Extra: especial cumpleaños de Hanna-chan!

*(traducción)


Obviamente los exorcistas avisaron a la Orden que llegarían luego de tres días, entonces el cumpleaños tuvo que posponerse. gracias al cielo Jerry no tuvo que lidiar con un pastel echado a perder, ya que no lo había hecho aún.

Luego de tres días, en los cuales Allen y Celty estaban pegados como chicle a Hanna; Allen no quería al espadachín cerca de su neesan, y Celty simplemente no quería estar lejos de ella; llegaron a la Orden en la noche, claro está que Lavi había hecho una llamada a Lenalee para que preparase todo.

Se suponía que la celebración sería en el cuarto de la Dragona, ya que así podría participar ella tambien del evento, pues al llegar.

- Okaeri! (bienvenidos)- dijo Komui alegremente.

- Tadaima.. (llegamos)- respondieron todos.

- Hanna-chan, debes estar exhausta... pero antes, no crees que ir a visitar a Sheena-san luego de estar tan lejos de ella por mas de tres días sería conveniente? - incitó el pelimorado.

- Tienes razón, Komui-san, despues de todo necesito un poco de la compañía de mi dragona. - sonrió la chica.

- Tienes un dragon!? - dijo Celty sorprendida.

- Quieres conocerla Cel-chan? - la invitó sonriente a lo que la pelirroja menor asintió.

- Entonces vamos todos a visitar a Sheena-chan! - exclamó Lavi emocionado.

Al verlos llegar Sheena debería encender todas las antorchas del lugar y el candelabro, así se iluminaría toda la estancia. Y así sucedió.

El lugar se llenó de iluminación dejando a la vista una hermosa decoración de telas aguamarinas, aroma a cerezos en los postres y orquídeas adornando todo el lugar.

- Woow esto es bellísimo! – exclamó Hanna.

- Feliz cumpleaños Hanna! – saltaron todos.

Estaba realmente asombrada, tan conmovida que le salían lagrimas de los ojos.

- Feliz cumpleaños Hanna-chan. – dijeron Miranda y Lena al unisono.

- Arigato minna. (gracias chicos)– decía ella conmovida.

Le pidieron que cante, y así lo hizo, tomo su guitarra, la cual estaba allí esperando por ella, y los deleitó con una música llamada "For You".

Todos estaban asombrados, todos menos Kanda, que ya sabía como deleitarse con la música de su compañera, solo cerraba los ojos y escuchaba la voz de la pelirroja, pero al escuchar esa voz, le recordaba a aquella noche, sintiendo nuevamente un cosquilleo en los labios, sintiendo un calor en su pecho.

Después de agradecerles, le pidieron que vuelva al escenario.. esta vez dudo un poco, miró a un pelinegro que estaba sentado en una silla cerca de Sheena y del escenario.

- Esta pidiendo tu permiso… - decía la dragona entendiendo el lenguaje de Hanna.

- ¿Como dices? – pregunto confundido el pelinegro.

- Le piden que suba al escenario, pero necesita que alguien mas la anime, asiéntele con la cabeza y recibiras una sonrisa. – el muchacho observó a Hanna quien lo miraba como esperando algo. Hizo caso a la dragona, y tal como ella dijo, recibió una hermosa y tierna sonrisa.

Hanna subio a la pequeña tarima que hacía de escenario, hizo una señal con los dedos que se entendia como que iba a cantar dos canciones. Cerró los ojos, respiró hondo, una sonrisa, y comenzó a tocar.

En su rostro se veía la satisfacción, la dulzura, el placer al cantar. Adoraba cantar, se notaba a millas.

Todos amaron esa voz, de un ángel. Antes de empezar la otra canción, nuevamente respiró profundo. Cerró los ojos ejecutando la melodía, y al acercarse al micrófono abrió los ojos con la mirada fija en un pelinegro.

Nobody knows who i really am
I never felt this empty before

Kanda abrió los ojos y la observó sorprendido - esa canción – pensó.

and if I ever need someone to come along
who's gonna comfort me and keep me strong

Ella lo observaba mientras cantaba, eso provocó un invisible rubor en sus mejillas.

- Que no se te caiga la baba muchacho. – alarmó la dragona, que aun seguía cerca del moreno. Este solo se removió despertando de su ensueño. Pero volvió a mirarla.

Mientras seguía cantando, mas de uno se dio cuenta que la muchacha no dejaba de mirar un punto desconocido, pero solo pocos se dieron cuenta que era lo que estaba observando, o mas bien quien.

