UA.

Disclaimer: Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, la historia no, esta me pertenece :)


-Llegare pronto- dijo al celular.

-Maneja con cuidado- le contesto la dulce voz de su madre a través del auricular del celular, para después escuchar como colgaban.

Guardo el teléfono y doblo en la avenida. Conducía camino a la casa de sus padres, donde esperaba tener una larga charla con su madre y tomar algunas bebidas humeantes debido al frio.

Puso al máximo la calefacción de su auto pues sentía los dedos entumecidos. Definitivamente odiaba el clima en esa ciudad a pesar de haberse criado ahí. Eso, las discusiones con su padre sobre el liderazgo de cierta empresa (que había rechazado) y una muy buena oportunidad de trabajo, habían hecho que se mudara aproximadamente siete años atrás. Desde entonces su padre se mostraba indiferente con él.

Todavía conservaba el viejo apartamento en donde había vivido algunos años después de graduarse de la universidad, dándole la oportunidad de quedarse por varias semanas, semanas que dependían del tiempo vacacional que le permitían. La parte de atrás del carro se encontraba en su mayor parte llena de maletas.

Conducía con precaución por el congelamiento de las calles.

La cuidad se encontraba casi desierta, las temperaturas bajo cero hacían que casi todos los habitantes se encerraran en sus casas. Era de esos días en los que suspendían clases y poca gente iba a trabajar. Comenzaba a soplar un fuerte viento acompañado de blanca nieve que le dificultaba un poco la visibilidad, por lo que puso el parabrisas hasta el tope.

Sentía las piernas adoloridas y entumecidas, había viajado cuatro horas, por lo que se sentía cansado.

Vio como la construcción de aquel puente se izaba sobre el a medida que se acercaba. Lo encontraba nostálgico, ya que aquella estructura de acero y concreto había formado parte de la ruta que día a día había recorrido en compañía de varios amigos camino a la escuela, hacia bastante tiempo que no veía a algunos.

Manejando por la estructura algo llamo su atención.

Se detuvo tan abruptamente que si alguien hubiera estado manejando tras él probablemente hubiera ocasionado una tragedia.

Se sorprendió bastante cuando vio una cabellera rosa pálido en el borde del puente, recordaba a una persona con tan exótico tono de cabello, había pasado tanto tiempo desde que la había visto por última vez, pero no podía ser ella, se había dicho.

Cuando vio que esta chica trepaba el barandal, bajo rápidamente del automóvil dejándolo en medio de la acera y corrió a ella.

El corazón le latió a mil por hora cuando comprendió cuáles eran las intenciones de la mujer, y aún más rápido palpito cuando la vio soltarse y como su cuerpo se inclinaba hacia adelante.

Justo en el último instante, en el que si lo hubiera dejado pasar, la mujer habría sido engullida y probablemente asesinada por las congeladas aguas del rio, logro sostenerla por los brazos.

La devolvió de nuevo a la edificación como si se tratara de una muñeca de trapo, su cuerpo se encontraba tan relajado que parecía una y la temperatura que tenía hacia que se le asemejara aún más.

Tomo a la chica en brazos ya que apenas y se mantenía consciente.

Grande fue su sorpresa al encontrarse con un rostro familiar.

-¿Sakura?- pregunto desconcertado.

Ella solo le dirigió una mirada opaca y somnolienta, alcanzo a distinguir como la mirada jade de ella se apagaba cada vez más, probablemente víctima de alguna de las fases de la hipotermia.

Ya ni siquiera sentía que temblara, un mecanismo del cuerpo para calentarse por sí solo, Itachi sin perder tiempo corrió lo más rápido que pudo de regreso al automóvil, abrió con dificultad la puerta del copiloto y la metió dentro, no sin antes quitarse el abrigo y ponérselo como manta.

En el poco tiempo que rodeo el carro y abordo su respectivo asiento, el frio le calo hasta lo más profundo de su ser, el clima era insoportable, sobre todo para ella vistiendo unas prendas bastantes ligeras.

Comenzó a manejar lo más rápido que podía, maldecía que la calefacción tardara tanto en brindar un poco de calor.

