Tadaima!

Nueva actitud?

- Vamos Hanna-nee al comedor! - decia Allen con un tono dulce.
- Y a este que le pico? - dijo Lenalee confundida por la actitud del peliblanco.
- Sigue siendo moyashi. - dijo Kanda desinteresado.
- Me pregunto si podia ir con el a una tienda de obsequios por la tarde mañana. Le dije que por supuesto, y solo me dijo asi, le dije que me gustaba que me llame asi y no paro desde entonces - dijo l apelirroja ruborizada.
- Entonces ahora eres Moyashi mayor? - dijo Kanda mirandola serio.
- A que viene el sentido del humor? Te sucedio algo acaso Kanda? - dijo Lena.
- Podria ser. Pero no te quedas atras, Kanda-nii - dijo riendo la chica, luego se arrepintió, ante la mirada molesta del pelinegro. - Gomen! solo jugaba. Allen! matte! - dijo dirigiendose hacia donde el peliblanco.
- Kanda, que le hiciste? - preguntó molesta la pelinegra, ya que le preocupó la actitud de la chica ante el oriental.
- Tch! nada, ella solo me lee.- dijo el muchacho serio mirando por donde la chica se fue.
- Quiere agradarte, porque no solo la aceptas, es dulce, deja de rechazar a la gente. oe! me estas escuchando? KANDA! - dijo la chica golpeandolo.
- Hai hai, intentare no fastidiarla, si ella no lo hace. - dijo ganandose una mirada de reproche por parte de la pelinegra. - Bien! pero no me acercare yo.. de acuerdo? - dijo por ultimo yendo hacia el comedor.
- Veo algo inesperado en tu futuro y en el de Hanna, no puedo dejar de imaginarlos juntos, aunque parezca imposible. - decia en su mente Lenalee yendo igualmente hacia el comedor.
- BIENVENIDA HANNA BULLET! - gritaron todos en cuanto Hanna entro al comedor. Se le derramaron lagrimas de felicidad al verlos a todos alli dandole la bienvenida.
- Tada.. ima.. - dijo entre lagrimas.
- Jajajaja! Oe Hanna, soy Lavi! es un placer - decia un pelirrojo con un parche en el ojo derecho, con una enorme y preciosa sonrisa, y las mejillas ruborizadas.
- Hola, Lavi, el placer es mio - dijo sonriendo, dandole un beso en la mejilla, a lo que el chico se desmayo chorreando litros de sangre por la nariz.
- Soy Arystar Krory, tambien es un placer señorita Bullet - dijo un alto señor con aspecto elegante besando su mano. Algo que no paso desapercibido por cierto moreno y le causo un poco de molestia.
- es un Placer Krory-san. - dijo la muchacha alegre.
Todos la pasaron genial, le dieron regalos de bienvenida a Hanna y luego de eso se sintio realmente cansada.
- Creo que ya iré a dormir, pase por bastante desde que llegue, sigan divirtiendose yo me ire a descansar.. Oh, aun no se donde esta mi habitacion. - dijo la chica dirigiendose a Komui.
- Hm, Allen esta ocupado y Lena se fue al baño, no se quien podria mostrartela, yo si voy ellos haran un desastre- decia Komui pensando.
- Esta bien, solo dime donde es.. - decia ella divertida.
- Yo la acompaño, estoy cansado y ademas, su cuarto esta al lado del mio. - dijo una voz grave pero suave y seductora sin percatarse.
- Kanda? Estas seguro? despues de todo tienes razon, su cuarto esta al lado del tuyo.
- Arigato, Kanda-s.. quiero decir, Kanda. - dijo la chica sonriendo.
