Hola de nuevo! :D
Advertencia: contiene Slash [chico x chico], WI? [que pasaria si...?] EWE[ Epilogue? What Epilogue?]
Aviso: "Esta historia participa de Desafíos "Buscando la inspiración" del Foro First Generation: The story before books".
Disclaimer: los personajes son propiedad de J.K Rowling, la historia si es mia y el trocito en inglés es de la cancion One More night de Maroon 5:D
Disfruten~
"De cómo no hacer una carta"
Merlín, que maldito sueño más extraño el que había tenido. Draco frunció el ceño todavía con los ojos cerrados. Suspiró pesadamente, por lo menos había sido algo diferente y que lo sacara de la rutina. Abrió los ojos perdiendo su vista en el techo de la enfermería.
―¡Por lo visto ya despertaste!―Merlín, no―¡Draco!―oh Merlín, debía ser una broma, una jodida y muy retorcida broma―¡No me ignores!
―Si no le hago caso, se ira―murmuró el rubio ganándose una mirada ofendida por parte de Diggory.
―¡No soy un jodido animal!―Cedric frunció el ceño intentando parecer molesto aunque ciertamente estaba divertido.
―Pues eso pareces…―murmuró con fastidio Malfoy, sentándose en la cama y dándole una mirada fría al Hufflepuff.
―Si las miradas mataran―mencionó divertido el castaño sentándose en la cama también.
―Ya estás muerto―añadió el Slytherin.
Diggory abrió la boca para después cerrarla―bueno, tienes razón― Cedric soltó una risita divertida mientras se rascaba la cabeza de manera nerviosa.
―Pedazo de idiota―Malfoy se masajeo las cienes.
La cortina de la enfermería fue abierta con delicadeza―por lo visto ya se encuentra bien, señor Malfoy―Madame Pomfrey lo inspecciono de arriba abajo. Draco agradeció que no hubiera la conversación que estaba teniendo con el estúpido de Diggory―tómese esto, es para el dolor y que pueda cicatrizar con facilidad―la enfermera le acerco unas pociones de aspecto poco agradable.
Draco arrugo imperceptiblemente la nariz, pero aun así asintió―eso se ve asqueroso―mencionó con el ceño fruncido Cedric. Malfoy lo fulmino con la mirada ganándose una mirada extrañada por parte de Madame Pomfrey. El rubio suspiró antes de beber las pociones, joder no se equivocaba, estaban malditamente horribles, hizo su mayor esfuerzo para no escupirlas.
―Bueno, descanse por el momento señor Malfoy, todavía no es conveniente darlo de alta―la mujer le dio una última mirada analítica para después dejarlo aparentemente solo.
―Estoy casi seguro que pensó que estabas loco―mencionó distraídamente el de cabello castaño mientras se acostaba en un extremo de la cama.
―Bájate de una maldita vez―ordenó el Slytherin mientras le daba una patada, sorprendentemente si fue capaz de botar al otro muchacho.
―¡Joder, Draco!―Cedric se sobo la cabeza―que este muerto no quiere decir que no me duele.
―Que me importa―masculló entre diente el de ojos grises.
―Con esa actitud nunca conquistaras a Harry―Diggory informo con cierta diversión.
El rostro de Draco enrojeció. No sabía muy bien si por la indignación o por la vergüenza―¡Pedazo de idiota!―bramo enfurecido el ojigris mientras le aventaba una almohada que lo traspaso.
―¡Señor Malfoy!―Madame Pomfrey entro con el ceño fruncido y expresión furiosa.
―Estas jodido―menciono divertido Diggory que se sentó en una silla para observar el regaño que se le daba al rubio.
El lunes por la mañana era igual de fastidioso que siempre. Draco murmuro una maldición entre sueños.
―Levántate Draco―alguien lo removió suavemente.
―Jodete―se dio la vuelta fastidiado intentando ignorar al otro que no se daba por vencido.
―Draco, Draco, Draco…―después de 10 minutos de removerlo constantemente y no dejar de llamarlo, Malfoy se levantó con expresión malhumorada y se encerró después de un portazo en el baño. El castaño sonrío divertido mientras se sentaba en la cama esperando al otro.
―Eres desesperante―murmuró fastidiado el Slytherin mientras salía de las mazmorras con intenciones de ir al Gran Comedor.
Cedric sonrío alegre mientras caminaba al lado del menor ―ya llevamos una semana juntos, deberías estar acostumbrado.
Draco lo ignoro olímpicamente―me voy a volver loco…
―¿Qué es la locura mi querido, Draco?―Diggory paso un brazo por encima del hombro del rubio.
―Muérete―mascullo entre dientes el prefecto.
