TRAGEDY
::::Antes de comenzar quiero aclarar que los personajes no me pertenecen sino a Hoshino Katsura-sama. Excepto algunos OC que son de la imaginación de.. quien les escribe, hehehe. Sin mas retrasos he aqui el chapter ;)::::
Ya en el Salon de Investigaciónes, Kanda y Bullet estuvieron por un rato pensando por donde comenzar.
- Dime, como pretendes comenzar esto? – dijo el pelinegro observando utensilios científicos, los cuales estaban ordenados pulcramente sobre un estante
- No lo sé, quizá deba intentar varias cosas acercándome aún más a la inocencia, sabes a lo que me refiero no? – comentaba la pelirroja quien aún tenía sus ojos vino
- Libros – completó el muchacho de forma afirmativa mas que de interrogativa.
- Sí, debo descubrir que hay más allá de la leyenda que conocemos
Y así ella busco en una pequeña biblioteca que se encontraba allí.
- Aquí. - exclamó la pelirroja al pasar los dedos por el lomo de los libros, leyendo para encontrar lo que buscaba. - "Compatibilis" está en latin - susurró para sí misma abriendo el libro, luego se fijó en su compañero, quien estaba serio, recostado por la larga mesa de escritorio con los ojos cerrados. - neh Kanda.. - lo llamó tímidamente.
- ... - éste solo abrió los ojos y alzó una ceja en modo de respuesta.
- Hay alguien en el departamento científico que sepa leer latín? - preguntó curiosa mientras el chico cerraba nuevamente los ojos pensativo.
- Creo que si, es solo un libro? - pregunto seriamente observando el ejemplar que la chica tenía en manos.
- Hm, dejame ver. - rebuscó entre los estantes nuevamente.. - de hecho, hay otro, dice "Habilitas" solo estos dos. - dijo mirandolos fijamente.
El muchacho se acercó a ella y retiró ambos ejemplares de entre sus manos. La observó con una mirada penetrante, tan seria que la chica al voltear a verlo desvió la mirada. En cuanto tuvo los libros en mano el pelinegro volteo y se dirigió hacia la puerta de salida del salon.
- Sucede algo? A donde vas? - preguntó la chica en cuanto se percató de la intencion del ojiazul.
- Preguntaré si alguien puede traducirlo. - soltó de manera tranquila alzando ambos libros sin parar su andar.
- Oh. - la chica pensó y sonrió para si misma. - Kanda! - llamó acercandose a él.
- hm. - el muchacho a punto de tocar el pomo de la puerta se paró y volteó para observar a la chica quien lo llamaba, sorprendiendose al recibir..
*Chu~*
El pelinegro abrió los ojos sorprendido, ella solo sonrió soltandolo.
Se había recargado en el hombro del ojiazul para regalarle un beso en la mejilla, lo cual obviamente lo tomó por sorpresa, dejandolo shockeado.
- Que.. - balbuceó aun sorprendido.
- Gracias por ayudar- sonrió dulcemente.
- Eh, si.. - decía algo colgado el pelinegro. Para luego salir rapidamente del salon, pues su pulso estaba acelerado, y sentía sus mejillas arder ligeramente.
Al salir de la sala, sacudió la cabeza recordando que debía encontrar un traductor para los libros.
En cuanto entró a la seccion del Departamento cientifico, preguntó a Reever, mas bien ordenó friamente a Reever, un traductor para los libros. Éste le indico a un escritorio donde un sujeto estaba traduciendo documentos en chino, japones, griego, latin, etc.
Al levantar la vista y observar quien pedía, o mas bien ordenaba que traduzca los libros se trataba de unadie mas ni menos que Kanda Yu, su rostro de inmediato se oscureció, del miedo, claro! Si conocía el caracter del muchacho.
- Hehehe Kanda-san, de estos libros, que le interesa saber? - el muchacho "traductor" era un chico de aproximadamente 27 años, con gafas cuadradas, cabello rubio ceniza alborotado, ojos verdes y un semblante, fuera del que provocaba la presencia del pelinegro en ese momento, tranquilo y alegre.
- Una posible compatibilidad entre Innocence. Reaccion de esta ante Inocencias ajenas a la misma. - contestó seriamente el pelinegro.
- Hai. - contesto el chico esta vez mas calmado concentrándose en su nuevo trabajo.
Hanna borró su sonrisa y comenzó a leer y sacar apuntes de los libros que había confiscado del estante.
