Disclaimer: los personajes de D.G-M no me pertenecen, sino a Hoshino Katsura, que decidió al fin retomar el manga *llora*


Camino Sospechosamente Despejado

Tyki Mikk se encontraba camuflado entre las paredes de la Orden Negra, buscando con la mirada entre exorcistas, una característica igual a la de su antigua amada. Pero ésta no se presentaba.

Dejó uno de sus golem, esas mariposas carnívoras que estaban a su disposición. Otorgandole la misión de buscar cualquier indicio de la presencia de la pelirroja en ese lugar.

Mientras que en la Ciudad congelada.

- Allen-chan, Lavi. Encontraron algo? - preguntaba una pelirroja de manera dulce y curiosa.

- De hecho, no. - se rascó la nuca nervioso el pelirrojo.

- Conejo inutil. - dijeron al unísono la pelirroja menor y el pelinegro a lo que la ojiambar rió divertida.

- De hecho estabamos buscandolos porque .. - el albino no pudo continuar debido a el estruendoso sonido que emitio no solo su propio estomago, sino el de ambas feminas.

- HAMBRE~ - exclamaron con ojos llorosos los tres exorcistas, haciendo que un pelirrojo ría nervioso con una gota de sudor en su frente, y un pelinegro reaccione con un tic en la ceja izquierda.

- Deberíamos intentar buscar un lugar donde comer algo. Pero será algo extraño con toda la gente en este estado. - dijo Lavi pensativo.

- Creo que tengo una idea. - expresó la ojiámbar observado un pequeño restaurante que estaba a no mas de 10 pasos de distancia.

Caminaron hasta el pequeño local, aun sin entender la idea de Hanna, el unico que había captado lo que haría era un albino, el cual conocía bastante a la chica a pesar del poco tiempo de haberse familiarizado mutuamente.

- Que es lo que hace? - preguntó en un susurro una ojiceleste mientras observaba a una pelirroja buscar cosas en la cocina del local.

- Cocinará. - informó el peliblanco como si fuera lo mas normal del universo.

Al sentarse en una mesa para almorzar juntos, un pequeño gruñido se hizo presente entre los exorcistas.

- Qué fue eso? - preguntó Hanna.

- Hanna-chan~ - canturreó el pelirrojo con una sonrisa tan radiante que hizo que la mencionada se ruborice de sobremanera.

- L-Lavi no hagas eso, sabes que me ahoga el corazon cuando lo haces. - la chica suspiró nerviosa tratando de calmarse. Pues su amigo pelirrojo siempre le sacaba el aliento cada que le dedicaba una de esas sonrisas, acelerando su pulso, mareandola en el acto.

- Lo sé, por eso me encanta sonreirte Hanna-chan, porque eres adorable cuando te pones así. - sonrió seductoramente el muchacho, haciendo que cierta ojiceleste bufara fastidiada, con un leve sonrojo en las mejillas.

- Lavi eres todo un rompecorazones. - rió divertido el albino quien luego recibio un proyectil de pan en la cabeza. - Oye! Te vi neesan. - acuso divertido el ojigris.

- Fuera de todo este escandalo. - hablo secamente el pelinegro. - que demonios fue ese soni...

De pronto una bola cafe rayada sale del bolso del pelinegro, yendo a parar en el pecho de la pelirroja mayor.

- Eh? Que eres? - preguntó curiosa observando la pequeña bola peluda acurrucada en su pecho, haciendo pequeños gruñidos.

- FELIZ CUMPLEAÑOS HANNA! - exclamaron felices tres exorcistas.

- Eh? - se sorprendió la chica, para momentos despues reaccionar ante la bola de pelos que se movía en sus manos. - A.. Arigato. - dijo sonriendo con pequeñas lagrimas en los ojos, de felicidad.

Esa bola de pelos reveló su verdadera forma, expandió sus largas alas cafés, y unas orejas pequeñas caían cubriendo sus ojos, un pequeño estornudo surgió de la nariz hocicuda, y dos manitos se estiraban hacia arriba, una total y adorable masa de dulzura.

