Y como siempre, les aseguro que estos personajes nos son míos, pertenecen a Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la inspiración de ericastwilight, yo solo la traduzco ;)
De nuevo me acompaña mi amiga y beta Erica Castelo. Muchas gracias por seguir ayudándome a compartir estas hermosas historias y a mejorar mi ortografía y demás :P
Capítulo Dos – Tesoros escondidos
Había pasado una semana y Alyssa ha cumplido con su parte del trato. Al final de la última semana, le recordó el trato que hicieron. Afortunadamente para Edward, tenía el siguiente día libre, de modo que podía mantener su promesa.
"Voy a buscar algunos lugares," dijo él. Quería encontrar un lugar en el que ella estuviera cómoda. Ninguna de las librerías en el centro comercial funcionarían; Alyssa le temía a las multitudes. Y la pequeña biblioteca del pueblo dejaba mucho que desear. También recordó que Alice tenía un lugar que le encantaba cerca, pero por más que quisiera, no podía recordar el nombre. Tristemente, al parecer Alyssa tampoco podía.
Ella asintió. "¿Puedes asegurarte que sea igual que la otra? Alguna parte donde tengan chocolate caliente," dijo esperanzada.
"Me parece perfecto," dijo él con una carcajada. Alyssa se quedó quieta por unos momentos, mordiéndose el labio inferior como si estuviera nerviosa. "¿Qué pasa, cariño?"
"¿Por qué no tenemos un árbol de Navidad?"
Edward no tenía idea cómo responder a eso. No había querido poner uno, en caso de que contrariara a Alyssa. Ella había cumplido cuatro años en noviembre y él le compró un pastel. Su reacción al pastel rosado fue devastadora y él temía una reacción similar a las decoraciones y el árbol.
Cuando se quedó callado, Alyssa suspiró. "Quiero un árbol, Edwerd."
Edward le dio una pequeña sonrisa y asintió. "También veremos si podemos comprar una mañana."
"Gracias," respondió.
***The Christmas Book***
La mañana siguiente, despertaron para encontrar escarcha en las ventanas, y Edward maldijo en silencio ya que había olvidado estacionar la SUV dentro del garaje. Le había tomado casi quince minutos quitar el hielo que se había acumulado, mientras Alyssa esperaba pacientemente adentro.
Una vez que terminó, volvió a entrar para calentar sus manos frías y se aseguró que Alyssa estuviera apropiadamente vestida para el clima frío. Su piel sonrojada hizo que sus dulces mejillas de ángel resaltaran contra su piel de porcelana. Él suspiró; ella era una niña muy hermosa.
"¿Estás lista, enana?"
Ella asintió entusiasmada y le mostró sus manos enguantadas. Él agarró su gorro, se lo puso en la cabeza y tomó su mano antes de salir. Edward la sintió estremecerse cuando el aire frío tocó su piel. Se inclinó frente a ella y envolvió bien la bufanda púrpura con puntos alrededor de su cuello y su rostro.
"¿Mejor?" Preguntó, tocando la punta de su nariz enrojecida.
Ella asintió y abrió su puerta. Ella lo miró a él, luego de nuevo a la puerta. "Todavía demasiado alto, ¿eh?" Preguntó, riéndose entre dientes. La levantó fácilmente y la ayudó a asegurarse en el asiento elevado. Una vez que se colocó detrás del volante, se volvió para hablar con ella mientras el coche se calentaba. "Encontré el lugar perfecto para comprar un buen libro y algo de chocolate caliente."
"Mmm, chocolate caliente."
Él sonrió y salió por el camino de entrada. "Tienen lo mejor del área," le dijo. Al menos, eso era lo que decía el sitio web cuando buscó para ver lo que el área tenía para ofrecer. Era una librería pequeña, algo fuera de lo común, y había tenido suerte al encontrarla.
La noche anterior, mientras buscaba una librería en línea, su computadora de repente se había encendido y apagado varias veces. Una vez que se detuvo, en la pantalla estaban las indicaciones para llegar a la tiendita. Hizo clic en el sitio web y se dio cuenta que era perfecta para sus necesidades y las de Alyssa.
Quince minutos más tarde, se detuvo en la pintoresca tiendita. "Llegamos," anunció, mirando a Alyssa. Su sonrisa en respuesta había sido exactamente lo que esperaba ver otra vez.
***The Christmas Book***
Bella hizo todo lo que pudo por hacer que la librería que su abuela le había dejado se sintiera como solía hacerlo. Habían pasado años desde que estuvo entre los cortos pasillos llenos de libros y pequeñas cosas que hacían sonreír a su abuela. El hecho de que había tenido que cerrar sus puertas por más de un año para tomar un curso de negocios poco afectó a la base original de clientes de la tienda, por lo que estaba agradecida.
