Nuevo capítulo.
¡Disfrútenlo!
Disclaimer: Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto.
No se había movido en horas de aquel sofá, por lo que sentía un hormigueo en una pierna.
Pero no le importaba.
Las palabras de su madre aun retumbaban en su cabeza.
"Él bebe falleció durante el parto" le había dicho Mikoto, con la voz un poco quebrada. Después de aquello ella sollozo y se instaló un profundo silencio entre ambos, mientras la mente de Itachi procesaba aquellas palabras.
Mikoto fue la que tuvo que cortar la llamada, primero preguntándole si todavía se encontraba en la línea y después diciéndole que esperaba verlo mañana para charlar mejor.
Pocas veces se quedaba sin palabras y aquello realmente lo había tomado por sorpresa. La noticia era la última pieza del rompecabezas, con la que ya todo encajaba.
Un sonido proveniente de la habitación llamo su atención, por lo que puso en movimiento su entumido cuerpo.
Se asomo a el cuarto silenciosamente buscando el origen de tal ruido, la luz nocturna del exterior iluminaba parte de la habitación y de la cama por lo que de inmediato supo de donde provenían los murmullos. La cama era un desastre, y no ayudaba el hecho de que Sakura no dejara de revolverse en esta, quejándose constantemente.
Itachi se sentó en el borde y la llamo sin respuesta alguna.
Ella respiraba agitadamente y tenía un gesto de desesperación impreso en el rostro, cuando él trato de tomarla por el hombro lanzo un manotazo que casi impacta con su piel, por lo que esta vez le tomo ambas muñecas, inmovilizándola no sin evitar que ella se resistiera un poco.
-Sakura- su grave voz resonó por toda la habitación, logrando esta vez desadormecerla.
Asustada, Sakura abrió los ojos repentinamente, topándose con el rostro de Itachi y su genuino gesto de preocupación. Itachi le soltó las muñecas, ella, sin meditarlo se abalanzo a los brazos del Uchiha en busca de refugio.
Instantes después comenzaron las lagrimas y empezó a hipear, y es que la misma pesadilla la atormentaba últimamente, en la cual revivía la misma escena una y otra vez, siempre veía el mismo cuarto de hospital, escuchaba un llanto colérico de un bebe mientras unas personas se llevaban un bulto en brazos. Ella siempre trataba de alcanzarlos pero a medida que corría tras ellos, se alejaban más y más, hasta desaparecer. Sakura se despertaba después de estos sueños histérica y es que era como si alguien estuviera hurgando en la misma herida.
Itachi, dudando al principio, correspondió el abrazo posando su mano en su espalda. El llanto de ella se había intensificado, su camisa estaba empapada pero no le molestaba, para cuando Sakura comenzó a gemir lastimosamente se encontró a si mismo afirmando el agarre y acariciando su cabeza. Deseando poder darle un poco de consuelo.
Sakura se aferraba de él como si quisiera evitar que se escapase, y tal vez eso era lo que temía, que se esfumara el apoyo que en esos momentos sentía.
Ya comenzaba a tranquilizarse, su llanto se había convertido en sollozos, pero no deseaba separarse en lo absoluto.
-Sakura- rompió el silencio Itachi haciendo un ademan por soltarla.
-No- dijo ella contra su pecho aun aferrada a él –No me dejes sola-
-No lo hare- enuncio tranquilamente, él acomodo mejor su barbilla sobre la cabeza de Sakura y se dedico a acariciar su rosa cabello. Ella limpio todo rastro de humedad en su rostro con la manga de la playera.
Después de estar un rato abrazados en la misma posición, Itachi comenzó a sentir como Sakura se cansaba y se quedaba medianamente dormida por lapsos de tiempo, y vaya que él estaba cansado también, así que decidió que lo mejor era que se acostaran.
Cuando movió su cuerpo, Sakura se despabilo y el hecho de que Itachi rompiera el abrazo la alarmo, el vio su gesto por lo que agrego –No iré a ningún lado- ella comprendió sus intenciones cuando lo vio recostarse boca arriba y tenderle una mano para guiarla hacia él. Ella acepto su mano sin vacilar y termino colocando su cuerpo a un costado de Itachi, con su brazo como almohada.
