Y como siempre, les aseguro que estos personajes nos son míos, pertenecen a Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la inspiración de ericastwilight, yo solo la traduzco ;)
De nuevo me acompaña mi amiga y beta Erica Castelo. Muchas gracias por seguir ayudándome a compartir estas hermosas historias y a mejorar mi ortografía y demás :P
Capítulo Cuatro – ¿Cómo?
Decidiendo que la situación lo superaba, Edward llamó a su tía Esme. "¿Edward?" Preguntó preocupada. "¿Todo está bien?"
¿Cómo lo supo ella? ¿Era el instinto paternal lo que los hacía intuir la agitación de su hijo? ¿Era esa la razón por la que no podía tener ese vínculo con la niñita—porque no era suya? Se negaba a creer eso, él amaba a Alyssa y haría lo que fuera para mantenerla a salvo.
"Yo, um, la traje a la librería," comenzó a decir y continuó explicando lo que sucedió.
"Oh, conozco la librería de la que hablas," dijo Esme en voz baja. "Era una de mis favoritas, cuando la dueña era Lydia. Me encantaba el café y los pastelillos. De hecho, Alice y Jasper también han estado ahí. Creí que había cerrado porque la dueña murió el año pasado."
"Hay un letrero afuera que dice que es la gran reapertura."
"Eso lo explica todo," respondió.
"¿Qué debo hacer?"
Esme se echó a reír. "Nada, Edward. Ella le está a hablando a alguien más y eso es algo bueno."
"¿Qué pasa si no habla con nadie más que conmigo y esta mujer?"
"Mmm," dijo. "De acuerdo con el sitio web de la tienda, la nueva dueña es la nieta de Lydia y ella solía ser maestra, tal vez fue así que supo cómo hablar con ella y hacer que Alyssa respondiera."
"No quiero que se retraiga otra vez," susurró.
Esme suspiró. "Esto no va a suceder de la noche a la mañana, a pesar de lo que estás viendo. La mujer simplemente la ayudó y tal vez ella tiene un don con los niños. Eso no quiere decir que Alyssa responderá de la misma forma la próxima vez que la lleves."
"¿Debería volver aquí?"
"Lo que creo que deberías hacer es hablar con esta mujer, preguntarle qué puedes hacer para ayudar a Alyssa."
"Está bien, puedo hacer eso."
"Bien, ahora deja de ocultarte en el baño y ve a encontrar a la dueña," siseó juguetonamente. "Cielos, ella es bonita."
"¡Mamá!" Edward maldijo el día que finalmente cedió y permitió que su tía le organizara una cita a ciegas. Había sido un desastre.
"¿Qué? Solo estoy señalando un hecho. ¿No me digas que no lo notaste?" El silencio de Edward fue suficiente respuesta para ella. Se echó a reír y le dijo que lo vería al siguiente día y colgó.
Cuando él volvió con las dos chicas, encontró a Alyssa viendo un libro con un labio cubierto de glaseado color rosa. Sonrió al acercarse; necesitando asegurarse que lo estaba viendo era real.
"¿Qué tal está tu cupcake, cariño?" Preguntó bajito al sentarse junto a ella. Alyssa soltó una risita y le ofreció una mordida de su pastelito de color brillante. Él gruñó juguetonamente y le dio una gran mordida, gimiendo al probarlo. "Sabe muy bien."
"Bella los hace," dijo Alyssa. "Están deliciosos." Frotó su barriguita dos veces antes de ver la golosina y darle una monstruosa mordida. Esa era la niñita que había visto cuando venía de visita. Respiró hondo, controlando sus emociones.
Edward asintió de acuerdo y tomó de su bebida mientras trataba de encontrar dónde estaba Bella, a sabiendas que no estaría lejos. Por la esquina de su ojo, pudo ver que estaba ayudando a un cliente en la caja registradora, aunque le echó varios vistazos a Alyssa hasta que él se sentó junto a ella.
"¿Qué tienes ahí?" Preguntó Edward, viendo a Alyssa hojear el libro.
"La víspera de la Navidad," explicó. "Bella dice que está bueno, pero mami y papi nunca me lo leyeron. ¿Tal vez, era muy pequeña?"
Edward solo pudo encogerse de hombros. "Podría leértelo, Alyssa." La niña de cabello oscuro pareció pensarlo, mordiendo la esquina de su boca. Asintió después de unos momentos.
"Sí, por favor, tío Edward."
Gracias.
"¿Cómo están mis mejores clientes?" Bella preguntó al acercarse a su pequeña mesa.
"¡Bien!" Alyssa dijo bajito. "¿Puedes comprarme este libro, Edwerd?"
"Por supuesto, que puedo," dijo con una sonrisa. "¿Por qué no sigues comiendo mientras voy a pagar tu libro?"
Alyssa asintió alegremente, perdiéndose en otra enorme mordida de su cupcake. Dónde le cabía tanto con una boquita tan pequeña, Edward nunca lo entendería.
Él le sonrió a Bella y se puso de pie. Una vez frente a la caja registradora, preguntó lo que había estado muriéndose por preguntar, "¿Cómo lo hiciste?"
Bella suspiró y lo miró a los ojos. "Reconocí las señales," dijo. "Supongo que no está en preescolar."
Edward sacudió su cabeza. "Todos los lugares estaban ocupados en el área cuando fue tiempo de registrarla. Perdió a sus padres a principios del año y se llevó tiempo pasar por todo el papeleo. Fue mi culpa; no tenía idea de lo que estaba haciendo una vez que la tuve bajo mi cuidado."
Bella descansó su mano sobre la de él y la apretó suavemente. "Ella necesita otras personas en torno a ella, no solo a ti. Eso solo facilita que se refugie en sí misma."
