He aquí un nuevo capítulo de Innocent Lovers;
Advertencia: Este capitulo tiene algo de comedia, confusion y algo de romance precipitado. Saldrá a relucir los sentimientos del pasado de Hanna ademas de la frustracion de Kanda y los demas al no poder seguir el rastro de la pelirroja.
Sin mas retrasos, disfruten del cap.
La Búsqueda Comienza
Luego de entrar sigilosamente al cuarto de la chica, los noah la observaron con los ojos cerrados en la cama.
- Hanna-chan? – dijo una de las voces masculinas que la chica identificó de inmediato, extraño ya que ambos tenían un tono de voz casi idéntico.
- Dero-kun, Devi-san… - decía en forma de reproche. – si abro los ojos y tienen sus armas apuntándose mutuamente…
- Estas amenazándonos exorcista? – dijo el mayor seriamente, con una leve risilla.
- Hanna.. – corrigió. – Para ti soy Hanna, solo Hanna. – sonrió aun sin abrir los ojos. Los muchachos se sorprendieron al no tener reacción por parte de la chica mas que solo eso. – y Hanna da castigos severos a los chicos malos que no la obedecen. – su tono juguetón daba un poco de miedo, y dio escalofríos a los hermanos.
- ¿Eh? – exclamó confundido el menor.
- Será mejor que obedezcan. – apareció una tercera voz en el cuarto, la chica lo identificó de inmediato, su secuestrador había llegado.
Ellos solo se miraron confundidos, la chica abrió los ojos y los observó con una sonrisa ladina, pues no habían obedecido, de inmediato se asustaron de aquella mirada. En un abrir y cerrar de ojos la chica se encontraba sobre ambos llenándolos de cosquillas.
Ambos reían con lágrimas en los ojos implorando piedad a la pelirroja.
- Ya basta Hanna-chan. – decía entre risas el rubio.
- ¡Duele! ¡Duele! – le secundaba Devit.
- ¡Me apiadaré de sus almas! – reía macabramente la chica, un azabache solo observaba con una sonrisa divertida.
- ¡NOOO! – gritaron ambos aun riendo. Luego de unos segundos Hanna cesó las cosquillas y se sentó en el suelo para dejar a ambos con las respiraciones agitadas.
Ella comenzó a reír levemente, pero luego esas risas se convirtieron en sollozos ahogados, dando lugar a lágrimas, eso alarmó a Tyki y a los gemelos.
- Hanna-chan que ocurre? – preguntó preocupado el portugués acercándose.
- Yo… yo… Lo lamento… - decía entre llanto. – los extraño. – confesó con el brazo cubriendo su rostro.
Eso estrujó el corazón de los tres. Ella estaba intentando adaptarse, pero le dolía de sobremanera haber dejado a su otra familia.
- Extrañas a tus amigos Hanna-chan? – preguntó suavemente el rubio, quien estaba mas cerca de ella.
- No pude evitarlo, lo siento… lo lamento.. lo lamento… - seguía disculpándose la chica.
- ¡Tyki! ¿que es lo que le hiciste? – regañó molesto Devit.
- Hm, esto es malo. – dijo preocupado. – ella me teme. – se acercó un poco a la chica. Amagó en inclinarse y tocarla, pero luego retrocedió. – Les encargo cuidarla, también díganle a Road. No creo que sea conveniente que me vea por un tiempo. – confesó con una sonrisa triste, sorprendiendo a los gemelos.
Se retiró del cuarto dejando a la chica quien lloraba en el pecho del rubio, y un azabache observando hacia la puerta realmente confundido.
- Esto no es bueno, él no se comporta de esa manera. – confesó el rubio preocupado.
- No… - hipaba la ojiámbar. – no temo… solo no quiero que se moleste… - confesó a punto de quedarse dormida en los brazos del rubio.
- Creo que… esto es lo que se llama inconsciente amor, hermano. – dijo el azabache sonriendo divertido.
En la noche Hanna despertó con el sonido de la puerta y una voz dulce que decía que era hora de cenar.
- Road...?
- Con permiso~ Pensé que no querrías cenar en la mesa aun, así que te traigo la cena. – dijo abriendo la puerta hablando detrás de un carrito de comida con varios postres en la segunda planta del mismo.
- Ah… arigato, no deberías molestarte. – decía la chica fregándose los ojos.
- Para nada, de hecho quería alejarme de mis hermanos un momento, son fastidiosos sabes, y no saben hacer mi tarea. – refunfuñó esto último para sí misma. – Hanna sabes matemáticas? – la chica asintió y a la morena se le iluminó la mirada. – ¿podrías ayudarme con mi tarea? – ella asintió de nuevo. – ¡YA HOOO ERES LA MEJOR! – saltó a abrazarla.
