Disclaimer: Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto la historia es propiedad de mi retorcida imaginación.
¡Disfrútenlo!
Sasuke tenía una expresión de fastidio, como si quisiera acabar con esa situación de una vez, o al menos era lo que Sakura alcanzo a visualizar por la mirilla.
Dio un paso atrás vacilante, sintiendo el estomago comprimido. Todo el apetito que había tenido se había esfumado.
¿Cómo había logrado encontrarla?, era la pregunta que flotaba en su cabeza.
-Sakura, se que estas ahí- le llego la fría voz a través de la puerta.
Se maldijo por haber hablado, debió de haberse asomado de quien se trataba primero. Estaba pensando seriamente en no contestar y fingir que no había nadie en casa, cuando su boca la traiciono y pregunto toscamente -¿Qué quieres?-
-Hablar- contesto en un tono de voz como si fuera de lo más obvio. Ella guardo silencio por lo que añadió –Déjame pasar-
-No-
Sasuke puso los ojos en blanco –No seas testaruda y déjame entrar-
-He dicho que no- formulo.
-Bien, entonces abriré la puerta a la fuerza- sentencio, dispuesto a pegar patadas a esta hasta que abriera. El clic de la cerradura fue lo que lo hizo bajar el pie, sin embargo la puerta no se abrió completamente. Sakura la entreabrió de forma que solo podía ver parte de su rostro, mientras que con el resto de su cuerpo evitaba que Sasuke la abriera.
-Te escucho- Sakura no sabía de dónde había sacado fuerzas para encararlo pero lo había hecho, se decía que tal vez era el golpe de adrenalina que le recorría todo el cuerpo.
Sasuke frunció el seño y refunfuño –Abre la maldita puerta- al ver que ella no se movía, empujo la puerta, Sakura soltó una exclamación de sorpresa y trato de cerrarla poniendo todo su peso pero no fue suficiente, después de forcejear un poco termino cediendo así que retrocedió justo a tiempo para no ser golpeada.
El viento helado, acompañado de algunos copos de nieve entraron a la casa, el clima afuera era frio pero Sakura sentía que era aun más frio con Sasuke cerca.
-Maldición, vete Sasuke- dijo ella erguida, aunque él fuera más alto, hablaba a su mismo nivel, no planeaba dejarse intimidar ni nada por el estilo –No tienes ningún derecho a entrar aquí a la fuerza-
Cerró la puerta y avanzo, Sakura no retrocedió ni un poco por lo que se encontraban frente a frente a menos de un metro.
-Deja esta tontería ya Sakura- mascullo seriamente el Uchiha.
Sakura no pudo evitar reír irónicamente -¿Tontería? ¿Acaso te parece una tontería esto Sasuke?- pregunto señalando la marca en su rostro –Porque a mí no-
-Sakura…-
-Fueron pocos pero buenos los momentos felices que pasamos y te agradezco por eso… pero jamás podre perdonarte el infierno que me has hecho vivir- formulo con la voz un poco chillona, mordió su labio haciéndose daño, tenía que tranquilizarse se decía a sí misma, no dejaría que Sasuke volviera a verla llorar.
Sasuke al escuchar aquellas palabras no pudo evitar sorprenderse.
La examino rápidamente, pasando la vista desde la mancha morada en su rostro hasta el pantalón de varón que vestía, no pudo evitar que una ola de calor le recorriera el cuerpo. Sabía perfectamente a quien pertenecía aquella ropa.
-¿Por qué vistes esa ropa?- pregunto despectivamente.
Sakura arqueo una ceja, había palpado el desprecio pero también una pizca de celos en su pregunta -¿No es obvio? Mi ropa esta en tu casa- enfatizo.
-¿A qué demonios te refieres?- frunció el ceño.
Ella cruzo los brazos por el pecho y dijo –Sasuke, no pienso volver-
Sasuke suspiro buscando un poco de paciencia –No seas ridícula, vamos a casa- trato de tomarla por la muñeca pero ella se aparto bruscamente.
-No lo entiendes, no pienso volver a esa casa- hablo mirando directamente los orbes negros del hombre frente a ella –Ni contigo-
Sasuke sintió como si le hubieran dado un golpe en el estomago y se le hubiera escapado el aire. Un pensamiento en su subconsciente había estado diciéndole que tal vez eso ocurriría, pero había decidido ignorarlo hasta ese momento.
-Sakura…-
-Quiero el divorcio- le interrumpió.
-No- dijo automáticamente.