- Hmp - dijo el susodicho como contestacion, haciendo que la chica baje un poco la cabeza. - Vamos, es tarde. - dijo con un tono mas suave, recordando lo que le habia dicho Lenalee.
Fueron por los pasillos en silencio, Un silencio tranquilo, pacifico. Hasta que...
- Como planeas averiguarlo.
- Lo de la inocencia? No lo se.. Pero necesito tu ayuda, no puedo investigarlo si no esta Mugen, tienes que hacerlo conmigo, claro! solo si lo deseas. - cada vez la chica sonaba mas inaudible.
- Oe, estas bien? Te ves palida.
- Hai.. Kanda.. - decia la chica mirando al pelinegro. Lo miraba confusa, su vista era borrosa. - Ka.. - de no ser por el moreno la chica habia caido al suelo.
- Oe, debo llevarte a la enfermeria - dijo cargandola en brazos.
- No...matte - dijo la chica aferrandose al pecho del chico, haciendo qie este aspire el aroma de su cabello. - estare bien, de verdad, solo quiero descansar, me ha pasado seguido, en la mañana estaré bien, he cambiado mucho mis plumas, la mezcla repentina hace que me debilite un poco. Onegai, solo llevame a mi cuarto. - dijo ella suplicante.
- Bien, pero si escucho algo no dudare en llevarte a rastras a la enfermeria de acuerdo?
- Hai, gomen.. - dijo nuevamente recostando su cabeza en el pecho del muchacho.
Kanda podia oler el aroma que desprendia Hanna estando tan cerca, olia a cerezas, era embriagador, con Hanna ocurria lo mismo, Kanda emanaba un aroma a menta, era relajante. Sentian un calor en el pecho que era algo molesto pero a la vez acogedor.
Mientras Kanda recorria los pasillos hasta llegar al cuarto, Hanna se habia quedado dormida en sus brazos, mas de una vez suspiraba. Haciendo que el moreno este alerta a sus reacciones.
Cuando llegaron no logro despertarla, entonces se atrevió a entrar, la depositó en la cama y se dispuso a salir de allí.
- Kanda.. - llamó suavemente.
- Hai.. - dijo el algo nervioso.
- Arigato, por ayudarme. - dijo ella con la sonrisa mas tierna que segun Kanda nadie jamas le habia regalado, un rubor surco sus mejillas, al poco tiempo de darse cuenta su pulso estaba acelerado y se volteo para que ella no lo notase.
- D.. daijobu, no tienes porque agradecerlo, no te dejaria tirada en el piso, ademas no despertaste cuando llegue a la puerta.. asi que tuve que entrar .. bueno, oyasumi, Nos vemos en la mañana.. - dijo saliendo lo antes posible de alli.
- Ah? Oyasumi, Kanda. - dijo la chica entre confundida y alegre. Se dispuso a dormir y luego de unos minutos ya estaba mas que dormida.
- Demonios - decia Kanda en su cuarto. - como es que pude acelerarme asi. Y Acaso me ruborice? No.. imposible, ademas que fue eso en el comedor cuando el vampiro la beso en la mano.. acaso.. noo jamas.. yo no puedo.. yo no..
Y asi Kanda se quedó dormido pensando en que no admitiria algo que no sabia lo que era.. pero alguien si..
- Hanna ya se fue? y Kanda la acompaño?- decia Lenalee sin poder creerselo
- Si, el se ofreció en acompañarla. - dijo Komui a su hermana menor.
- Hey! vi a Kanda Cargando Hanna-nee hacia el cuarto. - dijo Allen en un susurro a Lena
- Ehh? Esto me huele a dulce. - dijo la pelinegra sonriendo.


