VicTORIous no es mio, ninguno de sus personajes tampoco, solo la idea de esta loca historia es propiedad de mi locura

Aquí el penúltimo capitulo...

Su cuerpo tiembla pero no está frío, es el más crudo y amargo despertar que existe, esta oscuro afuera y hace frio, pero ella tiene un sudor caliente resbalando por su frente. No entiende nada, la pesadilla acabo con su tranquilidad y se llevó su descanso.

Mira somnolienta su recamara y trata de recordar cómo ha llegado a su casa. Sólo son recuerdos de la noche anterior los que atormentan y la lastiman. Cualquiera sabría cuán doloroso es al ver sus ojos hacerse cristalinos por los recuerdos que no quiere que vuelvan.

Una lágrima furtiva escapa de sus ojos y traga fuerte el nudo que se forma en su garganta. Pasa sus manos para borrar las lágrimas que amenazan con salir, a pesar de que es tarde y comenzaron a salir.

Se levanta tiempo después porque su garganta esta seca de llorar. Se siente tonta porque en realidad su cabeza grita se fuerte pero su cuerpo tiembla y llora… ¿Cómo culparlo si su mente también quiere llorar?

Baja las escaleras delicadamente para no despertar a nadie, es cuidadosa y baja de puntas, es torpe porque no pensó en que pudo despertar a alguien con su llanto. No piensa en eso y se sirve un vaso de agua que hidrata su garganta pero que no se lleva el nudo que esta aun atrapado en las pequeñas paredes de su cuello.

Se termina un vaso y sirve uno que lleva a su recamara por si la garganta se seca de nuevo (o si el llanto vuelve a atacar) sube con cautela de nuevo pero cuando entra de nuevo a su cuarto algo es distinto. No distinto a cuando salió del cuarto por primera vez sino distinto a cómo debería ser.

Toma su teléfono entre sus manos y la fecha en la pantalla hace que retroceda. Sábado 27 de marzo, 2010… 00:57. Piensa en las múltiples razones para que su teléfono tenga la fecha errónea, recuerda las veces que se ha caído pero después de caer en el inodoro la última vez, aun funcionaba. Así que piensa en cualquier cosa porque nada de lo que pasa por su cabeza tiene sentido en ese instante.

Esa decoración en su habitación es vieja, recuerda cuando se deshizo de ese horrible color de la pared, aunque no recuerda hace cuánto tiempo fue de eso pero ese color no cubría sus paredes la mañana anterior. Así que el terror se apodera de su cuerpo pero no grita porque aun piensa que alguien puede despertarse.

Y se hace un ovillo junto a la puerta que cierra y se repite una y mil veces que esto no está pasando. Está dormida, es otra pesadilla como la que la despertó a esta nueva. Aprieta fuertes los ojos para que al abrirlos todo desaparezca y el color salmón de la pared se aleje pero al abrir los ojos todo es igual.

Hace un estúpido intento de probarse que no es cierto y ejerce cierta presión en su brazo izquierdo para despertar pero el pellizco duele y no pasa nada más. Niega una y mil veces, se asusta y piensa en tantas posibilidades y es una más increíble que la anterior. Ante lo que está pasando en ese instante para ella no es tan increíble ahora. Y se aleja de ahí, de todo lo que pasa y es real. Se pierde en un mar de posibilidades, hasta que alguien la reclama a otro mundo, al mundo de los sueños.

En la mañana alguien golpea su espalda fuertemente hasta que hace que despierte repentinamente. Respira de nuevo agitada y el modo en que todo se ve más rosa (más salmón en realidad) de lo que recordaba hace que se encoja más y que empuje la puerta en contra.

-Cariño el desayuno está listo- La puerta cierra el pequeño espacio que su madre había conseguido empujando y se marcha. Escucha sus pasos alejarse por las escaleras y todo en su cabeza comienza a colapsarse con cada ruido.

Solo tiene algo claro en la mente cuando trata de levantarse a pesar del dolor que causa una mala noche de sueño. Ella no despertó a nadie anoche o de lo contrario hoy no hubieran avisado del desayuno.

Su vista se fija en el enorme espejo de su cuarto y se tapa la boca para evitar que un grito escape de sus labios. Esos ojos que se encuentran en el espejo… es ella pero con una ojeras marcadas y un aspecto cansado pero también más joven. Es una chiquilla la que mira… una joven que no había visto desde tres años atrás.

Y en medio de tanta fantasía sabe que no está soñando y que por mágico e increíble que parezca… lo que está pasando es real. No lo acepta pero lo sigue, que baja las escaleras pero esta vez sin ser cautelosa. Cuando ve a su familia reunida en la cocina todo se hace más real.

