Aquí les traigo el cap 4, espero les agrade. se agradecen reviews.


Sanación

- Vaya! Eso es.. - decía asombrada una pelirroja observando el totem gigante que parecía dormido.

- Es el guardian de la entrada, te registrará para saber si eres un akuma o un humano. - informó Lenalee amablemente.

- Activando rayos X! - gritó el gran totem. se dispuso a examinar a la chica y encontró algo. - EL PENTACULO! ES UN SECUAS DEL CONDE MILENARIO! UN AKUMA! - gritó alarmado el totem.

- Pentaculo? - dijo confundida la muchacha.

- es la estrella. - informó Allen señalando su frente, la cual tenía tatuada la estrella la cual delataba a los akuma. - debió haber visto en alguna parte de ti este simbolo. Hey guardian, no es un akuma, mi ojo izquierdo habría reaccionado hace bastante tiempo. - continuó el peliblanco.

- Estrella dijiste? Oh! Debe ser por esto.. - dijo la chica y comenzó a desprender su camisa. Los muchachos se alarmaron.

- Hanna! que haces!? - Lena intento cubrirla.

- No Lena, mira... - tranquilizó esta mostrandoles el mismo tatuaje que tenía Allen, pero este estaba ubicado arriba del seno izquierdo, donde se ubica el corazon.

- Tambien tienes esa cicatriz? como? .. - dijo Allen confundido.

- Komui! Haz que abra la puerta de una vez! - gritó Kanda exasperado, escondiendo algo de los demas chicos que se encontraban allí, algo que si dejaba al descubierto, estaría en problemas, porque el gran Yuu Kanda, estaba ruborizado.

En cuanto la puerta se abrió la chica se colocó correctamente la camisa y procedieron a ingresar al lugar.

- Como es que tienes esa marca? Acaso tu...? - comenzó a preguntar con curiosidad el peliblanco.

- Maldita dices? No tengo idea, digamos que la tengo desde que tengo memoria, así como mis alas, es decir, mi Innocence. - informó la chica despreocupada.

- Entonces dices que no sabes como la obtuviste? - preguntó Kanda extrañamente curioso ante el tema.

- Hai, nadie la ha visto excepto medicos, que creen que es un tatuaje normal, ademas de Sheena y ahora ustedes tres, no puedo mostrarsela a cualquiera. - rio nerviosa la pelirroja.

- No esta en un lugar muy a simple vista que digamos. - decía Allen aun ruborizado.

- Ah? Acaso no viste jamas una chica con blusa de tirantes Allen-kun?

- O-Oi.. - el rubor del muchacho aumentó por el tono meloso que agregó la chica a la oracion.

- Heee? Allen-chan eres todo un MO-YA-SHI.. - continuo Hanna con un tono seductor señalando a Allen mientras Lenalee contenía la risa, ya que Allen miraba embobado a la pelirroja mientras esta le hablaba de esa manera.

- Eh, a que debe no le corregiste que tu nombre es Allen y no... - comenzó a decir Kanda en un tono burlon, haciendo que el peliblanco reaccione.

- No te atrevas BaKanda! - reaccionó molesto.

- Moyashi! - se burló con una sonrisa en los labios.

- Nee, Kanda-san, te gusta molestar a Allen-kun no es cierto? - mencionó la pelirroja hacia el pelinegro con una actitud seria igualandolo a él. Se sentía algo cohibida al estar ante semejante presencia.

- Tch! no molestes. - se dio vuelta fastidiado.

- Gomen, no quise molestarte. - se arrepintió algo triste, lo cual sorprendio a todos incluyendo al pelinegro, que esperaba discusion por parte de la chica, pero solo recibio a cambio una disculpa y una mirada triste.

- Hanna-chaaan.. - decía una voz desde lejos. - Buenas buenas! ya alojamos a Sheena en el salo subterraneo, podras visitarla cuando desees, ah y debes acompañarme para inpeccionar tu Innocence, luego ir con Hevlaska, para que seas una miembro oficial de la Orden. Por cierto! Soy Komui, el Director y hermano mayor de esta preciosa niña. - dijo el pelinegro intentando saltar sobre su hermana, logrando caer de bruces debido a que la ultima lo esquivó.

- Okaeri.. - dijo dirigiendose a los exorcistas, desde el suelo.

- Tadaima.. - respondieron los tres.

- Bien.. - dijo incorporandose. - Vamos Hanna, para que puedas ser una de nosotros.

- Etto, Komui-san - dijo la chica timidamente mirando al costado.

- Hai? - respondio dulcemente.

- Pueden... pueden ellos acompañarme? - dijo bajito con las mejillas ruborizadas, refiriendose a sus tres acompañantes.

- Solo si ellos lo desean pequeña. Lena, Allen, Kanda.. - los tres se voltearon. - Hanna-chan desea que la acompañen, quisieran?

- Claro Hanna-chan. - dijo felizmente la pelinegra.

