Capítulo final. *llora*

Disclaimer: Personajes propiedad de Masashi.


..

..

Daba golpecitos con su mano al volante inconscientemente, sintiéndose ansioso. El sonido del limpiaparabrisas subiendo y bajando lo desesperaba tanto que incluso lo llego a maldecir.

Veía todo y nada a la vez, consciente de que se encontraba manejando por una ruta que se sabía de memoria, sin embargo su mente había dejado su cuerpo hacía rato.

Se iba, se marchaba y tenía la sensación de haber olvidado algo.

"Sakura"

Viro su rostro hasta el asiento vacío del copiloto y apretó fuertemente el volante. El claxon de otro automóvil lo hizo bajar de las nubes y poner atención en el camino, enderezo rápidamente el volante a su carril correspondiente, notando que había estado a punto de embestir por un costado a otro automóvil, pues invadió deliberadamente el carril y de no haber sido porque el hombre demostró tener buenos reflejos, habría tenido un accidente, el hombre le hizo una seña obscena y siguió su camino.

Itachi se orillo y detuvo, el amargo sabor de la bilis subió por su garganta, quemándole. Se tallo fuertemente las sienes exasperado, estaba distraído y mucho, se repitió a si mismo que la falta de descanso comenzaba a pasarle factura o tal vez era otra cosa.

"Sakura"

Volvió a escuchar su nombre tan claro como si se lo hubiesen gritado en el oído, prácticamente venia oyéndolo desde que la perdió de vista por el retrovisor.

Dispuesto a ponerse en marcha nuevamente, su vista dio con un gran cartel que lo despedía y agradecía su visita a la cuidad deteniéndolo, se sentía incapaz de seguir el rumbo de esa calle tapizada de nieve en sus costados, las despedidas eran difíciles, sabía bien eso, pero sentía que no debían separarse todavía.

"Sakura"

Chasqueo fuertemente la lengua y frunció el seño, se sentía como el mayor cobarde e imbécil de todos al dejarlo ir todo tan fácil. Por fin tenía algo hermoso, una relación que le hacía sentir una calidez en el pecho y estomago, una mujer que le hacia querer gritar eufórico cuando la veía y arrancarse los cabellos cuando se alejaba, sentía una necesidad de protegerla, de cuidar su herido y cicatrizado corazón, y el, lo echaba todo por la borda tan fácilmente como si nada.

Cerró los ojos, en su mente estaban grabados cada uno de los rasgos y gestos de la mujer como si la tuviese enfrente. No quería que las cosas fueran de esa manera, seis meses, medio año sin ella.

No.

El quería tenerla a su lado, como pareja, compañera, amante, consejera, y más adelante, el tiempo diría, como esposa.

Puso en marcha el automóvil y dio vuelta en "u".

No dejaría que las cosas se le escurrieran de las manos tan fácilmente, no sin haberlo intentado.

Al carajo con su padre, Sasuke y su empleo. Le importaba poco sus opiniones y respecto al empleo, se las arreglaría.

Piso el acelerador con una única persona en mente.

-Sakura…-

..

..

-Sakura-

-Sasuke…- decir que estaba pasmada era poco, su mente no lograba procesar y juntar los hechos para hacerlos un pensamiento coherente. Escudriño al hombre con la mirada, vestía ropa arrugada y desarreglada, algo inusual en él, y aun desde la distancia que los separaba, pudo observar como su barbilla estaba ligeramente oscurecida, dejando en claro el crecimiento de barba de días, la sorpresa se borro de su rostro y enfureció –No deberías estar aquí, quiero que salgas ahora mismo- Sasuke no se movió ni dijo nada por lo que alzo la voz -¡Fuera!-

El pelinegro chasqueo la lengua, -¿Dónde está Itachi?- pregunto buscando con la mirada al mencionado. Sakura pudo notar como al hablar arrastro un poco las palabras, señal de que había bebido alcohol.

El ritmo cardiaco de la mujer se acelero al escuchar su nombre en esos pálidos labios – ¿Por qué?-

-Tenemos asuntos que arreglar- le contesto en un tono que a Sakura le supo amargo e inmediatamente supo que lo que Sasuke se traía en mente no era nada bueno. "Asuntos", la palabra flotaba en su mente sin rumbo alguno, entonces, como si de una pared que acaba de ser demolida, su mente hizo un estruendoso clic y los engranes en su cabeza comenzaron a funcionar.

