—Que le a pasado a Goku —se preguntó Krilin. Sin dejar de ver en la dirección en donde se marchó su mejor amigo.

—Padre —fue todo lo que pudo decir su hijo mayor Gohan.

—Goku... —dijo la científica. Confundida y triste de la manera que se encontraba su primer y mejor amigo, ella que lo conocía desde hace años, sabe en qué momento se encuentra triste y no pudo evitar sentirse de la misma manera.

—Es mejor irnos, Vamos Krilin —le dijo su esposa. Así todos tomando direcciones diferentes, la mayoría de ellos se encontraba tristes de al notar que su mejor amigo y padre ya no será el mismo.

Montaña Paoz.

—Maldición, no tengo de otra que quedarme aquí —exclamó Goku con nostalgia al recordar los momentos que pasó aquí con su abuelo. Y después fijó su mirada hacia aquel cielo Azulado que la gran parte de este era cubierto por una gran cantidad de nubes blancas, a lo que finalmente suelta un suspiro.

El saiyayin que aún se encontraba viendo aquel cielo, no pudo dejar de pensar que será de él a partir de ahora ya que una parte de él no pertenece a su a este mundo, merece estar con los mismos dioses, pero el ahora ya no era un dios en su totalidad era un Semidios.

A el saiyayin no le agradaba sentirse de esa manera, una parte de él piensa que fue lo correcto pensaba que no los necesitaba en su vida que solo era un estorbo en su vida. Pero otra parte de él, se sentía muy nostálgico de la manera tan fría y cruel que actuó con todos sus amigos, sentía una gran impotencia de regresar con ellos y pedirles perdón.

Pero optó por quedarse ahí en su antigua casa, en donde vivió grandes cosas con su abuelo Son Gohan. Era lo mejor después de todo ya no era ese Goku, que todos conocían era alguien nuevo con una doble personalidad y sobretodo más poderoso que nunca.

Ya habían pasado dos meses, sin noticias del saiyayin, todos habían iniciado una búsqueda, pero Goku había ocultado bien su Ki' que no era nada fácil detectarlo, aparte de este dominar el Ki' de los dioses nadie podía detectarlo a excepción de cierto príncipe saiyayin pero este se rehusaba a buscarlo pero en sus tiempos libres él tampoco lo podía localizar en ninguna parte del planeta. Todos se encontraban preocupados por el y con la duda si se encontraba bien ò ya había partido de este planeta.

—Uno de ustedes sabe ¿En donde se a metido Goku? —preguntó el mejor amigo de Son Goku.

—Mi papá no a regresado a casa desde que todos llegaron del futuro —esta vez dijo el pequeño Goten, preocupado por no saber nada de su padre.

—Si eso ya lo sabemos —agregó Bulma.

—Lo importante aquí es saber dónde a estado mi padre —dijo Gohan.

—Bueno yo creo tener una idea en donde está —dijo la científica, llamando la atención de todos.

—¿¡Qué!? Y porque no nos has dicho nada Bulma —gritó Milk con enfadó.

—Oye, ese no era mi deber además es tu esposo no el mío .—se detuvo por unos breves momentos para tomar aire tratando de evitar de hacer más grande el problema. —Yo creo saber dónde está, Yo...Yo lo conozco más que todos ustedes y se cosas de tu marido más que tú.

Las palabras de la científica alarmaron a todos, que dirigieron su mirada hacia Bulma. El silencio reinaba en la corporación cápsula, nadie se atrevía a decir algo todos podía sentir el ambiente muy tenso.

—¿¡Qué Dijiste!? —le dijo Milk con enfadó.

—Bulma, aclarame esto ahora —le preguntaba su esposo con enfadó, aunque en el fondo estaba más que celoso, al saber que su esposa sabe muchas cosas de su rival que ni siquiera su esposa del saiyayin sabe.

—Calmate, las cosas no son como piensas —contestó la peli Azul, Tranquilizando todo el ambiente.

—¿Entonces como son?.

—Yo lo conozco más que todos ustedes, porque yo lo conocí desde que él era un niño —dijo Bulma tranquilizando el ambiente que ahora se podía respirar la calma en la corporación cápsula.

—¿No es haci, Krilin? —le preguntó la científica.