Con la universidad, las visitas de Bella a casa se habían hecho cada vez menos, algo de lo que siempre se arrepentiría. Ella amaba la librería desde que era una niña; prácticamente creció en ella. Las cosas cambiaron antes de que se fuera a la escuela en el este.
Fue después de su graduación en el verano de 1999, cuando su mejor amiga desde el preescolar y el novio de Bella fueron sorprendidos besándose en la parte trasera del Camaro de él. Ese mismo día, Bella dejó el pueblo para irse a la escuela en Nueva York sin mirar atrás. Era algo más de lo que se arrepentía, más desde que se enteró que su mejor amiga había muerto en un devastador accidente de coche.
Tantos arrepentimientos, la mayoría centrados en su mejor amiga. Cómo desearía que hubieran ventilado sus problemas antes de que muriera. Bella todavía lloraba por las noches, recordando su última confrontación y las muchas ocasiones que ignoró los intentos de Alice por contactarla. Hubo promesas y sueños que nunca se volvieron realidad porque no fue capaz de perdonarla.
Lo que fue peor era que la había perdonado, pero para cuando se dio cuenta, se sentía más apenada y avergonzada por sus propias reacciones.
Bella desechó el pasado de sus pensamientos y vio a unos cuantos compradores detenerse frente a su vidriera. Era algo de lo que estaba orgullosa, una exhibición para atraer a la gente al interior de su tiendita de libros. Era una ventaja que Bella fuera una artista talentosa y le gustaba incursionar en los proyectos hágalo usted mismo.
Era una exhibición navideña, que incluía una versión en miniatura a mano del pueblo y un tren de juguete, y solo eso atraía a muchas caritas felices; a ella le encantaba. Desde su gran reapertura el mes anterior, tenía un flujo constante de clientes todos los días.
De lejos, sus favoritos eran los niños. Tan ansiosos por escuchar sobre el reciente libro favorito, y luego estaban aquellos que sabían del libro.
El libro que había pasado a través de cinco generaciones de mujeres Swan—El Libro de la Navidad. Para su familia, era solo un libro especial, pero ganó notoriedad y renombre cuando una famosa actriz lo mencionó en una entrevista, afirmando que después de escribir su deseo más profundo en el libro este se había hecho realidad para la siguiente Navidad.
A través de los años, la atención al libro había disminuido, pero todavía estaban aquellos que preguntaban por él ocasionalmente. Sin embargo, el libro no podía hacer que el deseo de cualquiera se volviera realidad. Era el libro el que elegía a quién ayudaría. En los años desde que Bella había escuchado las muchas historias sobre el libro, ella aún no había sido elegida. Pero había visto al libro hacer su magia y ya que había pasado más de un año desde que había elegido a alguien, ya era tiempo de que concediera un deseo. Peor aún, ella no tenía idea si el último deseo se había vuelto realidad; por lo general la persona del deseo venía, llamaba o escribía con noticias del deseo concedido. Había revisado todos los mensajes y correo pero no encontró nada que indicara que un deseo hubiese sido concedido.
Bella suspiró, reajustando la vitrina en forma de domo que contenía el valioso libro con décadas de antigüedad. Tenía la intención de desempolvar sus páginas con adornos dorados pero el sonido de la campana sobre la puerta la alertó de un cliente que había desafiado el clima frío.
Sonrió cuando se dio la vuelta y desapareció al instante cuando su mirada se encontró con un familiar rostro del pasado. Uno que no había visto desde que tenía cuatro años de edad. Había diferencias; el rostro era más lleno y los ojos no eran los avellana a los que se había acostumbrado. No, eran azules, y la tristeza en ellos hacía que se perdiera el brillo de lo que debería haber sido un color vibrante.
"Alice," susurró bajito bajo su aliento al mismo tiempo que su mano cubrió el sollozo que se le escapó.
"¿Disculpe?" Dijo una voz profunda y sonora, desviando su mirada del pequeño rostro redondo. Asustada, Bella ni siquiera había estado consciente de otra presencia. Sacudió su cabeza; era obvio que su amiga de la infancia, Alice, estaba en su mente.
"Bienvenidos," respondió. "¿Cómo puedo ayudarlos hoy?" Consiguió sonreír cuando miró al hombre que entró con la niñita. Una vez más quedó impactada cuando sus ojos se encontraron; lo primero que pensó fue, wow, son color verde pino.
Lo primero que él pensó fue, ella tiene la sonrisa más bonita que he visto en mi vida.
Hubo unos momentos en que nadie dijo una palabra. No hasta que la niñita, de apenas cinco años, aclaró su garganta. Parpadeando rápidamente, Bella cubrió su vergüenza al mirar a la hermosa niña.