Sin pensarlo dos veces retorno por el camino que venía, el hospital se encontraba a casi una hora de distancia, tiempo que no estaba muy seguro si ella podría resistir, mientras su viejo apartamento se encontraba a cinco minutos de trayecto, tal vez menos si pisaba el acelerador.

Sabía que debía hacer, ya habían pasado años pero aun recordaba lo que en una clase de primeros auxilios le habían enseñado.

La miro por el rabillo del ojo, percatándose de que tenía los ojos ligeramente abiertos, tomo su muñeca para comprobar el pulso, la temperatura que tenía no parecía humana, era como estar tocando cubos de hielo, sintió como la palpitación del corazón de la chica era lenta pero todavía apreciable.

–Sakura, no te duermas- le imploro, la aludida solo respondió con un gemido.

Se estaciono frente a la vivienda, se apresuró a bajar y tomar a la chica en brazos para después con pasos largos meterse dentro del apartamento.

Se dirigió a la habitación principal y recostó a Sakura en la cama, para ese entonces ella ya se encontraba inconsciente. Con bastante prisa, la despojo de las prendas húmedas y frías que vestía, fue entonces que se percató de lo delgada que se encontraba, los huesos de la clavícula y pelvis sobresalían más de lo normal, él no la recordaba tan desnutrida.

Dejando todo pensamiento de lado se apresuró a ponerle ropa seca y abrigadora, esta aunque le quedo bastante grande, servían perfectamente para calentarla.

La acomodo en la cama y la tapo completamente, con otra prenda de lana cubrió la cabeza y cuello ya que son zonas con gran pérdida de calor.

Aún seguía teniendo un tono de azulado en los labios por lo que se apresuró a buscar algunas compresas.

Las calentó en la cocina lo más rápido posible para después colocárselas a la joven en la pared torácica por debajo de las telas.

La tapo con otra manta que encontró.

Ahora solo necesitaba esperar.

Se dirigió a la cocina y puso agua a hervir, busco en la alacena y por suerte encontró sobres para hacer té para cuando estuviera consciente Sakura, lo bebiera.

Las preguntas lo asaltaron de repente.

¿Qué hacia ella en ese puente?

¿Por qué quería suicidarse?

¿Dónde estaba Sasuke?

Si bien recordaba, su madre, en una de sus tantas charlas por teléfono, le había dicho que Sasuke contrajo matrimonio con Sakura, boda a la cual no asistió por las malas relaciones con su hermano menor y padre, después de todo Itachi había sido el genio de la familia desde que tenía memoria, por lo tanto su progenitor se enfocó en él bastante tiempo, convirtiéndolo en el centro de atención.

Con el tiempo provoco celos en su hermano menor y que su relación se volviera una clase de competencia.

Competencia a la que decidió poner fin, cuando le dijo a su padre que renunciaba al mando de la compañía "Uchiha", todavía recordaba el sonido del cristal de una desafortunada copa rompiéndose contra el piso en mil pedazos después de su noticia.

Tiempo después se mudó.

Sakura había sido la novia de Sasuke aproximadamente desde los dieciocho años, por lo que se conocían, aunque apenas y se habían dirigido la palabra, solo se saludaron y se dijeron adiós educadamente unas cuantas veces cuando ella visitaba a su hermano.

El recuerdo de una conversación paso fugazmente por su mente, hacia algunos meses, Mikoto, le había comentado sumamente emocionada que él, seria tío, y le había dicho que la fecha del nacimiento estaba próxima. Obviamente ante la falta de un vientre abultado asumió que él bebe ya había nacido.

Pero entonces ¿Por qué?

Nada tenía sentido.

Se encamino a la habitación donde dormía la chica con una taza humeante en la mano, lo puso en la mesita de noche al lado de la cama y se sentó en el borde de esta.

El color en la piel de la Haruno estaba volviendo a la normalidad.

Algo capto su atención.

No lo había notado aun. Tal vez debido a la prisa o al tono de piel que anteriormente tenía.

En el rostro de Sakura, justo a un costado de la boca, su piel era adornada por tonos que iban de un rosa hasta un violeta oscuro y la mitad de su labio inferior se encontraba resquebrajado e hinchado.

Se le contrajo el estómago tan solo de pensar que, tal vez, había sido Sasuke el que la había golpeado.

Conocía a su hermano, y lo prepotente e impulsivo que podía llegar a ser.