—Claro, si alguien conoce bien a Goku somos sus primeros amigos que estuvieron con él desde que era un niño.

Así gracias al comentario de Krilin, se pudo respirar un ambiente más tranquilo, por otra parte el príncipe saiyayin decidió retirarse del lugar con algo de enfadó.

—Entonces qué es lo que vamos a hacer —preguntó Gohan.

—Bueno podemos buscar las esferas del dragón y pedir la ubicación de Goku -sugirió Krilin.

—No te parece que eso es demasiado —le dijo Gohan.

—Porque no van con Kami-Sama, él puede buscar a cualquier persona que esté en la tierra —dijo Picoro, que durante toda la discusión se había mantenido en absoluto silencio.

—¡Es cierto! ¿Tú qué dices Bulma? —le preguntó Krilin. Pero al no notar la presencia de la científica se alarmó.

—¿Mamá? —esta vez preguntó el joven saiyayin.

La androide 18 al notar la presencia de la peli Azul dio una gran sonrisa y sabía en qué lugar debía de estar.

—Por cierto Trunks, tengo entendido de que tenías pensado regresar a tu tiempo —le preguntó Gohan.

—Bueno algo así, lo que pasa es que mi mundo fue destruido y lo que mi mamá me sugirió fue de que solamente podía regresar a mi mundo antes de todo lo que pasó con Majin Buu —dijo el peli Azul sorprendiendo a todos.

—Pero eso quiere decir que va a ver dos Trunks y dos mai ¿Verdad? —le preguntó Krilin.

-Así es, fue el único modo de regresar todo a su tiempo.

—Ya veo, y porque aún no has regresado —le volvío a preguntar Gohan.

El peli Azul iba a contestarle pero fue interrumpido por el Namekiano.

—Primero pretendes arreglar todo lo de Goku ¿Verdad?.

—Así es, en verdad lo siento si no fuera por mí el señor Goku no le hubiera pasado nada, de lo que está pasando en estos momentos —dijo Trunks, con frustración apretando fuertemente sus puños.

—Trunks no fue tu culpa, tengo entendido mi padre no tuvo de otra que fusionarse, aunque ya no se parece nada a mi padre él aún se encuentra hay y ten por seguro que él estaría dispuesto a fusionarse con ese monstruo con tal de salvar tu mundo —le dijo Gohan, poniéndole una mano en su hombro.

—Gohan —fue todo lo que pudo decir el joven saiyayin, que de a poco sus ojos azules empezaban a cristalizarse, para después pasarse su mano por sus ojos para limpiarse unas cuantas lágrimas.

Montañas Paoz.

El saiyayin que se encontraba meditando cerca de un pequeño lago, pero se detuvo en seco, ya que pudo notar la presencia de la peli Azul que de a poco se acercaba a su ubicación.

—Debe ser una maldita Broma —dijo con enfadó el saiyayin. Viendo como poco a poco la nave en donde iba a bordo la científica, iba descendiendo al suelo.

Al salir la peli Azul de la nave le dedicó una sonrisa al saiyayin que estaba con una cara de pocos amigos.

—¿Qué demonios haces aquí Bulma? —le preguntó cruzado de brazos el semidiós.

— Como que hago aquí, vine a ver porque demonios te has alejado de todos nosotros —le gritó Bulma. Ya que era la única forma en la cual podían hacer entrar en razón a un saiyayin.

—Yo no pertenezco a ese grupo —dijo el saiyayin con una voz fría y sin sentimiento alguno, que no dejaba de verla con indiferencia.

Bulma al ver detalladamente a su mejor amigo, no pudo evitar sentirse mal de la manera en la que se encontraba. Pudo notar la falta de brillo en sus ojos que tanto caracterizaban al saiyayin, como también su mirada fría y penetrante pero ella sabía que esa mirada era falsa, era solo una máscara de ocultar su tristeza y su depresión que trataba de ocultar el saiyayin.

—Estas mintiendo —le dijo sin vacilar.

—¿Qué? Por quién demonios me tomas. —se detuvo para clavar sus ojos en aquellos ojos azules que lo veían como si supiera todo de él. — ¡Soy un dios! —esto último lo dijo con orgullo.