Papel, tinta, iluminadores, diferentes tonos, diferentes informaciones, muchos libros, nada resaltante.
Tres libros leídos, pocos apuntes de algo que le había llamado la atención.
Yu por otro lado estaba regresando al salón y al llegar a la puerta, ingresó y no divisó a la chica en la mesa de escritorio, la cual estaba con tres libros abiertos y varios apuntes al rededor.
- Bullet? - llamó el muchacho esperando recibir contestacion.
- Aquí! Ya voy.. - se enunció la muchacha a lo lejos.
Dejó los libros en la amplia mesa de escritorio junto con los apuntes y caminó donde creyó que se encontraría la pelirroja. La divisó tratando de alcanzar un libro en lo mas alto de los estantes.
La observó dando saltitos para alcanzar los libros, pero no lograba dar con ninguno, la estantería estaba comenzando a tambalearse.
- Rayos! Etto.. Kanda! - decía algo tímida la chica llamando a su compañero.
El susodicho, estando observandola desde antes, sonrió (extrañamente) para sí y se acercó detrás de ella alcanzando los libros que estaba tratando de alcanzar.
- Algo más? - preguntó luego de entregarle el par de ejemplares que bajó del estante.
- Estabas allí.. - descubrió algo nerviosa. - hai, ese de allí, por favor. - pidió amablemente indicando un libro de lomo escarlata. - Gracias! - exclamó suavemente con las mejillas sonrosadas, brindandole una sonrisa algo preocupada.
- Daijobu ka? - preguntó el muchacho percatandose de la preocupación de su compañera.
- Etto.. la verdad es que, leí algo extraño en tres libros diferentes, pero dicen casi lo mismo. - informó ella dirigiéndose hacia la mesa de escritorio.
Al llegar hasta la mesa, ella depositó los libros en pila a un lado de los apuntes, el pelinegro se paro al otro lado de la mesa con los brazos cruzados.
- He traido algunos apuntes traducidos, pero no encontré nada referente. - informó con un deje de decepcion en su voz.
- Oh, gracias por molestarte, lo leeré igual. - agradeció dandole a entender que sus apuntes eran igual de importantes que los demas. - quieres que te lo lea, o lo leerás tu mismo? - pregunto tomando algunas hojas que contenían apuntes de tres colores en una caligrafía legible y ordenada.
- No, adelante léelo. - indicó el ojiazul.
- De acuerdo, veamos.
"La Inocencia puede compatibilizarse no solo con usuarios humanos, sino tambien con su propia especie"
- es algo que no sabíamos no? - se dirigió al chico para luego volver a la lectura.
" La pareja de usuarios cuya Innocence es compatible, es tanto dependiente como independiente mutuamente debido a su Innocence."
- Eso es todo lo que encontré en este. - señaló un libro de poca masa y lomo naranja. Mientras que el chico pensativo la observó indicandole que continuara.
"Compatibilidad; la innocence es compatible con usuarios... bla bla bla algo que sabemos; Compatibilidad intraespecie, es casi nula pero no inexistente, la inocencia es compatible entre si, ya sea equipamiento-parasito; Parásito-cristalizado, unicamente no se ha encontrado compatibilidad de equipamiento-cristalizado.
Generalmente..."
Hanna hizo una pausa y observó a su compañero con un deje de preocupacion en su mirada.
- Sucede algo malo? - la observó el muchacho con curiosidad y preocupacion en su tono de voz.
- No se si sea bueno o malo. - informó la pelirroja.
- Continúa. - ordenó serio el ojiazul, ella volvió a la lectura no sin antes respirar profundamente y exhalar con calma.
" Generalmente los usuarios de inocencia compatible son amantes, se los denomina como tal.."
Hizo otra pausa pero no fue capaz de mirar a su compañero, cerró los ojos por un tiempo y los volvió a abrir, continuando con la lectura.
"Son dependientes e independientes mutuamente.."
- Eso es todo, de nuevo. - informó la chica apartando la hoja de papel sobre un libro de lomo azul rey y tapa escarlata.
- Dijiste, amantes? - preguntó el muchacho recordando lo que la chica había leído anteriormente.
- Es lo que dice aquí. - señaló nerviosa el libro de tapa escarlata. - el libro anterior decía "pareja", creí que se refería al par de usuarios cuya innocence es compatible, pero lo que encontré en el siguiente libro le dio otro significado. Quieres que lo lea?
Kanda asintió seguro, pero por dentro estaba algo confundido.
