Los personajes de esta historia no me pertenecen son propiedad de Marvel
Tony se arrepintió tanto de haber desactivado los paneles retro-reflectantes cuando aterrizó en la azotea de la Torre Stark. Toda la sangre se le congelo cuando vio a Pepper parada en el ascensor de su taller, con una cara ni si quiera de enfado ni con ganas de gritar, si no de tristeza. ¿Cómo había podido provocar eso a la mujer que amaba? Sobre todo el día en que le iba a pedir matrimonio. Las piezas del traje comenzaron a volar hacia el escondite en la pared. Dejando ver al castaño con cara suplicante.
-Pep por favor lo siento….yo….lo siento- Le dijo el castaño, más bien le suplicó mientras se acercaba lentamente hacia ella.
Pep solo observaba apenada, ¿cómo había pasado eso? ¿Por qué Tony le mintió de esa forma? Si lo había prometido. El castaño volvió a insistir.
-Pepper por favor dime algo, grítame, regáñame, si quieres golpéame. No te quedes ahí callada, por favor cariño- Le habló el castaño parado a un metro de la pelirroja.
Pepper siguió en silencio, ni si quiera miraba a Tony, cuando comenzaron a rodar las lágrimas por su cara. Miró al castaño y solo dijo:
-Mañana vengo a recoger mis cosas, esto se acabó- Entre lágrimas logró articular aquellas palabras. Se dio media vuelta al ascensor para irse.
-No Cielo por favor, deja explicarte… no te marches, por favor no me dejes yo….Pep…no puedes dejarme por favor- Suplicó el castaño con los ojos llorosos mientras tomaba a Pepper del brazo para que no subiera al ascensor.
-NO ME TOQUES!- Gritó enfurecida –no te atrevas a tocarme Tony, tú lo prometiste, me prometiste que no volverías a esto, eres un maldito mentiroso. Pensé que habías cambiado Tony- Toda la pena que sentía Pepper se transformó en un segundo en furia.
El castaño la soltó inmediatamente, las palabras de enojo de Pepper le dieron en lo más profundo del corazón, no tenía nada que decir, no tenía con qué defenderse, cayó de rodillas cuando la puerta del ascensor se cerró con su pelirroja adentro. Las lágrimas caían pero Tony solo podía pensar en que había perdido lo que más amaba en la vida y no había forma de seguir viviendo sin ella. Pepper se fue y con justa razón ¿Por qué nada podía salir bien? ¿O es que estaba destinado a vivir una vida de mierda?
En eso suena la campana del ascensor, la puerta se abrió, Tony expectante se paró para recibir a su Pepper. Lamentablemente era Banner, el doctor al ver la cara de Tony supo inmediatamente lo que había pasado. A si es que abrazó al castaño sin decirle una palabra mientras Tony hundía su cara en el hombro de su amigo.
Mientras tanto Pepper salía de la Torres Stark en su auto hecha un mar de lágrimas. Ni si quiera podía pensar a donde ir, aún no podía creerlo, Tony el amor de su vida le había mentido y ya no era la primera vez. Esta vez no lo permitiría, no quería tener una vida llena de peligros y menos de mentiras. Pero….Tony…. como podría olvidarse de él. Estaba pensando en eso con una tristeza que casi su corazón no aguantaba, cuando su blackberry comenzó a sonar. Lo miró sin distraerse de la carretera, en la pantalla salía llamada entrante AMOR. Más lágrimas comenzaron a caer por la cara de Pep, tomó el celular y lo lanzó por la ventana sin dudarlo.
Tony mientras tanto seguía marcando el número de Pep.
-Banner necesito por último saber que está a salvo, iba hecha una furia, puede que tenga un accidente…yo… mierda Pepper ¿cómo pude hacer esto?
-Tony tranquilo, no va a responder eso tenlo por seguro y lo más probable es que se quede en un hotel, mira Pepper no es una irresponsable tú lo sabes.
Pero Tony seguía marcando el móvil de Pep que estaba perdido en la carretera, le pidió a JARVIS que rastreara el GPS de la pelirroja salió, corriendo cuando vio en su pantalla que el resultado de JARVIS fue un punto rojo sin movimiento en la carretera noroeste de Nueva York. Banner salió a la cola de Tony temiendo que se matara con lo rápido que se imaginaba que conduciría hasta donde estaba Pep.
-Conduciré yo Tony y se acabó la discusión- Se impuso Banner ante el castaño.