-Eras tú ¿verdad?- esperaba alguna reacción de parte del Uchiha, pero este ni se inmuto por lo que sus sospechas se vieron aclaradas –Nos has estado vigilando- lo acuso enfurecida.

El gesto de Sasuke se endureció y su ceño se frunció notoriamente –Que fácil te ha resultado ¿no?- a Sakura le pareció ver el gesto de su ex mas sombrío y enfurecido que nunca –Enredarte con Itachi, convertirse en su prostituta, burlarse de mí de esa manera, traicionarme…- Sasuke se cubrió medio rostro con una mano dejando ver atreves de sus dedos el brillo enfurecido de sus ojos –Pero si creen que esto se quedara así, están equivocados-

Un tumulto de emociones se arremolinaba en su pecho ante la amenaza de Sasuke, impotencia, temor y alivio de que Itachi se hubiese marchado ya. Temía por su integridad, pero definitivamente no diría a su ex marido la ubicación de Itachi, conocía lo impulsivo, explosivo y violento que Sasuke podía llegar a ser, y a sabiendas de que se encontraba alcoholizado, aquellas cualidades se duplicaban. Tenía que pedir ayuda, pero no de Itachi, debía advertir a las autoridades. Se llevo una mano a los bolsillos de su abrigo en busca del celular sin éxito alguno, maldijo, lo había dejado en la habitación.

–Ahora dime, ¿Dónde está?- pregunto el pelinegro en un tono que le erizo los vellos de la nuca, ninguno se había movido de su lugar, y Sasuke al no recibir nada más que el silencio de parte de la mujer dio unos pasos acercándose. Sakura tratando de mantenerse alejada se movió hacia su derecha, en paralelo a él, con el árbol navideño y una mesita como separación.

Aunque los movimientos de Sasuke eran un poco torpes aun conservaba sus buenos reflejos y fuerza, por lo que le fue fácil advertir y hacer a un lado el árbol navideño que Sakura le tiro encima, este cayó de bruces al piso, haciendo añicos las esferas de cristal.

Ante la pequeña distracción que había creado aprovecho para correr como alma que lleva el diablo, sin embargo no dio tres zancadas cuando sintió como la tomaban fuertemente de la muñeca, se giro rápidamente y clavo con todas sus fuerzas su rodilla en la ingle del hombre, quien la soltó, encogiéndose de dolor en el piso y gruñendo.

En un segundo decidió lo que haría, Sasuke se interponía entre ella y la puerta de entrada, por lo que opto por llamar a las autoridades. Corrió como nunca lo había hecho, con la sensación de ser perseguida y apenas llego a la habitación le puso seguro a la puerta.

Tomo el celular de la mesita de noche con las manos temblorosas y marco torpemente el número de emergencia, le respondieron después de dos timbres y para entonces ya escuchaba las amenazas de Sasuke al otro lado de la puerta. Mientras le daba la dirección a la operadora con apenas un hilo de voz, las patadas al único objeto que la separaba de Sasuke se dejaron oír.

A medida que Sasuke daba una y otra patada se sentía cada vez mas perdida. La mujer al otro lado de la línea trataba de tranquilizarla, pero ella había dejado de oírla.

Corto deliberadamente la llamada y mirando con horror como la puerta comenzaba a ceder, se escondió en el único lugar que se le ocurrió; bajo la cama.

Se tapo la boca con horror cuando la puerta finalmente se abrió, trataba de controlar su acelerada respiración para que no se oyese. Pudo observar a Sasuke entrando en la habitación y avanzando, una gota de sudor resbalo por su mejilla cuando vio el par de zapatos deteniéndose en los pies de la cama.

Se relajo un poco cuando se alejaron, pero no duro mucho su alivio.

Grito de sorpresa cuando sintió el frio agarre en sus tobillos y como era arrastrada fuera de su escondite.

Se giro sobre sí misma, y su alma dejo su cuerpo un momento, sus ojos dieron con la endurecida mirada de Sasuke viéndola desde arriba y el cañón de una pistola apuntándole a la cabeza.