" Usuarios con inocencia compatible o mas llamados amantes o pareja, son escasos y casi imposibles de encontrar o detectar, pero existen. Generalmente son pares, de generos opuestos, y se da mas con los tipos parasito-cristalizado.
Estos usuarios tienden a atraerse, la edad es indiferente, la inocencia reacciona mutuamente al estar activada y lo suficientemente cerca, la maxima distancia es de 5 hm si se esta en peligro, pero en caso contrario se nececita unos 65 cm aproximadamente"
- Es una locura. - suspiró la chica luego de terminar de leer, dejando a un lado los apuntes y cerrando los ojos con una expresion intranquila.
- ... - el chico estaba pensativo, no tenía palabras.
- Oe, crees que quiza.. - comenzó a decír la chica y el la observó, ella estaba con ambos brazos recargados por la mesa. - crees que seamos... no quiero , no puedo decirlo. - concluyó bajando la mirada.
- Debemos averiguarlo. - hablo con un tono tan serio, que a la chica se le erizó la piel.
- Decía igualmente que son dependientes e independientes uno del otro, pero tampoco dice de que manera ni porqué. Es por eso que estaba.. - la chica al alzar la vista para observar a su compañero dejó de hablar y se enderezó, pestañeó varias veces, lo cual alarmó al pelinegro. - K-Kanda? - llamó ella ladeando la cabeza.
- Que? - el chico se acercó a ella y se colocó justo delante de ella. - Bullet mirame. - ordenó el pelinegro.
Ella reaccionó al sonido de su voz y volteó a mirarlo, pero no enfocaba la vista hacia él.
- No.. no te veo. - volvió a pestañear. Yu abrió los ojos sorprendido y frunció el ceño, la chica alzo la mano y la estiro intentando tocarlo. - se que estas aqui, pero no te veo, y está borroso. - informo preocupada.
- Bullet me sientes cierto? ¿Por qué no me ves? - se alarmó el muchacho sujetando la mano de la chica, la cual posaba en su pecho.
- No veo.. Kanda - apretó los puños y su rostro demostraba preocupacion, desesperacion. - esta comenzando a oscurecerse. - la chica abrio los ojos de par en par y el muchacho la observo de cerca.
- Tus ojos, estan purpuras, de nuevo. - informó el pelinegro, mas para si mismo que para la chica. observó el brazalete, éste no tenía indicios de actividad alguna. Y anteriormente comenzó a brillar cuando sucedió.
Pero al levantar la mano mas cerca de los iris de la chica, estos comenzaron a tener un brillo algo paranormal, como si emanaran luz propia.
- Tsk .- ella cerró los ojos quejandose. - duele! - se llevo la mano libre a los ojos. Luego perdió el equilibrio, que de no ser por Kanda, había caído al suelo.
- Hanna! - se alarmó el ojiazul.
- Mi espalda, me arde, como si me quemara, igual mis ojos. - decía respirando agitadamente.
Kanda apartó los papeles, libros y marcadores de la mesa y la subió para sentarla en la misma, la sujeto de los hombros suavemente.
- M-Mugen.. - balbuceó la chica con voz entrecortada, de sus ojos aun cerrados se derramaban lagrimas, ya que el ardor era muy fuerte.
Al escuchar el nombre de su inocencia el chico sintió la mencionada vibrar en su funda.
- Tch... de nuevo - se dirigió a su katana. En cuanto la desenfundó ésta se calmó así como también la chica se incorporó tratando de regular su respiracion.
Al observarla, los ojos de la chica estaban semiabiertos, sus pupilas estaban dilatadas, y el color variaba constantemente, gris-purpura-gris-rojo-gris-purpura-gris.
Kanda realmente por primera vez, no tenía idea a que se estaba enfrentando. De un momento a otro tuvo una dudosa idea.
- Bullet, activa tu inocencia. - le ordenó y la chica asintió obedeciendo.
- Innocence Activate! - ordenaron al unisono. Pero nada ocurrió.
Sus alas no aparecen. Qué sucede? Mugen no responde! - Kanda estaba alarmado en sus pensamientos.
- K...Kan..da - llamaba la chica en susurros. Cuando él la volteó a ver, estaba a punto de caer de espaldas.
- Oe! - la sujetó antes de que caiga.
Al sujetarla con ambos brazos, Mugen quedó casi pegada a su espalda, haciendo que ambas inocencias reaccionaran de manera tardía al llamado de sus amos.
