de este reino de libertad, ¡Un inconmovible roble que triunfe en el huracán!" Y levantando su puño hacia el cielo agregó "¡Por Hyrule!" La determinación en los ojos de los soldados era evidente, al unísono todos levantaron sus armas exclamando "¡Por Hyrule!"

El ánimo fue súbitamente interrumpido por una lluvia de flechas, los soldados se protegieron detrás de la muralla, pero Zelda y compañía la recibieron directamente enfrente de la entrada del castillo, Aitin bloqueo con su escudo, Tenos levanto una pared de hielo que lo cubrió a él y a Marco también, el más impresionante fue Meritos, girando la lanza a gran velocidad para bloquear el ataque y Link, simplemente abrazo a la princesa poniendo a su espalda el escudo espejo para protegerlos a ambos.

Al separarse, Link le presentó a la princesa el báculo de Byrna, el poderoso objeto mágico que formaba un campo de fuerza impenetrable alrededor del portador, la princesa lo recibió y tomando la mejilla de Link con su mano le dijo "Por favor… tú también ten cuidado"

Ambos ejércitos intercambiaron ataques el resto de la noche, la efectividad de las catapultas preparadas por órdenes de la princesa era incuestionable, habían logrado contener la mayor parte del avance directo en la muralla, la mayoría de los guardias junto con Link y la guardia real, repelían las escaleras que el ejército de la tribu montaba para intentar ingresar al atrio del castillo.

A pesar de la preparación y el ímpetu de sus guerreros, la ventaja le pertenecía a Masae y su tribu, la diferencia en los ejércitos era tan considerable que a pesar de sus esfuerzos era solo cuestión de tiempo antes de que las defensas del castillo sucumbieran.

Las hostilidades cesaron con los primeros rayos del alba, el ejército de Masae se retiró para reagruparse, el cacique sabía que atacar durante el día les daría la ventaja a los arqueros en la muralla del castillo, utilizaría el día para preparar el segundo embate y atacaría al anochecer.

Mientras tanto, Milo y Enosisi finalmente llegaron al tope de la montaña de la muerte y cruzaron el portal a la tierra dorada, lo que Link había visitado como un mundo obscuro donde reinaba el caos regido por el poder, había sido transformado en algo muy similar a Hyrule, el deseo del héroe había regresado a la tierra dorada a su esplendor original, y aunque la apariencia del lugar no era sobresaliente, la magia estaba presente en todos los aspectos, el pasto que recubría la montaña dejaba una estela brillante al ser sacudido por el viento, el cual prácticamente silbaba con la melodía de las hadas.

Milo se paró en la orilla de un desfiladero apuntando hacia una construcción que se encontraba en dirección al sur "Las historias relatan que la Trifuerza se encuentra en esa pirámide" Nos tomara al menos un día llegar hasta allá. Enosisi enfatizando su característica arrogancia respondió "Rápido, mi reino aguarda"

En el palacio, el salón del trono había sido transformado parcialmente en enfermería, donde las doncellas apoyaban al personal médico a atender a los heridos. Así mismo había también una mesa grande donde habían montado una maqueta del castillo que mostraba las unidades aliadas y enemigas con piezas de ajedrez.

La princesa tomo la palabra "¿Cuantos hemos perdido?" Aitin respondió con el recuento "Siete han sido incapacitados por heridas de gravedad y hemos perdido a otros cinco" Zelda paso la mirada por la guardia real hasta encontrar la de Tenos al que se dirigió diciendo "Tu magia puede incrementar el poder ofensivo de otros guerreros, ¿Cierto?" El hechicero fue sorprendido por el nivel de conocimiento de la princesa y así mismo contesto "Así es su alteza, puedo encantar las espadas y los escudos de los soldados con mi magia, para que congelen al contacto e incrementen su defensa, pero es un hechizo temporal, no duraría más de un par de minutos"

Isabela, que se encontraba atendiendo a uno de los heridos, se acercó al escuchar la voz de Tenos. Zelda considerando la respuesta del joven hechicero agrego "Existe un pasadizo secreto que conecta el castillo con el santuario del norte, marcharas al instante con lo que resta del ejército y te posicionaras antes del atardecer, una vez que la batalla inicie de nuevo, usaras el caos para flanquear a la tribu" Volteándose a ver a Link, Aitin, Marco y Meritos continuó diciendo "La guardia real deberá defender el atrio del castillo, para darle tiempo a Tenos de subyugar al ejército de Masae" Isabela inmediatamente entro en pánico.