- Es un.. - comenzó a decir la ojiámbar.

- Un golem. - contestaron Lavi y Allen al unísono. La chica no salía de su asombro, sin borrar la sonrisa de su rostro.

- Es el golem mas adorable que hemos podido conseguir. - expreso el pelirrojo.

- Como supieron... - los observó a ambos. - como supieron que mi adoracion son los mapaches?

Ese pequeño golem no era comun y corriente, tenía las mismas características que Timcampy, a excepcion que este era un pequeño mapache robotico muy realista, en lugar de una bola dorada estrujable.

Un mapache que podía volar, ademas, era un golem! sin dudas el mejor regalo de cumpleaños.

- De hecho tuvimos algo de ayuda.

FlashBack

- Estás completamente seguro, que es una buena idea? - preguntaba un pelirrojo con nerviosismo.

- Lavi deja de ser cobarde, es dulce y amigable, no tienes porque temer. - confesaba un albino seguro.

- N-no temo, quien dijo que tenía miedo? - se defendió en vano.

Ambos jovenes estaban parados frente a una enorme puerta de un sobrio color negro.

Allen tocó tres veces, para luego esperar respuesta.

La puerta se abrió pesadamente, dejando ver a una enorme criatura de ojos cian hipnóticos, cuerpo alargado cuan serpiente, sostenidos en cuatro patas con cuatro garras cada una, y un enorme par de alas magestuosas. Una bestia en toda su magnificencia, de nobles bigotes, todo en una preciosa criatura blanca.

- Es preciosa. - confesó asombrado el pelirrojo.

- A que si. - respondió sonriente el albino. - Buenas tardes Sheena. - saludó a la criatura con una sonrisa dulce y una reverencia, la cual esta correspondió, para luego observar al acompañante del albino, observandolo con curiosidad. - él es Lavi, es un gran amigo, puedes confiar en que es uno de los mejores amigos de Hanna-chan. - informó el albino a lo que la dragón hembra mostró aun mas interes y acercó rapidamente su hocico curioso al ojiverde, este se alarmó por un momento pero no se movio de su lugar.

Lo olfateó para luego hacer una reverencia hacia el pelirrojo.

- Corresponde. - le susurró el albino a lo que el ojiverde tardó un poco en reaccionar pero correspondió la muestra de respeto.

- Creo que debería decir, es un placer Sheena-san. - sonrió el pelirrojo, a lo que la criatura mostró los dientes de manera alegre.

- Sheena, necesitamos saber algo acerca de Hanna-nee, podrías ayudarnos? Es para su cumpleaños.

- *Para el cumpleaños de Melody-chi?* - se oyó una voz femenina dulce.

- Habló? La entendí? Melody-chi? - expresó Lavi atonito.

- Sheena se refiere a Hanna-chan como Melody, ya que es a la unica a la que canta, según ella melodías que solo Sheena escucha. - explicó el albino. - queremos obsequiarle un Golem, pero no tengo idea de como personalizar el suyo. - se rascó la nuca nervioso.

- *Creo que deberías darle un aspecto como.. una bola de pelos. Algo que siempre amó es la vida silvestre de esos pequeños animales cafes rayados.. como era su nombre*

- silvestre, rayado, cafe? Un mapache? - adivinó Lavi, la criatura asintió.

- *Espero eso sea de ayuda*

- Mucha! Gracias preciosa! - alagó el albino, ella le obsequió un beso desordenando su cabello en el acto.

Fin FlashBack

- Así que Sheena confesó? Esa traidora. - dijo en tono de broma.

Encontraron la inocencia en el corazón de la ciudad, la unica cosa que no estaba congelada en toda esta, una fuente de agua en medio de una gran laguna, la figura de marmol moldeada en forma de angel con grandes alas estiradas hacia el cielo, la mirada igualmente hacia arriba, un cantero en sus manos del cual salía una luz celestina.