—Dirás un SemiDiós —corrigió al saiyayin que puso una cara de molestia.

—Cómo sea —dijo rodando sus ojos de la frustración. —Deja de decir tonterías y di a qué demonios has venido.

—Primero cálmate, y en segunda tú no eres quien para hablarme de esa manera —le gritó la peli Azul acercándose al saiyayin, quien esté al recordar su carácter no pudo evitar dar medio paso hacia atrás inconscientemente.

—Entonces qué diablos haces aquí —dijo Goku cruzado de brazos.

—Si yo vine hasta aquí personalmente, fue por la razón de que nos haces mucha falta. —respiró Hondo para clavar sus ojos azules en la mirada del saiyayin —. Les haces mucha falta a nosotros...a tu familia.

El saiyayin al escuchar las palabras de la peli Azul, no pudo sentirse mal y recordar la mirada de cada uno y como lo veían como un monstruo. Al menos eso es lo que pensaba el.

—Yo...yo soy parte de ellos, el Goku que ustedes buscan ya no está el dejo de existir, ahora este es el nuevo Goku que existe —dijo el saiyayin con una voz muy débil.

Bulma a escuchar el tono con el cual se dirija el saiyayin, pudo notar la presencia de su mejor amigo en esos momentos. Ya que ella misma sabía que esa el tono del saiyayin cuando se sentía culpable.

—Claro que no, él aún sigue aquí con nosotros solo que solamente el tubo con cambios radical de personalidad y un cambio en su aspecto —le dijo con toda sinceridad Bulma.

—No lo entiendes yo soy un... —se detuvo tratando de tomar aire para proseguir—. Soy un monstruo una parte de mi mató a millones de personas sin compasión alguna, es mejor que esté alejado de todos —dijo con una voz de culpabilidad y se podía notar que el brillo en sus ojos le hacía falta, era como si hubiera decolorado dando un tono grisáceo.

—Goku... tú no eres ningún monstruo, acaso has olvidado a tu otra parte tienes a un Salvador un verdadero guerrero, que nos has salvado la vida en considerables ocasiones. —le dijo la científica sin despegar sus ojos azules de los saiyayin—. Eso te hace único, y creo que debes estar agradecido de que yo diga estas palabras.

El saiyayin al escuchar las palabras de la científica no pudo poner una media sonrisa. Para después verla de reojo.

—Creo que me escuche un poco como Vegeta ¿Verdad?.

—Tu que crees —le dijo el saiyayin rodando sus ojos, para soltar una pequeña risa que fue música para sus oídos de la científica.

—Ya ves que eres sigues siendo tú —le dijo Bulma, para acercarse al saiyayin estando a escasos centímetros de él—. Y quieres que te demuestre que si eres tú.

—Y cómo lo harás — preguntó poniendo atención a cada acción que iba a ser la peli Azul.

—Así —fue todo lo que dijo, para empezar a coquetear y tocando el abdomen de el semidiós quien esté abrió grandes sus ojos de la impresión.

—¿Qué demonios haces Bulma? —le preguntó alejándose de la científica quién está reía a más no poder, recordando a Son Goku y su inocencia pero se dio cuenta que está ya no estaba tan presente como antes pero aún así su inocencia estaba plantada en el saiyayin.

—Ya ves que sigues siendo tú —le dijo con una sonrisa divertida, y dándole un leve golpe en el pecho del SemiDiós.

—Como te detesto —gruño Goku cruzándose de brazos.

Bulma al ver cómo el saiyayin se puso no pudo evitar reír a carcajadas.

—Yo no le veo nada de gracioso —Bufó con enfadó el saiyayin.

—Mejor olvidemos esto —dijo la peli azul, cambiando de tema—. Entonces qué has decidido.

—Necesito un tiempo para pensarlo —contestó con una voz fría.

La científica al notar su mirada fría y sin sentimiento alguno, rodó sus ojos al darse cuenta de que ahora se hizo presente el dios genocida, más conocido como Black Goku.

—Enserio, nose como puedes lidiar siendo tú mismo —le dijo cruzada de brazos mostrando fastidio.

El SemiDiós al ya saber de qué estaba hablando, le dio una gran sonrisa arrogante.