Sus padres miraban distraídos, su madre servía el desayuno y su padre bebía un poco de café mientras le sonreía a su mujer. Era un domingo cualquiera para una familia cualquiera, con nada fuera de lugar. Sonrió al ver la escena porque era una escena que había visto antes, tantas veces en una mañana de fin de semana pero también era tan diferente al fin de semana pasado.

La mirada de sus padres era amable y dulce, era más joven y quizá un poco menos cansada. Sonríe enternecida cuando su madre encuentra sus ojos y señala su silla para que compartan el desayuno. El desayuno sabatino espera ansioso por ser devorado mientras ella trata de olvidarse que en realidad nada tiene sentido en ese instante.

Todo es viejo y se siente raro porque a pesar de que sabe cómo es o debe ser algo parece distinto. No es de las que cree en magia o en lo que sea que cause esto que ahora vive. Cuando era niña creía en cuentos de hadas como cualquiera pero ahora… a pesar de lo que sucedía no podía creer completamente en que algo así pudiera ser realidad.

Pero nada puede hacer que te detengas así que continúo con su vida como debía ser. Las siguientes mañanas despertaban pensando que el sueño seguía y seguía. Cada amanecer esperaba que todo volviera a ser como era antes, que un día al despertar ese color de sus paredes desapareciera, que sus padres parecieran más grandes y ella más madura.

Con el paso del tiempo se cansó de esperar, de soñar en volver a algo que en realidad no existía. Comenzó a pensar que quizá todo este tiempo estaba soñando con crecer y ser una estrella como en su otra vida, que quizá esto era lo que realmente debía de ser.

Pero recordaba todo tan claro… quizá si hacia todo exactamente como lo había soñado, cometiendo los mismos errores y teniendo los mismos triunfos todo podía ser como… antes.

Pero algo era diferente… porque después de que conoció de nuevo a André supo que todo lo que recordaba era real. El día de la presentación fue el evento que cambio todo, porque ella no subió al escenario y su hermana tuvo los abucheos que en otra realidad para Tori hubiera sido la entrada a Hollywood Arts.

Ese día vio a la mayoría de los que debían ser sus amigos, compañeros y profesores. Conoció que su vida, esta nueva y distinta iba a ser distinta, quebró muchas cosas en su interior saber que muchas cosas serían diferentes, que su vida se iba a tornar en algo distinto. Iba a perder tanto… iba a perderla.

El día de la presentación no logro ver a Jade, quería verla a pesar del encuentro que tuvieron, o que no tuvieron porque en cuestiones de tiempo no ha pasado aun y no pasaría nunca por lo que parecía.

El día siguiente salió de su casa para saber si alguien más podía recordar algo, necesitaba no sentirse así, necesitaba no sentirse perdida y sola. Su cabeza sabía que Jade era la respuesta ¿Por qué después de aquella pelea? ¿Por qué ese momento para volver?

Siguió sus pasos hasta la escuela de su hermana, en la que compartió tanto o en la que en realidad nunca compartiría nada. Así que es espectadora de los sueños que se forman en esa institución, solo mira y ve a sus amigos sonreírse y vivir lo que debería ser su primer día de clases.

Y los recuerdos queman porque ahora son solo ilusiones. Imposible porque el pasado no se cambia. Sonríe ante la idea, porque este pasado tiene posibilidades pero no la que ella quiere. Así que a pesar de lo raro que sea necesita despedirse… dejar ir todo.

La seguirá a su casa y esperara verla, tranquila y feliz porque no está en su vida, tal como ella quería. Espera detrás de un árbol vecino a su enorme residencia, mira cuando baja de su auto y Cat le sigue de cerca. Ve como la pelirroja atrapa la espalda de Jade en un abrazo. Jade sonríe cuando la pelirroja no ve y después de eso gruñe y se separa, pero Tori ve su sonrisa sincera.

Ella es feliz así, siendo cruel y no dejando ver sonrisas furtivas que escapan con un abrazo, siente un picor de celos pero también se pregunta si en alguno de sus abrazos también hubo una sonrisa de esas. Sabe que no es cierto, que ella no sonreiría por ello.

Recuerda tanto pero Jade, Jade no quiere recordar, en realidad no quiere que Jade recuerde nada, es tiempo de dejar ir todo, es tiempo de decir adiós. Se mueve un poco torpe y Jade gira en su dirección tratando de ver el origen del ruido pero ella es rápida y se esconde. Cree que pudo verla pero lo descarta cuando la más pequeña empuja tiernamente a su amiga a la puerta de entrada.

Una lagrima escapa de sus ojos y se va de ahí… sabe que no la recuerda, sabe que no la va a recordar, Jade la olvido y es tiempo de hacer lo mismo. Los finales felices nunca formaron parte de su vida pero esta era una nueva oportunidad para ser… feliz.

