Dragon Ball Z no me pertenece, si bien el absoluto amor que siento por esta serie sí.
Finalmente tuvo que pausar su entrenamiento, estaba molesto por tener que hacerlo cuando su intención era quedar días dentro sin distracción alguna.
Pero le era difícil, más cuando observó la rutina de los terrícolas y le pareció más conveniente.
Bajó de la nave, el cielo ya estaba totalmente oscuro y estrellado, supuso que serían entre las 23 a 01 de la noche.
Maldecía internamente que su estómago gruñía, tendría que ir irremediablemente a despertar a la mujer del científico quien cocinaba demasiado bien.
Consideró que si el planeta Vegeta existiese aun y que a esta alturas él ya sería un Rey, consideraría en tener a todo esa familia bajo su servicio. La mujer en su cocina, el doctor en el laboratorio y su hija la peli azul tal vez en el laboratorio también aunque si se fijase solo en su aspecto sería una buena concubina.
Bueno, en si fue el hambre quien lo sacó de la cámara. Cruzó el jardín para luego entrar a la cocina. Miró que había cubiertos recién lavados como rastro de que habían comido anteriormente los terrícolas. Y algo que había aprendido en su anterior estadía en la tierra es que la mujer rubia siempre le dejaba comida extra para quien tuviese antojos en la madrugada. En este caso era él.
Miró a su alrededor, examinó y recordó lo que le habían explicado una vez. Los alimentos frescos como ensaladas están dentro del aparato rectangular llamado Refrigerador, Heladera y el nombre del tirano Freezer. Rió para sí mismo, al menos este Freezer sirve para algo. Sacó del objeto las carnes frías y las ensaladas.
Miró hacia otro lado en donde se encontró a un pequeño robot con un papel de nota, aunque no entendía la nota sabía que se trataba de comida. Destapó el robot y se encontró que la comida estaba bien caliente.
Gustoso se sentó a comer.
Comía en silencio hasta que algo sonó perturbando su paz pero solucionó el problema pulverizando aquel aparato inmediatamente.
Cuando el silencio regreso se puso a pensar mientras comía pensaba al mismo tiempo que masticaba.
"Si descanso 8 horas y como a la misma hora que los terrícolas, mi cuerpo resistiría más y perdería menos a la par que ganaría masa muscular, tengo que comer y dormir proporcional a lo que entreno" - pensaba el saiyajin ideando una rutina.
Y es que debía preocuparse y planear, si joven del futuro no solo lo había superado sino a Kakaroto también. Y eso no lo podía admitir.
Mientras estaba ensimismado en sus pensamientos alguien ingresó a la habitación comedor/cocina, más exactamente una mujer joven.
Era Bulma.
La peli azul bajó pues había olvidado su celular en la cocina
El lugar estaba oscuro, tenía la intención de encender la luz pero cuando pudo divisar que el saiyajin estaba concentrado comiendo en silencio y en la obscuridad decidió no provocar su ira. No quería discutir, no ahora.
Silenciosamente procedió a buscar el aparato pero para su mala suerte no lo encontraba.
-¿Dónde está?- se dijo para sí misma muy despacio pero para su buena o mala suerte Vegeta la oyó.
-¿Que los terrícolas tienen la costumbre de meterse debajo de las mesas?- preguntó Vegeta con un tono serio haciendo que Bulma se avergonzase por el lugar en el que estaba.
Rápidamente salió de la mesa levantando la cabeza para mirar al saiyajin un poco avergonzada.
-Vegeta- se dirigió a él con cuidado -¿no has visto mi teléfono celular?- le preguntó con un tono temeroso. Nunca se sabía las razones por las que se ofendía ese hombre.
-¿Teléfono Celular?- preguntó Vegeta.
Esa mujer se lo preguntaba como si él fuese un terrícola y conociera absolutamente todos los artefactos terrestres.
-Ay que tonta soy, es un aparato, como así de tamaño, rectangular y con pantalla, sirve para muchas cosas- comentó ella haciéndole gestos para señalar las dimensiones de un teléfono celular.
Vegeta pareció comprender aquello y reconocer a que se refería la mujer.
Una risueña carcajada salió de él sorprendiendo a la peli azul con su reacción, la carcajada fue larga y sonora. Vegeta parecía en verdad disfrutar ello, una risa malvada que Bulma había visto ya, justamente en Namekusei cuando él les sacó la esfera del Dragón.
Así que lo descubrió Vegeta reía porque había hecho algo "malo" o alguna travesura suya.
La risa del saiyajin cesó y silencio de nuevo reinó pero clavó sus ojos en la peli azul cuando terminó de reírse para darle una revelación, quería ver su reacción cuando lo sepa.