-Sasuke…- susurro débilmente, su mente no daba cabida. Que irónica puede llegar a ser la vida, tanto que quería reír. Había conocido desde pequeño a Sasuke, fueron a la escuela juntos, se enamoraron, habían sido novios durante años, se casaron, había jurado protegerla, le había amado, incluso llegaron a concebir un bebe y ahora él le apuntaba con un arma a la cabeza.

Para Sakura la persona que tenía enfrente era un total desconocido. El ser humano que él solía ser, que ella conoció y del que se enamoro perdidamente le pareció tan lejano haciéndole creer que no había sido más que una ilusión.

El Sasuke que ella conoció no existía ya y en su lugar había dejado a esta persona frívola, violenta y sin escrúpulos.

-Levántate- le ordeno en un gruñido, Sasuke noto como ella trataba de buscar su mirada mientras él la evitaba. Frunció el seño al ver como ella no se movía, la tomo del brazo y puso de pie.

Por un momento se pregunto si no estaría soñando, envuelta en una pesadilla demasiado real o su mente le estaría jugando una retorcida broma, solo el contacto tosco de los dedos del Uchiha clavándose en su piel lo hizo real.

Ella no dijo nada ni opuso resistencia, simplemente se quedo ahí, parada frente a Sasuke con arma en mano.

-Te lo preguntare una vez más- Sasuke se acerco plantándose a escasos centímetros frente a ella, Sakura pudo percibir el olor a alcohol que el pelinegro desprendía -¿Dónde está Itachi?-

El estupor se marcho tan rápido apenas escucho el nombre de Itachi en sus labios y una rabia creciente se instalo en su pecho acelerándole el pulso. Sakura se quedo en su lugar, no retrocedió ni un poco, subió su vista hasta los orbes negros encontrándose con dos pozos vacios que trataban de intimidarla, entonces contesto con firmeza, determinación y coraje -No te lo diré-

-Sakura- gruño el Uchiha hastiado y llevo el cañón del arma contra la sien de la mujer.

-Adelante, dispara- lo reto, sentía sus manos temblar en sus costados pero no estaba segura si de miedo o ira, lo que si podía asegurar es que daría feliz su vida para proteger al pelinegro mayor. Agradeció por primera vez que Itachi se había marchado. Ni siquiera el arma presionándole la sien logro quebrarla y su voz salió tan firme que la máscara de frialdad de Sasuke se quebró un instante –No te diré nada, Itachi está fuera de tu alcance-

Cerró los ojos al ver el brillo asesino en los orbes negros, esperaba que le disparara y entonces la muerte vendría a cubrirla con su velo. Pasaron unos segundos que le parecieron interminables y sin embargo nada sucedió. Abrió los ojos rápidamente al dejar de sentir el cañón del arma presionándole dolorosamente y lo primero que observo fue como Sasuke se alejaba unos pasos.

Este se quedo estático con la vista clavada en ella, meditando lo que podría hacer, todavía tenía planes, y si la mataba en ese instante no podría dar con Itachi, por lo que tomo una rápida decisión, sea como sea; haría que ella misma lo llevara su hermano mayor.

Ella observo como la mirada de Sasuke viajo por toda la habitación, de un momento a otro guardo el arma en su pantalón, la enfoco y como si se tratase de una sombra, Sasuke se acerco y la tomo por el antebrazo. Maldijo internamente que las autoridades tardaran tanto en llegar.

Cuando Sasuke la hizo caminar tras el no pudo evitar preguntarle -¿A dónde vamos?-

-Con Itachi- contesto frívolamente sin siquiera verla.

-Estas muy equivocado si crees que te diré donde esta- dijo tratando de zafarse del agarre pero le fue imposible.

Grito de sorpresa y dolor cuando su espalda choco repentinamente con la dura pared sacándole el aire, Sasuke la tomo fuertemente por el cabello y alzo su rostro obligándola a mirarlo –Pues entonces de alguna manera te voy a aflojar esa lengua- el tono de voz y el brillo mortecino casi rojo en sus ojos le dejaron claro que Sasuke iba más que enserio.

Él dejo de aprisionarla contra la pared e instantáneamente volvió a tomarla por el brazo arrastrándola.

Sasuke se detuvo repentinamente lo que le llevo a Sakura preguntarse qué ocurría, su pregunta fue instantáneamente contestada cuando escucho el motor de un automóvil deteniéndose afuera y un par de faroles filtraron luz atreves de las cortinas iluminando la sala un momento. Pensó que se trataba de la policía y al parecer Sasuke también, pues le tapo la boca y la arrastro con él hasta que se escondieron detrás de una pared de la cocina.