Pero un problema se presentó, las alas no brotaron grandes y blancas como la primera vez que las vio, segun pensaba él. Sino que eran pequeñas plumas rojas con destellos azules, la espalda de Hanna estaba helada, ella se comenzó a agitar nuevamente.
- Hanna, tus alas...
- Me arden.. Kanda tu brazalete. - susurraba la chica, que tenía el cuerpo recostado practicamente por el muchacho. - Mugen, no hagas eso. - comenzó a temblar. - Por favor no! - su voz intentaba gritar pero solo salían susurros desesperados, y muchas lagrimas de sus ojos, los cuales eran grices con un pequeño destello violeta.
- Está actuando por si sola. - se alarmó Kanda, observando a su katana activada actuar sin ordenes. Se alejó un poco de la chica quedando a varios centimetros, la katana comenzó a desintegrarse convirtiendose en los insectos del inframundo, o Primera ilusión. - No! Hanna!
Los insectos se dirigieron a ella y se metieron en su espalda ayudando a sus alas a brotar, Phoenix, las alas de fuego se liberaron al fin. Pero ella seguía alterada, de pronto Kanda comprendió el porque de la reaccion de su compañera.
- Hanna... no puedo moverme. - estaba alarmado, alterado, preocupado, y no lo admitia pero estaba asustado de lo que veía.
Habían 3 insectos del inframundo comiendose las alas de su nueva compañera. Estas se defendian brillando, ardiendo, pues su poder era el fuego y las cenizas, pero no lograban nada, y Kanda lo unico que podía hacer era observar impotente el sufrimiento de su compañera. Ella gritaba, lloraba, intentaba alcanzar sus amadas alas, parecía que una cuerda la sujetaba de brazos para impedir su defensa, era un escenario perturbador.
El corazon de Kanda se estrujaba al verla en ese estado, en cuanto sus alas fueron completamente devoradas, los insectos regresaron a su amo, pero no a la katana, sino al brazalete, tornandolo de un gris metalico.
Hanna estaba en el suelo en posicion fetal abrazando sus piernas, estaba temblando, el muchacho se acercó lentamente a ella.
- H-Hanna? - se agacho lentamente para estar a su altura, extendiendo la mano para intentar tocarla.
Al sentir el tacto en sus brazos, la chica dio un pequeño salto del susto, comenzó a llorar de nuevo, Kanda sintió su estomago estrujarse y su pulso se aceleró, como si fuera natural, la envolvió en un abrazo y acaricio su cabellera escarlata escondiendo su cabeza en su pecho, ella dejó de temblar pero sollozaba aun mas.
- M-Mis.. a..las.. Kanda.. - hipaba la chica entre sollozos. - Mis alas, mi phoenix... Ya no están.. - el la estrujó aun más hacia sí, sin poder articular palabra alguna, su corazon y su mente tenía un peso de culpa tan grande, que no reaccionaba mas que para consolarla, pues es lo unico que puede hacer, ya que actuó tarde.
Sentía su chaqueta mojada - lágrimas - pensó, luego se sorprendió al sentir unos pequeños brazos rodear su cintura, para sujetar la tela de su espalda entre sus puños, ella lo estaba abrazando, aun hipaba pero se estaba calmando.
Lo que no entendía es, que como toda reacción natural ella al percatarse tendría que alejarlo, apartarlo ya que es culpa suya que haya perdido un par de sus preciadas alas, por Dios! Es un pedazo de su inocencia!. En lugar de eso ella estaba correspondiendo ese extraño abrazo, sentía que ella estaba dándole mas consuelo a él que él a ella.
Por qué? Qué es este calor en mi pecho? Qué es esta sensación? Ella no me rechazó, tampoco esta apartandome, pero.. soy el culpable de lo que ocurrió, que es lo que sucede? Que me sucede?
"... amantes o pareja..."
Imposible...
La mente de Kanda era un caos mientras observaba a la chica acurrucada en su pecho.
He aqui el capitulo 7... espero.. etto lo hayan disfrutado.
Pensé que Hanna tenía ya mucha variedad de poder, decidí utilizar a Mugen para arrebatarle un poco.
Hasta el siguiente cap, nos leemos
Sabaku no Karmi
PS:
*Compatibilis: compatibilidad en latin
* Habilitas: habilidad en latin
es lo que leí.. si estoy mal por favor corrijanme.. hehehehe
un beso virtual y un abrazo psicologico.