Tony amurrado se sentó como copiloto en el auto. Mientras Banner ponía en marcha el auto con precaución pero muy rápido. Llegaron a los 15 minutos que a Tony se le hicieron eternos. No había nada, el castaño bajó del auto para observar, pero no se veía rastro del auto de Pep ni nada cerca a donde pudiera haber ido. Cuando un bultito negro se vio a unos pasos de donde estaba parado, se acercó y ahí estaba la respuesta…el móvil de Pep. En realidad lo había abandonado, no tenía cómo ir a explicarle lo sucedido aunque quizás no hubiera nada que explicar, rompió una promesa, es decir….su palabra no valía nada para Pep. En tiempos pasado ni le hubiese importado mentir, prácticamente su vida era una mentira, pero ahora que sabía que Pepper era la mujer de su vida y que se había dado cuenta que quería pasar el resto de su vida junto a ella, manda todo a la mierda. *Típico de ti Tony Stark* pensó cuando las lágrimas amenazaban por caer. Subió al auto sin decir una palabra, Banner podía notar la inmensa tristeza de Tony, había perdido lo mejor que le había pasado en la vida.
Cuando llegaron a la Torre Stark Tony subió a su piso dejando a Banner en el de abajo. Al abrirse la puerta del ascensor, como estaba planeado el video que había hecho comenzó a reproducirse. Quedó mirando y pensado cada palabra que le había dedicado en ese video a su amor, era perfecto, ningúna de aquellas palabras alcanzó a escuchar Pepper. Fue inmediatamente a buscar una botella de whisky al bar y se sentó en la mesita donde estaba la cena perfectamente acomodada, allí donde comería con su amada. Los adornos, los globos de corazones colgando y un te amo gigante puesto en la pared más cercana, lo atormentaban. Tony bebía de la misma botella furioso consigo mismo, estaba totalmente desesperado. Prefirió ir a su habitación. Aún estaba el aroma de Pep en el dormitorio, su ropa, sus perfumes y lociones. Tony miraba todo sumergido en una tristeza que no lo iba a dejar en un buen tiempo, bebía de la botella mientras se imaginaba al amor de su vida aún con él, en la cama o acariciándolo como solía hacerlo. ¿Cómo podría seguir viviendo?
Mientras tanto Pep encontró un Hotel donde pasaría la noche, pidió una habitación lo más rápido que pudo para que nadie notara su estado. Se fue a su habitación y se lanzó a la cama hundiendo su cabeza en la almohada llorando como no lo había hecho jamás en su vida. Una vez le dijeron que las mentiras dolían mucho, pues era verdad se sentía como una idiota engañada. Pero Tony como pudo hacerle eso, ¿a caso nunca estuvo enamorado? Alguien que está enamorado no miente, ella no sería capaz de mentirle a Tony. Se cuestionó muchas cosas mientras su cabeza no podía parar de pensar en lo que había ocurrido, fue a la estantería de la habitación y encontró una botella de whisky, la abrió y bebió de la misma botella sentada en la cama. Llorando y pensando en lo que había pasado.
Tony despertó al otro día con una resaca que hace tiempo no lo despertaba con ese terrible dolor de cabeza. Se levantó como pudo al lavabo donde se mojó la cara y se tomó un par de aspirinas para aplacar el inmenso dolor. Se vio al espejo, los ojos hinchados de tanto llorar, jamás se había visto en esa condición. Salió del baño.
-JARVIS dile a Tonto y a Babas que limpien todo en el salón, los adornos y la cena que la tiren a la basura.
-Sí señor, ¿puedo hacer algo más por usted?
-Traerme a Pepper.
-Me parece que eso será imposible señor, su GPS se encuentra desactivado y su móvil no funciona.
-Lo se JARVIS yo tengo su móvil y lo desactive todo. Bueno que nadie me moleste y si viene Pep me dices de inmediato, dijo que vendría a recoger sus cosas.
-Como usted ordene señor.
Mientras tanto en el hotel Pepper dormía, se había tomado la botella de whisky y de pronto cayó en sueño sin tener conciencia. De pronto tocan la puerta y se abre. Buenos días el servicio de habitación, le traje su desayuno. Pepper abrió los ojos como pudo con un dolor de cabeza terrible.
-Déjelo ahí y váyase por favor, no quiero que nadie me moleste.
-Como usted desee, hasta luego - Y la mucama cerró la puerta tras de sí.