Cenaron juntas mientras Hanna leía la tarea de Road para luego completarla.
- Nee, Hanna-chan. – llamó la peliazul. La pelirroja solo la observó. – No te gusta hablar mucho, no?
Ante eso la pelirroja rió un poco.
- ¿Eres muy tímida o no quieres hablarme? – preguntó de nuevo. En cuanto abrió la boca para replicar esta la interrumpió de nuevo. – ¿Sabes? Tyki estuvo raro esta tarde, no me hizo caso cuando le dije para jugar, ni siquiera se percató de mi presencia ¿Sabes que ocurre? – la menor se veía preocupada.
- Creo saber que ocurre. Puede que en parte sea mi culpa. – confesó suavemente la ojiámbar. – he hecho algo que lo puso triste. – al observar a la peliazul se encontro con una mirada que buscaba respuestas con el ceño fruncido. – Te lo contaré, si?
La chica relató lo ocurrido en la tarde mientras unas lágrimas volvían a surcar sus mejillas, esta vez por el dolor al daño que había hecho a su "secuestrador".
- Deberías hablarle ¡vamos! Te mostrare su cuarto, mañana al despertar puedes ir, no es bueno que Tyki esté triste, es mas divertido cuando esta feliz. – decía decidida la peliazul, estirando a la pelirroja fuera del cuarto.
En cuanto abrió la puerta desvió a los gemelos que al parecer venían a ver como se encontraba su nueva hermana.
- Adónde van? – preguntó Devit.
- Donde Tyki! – respondió Road.
Ambos se miraron sonriendo ampliamente para luego seguir a las féminas.
20 minutos después…
- Llegamos ha ha – respiraba agitadamente Road. – es esta puerta solo tienes que… - no pudo continuar ya que aquella puerta de roble con barniz escarlata estaba abriéndose.
El pelinegro salía de su cuarto y se encontró con cuatro personas frente a su puerta, se sorprendió de sobremanera al identificar a la de cabellera rojiza y ella sintió que su corazón saldría en cualquier momento de su pecho.
- Qué hacen aquí? – miró a los tres implicados, para luego dirigir su mirada a la chica nuevamente. – Hanna? – preguntó con algo de timidez en su voz.
La chica quien seguía en estado de shock por el susto, sentía que le fallaban las piernas, con los ojos abiertos y los labios entreabiertos no podía articular palabra.
- Por qué la trajeron hasta aquí? Les dije que… - observó molesto a los gemelos.
- Yo la traje! – se adelantó Road a defender a sus hermanos noah. – yo la arrastré hasta aquí Tyki. – rió nerviosa la pelinegra.
La mirada de Tyki era severa y escalofriante. Estaba molesto y Hanna reaccionó para proteger a sus tres nuevos… amigos? Se podría decir?
- T..Tyki! – llamó algo tímida la chica. Este de inmediato suavizó el semblante y la observó. Los tres amenazados suspiraron de alivio. – y..yo les pedí que me mostraran sus habitaciones, solo estaban diciéndome que ésta era la tuya, no han hecho nada malo. – decía dulcemente la chica, con una voz que derretiría de ternura hasta el más helado iceberg (estamos hablando de la amante de Kanda por favor!).
- De acuerdo, y… ¿cómo te encuentras? – se acercó a ella algo dubitativo.
- Eh? Estoy bien, no ha ocurrido nada. – sonrió dulcemente al pelinegro, quien no pudo evitar sonrojarse levemente.
Los hermanos se miraron entre sí e indicaron a Road su plan macabro. La pelimorada señalizo una cuenta regresiva con los dedos.
3… 2… 1…
- WAA! – chilló la pelirroja sintiendo como perdía el equilibrio y caia sobre algo suave.
- Que se diviertan~ - decían los tres mientras cerraban la puerta del cuarto y se oía el bloqueo de la llave.
- ¡¿Eh?! – exclamaron ambos. La menor se incorporó de inmediato y fue directo a la puerta. – ¡Road abre! – ordenó molesta, con un tono algo nervioso.
- Dijiste que ibas a charlar con él. – recordó la pelinegra tras la puerta.
- ¡No de esta manera mocosa! ¡Estas cosas me ponen nerviosa Road! ¡Dero-kun, abre! – intentó utilizar otro método.
- Gomene Hanna-chan – decía Jasdero en un tono de nerviosismo. – la enana nos tiene amenazados. – continuó el pelinegro.
