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¡Qué difícil es cerrar una historia así! Quisiera decir que el final ya lo tenía pensado desde que inicie con este proyecto, pero la realidad es que había muchas cosas que aún no estaban en claro y hacerle justicia a todos los personajes en un solo capitulo fue todo un reto.

Las cosas aquí realmente no cambian mucho, hay una última revelación que guarde para el final, pero es algo que los lectores más atentos seguramente ya esperan.

Para todos aquellos que quieran tener esta historia en un formato más accesible para leerse en cualquier lado, mi editora me ayudó a crear un documento digital que pueden descargar de la siguiente dirección: /ycvykscr

De cualquier forma permítanme utilizar este último comentario, para agradecerles todo el tiempo y la paciencia que requirió leer esta historia, espero de todo corazón que leerla sea tan gratificante como fue el escribirla y finalmente un último agradecimiento a mi editora que estuvo conmigo de principio a fin, Anahis no sé qué hubiera hecho sin ti.

Epilogo: La Última Princesa de Hyrule.

Zelda abrió los ojos, los primeros rayos del alba iluminaban su habitación mientras la princesa, extendía una mano a lo largo del cochón donde su esposo debería estar, mientras trataba de imaginase donde andaría, el ocupado itinerario programado para ese día hacia presa de su mente.

La puerta se abrió dándole paso a Link que traía a cuestas una cubeta llena de agua hirviendo y una charola de la que emanaba un aroma esquicito. Puso la cubeta en el suelo y una vez que la princesa se sentó con la cabecera de la cama como respaldo, él puso la charola encima de sus piernas, no sin antes darle un dulce beso de buenos días.

El desayuno consistía en una torre de suculentos hotcakes batidos con nueces de macadamia, coronados por un cuadro de mantequilla que prácticamente se había derretido, así como miel de maple con un toque de canela y un vaso grande de jugo de naranja, después de todo era el vigesimoséptimo cumpleaños de la princesa, y su desayuno predilecto era una tradición que Link había tratado de conservar en memoria del rey.

El primer bocado delato el origen, Sariá tenía que estar de regreso del bosque perdido, el espesor, sabor y consistencia del delicioso platillo solo podía haber sido preparado por la emperatriz de los postres. La cual, había pasado los últimos ocho años como embajadora, buscando el dialogo entre la corona y el gremio de ladrones, no había sido una tarea fácil pero finalmente habían firmado una tregua que protegía la paz en el reino y garantizaba la seguridad en la villa Kakariko.

Link vacío la cubeta de agua hirviendo en la tina que ya estaba prácticamente llena, dejando todo listo para el baño de la princesa, él se acercó a su damita que tenía toda la atención puesta en el desayuno, le dio un beso en la frente y le acaricio la mejilla con dulzura.

"¿No te arrepientes de nada?" Dijo la princesa, implicando el hecho de que habían pasado casi diez años juntos, pero aún estaban solos. No era una casualidad y aunque era difícil decir si era algo que hubieran planeado para ellos. La realidad es que el deseo que la princesa le había pedido a la Trifuerza había llegado con esa consecuencia, sus palabras lo habían descrito de la forma más clara posible "Mientras haya un rey, habrá súbditos y mientras la línea de la corona continúe habrá quien luche por reclamar o defender ese derecho" La pregunta de la princesa refería a esta encrucijada, a la decisión de servir al reino a pesar de las consecuencias. Pero Link nunca estuvo interesado en el futuro o las posibilidades que este pudiera albergar, él era una persona simple que lo único que realmente deseaba era compartir su tiempo al lado de la única persona que conocía lo que había en su corazón. El simplemente le sonrió mientras la miraba con ternura y haciendo uso de su velocidad con la mano, le quito el tenedor y tomo un bocado de los deliciosos hotcakes a lo que ella replicó inmediatamente "¡NO! ¡Sariá no va a regresar pronto y yo necesito mis hotcakes!" Ambos simplemente se rieron, dejando atrás las penas que pudieran aquejarlos.

Link bajo apresuradamente para recibir a los invitados, el consejo ya se encontraba en el salón del trono organizando el evento que tomaría lugar al medio día y cinco de las seis doncellas ya estaban en el castillo para acompañar a la princesa en este momento tan crucial no solo para ella sino para el reino entero.

