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No es que no haya disfrutado escribir este capítulo, pero debo confesar que darle el tono que se merecía fue difícil, me di cuenta de que he descrito tantas veces a Zelda que hacerla sonar aún más bonita es realmente un reto, en fin, el siguiente capítulo confirmará si tengo lo que se necesita para cerrar bien esta historia o tendré un gran número de lectores decepcionados, lo que quiera que pase estamos increíblemente cerca del final.

Obviamente el evento toma gran parte del capítulo y por ser un momento realmente muy especial, he decidido dividirlo en secciones para darle atención a las doncellas que han sido una parte fundamental de la historia, así como sus parejas o posibles pretendientes. Debo agregar que por más que quise que tuvieran un papel más integral en la historia Ruto y Sariá honestamente han pasado desapercibidas y desafortunadamente es algo que creo que se nota en este capítulo.

De cualquier forma, como siempre espero que disfruten leyéndolo tanto como yo disfrute el escribirlo.

Capítulo 23: La Unión.

Finalmente, el gran día había llegado, el momento en el que la princesa uniría su vida a la de la persona que significaba todo para ella. La felicidad podía sentirse en el aire, pero Zelda no era la única que había hecho del día de hoy algo sumamente especial, todas y cada una de las doncellas descendientes de los sabios, buscaban conmemorar la ocasión de una forma única…

Ruto y Sariá

La dama de las flores y la emperatriz de los postres habían trabajado más arduo que todos los demás para este evento, el pastel de la princesa tenía ocho pisos y cada uno había sido exquisitamente decorado, hasta arriba por supuesto habían sido colocadas dos estatuas representando a Zelda y a Link, ella portando su tradicional vestido azul y él con la túnica y el gorro verdes que lo caracterizaban.

Ruto por su parte había escogido alcatraces para el evento, la mayor parte del jardín fue destruido durante la batalla y esa era la única flor que estaría lista en dos semanas, afortunadamente la experta mano de la doncella había preparado suficientes para la ocasión.

La mañana transcurría y el evento se acercaba, Ruto corría a la cocina para apresurar a Sariá que aún se encontraba dándole los últimos toques al pastel, entrando al lugar Ruto exclamó con ansia "Vamos ya nos están esperando" Mientras tomaba a Sariá del brazo jalándola hacia el exterior.

Ambas caminaban rumbo al salón del trono cuando fueron interceptadas por sus respectivas parejas para el evento, Aitin y Meritos los esperaban en el pasillo, toda la guardia real vestía un traje negro para la ocasión con pantalones entubados, una gabardina que les llegaba prácticamente hasta las rodillas y camisa blanca, Meritos la traía abierta y Aitin cerrada al ver a las doncellas acercarse el rubio le presentó el brazo a Ruto diciendo "Señorita Ruto" Ella lo tomó con una sonrisa y Meritos por su parte hizo lo mismo claramente avergonzado por la situación, Sariá sonrió también al acercarse al guerrero moreno para aceptar la cortesía y los cuatro partieron rumbo al salón del trono.

Malón

Alguien tocaba a la puerta en la casa del tío de Link, el bonachón se acercó para abrir, recibiendo a la dulce Marón, la cual lo saludo con un simple "Hola" La doncella claramente se había esmerado en su aspecto el día de hoy, vistiendo un elegante vestido y recogiéndose el cabello, así como maquillándose con singular elegancia.

El tío de Link se ruborizó notablemente al recibirla y a falta de algo mejor que decir simplemente comentó "Señorita Malón ¿Está usted segura que querer asistir a un evento tan importante con alguien como yo? ¿No sería mejor que la acompañara alguien de su mismo rango?" Malón le sonrió tomándolo del brazo y sin preocupación le dijo "Usted es el tío de Link, no hay nadie en Hyrule que sea más cercano o importante para la pareja que celebramos hoy, será un honor acompañarlo"

Ambos caminaron juntos hasta el palacio, mientras el tío de Link le contaba las historias más vergonzosas acerca de su sobrino, Malón no paro de reír durante todo el camino. Era claro que el buen hombre tenía un aprecio increíble por el héroe, algo que iba más allá de la admiración por sus hazañas o el valor de su posición, era realmente su familia, aceptándolo por quien era y sintiendo un incomparable orgullo por la persona en la que se había convertido.

Marín

La doncella abotonaba el cuello de la gabardina de su esposo mientras este lo jalaba para poder respirar "Esto restringe demasiado el movimiento" Decía el con molestia "No importa, me gusta cómo te vez así" Le respondía ella con dulzura dándole un beso en la mejilla.