Sakura se revolvía frenéticamente sin éxito alguno mientras sus gritos eran ahogados por la mano de Sasuke. Empezó a plantearse que se trataba de otra persona al no oír emitida ni una palabra del otro lado de la puerta.

Detuvo sus movimientos cuando escucho el tintinar de llaves. Un sonido tan familiar como su propia voz.

No.

Escucho horrorizada como el cerrojo hacia clic y poco después la puerta crujía abriéndose.

-¿Sakura?- pregunto el pelinegro mayor al ver la obscuridad y percibir el silencio sepulcral de la casa.

Para Sakura oír la característica voz de Itachi era horror puro, tanto que le provoco nauseas.

"Itachi"

No, no, no. No podía estar sucediendo aquello.

Lo que sucedía era la peor pesadilla que jamás imagino.

Temió, no por ella, por Itachi.

La voz de Itachi hizo a enfurecer a Sasuke, ella lo noto pues le apretó más fuerte y lo sintió respirar pesadamente. No podía girar su cabeza pero se jugaría la vida apostando que una macabra sonrisa adornaba el rostro del Uchiha.

Mordió fuertemente la mano de Sasuke en un acto de desesperación, quien con un gruñido la soltó.

-¡Itachi, huye!- alcanzo a gritar eufórica antes de que Sasuke la tomara por el cuello con un brazo, pegando su espalda a su pecho, y le imposibilitara tomar el suficiente oxigeno a sus pulmones.

Itachi se alarmo ante el desgarrador grito de la mujer y pasados unos segundos en los que se movió un par de pasos, tuvo una gran sombra plantándose a algunos metros frente a él. Su alma levito un momento fuera de su cuerpo al enfocar el rostro deformado por la ira de su hermano menor y a una Sakura adolorida que luchaba por respirar.

-I…ta…-Sakura ni siquiera pudo terminar de hablar cuando Sasuke le estrujo más fuerte la garganta callándola, se quejo y clavo sus uñas en el brazo que la aprisionaba.

-Suéltala Sasuke- quiso razonar Itachi tratando de fingir tranquilidad no muy bien, su ansiedad aumentaba a cada instante –Arréglatelas conmigo, pero déjala a ella fuera de esto-

-Pero si fuiste tú quien la involucro en esto- dijo secamente.

Un rayo de sorpresa paso fugazmente por el rostro del mayor.

-¿Por qué?- pregunto amargamente Sasuke.

-¿Por qué, qué?- Itachi a pesar de estar hablando con su hermano no podía quitar la vista de la mujer quien tenía los ojos fuertemente cerrados y temblaba –Sasuke suéltala-

-¿Por qué siempre has sido el favorito de papá y mamá? A pesar de que los abandonaste, lo sigues siendo, ¿Por qué siempre has sido tú?- a medida que hablaba, Sasuke subía el tono de voz -¡¿Por qué siempre logras opacarme?! ¡A pesar de todo lo que hago nunca es suficiente para superarte!, ¡Siempre me alejaste de ti con tus manos y acciones!- por la mente de Sasuke pasaron fugaces recuerdos de su adolescencia.

"Sasuke, ¿Por qué no puedes ser como tu hermano?" escucho la voz de su padre como si lo tuviera a un lado, le había dicho en una ocasión cuando llego a casa con el labio hendido y un ojo morado pues se había enfrascado en una pelea en la escuela. Siendo la única forma de llamar la atención.

El solo quería eso; atención y que su padre reconociera sus esfuerzos, ¿era mucho pedir?

"Mejora tus notas, Itachi a tu edad…"

"Lo siento Sasuke, será en otra ocasión" y sin embargo ese tiempo nunca llego.

-¡Suéltala!-grito Itachi desesperado.

