Advertencia: contiene Slash [chicoxchico] EWE [Epilogue? What Epilogue?]

Aviso: esta historia participa en desafíos "Buscando la inspiración" del Foro First Generation: The Story Before the Books"

Disclaimer: los personajes son de J.K Rowling, la historia si es de mi propiedad.

Disfruten~


"Help"

Draco suspiró sintiendo un nudo en el estómago de manera horrible. Cerró los ojos sosteniendo fuertemente la varita en sus manos, estas temblando lentamente, sentía que se había quedado sin cordura. No había mucho que lo hiciera sentirse humano en esos momentos, seria hipócrita de su parte decir que más de una vez no se sintió tentado a cometer suicidio. Sus ojos se abrieron, opacos y muertos, mientras miraba algo al frente de él.

Cedric permaneció en silencio, sintiendo las emociones que tenía el rubio en esos momentos. Algo se removió dolorosamente en Diggory al igual que en Draco cuando todo comenzó.


Alzó la varita temblando ligeramente, Dumbledore lo miraba con tranquilidad, casi con tristeza. El anciano le había dicho que cambiara de bando, estuvo tentado a reír con ironía, pero eso solo confirmaría la poca cordura que le quedaba.

El antiguo Hufflepuff miraba a la lejanía con cierta tristeza, Dumbledore tenía la muerte rondando a su alrededor, no había mucho que hacer, el director moriría esa noche. Cedric dirigió de nuevo su mirada a las personas que se encontraban dentro de la Torre de Astronomía.

El de cabello castaño observó como la varita que sostenía Draco empezaba a bajar lentamente, ese fue el turno de Severus Snape―Avada Kedavra―la maldición asesina fue lanzada, el cuerpo de Dumbledore cayó muerto. Cedric se preguntó que si así se vio él, en el momento en que Voldemort. Diggory se sintió mal por el profesor Snape, como ya lo había pensado otras veces, el estar muerto daba la oportunidad de ver todo de otra forma. Empezó a caminar con las intenciones de seguir al rubio que partía con los Mortifagos, porque él no veía a Draco como uno.


Draco caminaba de manera nerviosa por su habitación, podía escuchar los gritos de las personas siendo torturadas. Sentía repugnancia de solo pensar Voldemort caminando por su casa, la sola idea era malditamente horrible. Sus nervios estaban crispados, jodidamente arruinados sería la mejor definición en ese momento.

―Draco…―y lo más patético era que lo único que lo mantenía con cierta cordura era Diggory, un maldito Hufflepuff.

El de ojos grises miro al castaño que estaba mirando algo por la ventana de su habitación―¿Qué ocurre?―la voz del Slytherin salió terriblemente apagada.

―Tenemos que bajar―el rubio negó con la cabeza, declinando el comentario dicho por el Hufflepuff.

Diggory suspiro pesadamente, con fuerza tomo la muñeca del Slytherin y empezó a caminar arrastrando al rubio. Lo sacó, casi sin esfuerzo, de la habitación. Gran parte del poder hacerlo, era el estado en el que se encontraba el Malfoy menor, este parecía a punto de morir en cualquier momento. Era cierto, ya casi no dormía ni se alimentaba, las únicas veces que lo había visto dormir este se levantaba completamente fuera de sí y con la respiración agitada. Sabía que se encontraba sintiéndose culpable a cada momento.

El hecho del porque Draco no alzaba la voz radicaba en el no poder hacerlo, por la presencia de los demás Mortífagos que se encontraban en Malfoy Manor. Todos lo observaban con sonrisas completamente burlescas y algunas desquiciadas. Los vellos del cuerpo se le erizaron al escuchar la risa psicópata de la tía Bella.

Las pupilas del menor se dilataron al notar la presencia de tres personas siendo escoltados por los carroñeros, su padre y su tía Bella estaban ahí.

La voz de su padre llego a sus oídos, su corazón empezó a retumbar poderosamente, Cedric a su lado pudo ver la encrucijada cruzando la mirada del menor.

―No lo hagas, todavía puedes ser…―hablo convincentemente Diggory.

Algo en esa aclaración lo hizo poder contestar―no lo sé, no estoy seguro―pudo ver la incertidumbre cruzando los ojos de Granger y Weasley; sin embargo, Potter solo bajo la mirada.

Su padre y la tía Bella lo presionaron; sin embargo no dijo nada más, el castaño a su lado pareció completamente aliviado.


La guerra había estallado, las personas caían como muñecos a su alrededor, la sangre salpicaba algunos lugares, las personas muertas, muertas, no había más oportunidad para ellos. Su sangre se sentía completamente fría; sin embargo, ya no había nada que hacer, siguió junto a Crabbe y Goyle en la búsqueda de la tiara de Ravenclaw.

Todo empeoró cuando se encontraron con trio Dorado y tanto Crabbe como Goyle hablaron de matarlo y el uso una absurda excusa para que no lo intentaran, el fuego maldito que inicio Crabbe fue el inicio de todo el infierno a su alrededor, las llamas empezaron a consumir cada rincón de la Sala de los Menesteres.