Ambos salieron del cuarto y mientras Milo cerraba la puerta le pregunto "No te arrepientes de que nos hayamos casado en secreto…" Marín se volteó a verlo sin saber muy bien a que se refería y simplemente le pregunto "¿Porqué lo dices?" Él se ruborizó un poco y agrego "Bueno, porque no pude darte una gran celebración como esta para conmemorarlo" Marín simplemente lo abrazó con ternura diciendo "Tengo la dicha de tenerte a mi lado, lo demás… realmente no importa"

Y con esto dicho, partieron al salón del trono para tomar parte en la celebración

Dalina

La más joven y vivaz de todas las doncellas se había aplicado excepcionalmente en su arreglo para ese día, aunque por su edad no estaba aún tan desarrollada como el resto, había logrado un buen resultado, portando un vestido que dejaba al descubierto sus hombros unido al frente y atrás por una gargantilla de bronce. El maquillaje había transformado su rostro dándole una apariencia más adulta y definitivamente resaltando su belleza.

Escuchó que llamaban a su habitación y se acercó para abrir, no sin antes examinar la lista que estaba tallada en la parte de atrás de la puerta. Hasta arriba el nombre de Link había sido tachado con una flecha que se dirigía a un corazón que decía Zelda en medio, en segundo lugar, el nombre de Aitin tenía atravesadas tres rayas transversales y unos signos de interrogación al lado, en tercer lugar, estaba el nombre de Milo tachado con un garabato que daba la apariencia de una flama, en el cuarto puesto estaba el nombre de Tenos que tenía aun lado escrito con una caligrafía completamente diferente "¡Ni lo penséis!" En quinto lugar, el nombre de Meritos estaba sobre impuesto con la palabra "Guacala" Y finalmente al último estaba el nombre de Marco que aún no tenía marca.

Al abrir la puerta Marco estaba esperándola del otro lado, el joven se veía bastante bien en el traje de gala, su cabello obscuro contrastaba con su piel clara y sus ojos verdes le daban a todo el conjunto una apariencia sumamente agradable, al verlo sin su casco por primera vez, Dalina se ruborizo y dijo en un tono muy cortante "Espera un momento" Cerró el cuarto dejándolo afuera y él escuchó como tallaba algo detrás de la puerta. Eventualmente la doncella abrió de nuevo y lo tomó del brazo mientras le decía "Yo me quiero casar a los dieciocho en el jardín del palacio" Marco la escuchaba sin entender de dónde venía la conversación, pero ella simplemente continuo mientras ambos caminaban rumbo al salón del trono. Por detrás de la puerta, Dalina había grabado un corazón junto su nombre.

Isabela

Isabela salió de su cuarto, su cabello castaño y piel bronceada, combinaban bien con una figura excepcionalmente bien definida, ella era sin duda la más alta de todas las doncellas y la del físico más prominente. Ese día portando un revelador vestido purpura sin tirantes, acompañado por unas zapatillas del mismo color, el cabello alaciado y peinado de forma que enmarcara su rostro y un toque de maquillaje complementado con un labial color crema brillante que la hacía verse simplemente despampanante.

Abrió la puerta diciendo "¿Bueno chaval, como me miráis?" Tenos la recibió boquiabierto. Cuando finalmente atino cómo reaccionar, parpadeo rápidamente y se sonrojo de inmediato, diciendo simplemente "Te vez... muy bonita" Isabela puso las manos en forma de "T" Pausando el tiempo y volteándose a ver hacia arriba exclamó con rabia "¡Jolines! ¡Autor de tres rupias! Cuatro días pillando el vestido, dos horas para la mascarilla, una más para el peinado y un régimen vitalicio para tener todo en su lugar y que se vea como las diosas mandan y lo mejor que pudisteis darme es 'Te ves muy bonita' ¡No! Echad a este chaval de vuelta, tenéis que poder hacer algo mejor"

El tiempo se retrajo en un instante hasta el momento en el que Isabela salió de su habitación "¿Bueno chaval, como me miráis?" Dijo ella con un tono sensual que puso a Tenos tan nervioso que comenzó a sudar frio, pero armándose de valor, se acercó a ella con determinación y la beso apasionadamente, con un deseo y fervor que nadie tenía idea de que pudiera existir en el joven, el intercambio la dejó sin aliento y cuando finalmente se separaron Tenos la miró intensamente a los ojos diciendo "Tu belleza me ha cautivado al punto de hacerme esclavo de tus deseos" La doncella se ruborizo ligeramente y tratando de suavizar el momento contestó "¡Guay! Madre mía chaval, no sé dónde teníais esto guardado, pero que bueno que lo habéis sacado" Lo tomó de la mano y partieron con rumbo al salón del trono, no sin que Isabela se volteara nuevamente hacia arriba guiñando el ojo y diciendo "Lo veis Autor, no estáis del todo perdido, lo único que necesitabais era una pisca de motivación"