De inmediato Hanna activó su inocencia, dejando ver sus hermosas alas blancas, impresionando a dos pelirrojos quienes no habían sido capaces de presenciar el poder de la chica. Se acercó con cuidado alerta a lo que pueda aparecer a su alrededor, tomó con cuidado el cristal que se encontraba dentro del cantero, lo abrigó en sus manos y voló rapidamente lejos de allí, cerca de sus compañeros.

- No había nada sospechoso en el lago, eso lo hace.. realmente sospechoso. - dijo percatandose luego, de que sus palabras eran algo contradictorias.

- Aunque suena confuso, es verdad. Demasiado despejado para ser un lugar que aloja la inocencia. - expresó seriamente la pelirroja menor.

- Leodice-san tiene razon, mi ojo izquierdo no ha reaccionado en ningún momento. - confesó Allen.

- Si bien seria divertido jugar con akumas en estos momentos, mejor hay que apresurarse a... - no terminó la frase la pelirroja mayor, ya que un leve temblor en el suelo hizo que perdieran el equilibrio.

Un peliblanco tropezó con Lavi haciendo que cayera sobre aguien, quien igualmente hizo tropezar a alguien mas, creando una reacción en cadena.

- No.. agh.. no respiro.. - susurró sin aliento. - K..Kanda muevete. - dijo tratando de sonar amable, pero su voz se notaba ahogada.

- G-gomen! (lo siento) - se disculpó el pelinegro levantandose con un leve sonrojo en las mejillas, estiró la mano para ayudar a la chica, ésta agradeció con una sonrisa el gesto.

En la misma situacion se encontraban Celty y Lavi, pero este no reaccionaba al pedido de auxilio de la chica, pues seguia aplastando a la chica, mientras solo la observaba muy cerca de su rostro, provocando un tremendo rubor hasta las orejas.

- L-Lavi.. apartate onegai..(por favor) - suplicó la ojiceleste suavemente, desviando la mirada. Esto hizo que el pelirrojo reaccionara de manera brusca y con su rostro confundible con el cabello se levantó liberando a la chica de aquella comprometedora posición.

Luego de esa incomoda escena, los exorcistas notaron que la ciudad que los rodeaba comenzaba a tener algo de bullicio.

- Podría ser que... está des...congelándose? - preguntó la ojiceleste observando hacia las callejuelas donde minutos antes estaban vacías, ahora comenzaban a correr pequeños niños.

- Será mejor que volvamos a casa... - suspiró cansada la pelirroja mayor, a lo que los cuatro exorcistas la miraron detenidamente. - Are? Naniyo? (que ocurre?)

- Dijiste "volvamos a casa"? - balbuceó Lavi con ojos cristalizados. - Hanna-chan! - corrió a abrazarla, a lo que ella intentó esquivarlo en vano. - Ya nos consideras tu hogar? - lloriqueó alegremente. La pelirroja solo rio divertida y correspondió el abrazo del chico rodeando su cintura pegandose mas a él.

- Um. - asintió en el pecho del muchacho.

- Kyaaa eres adorable! - la estrujó aun mas haciendo que ella ría divertida.

Luego de que Lavi no la suelte, sintieron un frío colar por sus columnas, un aura asesina estaba envolviendolos, en cuando voltearon a ver, el sadismo caracteristico de Allen Walker y Yuu Kanda estaba por marchitar los arboles recien despiertos de la ciudad.

- Lavi/ Usagi - dijeron al unísono con una sonrisa macabra. El par de pelirrojos se separó de inmediato con el miedo carcomiendo su inocente corazon, mientras que una ojiceleste reía nerviosamente con una gota de sudor cayendo por su mejilla.

- Al-nii - se abalanzó sobre él la ojiámbar intentando calmarlo, lo cual logró, reemplazando el miasma venenoso que emanaba su aura asesina, por un repentino ambiente adorable y una radiante sonrisa dedicada solamente a su neesan, es decir, la pelirroja mayor.

- Tsk - se oyó por parte del pelinegro, a lo que el albino sonrió aun más.

Decidieron volver de inmediato a la Orden, ya que no tenían mas pendientes en ese lugar, aun así se les hizo demasiado sospechoso no encontrar obstáculo alguno al buscar la inocencia.

