he tenido que editar muchos caps que ya tenía escrito ya que si no lo hacia el long fic seria una novela de 3 tomos o mas.. hehehe disfruten.

Disclaimer: -man no me pertenece, sino a Hoshino Katsura.

Advertencia: lo de la fiesta de cumpleaños es un extra.


Su cumpleaños?

Llegado el horario Kanda fue junto a Reever y este le indico donde, para entrar al arca.

Kanda, entra por la puerta blanca, ya sabes. – decia la voz del Moyashi.

En cuanto entró casi todos los exorcistas estaban allí.

- Bien que pretenden con esto.- pregunto serio y desinteresado.

Hanna luego de comer junto con Allen fue a la oficina de Komui y le informo acerca de lo que había investigado y cual fue el resultado.

Amantes? Hace tiempo no escucho de eso. Nunca pensé que Kanda podría ser uno de ellos.

- Lamento habértelo informado sin su presencia. Se molestará? – dijo lo ultimo mas para si misma que para el director.

- No te preocupes estará bien. Así que lo que sanó tu herida fue mugen, y dices que la primera ilusión te..? – ella asintió con algo de tristeza, observando el nuevo accesorio en su muñeca izquierda.- Vaya, esto si que es nuevo. Sin contar lo que dijo Hevlaska. – al mencionar eso la chica se ruborizo.- me refiero a lo de 50%. Es cierto que nunca nadie había sobrepasado eso. Creo que Lena tiene razón, veo algo diferente para uds dos en el futuro, y no es nada de amistad. – dijo haciendo que la chica se tape los ojos de vergüenza.

- Komui-saan. – lo calló avergonzada.

Mientras que en la reunión.

- Su cumpleaños? Una fiesta de cumpleaños dices.. – dijo Krory.

- Asi es! Su cumpleaños es en dos días, me lo dijo mi hermano esta mañana. Pienso que deberíamos hacerle una fiesta. – propuso emocionada Lena. Ella ha sido muy dulce y amable con todos desde que llegó. De verdad se lo merece. – incitó Miranda.

- Pienso lo mismo! Hanna-nee es muy buena y cariñosa, se sentirá muy feliz si le preparamos esto! – exclamo Allen sonriendo.

- Kanda, que piensas? – le consultó Lena al pelinegro.

- Por qué debería importar mi opinión? – cuestiono este secamente.

- Concuerdo con BaKanda, ni siquiera le interesa, porque estás aquí repítemelo? – Allen estaba molesto sin razón aparente por la actitud del pelinegro.

- Vamos, Allen. Todos nos damos cuenta que hasta ahora el más cercano a ella es él, aunque lo niegues. – dijo esto último al pelinegro. - Eso sin contar a Lenalee – aseguro Lavi.

- Además, no actúas como idiota con ella. Es decir, al menos no tanto como lo haces con nosotros. – declaró Krory.

- Tch, ya cállense! – se enfureció el pelinegro, soltó algo que le vino a la mente desde que le preguntaron su opinión. – que seamos pareja no significa que deba saber todo sobre ella, ni mucho menos ser su favorito! – sin pensar declaro colérico. Ante la mirada de todos, quienes tenían los ojos como platos. Para luego exclamar:

- PAREJA?! – exclamaron todos al unísono, menos un exorcista albino que ya lo sabía.

- Agh! – se golpeó la frente sintiéndose estúpido por haberlo gritado.

- Kanda! A que te refieres con eso? – un pelirrojo estaba confundido e incrédulo.

- Chicos, tranquilos. Kanda que fue lo que dijiste? – preguntó Lenalee. Mientras que un peliblanco estaba callado, atento a lo que salía de la boca del pelinegro.

- Allen, porque no has saltado para cortarlo en pedacitos, por lo que sé eres idéntico a él en ese sentido. – informo Krory.

- De hecho yo ya estaba enterado. – dijo desinteresado. – y no me compares con ese BaKanda!

- Basta! Moyashi lo sabías?

- Quien crees que me informó? – le dedico una sonrisa triunfante y una mirada altanera que hizo que la sangre le hirviera.

- Porque no lo explican! – soltó molesta Lenalee.