Itachi alcanzo una de las gruesas mantas y tapo a ambos. Su mano fue a dar en el hombro de Sakura atrayéndola más hacia él. Fue solo cuestión de tiempo antes de que la mujer entre sus brazos cayera profundamente dormida, en circunstancias normales toda esa escena jamás sucedería se decía el Uchiha, incluso podía ser mal vista o malinterpretada. Era extraño estar en la misma cama con su cuñada, o ex cuñada, todo dependería de ella y de lo que decidiera hacer.
Itachi debía admitirlo, realmente deseaba que Sakura dejara a su hermano, desde el momento que la conoció supo que Sasuke no la merecía, y ahora con el golpe que le había dado, había corroborado sus pensamientos.
Reflexionando cual sería su siguiente movimiento el cansancio lo sumió en un profundo sueño.
Después de nevar toda la noche, la acumulación excesiva de nieve sobre la ventana del apartamento colapso, asemejando el sonido seco de un costal que se estrellaba contra el piso. El ruido fue suficiente para despertar a Itachi, que miro por pura inercia hacia el paisaje blanco del exterior, al parecer había dejado de nevar pero nubes grises amenazaban con dejar caer más copos blancos sobre la tierra.
Gracias a la calefacción de esa edificación y al calor del cuerpo que tenía a su lado, no sentía nada de frio. Amanecieron de costado, Sakura le daba la espalda, acomodada perfectamente en el hueco de su pecho, mientras él pasaba su brazo sobre su delgada cintura.
Itachi se deslizo fuera de las sabanas con dificultad, tratando de no despertarla, tuvo que maniobrar con cuidado pues su antebrazo servía como almohada para Sakura.
Una vez fuera de la cama, se coloco el abrigo con el que tapo a Sakura el día anterior y salió de la habitación, dirigiéndose a la cocina, no sin antes mirar a la persona sobre el colchón, que dormía aun.
La cocina no era demasiado grande, y el color que predominaba era el marrón de la madera con que estaba construida la alacena, abrió varios cajones solo para comprobar que se encontraba casi en su totalidad vacía con excepción de unos cuantos alimentos no perecederos.
Debido a la falta de alimento, tomo las llaves de su auto y apartamento, y salió de este.
Condujo hasta la tienda más cercana y una vez allí, lleno una canasta con todo lo necesario para comer ese día, incluyendo también algunos productos de higiene.
La tienda se encontraba casi sola, tal vez debido a que era muy temprano se dijo a sí mismo.
Pago y salió de la tienda, mientras conducía regreso a su hogar miro la hora en su reloj de mano, había tardado aproximadamente veinte minutos, con suerte tal vez Sakura aun seguía dormida.
Una vez llego a su destino, estaciono el carro y bajo de este con algunas bolsas en la mano, y aprovechando, se llevo algunas maletas de paso, pues su carro aun estaba lleno de estas. En la entrada se sacudió la blanquecina nieve de los zapatos y ropas, después entro.
Apenas cerró la puerta el sonido de un grifo abierto le llego a los oídos.
-¿Sakura?- pregunto mientras colocaba las bolsas sobre el comedor y las maletas en el piso, al no obtener respuesta se encamino apresuradamente hacia el cuarto, esperaba verla acostada en el colchón, pero no había señal de ella.
La puerta del baño estaba ligeramente abierta y un haz de luz dorada se filtraba a través de esta, igualmente que el sonido del grifo se intensifico -¿Sakura?- volvió a llamarla mientras caminaba hacia la puerta, una vez pudo visualizar el interior se horrorizo.
El espejo del baño estaba agrietado completamente y había pedazos faltantes principalmente en algunas áreas concentradas donde probablemente había recibido golpes, la mayoría de estos fragmentos estaban regados en el piso, y del grifo plateado seguía saliendo agua que amenazaba con desbordarse pues pedazos del espejo le impedían al líquido seguir su camino normal hacia la tubería.