Al día Siguiente...

Por la mañana Hanna despertó a las 6:30, su estomago le suplicaba por algo de comida.
Se dio un baño y se colocó con un vestido negro hasta los muslos, y una chaqueta roja por el frío, al abrir la puerta escuchó otra abrirse, Kanda tambien salia de su cuarto.
- Kanda.. - dijo ella observandolo, a lo que el chico la miro serio. - Ohayo. - dijo sonriendo.
- Oh. Ohayo, Hanna. - dijo el desviando la mirada.
- Vas a desayunar? Podemos ir juntos, ya que..
- Porque iria contigo? - dijo secamente de un momento a otro.
- No tienes la obligacion de aceptar, solo lo decia porque voy allá tambien. Tampoco tienes porque tratarme así, puede que te di michas molestias ayer, y te las debo. Pero no merezco que me trates de esa manera. - la chica estaba claramente ofendida ante la actitud de su nuevo compañero. Dió un suspiro y. - Adios. - culminó dandose vuelta para ir en direccion al comedor.
"Realmente es un fastidio, es imposible hablar con él, imposible que pueda llevarme bien con el cuando lo unico que hace es rechazarme. "
La chica iba pensando molesta, una mirada azulina la observaba serio, y luego se sorprendió al ver que de un semblante furioso, paso a estar triste.
Rayos, para mi es realmente dificil intentar llevarme bien con los demas. No se porque le conteste de esa manera. *suspiro * Bien, sera mejor que vaya a desayunar.
Y mientras caminaba rumbo al comedor, penso mas de una vez como seria que la pelirroja este a su lado en ese momento caminando.
En el comedor habia pocas personas ya que era temprano.
Kanda al entrar diviso la inigualable cabellera color fuego de la chica con la que "peleo" hace algunos minutos. Ella estaba sentada junto con Miranda y Lenalee, bebiendo té con crema y galletas.
- De verdad desearía llevarme con todos, pero el solo sigue rechazandome. Anoche me ayudó bastante, me dio esperanzas, crei que podriamos ser amigos. Pero creo que no sera asi. - contaba la pelirroja a sus nuevas amigas, llevandose una galleta a la boca.
- Hm, Kanda-san siempre es frio, solo tienes que ser paciente. - dijo Miranda alentando a la chica.
- Es testarudo, no te des por vencido, cuando estes lo suficientemente cerca, veras que es como un niño, y a la vez es muy leal.
- Que ahora soy un perro? - dijo el susodicho de repente cerca de la pelinegra.
- Kanda! Etto, hehehe.. - dijo nerviosa la chica.
- Ohayo, Kanda-san. - dijo miranda.
-Buenos Dias.
La pelirroja solo se concentró en lo que estaba comiendo, las galletas eran muy interesantes como para prestarle atencion al recien llegado.
- Oe, algo le dijiste. Que has hecho? - susurraba Lenalee al oido de Kanda.
- Yo no he hecho nada, a que te refieres? - dijo el pelinegro.
- Ella solo quiere que sean amigos, no puedes aceptar a nadie a caso? Eres un bruto. - dijo molesta de nuevo la chica.
El pelinegro resoplo mientras se fijaba en la chica que hablaba con Miranda de cosas triviales.
- Bien. - dijo el muchacho rindiendose ante la pelinegra.
El chico se acerco a la Pelirroja y le susurró algo al oido. A lo que ella abrio los ojos y luego lo observo seria.
- Estás seguro?-dijo ella un poco molesta.
- Vamos Hanna-dijo un poco suplicante, lo que sorprendio a las chicas que estaban escuchando.
- De acuerdo. Chicas nos vemos luego. - dijo la pelirroja levantándose de su asiento.
Las chicas solo asintieron, viendo como la pareja se iba hacia la puerta.
- Realmente hacen una bonita pareja. No crees? - dijo Miranda.
- Claro, desde que Hanna llego, Kanda ha actuado mas sociable de lo usual, hasta parece que tiene sentido del humor. y lo he visto sonrojarse varias veces, el intenta esconderlo pero puedo notarlo. - decia Lenalee con voz macabra.