Saco el teléfono de un bolsillo del pantalón, estaba a punto de marcar el número de su madre, para preguntarle si sabía algo al respecto, pero entonces un sonido por parte de la chica hizo guardara el teléfono.

Observo como sus parpados temblaron ligeramente, y luego se detuvieron.

Volvieron a moverse los parpados de Sakura, sin embargo esta vez abrió los ojos lentamente. Se sentía entumecida y confundida.

Se sorprendió y asusto un poco al ver la silueta borrosa de una persona frente a ella, su visión se encontraba algo distorsionada por lo que pensó que se trataba de Sasuke, lo que la altero un momento, pero después de pestañear un par de veces más, pudo enfocar el rostro que tenía enfrente.

-Itachi…- susurro para sí misma. Ahora lo recordaba, el rostro que había visto antes de caer inconsciente había sido él, ella, en aquel momento de letargo, había pensado que se trataba de algún ángel de la muerte, que venía a llevársela.

Cuando en realidad se había tratado de la contrario, Itachi había sido el "angel" que le salvo la vida.

Una mezcla de sentimientos se arremolinaron en su pecho, estos le estrujaron el corazón.

Una mezcla de rabia, hacia ella e Itachi, pues había fracasado en su intento suicida. Agradecimiento, por que la había salvado y tal vez una parte muy dentro de su ser, deseaba ser salvada. Tristeza, porque estar viva era un recordatorio constante de aquel ser que había perdido y anhelaba. Inquietud y ansiedad, por lo que vendría después. Culpabilidad, porque no pensó en el daño que causaría su propio fallecimiento en algunas personas.

-Te ayudare a sentarte Sakura- hablo Itachi –Necesito que bebas algo- el Uchiha quito las prendas de la cabeza de la Haruno, y prácticamente la sentó, pues ella todavía se encontraba en un estado de letargo. Coloco algunas almohadas en su espalda como apoyo.

Trato de pasarle la taza humeante a la chica, pero esta ni se percató de sus intenciones. Ella se encontraba ahí físicamente, pero mentalmente no. Tenía la mirada pérdida y ausente, por lo que Itachi pensó que tal vez tenía algún daño neurológico y sería mejor llevarla a un hospital. Dejo la taza de nuevo en la mesa.

-Sakura, te llevare al hospital- dijo el Uchiha.

Estas últimas palabras sacaron de su ensoñación a la chica, por lo que viro el rostro inmediatamente hacia Itachi, mientras sentía como un calor interno que surgió de su pecho la recorría hasta la yema de los dedos.

-No, por favor- suplico –Al hospital no- lo menos que deseaba es que alguien más se enterara de lo que acababa de suceder, no quería que la encerraran en una clínica de atención psicológica o que la llenaran de pastillas, que prometen borrar toda tristeza pero no la verdadera causa de esta.

-Pero-

-No- interrumpió y negó con la cabeza -Por favor- imploro con un hilo de voz, no quería llorar, menos frente a él, pero los ojos empezaron a arderle y un nudo en su garganta comenzaba a formarse.

-Está bien, pero por favor cálmate- le dijo al ver como los ojos de la chica se llenaban de lágrimas.

Sakura respiro profundamente varias veces logrando tranquilizarse un poco.

-Bébete esto- ordeno Itachi ofreciéndole el té, ella la acepto sin dudarlo. En el momento que sus labios tocaron la porcelana de la taza sintió una punzada de dolor que le hizo apartarla.

Un dolor agudo se instaló en su mandíbula, no lo había sentido hasta ese momento, tal vez debido a la adrenalina. La punzada le trajo fugaces recuerdos, estos le estrujaban más violentamente el pecho, cerró los ojos apretándolos lo más fuerte que le fue posible con el propósito de alejarlos, la grave voz de Itachi fue lo que logro despejar su mente.

-Fue Sasuke ¿verdad?- interrogo severamente el Uchiha.

Sakura le dirigió una mirada que no supo interpretar y después con un ligero movimiento de cabeza corroboro las sospechas de Itachi.

El gesto en el rostro de él se tornó sombrío y su cuerpo se tensó, su hermano lo escucharía. Se levantó de la silla sintiendo el estómago comprimido, y a paso veloz fue en busca de algunos medicamentos.