―Oh bueno―Cedric puso la mano en su barbilla por unos momentos―¡Ya estoy muerto!―Cedric sonrio feliz mientras le hacia una reverencia y le abría la puerta de las cocinas del Gran Comedor. Draco rodo los ojos fastidiado.
―Tsk―el muchacho de ojos grises chasqueo la lengua para no soltar un comentario.
El rubio se sentó en un lugar apartado, se encontraba completamente estresado, ya no sabía qué hacer. Ahogo un suspiro frustrado. El estúpido de Diggory no lo dejaba en paz, ya ni si quiera sabía si estaba loco y se estaba imaginando todo. La vista del de ojos grises se perdió en el horizonte, con la mirada en algún punto, el cansancio quebrando de poco a poco su cordura junto con la angustia atroz. Antes de darse cuenta, el hambre se le escapo. El estómago se revolvió en una sensación de asco. Aparto el plato arrugando la nariz en el proceso.
―Deberías comer―la voz del Hufflepuff fue un susurro en su oído.
Draco dio un ligero brinco―¡Mierda!, ¡No hagas eso!―no ayudaba el hecho de que sentía el peso del mundo sobre sus hombros, se encontraba completamente estresado y nervioso.
―Lo siento―Diggory tuvo la decencia de parecer arrepentido―es solo que… Pareces a punto de caer desmayado, o algo así―Cedric le sonrio levemente y con algo de pesar en los ojos.
Por un momento Draco se sintió apenado por hablarle mordazmente al Hufflepuff―como sea…―Malfoy suspiro mientras tomaba una manzana y le daba un mordisco. Cedric sonrío enormemente.
―¡Bueno es hora de ir a clases!―el castaño tomo a Draco de la muñeca y se lo llevo arrastrado en dirección hacia la puerta.
―¡No soy un maldito muñeco!―gruño el rubio aunque se dejó arrastrar.
―Bueno, ¡pero lo pareces!― rio como un niño el Campeón. Draco se sonrojo levemente aunque su rostro seguía igual de malhumorado y el cabello lo llevaba desordenado.
Al final, Diggory se detuvo de improvisto, haciendo que Draco chocara contra él―Maldito Hufflepuff―murmuro el Slytherin alzando la vista en plan indignado. No esperaba encontrarse con los malditos ojos verdes del imbécil de Potter viéndolo fijamente. La respiración se le fue. Draco bajó la cabeza y abandono rápidamente las cocinas.
Cedric observo atentamente como Harry se mordió el labio inferior mientras una mirada de angustia de instalaba en la mirada del Gryffindor. Diggory suspiro, a veces el estar muerto te daba la oportunidad de tener otra perspectiva completamente diferente a la de los vivos, que mayormente estaba ciegos. El Hufflepuff negó con la cabeza, para después salir corriendo en busca del Slytherin que seguramente estaría caminando a la Sala de los Menesteres.
―¡Señor Malfoy!―Draco pestañeo adormilado, llevaba bastante tiempo sin dormir. Dirigio su mirada cansada a McGonagall que lo miraba con el ceño fruncido―realice el hechizo que acabo de demostrar―los labios de la mujer se encontraban completamente tensos. Draco contuvo el suspiro que quería salir de su boca, no tenía ni la más puta idea de que había hecho esa mujer.
―¡Es el mismo hechizo que te mostré ayer!―le informo el Hufflepuff que se encontraba detrás de McGonagall. El rubio realizo correctamente el hechizo que McGonagall exigía, dando como resultado que la mujer le diera una mirada completamente seria antes de empezar las clases de nuevo.―¡Te lo dije! Soy un buen profesor―el castaño asintió con aire solemne―puede que esté muerto y no pueda hacer hechizos, pero sí que recuerdo―el Hufflepuff suspiro pesadamente y se sentó de nuevo al lado de Malfoy.
―Gracias…―un murmuro débil abandono los labios del Slytherin que siguió con la mirada al frente. El anterior prefecto de Hufflepuff sonrio levemente.
Ya casi, estaba a unos cuantos pasos de lograrlo. Algo de alivio cruzo la mirada gris y cansada de Draco, Cedric suspiró abatido.
―¿Por qué no le pides ayuda a alguien? Sé que te ayudarían― de alguna forma el Hufflepuff tenía un mal presentimiento con eso, y mierda, sus predicciones parecían que siempre se cumplían. Todavía tenía miedo al recordar el incidente del Sectumsempra, y realmente eso no era muy sano.
―Nadie lo haría―la voz de Malfoy salió llana y sin sentimientos.
―Yo lo haría―Cedric ladeo su cabeza―en realidad, lo estoy haciendo en estos momentos, el problema está en que no te dejas ayudar―Diggory asintió firmemente con la cabeza.