"Mi tía la cuida mientras trabajo," dijo Edward.
"Pero no habla con tu tía, ¿cierto?" Edward sacudió su cabeza, esperando una explicación. "¿Fue con ella con quién se quedó justo después de perder a sus padres?" Él asintió, recordando cómo su tío Carlisle y Esme afortunadamente pudieron acoger a Alyssa mientras él viajaba por África. "Al principio, ¿tampoco hablaba mucho contigo?"
"Los primeros dos meses, apenas si me dijo una palabra," respondió en voz baja.
"Se ha acostumbrado a ello," Bella ofreció. "Habla contigo porque estás con ella más tiempo, pero incluso si tu tía también pasa mucho tiempo con ella, se ha acostumbrado a la idea de no hablar con nadie más que contigo. Tampoco ayuda si tú respondes por ella."
Edward se enderezó de golpe. "¿Qué demonios significa eso?"
"Ibas a responder por ella antes."
"Sí, no quiero que se avergüence."
"Y lo entiendo," Bella respondió con gentileza. "Mira, no es mi intención meterme donde no me llaman, pero si sigues respondiendo por ella, nunca hablará con nadie más, mucho menos otros niños."
"¿Qué se supone que debo hacer?"
"Si no se expresa con palabras, como por ejemplo, si quiere algo, tienes que alentarla a pedirlo o al menos confirmar verbalmente que lo quiere.
"¿Y si se rehúsa responder o pedirlo?"
"Entonces no se lo das."
"Pero…"
"Dentro de lo razonable, por supuesto," declaró. "Encontré una forma para que ella consiguiera lo que quería sin avergonzarla. Hay formas de manejar sus miedos." Edward asintió, recordando cómo Bella había hecho que Alyssa contara cuántos malvaviscos quería. "Aunque puede que no siempre funcione. ¿Hay otros niños cerca?" Él sacudió su cabeza. "¿Por qué no la traes mañana por la tarde a las tres? Va a venir un grupo de jardín de niños para la hora del cuento."
"Le preguntaré si le gustaría venir." Aunque él tenía que trabajar, podría cambiar su horario si era necesario. Tenía que revisar con la oficina para asegurarse. Y en dos días iba a estar de vacaciones durante un mes y medio. Si no pudiera la siguiente tarde, tal vez podría regresar otro día.
Bella asintió y procedió a registrar las compras de Edward, solo para darse cuenta que su mano seguía en la de él. Sonrió gentilmente y retiró su mano.
"¿Puedo ver?" Alyssa preguntó. Edward miró esos enormes ojos azules y rápidamente la cargó. "Déjame pagar."
"Me parece bien," Edward dijo bromeando. "¿Dónde está tu cartera?"
Alyssa soltó una risita. Era uno de los sonidos más dulces que había escuchado. "¡No tengo dinero!"
"Entonces, ¿cómo vamos a pagar?" Edward preguntó, frunciendo el ceño.
La niñita en sus brazos pareció pensativa por unos momentos antes de responder. "Tú y papi siempre decían que mis besos y abrazos eran como tesoros. ¿Qué te parece unos de esos?"
El corazón de Bella se derritió al escuchar las palabras de Alyssa. "Un beso y un abrazo pagará tu cupcake."
El rostro de Alyssa se iluminó. "Ves tío Edwerd." Edward sostuvo a Alyssa cuando se arrodilló en la encimera, envolviendo sus delgados brazos alrededor del cuello de Bella. Le susurró algo a Bella al oído, provocando que ella se sonrojara. Cuando Alyssa se apartó, sonrió con ternura, sus ojos amplios por la emoción. Se volvió hacia Edward y sonrió. "Ahora es tu turno para pagar tu chocolate con un beso."
Fue el turno de Edward de sonrojarse.
¡Diablilla! Ya metió en aprietos a su tío Edward jajaja. Interesante la manera de Bella de tratar la situación con Alyssa, pero resultó. Ahora Edward sabe lo que tiene que hacer para ayudarla y ahora tiene el pretexto perfecto para volver a la hora del cuento mmmm, nada tonta Bella jejejeje. Ahora habrá que ver si Edward paga su deuda :) Espero que les haya gustado y como siempre, ya saben lo que tienen que hacer, un gracias, un saludo o una carita feliz es suficiente. Pero si me dicen qué les pareció, es mucho mejor. Sus reviews son importantes para autoras y traductoras, no lo olviden, y en este caso, marcan el ritmo de actualización de la historia ;)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Jeimmy, Isabelle98, JessMel, .7355, Shikara65, crysty katy, Tata XOXO, cary, kaja0507, ELIZABETH, Sther Evans (se te echó de menos ;) ), Jgav28, dushakis, Liz Vidal, Chonis22, injoa, Bones1995, injoa, LeidaJim, debynoe12, Klara Anastacia Cullen, Sully YM, bella-maru, glow0718, PRISOL, Amy Lee Figueroa, Kriss21, tulgarita, patymdn, PEYCI CULLEN, Gabriela Cullen, V1V1, Vanina Iliana, Iza, Pili, angryc, Mafer, saraipineda44, DenniChavez, Melina, bealnum, freedom2604, Lectora de Fics, Leahdecall, Lizdayanna, Rosy Canul, Guacha, Pam Malfoy Black, Bertlin, somas, EriCastelo, Debb, solecitopucheta, anybella, bellaliz, Yoliki, DORIS CARRERA, liduvina, cavendano13, nydiac10, Ali-Lu Kuran Hale, bbluelilas, Lady Grigori, erizo ikki, maries24, Techu, eliananayara, Say's, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, espero que muy pronto.