-Incluso con ella- mascullo Sasuke sin escucharlo -¿Por qué te involucraste con ella? ¡Me la arrebataste y me traicionaste! ¡Te burlaste de mí! ¡Los dos lo hicieron! Nunca podre perdonarte, ¡nunca!- el Uchiha temblaba al hablar, cuando vio como Itachi avanzo un par de pasos, soltó a la mujer que cayó tosiendo descontroladamente al piso, y saco el arma de su pantalón apuntándole a su hermano mayor directo al corazón -Pero eso acaba aquí-

Sakura aun veía puntos de colores y un poco borroso, sin embargo, contuvo el aliento cuando distinguió perfectamente desde el piso la silueta de Sasuke amenazando a Itachi.

-Te odio- gruño dolido -Te odio como no tienes una idea Uchiha Itachi-

-Sasuke- a pesar de las palabras de desprecio veía el temblar en las manos de su hermano menor –Dame el arma- Itachi le extendió la mano.

-No- gruño tensando la mandíbula –Eres un desgraciado, un traidor, no mereces compasión- el menor quito el seguro del arma en sus manos.

-Sasuke, tú no eres ningún asesino- le dijo nuevamente todavía con el brazo extendido -Dame el arma-

-¡Cállate!-

-Sasuke-

-¡Que te calles!- grito Sasuke fuera de sí al accionar el gatillo.

El tiempo se hizo eterno para Itachi, quien escucho el estruendoso ruido de la bala saliendo, un intenso pitido en sus oídos le hizo perder la audición un momento y cerró los ojos por inercia, a la espera.

Por su cabeza pasaron fugazmente los rostros de las personas que había conocido y habían tenido algún impacto en su vida ya sea para bien o mal.

Entonces se dio cuenta de lo triste que se pondría Mikoto al saber de su muerte.

Le pareció oír el eco del grito horrorizado de la Haruno.

Sakura.

No quería dejarla sola.

No quería morir aun.

Tenía muchas cosas por hacer aun, sin embargo no se arrepentía de nada.

A la espera de un impacto que nunca llego, abrió los ojos desmesuradamente cuando sintió el peso de un cuerpo ajeno contra su pecho.

Todo el cuerpo le tembló cuando bajo la vista y se encontró con la persona que menos deseaba en sus brazos.

No.

No.

No.

Sakura.

Se negaba a aceptarlo.

Eso debía ser una horrible pesadilla.

Se suponía que era él quien recibiría la bala, no ella.

Itachi se dejo caer de rodillas suavemente con ella en brazos y la acomodo sobre su regazo.

-No, Sakura no, maldición….- formulo desesperado – ¡¿Qué demonios hiciste Sasuke?!- grito eufórico a Sasuke, quien tenía los ojos desmesuradamente abiertos. Itachi no podía controlar el temblar de sus manos y un asfixiante nudo le estrujaba la garganta.

-Debía hacerlo- mascullo una adolorida Sakura con apenas un hilo de voz. Su pecho dolía y ardía, sentía que se quemaba por dentro, y respirar era toda una hazaña, algo tibio y caliente le escurría por el abdomen y bajaba por sus costados con un flujo constante. Se quejo al sentir como Itachi le presionaba el hoyo que tenía en el pecho con su bufanda y sus ojos se humedecieron.

Para el menor de los Uchiha era como si acabase de despertar de un largo sueño, donde la ira, la sed de venganza nublaban su juicio.

Tenía una expresión de asombro pintada en el rostro, no solo porque aquella mujer se había interpuesto y protegido a Itachi con su propio cuerpo, si no porque recién caía el peso de sus acciones sobre él.

El no quería matarla.

Sin embargo le había disparado.

Al ver aquel líquido rojo intenso correr, su cuerpo se congelo.

Se miro las manos que temblaban descontroladamente y dejo el arma caer.

¿Qué demonios le pasaba?

Había estado a punto de matar a Itachi y se había convencido que era lo correcto.

El quería eso, matar a Itachi.

Pero, ¿de verdad deseaba su muerte?

Y ahora, al ver a la mujer que conocía desde pequeña postrada en el piso, la culpa y el arrepentimiento caían sobre sus hombros como bloques de concreto. Solo por un microsegundo el cabello rosa se convirtió en negro y las facciones femeninas se deformaron hasta convertirse en el rostro de su hermano.

Entonces supo que se había equivocado.

No tuvo tiempo para pensar en más cuando la puerta de la entrada se abrió de una patada, dejando ver a un par de hombres uniformados.

-Policía- dijeron al unisonó apuntándole a Sasuke. Uno de ellos lo esposo y el apenas se dio cuenta, cuando menos pensaba se encontraba en el asiento trasero de una patrulla con la vista fija en la casa.