- Tch – Kanda hizo una corta pausa para respirar profundo, calmarse y comenzar a hablar - Lenalee, recuerdas cuando mugen sanó la herida de Hanna? – la pelinegra asintio. – bien, no quiso decirle a Komui que sucedió recuerdas? – asintio de nuevo pensativa. – es acerca de eso.

- Explicate, nosotros no estábamos allí. – dijo molesto Lavi.

- Bien, cuando Komui llevo a revisión a Hanna, un par de sus alas estaba herida, ella se desmayo. – relataba Allen. -Entonces Komui salió en busca de ayuda.

- Cuando me acerqué un poco a ella Mugen empezó a brillar.. – continuo Kanda.

- Al igual que las alas de Hanna, mugen se desenfundo y activo sola, pegándose a su espalda. – explicó Lenalee.

- Kanda intento sacarla porque a Hanna parecía lastimarle. Pero la herida comenzó a sanar sin que nos diéramos cuenta. – dijo Allen nuevamente.

- Después de haber sanado, sus alas estaban como nuevas y ella despertó, mugen se desactivo y se despegó de su espalda. Justo cuando Komui entró, pregunto que había sucedido y ella solo.. Sabiendo que la sanó, le dijo a Komui que no sabia que sucedió pero le diría en cuanto lo averiguara. – terminó de relatar Kanda.

Hubo una pausa y todos esperaban en silencio a que el moreno continuara.

- Al día siguiente le dije que quería hablar con ella, pues quería saber como haría la investigación, me dijo que Komui le prestaría un salón cerca de Hevlaska, dijo que necesitaba a Mugen, ya que estaba relacionado con mi inocencia.. Pero cuando me estaba explicando mi mano actuó por su cuenta y la calló.. – dijo confundido mirando su mano izquierda. – mi brazalete comenzó a brillar, cuando mire sus ojos habían cambiado su color a uno violeta. Fuimos donde Komui de inmediato, le pidió que le indique la habitación y fuimos allá.

- Si preguntan donde está el brazalete ahora lo tiene Hanna. – informó desinteresado Allen

- De verdad sus ojos cambiaron? Es decir que tiene 5 colores ahora? – dijo Lena contando con el dedo en la boca.

- Cinco? – preguntaron los demás.

- Ella cambia sus plumas, es decir sus alas, y de acuerdo a ellas el color de sus ojos cambia. – informaba Lenalee. – su color natural es ambar, cuando cambia a plata es aguamarina, luego están las de murciélago que son rojo, y las de carbón, sus ojos se tornan grices. Pero ahora dice Kanda que son..

- Purpura… pero reemplaza a uno de ellos, no se suma a los demás. – declaro serio.

- Como sucedió eso? – preguntó Miranda.

Kanda les relató pausadamente lo que ocurrió en el salón de laboratorio.

- Vaya. – dijo Miranda sorprendida.

- Lo de pareja, es un poco complicado hasta para Kanda. – reia Allen.

- Moyashi, aun lo estoy digiriendo.

- Lo que ella encontró era que la mayoría de los usuarios cuya inocencia es compatible. – comenzó a relatar Allen, viendo que su compañero no tenia ganas de continuar. - Solian ser pareja o amantes, entonces se los denomina como tal. Es decir que..

- En lugar de decir "usuarios de inocencia compatible" les dicen "amantes o pareja"? – dijo Lena.

- Si, porque solo se da con géneros opuestos y la mayoría son pareja.. – dijo Kanda explicando ya frustrado. – no me entra en la cabeza! Lo demás ya es otra historia. – menciono ya despreocupado.

- Como? Hmmm que sucedió? Acaso comenzaron con su labor de "amantes"? – dijo Lavi con picardía.

- NO! IDIOTA! Pero al parecer somos la primera pareja cuya sincronización de inocencia es mayor al 50%.. – declaro luego mas calmado.

- Y de cuanto es su sincronización? – preguntó Krory.

- 84%.. – dijo pensativo.

- Bien, creo que nunca te sucedió algo tan fuerte como esto asi que por eso explotaste de esa manera no? – dijo Lenalee comprensiva.

- Igual debes estar presente para la fiesta de Hanna-chan, se que le encantará que estés presente. – le propuso Miranda.

- Creo que será algo incómodo. – opino Lavi. A lo que Kanda le dio algo de razón.