Pero lo que realmente horrorizo a Itachi fue ver a Sakura arrodillada en el piso, estaba hecha un ovillo sobre sus rodillas con ambos brazos abrazando su vientre como si este doliera. La mano que alcanzaba a visualizar Itachi sangraba lentamente, la mayoría de las heridas se encontraban en los nudillos y palma. El líquido carmesí manchaba la ropa de la mujer y algunas gotas se escabullían salpicando de rojo el piso también.
Sakura no lloraba o sollozaba, simplemente tenia la vista perdida en algún punto.
De un momento a otro Itachi se encontraba arrodillado enfrente de ella, logrando sacarla de sus pensamientos.
-Itachi, yo…- balbuceo, el aludido no pudo evitar darse cuenta de que había algunos rastros húmedos en su rostro, señal de que había llorado.
-Hay que revisar esas heridas- le dijo mientras la examinaba notando que la otra mano estaba en las mismas condiciones y su rostro estaba en peores condiciones que el día anterior, los moretones eran de un tono más intenso y la piel se encontraba igual de hinchada.
La levanto, cuando lo hizo el sonido de pedacitos de cristal contra azulejo le llego a los oídos, bajo la mirada notando que Sakura tenía algunos partes de lo que fue un espejo en las rodillas, por lo que la tomo en brazos, ella no se quejo.
La sentó sobre el borde de la bañera y se apresuro a ir en busca del maletín de primeros auxilios que siempre llevaba cuando viajaba, la mayoría de las cosas que tenia eran pastillas para diferentes malestares, por suerte encontró una venda que había puesto ahí por pura inercia y nunca había utilizado.
Itachi primero se ocupo de su mano, vendándola y limpiándola, después le siguió con sus rodillas, estas presentaban algunos cortes superficiales, retiro todo pedazo de cristal de estas y las curo. Ella no podía dejar de observar su mano vendada como si esta fuera la cosa más interesante del mundo.
-¿Sabes?- comenzó a hablar sin despegar la vista de las vendas.
El la observo, parecía absorta en sus reflexiones, como si estuviera hablando consigo misma.
–No puedo dejar de pensar que fue mi culpa- dijo Sakura arrugando fuertemente los ojos, tratando de ahuyentar todos aquellos pensamientos –Trabajo en un hospital, se que este tipo de cosas suceden, pero…- tomo su cabeza entre sus manos, como lo haría una persona que sufre de jaqueca y siguió hablando –No puedo evitar sentir que hice algo mal- Sakura, en un ataque de ira, había golpeado el espejo con los puños hasta quebrarlo, y es que sentía rabia consigo misma por lo que se desquito con su reflejo todo lo que su maltrecho cuerpo le permitió.
Itachi tomo de sus muñecas delicadamente y las alejo de su rostro, entonces manifestó –Tú no tuviste la culpa de nada, Sakura- tal vez fue la sincera mirada de Itachi, su tono de voz o simplemente el hecho de que alguien se lo dijera en voz alta, lo que hizo que Sakura se sintiera mejor y parte del peso que sentía sobre sus hombros se hiciera más ligero.
-Gracias- susurro ella mientras una solitaria lagrima se le escapaba, ante esto Itachi le seco la mejilla gentilmente con el pulgar.
Itachi termino con su improvisada curación y le ofreció cambiarse de ropa, pues la que vestía estaba ligeramente manchada de sangre, ella acepto y él fue en busca de ropa en una de las maletas, no sin antes hacer una breve parada y cerrar el grifo, ciertamente el cuarto era un desastre pero después se encargaría de limpiarlo.
Le entrego un cambio de ropa suya a Sakura, y salió del baño dándole privacidad, cuando salió cambiada la ropa le quedaba demasiado grande por lo que tuvo que ponerse un cinturón de Itachi, que evitaba que los pantalones se le resbalaran, también doblo la manga de la camiseta varias veces.
Una vez cambiada Itachi la condujo hacia el comedor, donde ella tomo asiento.