La ultima doncella, Isabela, entraba al castillo recordando todo lo que había pasado en este lugar, ella y Tenos se habían mudado al palacio del este después de casarse hace aproximadamente seis años, con la intención de que el hechicero heredara las responsabilidades del maestro Sahasrahla. Ella traía de la mano a un pequeño que no podía tener más de cinco años, y detrás entro Tenos, él había cambiado considerablemente, era al menos treinta centímetros más alto que Isabela y su rostro había embarnecido dándole una apariencia mucho más adulta, así mismo traía sentada en sus hombros a una pequeñita que apenas podía balbucear la palabra "Papa"

Isabela se volteó a verlo y notando que prácticamente le sacaba toda la cabeza a la multitud que los rodeaba le dijo "¡Jolines Chaval! Ahora que lo pienso… de haber sabido que voz tenías el potencial para veros así, te hubiera entregado el premio mayor mucho antes de mudarnos al este" Tenos se ruborizo ligeramente, mientras el pequeñito que sostenía la mano de Isabela dijo "Por la hostia, que habéis hecho a mi padre ruborizarse" Y comenzó a carcajearse sin parar.

Isabela le dio al niño un coscorrón que paro la risa en seco, el afectado se volteó a verla diciendo "Pero madre, voz siempre te mofáis de las vergüenzas de mi padre" A lo cual ella respondió "Yo soy vuestra madre, conmigo no se compara nadie, os traje a este mundo y también os puedo sacar de él" El pequeño se volteó a ver a Tenos buscando el apoyo de su padre pero él siempre le dijo "Ya sabes que tu mama, siempre tiene la razón"

Meritos el ahora capitán de la guardia, se encontraba en el atrio supervisando la preparación de los asientos para los invitados, esperaban al menos a cuatrocientos espectadores que tomarían parte en el evento y todo debía de ser perfecto, parte de las preparaciones eran unos arreglos florales preparados por Ruto, traídos directamente del pantano de las zoras, la doncella tenía cuatro años en esa región sirviendo también como embajadora, con la misión de fomentar la comunicación con el reino.

Milo y Marín habían llegado desde el día anterior y se encontraban asistiendo al consejo con la documentación que la princesa presentaría durante el evento, la pareja se había enfocado en reestructurar a la tribu del desierto. No había sido una tarea fácil, pero gracias su esfuerzo así como el de Aitin, Malón y el maestro Aginah finalmente habían logrado la paz con Hyrule. La ex bibliotecaria y el caballero aún no tenían niños, pero las nuevas reformas les darían más libertad para pensar en eso pronto.

Zelda salía finalmente de la torre, Marco que había estado esperándola se dirigió a ella diciendo "Su alteza, el consejo me pidió que le diera esto" Para aliviar la presión en la princesa, todos los que ayudaron a organizar el evento habían acordado que ella solo se presentaría una vez que todo estuviera listo, claramente no sería una situación fácil de sobrellevar y querían darle el mayor espacio posible para llevar a cabo su parte, el pergamino que el caballero le estaba dando, contenía el discurso de apertura, así como la resolución final del consejo.

La princesa lo recibió con una sonrisa y le dijo "Gracias, pero pensé que estarías con Dalina" La expresión en el rostro de Marco cambio inmediatamente en una mezcla de miedo y ansiedad, agregando oportunamente "Es… está cuidando de la pequeña, el maestro Sahasrahla pensó que probablemente era mejor mantenerla distraída durante las preparaciones" Zelda no pudo más que aceptar la recomendación del sabio maestro y volvió a sonreírle dándole una palmada de consolación en el hombro.

Con el sol en el zenit anunciando la llegada del medio día, La princesa finalmente salió al atrio del castillo, el lugar estaba realmente lleno, personas de todos los estratos sociales habían viajado desde la villa Kakariko, la tribu del desierto, el gremio de ladrones e incluso el pantano de las zoras; para escuchar a la princesa de Hyrule dar las noticias que habían generado tanta anticipación. Zelda tomó lugar en un podio que había sido preparado frente a la entrada y dirigiéndose a todos los presentes dijo:

"Siempre hemos luchado y sufrido para defender un reino de libertad, pero las reglas bajo las que Hyrule fue fundado atentan inevitablemente contra la libertad más básica de cada uno de sus habitantes, desde el rey hasta el más pequeño de sus súbditos"