Draco sonrio con ironía al ver que no tenía escapatoria―por lo visto hasta aquí llegue Diggory―Cedric parecía completamente aterrado cuando las palabras escaparon de la boca del rubio.

―¡Maldita sea! ¡Muévete, podemos buscar otra escoba!―Cedric miraba rápidamente todo los lugares, pero todo estaba ardiendo.

Draco mentiría si decía que no le daba miedo morir, pero sentía que sería más tranquilo que la vida que estaba llevando. No contaba con que Potter, regresara en una escoba y lo rescatara. Miró con horror como Diggory permanecía en la Sala, él ya no podía morir de nuevo, ¿verdad? El aterrizaje fue horrendo pero por lo menos estaba con vida. Después de ese momento no fue muy consciente de lo que pasaba a su alrededor, solo regreso en si cuando el Hufflepuff se inclinó justo enfrente de él con una sonrisa tranquilizadora―¿vamos?

Draco reacciono, un amigo suyo había muerto hacia unos momentos, el horror apretujo su corazón mientras tomaba la mano del Hufflepuff. Se puso de pie con la mirada perdida, debía encontrar a su padre y su madre, debía hacerlo.

Cuando salió al exterior, otra opresión de horror apretó su corazón al ver a Potter siendo cargado por Hagrid―ven Draco―el Señor Tenebroso lo llamo confiado y con la alegría cursando por el deformado rostro. Su padre le hizo ademanes para que fuera; sin embargo, dudo, dudo de todo, dudo de lo que había hecho en su vida. El apretón fuerte en su mano le hizo recordar que Diggory seguía a su lado, casi reteniendo para que no fuera.

La guerra se desato de nuevo antes de que decidiera algo. Potter estaba vivo.

Otra vez estaba en modo autónomo cuando todo término, permaneció con su madre y su padre en el Gran Comedor. Ya algo del suplicio había terminado.


―¡Vamos Draco! ¡Se te hace tarde!―Diggory lo miraba completamente emocionado en la puerta de su habitación. Draco suspiro, estaba obligado a ir a Hogwarts de nuevo para terminar el año escolar que no pudo terminar, como todos los demás, verdaderamente no quería ir.

―Sigo sin saber porque todavía no te has largado―murmuro el rubio, que internamente agradecía la compañía del castaño.

―Eras más lindo cuando eras niño―murmuro el Hufflepuff mientras salía de la habitación. Draco alzo una ceja al escuchar la afirmación de Diggory.

No hubo mucho de qué hablar en el camino a la estación, solo el hecho de que las personas lo miraban con asco. Aunque cuando alguien hacia eso, Cedric decía algún comentario ofensivo y gracioso dirigido a la otra persona, para poder alivianar el ambiente. El Slytherin en verdad estaba agradecido.

El camino a Hogwarts se le hizo corto, solo en una cabina junto al idiota de Hufflepuff, que simplemente no dejaba de parlotear estupideces que le quitaban el tiempo de poder pensar.

Al llegar a Hogwarts había bullicio pero no tanto como antes de la guerra. Después de todo, en los pasillos del castillo había muerto tanta gente. Los ojos del Slytherin perdieron brillo.

―Coño―Cedric parecía haber resbalado con algo. Draco rodo los ojos mientras caminaba a su sala común.


Harry se mordió el labio de manera dolorosa, Hermione lo observaba con paciencia, ambos en completo silencio―digamos que hay alguien que quiero, pero no de la misma forma que a Ron a ti, es otro querer y es raro porque es muy raro y él―Harry se dio un golpe a si mismo con su mano. Hermione alzo una ceja.

―Estamos hablando de un hombre, ¿verdad?―preguntó la castaña con una sonrisa comprensiva, Potter agradeció que su amiga fuera así de maternal.

―Sí, bueno, pero, es que no sé y yo… la gente nos miraría mal porque él y yo… ha―Harry soltó un pequeño resoplido completamente frustrado, Granger negó levemente, ciertamente divertida con la torpeza de su amigo.

―Primero intenta ser amigo de él―explicó con simpleza la prefecta.

Harry afirmo con la cabeza pensativamente―tienes razón, Herms―Hermione sonrió completamente alegre―bueno, muchas gracias, iré a pensar en que puedo hacer―Harry se puso de pie con una sonrisa completamente avergonzada.

―Hasta luego, Harry―Potter empezó a caminar con intenciones de salir de la vacía Sala Común de Gryffindor― empieza con algo no muy directo, sé que Malfoy lo apreciará y que no te importe lo que digan los demás, es tu vida, ya has pasado por mucho, incluso él.

Potter se tensó terriblemente mientras giraba su rostro de manera violenta, Hermione lo estaba viendo con una clara mueca de "¿en serio?" la castaña bufó levemente mientras negaba―estos hombres―soltó ella resignada con la situación mientras se disponía a ir al cuarto de chicas.