- Ambos están en iguales condiciones, ninguno puede tragarse totalmente lo que ocurrió. Miren a Kanda, acaba de explotar declarando todo lo que le sucede. No es eso un comportamiento inusual? – decía Allen mientras el pelinegro estaba con un aura asesina detrás de él. – Hanna tiene el semblante triste, vamos! La inocencia de su compañero se comió sus alas, y luego se las devolvió distorsionadas. Pienso que sería incómodo para ambos encontrarse, es cierto. Pero también creo que se necesitan. – declaro lo último observando a Kanda seriamente.

- … - el pelinegro solo resoplo desviando la mirada.

Hanna cumplía dieciocho años, decidieron comprar un regalo entre todos, sería algo como una segunda bienvenida, lo harían la noche de su cumpleaños.

- Kanda.. – llamo Allen después del término de la reunión.

- Que quieres Moyashi. – al voltear a verlo, el albino tenia una expresión seria y algo triste.

- Oye, quizá no se como te sientas luego de haber procesado tanta información en un solo dia, es duro, y se que sientes algo de culpa por lo que le sucedió a su inocencia..

- Quien eres para intentar entenderme, crees que me conoces? – Kanda se notaba molesto, pero su reacción fue solo para no admitir que el albino tenía razón.

- No creo que te conozco, lo sé. Y aunque no lo desees soy tu compañero y te considero un amigo. - interrumpió calmadamente. – ella esta triste, dolida, y extrañará sus alas, pero no te culpa a ti, para nada. Ella te aprecia tanto que no puede molestarse contigo, lo sé, fui uno de los primeros en enterarse de la situación que pasaron hoy y note su expresión en cada palabra que salía de su boca. Ella te necesita, por favor no la alejes, eso la lastimaría mas que nada.

- No puedes asegurar que no la lastimaré mas estando cerca de ella. – su tono aunque duro, tenia un deje de tristeza y preocupación.

- De hecho, si. – culminó sonriendo confiado el albino marchándose hacia la salida del arca.

- … - el pelinegro sintió su pecho apretado. No sabía que hacer, siguió al albino hacia la salida del arca y se dirigió hacia su cuarto.


A la mañana siguiente.

- Buenos días Hanna! – decía una pelinegra alegremente.

- Buenos días. – la pelirroja tenía una coleta alta y dos mechones caían por sus mejillas.

- Ohayo. Lenalee, Hanna.. – decía un zombie albino dirigiéndose hacia las muchachas.

- Ohayo Allen. – dijeron ambas riendo.

Desayunaron juntos charlando de cosas triviales.

- ghe ef gho ghe magh dhef gufga fi quifiega obfeguiagdhef adgo? – Allen estaba hablando con la boca llena de comida.

- Queeee? – dijeron ambas chicas.

- Agh.- tragó la comida y repitió. – que es lo que mas les gusta si quisiera obsequiarles algo. – esta vez si se entendio.

- Ooohh. – rieron entendiendo.

- Bueno, a mi no me gusta mucho lo material, un pastel de chocolate seria fantástico! – expresaba Lenalee. – pero también fotos de mis amigos y familia seria algo precioso. – completo sonriendo. – y tu Hanna?

- Yo? Realmente tengo todo lo que necesito. – sonrió satisfecha la pelirroja. Y los exorcistas se observaron.

- De verdad no hay nada que quieras? – preguntó Allen curioso.

- Tengo una enorme familia, tengo un hogar, ahm .. no de verdad no hay nada. – repitió la chica sonriendo.

- Estas segura? – insistió Lenalee. – ooh! Se que sería el mejor regalo para Hanna. – pretendió una idea levantando el dedo índice.

- Cual? – preguntaron curiosos el albino y la pelirroja.

- Un envuelto en moño, bien bañadito, perfumado y lindo… - ambos la observaban expectantes. – Kanda Yuu.

Caen de espaldas*

- Crei que dirias un perro. – dijo esperanzada la pelirroja incorporándose de la sorpresa.

- Que no es lo mismo? – comparó la pelinegra fingiendo inocencia.

- Lenalee estás loca. – decía cierto peliblanco haciendo un mohín gracioso.