"Reyes y súbditos, son conceptos que ya no nos aplicaran nunca más, donde las circunstancias de nuestro nacimiento nos otorgan derechos, existe también una pesada carga que recibimos al mismo tiempo, nuestra senda no debe ser trazada por su origen, sino por nuestras acciones"

"Es así como hoy finalmente abdico el poder de Hyrule a un nuevo régimen. Que ahora será conformado por el consejo supremo y el protector del reino" La princesa hizo una ademan hacia una mesa cercana donde estaban sentados el maestro Sahasrahla, el tío de Link y el viejo de la montaña. Zelda continuo "El maestro Sahasrahla, escogido por su incomparable conocimiento sobre la historia y cultura de Hyrule. El sabio de la montaña, reconocido por su habilidad estratégica y superior juicio crítico. Y finalmente, alguien muy especial, aquel que todos los ciudadanos la villa Kakariko han elegido para ser su voz en las decisiones de este nuevo reino" El tío de Link se puso de pie, recibiendo un aplauso de la multitud mientras los saludaba alegremente.

La princesa continuó "Este consejo ha deliberado por casi dos semanas para elegir a una persona digna de asumir el manto de líder por un periodo de veinte años con la encomienda de dar prioridad a los intereses de los ciudadanos y cuidar de nuestro reino" Y con otro ademan le dio la palabra al consejo. El maestro Sahasrahla se puso en pie para presentar su decisión "Ha sido un proceso difícil, pero con la ayuda de la corona…" Y prosiguió dando detalles sobre el proceso, así como a otros posibles candidatos y finalmente concluyó presentando al elegido "Sea bien entonces, que este consejo nombra a Aitin, el caballero del espejo, como protector de Hyrule y defensor de nuestro futuro"

Como parte del evento, la princesa dejó el podio mientras Aitin se acercaba a ella hincándose frente a la aún monarca regente de Hyrule, ella desenvaino la espada de su padre y poniéndola enfrente de su propio rostro dijo "Esta hoja formada en acero, ha pertenecido a todos los reyes de Hyrule, no obstante hoy, esa tradición se rompe para dar lugar a una mejor. Aitin, caballero del espejo, por el poder que la gente de Hyrule ha escogido otorgar a este consejo, te nombramos protector del reino" Y bajó la espada golpeando ligeramente los hombros del caballero con la parte plana de la hoja, finalmente volteando la espada por el mango y entregándosela al guerrero.

Los aplausos y la voz de celebración inundaban el atrio del castillo, era un cambio drástico pero el optimismo podía sentirse en el aire, cualquier cosa que les deparara el futuro, sabrían afrontarla con la entereza y el valor adecuados. Cuando finalmente el silencio volvió al lugar Aitin tomó la palabra, no solo reafirmando su convicción de servir a Hyrule sino agradeciendo la confianza que todos depositaban en él ese día.

Después del evento la corona ofreció una comida sencilla para todos los participantes, la antigua guardia real y las doncellas se habían vuelto tan cercanos que prácticamente eran todos una gran familia, sentados en una mesa grande con dos bancas a los lados, disfrutaban de la comida en compañía, compartiendo las anécdotas que habían tomado lugar durante los últimos años.

Sariá comentaba casualmente "El bosque perdido no es un mal lugar para vivir, pero lidiar con insectos todo el tiempo ha hecho de mi vida un caos" Ruto agrego con cierto aire sarcástico "Trata de vivir en un pantano, secar la ropa es un lujo que ya no me puedo dar" Todos rieron a carcajadas por el comentario pero Marín todavía tenía algo más que agregar "Bueno en el desierto la ropa se seca rápido, pero uno termina con arena hasta en las ideas", "No es tan malo" Replico Milo con cierto tono de superioridad, a lo cual respondió Aitin "Eso solo lo dices Casanova, ¡Porque ya renunciaste a la idea de usar ropa interior!" La risa volvió a la mesa cuando una pequeña de nueve años sentada con ellos agrego "Ya vez mama, la ropa interior no es obligatoria" Dalina, a la cual refería el comentario y que estaba sentada junto a ella respondió "Eso le he dicho a tu padre, pero nunca me hace caso" Así mismo, considerando la situación un poco más se volteó hacia Marco preguntando "Si, ¿Porque tenemos que usar ropa interior?" A lo cual la pequeña agrego "¿Si, porque papa?" El aludido se avergonzó al punto de llevarse las manos al rostro para tratar de evadir el momento, Zelda se dirigió a las intrépidas damitas diciendo "Dalina" A lo cual la madre respondió "¿Su alteza?" Y así agrego la princesa para la niña "Malina" A lo cual la pequeña respondió "¿Su alteza?" "¡Guarden silencio!" Fue la orden dada en un tono de comicidad que regreso el buen ánimo a la mesa.

