Hallazgo
Los dos hombres estaban sentados en torno a los restos de una fogata.
-¡Estoy harto de esto!
-Tranquilízate...casi amanece
-No me pidas eso...ya hemos perdido a cuatro del grupo, nosotros también moriremos antes de llegar a Hyrule
-No lo creo, podremos llegar y...
-¿Y qué?
-Nada
-Desearía ir por más leña
-No podemos salir del círculo o ellos nos atacarían
-Esto es demasiado...
El mas bajo de los hombres se levantó para atizar y avivar un poco las débiles flamas.
Su compañero solo veía hacia el bosque ¡las malditas cosas los habían obligado a tomar ese camino!
El trayecto hasta la ciudad del castillo era largo, pero no era emocionante, el camino evitaba el bosque y atravesaba por campos, era un gran rodeo; eran un grupo de seis, así que no había nada que temer.
Desde la aldea de la que partieron a la ciudad, no eran mas que cuatro días. Llevaban en el bosque cinco días. En el camino, la noche del primer día fueron atacados, pero los atacantes no eran precisamente "ladrones", bestias enormes; solo sabían dos cosas de ellas, eran grandes y tenían enormes garras y colmillos. Esa primera noche perdieron a Runi, el guía del grupo; decidieron que el camino estaría vigilado, así que se adentraron en el bosque...
Lo que era peor era que algunos de los atacantes de las noches siguientes, tenían formas aterradoramente conocidas.
Al voltear hacia el equipaje, diviso un pequeño resplandor dorado, sin que su amigo lo advirtiera se deslizo hacia la bolsa y saco con cuidado lo que parecía ser una daga con funda de oro, e incrustaciones de piedras preciosas, sin embargo en su centro estaba una pequeña depresión y lo que parecía ser el símbolo...
-¡Es por esta maldita cosa!
-¿Que?
-¡Tú lo supiste todo el tiempo! Reeds ¡Eres un bastardo!-dijo con una ira inconfundible
-Tranquilo, tranquilo, no creí que esto pasaría...-
-¡Por tu culpa hemos perdido a nuestros amigos!
-Lo sé...pero no podemos remediarlo
-¡Voy a tirar esta maldita cosa!
¡No lo hagas!
Y lanzándose sobre su amigo se dispuso a quitársela de las manos. En el trascurso de la pelea ambos salieron del círculo. Se dieron cuenta demasiado tarde. Tol seguía con la daga en su mano.
Las criaturas empezaron a rodearlos, Tol aventó la daga. Para su sorpresa las criaturas se apresuraron a apartarse de ella. En una fracción de segundo Reeds corrió hasta la daga, la levanto cuidadosamente y la guardo en el bolsillo.
-Muchas gracias, yo no podía tocar la daga hasta que la hubiesen sacado de esa bolsa, tenía un hechizo especial, ¿sabes?
La apariencia de Reeds empezó a cambiar, y se transformó en otro hombre
-¿Por qué no permitiste que lanzara la daga?
-Es muy fácil, sin la daga, no habría podido salir del círculo, en la pelea lo rompimos
-Por cierto ¿Para que la quieres?
-Esta daga, es parte de un mapa...y como ya lo sabes...de todas maneras era necesario matarte
Tol se agacho y un intenso resplandor ilumino el espacio en el que estaban, luego veloz como el rayo lanzo un cuchillo a "Reeds", este lanzo un grito de dolor; Tol se abalanzo sobre él y le quito la daga, luego corrió hacia los restos de la fogata y tomo su espada, y corrió hacia la espesura del bosque.
Tol sabía un hechizo para crear un resplandor, eso era algo que "Reeds" no sabía, las criaturas eran nocturnas, y el resplandor las cegó. Era claro que el verdadero Reeds estaba muerto.
En unos momentos mas, amanecería.
La chica recorría el sendero, mientras miraba a su alrededor; los arboles eran altos, pero no muy frondosos; una cosa extraña que noto era que no había visto u oído algún animal.
No había vuelto a oír aquel aullido, no sabía por qué, pero presentía que "algo" la seguía.
Finalmente llego a un rio.
Escucho un grito.
El grito venia de su derecha, era fuerte, por lo que no debía estar lejos la fuente.
Era un grito de Dolor.
Sin pensarlo corrió en la dirección de la cual provenía el grito.
No tenía armas, y ella lo sabía, pero no le importo.
Llego a lo que parecía ser un pequeño espacio libre y encontró un cadáver. Se inclinó un poco y lo examino
El hombre estaba vestido con lo que parecían ser ropas de viaje, unas botas marrones, ropa de cuero y una capa; pero la desconcertó su lividez, si hubiera muerto hace unos momentos, no debería estar tan "pálido", al menos ella sabía que no podían perder el color tan rápido, y quedo aún mas consternada al descubrir una herida de espada en su costado ¿Quien heriría un cadáver? unos pasos mas allá había una lanza.
Escucho otro grito. Un hombre se lazo contra ella empuñando una espada. Esquivo el golpe y se puso en posición de combate. El hombre la miro unos momentos
-Eres tu- dijo con lo que parecía ser un susurro y se desplomo
La chica quedo sumamente confundida ¿este tipo la conocía? Se acercó cautelosamente, pero vio que no podría hacerle daño. Estaba severamente herido. El hombre trato de incorporarse, pero no pudo erguirse siquiera.
-Ayúdame a llegar al árbol...no voy a hacerte daño...no podría...tú me ayudaste...-
Ella se acercó cautelosamente y lo ayudo a llegar hasta el árbol, una vez ahí lo sentó y recargo su espalda en el tronco.