—Te molesta acaso —le dijo dándole una media sonrisa.

—Tú y tú Bipolaridad.

—Di lo que quieras me da igual —le dijo Goku mientras le daba la espalda.

Después de varios minutos de conversación entre la peli Azul y el semidiós, en donde el saiyayin mostraba en ocasiones indiferencia con la humana, pero le daba una medio sonrisa al estilo Son Goku.

—No olvides lo que te dije, Eh —señaló la peli azul con su dedo al saiyayin, mientras se subía a su nave.

—Ya lo sé —le dijo rodando sus ojos de la frustración. Para después ver cómo su amiga desaparecía de su visita en su nave.

A lo que finalmente se pudo relajarse cómodamente, una parte de él adoraba la soledad pensaba que era el mejor regalo que los dioses le pudieron regalar y sabía que la única forma de lograrlo era exterminado a toda forma de vida en el universo. Pero su contraparte no era lo que pensaba, él pensaba que todo ser viviente tiene el derecho la vida y nadie tenía el privilegio de quitarle su derecho era uno de sus lemas del saiyayin Son Goku.

El se encontraba entre la espalda y la pared, podía escuchar leves susurro en su cabeza que debía asesinar a todo mortal que se cruzará en su camino y limpiar de impurezas todo el universo incluso si eso incluye a los mismos dioses. Pero siempre era detenido por otra voz que le decía que era lo incorrecto asesinar a gente no estaba bien, pensaba que hasta los mismos villanos que amenazan el universo debían ser perdonados, toda la gente merecía vivir en paz.

Esto era lo que se debatía el saiyayin dios dentro de su pensamientos, era como si un ángel y un demonio le aconsejarán que era lo mejor para el.

Corporación Cápsula.

Bulma al llegar a su casa, pudo notar que todos aún se encontraba descubriendo sobre lo del saiyayin, esto lo sorprendió de gran manera no se esperaba que aún siguieran en su casa.

Al entrar a la habitación en donde se encontraban todos, fue el centro de atención de todos.

—Bulma en donde te habías metido —le preguntó Krilin, pero pudo notar una leve sonrisa en la científica.

—Estaba en el laboratorio —dijo sin titubear dando una sonrisa.

—Todo bien mamá —le preguntó el joven Trunks.

—Sí hijo no te preocupes.

La androide 18 al verla detalladamente se dio cuenta que esa sonrisa era más falsa que nada. Así que decidió acercarse a ella y preguntarle discretamente el motivo de esa sonrisa.

—Todo bien —le preguntó en susurro la androide.

—Si todo salió como lo planeamos ya está todo hecho, solo faltas tú nada más es cosa de un leve empujón —le dijo con una sonrisa en su rostro.

—Estás segura de esto —le preguntó la rubia no muy convencida.

—Si claro porque lo dudas.

—Pues José porque yo y no su esposa -le preguntó viéndola directamente a sus ojos azules.

—Tú eres la mejor opción, además si le decía a Milk toda iba a salir mal ya sabes como se pone —le dijo la peli azul recordando el carácter que tiene el esposa de Son Goku.

—Si creo que tiene razón —dijo viendo cómo su esposo las veía directamente.

—¿De que tanto hablan? —les preguntó Krilin con duda.

—Cosas de mujeres, que no te importan —le gritó la científica, haciendo que el mejor amigo de Son Goku se espante de la manera en la que le hablo.

—Que carácter —dijo alejándose de ella, a lo que ella se vieron directamente a los ojos para sonreír alegremente.

Ya había pasado cuatro días desde aquella conversación entre la científica y el saiyayin en donde aún no había noticias del saiyayin dios.

Bulma a darse cuenta que el saiyayin no volverá a menos que lo hagan volver

A lo que decide llamar a cierta rubia que hará volver al saiyayin.

—Eh, Hola hablo con 18.

—Si, soy yo...que pasa.

—Creo que ya llegó el momento...la última parte del plan —le dijo la peli azul por el teléfono, que se le dibujó una sonrisa en su rostro.

—Muy bien. — soltó un suspiro —. Estaré en un momento ahí —fue todo lo que dijo para después cortar la llamada.