Zelda

Link estaba vistiendo un conjunto similar al del resto de los varones con un toque más formal, las hombreras de su gabardina estaban reforzadas con acero, el cual había sido pulido cuidadosamente dándole una apariencia brillante, de la misma forma, los broches que la cerraban al frente eran de plata haciéndolo verse más refinado, Isabela había tratado por horas de acomodarle el cabello de alguna forma que se viera menos desalineado que su tradicional copete estilo Elvis, pero la doncella simplemente se había dado por vencida, todo lo que pudo hacer fue recortarle un poco las patillas y el rededor para darle una apariencias más adulta.

Esperaba por la princesa al pie de la torre, era su obligación escoltar a su dama hasta el salón del trono, ya que al entrar juntos le darían inicio al evento, finalmente la puerta se abrió, dándole paso a una creatura de tal belleza, que simplemente no podía describirse con palabras.

Lo cual no significa que el autor de esta historia no lo vaya a intentar, así que ¡Aquí vamos!

El rostro de la princesa estaba recubierto por un velo blanco translucido que no permitía verla claramente, sin embargo, el atuendo de la jovencita la hacía verse inimaginablemente divina, su vestido era blanco con tonos azules, mostrando un largo lienzo de tela por el enfrente que bajaba desde su bien definida cintura y tenía bordado los motivos de Hyrule, incluyendo el símbolo de Hylia y la Trifuerza.

Sus delicadas manos estaban cubiertas por unos guantes que comenzaban en blanco y se tornaban gradualmente en azul claro cerca del hombro donde terminaban. Tenía la espalda descubierta con el frente del vestido sostenido por detrás del cuello, la sección que cubría su abdomen estaba decorada con encaje, dibujando el contorno de su feminidad, remarcando y realzando la figura de la dama con gran elegancia.

Finalmente superando el impacto del momento inicial, Link le dio el brazo y ambos partieron hacia el salón del trono.

Para anunciar su llegada, dos guardias abrieron las puertas del salón de par en par, los invitados se pusieron de pie para recibirlos, permitiendo que el caballero y la princesa caminaran hasta al lugar donde estaba el maestro Sahasrahla.

Ambos tomaron asiento y el resto de los invitados hizo lo mismo, El sabio aclaro la voz antes de empezar "El día de hoy, estamos aquí para celebrar el vínculo de amor que ha tomado forma entre estos dos jóvenes…" La letanía del maestro continuó por unos minutos más hasta que finalmente les dijo "Bien, es momento de que tomen sus votos y ofrezcan sus regalos" Y acercándose a una mesa donde estaba todo acomodado tomó el broche de oro y se lo dio a Zelda indicándole que lo colocara en la solapa de Link, mientras el maestro decía "Y así, la princesa te otorga este broche como símbolo de sus sentimientos, para que los protejas y honres con lealtad y paciencia" Tomando la arracada hecha de la armadura del héroe que estaba engarzada en una cadena de plata se la dio a Link indicando que la pusiera alrededor del cuello de la princesa "Y así, el caballero te otorga esta arracada como símbolo de su protección, para que con dulzura y cuidado lo procures y respetes"

El maestro abanico la mano hacia arriba en dirección a la princesa indicando que se removiera el velo, al hacerlo Link finalmente observo su rostro, no podía verse más linda, el cristalino azul de sus ojos contrastaba con su piel clara como el mármol, el carmín de sus labios era complementado por un delicado rubor anaranjado apenas perceptible en sus mejillas, así como un tenue tono purpura que le daba sombra a sus hermosos ojos, el Maestro Sahasrahla tuvo que sacudir la cabeza y parpadear para reenfocarse en el rito, la belleza de la princesa lo había dejado simplemente sin palabras "Hoy, la princesa jura cuidar de tu amor en nombre de su gracia, la cual preservara para conservar la belleza y la elegancia que la caracterizan como la flor más pura de la realeza" El maestro le hizo un gesto a Link señalando su espada, pero el héroe ni siquiera se percató, la belleza de la princesa era demasiado para él, no había nada que quisiera más en este momento, que perderse en su mirada, finalmente el sabio lo tomó del brazo, liberándolo de su trance y apuntó con la mirada a su espada, el héroe reaccionó un poco nervioso, sacó el arma e hincándose la presento ante la princesa en posición horizontal sosteniéndola con ambas manos, permitiendo que el maestro continuara con el rito "Hoy, el caballero jura cuidar de tu amor en nombre de su espada, la cual usara para defenderlo de todo mal, como prueba de su honor que lo identifican como paragón de justicia y defensor de la verdad"