- Al parecer la pareja se acercó aun mas durante la misión – comentó Komui a los jóvenes.

- Mira, no existe nada mas que el uno y el otro entre ellos en este momento. – decía ilusionada Lenalee.

En cuanto culminó la canción, Hanna dijo que ya no cantaría. Muchos protestaron, pero ella dijo que estaba cansada.

Probo mucho de todo lo que había en la mesa de postres, después de la deliciosa cena que preparo Jerry. Luego de eso Lavi comenzó a hacer tragos, alcohol, algo que no le convenía.

- Vamos Hanna-chan, solo prueba un sorbo de cada trago, por favor! – suplicaba Lavi.

- No lo se conejo, no creo que…

- Anda por favor! – seguía insistiendo.

Hanna cedió, solo un sorbo, de 20 tragos que Lavi preparó. Era como beber mas de una copa.

Allen estaba ya regañando a Lavi, por intentar intoxicar a su hermana, sin embargo Lavi solo reia nervioso.

Antes de las tres ultimas que faltaban ella se sentía ya un poco mareada, a la siguiente copa…

- Es suficiente.. – dijo un pelinegro sujetando la mano de la chica.

- Kanda? – dijo ella suavemente.

- Creo que ya bastó, no son capaces de suspender esto? – dijo en forma de reproche a todos. – Walker, crees que regañando a Lavi solucionarás algo? Lenalee, no ayudas quedándote parada, solo diciéndole que pare no es suficiente. Donde se supone que se metió Laodice?! Es tarde, la llevaré a su cuarto. – Kanda estaba molesto, y todos sabían que cuando el estaba de esa manera, cuidado con lo que dices.

- K-Kanda, gracias por salvarme de eso. – decía casi inaudible.

- Era tu decisión parar o no de beber. No me llames tu héroe ahora. – estaba realmente molesto.

- Go-gomen. – la chica se había quebrado. Se soltó de su agarre, ya que él la tenía sujetada de los hombros. – si tanto te molesta por que no solo lo ignoraste? – se molestó, porque se sintió basura, se sintió como una carga innecesaria,desde que salieron a la misión el se la pasó protegiéndola y ahora se comportaba duro con ella, desilusión, mas en ese momento cuando creía que estaba llevándose bien con el moreno. – si es tan molesto lidiar conmigo porque no solo saliste de allí y dejaste que..

- Hanna basta.. – decía sorprendido y preocupado, ella estaba reclamándole, pero él no entendía. -

- Nada de basta! – lagrimas salían de sus ojos.. – gracias al cielo ya regresamos a casa – decía seriamente, se seco las lagrimas.

- Hanna no tienes porque ponerte de esa manera, el alcohol ya se te subió vamos a tu cuarto. – dijo el muchacho preocupado. (e-e)

- Yo solo quiero llevarme bien contigo… - mas lagrimas.

- Crees que todo lo que ocurrió en el viaje fue solo...?! - no lo resistía.

- Solo quiero que me aceptes. – hipo.

La levanto en brazos, y empezó a caminar.

- ¿Ves como eres? ¡No te entiendo! Primero me regañas, luego me cargas. Te comportas frio, luego eres bueno ¡No lo entiendo! ¿¡Por qué eres asi!? – la chica le daba pequeños golpecitos en la espalda, mientras el pelinegro solo suspiraba.

- Tu por qué crees – decía mas para si mismo que para ella.

- ¿¡Por qué no me dices!? ¿¡Por qué no puedes aceptarme!? ¿¡Por que no quieres que me acerque!? ¿Por qué..?

La bajó bruscamente y ella perdió el equilibrio. Se mareo bastante, tuvo que sujetarla.

- Ahí esta otra vez. – decía esta vez en un susurro. – me confundes tanto que me marea.

- ¿Estas bien?

- ¡Claro que no! ¿Cómo estaré bien si eres tan testarudo? Trato de hacer todo lo posible para agradarte y tu sol…

Molesta, colérica, regañaba al pelinegro, estaba tan cegada por la cólera que no se dio cuenta que con cada palabra provocaba aun mas al pelinegro. Hasta que no se contuvo y antes de llegar a la mitad de su reclamo, sujetó su rostro y sello sus labios con los de ella.

No otra vez – pensó la pelirroja.

Ella estaba recostada por la pared mientras Kanda sujetaba su nuca.