Sin contar a la guardia, había solo veinticinco soldados restantes, Zelda estaba esencialmente mandándolos a su muerte, debía de haber aún más de ciento cincuenta soldados en el ejército de la tribu, después de considerar todo esto la doncella se dirigió a la princesa diciendo "Princesa, esto es una locura, el chaval es un crio y vos lo estáis mandando solo al matadero" Zelda le sonrió con cierta tristeza en parte aceptando que había razón en sus palabras y en parte entendiendo los sentimientos de la doncella por el joven y con tal de tranquilizar a su amiga le dijo "No voy a mandarlo solo… voy a mandarlo contigo" La expresión de Isabela se tornó en sorpresa, pero también tranquilidad, mientras la princesa continuó diciendo "Ellos no conocen el camino por las alcantarillas del castillo, tú serás su guía" Isabela y Tenos asintieron con la cabeza, este último salió al atrio del castillo a reclutar a todos los guerreros restantes, mientras la guardia real empujo el altar en el salón del trono que ocultaba la entrada al pasadizo secreto.

Una vez que todos los guardias habían ingresado al pasadizo Link y el resto de la guardia aguardaban a que Tenos e Isabela entraran también, para sellar de nuevo la entrada, el hechicero volteo a ver a Link diciendo "Maestro Link, por favor defienda el castillo" El héroe le sonrió con simpatía, esperando que Tenos pudiera concentrarse en su propia labor, que sin duda alguna determinaría el curso de la batalla, saco de su bolsa de objetos otro frasco lleno del mismo liquido azul y se lo dio al joven hechicero, él cual lo recibió diciendo "Pero Maestro, usted puede necesitarlo" Sin embargo, antes de que el héroe pudiera responder Isabela empujó a Tenos hacia la entrada del pasadizo mientras le decía "Vamos ¡Chaval! Que vuestros hombres nos esperan, dejad que los adultos se encarguen de castillo" Con ambos dentro del pasadizo la guardia selló la entrada.

Zelda se dirigió a las doncellas diciendo "Todo el que no esté atendiendo a un herido de gravedad, diríjase al atrio del castillo, hoy dependerá de nosotros defenderlo", las preparaciones continuaron lo mejor posible, todos, incluyendo a la princesa, tomaron parte, creando municiones para las catapultas, haciendo flechas y llenando contenedores de aceite para detener a los invasores, la tensión podía sentirse entre ellos, ¿Cómo podrían solo cuatro miembros de la guardia detener el asedio lo suficiente para que Tenos flanqueara al ejército enemigo?.

Mientras el sol se ocultaba en el horizonte, Zelda dio la orden de que todos aquellos que no podía combatir se refugiaran en el castillo, uno de los pajes le dio un arco a la princesa y después de tomarlo cerro la entrada del castillo detrás de él, Link la vio con una mirada de incredulidad y preocupación, a lo que ella comentó calmadamente "Tal vez no sea tan buena como tú con el arco, pero es el arma de la casa real de Hyrule y además necesito saber lo que está pasando para poder tomar la siguiente decisión" El temor del héroe por el bien de su princesa era descomunal, pero sabía que no podría hacerla cambiar de opinión, así que saco de su carcaj sesenta flechas de plata y se las dio, la princesa las tomo con una sonrisa y se alisto para el combate, subió a la parte superior de la muralla y se colocó justo encima de la puerta principal del castillo, esperando el siguiente movimiento de su enemigo.

Tenos, Isabela y el ejército, habían llegado al santuario del norte, aún tendrían que caminar un par de horas antes de llegar a las afueras del castillo, por lo cual debían apresurarse, el hechicero y la doncella estaban parados en la entrada del santuario, mientras los guardias salían con dirección al campo de batalla. Tenos se dirigió a ella diciendo "Debes… regresar al castillo, no podría enfocarme en la batalla sabiendo que estas en peligro" Isabela lo abofeteo con fuerza "Vos sois el tío más testarudo del reino" Acto seguido lo abrazo alrededor del cuello sujetándolo con fuerza, el paso sus manos por debajo de las de Isabela y la abrazo también, después de un momento se separaron, pero ella mantuvo las manos alrededor de su cuello y Tenos pensando que tal vez esa era su última oportunidad cerro los ojos y se acercó para besarla, ella le tapó la boca con la mano diciendo "¡No!" Sus ojos apenas podían contener las lágrimas, volteo la mirada hacia un lado y agrego "Si os doy eso, vais a ir a la batalla satisfecho, y un tío satisfecho en la guerra es un tío muerto" Regreso la mirada hacia los ojos de Tenos y con todos sus sentimientos a flor de piel le dijo "Regresad a mí y os daré todos los besos que queráis" Dicho lo cual finalmente se separaron, Tenos conjuro una rosa hecha de hielo y se la dio a Isabela diciendo "Mientras mi corazón lata, esta rosa no se derretirá"