Minutos después la peli azul la esperaba pacientemente y después de dirigir sus mirada hacia aquel cielo en donde se observaba la androide acompañada de pequeña hijo en brazos.

—Qué bueno que llegaste —le dijo Bulma con una sonrisa.

—Viene lo más rápido que pude.

—Y dime Krilin, se dio cuenta —le preguntó con duda.

—No, Claro que no —le dijo mientras dirija su mirada hacia su hija Maron.

—Que bien —dijo dándole un sonrisa.

—Estás segura de ésto —le volvió a preguntar con duda.

—Claro que sí, tú confía en mí y todo saldrá bien —le dijo mientras hacía un sello de aprobación.

—Entonces en marcha —dijo la androide, para darle un beso en la frente de su hija.

—Quiero que te quedes con Bulma con unos momentos, yo vendré lo más rápido posible —le dijo viendo directamente a los ojos de su hija.

—Sí mami —dijo Maron con una sonrisa. La androide al ver darle una sonrisa amorosa a su hija, a lo que sin decir nada desaparecer del lugar volando en dirección en donde se ubica el saiyayin.

Montañas Paoz.

El saiyayin que caminaba en absoluto silencio por el gran bosque en donde solo se podía escuchar el bello canto de los pájaros y otros animales. Pudo sentir una calma absoluta era uno de los mejores regalos que los dioses les pudieron regalar a los morrales ò al menos eso era lo que pensaba.

—Demonios no puedo creer que un dios como yo, tenga que hacer esto —se dijo así mismo en sus pensamientos.

Para después empezar a quitarse sus botas al igual que demás accesorio como su Gi de combate. Para después meterse a la gran cascada en donde el agua salía muy clara en donde se podía reflejar su rostro, así metiéndose a la gran cascada, para darse una baño que se encontraba en las montañas alejados de toda civilización y era la única forma de bañarse.

El saiyayin que se encontraba sumergido en sus pensamientos, no se dio cuenta la rubia que se acercaba a su ubicación.

—Creo que por aquí es — se dijo la ojiazul, que se encontraba cerca de un gran río en donde el agua era cristalina, y al acercarse al río pudo notar su bello rostro que se reflejaba.

Al momento de descender más hacia abajo, en donde se podía notar la bella vista que hacía la cascada junto con una gran fauna, que hacía juego con el bello río.

Al momento de clavar sus ojos, a la gran cascada pudo notar una pequeña sombra que a duras penas se podía observar, pensó que su vista le engañaba a lo que decidió acercarse para ver de quién se tratara esa figura que era cubierta por la gran cascada.

—Quién demonios está allá afuera —se dijo el saiyayin, pudo sentir como alguien lo observaba de hace unos instantes.

A lo que decide salir de la cascada, para ver de quién se trataba, al ver de quién era no lo podía creer lo que sus ojos veían. Pudo notar como la rubia se quedó estática y con un rubor en sus mejillas, al verlo completamente desnudo.

—Que, Qué estás haciendo así de esta manera vístete imbécil —le gritó la androide en tartamudeos, y dándole la espalda al saiyayin.

Este al verla de frente suyo, quedó inmóvil por unos milisegundos, para después meterse a la cascada de vuelta.

—Qué demonios haces aquí —le preguntó el saiyayin con enfadó, sacando solamente su cabeza por la cascada.

—E, Eso mismo te pregunto yo —le dijo la rubia que aún se encontraba de espaldas. —Que no oíste cambiate estúpido.

—Tu no me das órdenes niña —le contestó con enfadó.

A lo que la androide al escuchar como la retó, sin importarle que estuviera desnudo, clavó sus ojos azules cargados de furia. A lo que el saiyayin sin decir nada decidió meterse a ponerse su actuando de nuevo, no sin antes verla con la mirada fría a la androide que ni siquiera se inmutó ante la mirada penetrante del saiyayin.

—Ahora si me vas a decir, qué diablos haces aquí —le dijo cruzándose de brazos, al estilo que solía ponerse serio Black Goku.

—Po, Porque te fuiste —le preguntó aún nerviosa y que aún se encontraba muy roja.

El semidiós al escuchar eso, todo su ojos del fastidio y cansado de la misma situación.

—Otra vez con lo mismo.