Ya en el tren de regreso, Hanna iba junto a Celty entretenidas con el nuevo integrante del grupo.

- Y como le vas a poner? - preguntó juguetona Celty, quien estaba con la cabeza en las piernas de Hanna, y el golem en su pecho.

- Hmm, aun no se me ocurrió, que tal... - se mordió el labio inferior pensando. - Ah! Shukaku! - dijo con un dedo en alto.

- Baja la voz mocosa ruidosa. - ordenó con fastidio el ojiazul.

- Lo siento Kanda. - agitó la mano nerviosa mientras Lavi contenía la risa.

- Shukaku es bonito, me gusta. - apoyó Allen con una tierna sonrisa que le caracteriza.

- A que si? - contestó la ojiceleste con una sonrisa felina antes de caer al suelo del vagón, debido al estruendo que sufrió el tren.

- Que fue eso? Cel-chan estas bien? - la ayudo a levantarse el pelirrojo.

- Estoy bien, sueltame cabeza de flama. - dijo intentando zafarse de su agarre, la chica estaba ruborizada por la vergüenza, eso solo logró una sonrisa en el pelirrojo.

De inmediato a Allen se le activó el ojo izquierdo, advirtiendo la presencia de akumas.

- Maldición, hay demasiados pasajeros indefensos. - dijo con rabia.

- Sabía que era demasiado bueno para ser verdad. - exclamó con furia el pelinegro.

- Tsk - se quejó Hanna apretando su camiseta en el pecho. - N-no respiro - intentó inhalar una bocanada de aire, pero eso le dolió aun mas. - kg.. Allen.. - llamó abriendo solo un ojo. - K-Kanda... mi cicatriz.. - alertó la chica.. - está ardiendo.. - intentó desabotonar su chaqueta.

- Porqué ahora maldita sea! - maldijo el pelinegro acercandose a la chica, la libro de la chaqueta para desabotonar su camisa. - Moyashi.. - llamó en tono neutral. - está oscureciéndose. - informó el ojiazul.

- Maldito Noé, como la encontró?! - gruñó entredientes el albino.

La cicatriz de la ojiámbar estaba tornandose un negro intenso, que anteriormente era mas blanca que su propia piel, aunque seguía siendo un pentáculo, el hecho de estar oscureciendose daba la señal del primer cambio.

FlashBack

- Algo mas ocurrió en tu sueño? - preguntó el albino a la ojiámbar desde el otro balcón.

- De hecho, lo que dijo Mikk, fue que el pentáculo en mi pecho se tornará negro en nuestro primer encuentro, y en cuanto decida llevarme consigo, se volverá un corazón invertido, como un naipe que me había mostrado. - El peliblanco se quedó atónito.

- De este Naipe? - le mostro una baraja de poker, ella asintió sorprendida, a lo que el pelinegro quien estaba recostado por la entrada al balcón chasqueó la lengua molesto.

- Es un maldito pervertido. - susurró para sí mismo.

- Estoy de acuerdo. - le respondió la chica observándolo de reojo, lo había oído.

Fin FlashBack

- Que rayos ocurre?! - exigió impacientado una explicacion el pelirrojo.

- No hay tiempo para explicaciones. Laodice, quédate con Bullet, nos encargaremos de esto. - ordenó secamente el pelinegro, dando a entender que debían salir de una buena vez a terminar con esa molestia.

Fuera del vagón, específicamente en la cabina del conductor, se encontraba un pelinegro de ojos ambarinos y una sonrisa ladina.

- Te encontraré, Hanna. Y nada ni nadie me impedirá llevarte conmigo. - dijo esto último adentrandose en el primer vagón repleto de pasajeros. - Buenas! Damas y Caballeros.


He aquí mi payasada... al final no me quedó tan mal.. No?

Me he divagado un montonaso.. lo lamento...

prometo que el proximo cap sera mejor!

abrazos psicologicos y besos vistuales a todos mis lectores..

alertenme en sus rv si algo no es de su agrado.

Anhyeong.. ejem cof cof.. disculpen.. Sayonara!

SnK