El otro oficial se acerco a Itachi pidiendo una ambulancia por la radio en el proceso. El oficial le dijo que ya venía la ambulancia en camino y le pidió que no dejara de hacer presión pero Itachi no lo escuchaba, sus ojos tenían toda la atención puesta en la mujer entre sus brazos.

Sakura sentía un pitido en sus oídos que cada vez era más agudo y le causaba un gran dolor de cabeza pero no tan fuerte como el dolor en su pecho. Su vista se encontraba nublada por las lágrimas que retenía y lo único que podía enfocar era el rostro del moreno. Veía los labios de Itachi moverse pero casi no entendía lo que le decía. El corazón se le saldría del pecho en cualquier momento.

"No me dejes, por favor"

Sollozo cuando escucho la voz desfigurada de Itachi, y una angustia creciente la invadió. Levanto un brazo en busca de la mano libre de Itachi y pronto sintió su cálido tacto, la apretó tanto que dolió y dejo que las lágrimas recorrieran su mejilla libremente.

¿Acaso iba a morirse?

¿Ese era el fin?

Irónico era que semanas atrás trato de suicidarse y ahora lo menos que deseaba era morir.

El tiempo pareció detenerse para Sakura y solo existieron ellos dos.

Quiso hablar, decirle a Itachi cuanto lo amaba y quería estar con él, pero su garganta apenas pudo producir un gemido lastimero.

Pronto sintió como si lloviera encima de ella y subió la vista encontrándose con los ojos llorosos del mayor.

Entonces se dio cuenta que si moriría, lo último que prefería ver era el masculino rostro de Itachi.

"Te amo"

Leyó de los labios del moreno, y se sintió desesperada. Quería decirle a Itachi que no llorara, que encontrara a una mujer que lo mereciera y que ella también lo amaba.

Cada vez se le hacía más difícil respirar, y temió por el inminente fin, pero no se arrepentía.

Las últimas semanas que vivió a su lado fueron de las más felices de su vida y quería darle las gracias por eso y por haberle permitido amarlo.

El dolor era cada vez menor y la pesadez en sus parpados se acentuaba.

Ya no lloraba. Perdía fuerzas.

Cerró los ojos, siendo el rostro de Itachi lo último que vio.

..

..

Jamás había experimentado esa sensación de paz.

Paz consigo misma y lo que le rodeaba, aunque por más que giraba el rostro no veía nada. Todo era blanco, pero uno pulcro, intenso, del blanco más puro y limpio que incluso parecía que resplandecía.

No le dolía nada, tenía una sensación de bienestar en todo su ser que jamás había sentido.

No sabía porque estaba allí pero sentía que se quería quedar para siempre en ese lugar.

Allí nada le molestaba, nada dolía y parecía que nada podría acongojarla más. Todos los demonios de su cabeza y heridas del alma habían desaparecido y hecho las paces con ella.

Se sentó en el piso acomodando el vestido blanco que vestía, sintiendo la suavidad de este que parecía deshacerse en sus manos, y cerró los ojos disfrutando del tranquilizador silencio.

Podría haber pasado una eternidad sentada ahí, pero algo interrumpió su paz.

Sintió un suave y diminuto tacto en su hombro, por lo que giro el rostro. Abrió los ojos desmesuradamente cuando vio a la pequeña persona atrás de ella y sonrió como nunca lo había hecho.

Se trataba de un pequeño infante de cinco o seis años.

-Kazuki- dijo girando su cuerpo y abrazando al infante. Podría aparentar más edad pero definitivamente era él, ella lo reconocería aun entre una docena de niños. El color de su cabello era tal como lo recordaba, y le pareció tan hermoso.

-Mamá- lo escucho hablar por primera vez y supo que jamás podría olvidar ese sonido.

Se separo un poco de él y entonces pudo apreciar mejor su rostro, sus facciones eran finas y pequeñas. Cuando llego a sus ojos, no pudo quitar la vista de estos, podía apreciarlos por primera vez, eran de un verde profundo, más oscuro que el de ella pero más bello. Los ojos más hermosos que había visto alguna vez. Tomo el rostro de su hijo entre sus manos y beso su frente –No te preocupes, ya estoy aquí- le dijo.