En el castillo las cosas empezaban a ponerse sumamente difíciles, Link recorría la muralla con las botas de Pegaso, soltando bombas para detener a los invasores, mientras Meritos y Marco operaban las catapultas, Aitin se encontraba al lado de la princesa protegiéndola de la constante lluvia de flechas que caía sobre ellos, Zelda por su parte, había eliminado un par de intrusos que lograron subir a la muralla evadiendo las explosiones que creaban las bombas del héroe.

Mientras el ataque continuaba, escucharon golpes duros y pesados en la puerta de la muralla, el ejército de Masae había traído un ariete hasta la entrada para derrumbarla, Link usó el cetro de fuego para tirar una bola incandescente hasta el aparato con el objetivo de destruirlo y aunque logró eliminar a muchos de los soldados que lo operaban, la estructura del aparato estaba completamente hecha de hierro, el fuego no sería suficiente para detenerlo.

Link llamó a Aitin con una seña y el caballero que se encontraba a lado de Zelda corrió con dirección a la entrada de la muralla, subió hasta la posición donde estaba el héroe y al ver el ariete se dirigió a él diciendo "Probablemente tus bombas sean la única opción que tenemos, debilitaran la puerta un poco, pero nos darán tiempo para que Tenos llegue, ¡Ve!" Exclamó el caballero "Yo contendré a los soldados del rededor" Ambos bajaron de un salto y fueron inmediatamente atacados por los guerreros de Masae, Link y Aitin se deshicieron de los más cercanos y el héroe se acercó al ariete para acomodar las bombas, mientras Aitin continuaba combatiendo a los guerreros de la tribu, el número de guardias alrededor se incrementaba rápidamente y para contrarrestarlo Aitin se concentró en su espada rodeándola de un aura brillante, hizo un corte en el aire proyectando una ráfaga de energía en dirección a sus enemigos, el ataque avanzo unos diez metros antes de desvanecerse y con otros dos de estos cortes, le dio a Link el tiempo que necesitaba para acomodar las bombas, el héroe regreso al lado de Aitin mientras el ariete estallaba, eliminando la amenaza directa, pero desafortunadamente dañando la puerta de la muralla también.

Acto seguido, Fueron sorprendidos al ver aproximarse una enorme arma de guerra, Aitin trato de enfocar sus pensamientos diciendo "Es eso, ¿Lo que creo que es?" Pero antes de recibir respuesta, de la enorme estructura salió disparada una enorme bola de hierro a toda velocidad que se estrelló contra la muralla por encima del lugar donde él y Link se encontraban, esquivaron los escombros mientras el caballero agrego "La puerta no resistirá un ataque así, es mejor que la reforcemos" El héroe asintió con la cabeza, puso las manos juntas para ayudar a Aitin a propulsarse de un salto al tope de la muralla y subió junto con el utilizando su gancho.

El arma que Link y Aitin vieron afuera, era un enorme cañón de guerra, cuya boca había sido forjada en la forma de un dragón, lo más peculiar del arma es que encima del cañón había un enorme contenedor de arcilla, casi tan alto como la muralla del castillo y con una forma relativamente cilíndrica.

Con ayuda de Marco y Meritos, jalaron las catapultas para ponerlas detrás de la puerta del castillo, pero desafortunadamente no pudieron llegar a tiempo, un segundo ataque proveniente del cañón rompió por completo la puerta de la muralla dejando el atrio del castillo a merced del ejercito enemigo.

Con el cañón cerca de la entrada los hombres de Masae comenzaron a empujar el contenedor que había encima de él, hasta que la arena que tenía dentro se esparció por todo el interior del atrio del castillo, Aitin volteo a ver a Link el cual no solo se veía algo desgastado por la batalla, sino notablemente preocupado por la arena, de la cual se formaron tres gigantes de unos cuatro metros de alto rodeados por los soldados de la tribu que comenzaban a invadir el atrio del castillo.