Una vez con el sol recostándose en el horizonte, el castillo había sido desalojado casi por completo, la mayor parte de los ciudadanos había emprendido el viaje de regreso a casa. Zelda y Link tenían una carreta lista con todas sus pertenencias para mudarse a la casa de su tío que desde ahora sería su hogar, dado que la princesa no tendría más injerencia en los asuntos políticos del reino no había razón para que permaneciera en el castillo, así mismo la casa quedaría vacía dado que su tío tendría que estar en el palacio para cumplir con sus obligaciones como miembro del consejo supremo.

Malón y Aitin despedían a Link y Zelda en la entrada del castillo, la princesa aprovechó la oportunidad para preguntar "Aitin, tienes casi diez años viviendo con Malón en el desierto ¿cierto?" El caballero conociendo la perspicacia de la interrogadora trato de responder de la forma más desinhibida "Así es, su alteza" Pero Zelda si dejar ir el tema agregó "Y con tu mejor amigo casado, es lógico que tu consideres posibilidades similares, ¿No es así?", "Lo lamento, pero yo soy un espíritu libre que se deja llevar por el viento" Respondió Aitin en un tono parco que no parecía albergar ningún tipo de deshonestidad.

Mientras Malón y Aitin veían al héroe y a la princesa perderse en el horizonte, ella tomó la mano del caballero diciéndole "Creo que ahora será mucho más vergonzoso cuando finalmente les digamos la verdad" El caballero se inclinó a besarla en la frente y contesto "Honestamente no me sorprendería que ya lo supieran"

Por su parte mientras Link y Zelda se alejaban del castillo, el héroe que caminaba junto al caballo que jalaba de la carreta se acercó a la princesa poniéndole el brazo por encima del cuello a manera de consolación, ya que no había podido hacer confesar a Aitin, el gesto también llevaba algo de satisfacción, al parecer ambos habían apostado con respecto a la situación. Zelda lo tomó de la mejilla con una mano y lo beso en la otra diciendo "Mi dulce e ingenuo caballero, esos dos ya se han contado todos sus lunares… lo que me recuerda que hoy, te va a tocar ser lindo conmigo" Él la abrazo con dulzura sorprendido una vez más por su increíble capacidad de deducción, y esperando con ansia el momento en el que tuviera oportunidad de hacerla feliz de la forma que ella deseaba.

Al llegar a la casa de su tío, el héroe comenzó a bajar todas sus cosas mientras la princesa se familiarizaba con el interior, ella comenzó a acomodar lo que el bajaba de la carreta hasta que finalmente estuvieron instalados en su nuevo hogar.

Link salió un momento para tomar aire y Zelda lo siguió, una vez afuera, él la tomo en sus brazos de imprevisto y salto junto con ella al techo, la puso en pie y se recostó en el lugar con las manos en la nuca, Era un sitio simple, pero conforme el firmamento se llenaba de estrellas, la vista se convertía en algo mágico, ella se recostó junto a él, descansando la cabeza en su pecho mientras le decía "Ahora solo seremos tú y yo" Pero el no pudo evitar reírse por la inocencia de su princesa, a pesar de tener todos estos años juntos, al parecer ella aun no entendía que mientras estuviera a su lado la felicidad del héroe estaba garantizada.

Y finalmente…

así concluye la historia de Zelda y Link dos personajes que son tan únicos como compatibles.

Para aquellos lectores que pudieran dedicarme unos minutos de su valiosísimo tiempo, me gustaría que respondieran las siguientes preguntas en una reseña para usarlas como pivote para mi siguiente historia.

¿Cuál fue tu personaje original favorito? Y ¿Porque?

¿Cuál fue para ti, el momento más memorable de la historia?

¿Te parece que el capítulo 25 (La plenitud de la Intimidad) es innecesario?

¿Podrías mencionar algo que, a tu gusto, hiciera de esta, una mejor historia?

Gracias a todos.

Con Cariño

Anahis y Kenage