- Sera un placer. - le sonrió dulcemente Allen.

- ... - no hubo respuesta por parte del oriental.

- No tienes obligacion de ir, por supuesto Kanda-san. - dijo con una sonrisa triste la pelirroja. A lo que el pelinegro solo resoplo y caminó por el pasillo, sorprendiendo a todos, ya que en esa direccion se encontraba la sala donde deberian examinar la innocence de Hanna.

- Creo que fue un si. Venga vamos. - incitó Komui yendo en la misma direccion donde se dirigía Kanda.

Al llegar a la sala, Kanda ya los aguardaba sentado en una silla cercana a la mesa de utensilios, con los ojos cerrados , de brazos y piernas cruzadas. Eso le sacó una sonrisa a la pelirroja.

- Sientate aquí por favor. - invitó emocionado Komui.

- Oe Komui-san, d-de verdad usarás esas cosas con Hanna? - la voz de Allen sonó temblorosa, señalando todas las armas gigantes y filosas, cuchillos y taladros, pues recordó cuando llegó a la orden y tuvo que sufrir las torturas de los aparatos del pelinegro mayor.

- Dependiendo las circunstancias. Bien, linda, dejame oír acerca de tu inocencia.

- Tipo parasito, su nombre es Angel, alas que transforman sus plumas de acuerdo a la situacion.

- Podrías activarlas para mí? - pidio amablemente.

- Hai. - respondío sonriente la chica.

- Tengo curiosidad por verlas. - dijo Lenalee emocionada.

- La verdad es que igual yo. - apoyó Allen.

- Angel kassei! - dijo la chicha seria y una tenue luz calida aparecio en su espalda, para dejar emerger dos alas de ángel, las cuales emitian un sabroso aroma a leche, su cabello se tornó mas opaco, quedando en un tono naranja rojizo, sus ojos ambar se oscurecieron y una aureola dorada adornaba su cabeza cuan tiara.

Los exorcistas quedaron Extasiados.

- Sugooi! - exclamó Allen con lagrimas en los ojos.

- Wow, Hanna son realmente hermosas y.. grandes. - decía Komui sosteniendo su tipico gorro.

El pelinegro estaba atonito En su asiento, tenía los ojos abiertos y la boca entreabierta, mas que por la inocencia, por la apariencia de la pelirroja.

- Quieren tocarlas? - invitó la chica, Allen y Lenalee asintieron y ella estiro su ala derecha hacia ellos. - adelante, estas no dañan. - dijo la chica sonriendo.

- Huele a leche, son muy blancas. - decía Lena fascinada.

- Su poder es el viento, ademas de ser las mas livianas, las rafagas actuan de cuchillas. - explicó la chica con seriedad, pero sin perder el toque suave.

- Interesante, habias dicho que se transforman no? Podrias?

- Hai, Shirogane. - ordenó la chica y las suaves plumas de angel se tornaron gris plata y parecían hechas de finos hilos del metal.

Su color de cabello se tornó azabache y liso, sus ojos eran aguamarina, su aureola se convirtió en una corona de olivo plateada, tenia marcas de hojas de olivo en los brazos.

- Dejame adivinar. - comenzó a decir Komui. - agujas de plata? - la chica asintió.

- Algo parecido. - sonrio divertida.

- Hanna-chan, tu apariencia, te ves preciosa.. - decía Allen ruborizado.

- Arigato Allen. - le sonrio dulcemente.

- Nada.. - resoplo Komui frustrado, ya que no había nada que arreglar. estaban perfectamente sanas y en perfectas condiciones.- nada que ajustar. - Ante el comentario Allen y Lenalee suspiraron aliviados.

- Tus ojos cambiaron totalmente de color, y tu cabello! - exclamó asombrada Lenalee.

- Su piel, no tenías esas marcas en los brazos. - recalcó Kanda inconscientemente asombrado.

- Mi apariencia se adapta a las alas, y las marcas desaparecen cuando las púas son lanzadas. - informó la chica encantada de la curiosidad de su futuro compañero pelinegro. - las transformaré de nuevo, pero tengan cuidado, emanan un gas que es un poderoso sedante si es inhalado por humanos, y las alas adormecen todo musculo que es tocado por ellas, Allen, no serás afectado, pero no deseo que ustedes tres se queden dias postrados en una cama, tengan cuidado. - alarmo la chica con amabilidad y preocupacion.

- Bien, arigato Hanna-chan, por avisar. Ponganse esto. - lanzo mascaras a Lenalee y a Kanda para evitar que inhalen el gas, se colocó unos guantes y tambien una mascara.