—Si otra vez, y más te vale que me contestes, si no soy capaz de mandaré de una patada en tu trasero a otro universo —le dijo con enfado la rubia.

Goku al escuchar las palabras de la androide, no pudo evitar soltar una carcajada mientras la veía directamente.

—Que te causa risa idiota —le dijo la ojiAzul, sosteniéndolo de su Gi en forma de amenaza.

—Suena divertido — respondió con una sonrisa en su rostro.

A lo que antes de darse cuenta ya se encontraba en el suelo, quién la rubia lo veía fijamente con una sonrisa que estaba encima del semidiós.

Esto lo sorprendió, en que momento bajó la guardia él era desconfiado de todos y era alguien que no bajaba su guardia ni por un momento. Al momento de analizar cómo pasó todo se dio cuenta de quién fue el culpable, y no pudo evitar maldecirse a sí mismo, aunque realmente maldecía a Son Goku.

— Pruebame otra vez, y esta vez no caerás al suelo, sino será hasta el centro de la tierra —le dijo con una sonrisa, que aún se encontraba encima del SemiDiós.

—A sí —dijo el semidiós, dándole la vuelta a la rubia quien está se sorprendió que ahora era ella quién se encontraba abajo,y el saiyayin que lo veía con una sonrisa sonrisa de triunfo.

No se dio en qué momento bajó la guardia, que ni siquiera había parpadeo y ya estaba en el suelo. Y no puedo evitar clavar sus bellos ojos azules que miraban fijamente al saiyayin que se encontraba encima de ella.

—Que demonios haces —le preguntó aún sorprendida.

—Eso quisiera saber yo, tú empezaste está tontería niña.

—Suéltame —le dijo la androide, con una voz muy débil como si se tratase de una niña indefensa.

Esto sorprendió al semidiós, escucharla con esa voz lo sorprendió ya que nunca la había escuchado de esa forma hablar. Era una voz tan débil y indefensa que por unos momentos pensó que era así, pero estaba en un grave error, era nada menos que la androide 18, la misma que causó muchos problemas en el pasado y en la futuro de donde él también causó la destrucción de todo el universo.

—Que no oíste —esta vez le dijo con una mirada cargada de furia.

A lo que el saiyayin sin rechistar hace caso a sus palabras, esto lo desconcertó por unos momentos.

No pudo evitar a volver maldecirse a sí mismo, qué demonios pasaba por su cabeza, porque diablos a él le suelen suceder este tipo de situaciones, se sentía como un tonto del actuar así sus cambios de humor era algo con lo que tenía que lidiar día a día.

Primero en una situación no muy agradable con la mujer de su rival, y después con la mujer de su mejor amigo, Ahora que sigue las mismas diosas ò que, se repetía una y otra vez en su mente.

—Qué rayos les pasa a las mujeres, porque un dios como yo tiene que pasar por cosas tan vergonzosa —se repitió en su mente una y otra vez.

Para después, maldecir a Son Goku por meterlo en estos asuntos no muy agradables para su otra parte que detestaba todo lo que tenga que ver con los Morrales, era algo que detestaba una parte de sí mismo, y su otra parte era algo nuevo por lo que pasaba, era algo que nunca había experimentado hasta llegaba al punto de no entender la situación.

Por una parte tenía a Black, que no dejaba que nadie se burlara de él, era un dios sumamente orgulloso de sí mismo y sus principios, y por otra parte tenía a Son Goku, un ser de buen corazón y Muy amoroso con sus seres queridos, y incapaz de matar a alguien a menos que sea necesario.

Todo era un caos dentro de su mente, cada que pensaba en cada personalidad que tenía cada uno, eran tan diferente que simplemente era polos opuestos. Sus pensamientos iban a ser interrumpidos por cierta rubia que no dejaba de verlo.

—No se te ocurra decir nada de esto, si yo mismo haré que te arrepientas — amenazó 18, al semidiós quien esté no le tomó importancia a sus palabras.

—Creeme que ni ganas me dan de hablar de esto —Bufó cruzado de brazos.

Esto de alguna manera alteró más a la rubia, de la manera tan terca que le respondía nunca había conocido a alguien como él. Incluso el mismo príncipe saiyayin se mantendría de abstenerse callado, de cierta manera la sorprendió por el hecho de que un hombre por primera vez no se inmutaba a su miradas penetrantes que podía congelar al mismo Bills el destructor.