Harry se sintió más estúpido de lo que ya se sentía, pero eso ya no importaba, ya había pasado Navidad, y el tiempo se le estaba acabando.


Cedric alzo una ceja mientras caminaba junto a Draco en un pasillo, estaba seguro que alguien los estaba siguiendo, estaba alerta de quien fuera.

―¿A dónde vamos?―pregunto aparentando curiosidad el Hufflepuff.

―A la biblioteca, necesito hacer un trabajo de herbología―respondió con simpleza Malfoy. Cedric sonrio orgulloso, había logrado que el Slytherin le contestara sin monosílabos. Siguieron caminando hasta que entraron en el lugar prácticamente vacío, después de todo era hora de la cena.

Draco se sentó en una mesa apartada empezando a estudiar. Estuvo unos 20 minutos realizando las labores hasta que suspiro fastidiado―no lo encuentro―exclamo fastidiado.

―¿Qué cosa?―pregunto el castaño mirando el nombre de la planta escrito en el pergamino.

―El lugar de procedencia―murmuro fastidiado el rubio.

―Oh, esa es de la Selva del Amazonas―explico con simpleza el muchacho tomando asiento nuevamente. Draco asintió mientras lo apuntaba en un pergamino.

Cedric observo a Harry mirándolos incesantemente atrás de un estante. El Hufflepuff le sonrio amablemente haciendo que el Gryffindor le regresara la sonrisa mientras caminaba hacia ellos con algo de valentía.

―Malfoy―Draco alzo los ojos sintiéndose intimidado.

Potter le sonrio levemente mientras dejaba un papel encima del pergamino que estaba haciendo el Slytherin, le sonrio una última vez antes de salir de la biblioteca.

Draco alzo el pergamino ciertamente algo curioso.

You and I go on at each other like we're going to war

You and I go rough, we keep throwing things and slamming the door

You and I get so damn dysfunctional we start keeping score

You and I get sick, yeah I know that we can do this no more.

But baby there you go again, there you go again making me love you oh

Baby I stopped using my head, using my head let it all go oh

Now you're stuck on my body, on body like a tattoo oh

And now I'm feeling stupid, feeling stupid coming back to you.

But I love you….

Draco abrió los ojos impresionado sintiendo como su corazón empezaba a latir aceleradamente.

Cedric silbo―no pensé que hiciera algo como esto, aunque bueno, es un Gryffindor―soltó divertido, notando la cara de estupefacción de Malfoy junto con el rubor en las mejillas de este.

Draco se puso de pie rápidamente con intenciones de salir de lugar pero cuando paso junto a un estante fue arrinconado por Harry, que se impulsó un poco y junto ambos labios en un roce suave.

Cedric sonrio cuando terminaron el contacto―supongo que ya me puedo ir―menciono risueño, haciendo que ambos jóvenes se sonrojasen.

―Gracias―murmuraron al mismo tiempo los chicos, Potter ganándose una mirada extrañado por parte de Draco.

―Digamos que siempre lo pude ver―menciono nervioso el Gryffindor.

―Me pidió el favor de cuidarte―le guiño un ojo al rubio―le tomo mucho tiempo hablarme, seguro pensaba que estaba loco―el castaño rio levemente―bueno fue un gusto estar contigo Draco, espero y sean felices.―Cedric sonrio feliz sintiendo como poco a poco su consciencia se adormilaba.

Cedric estaba algo incómodo, no le gustaba ir a las reuniones del ministerio con su papá, había mucha gente rara siempre. Soltó un suspiro inflando los mofletes mientras se dirigía al baño de hombres, podía tener 7 años pero era un hombre. Con tranquilidad entro al baño para posteriormente salir, no esperaba empujar a otro niño de aspecto menor.

¡¿Estas bien?!―pregunto preocupado el castaño.

¡Claro que no! ¿Estas ciego?―soltó sarcástico el niño de unos 4 años, con esa voz infantil, el aspecto adorable y la voz mandona, le proporciono un sentimiento de ternura infinita.

Eres muy tierno―menciono distraídamente el castaño―soy Cedric Diggory―explico con una gran sonrisa.

Merlín, eres demasiado Hufflepuff― soltó con voz cansada―Draco Malfoy―dijo mientras alzaba la barbilla intentando parecer imponente.

Tú demasiado Slytherin―soltó divertido Cedric, ganados una mirada alegre del rubio.

Bueno, no eres demasiado tonto como pensé―exclamo con una sonrisa el de ojos grises.

Cedric rio divertido, esa día se la pasó junto a Draco en lo que terminaba la junta. Para Diggory fue el niño más lindo que jamás había conocido. Lástima que al verlo de nuevo en Hogwarts, este no lo reconoció.

Cedric sonrió levemente, Draco seguía siendo igual de lindo que antes.


Termine QnQ espero que les haya gustado.

Cuidecen ;D