Link se incorporó guardando su espada de nuevo, el viejo maestro preparo un listón bordado que estaba en la mesa indicándoles que unieran sus manos, Link tomó la de Zelda y entrelazó sus dedos con los de ella, presentándolas juntas para el sabio, que comenzó a atar el listón alrededor de sus muñecas diciendo "Donde ayer había dos, hoy solo hay uno y que así permanezca hasta el final del tiempo" Finalmente para terminar el rito, el sabio, les indico que voltearan a verse y una vez que estaban frente a frente, alisto un pedazo de pan delgado y alargado y lo puso en medio de los dos para que ambos tomaran cada uno de los extremos con la boca, una vez que el maestro lo soltó se separaron rompiéndolo a la mitad e ingiriendo cada uno su parte mientras Sahasrahla decía "Sea esta la representación de las muchas dificultades que encontraran, que en este gesto comprendan que cada uno debe cargar con parte de ellas y trabajar al unísono como un solo ser"

Y con ese último acto finalizo el rito, todos pasaron al comedor donde se habían acomodado un par de mesas extra para los invitados, la comida fue excelente y a pesar de los atinados comentarios tanto de Isabela como de Dalina, la celebración fue un evento que todos disfrutaron con alegría.

Lo mejor fue la hora del postre, donde la princesa se comió primero la rebanada de Link y luego la suya haciendo sentir a Sariá de lo más satisfecha con su trabajo, durante el baile, toda la guardia bailo con la princesa y todas las doncellas bailaron con Link, incluyendo a Dalina la cual sugirió abiertamente el intercambiarlo por Marco, comentario que fue inmediatamente reprimido por el cuarto entero en el ya característico grito de "¡Dalina!"

Llegado el atardecer y con el ánimo finalmente cediéndole terreno al cansancio, la princesa se retiró un poco antes que el resto, diciéndole a Link que lo esperaría en la habitación del héroe, cualquiera hubiera pensado que Link encontraría un pretexto para desaparecerse e ir a su cuarto cuanto antes, pero la realidad es que el héroe se sentía increíblemente nervioso, el vientre le hormigueaba y los oídos le zumbaban, se sentía acalorado y las palmas de las manos le sudaban, definitivamente no se sentía preparado para el siguiente paso.

Tratando de no alargar la situación, Sahasrahla le dio fin a la velada y todos comenzaron a retirarse, el tío de Link se acercó a él y le dio un fuerte abrazo diciendo "Muchacho ¡Lo lograste! Quien diría que mi sobrino terminaría casándose con la princesa de Hyrule, eres muy afortunado, no solo es inteligente y elegante, además es dueña de una belleza que… que bueno, no creo que tenga caso describirla"

Finalmente lo soltó dejando una mano en su hombro y golpeándolo con la otra en el estómago en plan de juego y concluyo "Vengan a visitarme pronto, después de todo, ahora ella también es mi sobrina"

Link salió con rumbo a su cuarto, de camino encontró a Tenos e Isabela besándose en la puerta de la alcoba de la doncella, ambos se separaron al verlo y ella le dio unos golpecillos nerviosos en el hombro al hechicero diciendo "Bien chaval, si vos buscáis más que besos, ya habéis visto el tamaño del evento por el que tenéis que pagar" Y sin decir más entro a su habitación dejando a Tenos en el pasillo junto con Link. Un tanto avergonzado por las circunstancias, el joven hechicero simplemente vio al héroe y caminando en la dirección contraria dijo "Buenas noches maestro Link"

El caballero estaba finalmente frente a la puerta de su propia habitación, ¿Que encontraría al entrar? ¿Sería posible que la princesa ya estuviera dormida y el simplemente pudiera dormirse a su lado? Y dejar lo demás para después… ¡Por las diosas! ¿¡Por qué se sentía tan nervioso!? ¿Debería tocar? O ¿Simplemente entrar? Era un tanto extraña la idea de tocar a su propia habitación, pero aun así lo hizo, toco un par de veces y espero… volvió a tocar, pero nuevamente no hubo respuesta, sin más remedio abrió la puerta con cuidado, pero el cuarto estaba vacío, había una sola vela encendía en su buro y una hoja de papel doblada en el centro de su cama, él se acercó a abrirla pensando que lo peor había pasado y al examinar su contenido solo encontró el mensaje "Te espero en mi habitación"