Cuando regreso Sakura se encontraba nuevamente perdida en sus pensamientos.

-Ten- dijo tomándola de la mano y poniéndole en la palma de esta un analgésico.

Ella trago la pastilla con el té, aliviando la resequedad de su garganta y volvió a recostarse. Realmente se sentía fatigada.

Itachi al verla acostarse, hizo un ademan por marcharse del cuarto para dejarla descansar, sentía que no era el momento indicado para pedir explicaciones, ella lo detuvo tomándolo de la muñeca.

-No digas a nadie que estoy aquí- le imploro, no quería que ninguna persona, en especial Sasuke se enterara de su ubicación –Prométemelo- ante la falta de respuesta agrego –Por favor-

-Está bien- contesto, ella lo soltó y acto seguido cerró los ojos. Él la cubrió mejor con las mantas y después salió silenciosamente de la habitación. Miro el reloj de su muñeca, ya casi eran las siete de la noche.

Se encamino a un sofá y se dejó caer en este, después saco el celular del bolsillo, y por las llamadas perdidas que tenía, su madre debía de estar severamente preocupada, había sentido como el aparato había vibrado en varias ocasiones pero no le había prestado atención. Marco un número y una voz femenina alarmada le contesto.

-¡Itachi!, ¿Dónde estás? ¿Estás bien?-

-Estoy en mi departamento y estoy bien-

-Gracias a dios-

-Madre, no podré ir a visitarte hoy, tal vez mañana vaya- dijo pellizcándose el puente de la nariz.

-¿Qué paso?-

-Larga historia, después te contare- No podía contarle, lo había prometido, antes de que su madre pudiera protestar agrego –Necesito preguntarte algunas cosas-

-¿Qué es?-

-¿Has hablado con Sasuke últimamente?- prácticamente escupió el nombre de su hermano, estaba haciendo su mayor esfuerzo para disimular su enfado con él.

-Sí, justo hace un momento estuvo aquí- hubo un pequeño silencio que Mikoto rompió –De hecho algo extraño paso-

-¿Qué cosa?-

-Solo vino de pasada y llego buscando a Sakura, no me dio ninguna explicación, así como llego, salió y estoy muy preocupada- se contuvo las ganas enormes que tenia de decirle que ella estaba con él, pero contarle a Mikoto seria incumplir una promesa y tal vez también era entregar a Sakura a las manos de Sasuke, lo menos que deseaba era eso.

-¿Preocupada? No deberías, seguro ya la encontró- dijo tratando de calmar a su madre.

-Pero en el estado que se encuentra Sakura, ella…- Mikoto no termino la frase pues Itachi le interrumpió.

-¿Estado?- aquello ultimo había interesado de sobremanera al Uchiha.

-Oh, Itachi no te lo quería decir por teléfono, pensaba decírtelo esta tarde- la voz de su madre comenzaba a descomponerse.

-¿Qué es lo que ocurre?- de verdad que se encontraba alarmado, sobre todo al escuchar el hilo de voz de su madre.

-Veras, esto fue lo que sucedió…-

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¡Hola queridos lectores!

Como me encanta reportarme con ustedes, trayéndoles un nuevo capítulo. Por los comentarios que recibí anteriormente veo que les ha gustado, eso me motivo a apurarme a traerles la actualización. Espero hayan disfrutado esta capítulo, y me dejen algún comentario, critica, o me digan que les gustaría que pasara, todo se acepta.

Debo aclarar algo, esto es un Itasaku. En algunos comentarios me lo preguntaron y pues si es, algunos supongo lo suponían ya, pues las escasas tres historias que he hecho lo son.

Espero que este capítulo haya cumplido sus expectativas y no los haya defraudado.

Bueno debo agradecerles a estas personas por dejar un aporte, de verdad que se aprecia:

-Edgyuli

-Mikkka

-Vampire Andrea y el guest también xD

-Aiko-Uchiha05

-Meli

-Guest

-CA

-Marisa Uchiha

-Dani24ela

-Yukiko17

-Captus

-Yume No Kaze

-Katarina Nara

-AomeAzakura

Déjenme muchos reviews, todos, TODOS, los leo con entusiasmo.