Va a su escuela con más ganas, estudiara arte pero en otro lado porque es lo que quiere y a pesar de la insistencia de sus padres que asista a la miasma escuela que su hermana ella se niega. Encuentra una nueva donde puede comenzar de nuevo y aunque extraña tanto… lo nuevo también tiene un sabor dulce.

Daniel la ha buscado porque por azares del destino ha derramado café en su playera y parece tan extraño y cliché que sonríe cuando pasa. Comienzan de nuevo, ella lo quiere de nuevo porque es su realidad y es como debe ser, porque la hace sentir segura y feliz. Aunque no la olvida él la hace sentir algo distinto a dolor.

La ve de nuevo el día que Trina se queja a cerca de como ella debió abrir los Platinum, la ve mucho tiempo después, cuando las heridas están ocultas y ya no sangran. Cuando la ve está más grande que la última vez que la vio, pero sabe que su chica seguirá creciendo y será más hermosa. Así que cuando se sienta toda la familia Vega a ver el programa (incluido Dany) ella sonríe porque Jade está consiguiendo todo lo que merece.

Cuando escucha su voz su piel se eriza y Dany la abraza para que el frio que tiene se calme. Se sonríen y Trina hace cara de asco. Hay algo en la letra que llama su atención pero ella solo lo atribuye a que quizá aún no cicatriza.

Pero todo el tiempo pasa y el color salmón desaparece, Dany y su padre le ayudaron a sacar el color y ahora un pulcro color gris azulado estaba en la pared, mezclado con bellos detalles en blanco. Lleno de bocetos, pinturas, libros y partituras, cuarto digno de una artista.

Todo era distinto pero era… un cambio bueno, ella tenía todo, era el cambio que necesito todo este tiempo. Pero a veces sus heridas sangran de nuevo y le duele pensar que perdió tanto. El peso de ganar quizá es mayor ahora, porque ahora tiene ese instante… un instante en el que ella se siente feliz.

Aun puede verlos, a Beck, André, Cat, Robbie… Jade. En cada presentación ella no perdía tiempo en asistir, llevaba siempre a su "príncipe" y podía tener lo mejor de lo que es y de lo que nunca será.

Pero ese día, cuando se encontró con Jade fue… como si en realidad nada hubiera cambiado, como si ella hubiera subido al escenario tanto tiempo atrás y hubiera compartido con ella tanto, porque… cuando sus ojos se encontraron ella la conocía.

Era tan familiar, sus ojos la reconocieron, estaba segura, ella no pudo evitarlo, cometió un error imperdonable, admitió su culpa al decir su nombre… y poco después las consecuencias vinieron. El dolor de verla rota ¿Por qué? Jade quiso esto, nadie más.

En realidad le había dado un regalo, un nuevo chance, una nueva vida, algo para ser feliz. La felicidad es tan efímera y se desvaneció el día que Jade llego a su casa, porque toda termino mal, porque decidió buscarla.

Ella esperó en la casa de Jade hasta que ella llego. Sabía dónde estaba y quemaba. Porque estaba con su mejor amigo. Porque André lo consiguió, consiguió algo que ella nunca tendría. En su vida no había lugar para ella, se sentía tan sola al estar con Jade, estaba tan vacía, tan cansada de intentar. Pero un vez más ella estaba ahí, tratando de explicarle algo que no tenía sentido.

Pero Jade solo se quejó, era la misma oportunidad para las dos, era una página en blanco, un inicio nuevo, Jade quería eso, debió tomarlo, no era su culpa, no se sentía culpable en absoluto, porque ella no se arrepentía de las decisiones que había tomado, ella tomo la oportunidad, ella quiso ser feliz por una vez.

Y las palabras hieren tanto… las dos quieren que todo termine en olvido. En un olvido que no podrá concretarse porque ninguna de las dos puede olvidarse, porque están destinadas a estar en el camino de la otra.

Y es difícil creer lo rápido que el tiempo pasa y como las cosas cambian. Una estación ha pasado ya y como es lo inevitable el cambio viene, aunque hay cosas que nunca cambian… Porque Jade ya no ve más al ángel, pero sigue trazando sus facciones para romperlas, porque Tori sigue con su vida pero la sigue buscando con la mirada en cada presentación de Hollywood Arts. Nadie hará nada porque el orgullo te priva de tantas cosas… porque el destino es tan engañoso y porque ambas se temen.