Malfoy suspiró levemente―eso ya no importa, vámonos―Draco se dio la media vuelta para poder salir de la Sala de los Menesteres. Cedric sonrió con tristeza mientras seguía al rubio.
El rubio seguía caminando perdido en sus pensamientos, una mueca monótona en sus facciones. El castaño suspiro rendido, no sabía que podía hacer para animar al Slytherin, de pronto los ojos del Hufflepuff se iluminaron, tenía una idea―¡Escribe algo pensando en Harry!―Cedric tenía una mirada completamente emocionada, parecía a punto de empezar a saltar.
Una mueca de incredulidad se asomó por las facciones del de ojos grises―no―contesto con el ceño levemente fruncido.
―¡Por favor!―Diggory empezó a revolotear a su alrededor.
―No―la voz del rubio se alzó un poco.
―No pierdes nada y te motivas―entraron a las mazmorras que se encontraban completamente oscuras.
―No.
―Por favor.
―No.
―Por favor.
―No.
―Por favor…
―¡No!
―Te odio―Draco tenía unas ojeras increíbles en el rostro, aunque no parecía cansado, más bien enfurruñado. Tenía apretada fuertemente la pluma y escribía cosas de manera violenta y rápida, aunque el leve sonrojo de sus mejillas no ayudaba mucho a la imagen de alguien enfurecido.
El Hufflepuff se alzó de hombros restándole importancia―no fue tan difícil, solo tuve que insistir toda la noche, la mañana, en el desayuno y en la clase de pociones―soltó sin más el castaño ganándose una mirada asesina por parte de Malfoy―y relájate―Cedric hizo un gesto desinteresado con la mano―la clase que sigue es Encantamientos―Draco soltó un gruñido.
―Bien, ten tu puta carta―el de ojos grises estaba tan avergonzado y furioso, que sin pensar muy bien, le arrojo el pergamino, hecho una bola, al Hufflepuff; mal momento para notar que había alguien detrás de Cedric y recordar que Diggory solo podía tener contacto con él porque los objetos simplemente los atravesaba. Cedric parpadeo confundido al ver la cara de horror que había puesto el Slytherin, el pobre se había puesto más pálido de lo que era.
El castaño volteo curioso atrás de él al escuchar el pergamino siendo desarrugado. Una sonrisita maliciosa se posó en sus labios al ver a Harry con el pergamino en las manos, Draco se había puesto de pie de inmediato con las claras intenciones de quitársela. Cedric bendijo a todos porque el profesor Flitwick entró a la habitación interrumpiendo las acciones del Slytherin.
―Es raro verlos llegando tan temprano y que estén sin pelear―el profesor diminuto los miro con ojos inquisitivos mientras se dirigía a su asiento. Ninguno de los dos jóvenes dijo nada, solo se sentaron en sus lugares. Harry con la mirada seria y Draco totalmente incómodo.
―No tienes por qué preocuparte, no le pusiste nombre, ¿verdad?―pregunto aparentando inocencia el Hufflepuff.
―Cállate, maldita sea―el rubio se despeino un poco el cabello mientras soltaba un suspiro pesado.
―¿Acaso pusiste algo obsceno?―pregunto divertido el castaño.
Draco ignoro la pregunta de este y simplemente dejo caer la cabeza contra el escritorio. Su vida era una mierda, en todo el puto sentido de la maldita palabra.
Harry básicamente había desaparecido después de salir de la clase de Encantamientos. Eso le había dado algo de gracia a Diggory, que por "ordenes" de Draco se encontraba buscando al "Maldito cuatro ojos" para arrebatarle el estúpido pergamino que había hecho. Claramente el rubio tan bien fue a buscarlo.
El muchacho mayor siguió caminando por un rato, dando con el Gryffindor que estaba en un salón en desuso, se encontraba sentado en una mesa con la carta abierta pero con la mirada perdida en un punto. Cedric se acercó curioso y se ubicó detrás del de ojos verdes para poder leer lo que decía el bendito pergamino.
You and I go on at each other like we're going to war
You and I go rough, we keep throwing things and slamming the door
You and I get so damn dysfunctional we start keeping score
You and I get sick, yeah I know that we can do this no more.
But baby there you go again, there you go again making me love you oh
Baby I stopped using my head, using my head let it all go oh
Now you're stuck on my body, on body like a tattoo oh
And now I'm feeling stupid, feeling stupid coming back to you.
Cedric se mordió el labio pero no pudo evitar ponerse a reír. No esperaba que el Slytherin terminara escribiendo algo así. Rio un poco más observando como Harry suspiraba con las mejillas algo rojas pero una sonrisa tímida aflorando en sus labios. Cedric sonrio curioso, con ganas de saber que pasaría después de eso.
Gracias por leer y por su apoyo, me alegra que les este gustando la historia QnQ Cuidecen~
Nanami off~