- Malditos mocosos me las pagarán. – susurró para sí misma. Dio un gran suspiro y se rindió.
- ... Hanna-chan? – llamó el más alto. – ¿estás bien? ¿Querías hablarme?
~Bien Hanna no es momento de acobardarte, corazón deja de latir tan rápido y fuerte que voy a desmayarme!~ pensaba la chica dándole aun la espalda al pelinegro.
– H-Hai. – se dio vuelta lentamente cabizbaja. – quería charlar acerca de lo ocurrido en mi cuarto. – decía nerviosa jugando con sus dedos mirando de un lado a otro.
El mayor la observó con ternura, de verdad no había cambiado en lo absoluto, una leve sonrisa surcó por sus labios.
- Querrías... sentarte? – invitó el muchacho, pero ella negó sonriéndole, pero aún no lo miraba directamente. – Hanna-chan ¿de verdad me temes? – preguntó algo triste. Ella se sobresaltó lo miró a los ojos con el semblante serio y el ceño fruncido.
Después de esa mirada severa, relajó el semblante suspirando pesadamente y caminó unos pasos adelante para acercarse a Tyki, al estar a unos centímetros de él parecía dudar un poco.
- Qué ocurre? – le tomó de la barbilla e hizo que levantara la vista, tenía un visible rubor en las mejillas. – Hanna tienes fiebre? – se asustó un poco el muchacho, ella negó y apartó la mano del chico.
Al momento de hacer aquello, la pelirroja rodeó con sus brazos la cintura del mayor y posó su mejilla en el pecho de éste, el mayor se sorprendió ante aquel acto, tanto que no reaccionó de inmediato.
- No te temo, Tyki. – confesó ella estrujando más el agarre. – no siento temor. - repitió mas para sí misma esta vez.
- Hanna-chan. – susurró él sorprendido. La rodeó con sus brazos correspondiendo el abrazo, colocando su barbilla en la cabeza de la chica. – entonces, ¿por qué te disculpabas tanto? Soy el culpable de nuevamente arrebatarte lo que querías, yo…
- Debería odiarte... - confesó la chica en un susurro, aquello descolocó al moreno un momento, tensando sus musculos. - pero no puedo. Es como si algo me impidiera odiarte. - se separó un poco de él manteniendo la mirada al suelo. - Me arrebataste la unica luz que tenía, obligandome a arrancar mis lazos con mis amigos, mi familia, él.
Tyki se percató que la ojiambar miraba su brazalete con confusión.
- Cuando llegué esta mañana, pensé que obedecía por que simplemente estaba tan agotada que no tenía ganas ni de pelear. - cerró los ojos con fuerza. - mi mente y mi corazon estan tan confusos, que no se si estoy realmente cómoda o solo estoy delirando porque me faltan ellos. - luego de decir eso se percato de lo que había dicho y se volteo a ver a Tyki a los ojos. - Lo.. lo lamento no pense al decirlo. - intento alejarse del agarre del moreno pero él se lo impidió envolviendola en otro cálido abrazo.
- Hare que olvides ese dolor... - susurró a sus oidos.
Ya han pasado dos días desde que Hanna había sido "secuestrada" por el Noah Tyki Mikk.
- Aun no hay resultados? – preguntaba Allen desde la cámara del Arca.
- Lo mismo que ayer, es la única pista que encontramos, nada nuevo desde entonces. – decía Reever desde fuera del arca.
- Tch. Esto es inútil, estoy perdiendo la paciencia. – decía entredientes Kanda, realmente molesto.
- Kanda, tranquilízate, tenemos a todos los buscadores, y a los exorcistas al pendiente de lo ocurrido, pero debes saber que también cada uno tiene trabajo que cumplir. Tratamos de priorizar en lo posible la búsqueda del paradero de Hanna. – decía Komui, tratando de hacer entrar en razón al espadachín.
- Les recuerdo que esa pista la encontré yo, cansado de esperar sus respuestas. – regañó seriamente.
Flash Back.
Lavi y Kanda estaban buscando algún indicio del paradero de Hanna, en su cuarto.
- Yuu lo he revisado miles de veces, no encuentro nada.
- Eres un total y completo inútil, y deja de llamarme por mi nombre baka usagi.- respondió molesto el moreno.
Lavi tropezó con algo y se estrelló contra el piso cerca de la cama, movilizando ésta provocando que el cuadro de Hanna cayera sobre la cama. Dejando así ver un pequeño sobre colgado detrás de éste.
- Esto…? – Kanda inspeccionó el sobre, estaba gordo, al parecer tenía bastante contenido en el interior.
- ¿Que es eso? – preguntó el pelirrojo.