Pero lo inevitable, cuando el pasado te alcanza tienes que hacerle frente. Por eso una tarde en las que Jade esta fuera en el jardín, dibujando rasgos la otra espía. El ambiente es tranquilo y es la segunda vez que lo hace porque la noche anterior Trina había dicho que la nueva pareja estrella había terminado. No pudo evitarlo, necesitaba ver si después de André ella estaba bien.

Por eso observa furtiva mientras la otra se concentra. Cuando termina arranca la hoja pero no la rompe. La dobla perfectamente y la deja donde estaba sentada y se va sin más. La curiosidad mata a Tori, se acerca y toma la hoja. Es ella, es como verse a un espejo, sonríe porque es inevitable y lee al pie del dibujo.

"Si hubiera sabido que tenía que dejar a André para que vinieras de nuevo… lo hubiera hecho hace tanto tiempo"

Niega levemente pero es algo tan estúpido que saca una sonrisa de sus labios. Cuando se gira Jade está ahí, no sonríe pero mira directo a sus ojos, hace tanto que no se miran… pero su mente conoce cada detalle de su rostro. Esta con una ropa típica negra, con una blusa un poco más grande, con sus medias y sus botas. Con la mirada perdida en sus ojos y teme porque sabe lo que puede pasar después de esto.

-Hey- Susurra porque en realidad no sabe que decirle. Esta nerviosa y es algo que no se ve seguido en la personalidad fría de Jade. Así que lo disfruta un mucho.

-Hey- responde con algo tan simple y la otra se moleta porque esperaba algo más. Y es un silencio que parece que no desaparecerá. Pero quiere decirle tanto-Tori- Su nombre se sale tan del contexto y no entiende porque se escucha tan bien saliendo de sus labios. Hace tanto que no lo escuchaba que hace que duela.

Toma su mano, delicadamente y entrelaza sus dedos. Tori solo mira porque no puede contenerse a lo que deseo por tanto tiempo. Porque quizá esta vez tenga lo mejor de todo, puede que tenga un final feliz pero con Jade en él.

Acaricia su rostro con la otra mano y se siente su piel fría, pero cálido porque saca chispas su contacto. Se acerca tanto a su rostro, lentamente y algo le dice que corra porque aún hay tiempo.

-Jade, por favor… no- La nombrada se ríe cerca de sus labios. Se acerca más y más, no obedece suplicas. Pero no prueba sus labios, besa su mejilla y en un movimiento rápido la atrapa entre sus brazos. La abraza con la misma fuerza con la que la lastimo tiempo atrás.

-¿Cómo puedo extrañarte tanto si solo te he visto un par de veces?- Le susurra al oído sin soltarla. Tori no puede más y comienzan a salir las lágrimas –Deseo tanto tus labios y somos solo extrañas… me haces sentir cosas que niego- Se separa un poco y limpia sus mejillas con el pulgar -¿Cómo puedo amarte?-

Y sus labios chocan suaves, se mueven con cariño, saben a tiempo desperdiciado y a felicidad. Porque encontró lo que se buscaba. Y se desespera poco a poco, se hace más apasionado y demandante, se vuelve una batalla completa que no desea encontrar paz.

Pero el aire falta de a poco y se vuelve dulce de nuevo, tranquilo, con suspiros y con sabor a perfección. Cuando Jade besa la sonrisa de Tori se detiene y cuando abre los ojos y encuentra los suyos sonríe ampliamente… pero ahí está, de nuevo, la pesadez que se la lleva, pero con el ultimo recuerdo de sus ojos y sus labios.

Es tan rápido que a Tori no le da tiempo de reaccionar, se cae sin que pueda hacer nada y se aterra. Se agacha a ver que paso y toma su rostro entre sus manos cálidas. No va a perderle de nuevo, no ahora, no así.

Pero ella parece sólo dormir, porque en realidad es todo lo que pasa, se la ha llevado una ilusión del pasado de nuevo. Ella lo sabe, por eso solo se sienta y gentil coloca su cabeza en su regazo para que cuando ella despierte sea lo primero que vea. Besa su frente y la deja soñar un poco.

Al fin... algo de Jori jajajaja, muchos me dijeron algo como que esto va para final deprimente (me conocen o que) pero como ven soy impredecible, a ver como termina esto :D Esto esta llegando al final y es triste para mi pero bueno...

Gracias por comentar, dar follows and favourites, gracias a los nuevos lectores y a los que aun apoyan este proyecto. A mis lectores silenciosos muchas gracias.

Agradezco enormemente a este fandom Jori por recibirme tan bien, por ayudarme a crecer tanto, por su apoyo y por... tanto. A esos autores que me regalaron tantas buenas historias. Gracias a los que disfrutan mis pequeñas locuras (historias), sin ustedes no estaría aquí ahora.

Los leo de nuevo el 23 de Agosto con el final de esta historia.

GRACIAS!