-¿Qué te apetece desayunar?- le pregunto Itachi mientras sacaba de las bolsas productos recién comprados.
-Itachi, gracias-
-¿No tienes hambre?- cuestiono deteniéndose un momento.
-No, me refiero a, gracias por todo lo que estás haciendo por mi- le dijo mirándolo directamente, a lo que él respondió con una sutil sonrisa.
-Te preparare unos panqueques- agrego Itachi mientras tomaba lo necesario y lo llevaba a la cocina.
Sakura lo observaba revolviendo, añadiendo y después cocinando lo que prometía ser un buen desayuno y que impregnaba el aire de un aroma delicioso, pero sabía que no podría comer mucho, sentía que su estomago se había reducido al tamaño de una nuez y por otra parte toda la mandíbula le dolía. Esta no había dejado de molestarle desde que despertó y es que apenas tocarla le mandaba señales de dolor a su cerebro.
-Sakura- le llamo Itachi, había notado como la aludida hacia muecas de dolor mientras rozaba con la yema de los dedos su labio inferior.
-¿Si?-
-Tal vez no sea de mi incumbencia, pero- se acerco hasta quedar a enfrente de ella -¿Qué piensas hacer respecto a Sasuke?-
Tan solo escuchar el nombre de su marido, hizo que le diera un vuelco el estomago. Bajo la mirada hasta sus vendadas manos sobre la mesa–Yo- hizo una pausa y suspiro pesadamente –Quiero dejarlo- su estomago se comprimió aun mas, semanas atrás la idea no le hubiera pasado por la cabeza, pero nada había salido según lo planeado.
Realmente deseaba terminar su matrimonio con Sasuke, y acabar con lo que había sido un completo infierno de una vez.
Itachi la observo durante un momento y después regreso a la cocina pues lo que había en el fuego comenzaría a quemarse, sirvió dos platos y dos tazas humeantes de café, y las llevo al comedor.
Sakura alzo la vista mientras él le servía y entonces la grave voz de Itachi formulo –Puedes quedarte todo el tiempo que necesites-
Ella con una sutil sonrisa asintió.
Mientras desayunaban el celular de Itachi sonó, al ver el remitente recordó que su madre probablemente lo estaría esperando. Vio de reojo a Sakura, ella tenía toda su atención en el.
-¿Quién es?- pregunto, tensándose, rogaba que no fuera su esposo.
-Mi madre- le dijo y después presiono la tecla para contestar. Sakura al escuchar que se trataba de Mikoto se relajo un poco.
-Itachi ¿a qué horas vendrás?-
-En un rato, ¿sucede algo?- cuestiono pues oía la voz de su madre un tanto extraña.
-Es Sakura, nadie la ha localizado aun- Itachi miro a la mujer que tenía enfrente –Según la policía no se puede declarar desaparecida hasta que se cumplan 48 horas, su madre y padre no han dejado de buscarla-
-Madre, ¿me permites un momento?-
-Si-
Itachi tapo el micrófono del celular con una mano y después dirigió una severa mirada a Sakura –Tus padres te están buscando ¿Estás segura que no deseas que sepan donde estas?-
Sakura lo medito, no le parecía justo tener a sus progenitores preocupados, buscándola sin cesar, y conociéndolos no se darían por vencidos hasta encontrarla –Está bien pero solo mis padres- Itachi asintió y destapo el celular.
-Iré a mediodía, necesito desempacar y acomodar algunas cosas- dijo al teléfono.
-Bien, te estaré esperando-
Itachi colgó y le dio el teléfono a Sakura, ella lo tomo y marco el número de su madre con las manos temblorosas, sabía que ella no reconocería este número por lo que no iba a reconocer que se trataba del teléfono de Itachi. Al tercer timbre una voz femenina le contesto.
-¿Diga?- casi se le parte el corazón cuando escucho su voz, deseaba poder contarle lo que había pasado.
-Soy Sakura, yo…- no termino de hablar pues su madre le interrumpió histérica.