Era el primer hombre que la ponía en su lugar, sin importarle quien fuera ella y él mismo sabe de qué es capaz cuando se enfada.

—Bueno volviendo a lo que vine, ¿porque te fuiste? —le preguntó, soltando un suspiro para olvidar el asunto de hace unos momentos con el saiyayin.

El saiyayin rodó sus ojos del cansancio de hablarle de lo mismo que le hablo, la científica cuando vino a visitarlo.

—No me sentía a gusto con ellos —contestó con una voz seca.

—¿Qué no te sentías a gusto? —le dijo la androide mientras se señala así misma y se tocaba sus pecho.

—Qué esperabas yo, ya no soy ese Goku que ustedes conocían soy otro. —se detuvo para suspirar —. Soy un Goku gracias al nacimiento de sus seres sumamente diferentes.

—Eso ya lo sé —dijo 18 viéndolo directamente con sus ojos azules.

—Ellos nunca me van a aceptar, lo sé por qué lo vi en su rostro… ellos piensan que yo fui el culpable de la muerte de su mejor amigo, y no es haci —le respondió con una voz muy fría y con unos ojos que de a poco iban descolorandose a hasta dar un tono Grisáceo.

—Oye, deja que ellos se acostumbren a tí. —se detuvo para clavaba sus ojos azules en los ojos del saiyayin —. Yo intentaba busca a Son Goku, dentro de tí pero ya sé que no va a ser así, pero sé que él aún sigue vivo dentro de tí. Intenta pensar qué haría a Goku dentro de tí, y piensa que era el en tu lugar.

—Yo… —fue todo lo que pudo decir, mostrando tanto el rostro de arrepentimiento de Son Goku, como su voz se le escuchaba cada vez más débil.

Odiaba mostrar esa faceta de Son Goku, lo hacía ver muy débil, y pudo darse cuenta que esa faceta era la que mostraba Son Goku cada vez que se sentía culpable por algún error que cometía, pero entendía que en esos momentos debía hacer aparición Son Goku.

—Debes entender y recordar lo que se siente perder a un ser querido, Goku ellos necesitan tiempo para adaptarse a tu llegada.

El saiyayin solo soltó un bufido al saber que entendió lo que le dijo la androide.

—Si ya lo sé, no tiene por qué recordármelo —dijo aún cruzado de brazos.

—¿Entonces qué has decidido? —le preguntó.

—Está bien volveré, no se porque demonios te hago caso a tus palabras —le respondió no muy convencido, aunque sí sabía la razón por la cual iba volver el culpable de todo esto era Son Goku.

—Muy bien, recuerda que todos esperan tu regreso —le dijo 18, que permitió una sonrisa para después marcharse y llegar a la corporación cápsula, y notar que todos se encontraban reunidos.

—Dios mío, en donde te habías metido —le gritó su esposo preocupado.

La rubia se divertio con las intenciones de su marido, que le trataba como si fuera una muñeca de porcelana cuando ella era más fuerte que el. Pero en eso recordó lo sucedido con el Semidiós y no pudo dar una sonrisa secretamente.

—Tengo buenas noticias, Goku regresar pronto —les dijo 18, a todos los presentes.

Todos exhalaron un suspiro de alivio, estos se alegraron por la gran noticia de la rubia.

Después de varios minutos en donde el Semidiós no hacía su aparición todos se estaban preocupando de nuevo.

Pero en ese momento el saiyayin, aparece enfrente de todos, quien mostró la misma sonrisa característica que solía poner Son Goku para alegrar el ambiente que pocos pudieron notar. Para después caminar hacia ellos lentamente con una cara de pocos amigos.

Fin Del Capítulo.

Espero que les allá gustado esta parte de esta nueva historia, solo quiero decir que trato de avanzar lo más que puedo para iniciar con el torneo Multiversal, en donde el Harem de Goku se hará cada vez más grande como trascurra la historia, si gustan pueden dejarme en los comentarios su lista personal del Harem de Goku, quien sí y quién No.

- Sin Más Me Despido -

- Zomero -