- Henko: Batto. - ordenó y los hilos de plata se fundieron creando dos grandes manos huesudas, una fina capa de piel negra envolvió las manos dejando ver grandes alas de murciélago, su cabello se tornó blanco, la corona de olivo se partió en dos y se hundió en su cabeza para dejar emerger dos orejas pequeñas fundirse con el color blanco de su cabello. Sus ojos eran de un rojo carmín, sus labios se tornaron negros y le crecieron los colmillos, las hojas de olivo en su piel se unieron cuan rompecabezas para crear dos serpientes que le hacían un collar en el cuello, pasando por sus brazos y concluyendo sus cabezas en cada puño. Particulas rojas desprendía la piel de sus alas, ese debía ser el gas noscivo.

- Increible! Tus ojos, tu cabello, de nuevo. - Allen no dejaba de estar sorprendido.

- Las marcas en la piel, las serpientes tienen algo que ver con el veneno? - pregunto Kanda serio.

- Veo que todos son cientificos ahora. - mencionó Komui divertido, para luego recibir una mirada asesina por parte del pelinegro menor.

- *rie* Hai, Kanda-san. Las serpientes se desprenden de mi piel, succionan el gas y muerden a los akuma. Tambien percibo mejor el ambiente cuando estoy en este modo. si es de noche. - contestó dulcemente con una sonrisa exclusivamente para el pelinegro. Algo en el hacia que desee llevarse bien con el.

- De nuevo nada.. Hanna cuidas demasiado bien tus alas no me dejas diversion. - se quejó Komui molesto.

- Gomen. - se rascó la nuca nerviosa. - las ultimas puede que estén algo dañadas o cansadas, son las ultimas que utilicé.

- Alguna advertencia para la siguiente? - preguntó Komui.

- Hai, esta muy caliente, cuidado con las manos. HaiPhoenix! - ordenó la chica.

Desde su espalda hasta la punta, sus alas se fueron carbonizando, para dar lugar a unas alas de fenix, que aunque se veían como plumas rojas normales, eran bastante calientes. Su cabello se había recogido en un moño y se tornó escarlata casi negro, su flequillo era corto y recto, sus ojos eran grises.

- Acogedor. - mencionó Komui al tiempo que las alas comenzaban a caer pesadamente al suelo de espaldas a la chica. - Hanna que sucede?

- K-Komui-san..

Su vista se nubló y comenzó a temblar.

- Ah! - gimió perdiendo el equilibrio, que si no fuera por que Allen estaba justo frente a ella, caería de bruces, se desvaneció en los brazos del peliblanco.

- Hanna? - intento despertarla preocupado. - está inconsciente.

- Tiene una herida en la entrada de las alas, será mejor que vaya a traer a alguien. - Komui estaba alarmado.

- Kanda, ayudame a recostarla, las alas están calientes, y son pesadas. - pidió el peliblanco a su compañero, quien viendo como se encontraba la chica, no tuvo opcion mas que ayudar.

La recostaron en la camilla y ambas alas a cada lado de esta.

- Es una bala de akuma.. - dijo Lenalee acercandose a ella.

- Si es del tipo parasito, no se supone que deberia haber sanado? - se dirigió Kanda al Peliblanco.

- De hecho si, pero cabe la posibilidad, de que haya desactivado su inocencia segundos despues de recibir el ataque, si ese es el caso, cuando la activó de nuevo, se sintió como si hubiera ocurrido recientemente. - explicó el muchacho. - lo se porque me ocurrió un par de veces.

La chica temblaba constantemente, el calor que emanaban sus alas cada vez era mas insoportable.

De pronto, Mugen tembló en las manos de Kanda, este extrañado la desenfundó preguntandose que sucedía, de pronto, Hanna comenzó a gritar de dolor, Mugen estaba brillando, y las alas emanaban demasiado calor haciendo que Lenalee y Allen comiencen a retroceder.

- Kanda, no te afecta el calor?

- No, solo se que esta brilando mas, no siento calor. - confesó el muchacho confundido. Se acercó mas a la chica y de inmediato Mugen, como si de un iman se tratase, se pegó a la espalda de la chica.

- tsk. - Hanna comenzó a agitarse, su respiracion era entrecortada, su piel estaba mas palida.

- Kanda que haces aleja a Mugen de Hanna! La estas lastimando! - gritaba Allen alterado. - Kanda!

- No puedo! No me deja tocarla! - exclamó exasperado refiriendose a la katana.

La chica apretaba los puños y se aferraba a la sabana inconsciente, mientras Kanda intentaba en vano despegar a Mugen de su espalda.

- Kanda espera! - ordenó Lenalee.

- Su herida. - susurro el pelinegro observando con detenimiento. - está sanando.

En cuanto esa herida sanó por completo, Mugen se desactivó, despegandose de la espalda de la chica, ella volvió a respirar tranquila y recuperó la conciencia.

- Tsk - entreabrió los ojos observando a su compañero. - K-kanda-san.. anata.. - dijo casi inaudible. - To..shite.


Bien! creo que esta algo largo.. hasta ahí lo dejo.. espero les guste. Se aceptan reviews de cualquier tipo de critica constructiva.

Hasta el siguiente cap

KOTD