-¡Oh por dios! ¿Dónde estás? ¿Te encuentras bien? Es un alivio escucharte, tu padre y yo-
-Mamá, estoy a salvo- le interrumpió ahora ella, no se atrevió a decir "bien" pues sinceramente no se sentía nada bien
Su madre suspiro -¡Qué alivio! ¿Dónde estás?-
–Fuera de la cuidad- se pellizco el puente de la nariz, odiaba decirle mentiras a sus padres y se consideraba a sí misma una mala mentirosa.
-¿Por qué? ¿Qué sucedió con Sasuke? No me explico mucho-
Se le comprimió el estomago al recordar lo sucedido, no quería contarle a su mamá, no se sentía capaz aun, por lo que dijo –Discutimos- su voz ya comenzaba a alterarse, esperaba que ella no lo notara.
-Oh hija, como lo siento-
-Es por eso que me quedare fuera de la cuidad, quiero pensar las cosas- hablo un poco más calmada.
-Bien, pero llámame seguido-
-Lo hare, adiós-
-Adiós-
Ella termino con la llamada presionando un botón, Itachi en todo ese tiempo no había dejado de observarla, noto como el labio inferior le había temblado un momento y como se estremeció al iniciar la llamada.
Según las reflexiones de Itachi, Sakura solo estaba prolongando un encuentro amargo que tarde o temprano tendría que suceder con Sasuke.
Al parecer ella prefería más tarde que temprano.
Y es que tampoco quería que la vieran tan maltratada o se enteraran que trato de quitarse la vida, esas eran varias de las razones por las que se escondía.
Pasaron cuatro días, en lo que ella seguía en casa de Itachi, sin salir o asomarse si quiera por la ventana. Itachi a diario iba a la casa de Mikoto, pero antes de irse le dejaba algo preparado en el sartén, listo para comerse.
Eran en esos momentos de soledad que encontraba deprimentes, al contrario de cuando estaba con Itachi y hacían algo juntos, lo más común era charlar, sobre todo antes de dormir, cuando ambos estaban tendidos sobre el colchón viendo el techo. Desde que había dormido por primera vez con él, todas las pesadillas habían desaparecido.
En esos escasos días ella había logrado abrirse con Itachi, y le había contado infinidad de cosas desde su parto, hasta el nombre que había planeado ponerle a el bebe, siempre con lagrimas en los ojos que él se encargaba de secar.
Su alma ya no estaba tan afligida pues había logrado desahogarse con él.
Aun dormía mucho, pero él siempre buscaba mantenerla entretenida con alguna película o algún libro que él le leía y ella escuchaba con atención.
Aun seguía vistiendo las ropas de Itachi, él le había comprado algunas prendas pero le gustaba más andar con las de él, la mayoría de esta impregnada con el aroma de Itachi que la reconfortaba.
Tomando un plato del fregadero dispuesta a servirse algo de comer, pues ese día había amanecido con más apetito del común, alguien toco a la puerta.
Dejo todo en la mesa y se dirigió a la puerta de la entrada.
-¿Itachi?- pregunto dudosa, el aludido siempre llevaba llaves, ella supuso que se le habían olvidado o algo así pero no recibió respuesta lo cual se le hizo muy extraño.
Se acerco con cautela a la mirilla para ver a través de esta a la persona fuera.
Abrió los ojos como platos cuando vio el cabello azabache, la piel pálida y los ojos afilados de Sasuke.
Disculpen la demora, escuela, tareas, proyectos, cosas por hacer y blah blah blah. Frustrante, necesito vacaciones :c
Deséenme suerte que este lunes me preinscribo en la universidad *nervios*
Ojala hayan disfrutado este capítulo y me digan que les pareció. Creo que viene lo bueno.
Agradecimientos a todas estas personas que se tomaron su tiempo para dejar un review: Yume No Kaze, dani24ela, tittacon, , Guest, vampire Andrea, besscy, .Okami, Guest, Natsumi no Chiharu, Baka con cuernos.
Y a todas las personas que leen esta historia :)
-Yada
01:37 a.m. 01/03/2014