-No mamá, tienes que regresar- Kazuki estaba angustiado ella pudo notarlo.

-Pero yo me quiero quedar contigo-

-No digas eso, por favor- el pequeño puso sus manitas en su pecho –Vuelve, te necesitan-

Se quejo cuando sintió una molestia creciente donde el tenia sus manos, por lo que las quito de su pecho, notando como el dolor se iba.

-Déjame quedarme- le imploro.

-No, mami, él te necesita- el pequeño hizo énfasis en la palabra él, y en la mente de Sakura apareció el rostro de un hombre de cabellos oscuros, entonces su pecho volvió a doler –Te esperare aquí-

Sakura abrazo fuertemente al niño y supo que era tiempo de decir adiós – ¿Me lo prometes?-

-Te lo prometo- beso la frente de Sakura y acaricio suavemente su cabello -La próxima vez que nos veamos estaremos juntos por siempre-

Ella dejo que una lagrima surcara su mejilla, lo último que escucho antes de que la obscuridad la devorara y dejara de sentir el tacto de Kazuki en su rostro fue: "Despierta"

..

..

Cuando volvió a abrir los ojos el resplandeciente blanco ya había desaparecido dejando en su lugar unos cuadros color gris de la loza del techo, había visto esos cuadrados tantas veces por lo que supo que estaba en el hospital. El incansable pitido de la maquina a su costado se lo confirmaba.

Le dolía el pecho, se sentía entumecida y adormilada. Giro el rostro por fin encontrando a la persona que quería ver dormido en una silla. Estiro el brazo para tocarlo, consiguiendo que algunos puntos de dolor se hicieran presentes en su pecho, aun así lo alcanzo y toco su rodilla.

-Hey- pronuncio dificultosamente con la voz ronca y garganta seca.

Lo miro abrir los ojos desubicado y cuando su vista se fijo en ella se paró de la silla tan rápido que esta cayó al piso.

-Sakura- exclamo con alivio, pronto estuvo a su lado tomándola suavemente de la mano, con temor a dañarla, y es que se miraba tan frágil que temía que algún movimiento la rompiera.

-¿Cuánto…?- pregunto roncamente pero Itachi la hizo callar.

-No hables- dijo acariciando suavemente su mano, no se atrevía a moverla para darle agua pues no quería lastimarla –Han pasado tres días- su mirada se ensombreció. Itachi vio como la boca de ella se movió con la intención de hablar por lo que se adelanto –Sasuke está siendo juzgado Sakura-

Pudo saborear el tono amargo en la voz de Itachi y supo lo mucho que el sufría con todo aquello. Sabía que le dolía en lo que se había convertido su hermano menor y todo lo que había hecho.

Itachi se quedo en silencio un momento, con la vista perdida y ella quiso decir algo pero él se adelanto –Sakura- apretó su mano –Nunca vuelvas a hacer eso-

Noto lo tensa que estaba su mandíbula y quiso abrazarlo.

-Cuando creí que te perdía…- cerro fuertemente los ojos y después relajo el rostro, Sakura pudo ver todo el cansancio y angustia del mundo concentradas en el –No sé qué haría si te perdiera-

Sintió sus ojos humedecerse e Itachi beso su frente. Se separo y salió de la habitación diciéndole que iría en busca de los doctores y enfermeras para avisarles que había despertado.

Pronto una rubia doctora, que ella conocía muy bien, estaba a su lado haciéndole un chequeo. La sentó y dio agua aliviando su seca garganta después de pedir al pelinegro que se marchara, con la excusa de que fuera a comer algo, este después de poner excusas término abandonando la habitación.

Tsunade entonces le explico lo que sucedió después de que había perdido el conocimiento. Al parecer su corazón se había detenido en dos ocasiones, una en la ambulancia camino al hospital y otro en el quirófano, pero gracias a los esfuerzos de los médicos que actuaron rápido habían logrado reanimarla motivo por el cual estaba con vida. La bala le había rozado un pulmón y estuvo a centímetros de dañar arterias importantes que de verse dañadas habría muerto en minutos. Había perdido mucha sangre, causándole un fallo importante en su organismo.