Kanda le habia dicho a Hanna en el oido, que lo acompañe a dar un paseo ya que queria charlar.
- De que querias hablar? - dijo la chica dulcemente.
- La investigacion, como pretendes hacerla? - solto el chico mirando al cielo.
Estaban sentados en un banco en las afueras del jardin.
- Bien, le hable a Komui y me prestará una habitacion cerca de Hevlaska, donde hay todo lo necesario para una investigacion cientifica o lo que sea. lo que pretendo es, que lo hagas conmigo, necesito tu inocencia, quiero ver como reacciona mugen a mis alas y viceversa, tambien quiero saber el porque reacciona a mi inocencia Y... - no pudo continuar ya que una mano le tapo la boca.
- Lo siento, no se porque lo hice mi mano solo.. Mi brazalete esta brillando? - dijo mirando el brazalete de cuentas moradas en su muñeca. (N/A: le agregué el brazalete que habia visto en varios fanArts)
Ella sujeto suavemente el brazo del muchacho. Llevo una mano a la suya tratando de destaparse la boca.
- Hanna, tus ojos. - dijo sorprendido.
- Nande? - dijo ella confundida.
- Estan cambiando. tenias cuatro colores no es cierto? Ambar, Aguamarina, Rojo y Gris.
- Si, pero cual es el problema?
- Son violeta, mas bien morado.
- Que!? - dijo la chica y busco un reflejo en la fuente. Y efectivamente su iris estaba morado.
- ocurrio cuando el brazalete comenzo a brillar... - dijo algo ido el pelinegro
- Debemos comenzar la investigacion ya. Vamos con Komui! - dijo la chica estirando la mano del muchacho y yendo hacia la oficina del supervisor.
- Oe - decia el pero ella no le soltaba. - Hanna, espera. - dijo nuevamente el.
- Hai. - dijo ella parando y dandose vuelta, haciendo que el chico quedase a centimetros de la pelirroja.
- D deberias calmarte. no es como si fueramos a morir o si? - dijo nervioso, pero aun no se soltaban las manos.
- Podria perder mis alas. - dijo ella preocupada. A lo que el chico abrió los ojos como platos - no quiero perder mis alas Kanda, onegai, ayudame a resolver esto, no se si mugen complementa mi inocencia, no se si es peligrosa para ella, no se si tu brazalete puede despertar un nuevo par de alas en mi o cortar un par de las que ya tengo.. tengo miedo.. por favor. - decia ella desesperada, tenia lagrimas en los ojos. Eso sorprendio de sobremanera al pelinegro y sintio nuevamente un calor en su pecho.
Levanto la mano libre y seco sus lagrimas.
- Esta bien, tranquila, vamos donde Komui.
- Neh, Kanda. - dijo ella mas calmada, mientras caminaban hacia la oficina del supervisor.
- Hm? - dijo este a modo de contestacion.
- Yo.. bueno.. en verdad desearia que tu.. - no pudo continuar su frase.
- Llegamos. - dijo el estirandola del brazo hacia la oficina.
- Oh! Hanna, Kanda, a que debo su visita?
- Komui-san, pues necesito comenzar con mi investigacion lo antes posible. - dijo la chica algo nerviosa.
- Oh, claro, la sala esta en el piso del laboratorio, la segunda puerta grande a la derecha. Por cierto, puedo saber de que trata la investigacion?. - dijo el de anteojos curioso.
- Claro, pero en cuanto la termine. Adios arigato Komui-san
dicho esto la chica estiro nuevamente al pelinegro fuera de la oficina.
- Que se traen estos dos. Sera que Kanda al fin tendra alguien? Me encantaria ver eso. - dijo Komui volviendo a sus papeles.
- Me acompañaras cierto? - dijo timidamente la chica recostada por la pared. Tenia la cabeza gacha.
- Tambien quiero saber que sucede, ire contigo. - dijo Kanda.
- Arigato. - dijo en un susurro sonriendo.
Caminaron tranquilos rumbo al salon que les indicó Komui para comenzar tan extraña investigacion. En un ambiente tan silencioso, que era algo incómodo...


Uff! no se si me quedó bien.. se agradecen reviews. hasta el proximo cap!

ATTE:

Karmi of the Desert