Pepper se sentó en la cama, miró el desayuno y una sensación demasiado intensa la tomo por sorpresa. Corrió al baño y devolvió todo lo que su estómago tenía, que de comida era bastante poco. Cuando acabó de vomitar se fue nuevamente a la cama. Tomo el teléfono que estaba en el velador y marco a Happy.
-Happy quiero pedirte un favor, necesito que vayas a la Torre Stark y recojas mis cosas, y las traigas el Hotel en donde estoy. ¿Puedes hacerlo?
-Si Pepper tranquila- articuló el chofer y guardaespaldas un poco confundido.
-Estoy en el hotel Pensilvania de la 7° avenida, nos vemos.
Happy inmediatamente se dirigió a la Torre Stark, cuando llegó encontró en la sala a Tonto y Babas desarmando lo que parecía decoración de cumpleaños. Fue al dormitorio, tocó la puerta pero nadie abrió, estaba cerrada.
-JARVIS ¿donde está Tony?
-Buenos días señor Hoggan, el señor se encuentra en su dormitorio, no quiere que nadie lo moleste.
-Bueno tendrás que molestarlo, vengo de parte de Pepper.
A los segundos se abrió la puerta, ahí estaba un Tony con los ojos vidriosos y cabizbajo.
-Happy ¿sabes dónde está Pepper?
-Tranquilo Tony ¿qué paso?
Tony hizo pasar a su antiguo empleado y amigo, se sentaron en la cama y Tony le contó todo lo que había pasado.
-Tony como te pudo descubrir justo cuando le pedirías matrimonio.
-Soy un imbécil Happy- articuló Tony al borde del llanto. Su amigo lo consoló.
-Bueno Tony Pepper me pidió que viniera a recoger sus cosas, debo hacerlo.
-Por favor dime donde está Happy necesito que me escuche, tengo que decirle que si hice la armadura fue por su seguridad.
-Tony- lo interrumpió Happy- es demasiado pronto deja que respire, que asimile lo que pasó, Pepper necesita su espacio. Te diré donde está pero más tarde.
Happy comenzó a armar las maletas de Pepper. Podía observar cómo Tony se entristecía cada vez más al ver la ropa de Pepper en las maletas. Una vez acabado Happy se dirigió al castaño.
-Tony te enviaré la dirección más tarde, trata de recuperarte no te ves nada bien, come algo y date una ducha.
-Gracias Happy.
Al llegar al hotel Happy preguntó la habitación de Pepper, subió con las maletas, al llegar le abrió la pelirroja la cual se echó a llorar abrasándose de su amigo. Cuando se separó de él Happy entró con las maletas. Se quedó conversando con Pepper que le contó su versión de la historia, por supuesto sin la parte del matrimonio.
-Pepper yo creo que deberías escuchar a Tony, no te estoy diciendo que le perdones eso solo lo puedes saber tú, pero todos tenemos derecho a dar nuestra versión. Tony quizás te lo ocultaba por alguna razón.
-Las mentiras no tienen justificación Happy y no es la primera vez que lo hace. Aunque sé que en algún momento debo hablar con él, soy la directora ejecutiva de su empresa.
Conversaron largamente, Happy consiguió subirle un poco el ánimo a la pelirroja con sus anécdotas, hasta que se despidieron.
-Pepper come algo y no bebas tanto, tú no eres así. Y si te puedo aconsejar algo cómo amigo es "Vive tu tristeza, llora, grita y rompe lo que tengas en frente, pero no te conviertas en eso".
-Gracias Happy, adiós.
Cuando Happy salió del hotel le envió la dirección a Tony. El castaño vio el mensaje se arregló e inmediatamente salió rumbo al hotel. Mientras conducía iba pensando en que iba a decir cuando llegara, ojala lo dejara hablar, lo escuchara, sólo quería eso.
Al llegar al hotel su corazón comenzó a latir cada vez más de prisa, se metió al ascensor respirando con dificultad hasta que por fin llegó a la puerta de su pelirroja. Su corazón casi explotaba respiraba agitadamente. Tomó aire y golpeó la puerta.
Pepper pensó *debe ser el servicio*, se levantó de la cama, abrió la puerta y ahí estaba….Tony…..Continuará….
Hola amigos, espero hayan disfrutado del capítulo. Lo escribí con el dolor de mi corazón. Bueno agradezco a todos los que me dejan sus buenísimos reviews a mi amigo Davicho. Y comentar que el concejo que le dio Happy a Pepper me lo dijo mi mejor amiga Piera una vez que estaba más o menos a si es que es propiedad intelectual de ella, jejeje. Un abrazo a todos. Adiós