-No importa si no quieres, Sasuke- señalo su marca en el rostro –Puedo obtenerlo por violencia-
Sasuke arrugo el ceño, la tomo del brazo y agito toscamente –Seguro que has estado revolcándote con mi hermano ¿verdad? Y solo estas buscando una excusa para dejarme-
-¿¡Así como tú te revuelcas con tu secretaria!?- solo había dicho aquello especulando, había tenido sospechas desde tiempo atrás cuando encontró un cabello rojo y largo en el cuello de uno de los trajes de Sasuke, en aquel entonces se dijo a si misma que tal vez era pura coincidencia, que él no era capaz de aquello, sin embargo la expresión de Sasuke le dijo que estaba en lo cierto. –Oh por dios- mascullo cubriéndose el rostro con su mano libre –Que ciega he estado, todo este tiempo…-se descubrió y sonrió tristemente –Vele el lado bueno Sasuke, ahora podrás vivir con tu amante-
No, no, eso no era lo que él quería -Nos vamos a casa ahora mismo Sakura-
-Suéltame- dijo entre forcejeos cuando él comenzó a llevarla hacia la salida, sabía que si el lograba subirla al automóvil todo estaría perdido. Ponía todas sus fuerzas en oponer resistencia pero era imposible luchar contra el agarre del Uchiha, la mano de este era como un grillete que le oprimía -¡Me das asco! ¡Suéltame!- gimió cuando él abrió la puerta.
-Suéltala-
Sakura al escuchar aquella voz masculina se detuvo en todos sus intentos por liberarse y no pudo evitar sentirse aliviada al ver su figura en la entrada. Pequeños copos de nieve hacían contraste con su largo y oscuro cabello dándole un aspecto hipnotizador ante sus ojos.
Sasuke también detuvo sus movimientos pero no soltó ni aflojo el agarre en la carne de Sakura. Sus ojos fueron a parar en el rostro de su hermano mayor.
-Ha pasado bastante tiempo, Itachi-
-Suéltala Sasuke- dijo Itachi.
-¿Por qué debería hacerlo? Es mi esposa y la llevare a casa-
-Ella ira si es lo que desea, no si la obligas- formulo el Uchiha mayor, su boca estaba completamente recta pero Sakura distinguía un brillo amenazador en su mirada que jamás había visto –Suéltala-
Sasuke de mala gana soltó a Sakura, ella retrocedió un poco y sobo su maltrecho brazo justo donde Sasuke había encarnado sus dedos, Itachi avanzo hasta colocarse a un lado de la mujer.
El Uchiha menor frunció aun más el ceño y medito lo que debía hacer, la mirada de su hermano en él era la más fría que alguna vez le había dirigido, de mala gana bajo los escalones camino a su automóvil, pero no sin antes decirle a la Haruno –Esto no ha terminado-
-Esto termino en el momento que puse un pie fuera de esa casa- contesto a Sasuke mientras este se alejaba.
El subió a su coche y cerró la puerta de un estrepitoso portazo para después arrancar velozmente.
El hecho de que hubiera dado con la ubicación de Sakura había sido pura suerte. La madre de Sakura le había contado a Mikoto de la llamada que su hija le había hecho y que se encontraba fuera de la cuidad, pero él no se lo creyó. La Haruno había desaparecido sin absolutamente nada en los bolsillos.
Por lo que pidió a su suegra o ex suegra, que le diera el número por el que se había comunicado con ella, con la excusa de que quería arreglar todo con su hija.
Grande fue su sorpresa al descubrir que se trataba nada más y menos que del viejo numero de teléfono de su hermano.
Desde entonces sentía algo que le estrujaba las entrañas.
Una batalla se libraba en su interior. Una parte de él quería dejarla ir y firmarle así de simple el divorcio pero otra no, aun se aferraba a ella. Pero había algo más que acongojaba su alma.
El hecho de que Sakura estuviera bajo el mismo techo que Itachi, que vistiese su ropa, que estuvieran solos, juntos, le hacía hervir la sangre.
Y es que se trataba del mismo Itachi que siempre le había ganado en todo, el mismo que destacaba en todo. No, no dejaría que se quedara con su mujer.
Miles de imágenes comprometedoras pasaban por su mente. Si bien era cierto que el tenia una amante, no le agradaba nada la idea de que ella hiciera lo mismo que el. No podía dejarse pisotear por ella así. Sentía que Sakura e Itachi se estaban burlando de él.