Que estoy haciendo? – pensó el azabache.

Los labios de Hanna temblaban ante la dulzura de la boca del azabache al incitarla.

Esto no está bien… - pensaba Hanna, amagando en corresponder el beso.

La ojiámbar cedió, no se resistía ante la tibia lengua del azabache, entreabrió los labios y subió sus manos hasta la nuca del muchacho, este la sujeto de la cintura con ambos brazos, el beso era tierno, dulce, y a la vez voraz, posesivo.

- Basta, no deberíamos...– intento separarse ella.

- No lo hagas de nuevo. – suspiró el muchacho entre sus labios. Eso descolocó a Hanna por completo, estaba a sus pies. Junto su frente con la de él y sonrió.

- Alguien puede ver.. – decía con los ojos aun cerrados.

- Por qué crees que Moyashi se pegó a ti durante el resto del viaje? - mencionó rozando sus narices. De cierto modo dándole a entender que ya ellos sabían de lo ocurrido en el balcón, pues no era estúpido, sabia que ambos estuvieron observando.

Kanda sentía las suaves manos de la chica acariciar su nuca, seguir por su cuello y subir a sus mejillas, él acariciaba su espalda.

- No estoy en mis cinco sentidos, no es bueno hacer esto. – decía la chica apartando sus manos.

Minutos después llegaron a la puerta del cuarto. Ella acarició su mano, el por inercia la sujeto..

- Pasa, tengo que darme una ducha antes de acostarme. – dijo invitando al azabache a pasar.

- Estas segura?

Ella asintió, él entro al cuarto y se recostó por el escritorio. Hanna entro al baño y se tardó 20 minutos, hasta que escucho que lo llamaba.

- Kanda? – su tono se notaba nervioso desde el baño.

- Sucede algo?

- Olvide la toalla.. – su voz tembló, haciendo que el azabache se ruborizaba. – me pasas una? – eso empeoró la situación, ahora se sentía un poco mareado.

- H-hai.. – asintió nervioso. Busco la toalla y fue a tocar a la puerta.. ella abrió un poco y el le paso el objeto.

- Gracias. – y volvió a cerrar. Ella pensó, "Ahora que hago? Debo ir a vestirme! Quizá si traigo mi ropa hasta aquí?" – Kanda.. – llamó de nuevo.

- hm...

- P-podrias cerrar los ojos un momento? – dijo tímidamente.

Eso alarmó al muchacho..

- Los cerraste?

- Hai. – contesto seriamente. Ella salió del sanitario y en un dos por tres se metio con lo necesario para vestirse.

- Listo! – dijo saliendo nuevamente secándose el cabello con la toalla.

La observó detenidamente, se veía linda, con el cabello alborotado. Era la primera vez que el gran Yu Kanda se comportaba de esa manera, era el colmo, no la dejaba de ver en la fiesta, y termino por sacándola de allí cuan padre o mas bien hermano molesto por haber bebido, la besó nuevamente por impulso en los pasillos, y he aquí sentado en su cuarto observándola como cepillaba su cabello.

- Quien lo diría.. – pensó en voz alta.

- Dijiste algo? – pregunto dulcemente la pelirroja.

- No, no es nada. – contesto tranquilo.

Ella lo miro insistente, pero se rindió, se sentó en la cama y automáticamente el pequeño Shukaku se recostó en su regazo pegando un gran bostezo, eso hizo que Hanna le acaricie la cabeza, causando cierta reacción en un azabache.

- Tch. – exclamó por lo bajo, pero la pelirroja sonrió y lo miró con una ceja levantada.

- Yu-chan.. – llamó cariñosamente la chica, tratando de contener la risa. El muchacho se alarmó ante la nueva forma de llamar de la chica.

- "Yu-chan?" – repitió confundido.

- *rie* me arrepentiré en la mañana, aun no se me bajo todo el alcohol, comprendeme. – decía la chica divertida. – de verdad eres un iceberg. – culminó viendo que el muchacho la observaba serio.

- Ah – suspiró derrotado, fue a sentarse junto a ella y la miro de manera insistente. - ya duermete mocosa.

En cuanto Hanna se quedó dormida, el pelinegro se marcho a su cuarto.


Bien eso es todo por ahora, es el especial por el cumpleaños de Hanna, ella se emborrachó y Yuu la cuidó 9.9 e.e.

el siguiente cap va para Lady Crystal, como agradecimiento por los reviews y seguir la lectura.

hasta otra

SnK