-Si lo vi, lo he pulverizado hace unos instantes, esa cosa es realmente molesta- dijo con gran gracia.
En verdad no esperaba reírse de esa manera, pero simplemente surgió.
Lo siguiente que pudo ver Vegeta fue el furioso rostro de la peli azul juraría incluso que había elevado su diminuto poder de pelea.
-¿COMO TE ATREVES MONO IDIOTA, ERA MI NUEVO CELULAR UN MODELO ÚNICO QUE YO LO DISEÑÉ ABSOLUTAMENTE PARA MI. ADEMÁS NI SIQUIERA DEJASTE VIVA LA MEMORIA EN DONDE TENÍA MIS FOTOS MÁS HERMOSAS DE MI- dijo molesta ella frente al rostro del saiyajin.
Vegeta la miraba sin expresión pero tampoco enfadado. Es más estaba divertido de cierta manera, creía haber recuperado su pasatiempo el mismo que había usado en el tiempo que se quedó a la espera de Porunga, el pasatiempo de molestar a la humana.
-Si tu misma lo diseñaste, cual es el problema, te lo vuelves a construir- respondió con demasiada tranquilidad como si estuviese aburrido.
Bulma lo miró extrañada. Quizá tenía razón, podría hacerse uno mil veces mejor, y lo haría.
-Sabes Vegeta tienes razón, mañana mismo comenzaré y me haré uno inigualable y tal vez te haga uno a ti también- dijo levantándose como para irse pero desvío su camino acercándose a Vegeta haciendo algo que no se esperaba el saiyajin, lo hizo traviesamente. Con cuidado le dio un beso en la mejilla para luego despedirse -gracias Vegeta por tu consejo- dijo saliendo de la cocina.
Cuando Bulma salió Vegeta miró su comida y frunció el ceño. ¿Qué se había creído esa humana para burlase de él de esa manera?
Sin embargo algo dentro de él se movió. ¿Qué era? No lo sabía. Pero era algo que nunca había sentido.
El apetito se le pasó y fue rápidamente rumbo a su habitación que para su mala suerte estaba al lado de la peli azul.
No pudo evitar sentir curiosidad de lo que ella hacía. La oía reír a carcajadas y sonaba alegre.
Por un espacio en su puerta la observó, estaba sentada en su cama con las piernas cruzadas mirando a su laptop. Al parecer estaba haciendo un video llamado pues se oía otra voz.
El saiyajin concentró sus sentidos para escuchar que decían.
-Sabes Yamcha el maldito saiyajin destruyó mi teléfono- comentó ella.
E inmediatamente el sonido se emitió de la máquina, era la voz de Yamcha.
-Bulma, me preocupa que Vegeta este con ustedes. Él no es de confiar podría intentar propasarse contigo- expresó Yamcha preocupado.
-¿Cómo qué? ¿Violarme? Por favor Yamcha, Vegeta es un saiyajin a ellos solo les gusta pelear, no creo. Además si hubiese querido hacerlo lo habría hecho hoy cuando le di un beso- comentó riendo para tentar a su novio.
-¿QUÉ? lo besaste- expresó furioso Yamcha a lo que Bulma empezó a reír.
-Tranquilo Yamcha, solo fue un inocente beso en la mejilla para molestarlo, quería vengarme de él por pulverizar mi célula y lo hice de esa manera. De seguro se siente humillado- reía con humor.
Yamcha se tranquilizó aunque conocía el carácter de Bulma, sabía que a ella le encantaba coquetear con chicos y dejarlos prendados a ella para luego ignorarlos. Pero ese juego con Vegeta podría ser bastante peligroso.
-Me pones más tranquilo Bulma, espero que recuerdes que eres mía nada más- expresó su novio un poco celoso.
-Claro que si Yamcha, tuya y solamente tuya- respondió ella muy enamorada.
En esa escena Vegeta simplemente sobraba, quería pensar que estaba molesto por que hablaban de él pero en su interior muy en su interior le habían molestado e incluso lastimado un poco aquellas palabras. Sobre todo las de Bulma.
Espero les haya gustado. La verdad a mi cada vez me entusiasma más esta historia.
El amor secreto es algo interesantísimo y la verdad se sufre bastante en silencio. Trataré de hacerlo todo de la manera que uno pueda identificarse.
Pero como dije antes. Esta historia tengo planes de hacerla larga. Pues primero se harán los tres años y después las siguientes sagas hasta probablemente el fin de Dragón Ball súper. Utilizaré todas esas referencias.
Ahh otra cosa, más tarde subiré pecadores, con nuevos personajes que darán que hablar.
Gracias.