Piso el acelerador, sintiéndose impotente y humillado.
Humillado por Sakura.
Humillado por Itachi.
Itachi siempre había tenido ese efecto en él, siempre diciéndole que hacer, decidiendo por él, pero no más, la próxima vez que se vieran sería diferente.
No vio el semáforo en rojo que se paso a toda velocidad, causando que algunos coches le sonaran el claxon y lo esquivaran por poco, todo lo que podía ver era la imagen de su hermano mayor y su esposa en la entrada de aquel apartamento.
-¿Estás bien?- le pregunto preocupado apenas Sasuke se marcho.
-Si…- mascullo, los ojos comenzaban a arderle y el nudo en su garganta se intensifico. Se había dicho a mi misma que no lloraría, no enfrente de Sasuke, pero una vez este se marcho, sintió que toda la voluntad, todo el coraje y todas las fuerzas que la embargaban se marchaban con él. Si no fuese por Itachi tal vez ya se habría derrumbado.
-Estas temblando, entremos- tomándola por los hombros la condujo adentro hasta uno de los suaves sillones en desuso. Itachi se apresuro en ir en busca de una manta con la que cubrió por los hombros a la mujer.
Ella limpio con el dorso de la mano una lágrima rebelde –Sasuke tiene una amante- mascullo cansadamente.
Itachi se sentó a su lado y ella lo abrazo hundiendo su rostro en su pecho.
Maldijo a su hermano, este seguía haciendo daño a la mujer entre sus brazos.
Él le correspondió el abrazo y acaricio su cabello. La sentía hipear un poco por lo que él se tumbo sobre el sillón con ella sobre él. La Haruno se acomodo sobre su pecho y cerrando los ojos, se dedico a disfrutar aroma varonil que envolvía a Itachi tratando de olvidar todo lo sucedido.
No supo cuanto tiempo había pasado pues se había perdido en el hilo de sus pensamientos.
El siguió con su tarea de peinarle el cabello y solo después de un largo rato, en el que sabía que ella ya se había calmado se atrevió a romper el silencio –Puedo ayudarte con esto, Sakura-
La aterciopelada voz le devolvió los pies a la tierra y levanto la cabeza en busca de aquella mirada ónice que tanto le gustaba, quedaban sus rostros a escasos centímetros.
-Con mi abogado no tendrás que preocuparte por nada- le dijo Itachi, logrando ser correspondido por una suave sonrisa.
-Sí, está bien- formulo para después volver a acomodarse en el pecho de Itachi –De verdad que estaría perdida sin ti- mascullo contra su pecho dibujando círculos sobre la tela.
Itachi la abrazo y acerco más a su cuerpo.
No había querido pensar en aquello todavía pero los días pasaban y se hacía inevitable su partida.
Tendría que marcharse en poco más de una semana.
Ciertamente jamás pensó que anhelaría quedarse.
En su mente estaba ideando miles de planes y formas en los que podrían seguir juntos. Solo dependería de lo que la mujer entre sus brazos estuviera dispuesta y quisiera hacer.
Si ella quería quedarse en este lugar, el podría dejarle vivir en su departamento sin compromiso alguno.
Si quería marcharse, le ofrecería vivir con él hasta que ella quisiese.
La idea que le parecía más viable ahora que sabía que ella quería divorciarse era la segunda.
Y también la idea que más le agradaba.
Era extraño como semanas atrás eran completos extraños y ahora Itachi sentía la necesidad de estar junto a ella.
Oh por dios, merezco que me quemen por haberme tardado tanto. De verdad lo siento pero sufrí de un estancamiento, ciertamente me fue muy difícil terminar este capítulo, mi inspiración estaba de vacaciones y justo hoy se digno a aparecer.
Disculpen tambien el hecho de que esta algo corto el capitulo.
Con este capítulo se aclaran las cosas, Sasuke si tenía una amante. El hecho de que haya dado a Karin ese papel no significa que no me agrade, ciertamente a ninguna de las otras kunoichis les quedaría ese papel mejor que a ella. En fin, no me odien por ello.
¡Gracias a estas personitas por dejar review!: besscy, , Dani24ela, vampire Andrea, YO, Tsuki-Chan-Uchiha. Se los agradezco mucho por tomarse el tiempo de leer y comentar.
Y a las demás personas, anímense, es el único pago que tengo como escritora.
Ojala me dejen un comentario, que se agradecerá mucho.
Nos leemos.
-Yada
Actualizado. 23/04/14 04:02 pm