Mientras ellos reían Hanna se puso a pensar.. no necesitaba nada mas que lo que tenía actualmente, no le importaba mucho los bienes materiales.

- De verdad no hay nada?. – volvió a preguntar Allen acariciando a Timcampy quien se estaba terminando el desayuno de la pelirroja.

- A decir verdad. – dijo pensativa la ojiámbar observando al golem. – me gustaría… - sujeto al pequeño golem entre sus manos y lo sostuvo a la altura de sus ojos, le dedico una sonrisa y expresó. – me gustaría un golem como Tim.

Ambos exorcistas sonrieron triunfantes, un golem. Si mal no recordaban, Hanna aun no tenía un golem desde que llegó a la Orden, pues no había tenido aun su primera misión fuera. Ya sabían que darle de regalo de cumpleaños.

Hanna quizo decirle a Lenalee acerca de lo que sucedió el día anterior.

- De hecho.. Hanna, olvidé decirte. Kanda ya lo mencionó la otra noche. – dijo Allen sobándose la nuca.

- Nani! – dijo ella sorprendida. – maldito, debería hacerlo carbón para sheena. – dijo molesta la chica resoplando. A lo que Allen rio. – que es tan divertido?

- Gomen, es que te ves linda cuando te enojas, tus mejillas se ruborizan y las inflas, te ves tierna. – dijo aun riendo. Lo que hizo que la chica ladee el rostro avergonzada.

- No le hagas caso es un loco. – dijo Lena sonriendo. – te referias a lo de amantes no es cierto? Nos lo dijo la noche anterior, le pedimos explicación ya que había explotado diciendo que uds dos eran pareja. Y lo confesó. – termino tranquila.

- Eso es extraño. Lo que me preocupa de eso es lo que nos dijo Hevlaska, no puedo sacarlo de la mente, su voz resuena en mi cabeza.. podría hasta tener pesadillas. – dijo la chica frotándose el cabello.

- Hevlaska? – pregunto Allen. – oh eso me lo dijiste. Kanda no quizo mencionarlo.

- No menciono lo que dijo Hevlaska? – ellos negaron.

- No, solo dijo que fueron con Hevlaska pero solo menciono que dijo que su sincronización es mayor que el 50% que nunca sobrepaso o algo parecido. – informó Lenalee recordando.

- Oh, pues.. Hevlaska nos dijo que.. nuestro destino se enlazaría en cualquier momento de nuestras vidas, aun si yo no venia a la orden. Terminaríamos conociéndonos de todos modos y..

- Y..? – pregunto curiosa la pelinegra.

- Que tarde o temprano terminaríamos enamorándonos uno del otro.. – solto la chica en un suspiro.

- ... – Allen no hizo comentario alguno, pero aun le costaba tragarse lo de ver a su hermana junto con Kanda. – solo sé que lo mataré si te hace daño.

- La verdad es que está comenzando. – reia divertida Lena

Salieron del comedor para ir a los jardines, se sentaron bajo el sol y charlaron de cosas triviales.

- Allen! Komui nos manda llamar! – dijo Lavi llegando donde estaban. – buenas tardes señoritas. – dijo guiñándole un ojo a ambas.

- Oe, no a ellas. – dijo molesto Allen, a lo que las chicas rieron por lo bajito. – vamos.

- Nos vemos luego chicas. – dijo diciéndole algo a Lena con los ojos.

- Adiós Lavi-kun. – sonrio dulcemente la pelirroja. – en verdad es muy simpático no crees? – dijo observándolo Hanna.

- Si lo crees tú.. – dijo Lena. – Hanna, tengo que ir a informarle algo a Komui-niisan, nos vemos luego.

- Claro Lena hasta luego. – respondió la chica despidiéndose mientras la pelinegra.

Hanna caminó por los pasillos de la Orden buscando algo que hacer, cuando se topó con una castaña quien torpemente buscaba a alguien.

- Miranda-san!

- Oh! Hanna-chan te he estado buscando. - exclamó la castaña con una sonrisa.

- A mi? Que sucede? - preguntó curiosa.

- En la oficina principal, estan llamando a varios exorcistas, eso te incluye, vamos. - le informó la castaña con algo de prisa.

Ambas fueron rumbo a la oficina principal para saber cual es el motivo de tantos llamados. Una misión se acercaba.