La rubia le dijo que era un milagro que estuviera viva, la segunda vez que su corazón fallo pensó que la perdería en la mesa quirúrgica, pasaron dos minutos que se le había detenido el pulso y el reloj seguía, justo cuando los presentes perdían la esperanza la maquina volvió a marcar el pulso con un sonido que a todos supo a gloria.

También le había hablado de Itachi, y como literalmente existía a su lado. Dormía en un incomodo sofá, y eran contadas las veces que abandonaba la habitación por día para asearse o comer.

Se toco el pecho y sintió las vendas comprendiendo de donde venia las molestias que sentía, la rubia le suministro analgésicos y se despidió prometiendo visitarla después.

Fue poco el tiempo que estuvo sola, pronto tuvo a sus padres, amigos y compañeros de trabajo del mismo hospital fueron a visitarla y desearle una pronta recuperación.

Por la tarde Ino era la única que la acompañaba.

-¿Estás segura de eso?- le pregunto con los ojos llorosos.

-Si-

-¿Y ya le dijiste?-

Ella Negó.

-Oh, frente de marquesina- lloriqueo –Si es lo que decidiste…-

-Es lo que más deseo Ino- vio el labio de la rubia temblar –Ven aquí- extendió sus brazos e Ino la abrazo con cuidado, lloraba en su hombro mojando la tela.

Se mantuvieron así un rato hasta que Sakura se separo y la tomo por lo hombros – ¿Puedo pedirte que hagas algo por mi?-

..

..

Itachi pasaba por las puertas de cristal de cuidados intensivos, cuando se encontró a una de las amigas de Sakura, no recordaba su nombre, sin embargo esta lo detuvo y le dijo que Sakura lo llamaba. El regresaba de la estación de policía pues le habían pedido que testificara, había estado posponiéndolo, pero ahora ya no tenía excusa, no lo había querido hacer hasta que Sakura despertara.

Camino por el pasillo que llevaba a su habitación y entro. Ella estaba sentada en la cama y apenas lo vio su rostro se ilumino. Para sorpresa de Itachi, la vio mas revitalizada, su piel tenia mas color y sus labios ya no estaban agrietados y secos como en un principio.

Camino hasta los pies de la cama pero Sakura le hizo señas para que se colocara en la cama a su lado. Así lo hizo y los dos se acurrucaron en la pequeña cama.

-Itachi- lo llamo abrazada a él. El cerró los ojos al escucharla pronunciar su nombre y sentir la calidez de su cuerpo pegado a él.

-¿Hmn?-

-Quiero irme contigo- bajo la vista encontrándose con los orbes color jade. ¿Había oído bien? Pronto la sorpresa se borro del rostro del moreno y una felicidad que lo aturdió lo hizo sonreír ampliamente.

-¿Segura?-

-Tanto como que te amo- declaro Sakura.

Aquellas palabras lo hicieron estremecer. Había estado deseando oírlas desde hacía días, cuando se imaginaba que ella despertaba.

Tan liberador, tan cálido.

Itachi tomo su rostro entre sus manos y la beso suavemente.

Deseo quedarse una eternidad probando sus labios.

Aspirando su olor.

Sintiendo la suavidad de su piel bajo la yema de sus dedos.

Quiso gritar eufórico.

Entonces lo supo.

Ella era lugar al que pertenecía.

Sakura.

A su lado.

Juntos.

-Yo también te amo-

..

..


¡Fueron 15 páginas completas en Word! No es lo usual, pero como dije que sería el último pues lo subo todo de una vez. ¿Qué les pareció? ¿Les gusto?, oh, espero que sí, desde que inicie el fic este final ya estaba planeado de esta manera.

Aviso importante: Habrá epilogo. Lo hubiera subido junto con el capitulo pero de por sí ya esta largo, igual no aguantaba las ganas por publicarlo. Gracias a coincidencias de la vida mis vacaciones se alargaron hasta el Jueves, por lo que voy a aprovechar los días para terminar el epilogo. Espérenlo pronto :)

Conteste sus hermosos reviews por MP pero no pude agradecer a Risa-chan por su review, por eso le hago mención por este medio, muchas gracias y no, las vacaciones nunca duran lo suficiente. ;(

En fin.

Muchas gracias a todas las personas que le dieron una oportunidad a esta historia, de verdad espero que el final haya cumplido sus expectativas.

¡Nos leemos pronto!

-Yada

17/08/14 07:55 p.m.