"Hola," susurró, incapaz de hablar más alto por temor a que se voz se quebrara. "¿Quién eres tú?"
Cuando la niñita solo se mordió el labio en respuesta, Edward avanzó y respondió, "Alyssa, su nombre es Alyssa."
Bella le ofreció al hombre una sonrisa, preguntándose si Alyssa era tímida entre extraños. El hombre se quedó cerca de la puerta, como si estuviera inseguro de cómo proceder. "Bueno, salgan del frío," dijo con un tono tan tranquilizador como fue posible. "Bienvenidos a Tesoros Escondidos, está es mi tienda."
Los ojos amplios de Alyssa admiraron cada recoveco al nivel de sus ojos y había muchos, pero lo que llamó su atención fue un estante lleno de pasteles. Se lamió los labios, sus ojos pegados al cupcake con chispas en él.
Bella se echó a reír cuando se dio cuenta lo que atrapó la mirada de Alyssa. "Ah, eres golosa. ¿Eso significa que te gustaría algo de chocolate caliente con un cupcake?"
Ella asintió, pero luego sacudió su cabeza y se volvió para mirar al hombre que la trajo. Bella vio que su boca se abrió para decir algo, pero se detuvo antes de decir una palabra. Curiosamente, Bella miró hacia atrás y pudo ver al hombre hacer una ligera mueca, listo para responder por Alyssa.
Lo había visto en muchas ocasiones. Aunque sabía que pronto podría tener a un padre enojado dentro de su tienda, le levantó su mano, para evitar que dijera una palabra por la niñita. Ella no era para nada tímida, Bella se dio cuenta que, solo se negaba a hablar.
"Dime qué te gustaría," le dijo Bella a la niñita al ponerse de cuclillas a su nivel. "¿Te gustaría un chocolate caliente con cinco malvaviscos o con diez?"
Erizado por la ira, Edward caminó hacia ellas para detenerla. No permitiría que la mujer lastimara a Alyssa. Sin embargo, el movimiento hizo que sus ojos se dispararan hacia él, fulminándolo con la mirada. Lo detuvo como si lo hubiese electrocutado.
"¿Cuántos Alyssa?" Preguntó otra vez. Alyssa levantó sus ojos del suelo, mirando directamente a los ojos de la mujer. Levantó una pequeña mano y luego la otra.
La mujer se vio totalmente confundida, sacudiendo la cabeza. "Lo siento, no tengo idea cuánto es eso. Vas a tener que decirme."
Una vez más, Edward sintió la ira precipitarse y dio otra paso hacia ellas. La mujer lo ignoró, y tocó uno de los dedos de Alyssa. "Cuenta conmigo," dijo. "Uno, dos," rozó la punta del segundo dedo de Alyssa, "tres, cuatro, cinco…"
Entonces Edward se detuvo cuando Alyssa susurró, "Seis, siete, ocho…"
¡La hizo hablar! Ese es un buen augurio, ¿será que Bella sea la respuesta a la petición de Edward? Ese apagado y encendido de la computadora estuvo muy sospechoso, ¿no creen? Y espero que todos hayan notado lo que une a estos tres, ¿lo hicieron? Como siempre, me encantaría que me lo dijeran en un review, así como qué les pareció este capi. Aunque ya varias están suspirando con la idea de un Edward como este, ¿no es así? Jejejeje. Recuerden que ustedes marcan el ritmo de actualización de las historias, las estaré esperando :)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Nancy, Tecupi, Nadiia16, EmmaBe, AnnieOR, Adriana Molina, Say's, PRISOL, E-Chan Cullen, Gabriela Cullen, LeidaJim, Maryluna, anaiza18, Al-Lu Kuran Hale, sandy56, Vrigny, Melany, BereB, Isa Labra Cullen, Yoliki, bellaliz, Leahdecall, somas, Vanina Iliana, Vania, Tata XOXO, kaja0507, AnabelleGrangerCullen, May, Chonis22, Erizo ikki, Elizabeth Marie Cullen, Danny CullenMa, Isabelle98, glow0718, blueorchid02, Claudiahernandez, DrakiSwan, maries24, Bertlin, EriCastelo, Sully YM, Debb, Marie Sellory, debynoe12, Reno Alvarez, bealnum, lagie, Techu, freedom2604, carolaap, injoa, Raque, anybella, tulgarita, Lizdayanna, Angie Muffiin, Lectora de Fics, Lady Grigori, alejandra1987, calvialexa, Shikara65, Gsaavedra, Iza, Kriss21, cavendano13, Liz Vidal, Rosy Canul, Pili, Fatavill, ELIZABETH, Amy Lee, rjnavajas, Pam Malfoy Black, Klara Anastasia Cullen, Noir Lark, Caty Bells, Mafer, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, ¿cuándo? Depende de ustedes.