Kanda abrió el sobre y dejo a relucir el contenido. Notas, hojas sueltas llenas de anotaciones con la letra de Hanna. Ojeó una de ellas, y se sorprendió al leer las primeras líneas.
- Es un diario. – informó. – es el diario de Hanna. – comentó nuevamente.
Comenzó a leer en voz alta los primeros párrafos.
"He estado teniendo sueños extraños desde que me encontré con Tyki Mikk, sé que es algo estúpido escribirlo, pero tengo miedo de contárselo a alguien más.
En mis sueños me encuentro en un lugar amplio, con cielo azul artificial y pasillos largos y muy luminosos, me recuerdan al Arca de Allen, pero es diferente, al final de uno de los pasillos hay un enorme jardín, y una mesa en la cual está servido el té. Luego se torna oscuro y despierto."
- En sus sueños... ¿es posible que le muestre el segundo arca? – se preguntó Lavi.
"De nuevo me encontré en aquel lugar tan grande y tétrico, esta vez la mesa de té esta con los asientos ocupados, todos menos uno. En ellos se encuentran varios noah que no reconozco, además de un hombre con traje extravagante y mirada seria, todos estaban observándome, para luego invitarme a sentar en el asiento vacío.
Con miedo acepte la invitación, pues mi curiosidad supera mi temor. Me senté junto a uno de ellos, su cabello era largo y rubio, y tenía una sonrisa infantil en su rostro, la cual estaba cosida. Me habían dicho cosas, pero no alcanzaba a oírlas, sus bocas se movían sin emitir sonido, lo poco que entendí, era algo que dijo el hombre más grande:
- Este es tu hogar, de ahora en más.
Luego de aquello desperté…"
- Ella estaba teniendo alguna clase de, visión o algo parecido. Esto puede ser obra de Road, pero ¿cómo se infiltró en sus sueños? – calculaba Lavi nuevamente.
- Hm… nada más que encuentros en la misma mesa de té. – seguía leyendo el pelinegro. – Ah! Aquí…
"Ha pasado una semana desde que tengo estos sueños, hasta ahora todo había sido conversaciones en una mesa de té junto con diferentes miembros de la familia Noah, no me he encontrado con Tyki en ninguno de éstos sueños, lo que es sumamente extraño. He tratado de oír las conversaciones pero nada escucho, solo articulaciones mudas de conversaciones que no logro leer.
El sueño que tuve esta vez, fue diferente, esta vez, fue aterrador.
Me encontraba en una callejuela oscura, parecía el lugar donde solía vivir antes de ir a la orden, pero se veía totalmente desierto y abandonado. Lo ví allí, a Tyki, en medio de la callejuela junto a una silla, en la cual al parecer había alguien atado y amordazado, no lograba reconocerlo. Mikk me habló:
- ¿No vas a socorrerlo?
En cuanto dijo eso me di cuenta de quien se trataba, creí que había perdido el corazón, pues me asfixiaba el pecho. Era Kanda, y estaba inconsciente, en un abrir y cerrar de ojos más sillas aparecieron junto a él, todos ellos, mi familia, mis amigos, Allen, Lavi, Lenalee, Komui, Miranda, Celty, Krory, estaban inconscientes, malheridos, era una horrenda pesadilla.
Intenté activar mi inocencia, pero no lo logré, era como si una fuerza mayor estaba oprimiendo mi poder, demasiado dolor, corrí hacia ellos, pero el camino era cada vez mas largo, y Tyki amenazaba en matarlos, ¿como pueden estar sentados tan indefensos? ¿Como pudieron ser capturados? ¿Es real todo esto? Lo único que note, fue una luna de tan roja parecía sangrienta, y sentí que me asfixiaba de nuevo el pecho, luego de aquello desperté con lágrimas en los ojos.
Fue realmente aterrador…"
- La callejuela de su antiguo hogar? – susurró Kanda para sí mismo. – debemos llevar esto a Reever.
Fin Flash Back
- Estamos al tanto, no deberías preocuparte demasiado siendo que mañana por la mañana irán a buscarla. – replicó el científico.
Y así fue, al día siguiente por la mañana, Allen y Kanda fueron a las callejuelas del pueblo de Hanna, estaba tal y como lo describió en su diario.
Parecía estar desierto, las casas estaban en un aspecto aterrador, abandonadas, ni un alma dentro.
- Se ve horrible.. - comentó el albino. Mientras que Kanda solo bufó molesto.
He aqui el cap. espero hayan disfrutado y ansio sus reviews.
Este cap ya estaba escrito, pero no he podido actualizar. Una disculpa por eso!
SnK