-¿Que te paso?-pregunto la chica, sorprendiéndose un poco de su voz, pues era un tanto suave.
Para su sorpresa el hombre rego unas lágrimas
-Era Runi...tuve que liquidarlo otra vez...Reeds...todos...están muertos...muertos que atacan...-en este momento tosió y escupió sangre
-Tranquilo
-No...Pensé...que te volvería a ver...-la miro fijamente por unos momentos-no…no puedes ser ella...la vi hace mucho...yo... era un...joven...debes...ser...su hija...si...debes serlo-alargo su mano, la tomo del cuello y tiro hacia él. A pesar de su aparente debilidad logro acercarla a su cara.
-Debes salir...del bosque...la noche...salen en la noche...si te atrapan...llega al rio...síguelo...toma...querían esto...no dejes que lo obtengan...
El hombre le dio una pequeña bolsa, ella la abrió y saco una especie de daga con funda de oro.
-Llevarla a...Hyrule...nuestra misión...no la...apartes de ti...pueden haber hecho lo mismo allí...anticuario...quizás te ayude...callejón...solo dile de la daga...como...ultimo...recurso...huye ¡HUYE!
No muy lejos de allí se escucharon varios aullidos y el sonido de ramas al romperse.
Al voltear vio lo que parecía ser un lobo, o un wolfo; sumamente grande, la criatura se acercó, y se irguió sobre sus patas traseras, quizás fuera una ilusión, pero le pareció que aumentaba de tamaño, ahora era mucho mas alto que ella.
-Huye...yo lo entretengo...-el hombre se puso de pie, y blandió lentamente su espada, acercándose a la criatura
-¡Tendrás que pasar sobre mi cadáver!
La chica retrocedió unos pasos.
-¡Vete ahora! ¡CORRE!
La criatura solo aulló. Del bosque salieron otras cinco criaturas, pero mas pequeñas. La mayor se acercó y de un zarpazo tiro al hombre.
Aquello le recordó algo a la chica; aunque solo momentáneamente, antes de desaparecer. Sin embargo no abandonaría a aquel hombre mientras tuviera vida.
Rápidamente se lanzó hacia donde había caído la espada y la tomo, la criatura se lanzó sobre ella, pero la esquivo; corrió a proteger el cuerpo de aquel hombre, la criatura solo bufo y se acercó a ella.
Por un momento sostuvieron sus miradas.
Ella hizo el primer movimiento, se lanzó sobre la criatura esgrimiendo su espada en vertical, pero fue bloqueada por una potente garra: luego con un movimiento lanzo a la chica hasta la cercanía de un árbol, y aulló.
El resto de las criaturas empezaron a acercarse al cuerpo del viajero. Ella corrió hacia el para alejarlas, las criaturas la vieron fijamente y se lanzaron al ataque; esquivo con dificultad los zarpazos y las dentelladas, los golpes de la espada parecían no surtir efecto, una de las criaturas tomo la espada con la boca y elevo a su contrincante, que cayó a unos dos metros de distancia.
Ella se levantó, le dolía mucho una pierna, al parecer había caído sobre una roca, la criatura mas grande aulló nuevamente, las mas pequeñas retrocedieron, y dejaron el campo libre.
La mas grande se acercó a su víctima, se puso en cuatro patas y se lanzó al ataque.
Su contrincante se levantó y alzo la espada, pero no pudo conectar el golpe. Fue como la embestida de un toro.
La estrello contra un árbol, y luego la lanzo a los aires.
Cuando apenas se estaba levantando, sintió el golpe de otra envestida, y se vio una vez mas por los aires.
Finalmente pudo incorporarse, y vio a su atacante a unos cuatro metros de distancia, este abrió las mandíbulas y se dispuso para atacar.
Lo anterior solo había sido un juego.
Se lanzó directamente sobre ella, pero su presa pudo esquivarlo con un salto, sin embargo agarro parte de su ropa y la tiro al suelo, tuvo que esquivar una dentellada rodando, pero se encontró con una zarpa que la mando cerca de la lanza del cadáver.
El gran lobo se colocó en posición, corrió hacia ella y salto.
Ella tomo la lanza y la apunto hacia su agresor.
La punta entro por la boca y salió por la parte de atrás.
El grito fue espantoso.
Mientras gritaba se contorsionaba de manera espantosa; la lanza se rompió, y finalmente cayó al suelo.
El resto de criaturas bajo la cabeza y empezaron a retroceder.
Sorprendida, se puso de pie y con los restos de la lanza amenazo a los otros, aunque solo fuera un palo de madera.
Las criaturas huyeron dando chillidos.
Le costaba trabajo caminar, pero había triunfado. Se acercó al viajero, apenas respiraba.
-Fuiste...valiente...como...ella...gra...ci...as-dijo este tomándola de su mano
-¿Quién soy?
Sin embargo ya no recibiría respuesta. La respiración había cesado.
Por el momento no sabría quien era.
Tenía que irse rápido, esas criaturas podían regresar, primero saldría del bosque, luego averiguaría donde estaba ese sitio llamado Hyrule.
Hola a todos
Primero, les pido perdón por no haber actualizado, cerca de un año. Quería que la historia no fuese incoherente, así que tuve que, revisar y cortar, por decirlo así.
Si esperaban un capitulo largo, después de tanto, lamento decepcionarlos, pero en el siguiente se verán recompensados.
Les tengo una pregunta, en parte de eso tratara el próximo capitulo: ¿Qué paso con Link?
